¡Hola a todos!
Aquí le traigo un capítulo más, espero les guste.
Por favor, pasen, lean y dejen su review con su opinión, ya que eso me motiva a seguir escribiendo. Gracias.
P.S: Versión Editada (CREO)
The Hope In Her Eyes
Capítulo 9
- Bella, amor - escuche la voz dulce de Edward mientras me daba un beso en la frente, haciéndome despertar para verle vestido con un traje - Amor, tengo que irme al hospital, pero te puedes quedar hasta que tus padres lleguen - me dijo en voz suave mientras acariciaba mi cabello - Te deje una llave en la mesa de la cocina para que cierres, te la puedes quedar, también te deje mi tarjeta con la clave apuntada en un papelito - Edward vio que le iba a reprochar por lo que puso un dedo en mis labios - Shhhh, nena, te iba a decir que si quieres podrías ir y hacerme las compras, creo que mi refrigerador está un poco vació o podrías ir con Chip al parque de aquí cerca, ¿Si? - me dijo viendo como asentía, se acercó para darme un beso en los labios - Llámame si necesitas algo o Sam también podría ayudarte - Edward dirigió su mirada a la mesita de noche donde estaba un reloj - Me voy, te amo nena - se acercó dándome un último beso.
- También te amo - le dije antes que saliera, por lo que solo volteo y me regalo una sonrisa, una vez que escuche la puerta de enfrente cerrarse dirigí mi mirada al reloj para ver que eran las cinco y media de la mañana, Dios, ¿Como podría Edward estar despierto tan temprano?
Yo no era una persona madrugadora, cuando asistía a la escuela era muy normal que pudiera despertarme temprano, solo me bastaban unos segundos. Cuando empecé a trabajar y mi horario variaba también lo hacían mis horas de sueño, pero fue ahí cuando descubrí que no era una persona que se levante temprano, decidí seguir durmiendo.
Podía sentir una mirada fija en mí, por lo que decidí abrir mi único ojo bueno para ver a Chip acostado en el lugar de Edward.
- Buenos días Chip - le dije mientras acariciaba su cabeza para acercarse a mí por lo que pase mi brazo sobre él para abrazarlo, y escuche como su cola golpeaba suavemente la cama mientras la movía, alce un poco la cabeza para poder la hora - Las nueve de la mañana, creo que es hora de levantarnos Chip - le dije mientras me levantaba de la cama y me ponía mi bata encima de mí camisón azul hielo, la noche pasada no hicimos el amor pero eso no quiere decir que no habíamos tenido caricias pero solo eso. - Hoy seré tu compañera en la casa, Chip, ¿Te gusta la idea? - le pregunte dándole una sonrisa a lo que me regreso un ladrido, el cual lo tome como un sí.
Después que me di una ducha, me puse a arreglar la habitación mientras Chip jugaba en la puerta con una jirafa de peluche, la cual su dueño me contó era su favorita.
- Ven Chip vamos a ver que desayunaremos - le dije tomando mi móvil de la cómoda que tenía Edward, noté que tenía dos mensajes sin leer.
" Buenos días amor, espero estés despierta ya, llámame si necesitas algo, te amo. E.C. "
Solo pude sonreír ante tierno detalle, el otro mensaje era de mi madre.
" Tal parece que nos quedaremos unos días, su fractura fue más seria y tendrán que operarla, no queremos que se quede sola, su hija llegara en unos días, papá ya hablo a su trabajo y hablamos a la escuela de Emmett, quédate con Edward, pero visita la casa, te queremos. Mamá."
Wow, eso sí era malo, sabía que tan dura podía ser una cirugía y los días después de esta.
" Oh, que mal, dile que lo siento mucho y espero mejore pronto. Hablare con Edward y estaremos visitando la casa, avísame como sigue y estando ahí traten de disfrutar de la playa. Besos a los cuatro. B.S. "
La hermana de mi padre, la tía Kate, vivía a tres horas de distancia. Su hija Angela, quien era un par de meses mayor que yo, se había casado y mudado a vivir a Londres hacía dos años.
