Abro la computadora y me pierdo en números, documentos, planillas. ¿Eso fue el ascensor? Miro mi reloj: 7.30 ¿Andrea? Salgo de mi despacho para ver a Rose entrando en la sala de descanso. Preciosa. Con un traje ceñido al cuerpo verde oscuro. Me mira y sus ojos se entristecen
-Buen día Rose
-Sr Grey, buen día… no sabía que iba a venir tan temprano…
-A mi despacho
-Si Sr- noto ¿miedo en su respuesta? Demonios… cuando llegamos la hago pasar y me paro a su lado cuando ella se sienta. Tomo el IPod
-Aquí hay algo- le digo mientras se lo paso y ella me mira con cara extraña
-No lo escuches hasta que llegues a tu casa hoy… después tú decides que hacer
-Christian…
-Sé que es complicado… no puedo darte más que lo que te doy… sé que tú quieres, necesitas y mereces más. Pero Rose… yo estoy hecho pedazos… esa es la verdad. Y también quiero que sepas que tu puesto aquí no está en juego. Yo sé que necesitas el trabajo y el dinero y no voy a ser tan hijo de puta de quitarte algo que necesitas. Sea lo que sea que decidas, mantengamos las apariencias como lo vinimos haciendo hasta ahora. Yo no voy a maltratarte…
-Jamás pensé eso Christian
-Sonaste miedosa cuando te pedí venir al despacho
-Pensé que ibas a decirme que renunciara, porque puedo hacerlo si quieres
-No, no quiero… eres muy buena en lo que haces y yo no soy de prescindir de buenos empleados
-¿Por qué no lo puedo escuchar ahora?
-Porque no
-Eso no es una respuesta
-Haz lo que te pido por favor
-De acuerdo… no lo voy a escuchar hasta llegar a mi casa ¿necesitas algo?
-Capuchino
-De acuerdo- veo como se para. Ese traje es muy sexy… ella es muy sexy. Me paro y la tomo de la cintura
-Christian- tomo su cabello y lo enrollo en mi muñeca y tiro. Tengo su cuello expuesto y lo beso muy suavemente. Siento como todo su cuerpo tiembla. La aprieto contra mi cuerpo para que sienta lo que despierta en mi
-Rose…
-Esto no está bien Christian… si Andrea entra ahora ¿Qué va a pensar?
-Que quiero follarte…
-Por favor
-¿Quieres que te folle nena?- ella me mira con esos lindos ojos verdes
-Si- cierro la puerta del despacho con llave y me abalanzo sobre ella. Desabrocho su camisa y toco sus pechos por encima del sostén blanco de encajes que lleva. Ella toca mi erección por sobre mi pantalón y me baja el cierre. No puedo esperar más a hundirme en su caliente y húmedo interior. No podemos desvestirnos del todo por lo que solo bajo su pantalón y corro su tanga antes de hundirme por fin en ella y moverse dentro
-¡Ah!
-Shhh pueden escucharnos linda- la beso y nuestras lenguas, juegan juntas mientras nuestros cuerpos se mueven rítmicamente. Aprieto sus pezones mientras siento como me pongo cada vez más duro. Y lo siento… siento todo su orgasmo apretando mi miembro y como me libero en su interior. Esto ha sido maravilloso. Sexo en la mañana. Salgo de su cuerpo y le planto un beso en la boca. Ella me mira entre agradecida y culposa. Se arregla la ropa, quita la llave de la puerta y me deja solo en la oficina. El día pasa rápido. Andrea se despide de mi a las 19.30.
-Buenas noches Sr Grey- me dice Rose desde la puerta
-Pasa un momento- la veo dudar pero finalmente lo hace
-¿En qué puedo serle útil Sr Grey?
-Sé si me mientes ¿escuchaste lo que te di esta mañana?- miro sus ojos
-No, no lo hice
-De acuerdo… hasta mañana Rose
-Hasta mañana
ANASTASIA
Me estoy yendo del edificio. Camino lento mientras pienso en lo que ocurrió esta mañana en la oficina con Christian ¿Cómo pude perder el control de esa forma? ¿Cómo dejé que me hiciera eso? Pero fue tan liberador. Sentirlo dentro de mí… todo él. Y ahora esto, digo mirando el IPod que me dio. Cuando finalmente abro la puerta del departamento estoy toda tensa. Hecha un manojo de nervios ¿Qué diablos voy a hacer? ¿Voy a seguir con esta mentira o voy a decirle la verdad? ¿Seguirá viendo a Susanah? ¿Y Elena? No le pregunté a Taylor por ella en nuestra última charla ¿Qué habrá ocurrido con la perra esa?
