Un Hola a Todos!

Disclaimer: Hitler y compañía no me pertenecen, los imbéciles son de la creación de Masashi Kishi-kishi. XD! (para mi es Kishi-kishi.)Solo dos me pertenecen. ¡Ah! Y si fueran míos, a Kisame lo enviaría a Cirugía de Cuerpo y Alma.


Maldito Mundo.

IX

"Luna Llena"

Sábado, Julio.

En la Madrugada.

-Es imposible, no puedo dormir. –Pensé, mientras trataba de soñar en mi cama. –Y más encima hace calor… y tengo hambre.

¿Por qué tengo hambre? Ayer en la noche no estuve en la cena. Por culpa de este tipo.

Me destapo, me levanto de la cama a pies descalzados, total, hace calor. Miro el reloj, son las dos de la mañana. Camino a buscar algo menos abrigador, aunque sea un camisón largo. Llego al ventanal. Es preciosa la Luna.

Después de apreciar aquella belleza que iluminaba un poco el cuarto, busco y busco algo con que dormir.

-

Nada.

No, espera. Vuelvo a buscar entre los cajones. Trato de no hacer ruidos para despertar a Madara o Tobi, da lo mismo.

-Una pollera de tirantes… que más ahí… un short… por lo menos estaré más fresca. –Dijo mi mente, cuando revolvía el gallinero… literalmente.

Dejo la ropa recién sacada de la cómoda sobre mi cama.

No sé si cambiarme aquí. Se puede despertar.

-Aaa… destruir… Ko… Konoha…. –Dijo Madara en sus sueños.

-Esto es increíble, hasta en los sueños quiere venganza. –

Bueno. Luego de aquel pequeño acontecimiento, me cambio de ropa sin hacer ruido, claro.

Me despido de mi pollera de mangas largas y me coloco la de tirantes. Sigo con mi pantalón, me los quito y me coloco el short. Me siento fresca.

Y digo yo, ¿Cómo puede dormir con esa máscara? ¿No lo asfixia?

Oigo como ruge mi estomago de hambre.

Camino hacia la puerta, poso mis manos en la perilla y la hago girar. Se abre la puerta… esta oscuro. Me devuelvo… a buscar una linterna, si es que existe aquí.

Busco en los muebles y que suerte tengo. Tienen la maravilloza luz que alumbra la oscuridad. La linterna.

Otra vez salgo.

Camino por el pasillo con la linterna encendida dirigiéndome a bajar las escaleras.

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-… Konoha…. –Dormía Madara, pero luego algo lo hizo despertar. – Tengo hambre.

Luego de eso se sentó en su cama y observo que la menor no estaba. En eso pensó que a lo mejor ella también había bajado a la concina, en busca de alimento. Mal que mal, no habían cenado.

Se levanto de la cama y antes de irse, vio que el pijama de la joven estaba sobre el catre. Él no entendía. No creería que anduviera en ropa interior caminando por… ¿la cueva?

Y si fuera así. No lo pensaría dos veces. Es un hombre después de todo.

Tiene todo a su favor: La luna llena, el calor, la oscuridad, el poder del sharingan, sus experiencias, el Bendito apellido Uchiha que vuelve locas a las mujeres, su sonrisa de lado que conquista a cualquiera. Y eso lo sabe muy bien. Por lo menos la chica se sonrojo y se puso nerviosa. Pero lo más importante para él: Madara Uchiha es el líder y ella es solo servidumbre, y como jefe… lo tiene que obedecer. Estaba dispuesto a usar un poco de su maldad.

Sin decir más, él baja a la cocina teniendo en mente que estaría en ropa interior. (annii: viejo cochino ¬¬)

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Ya en la cocina abro la nevera y dejo la linterna sobre un mueble mirando hacia arriba para iluminar el lugar.

Quiero un poco de leche pero… solo hay de chocolate y de frutilla, y esas no me gustan. La leche de vaca… si hay pero no es descremada.