Quise decírselo a Edward, pero esperaría a que llegara.
Decidí desayunar un poco de cereal con leche que encontré, mientras buscaba el cereal, recordé lo que me había dicho Edward acerca de que su refrigerador estar vació, por lo que decidí hacer una lista de lo necesario e iría a comprar, pero el único detalle es que no sabía dónde estaba la tienda de comestibles.
- Tenemos que comprar comida, pero no sé muy bien donde, ¿Tú sabes donde es, Chip? - le pregunte mientras el dejo su juguete para ladrar dos veces - Muy bien, iremos a hacer las compras - le dije mientras me levantaba para buscar mis zapatos.
Creo que tendría que ir a casa a buscar que algunas cosas si es que me iba a quedar unos días aquí. Tome la llave del mostrador y la tarjeta de Edward, por más que no quisiera las compras de Alice me habían dejado casi en bancarrota.
- Vamos Chip - le llame mientras tomaba su correa que estaba en una repisa que tenía Edward en la entrada, el sin más vino caminado y dejo que se lo colocara - Oh mis lentes, espérame aquí Chip - dije mientras recordaba antes de cerrar la puerta por lo que el can solo se sentó mientras entraba corriendo hasta la habitación donde las había dejado, siempre que salía solía pasarme eso, por lo que mi padre había colocado una pequeña repisa a lado de la puerta para que ahí las colocara. - Ahora sí, vamos - me sorprendía como Chip se había apegado a mí en estos pocos días.
Bajamos hasta el vestíbulo donde nos saludó Sam.
- Buenos días señorita Bella, Chip ¿Van a salir? - me pregunto mientras acariciaba la cabeza de Chip y le daba un premio - El joven Edward me pidió que la ayudara si necesitaba algo - me informo dándome una sonrisa.
- ¿Edward hablo con usted tan temprano? - me pregunte si Edward tendría una manía de despertar tan temprano a las personas.
- No, me dejo una nota en el mostrador - soltó una carcajada - Las puertas del edificio se cierran a la media noche y las abro hasta las seis, como se cierra por código, el joven es el único que lo tiene debido a su trabajo - agrego mientras me mostraba la nota.
" Sam:
Mi novia se va a quedar en mi departamento, le encargo la ayude si necesita algo. E.C.
P.S. Si algo le pasa, estará despedido"
No podía creer lo que Edward le había escrito, pero tal parecía que a él le pareció gracioso.
- Oh Dios, no puedo creer que Edward le escribiera esto, lo siento - me disculpe muy apenada por lo que había hecho mi novio.
- No se preocupe, se ve que significa mucho para el joven Edward - me dijo soltando una carcajada - el joven es muy bueno, mi hijo menor tenía problemas en la vista y necesitaba una cirugía muy costosa que no podíamos pagar y nuestro seguro no lo cubría todo, así que el doctor hablo con el hospital para que pudiéramos pagar cierta cantidad cada mes.
- Si... Bueno... Ah, yo... Digo, nosotros queríamos ir a comprar a la tienda de comestibles, pero Edward aún no me ha mostrado donde esta - preferí cambiar de tema ya que podía sentir como me sonrojaba en máxima potencia.
- Oh, hay una tienda a unas cuadras de aquí, ¿Quiere que le pida un taxi o trajo su auto? - me respondió mientras señalaba hacia la dirección donde debía ir.
- No, yo sufrí un accidente hace algunos meses por lo que no puedo manejar - le informe mientras él se veía un poco preocupado - Pero no se preocupe, puedo hacer la mayoría de las cosas, solo por ahora no puedo manejar ni levantar cosas pesadas - antes había notado que Edward le tenía un cariño a Sam, y tal parecía que entendía el porqué, era una persona muy amable y trabajadora, y se notaba que le gustaba su trabajo ya que cuando una persona entraba o salía siempre tenía una sonrisa.