Caliento la tarta de verduras que me quedo de ayer y me siento a comerla escuchando lo que Christian me dio…
Por dios…
Aléjate de mí y hazlo pronto antes de que te mienta.
Tu cielo se hace gris, yo ya camino bajo la tormenta.
Aléjate de mí, escapa vete ya no debo verte.
Entiende que aunque pida que te vayas, no quiero perderte.
La luz ya, no alcanza…
No quieras caminar sobre el dolor descalza...
Un ángel… te cuida
Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida...
Y aléjate de mi amor...
Yo sé que aun estas a tiempo...
No soy quien en verdad parezco...
y perdón, no soy quien crees, yo no caí del cielo
Si aún no me lo crees amor...
y quieres tu correr el riesgo
veras que soy realmente bueno
en engañar y hacer sufrir
a quien más quiero…
Aléjate de mí pues tu bien sabes que no te merezco
quisiera arrepentirme, ser el mismo y no decirte esto
Aléjate de mí, escapa, vete ya no debo verte
Entiende que aunque pida que te vayas no quiero perderte.
La luz ya, no alcanza...
No quieras caminar sobre el dolor descalza...
Un ángel te cuida...
Y puso en mi boca la verdad para mostrarme la salida...
Y aléjate de mi amor...
Yo sé que aun estas a tiempo...
No soy quien en verdad parezco...
y perdón, no soy quien crees, yo no caí del cielo
Si aún no me lo crees amor...
y quieres tu correr el riesgo
veras que soy realmente bueno
en engañar y hacer sufrir
Y hacer llorar
y a quien más quiero..
Escucho el tema dos veces más. La tarta se enfría y se moja con mis lágrimas. Me está advirtiendo lo mismo que hizo las primeras veces que nos vimos. Me dice que no es bueno para mí, solo que esta vez lo hace porque está roto. ¿Qué pretende que le diga a esto? ¿Qué voy a hacer por dios? ¡ ¿Qué diablos se supone que tengo que hacer? !
Me paseo por toda mi casa sin poder encontrar una respuesta adecuada a todo esto… ay dios…
-Bueno…
-¿Taylor? Soy yo Ana…
-Ahora no, te llamo en 5 minutos
-De acuerdo- me preparo un té mientras espero. Cuando por fin suena el móvil espero que Jason pueda ayudarme
-Hola Ana… dime ¿en qué puedo ayudarte?
-¿Podemos vernos?
-¿Ahora?
-Si…
-¿Dónde?
-1912 Pike Pl hay un Starbucks ahí ¿en media hora puedes?
-Si claro, te veo en media hora ahí- llego diez minutos después de lo que habíamos acordado y lo veo sentado, mirando para todos lados…
-Hola Jason…
-Dios mío… ¿acaso estás loca?- me dice cuando me ve y me desplomo en la silla
-No lo se
-¿Estás trabajando con el Sr Grey? Es una locura Ana
-Shhhh no lo digas muy fuerte…
-Esto es ridículo
-Lo sé
-Tú eres "esa" Rose… ¡¿Ana perdiste el juicio?!
-¿A qué te refieres con "esa Rose"?
-A la que Christian le propuso tener una relación puramente sexual
-¿Cómo lo sabes?
-Lo escuché
-Ay por dios… estoy tan avergonzada
-¿Quieres olvidarlo y haces esto?
