Bueno, y este es el capítulo más corto que he escrito para este fanfic. Es un capítulo para compensar el octavo, ¡que luego de tantas pistas a la historia es hora de irnos relajando! El asunto está tal que todas ya deberían saber qué hizo Gyokuen o al menos hacerse una idea uvu

¡Por cierto, estoy mucho mejor! La gripe dejó rastro todavía y ahora tengo tos, y no me parece tan increíble que siga enferma ya que no he descansado como se debe. Para quien haya leído la publicación en la comunidad, ¡ya debe saber la de cosas que se vienen!

Para las lectoras de Wattpad, ¡dejaré una imagen de Judal en Omega02 –hablo de esto en notas finales– abajo!

Ahora, vamos a relajarnos y a leer~

Gotas de Agua.

Capítulo 9. Sex shop.

Si bien se dijo que no iba a darse sus propios placeres y que iba a concentrarse en resolver el misterio antes de completar los tres días, estaba siendo muy duro consigo mismo.

Después de todo, su estilo de vida preferido sigue siendo el despreocupado.

Se quita los lentes de sol y los guarda en el bolsillo trasero.

Empuja la bonita puerta de cristal opaco con una mano y entra al local. Un aroma a cítricos y a lubricante le da la bienvenida junto a un tintineo bastante comprometedor, pues la mayoría de personas dentro lo miran de repente.

¿Qué pasa? Que no es la primera en la que entra tampoco. Suelta la puerta luego de pasar y sin más observa, luego comienza a caminar por un corredor.

¡Pues sí que estaba lleno de cosas! Pero él no encuentra lo erótico. Es decir, libretitas con dibujos, videos… pasea las yemas de los dedos distraídamente por todos los títulos mientras lee los que están en inglés, pero pierde interés rápidamente.

Casi todo va de mujeres, que no le desagradan pero ahora que su amante actual es un hombre como que pasa de ver mujeres.

Es un extraño respeto.

Continua caminando y va al pasillo de al lado, pero solo hay más mangas. Por suerte la tienda parece bastante grande.

Nota con pena ajena que uno de los clientes que ojea una revista tiene un asunto peligroso en el pantalón, y rueda los ojos con diversión mientras pasa tras él como si nada. Disimuladamente echa un vistazo al contenido de la revista, pero no puede sino bufar.

¿Quién puede excitarse por un dibujo? Ni siquiera es realista. Él sí que tiene buenas piernas esperándolo y un mar de sonidos agradables, Judar es muy receptivo y sumiso.

Y no debería estar pensando en él ahora porque comenzará a…

Tarde, ya está buscando algo para el muchacho sin darse cuenta.

En otro pasillo, no muy lejos de la entrada todavía, mira con interés los lubricantes. Bendito sea el que el inglés sea idioma universal porque puede leer lo más interesante perfectamente bien, como los aromas y los ingredientes. Si no recuerda mal Judar no es alérgico a nada, ni al látex o a algo más.

Se ríe en voz baja cuando piensa que Judar sí es alérgico a algo y es a no trabajar, pero lo hace mientras sujeta una botella de lubricante y muy seguramente acaba de verse como un pervertido que ya está pensando en qué tanto hacerle a su novia.

Aunque Judar no es su novia.

Es algo que hacen solo las… parejas. Y usted no es mi novio.

Tonterías. El sexo era sexo y ya, una forma primitiva del humano de entenderse el uno al otro y ya, no una ceremonia especial o alguna ñoñería más.

Su país, sus reglas. Y ese japonés ya era suyo.

Estaba en todo su derecho.

Solo lo hacen las parejas, es muy íntimo…

Por alguna razón comienza a pensar que lo que hace es un crimen.

Pero el que Judar reaccionara tan bien y no se asustara con sus caricias le hace volver a pensar –erróneamente cabe mencionar– que Judar no es virgen. Entonces no hay delito.

Pero si no lo es, ¿con quién habrá…?

Quizá un día le pregunte.

Mira ahora con atención el lubricante en su mano, y termina por encogerse de hombros. Un bonito lubricante térmico de chicle está bien. Seguro que Judar se lo agradece porque este hombre tiene un tamaño del cual presumir, y Judar es bastante más pequeño que él para comenzar. Le llega al hombro.