-Uhm… -Dije mientras pensaba que sacar. –Mierda, tengo hambre…

Miraba y miraba, mi estomago me pedía algo para comer.

-Jugo de naranja… no hay otra. –Con solo eso, agarre ese objeto y cerré la nevera. -¡Ah!....

-Shh… no grites despertaras a todos. –Me silencio… Tobi o… ya saben. Sin la máscara.

-No me asustes así. Y ¿Qué haces aquí? –Pregunte, y no se cayó el jugo.

-Lo mismo que tú, tengo hambre. –Me sonrió.

-Me alegro por ti. –Le dije como si nada. –Cambiando de tema, ¿en tu organización no tienen leche descremada?

-¿Leche? Am… creo que Konan. ¿No hay en la nevera? –

-iie. –

-Debe estar en el mueble de arriba. –Con lo dicho, abrió el mueble de arriba y saco aquel liquido. –Toma.

-¿Y tú no que tenias hambre? –Dije recibiendo la leche, el jugo lo había dejado en un mueble.

-Con solo verte, ya no. –Y yo que pensaba que ibas a estar en ropa interior. Qué pena.

-No es gracioso. –Dije un poco seria, sirviendo mi vaso de leche.

-Aquí fue donde te tome en brazos. –

Cuando dijo eso se me dio vuelta el vaso. Me acorde ese momento y lo peor, me puse roja.

-¿Te encuentras bien? –

-H-hai. –Contesto un poco nerviosa limpiando el desastre que deje.

-Como te iba diciendo… -Después de todo siente algo. –Eras muy bajita desde ese entonces.

-Hablando de bajita… ¿Tú por casualidad, no quería que creciera? –Le pregunte aun limpiando.

-¿Por qué me preguntas eso? –

-El líder… Pain, me dijo que crecí porque tuve contacto con un tipo de chakra, y al parecer tenía deseos que yo creciera un poco. Para quedar casi a tu altura. –

-¿Y por qué piensas que fui yo? –

-Eres el único con el que tuve contacto. –En eso ya me estaba sirviendo otra vez el vaso de leche y luego procedí a beberlo.

-…… Si fui yo. Y funciono muy bien. –Me dijo el de cabellos alborotados. Su última palabra me la dijo… al oído.

Quede totalmente, híper, mega, ultra, etc., en shock con el vaso detenido en mi boca.

No movía ningún musculo.

Madara se separo de mi pero no por mucho tiempo. Cuando se había alejado un poco me pude mover un poco a beber mi vaso.

-¿Cómo fue que te levante? –Se pregunto, y luego dio unos pequeños pasos atrás de mí. –Ah, si… pose mis manos en tu cintura. –Coloco sus manos en mi cintura.

En eso escupí toda la leche que tenía en mi boca, resbalo el vaso de mis manos y comencé a toser.

-He, no sabía que te ibas a poner así. –Me hablo Uchiha con mucha tranquilidad. –Deja eso, yo limpio.

-D-demo… -Tartamudee con un gran sonrojo.

-Nada de demo. Sube al dormitorio, te llevare algo para comer. –

-Hai. –Afirme. Luego tome la linterna.

-Y no era para tanto hacer eso. Aun no muerdo. –Me dijo mientras limpiaba. –Y no te lleves la linterna no tengo como ver.

Igual cogí la linterna. –Y yo no tengo como ver el pasillo, esta oscuro. Además puedes hacer un Katon en tu dedo, así podrás iluminar la cocina. Adiós. –Y luego me marche con la linterna.

-¿Podre hacer un Katon en mi dedo? –Se pregunto el Uchiha. –Nunca había pensado en eso… Me pondré en práctica y tendré el Katon más fuerte. Pero, hace mucho calor para usar el Katon.

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-Es imposible dormir con esta calor, un. –Dijo el ojiazul dando vueltas y tratando de acomodarse en su cama. –No puedo…. –En eso se destapa y se sienta. Mira a su maestro que también se encontraba en la situación.