- ¿Entonces quiere que le pida un taxi? - me pregunto mientras volvía detrás del mostrador.
- No, Chip y yo caminaremos, ya de regreso tomaremos un taxi porque dudo que pueda con las cosas que compremos, ¿Verdad, Chip? - le pregunte a lo que él me dio un ladrido en modo de respuesta.
- Muy bien, cuida muy bien de ella Chip, o los dos seremos despedidos - bromeo dándole unas palmaditas en la espalda a lo que este ladro una vez, así que salimos del edificio no sin antes que Sam me diera su número para que pudiera llamarlo si necesitaba algo.
Fue algo fácil encontrar la tienda con las explicaciones de Sam, pero olvide que Chip no podría entrar.
- ¿Y ahora que hacemos, Chip?, no puedo llevarte de regreso - le dije mientras ambos estábamos parados en la entrada de la tienda, el solo dio un lloriqueo.
- ¿Puedo ayudarle en algo? - me pregunto una voz de mi lado derecho por lo que tuve que voltear a ver, era una de las empleadas de la tienda, bueno supongo que pensó que necesitaba ayuda ya que llevaba ahí parada un rato, se veía que era buena persona.
- Oh, es que... - no sabía que decirle pero recordé que llevaba mis lentes negros - Bueno, es que sufrí un accidente en uno de mis ojos hace unas semanas y aún no me acostumbro, mi novio pensó que era buena idea que nuestro perro me ayudara a guiarme mientras me acostumbro - empecé a decirle, mientras le pedía perdón en mi mente por engañarla - pero, como hemos estado muy ocupados por lo del accidente, esta mañana note que casi no teníamos comida, por lo que quise darle una sorpresa al mostrarle que ya podía volver a la normalidad un poco pero... - sentía como mi voz se rompía al decirle eso, y es que en cierto modo era verdad - Pero como él no es un perro de compañía no puede entrar - mire hacia la señal que estaba en la puerta, puse mi mejor cara de pena mientras Chip acercaba su cara a mi pierna dando su mejor cara de lastima, al parecer era un perro muy listo, y sabía que estaba haciendo.
- Oh, déjeme hablar con el gerente, en un momento regreso - dijo mientras entraba.
- Sé que eso es malo, mentirle a alguien, pero tampoco puedo dejarte aquí afuera - le dije a Chip mientras el me daba un bufido - Si eso pensé - respondí mirando como la empleada regresaba, por lo que las dos regresamos a nuestra actuación.
- El mánager dijo que podía entrar con el perro, pero que por favor se asegurara que no molestara a los demás compradores - me dijo dándome una sonrisa.
- Oh, ¿De verdad? muchas gracias - le dije mientras le daba una sonrisa de alivio.
Chip fue un buen chico dentro de la tienda, cuando dudaba entre dos cosas le preguntaba y me daba un bufido en forma de si, o desviaba la vista por lo que lo tome como no, tal vez las personas llegaran a pensar que estaba loca al hablarle a un can y mucho más al pedirle su opinión, pero era muy gracioso para mí.
- ¿Encontró todo lo que necesitaba? - me pregunto la misma chica que le ayudo afuera, dándonos una sonrisa.
- Si, gracias... Siento las molestias, mi novio regreso apenas a su trabajo y no quería dales molestias a sus padres, y los míos están visitando un familiar que sufrió un accidente - le dije mientras seguía que la actuación - Han sido unas semanas muy duras.
- Oh, lo siento - me dijo mientras me decía la cuenta.
Una vez afuera de llame a un taxi, pero con la respectiva afirmación que podía transporta mascotas, ya que en unos no estaba permitido, estábamos esperándolo sentados en una banca mientras Chip tenía su cabeza posada en mi regazo mientras le acariciaba, cuando escuche mi móvil sonar.
- Hola amor - le dije una vez conteste.
- Hola nena, ¿Como estas? - podía escuchar la suavidad de su voz - Llame al departamento, pero nadie contesto - me dijo.