Se pregunta si se ven graciosos juntos…

Y se pregunta también si es normal que uno se haga tantas preguntas referentes a un romance en un sitio como este. Es decir, ¡es una sexshop! Está rodeado de vibradores de formas bastante viriles, de tangas comestibles, de pornografía…

Aparta la vista y sigue explorando, llegando a la zona de lencería. Aunque los atuendos son bonitos no hay ninguno que le interese ver en Judar, ¿quizá no tiene tantos fetiches como pensaba? Es que para él, Judar se ve bastante erótico así como está, es…

Extraño.

¿Desde cuándo lo vainilla le agrada tanto?

¿A Judar le gustaría verlo con uno de estos? Con gesto pensativo se queda mirando fijamente a un atuendo de oficial de policía.

¿A Judar le gustan los hombres uniformados?

Cierra sus ojos un momento y permite que su mente vuele. Se le va una sonrisa cuando se imagina a Judar apartando la mirada, o apartándolo a él con esas bonitas manos que tiene, como suele hacer.

Y luego se imagina sus ojos, y su gesto se vuelve interesante.

Judar tiene unos ojos preciosos, unos ojos algo grandes y de pestañas largas y gruesas que siempre expresan algo. Ha visto ya curiosidad, miedo, nostalgia, deseo…

Quizá está pensando demasiado en Judar.

Va a pensar que es porque su deseo sexual actualmente está centrado en el muchachito. Luego de tal avance sería pecado echarse para atrás, ¿no? Ganarse a Judar le costó, era muy tímido y tradicional pero la comprensión y el abrir su curiosidad siempre funcionan.

Ahora se siente malvado.

Abre los ojos, y por si acaso toma un talla chica del uniforme policiaco. A Judar le gustará usarlo y a Sinbad le gustará verlo.

Su mirada se va ahora hacia otro atuendo más. Uno de bailarina árabe. Es bastante bonito, lo admite, y está en sus gustos, pero el diseño del vestuario no está del todo bien logrado, es el típico…

Quizá con una tela más dura, con más bisutería encima y con un mejor patrón de colores… y una mascarilla traslúcida… bordados de oro…

Y su mente vuelve a divagar un rato más, al final decide no llevarlo y sigue investigando.

Hay muchas máquinas de gashapon también, pero el contenido de la mayoría no le interesan. Más personajes de anime que no conoce, en su mayoría mujeres. También hay figuras e imágenes de actrices seguramente porno. ¿Cómo reaccionaría Judar al venir a un sitio así? Hablando de un Japón retacado e inocente pero cada sitio tiene su lado oscuro.

Su viaje continúa ahora hacia los juguetes sexuales, ¡y por fin ve cosas interesantes y no niñerías! La colección es buena, y sabe que Judar no es alérgico a ningún material…

Pero es mejor ir lento. Toma la primera cosa interesante que ve, con una chistosa forma de huevo, y ya con las manos llenas va al mostrador. Le da una mirada a las cosas del mostrador pero decide que un traje, un lubricante y un bonito huevo están bien. Judar se ve como el tipo de hombre con el que curiosear no está mal pero exagerar asusta.

Quizá sabe más de lo que debería.

— ¿Necesita ayuda para elegir algo más?

— Solo esto.

— La gente enloquece en sitios grandes, y usted solo ha rondado la entrada. ¿No quiere ver un poco más?

Deja todo claro cuando deja los artículos sobre el mostrador y se los acerca a la dama, la cual rueda los ojos y comienza a pasarlos por encima de un escáner de luz roja. El rey sonríe y mientras la dama hace su trabajo, vuelve a echarle un vistazo a los artículos por una última vez.

— Hey, esto también.

— Esos son de cortesía, cliente. Puede tomar uno o dos.

— Los quiero todos.

— Deberé cobrárselos.

— Entonces que así sea.

Ya la mujer no tiene el tono acaramelado de antes, ¿será porque la rechazó? Pues vaya mujer tan despechada.

La morena gira el bote que Sinbad quiere y lee la marca, luego se hinca y comienza a abrir algunas puertas, luego se levanta, con una caja en sus manos.

— ¿El paquete de 12 está bien?

— ¿Hay de más tamaño?

— 24, pero no los recomiendo. Caducan pronto y no quedan más en la bodega.

