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Naruto y todo su Universo le pertenece a quien lo inventó, o sea, otro que no soy yo.

Yo tan solo lo tomo prestado sin ganar un cinco por ello y al mismo tiempo le hago propaganda, así que no creo que vaya a quejarse.

Les recuerdo que esta historia aunque todavía no pasa nada realmente entre los personajes se insinúa el yaoi, que es la relación hombre-hombre, si se sienten demasiado incómodos con eso, mejor no lean esta historia, pero al menos hasta ahora se perderían de algo divertido.

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Emociones en el verano de Konoha.

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Capítulo 9

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La Aldea Oculta entre las Hojas confundida.

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Debido a sus labores de anfitrión Iruka llegó algo ajustado de tiempo a su turno en la academia, por eso fue directamente al salón que le correspondía sin ver a ninguno de sus compañeros de trabajo pues ellos ya se encontrarían con sus respectivos alumnos y por lo tanto no pudo enterarse desde temprano que tan bien estaría funcionando el plan que había trazado con el copy-nin.

El día transcurrió normalmente, pero para la hora del almuerzo no había logrado olvidar su desacuerdo con Kakashi.

Le molestaba que el jounin tuviera esa opinión de él, ciertamente era una persona correcta, pero para nada un santurrón.

Lo que pasaba era que el Kakashi era un tipo mucho más desinhibido que él y para su asombro Iruka se dio cuenta que deseaba darle una buena impresión.

Eso lo preocupó, hacía tiempo que no le importaba tanto la opinión que tuviera otra persona de él.

Además empeoraba su humor el que ese día debido a su prisa en la mañana no había llevado nada para almorzar antes de las clases de la tarde, por lo que en vez de ir al comedor común de los maestros decidió que iría al Ichiraku a comer ramen.

Por primera vez en meses ese pensamiento no le produjo la sensación de pérdida que había sentido desde que Naruto se marchara, después de todo ahora tenía algo muy gracioso que contarle al chico cuando este regresara.

Acababa de despedirse de su último alumno y mientras recogía algunas cosas antes de salir sintió donde se abría la ventana del salón y al volverse vio al copy-nin que con su ojo semicerrado debido a una sonrisa y con un mano en alto a modo de saludo se sostenía acuclillado en la cornisa;

-¡Yo!

Iruka no había tenido tiempo suficiente para superar del todo el malestar anterior a pesar de que se daba cuenta de que había sido por algo sin importancia y de que ambos habían tenido algo de culpa en ello, por lo que respondió al saludo de una manera no muy entusiasta;

- Kakashi-san.

El jounin puso su mano tras la cabeza y viéndose algo dudoso dijo;

-Maa, Iruka-kun, me preguntaba si no hay problema en que pase ahora por su apartamento, verá, es que dejé mi libro en el uniforme que dejé ahí esta mañana y…

Kakashi quedó mudo viendo hacia la puerta detrás de Iruka, lo cual hizo que este también se volviera para ver que sería lo que había llamado la atención del copy-nin.

Tres de los otros maestros estaban en la puerta con la boca abierta.

¡Genial!, lo que le faltaba.

Iruka decidió que no era el momento para decirle a Kakashi lo que opinaba de sus gustos literarios, además era de agradecer que el jounin no hubiera tan solo ingresado a su apartamento como había hecho la noche anterior sino que estuviera pidiendo permiso para hacerlo, habría que darle el punto de que por lo menos parecía que aprendía con rapidez y en todo caso se daba cuenta que después de los sonidos de la noche anterior ya no había marcha atrás, así que de nuevo miró al jounin y le dijo;

-no, por supuesto que no hay no hay ningún problema.

Kakashi ignoró a los hombres que lo miraban como si le hubiera salido otra cabeza;

-um, ¿lo veo más tarde?

Iruka se encogió de hombros.

-claro.

Tras eso Kakashi tan solo hizo los signos con las manos para transportarse de allí y se marchó.

Como Iruka sabía que sucedería apenas el jounin desapareció los otros maestros se abalanzaron en el salón.

-¿Iruka-sensei, está bien, qué le pasó en el cuello?