-Estoy desesperada… lo amo… lo necesito… ya no sé qué más hacer Jason
-Ana, ¿Cómo crees que va a reaccionar el día que ya no puedas ocultarle quién eres? He cubierto tu rastro pero seguramente Welch encuentre algo y se lo diga a Christian
-No por favor, ahora no, tengo que resolver esto primero, haz algo
-Yo… no lo puedo creer. No pareces tú con ese pelo y esos ojos y todo es confuso
-Tienes que darme algo más de tiempo Jason… yo le voy a contar a Christian la verdad pero no ahora…
-Tú sabrás lo que haces, pero conociendo a Christian, dudo mucho que la noticia le vaya a hacer gracia
-Lo sé- se para porque se tiene que ir rápido me dice. Lo abrazo y agradezco su confianza y su preocupación. Quizás lo mejor sea renunciar y volver con papá a Montesano, él sabrá que estoy ahí pero al menos ya no tendré que fingir ser quien no soy. ¿o me quedo y sigo fingiendo quien no soy? Cuando estoy regresando lo veo sentado en los escalones del edificio y todo mi cuerpo tiembla cuando bajo del taxi
Sus ojos grises se ven vidriosos y tiene la corbata mal anudada. Levanta la vista y se para.
-Hola
-Hola
-Estuve esperando tu llamada ¿escuchaste?
-Si
-¿Y entonces?
-Solo estoy más confundida Christian- veo la decepción en su mirada
-Ven… subamos- abro la puerta de casa. La tarta todavía está en la mesada
-¿No la comiste?
-No
-¿Por qué?
-Se me fue el hambre
-No me exasperes
-¿De qué hablas?
-Calienta esa tarta y come…
-¿Es acaso una orden?
-Si… come…-es increíble que no siendo Anastasia quiera eso… ahh que frustrante. Me pongo a calentar la tarta y me siento a comerla con él como público privado
-¿No entendiste lo que quise decirte con esa canción?
-Que me alejara de ti…
-¿Solo eso?
-¿Qué no quieres perderme a pesar de que sabes que no eres bueno para mí?
-Me gustas muchísimo Rose… contigo la paso genial, pero tienes razón, yo no he olvidado a Anastasia. No he dejado de amarla y no sé si algún día podré hacerlo. Es cierto que quiero gritar su nombre cada vez que alcanzo el clímax y siento mucho que te hayas dado cuenta. Yo no puedo darte lo que tú necesitas. Pero no quiero que dejes de verme. No quiero dejar de verte. Es todo tan confuso y frustrante. Sé que te hago daño pero no quiero que te alejes y seguramente te estoy volviendo loca con señales tan duales ¿verdad?- asiento mientras mastico
-¿No puedes hacerlo ahora o no lo vas hacer nunca?
-¿Qué cosa?
-Darme más… ¿es porque es muy pronto o porque no quieres probarlo más?
-Yo no sé cómo responderte a eso… vivo día a día Rose. No sé qué pueda pensar mañana
-Eso no es justo para mi
-Lo sé cariño…
-Creo que será mejor que vuelva a Houston…
-Comprendo…
-No me odies
-No lo hago… comprendo perfectamente tu situación ¿Cuándo vas a renunciar?
-¿Cuándo quieres que lo haga?
-Arregla todo lo del departamento… vas a tener que rescindir el contrato si quieres irte… puedo ayudarte con eso… perderás el depósito
-Es lo que menos me importa…
-Rose… no te vayas- veo la desesperación en sus ojos
-No puedo seguir compitiendo con ella Christian… no puedo…
-No lo hagas… no tienes por qué hacerlo- me abraza y yo solo me rindo a su abrazo. Lloro como nunca he llorado. Siento su tristeza como agujas clavándose en cada parte de mi cuerpo y no puedo soportarlo. No quiero sentirlo así de triste, así de solo, creyendo una vez más que no merece ser feliz
-El viernes me vuelvo a Texas… es lo mejor Christian… voy a hablar mañana con la gente de legales para resolver la situación lo antes posible… y también voy a hablar con la gente de la inmobiliaria. Veré como hago para poder irme rápidamente también de aquí… me duele el corazón al hacer esto, pero es lo mejor para los dos…
-Rose
-Te quiero demasiado como para seguir lastimándote. Si me quedo ¿Qué crees que ocurrirá? Yo me voy a seguir enamorando de ti y tú seguirás pensando en ella cada vez que estés conmigo. Vas a pensar ¿Cómo sería si Anastasia estuviera aquí? Y eso Christian… no me gusta ahora y no me va a gustar más adelante. Decidiste quedarte suspendido en su relación, lo entiendo. Pero en algún momento vas a tener que escapar de ahí… pero no sé cuánto tiempo tome y no sé si quiero esperar para que no llegue nunca el tiempo adecuado- veo como suspira y sus mejillas se llenan de lágrimas. Lo abrazo de nuevo y le doy un pequeño beso en el cuello
-No hace falta que vuelvas al trabajo si vas a renunciar… solo manda el telegrama- se va y yo cuando finalmente cierra la puerta corro a mi cama y me tapo la boca para no gritar con el dolor que siento en mi pecho. Me odio a mí misma en este momento. Cuando despierto es de día pero todavía es temprano. Voy hasta el correo y hago la cola para mandar el telegrama de renuncia. Una vez enviado me voy hasta la inmobiliaria. Me dicen que podemos hacer un trato. Si les dejo los muebles ellos me devuelven el depósito acepto y les digo que el viernes a la tarde paso a entregarles la llave. Está todo decidido, no sé a dónde voy a ir… pero tiene que ser lejos de Christian… de nuevo.
