Ya llegó el nuevo capitulo Yay! Aquí creo que empleé demasiado fluff. ¡Pero me lo agradeceréis! Fusososo. Y sí. Marcello vive con su hermana mayor, porque Felicia tiene dinero suficiente para mantenerlos a los dos, pero no tiene para hacer un viaje a roma con Marcello y que le quede para volver y pagar las facturas. Porque ella dejó de estudiar y se dedicó a pintar. Vive bastante bien sabéis(?) Pero no puede pedirle dinero a su abuelo, por que si no seria transversación de fondos públicos o algo así

Daniel: Vaticano
Marina: San marino
Ágata: Malta
Marcello: Seborga


Ambos entraron al salón. El silencio abundaba y los sumía en un ambiente incomodo que se doblaba con la oscuridad y el sonido del agua chocando entre las paredes de las calles. Ninguno de los dos presentes se atrevía a eliminar aquel silencio que les envolvía. Ludwig cojeaba mientras intentaba sentarse en el sofá ¿Por qué soltó tal bomba? Su mente se nublaba. El estar cegado en una persona no es escusa para herirse de tal manera. Y no explicar sus acciones. Era como un laberinto, solo que si te pierdes, no puedes dar marcha atrás. Felicia encendió unas pocas luces, no estaba perfectamente iluminado, pero se podía reconocer al menos el salón. Había un sofá de color cian en el que Ludwig se había sentado, a su derecha una lámpara de un metro y a la izquierda una pequeña mesita con un maletín abierto de pinturas reposando sobre él. Delante del sofá había una mesa de café con unas cuantas revistas de moda y cocina. Las paredes parecían pintadas de un verde claro. La mayoría de muebles parecían comprados del IKEA, y podía confirmarlo, porque entre las revistas se encontraba un catalogo de dicha tienda. Felicia miró al teutón. La chica portaba una bata blanca pintada con colores por todas partes (¿Cómo llego a pintarse la espalda?).

-Vee~… ¿T-Te acordaste?
-Pues…sí….
-¡Ve~! ¡Te haría un montón de dulces si no fuera por el hecho de que son las dos y media de la madrugada!
-Quizás deberíamos dejar las explicaciones para mañana, aparte de que no puedes leer tantos documentos en una noche
- ¿Ve~? ¿Es que no viniste por la promesa…?
-Bueno… vine por otro motivo asimismo.
-… ¡Debo de ser la peor anfitriona del mundo! Tengo que vendarte mejor la pierna y prepararte un sitio para dormir, y-
-No hace falta, Felicia. Puedo vendarme solo, no hace falta que te tomes tantas molestias
-¡Pero Luddy! ... Ya que quieres vendarte tu solo, ¿Podrías hacerme un favor?
-D-Dime.
-No…No me gustan los días de Acqua Alta. Parecen tormentas, algunas no, pero otras me dan miedo, por los destrozos que son capaces de causar. Sé que esta es imposible que llegue a ser como la del '66', pero… ¿Puedes dormir conmigo? V-Vee~

Ludwig no se lo creía. ¡Le había pedido dormir con él! Increíble. Pero, ¿Debería aceptar? ¿Y si se levanta con regalo matutino y Felicia no le vuelve a dirigir la palabra? Que iba a hacer, que iba a hacer… Ni idea. Siguiendo la filosofía de Gilbert, simplemente pensó: 'Si cuela, cuela. Y si no, me la pela'. A veces, seguir esa ideología le había salvado el culo. Sip. El teutón miró a la joven italiana. Espera un momento, si ambos tenían diecisiete años… ¿Cómo es que vivía sola? ¿No tenía ningún adulto que mirara por ella? Raro. Quizá podría desviar la conversación hacia esa esquina. Sí, sonaba como un buen plan. Y podría dejar de sonrojarse con tanta facilidad. Decidido, iba a hacer eso

-Emm- Ja. Sí puedo. Pero, warum leben sie alleine?
-Vee~~No entiendo alemán…
-¿Por qué vives sola?
-¡Oh! Verás, mi madre solía vivir conmigo, pero se fue a Nápoles por razones de trabajo y las únicas noticias que solía tener de ella es de cuando me llamaba… Vamos a dormir, ¿Sí? No sé si tendrás pijama…
-Tengo pijama
-¡Perfecto! Vee~ ¿Crees que mientras me pongo el pijama, tú te podrías reforzar la venda? Si necesitas ayuda, avísame.