Iruka levantó una mano para llevarla a su cuello, se había puesto una gasa cubriendo la herida que Kakashi le había ocasionado con el kunai la noche anterior.

-No, nada, me corté rasurándome.

Los otros maestros sonrieron de manera comprensiva, muy evidentemente no creyeron eso y a Iruka le dio la impresión de que se imaginaron que bajo la gasa debía haber o una marca de mordisco o un chupetazo, sin embargo trataron de ser discretos y cambiaron el tema;

-Ahh. Iruka-sensei, ¿va a almorzar con nosotros hoy?

Por supuesto que sabía que lo que querían realmente era sonsacarle información del porqué estaba el uniforme del copy-nin en su apartamento y como se había hecho la "herida" de su cuello.

Iruka era bueno en lo que hacía, así que decidiendo que era una buena oportunidad para apoyar la broma, miró hacia abajo sonrojándose, contrario al conocimiento popular también podía hacerlo adrede, y les comentó como no queriendo hacerlo, mientras rascaba la cicatriz de su cara como hacia siempre que estaba nervioso, o mentía;

-No, es que…bueno, la verdad es que hoy no tuve tiempo de preparar nada.

Vio donde los otros shinobi se miraban entre sí y luego de unos segundos uno dijo mientras que los otros dos asentían;

-¡Pero para qué están los amigos!, nosotros trajimos suficiente y podemos compartirlo con usted.

Iruka sonrió, había sido muy fácil;

-bueno, si no les es mucha molestia...

……

Kakashi estaba saliendo del apartamento de Iruka con el uniforme que había usado el día anterior en un brazo y su libro abierto en la otra mano.

Había quedado en la parte más interesante y no podía esperar para saber que pasaba con la heroína, cuando buscaba la última frase que había leído se encontró de frente con Anko y Kurenai.

Ninguna de las dos se veía feliz.

Kakashi sintió una alegría malvada al ver a las dos mujeres y advertir su obvio descontento imaginándose a lo que se debía, por lo que hizo un esfuerzo conciente para verse extremadamente feliz.

-¡Hoolaa!

….

….

En las primeras horas de la tarde Kakashi fue a la Torre del Hokage donde sabía estaría Genma y el dinero de la apuesta, sin embargo le fue imposible al copy-nin recolectar el premio.

Genma le informó al dueño del sharingan que la totalidad de la bolsa de apuesta en ese momento estaba en posesión de Shizune-chan, pues aparentemente ningún ninja, siendo todos tan suspicaces, confiaba demasiado en alguien más para guardar tal cantidad de dinero perteneciente a todos.

Además le informó que aunque había pasado muy poco tiempo ya más de la mitad de los ninja de la aldea conocían del romance que estaba iniciando entre él e Iruka-sensei y por lo tanto esa apuesta estaba cerrada, no había riesgo de perder la ganancia, pero debido a la cantidad del premio y a lo específico de la apuesta Kakashi debía estar con Iruka en una "relación" creíble por lo menos un mes para poder retirar el premio sin problemas.

Después Genma le recordó al copy-nin que al final del mes esperaba recibir el diez por ciento que habían acordado.

A Kakashi no le importaba demasiado esperar ese tiempo si eso significaba comer lo que Iruka cocinaba y dormir en su sillón.

El problema era que con solo eso no bastaría para convencer de su romance a la población entrenada para ver debajo de lo evidente de Konoha.

Tenía que volver a hablar con Iruka.

Sabía que cuando llegara a la torre del Hokage habría tanta gente que le sería imposible ponerse de acuerdo con él por lo que de nuevo se dirigió a la academia.

Esta vez esperó en la puerta del salón a que se fueran los niños que estaban haciendo alguna pregunta acerca de la tarea, no quería que el chunin se enojara más con él, después de todo necesitaba de su ayuda para hacerse con el dinero.

Y además obtener lo que realmente deseaba, dar una lección al club de admiradores de Iruka, Kakashi por alguna razón que no entendía ni pretendía preocuparse tratando de entender les encontraba especialmente molestos, por lo que esperó a que los niños se marcharan para entrar.