CHRISTIAN
Paso el martes y el miércoles en casa de mis padres cuando el jueves Ros me llama preguntándome sobre la renuncia de Rose. Le digo que no se nada… no sé si me cree pero bueno… paso por su departamento el viernes en la tarde y la veo salir y entrar en la inmobiliaria. Tiene dos maletas con ella. Supongo que será su ropa ¿Qué habrá hecho con los muebles que le di? Me siento perdido y antes de que me vea, vuelvo al Escala. Abro lo que solía ser mi antiguo cuarto de juegos y la veo… a ella… al amor de mi vida. A MI Ana. Y un sollozo sale de mi boca seguido por dos cataratas de lágrimas. Me siento y lloro en la soledad de este departamento. ¿Estará Ana en Inglaterra? Dios mío que Taylor la encuentre… tengo que volver a verla, tengo que volver a sentirla de nuevo… ahora me siento tan vacío. Tan triste… mi vida perdió el rumbo y sin Ana no puedo volver a encontrarlo
ANASTASIA
Aquí estoy, en Bellevue, en la puerta de la casa de los padres de Christian. Y sé que es una locura. Y sé que algo malo puede ocurrir pero también sé que lo amo… que lo necesito… que necesito saber que todavía me ama… que no estuvo con ella… que sus labios son y fueron míos… que nunca la tocó ni entro en su cuerpo… quiero ilusionarme con que solo la castigo porque no me cree capaz de soportar un poco de dolor. A pesar de todo el amor que siento por él. Me siento en los escalones y marco su número
CHRISTIAN
Estamos comiendo pescado que papá preparó a la parrilla. Todos se enteraron de la renuncia de Rose y Elliot no ha dejado de fastidiarme con el asunto. Kate y Mia están raras conmigo pero supongo que es por lo que les dije aquella vez. Que nadie volverá a ser Ana. Nunca más. Me suena el teléfono y mamá pone cara de fastidio
-Es sábado… no atiendas
-Puede ser algo importante… no lo haré largo. Grey
-Christian-se me para el corazón y trato de tragar el enorme nudo que tengo en mi garganta. Es su voz… la voz más dulce del mundo… mi Ana
-Ana…- todos me miran
-Hola…
-¿Dónde estás?
-Cerca…
-¿Qué es cerca?- le hago señas a Taylor para que la ubique
-Más cerca de lo que crees Christian
-Quiero verte
-Yo también
-Dime donde estas… voy a buscarte ahora mismo- me paro
-Estoy afuera
-¿Afuera de dónde?
-De la casa de tus padres- suelto el celular y corro a la puerta. Pero a quien veo es a Rose
-¿Rose? ¿es acaso esto un chiste?
-No, no lo es Christian- veo como tira sus lentes y se quita algo de los ojos y entonces cuando ella levanta la mirada veo los ojos azules más hermosos de todo el universo y no puedo creerlo
-Ana…- tengo que acercarme un poco más. Ella está parada sin moverse cuando tomo su cintura y la atraigo hacia mí y me hundo en su cuello y en su cabello. Es mi Ana. Su inconfundible aroma ahora invade mi nariz. Siento sus manos en mi espalda y su cara en mi hombro. La aprieto fuerte contra mí. No lo puedo creer