Mientras la ojidorada se marchaba a la habitación de un pasillo, Ludwig se quitó la venda que la chica le había puesto tan torpemente. Agradecía que los pantalones militares tuvieran cremallera por la zona de arriba, así no tendría que quitárselos. Aunque también se tenía que poner el pijama y no quería decepcionar a Felicia, así que optó por sacar de la bolsa unos pantalones negros que le llegaban hasta debajo de la rodilla, y estaban holgados por los lados. Cogió la venda nueva, echó un poco de desinfectante en la herida, reprimiendo sus ganas de gritar por el escozor que le causaba. Se limpió el desinfectante, cogió la venda y empezó a rodearse el muslo. Tuvo que hacer dos vueltas encima de la punta de la venda para que no se escapara y siguió envolviendo la herida, intentando que se quede ceñido, pero sin que le haga daño. Cuando terminó de vendarse, hizo un doble nudo con el fin de la venda, y se puso los pantalones. Se quito la chaqueta militar y la camisa de tirantes, quedándose con el torso al descubierto. Empezó a buscar una camiseta de manga corta blanca para ponerse, pero no se dio cuenta de que Felicia estaba escondida dibujándole en una libreta, y con una hemorragia nasal increíble.

Día 8 Mes Febrero Año 20XX Hora 9:00 AM
Estaban durmiendo en la misma cama. Juntitos. Abrazados. Calentitos. ¿He dicho en la misma cama? ¿No? Pues estaban durmiendo en la misma cama. La habitación de Felicia era un pelín… Kawaii… Las paredes estaban pintadas de un color Lavanda claro, la cama era de matrimonio, las mantas eran de color azul medianoche tirando a azul prusiano, la cabecera era de barras de metal plateadas haciendo formas curvadas, jugando a través de las otras curvas para cerrarse en una espiral. Ludwig no entendió porque Felicia necesitaría una cama tan grande, luego se dio cuenta de la cantidad de peluches que tenia. La cama estaba colocada en la esquina que daba contra la ventana, que tenía unas cortinas de color melocotón. A la derecha de la cama, tenía una mesilla de noche con una lámpara y plato de pasta a medio acabar. Había un armario bastante grande en el otro lado de la habitación y junto a él, un espejo, un maniquí con telas, y un caballete. Había un peluche de forma redonda, que según Sakura, sería un 'Mochi'.

Ludwig se despertó lentamente mientras oía a alguien hablar en la calle. Le dolía todo, especialmente el muslo derecho. Hizo bien al atender la explicación de primeros auxilios que le dio Lily Zwingly. Si se hubiera dejado el vendaje de Felicia, probablemente estaría preso del dolor, e inmóvil. Miró a través de la ventana, y vio a unos cuantos operarios quitando las humedades de la calle, mientras otros estaban poniendo pancartas de colores y lucecitas. También vio a unos niños jugando a perseguirse mientras llevaban mascaras. Es cierto, el carnaval. Seguramente sería una de las festividades favoritas de Felicia, así que le dio pena tener que llevársela de vuelta a Alemania. Quizá después de enseñarle los documentos, podrían ir al carnaval. A lo mejor eso la haría feliz

-Ve~~
-¿Ya estás despierta?
-Ve~, Luddy, tus músculos están cálidos
-Eehmm…
-Llevo despierta unos minutos ¿Quieres desayunar pasta?
-…Ja, bitte
-¡Oh! ¡Mejor hagamos dulces juntos! ¡Muchos dulces!
-¿Y yo te doy mi regalo?
-¡Si es que quieres, sí!

Ambos se dirigieron a la cocina, el alemán miraba como corría la ojidorada de un lado para otro cojiendo ingredientes mientras mencionaba postres italianos famosos, como panettone, tiramisú, cannoli, sfogliatelle, spumone,cartellate, y muchos, y cuando digo muchos, es muchos postres más. La italiana no se dio cuenta, porque estaba mezclando dos ingredientes de forma enérgica y parloteaba, mientras que el ojiazul se acercó a su chaqueta militar, y buscó en los seis bolsillos, porque sí, había dos bolsillos interiores. Y encontró la cajita. Volvió a la cocina. Al parecer Felicia no se había dado cuenta de que este se había ausentado un momento. Ella seguía hablando. Pero no de comida, sino que se había pasado a hablar de su familia.

-… Y cuando se me caía el helado de stracciatella, él me daba el suyo, soltaba un taco, e iba a por nuestro abuelo Augusto para que le comprara otro. Nee, Luddy ¿Cómo es tu familia?
- Meine familie es un pelín rara. Primero está mi hermano, Gilbert, que tiene bastante ego, pero es bastante puntual. Luego mi tía Brittany, que tiene una especie de obsesión con la magia negra, al igual que mi primo Arthur, que tiene un hermano mayor, primo Allistor, y esté tiene de hobby el alcohol, tardes compartidas con mi hermano. Y luego mi padre, German, que te hace los peores chistes, y le importan una mierda tus problemas, siempre estará ahí para darte apoyo moral cuando menos lo necesitas. Y luego tengo un primo que apenas veo, quizás en navidades, Berwald, que es el único que está casado. La chica se llama Tina.
-Vee~~… Tienes una familia bastante grande. Creo que yo solo te he contado anécdotas. Verás. Está mi abuelo Augusto, le gusta mucho ligar con quien sea, mi hermano mayor Lovino, mi hermano pequeño Marcello, y mis primos, Daniel, Marina y Ágata. Creo que mi familia no es tan numerosa como la tuya.
-Creo que mientras comemos, podrías echar un vistazo a los documentos, por favor.
-¿Ve~?
-Ya lo entenderas

Ambos se encontraban en la sala de estar. Ludwig estaba de pie tomando un dulce, que ni me acuerdo del nombre, y Felicia estaba leyendo los documentos que Ludwig le había entregado, soltando un 'Ve' de vez en cuando. Podías escuchar de fondo como algunas personas ponían música o jugaban con matasuegras por lo del Carnaval.