-¡Yo Iruka-kun!

El chunin sonrió lo cual a Kakashi se le hizo algo extraño, pero dado el poco tiempo que tenía antes de que el maestro fuera a su otro empleo no le dio mucha importancia.

Además todavía no sabía distinguir entre los diferentes tipos de sonrisa del chunin como para saber que esa en particular no presagiaba nada bueno.

-Que tal Kakashi-san, tal pareciera que la mitad de la aldea ya sabe de nosotros.

-Um, si, pero hay un problema…

Y repitió lo que le había dicho Genma.

Mientras tanto Iruka recogía algunas armas que tenía que guardar con las que había practicado durante el día con los niños, por lo que Kakashi se ofreció a ayudarlo a llevarlas al salón donde las guardaban al finalizar las clases.

Iban conversando acerca de lo que podrían o no podrían hacer para convencer a los demás ninja de lo real de su relación cuando al entrar al salón de armas Iruka sintió una broma puesta por algún niño en el lugar y dado que él iba adelante se movió bruscamente para evadir el objeto que de otra manera hubiera caído sobre su cabeza y al hacerlo empujó al copy-nin que iba muy cerca suyo pues la conversación que estaban llevando a cabo era mejor tenerla en la voz más baja que pudieran.

Kakashi se golpeó contra uno de los kunai puestos en los estantes detrás de él por lo que molesto le gritó a Iruka para que se apartara pues se lo estaba clavando en el trasero (el kunai, por supuesto);

-¡Ahh, Iruka-kun, quítese que me está lastimando!

-Perdón Kakashi-san, no pude evitarlo, pero no grite que no es para tanto y en todo caso usted pidió venir aquí conmigo.

-¡Claro, como no es usted al que le están clavando un arma en el trasero!

Alguien empezó a tocar muy duro a la puerta que se había cerrado.

Ambos shinobi se miraron y rápidamente abrieron la puerta, del otro lado vieron a Fugaku-san, el director de la academia quien se veía molesto junto con una kunoichi madre de uno de los alumnos que trataba de evitar una sonrisa mordiéndose los labios mientras trataba muy poco disimuladamente de ver hacia otro lado que no fuera hacia donde se encontraban los dos hombres.

-Iruka-sensei, estoy sorprendido, usted es de los hombres más correctos que conozco...

Luego miró de manera muy fea a Kakashi antes de continuar;

-por lo que por esta vez solo le diré que le agradecería que atendiera sus asuntos personales fuera del área de la academia.

Kakashi que rápidamente había hecho un recuento de lo que habían dicho y por lo tanto de lo que ambos ninja se imaginaron que había sucedido supo de inmediato que era lo que el hombre estaba sugiriendo y que además le estaba echando la culpa a él de corromper al "correcto" sensei y trató de sacarlo de su malentendido;

-No, no es lo que usted se imagina…

Iruka lo interrumpió para decir;

-eh, si Fugaku-san, por favor perdóneme, no volverá a pasar.

El lenguaje corporal del chunin desbordaba arrepentimiento.

El maestro miró al copy-nin que a su vez lo miraba con furia y tomando a Kakashi de un brazo lo arrastró fuera de la academia sin decir nada hasta que estuvieron lejos de allí.

El jounin se liberó del agarre de Iruka y le reclamó sin siquiera intentar disimular lo molesto que se sentía;

-¿Qué demonios fue eso, sabe lo que esos dos se estaban imaginando? ¡Por supuesto que lo sabe y le encanta! ¡Esto no se puede quedar así! Tiene que ir a aclarar ese malentendido.

Iruka estaba sonriendo cuando contestó;

-Pero Kakashi-san, esto es de lo mejor que pudo pasar, además ¿Quién lo entiende?, venia diciéndome que teníamos que convencer a la gente que lo nuestro continuaba adecuadamente y que estábamos enamorados.

El copy-nin no podía creer que el chunin estuviera hablando en serio;

- ¡Sabe perfectamente bien a lo que me refiero y no crea que voy a dejar que esa idea continúe!