Se queda un par de segundos pensando, y finalmente asiente a la primera caja.

Un par de condones están bien, no va a precipitarse todavía.

El viaje no se extiende demasiado, pues luego de salir del bendito establecimiento se va en busca de algo qué cenar. Algo fresco, mariscos seria genial. ¿Pero encontrará algo parecido a lo que su país sirve?

Bueno, el sushi tampoco estaba tan mal. Aunque quizá con la compañía correcta tendría un mejor sabor. Le faltan las especias…

Lo más productivo de esa noche de turismo fueron los atrevidos juguetes que este niño grande se compró.

¿Quizá mañana mejoraría todo?


Mejoró sin duda.

Como el genio que era Judar, luego de despertarse revisó el registro de llamadas en este nuevo celular, luego calculó la diferencia horaria. Eran apenas siete horas, un poco menos.

Y si para él eran las 7 am, para Sinbad serían las… dos de la tarde.

Recibir una llamada de Judar fue de lo más agradable para Sinbad, sobre todo luego de no hacer nada. Primero, el rey despertó tarde de nuevo, y luego de decidir que era buen momento para levantarse se fue directo al baño para darse la ducha.

La llamada llegó justo cuando Sinbad salía de la ducha. Se precipitó al celular pues pensó que era alguno de sus detectives pero bonita la sorpresa al escuchar la voz de Judal del otro lado. Inmediatamente la sonrisa se le vino a la cara y se fue a poner cómodo en la cama. La discusión ahora sí que se alargó, y fue así que perdió media tarde solo hablando con Judar. Parece que el pequeño japonés se siente feliz de que a Anwar le haya gustado el cambio y espera que a Sinbad también, pero sinceramente a Sinbad todavía le viene dando igual los asuntos con la niña.

No piensa ceder solo porque su posición sea injusta, y eso Judar comienza a entenderlo.

— ¡Compré algunas cosas para nosotros! —Dice alegremente de repente, y Judar se calla un momento.

— ¿Qué has comprado? —Y luego pregunta eso, curioso.

— Ah, algo que nos será bastante útil. Podemos estrenarlo cuando esté de regreso en Sindria, ¿qué me dices?

— Pues… ¿qué es? —Vuelve a preguntar, ahora sí que su tono no puede sonar más curioso.

¿Qué es lo que el rey compró?

— Es un huevo.

— ¿Un huevo?

— ¡Sí, uno bastante peculiar! —Si su plan marcha bien, seguramente Judar pensará que se trata de alguna cena o algo así.

Y de hecho, es así, lo primero en lo que Judar piensa es en que Sinbad se ha comprado huevos extraños, ¿quizá de avestruz? Y piensa cocerlos con él.

No sabe cómo va a salir esto…

— Ya veo, ¿crees que vayan a resistir el vuelo de regreso? Quizá con la altitud y el frio…

— Lo va a resistir.

— Oh, ¿es solo uno?

— Solo el necesario, ¡te va a gustar!

Vaya que sí.


.


Básicamente, ese fue el segundo día. ¡Al menos la tarde! ¿Los detectives tendrán alguna noticia nueva para Sinbad para esa noche? Umh…

Habrá que esperar al siguiente jueves. O quizá al siguiente spoiler en la comunidad, ¡lo que venga primero!

Espero el corto tamaño de este capítulo no deje inconforme a nadie, ¡en serio que me he ocupado! Tengo Omega02 en camino y debo terminar el capítulo uno para comenzar a subirlo. ¡El prólogo está listo!

Y ya que hablamos de, aquí algo de información.

"Judal, como la mayoría de los omegas, posee una belleza tan hechizante que lo meterá en muchos problemas con los alfas fuera de control. ¡Afortunadamente no está solo! Tiene a su lado al alfa más fuertes de todos, o eso es lo que piensa un tonto enamorado. Sinbad no es un alfa ni mucho menos, no es más que un humano pero aun así está dispuesto a proteger a Judal cueste lo que cueste. Y aunque al principio no parecen llevarse del todo bien, pues uno se niega a aceptar la evidente atracción entre ambos, deberán trabajar juntos cuando una misteriosa chica llega a ellos con noticias perturbadoras. "

— Breve narración del prólogo. Omega02, por Comunidad SinJu.

¡Nos leemos pronto!