-También tienes calor. –Dijo el chico de los ojos caídos.

-Bastante, un. –

-Cuando hay luna llena, la mayoría de las veces hace calor. –

-Demo esto es un infierno Danna, un. –

-Uhm… tienes razón. –Contesto Sasori mirando hacia el ventanal. –Deidara.

-¿Si Sasori no danna? –

-Extrañaba tu "un". –

-Danna… ¿lo dice enserio? –

-Hai. Cambiando de tema, ¿sabias que hay otras cosas que nos hace sentir calor? –Pregunto, levantándose de su catre.

-¿Calor? ¿Otras cosas? ¿Y porque se acerca a mí? –Pregunto Deidara extrañado, ya que su maestro se acerba a él.

-Tú lo sabes muy bien. –Le dije estando cerca de su alumno.

-

-

-

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Apague la linterna y la guarde en el cajón donde estaba.

Me voy a sentar en mi cama, en eso llega Madara con un vaso de leche y un pedazo de pan.

-Ten. –Me dijo ofreciendo aquellos alimentos y por supuesto yo lo acepte.

Durante ese tiempo, mientras que yo me alimentaba sentada en mi catre, Uchiha camino hacia la ventana y quedo mirando el paisaje o planeando destruir Konoha.

Pasaron como cinco minutos y yo había terminado de comer. En eso me llama él, la cual me dice que fuera haber la luna.

Al principio me negué. Pero el "sutilmente" me dijo "Te lo ordeno", no tuve otra opción.

Y ahí me quede. La ventana esta abierta, no hace frio, es un calor insoportable. Me asomo a ella. Nunca había visto una luna tan… no tengo palabras, pero algo que se parezca. Es preciosa.

-Bonita. –Hablo el ciclope, literalmente.

-¿Ah? –Pregunte estúpidamente mirándolo.

-La luna, es bonita. –

-Ah… hai. –Dije como si nada, volviendo a mirar el paisaje.

-A mi me recuerda algo esa luna. –Cuando dijo esto movió su cuerpo quedando detrás de mí. Lo peor no era eso. Con sus manos me rodeo la cintura, en pocas palabras… me abraso por detrás.

-…….- Estoy en shock.

Siento como mi cuerpo tirita por esto. Mis mejillas se enrojecen. Su respiración, está tan cerca de mis oídos.

-La luna me recuerda cuando envié al Kyuubi atacar Konoha, al principio fue muy entretenido, pero… alguien me arruino los planes. –Lo dijo con poco de resentimiento.

-¿El cuarto Hokage? –Que pregunta más estúpida, ya sabia la respuesta.

-Que crees. En tú mundo saben todos, es normal que lo sepas. –

-Hai. Me alegro que no te haya resultado. –

-Uhm…. –Ese "uhm" se noto muy molesto.

-Pero tiene algo bueno. Creaste una organización de lunáticos. –

-Algo bueno… ¿Sabes que puede ser algo bueno? –

-No quiero saber. –Lo un poco nerviosa, ya sabia lo que venia.

Se acerca a mi oído. –Te ordeno que te des la vuelta. –

-N-n-no, no. –

-¿Sabes con quien estas hablando? Yo mando aquí, y si no lo haces no voy a tener compasión. Uchiha Madara, es al que estas escuchando. –

En eso, me puse tensa.

Es una orden, me lo ordena, estoy hablando con el… líder de Akatsuki y con toda su maldad.

-Y no intentes nada. No voy hacer como la otra vez. Recuerda que tengo el sharingan. –

-¡Por Jashin! Esto se puso tenebroso… me quiero moriiir…. –Suplica en mi mente.

-¿Y? –

Me gire a él con mi cabeza agachada.

Aun tenia sus manos apoyadas en mi cintura, con ella me encamino hacia atrás, ya comenzaba a sentir miedo. Él dirigía el camino, mientras caminaba hacia atrás. Llegamos a mi cama y luego me ordeno recostarme.