-Kakashi-san, tranquilícese, no es para tanto, pero si quiere lo invito a comer esta noche en mi casa para que hablemos de lo que vamos hacer, pero de momento se me hizo tarde para mi turno en la torre, lo veo luego.

Y se fue corriendo.

El jounin quedó con la boca abierta cada vez más conciente del error que había cometido al subestimar al chunin.

Kakashi se quedó eligiendo entre sus opciones y decidió que no podía esperar hasta la noche para ponerse de acuerdo con Iruka acerca de como aclarar ese malentendido, suponiendo que ese hombre tuviera la más mínima intensión de hacerlo…

Iruka sintió las miradas de sorpresa e interrogación apenas entró en el salón de misiones, pero ninguno de los ninja que se le acercaron para entregar sus reportes ni sus compañeros de trabajo se atrevió a preguntar nada directamente, aunque si dejaron salir algunos comentarios; "hoy se ve muy alegre, Iruka-sensei", "¿le pasó algo bueno Iruka-sensei? Parece que resplandece", ante esto Iruka tan solo sonreía o si le decían algo especialmente ingenioso inclusive reía abiertamente.

Pero no contestaba nada.

Sabía que mientras menos dijera la gente más se imaginaría que ocultaba algo, algo que se morían de ganas de saber, y después del episodio del salón de armas, que luego de un par de horas debía ser del dominio público, toda la aldea debía sentirse un tanto desconcertada.

Después de todo al igual que él toda la aldea había creído que Kakashi era completamente heterosexual y ahora posiblemente estuvieran dudando inclusive de que fuera el dominante en la relación.

Para apoyar esa idea Iruka estuvo caminando para acomodar algún documento y sentándose de nuevo cada vez que tenía la oportunidad para que todo el mundo notara que no tenía ninguna dificultad para hacerlo.

Definitivamente uno de los mejores engaños que hubiera plantado nunca, y todos estaban cayendo.

Se estaba divirtiendo como hacía mucho tiempo no lo hacía.

Y tenía que reconocer que parte de la diversión era la satisfacción malsana que sentía por la irritación de Kakashi.

Estaba de espaldas a la puerta ordenando un archivo cuando escuchó como las personas presentes empezaban a murmurar y luego se hacía un silencio solemne por lo que se volvió para verse de frente con una muy sonriente Ino-chan que sostenía el ramo de rosas rojas más grande que hubiera visto.

-Iruka-sensei, le envían este ramo, ¿sería tan amable de firmarme el recibido?

Iruka empezó a sentir mucho calor, se imaginó que habría tomado un muy indigno color rojo y sin poder hacer otra cosa, mientras firmaba el maldito papel puso las flores sobre los archiveros.

Izumo, quien tenía turno ese día también, se acercó al ramo tomando la tarjeta y ante el horror de Iruka la leyó en voz alta;

-"Para el lindo Ruka-chan, gracias por la deliciosa cena, Kakashi"

Pudo oírse algunos "ohh" de parte de las kunoichi, mientras Izumo y demás shinobi empezaban a reír;

-Lindo Ruka-chan, debe haber sido realmente una "cena" memorable para que Hatake-san esté tan agradecido.

Las carcajadas aumentaron.

Iruka le arrebató la tarjeta a Izumo mientras se arrepentía de haber olvidado buscarla y destruirla antes de que alguien la leyera, pero dadas las circunstancias no podía hacer nada de momento.

Luego mataría a Kakashi.

Por lo menos debido a lo que parecía podría declarar que había sido un crimen pasional y que no había estado en su sano juicio.

Estaba seguro que todo mundo le daría la razón.

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Como ven ahora la aldea debe estar confundida en cuanto a cómo será la relación entre los dos sensei. Por aquello de las dudad, el sufijo -chan, suele usarse para mujeres.

Espero que ustedes disfruten tanto leyendo esta historia como yo disfruto escribiéndola.

¡Muchísisimas gracias a todos los que han dejado un comentario y más a los que han dejado varios!

¡¡Gracias!!

Y a los que todavía no han puesto un comentario anímense, con eso hacen a alguien muy feliz y les cuenta como la buena acción del día.

Besitos, XimeB.

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