- Bien, Chip y yo decidimos salir un rato y de paso hacer las compras - le dije mientras veía como el taxi paraba frente a nosotros y el amable conductor bajaba para ayudarme - Dame un minuto... Hola, gracias por su ayuda - le dije mientras miraba como empezaba a meter las cosas en la cajuela - Listo amor, Chip fue una gran ayuda, cuando no podía decidir entre algunas cosas - podía escuchar como Edward hablaba con alguien al otro lado para luego escuchar el sonido de una puerta cerrarse - ¿Mañana muy dura? - le pegunte una vez que estuvimos camino al departamento.
- Algo, sé los directivos están empezando a planear la fiesta de Navidad, por lo que decidí tomar algunos casos de mi padre para ayudarle en algo - me informo mientras soltaba un suspiro, me gustaba eso, el hecho que Edward se comportara como si tuviéramos toda una vida de estar junto a simplemente más de una semana. - ¿Has hablado con tus padres? - me pregunto.
- Si, temprano recibí un mensaje, pero quiero esperar a que llegues para hablar de ello - respondí mientras escuchaba como tocan su puerta y hablaba con alguien.
- Amor, tengo que dejarte, mi ronda va a empezar en unos minutos - me dijo y pude notar cierto cansancio en su voz - Te amo nena - susurro haciéndome sonreír.
- También te amo, nos vemos cuando llegues a casa - me despedí antes de escuchar su afirmación y terminar la llamada.
¿Le dije cuando llegues a casa?
No podía creerlo, pero es que así se sentía. Estar junto a él, en cualquier lado era como estar en casa.
Salí de mis pensamientos cuando note que llegábamos al edificio, Sam me ayudo a llevar las cosas hasta la cocina.
- Gracias, Sam - le agradecí mientras le acompañaba a la puerta.
- No fue nada, señorita, pase buena tarde - me dijo antes de retirarse.
Podía ver que eran cerca de tres de la tarde, decidí hacer algo sencillo de comer. No le había mentido a Edward acerca de que una gran variedad de huevos eran mis especialidades, sabía hacer cosas más sencillas. Comí con Chip, quien me seguía a todos lados con su jirafa, para después acomodar las cosas que había comprado, entre ellas cosas que me gustaban y algunas cosas de higiene personal que sabía a Edward no le molestaría que yo tuviera aquí.
La tarde paso un poco lenta, estaba jugando en el balcón con Chip cuando mi móvil hizo el característico sonido de un mensaje.
" Llegare un poco más tarde, mi papá quiere discutir unos casos que voy a tomar, llegare antes de la cena, te amo. E.C. "
" Ok, llevare a Chip al parque un rato, saluda a Carlisle por mí, también te amo. B.S. "
- Chip, ¿Quieres ir al parque un rato? - le pregunte, antes de ver como corría hacia la puerta.
Vaya, era un perro listo.
Tal como dijo Edward, el parque estaba muy cerca, Chip corrió hacia otros perros que estaban presentes, los cuales se veían que ya se conocían, estuvimos jugando un rato hasta que decidí era la hora de regresar y hacer algo de cenar, por lo que llame a Chip, quien regreso a mi lado corriendo.
Estábamos saliendo del parque cuando Chip empezó a gruñir y ladrar, cuando buscaba el motivo de su comportamiento me tope con una mata de cabellos naranjas que estaba frente a nosotros.
- Vaya, nunca pensé que me recordaras, pulgoso - gruño Tanya haciendo un gesto mientras la ratita sin pelo que tenía al final de correa no parara de chillar - ¿Tienes una niñera ahora? - me dio una mirada de arriba para abajo, y sonrió creyéndose mejor que yo. Vaya, y yo pensando que estaba loca por hablar con los animales - Yo te he visto, estabas con Alice ayer – bueno, tal parecía que sí era algo lista.
- Yo no soy su niñera - respondí mientras calmaba a Chip - Soy la novia de Edward - eso la sorprendió mientras me daba una mirada incrédula y más porque Chip me había hecho caso, y estaba sentado a mi lado.