-Ve~… Así que nono Augusto esta en Leverkusen con mi fratello…
-Sí. Pidió asilo político, pero al preguntar, no me dijeron la razón exacta. Un momento…
-Según esta carta dice que probablemente el tratado de Zúrich invadirá las regiones del norte de Italia para su protección de la Unión de Br'ansk… No lo entiendo…
-Felicia, se me olvidó de que me dijeron que nada más llegar a Venecia, tenía que llamar a la base ¿Te importa si lo hago?
-Mientras yo pueda saludar a mi nono y a mi fratello, por mi bien

*Sonidos de marcación de teléfono porque soy demasiado vaga para describirlo*

- Base provisional de Leverkusen. Identifíquese, por favor
-Soy Ludwig Beilschmidt. Llamando desde Venecia
-Aaah, Ludwig… Al menos no has muerto ahogado, eso es bueno.
-Muy gracioso, Vati…
-¿Ludwig? ¡LUDWIG! NO ESTAS MUERTO, COMO ME ALEGRO ¿Has echado de menos a mi asombrosa persona? ¿Se te han acabado las patatas? Oí que hubo Agua alta, o algo así.
-Se pronuncia Acqua Alta, bastardo patata albino.
-¿Fratellone?
- ¡FELICIA MI ANGEL! ¿Cómo estás? ¿Y marcello? ¿Cómo está él?
-Está durmiendo en su cuarto, nono
-… ¿Quién está haciendo tanto ruido? Que quiero dormir, por favor…
-¡Marcello, bambino, estoy hablando por walkie talkie o algo así, ven a saludar a tu abuelo!
-Disculpadme, pero ¿Quién es el señor rubio?
-Soy Ludwig. Al menos tiene más modales que Lovino
-¡Te he oído bastardo patata rubio!
- ¡No ignoréis a mi asombrosa persona!
-Me está dando dolor de cabeza…
-Le comprendo …

El ojiazul optó por apagar el móvil, que según Augusto, era un 'Walkie-Talkie', pero no, no lo era. Marcello era, seguramente, de nueve años, tenía el pelo cobrizo, pero más claro, y los ojos de un verde oliva, como Lovino. Recordaba que de pequeños, algunas veces había ido a la casa de Felicia y vio un bebe. Posiblemente era él.
-Sorellone, ¿Puedo tener dulces?
-Ah, sí.
-Grazie
-Por cierto Ludwig. Si tenemos que irnos, tendremos que preparar muchas cosas para el viaje. Aparte, no sé cómo podría explicar esto a Marcello.
-Ya se nos ocurrirá algo
-¿Podríamos ir al Carnaval? Es una de mis fiestas favoritas, y si me tengo que ir tan pronto, al menos estaré un día. Ve~
-Sí, quizá dos. Iríamos más rápido si por la mañana empezáramos a empaquetar y por la noche fuéramos a ver los desfiles. Y el segundo día, lo pasaría yo empaquetando mientras vosotros lo pasáis bien.
-Ve~! ¡Pero eso sería injusto para ti! Ya sé, nosotros tres empaquetaremos todo lo necesario para irnos muy rápido, entonces el tercer día nos podríamos marchar y lo habríamos pasado bien. Veee~~…
-Ja, podemos hacer eso.

Y eso seguramente van a hacer, y lo planearan ese mediodía, para empezar a empaquetar a un ritmo bestial y poder ir al Carnaval.


He de explicar aquí mis canon's porque si no, no nos vamos a entender

Veréis, Al principio, el abuelo Roma es la capital. Que vivió durante poco tiempo con sus tíos Romulo y Remo. Mortales. Cuando conquistó España y creó un imperio, nació su hija María, a la que yo considero el imperio romano, y su hermano seria el imperio bizantino. Pero Roma tiene algo de ego, así que le quita el titulo de imperio romano a su hija, y esta le suelta una sarta de insultos cada vez que reclama el título (Ahora sabéis de donde aprendió Romano). Y cuando Orulo Odoacro (?) Mata a al ultimo césar. También mata a Roma, y por extensión a María.
En este fanfic ella muere por un accidente automovilístico. Y aparte creo que como Seborga es un poco mujeriego, utiliza los modales con los que ha aprendido a tratar con las mujer para dirigirse a gente que no conoce, o al que merecen respeto. Y Ludwig merece mucho respeto

¿Sabíais que los Favs, los Follows y lo reviews me gustan mucho? Pues eso, al menos dejadme un review. Por que sí, así soy de egocéntrica.