Se poso encima de mi cuerpo, con sus manos tomo las mías y las junto arriba de mi cabellera. Ahora pienso que se viene lo peor.

-Cuando te dije que nunca le haría eso a una mujer, no significa que pueda darte órdenes y probar tus labios. –

-No… no quiero…. –Suplique con algo de angustia.

-Si, si quieres. Y si te niegas me puedo vengar… con tu hermano. –Dijo Madara acompañado de su maldad.

-Me… di-dijiste que no volverías ha-hacer esto. –

-Lo de lastimar tu manos no. Pero esto es distinto. –Con lo ultimo que dijo, su rostro se acerba al mío.

Siento que están acosando. En ese instante me vinieron los recuerdos de mi pasado y de Hidan.

-Deten… te por favor…. –Le suplicaba mientras caían lagrimas por mis parpados.

Se detuvo. –Por q… Estas llorando. –

-No… quiero esto… no… otra vez…. –

-Creo que se paso la mano. –Me contesto, y luego se separo de mí sentándose en la cama quedando de espalda.

Yo hice lo mismo, me senté pero me aleje un poco de él.

Hubo un pequeño silencio, aunque no tan silencio. Se escuchaba mi leve llanto.

-Deja de llorar… te lo ordeno. –

-No…. –

-Deja de llorar te dije, y no lo voy a repetir. –Dijo firme.

Le hice caso.

Volteo su cara a verme. Luego siguió su cuerpo y se acervo a mí.

-Shhh… fui un poco cruel… me deje llevar por mi maldad. –

-………. –No decía nada, solo lo miraba.

-Acércate… no hare nada. –Me dijo, pero no le obedecí. –Es una orden. –Bueno… ya saben lo que tuve que hacer.

Sus manos se posaron en mi rostro y me seca el agua salada.

Me sonrió de lado.

De a poco se fue acercando a mi rostro, cosa extraña porque no quise huir ni tampoco llorar.

Cada vez se acercaba mas, cerré mis ojos miel y sentí que algo toco mis labios.

Miles y miles de descargar recorrían mi cuerpo, mis hormonas bailaban como si fuera año nuevo. Sentía que se disparaban fuegos artificiales afuera o que Deidara estaba tirando su arte.

La ventana aun estaba abierta, el aire entraba al cuarto y mi cabello se dejaba llevar por la leve corriente de aire.

Es tan suave, nunca pensé que esto sucedería algún día. Él nunca fue mi amor platónico del anime. Ni siquiera Tobi. A todos lo quería por igual. No me gustaba eso de estar enamorada de un dibujo.

Sus manos aun sostenían mi rostro.

Luego separó sus labios al de los míos. Y lo quedo mirando.

Solo fue un simple beso, no juntamos las lenguas. A pesar de no tener compasión como él dice, fue cariñoso, sutil. ¿Sasuke será así? Quizás de Itachi si.

Me regalo una leve sonrisa.

-Gane. –Me dijo triunfante.

-Hai…. –También le regale una sonrisa.

-Ahora voy acerrar la ventana y luego te duermes. –Con lo dicho, me alcé abrasarlo.

-Arigato gozaimasu, por ayudarme... con mi pasado. –Le decía al oído, aun tenia un poco de lagrimas. –Te quiero. –Luego me separe de él.

Solo me sonrió. Se levanto de mi cama y fue a cerrar el ventanal.

Me cubrí con las sabanas, y recosté mi cabeza a la almohada.

Por ultimo nos dimos las buenas noches.

Un Madara sensible… quizás se le contagio un poco de Tobi.

Pasa todo el tiempo siendo un idiota e infantil.

Quien lo diría.


Se me termina el capitulo.

Espero que les allá gustado.

Y dejen reviews.

ES UNA ORDEN DE PAIN.

Bye! Sayonara! Chao!

Matta nee y…………….. etc.