- Eso no puede ser verdad, mi Eddy no me cambiaría por una niñita como tu - dijo con tono de desprecio en la vez, dándome una sonrisa mientras señalaba su cuerpo. Sabía que, por mi estatura, la mayor parte del tiempo no creían mi edad, se podía decir que con Alice estábamos al mismo tamaño, y más cuando no usaba maquillaje, como ahora.
- El ya no es tuyo - le dije sin dejar que me intimidara, Chip sintió la agresividad que desprendía Tanya porque se levantó poniéndose alerta, al parecer eso la molesto aún más.
- Eddy regresara conmigo una vez se entere que estoy de vuelta - dijo mientras sonreía con confianza.
- Edward ya lo sabe - remarque su nombre - Pero no le importo para nada - eso hizo que su sonrisa se borrara - Olvido la información a los segundos que se lo dije - le sonreí con confianza.
Tenía plena confianza en mí relación con Edward, ambos habíamos aceptado lo que nuestras anteriores parejas habían rechazado, la mejor prueba era que no sentíamos nuestra relación como nueva, era como si lleváramos tiempo juntos y no iba a dejar que nadie la arruinara, ni mucho menos una bruja pelos de zanahoria, como Tanya.
- Eso no es verdad, Eddy no pudo olvidarme, el me ama - me dijo mientras hacía sonar una de sus zapatillas de tacón, hoy estaba vestida con el más pequeño short que pudo encontrar, con un top blanco que transparentaba su sostén negro, y su cabello naranja atado en una coleta alta - Él solo te está usando.
- A Edward ya no le interesas, acéptalo. Incluso pasamos la noche entera haciendo el amor salvajemente como cada noche, es más hoy se fue a trabajar después de una última ronda - le dije, no había mentido del todo, Edward me había hecho el amor salvajemente ayer en la mañana - Dice no tener suficiente de mí, una niñita, eso demuestra que ya te olvido, te borro de su vida en mis brazos y entre mis piernas - le dije mientras veía como su cara se llenaba de ira - Vamos Chip - el obedientemente me siguió, eso me hizo ganarme una mirada de odio, sabía que Chip era una parte en la vida de Edward, y al ser yo aceptada por su mascota cuando con ella se portaba grosero dañaba en algo su gran ego.
- Haré que Edward regrese conmigo, volverá pidiéndome que regrese con él una vez que me vea, y pueda ver la gran diferencia entre las dos - dijo desde mi espalda.
- Inténtalo, dudo que él te dé siquiera una mirada, yo le doy algo que tú no fuiste capaz al estar tan segada por tu ambición - me volví para responderle.
- ¿Y según tú, que es eso? - pregunto cruzando sus brazos bajo sus falsos senos.
- Amor - finalice antes de que darme la vuelta y dejarla callada.
Trate de calmar mi enojo por la discusión que tuve con Tanya para que Edward no lo notara. Anteriormente me habían dicho que como solía ser una chica tranquila, cuando me enojaba podía causarle miedo hasta al más valiente de los hombres, y aún no quería mostrarle esa parte a Edward.
Cuando llego Edward del trabajo, tenía lista la cena, sopa de salchichas con queso frito y arroz, se sorprendió cuando lo probo, también le conté lo que mis padres no volverían hasta dentro de unos días, estuvo encantado por el hecho que me quedara hasta hablo con mis padres para preguntar querían que les enviáramos algo que necesitaran. Antes del anochecer fuimos a mi casa para recoger algunas de mis cosas, algunos libros para entretenerme.
También decidí no decirle a Edward de mi encuentro con Tanya, defendería nuestra relación.
Esa noche después que regresamos de mi casa, nada más cerramos la puerta me lance a los labios de Edward, quien acepto gustoso cargándome para llevarnos a la habitación y pasar la noche haciendo el amor.
Mil gracias por sus reviews y por volver esta historia su favorita... :D
