Hola a todos, paso de rápido para dejarles el capi, no sin antes agradecer que sigan leyendo mis locuras y también agradecer infinitamente a los que me dejan comentarios, me encantaría responderles pero por ahora no me es posible. Espero que les guste el capi y que dejen sus comentarios.


Capítulo 9

Después de esperar varios días, Effie rompió el silencio y nos habló de Haymitch, de todos los problemas de salud que mi madre ya nos había comentado; ella estaba muy molesta porque él empezaba a dejar de tomar los medicamentos, que discutían a cada rato y había días que ni siquiera le hablaba.

-Pero Effie, no entiendo, ¿Por qué accediste a todo esto? – Le dijo Peeta mientras iba preparando algunos panes de queso.

-Es que… Peeta no lo sé, él me busco, me dijo todo lo que tenía… - Effie nos veía muy seria.

-Sabes que puedes confiar en nosotros – le dije para animarla.

-Es que cuando él se enteró de todo pues dice que se sintió solo, desorientado y que pues llego al capitolio en busca de… alcohol para terminar con todo – Effie empezaba a escucharse angustiada.

-Ese Haymitch – Replico Peeta enfadado, dejando de trabajar en los panes.

-¿te lo encontraste por casualidad?- se me hacía increíble que eso hubiera pasado.

-No, él me dijo que justo cuando estaba por empinarse la primera botella se lo pensó mejor, de hecho llego a mi casa con la botella aun en las manos, intacta claro, me sorprendí mucho al verlo en mi puerta –

-Caramba – dije asombrada.

-Si yo también me desconcerté al verlo, sobre todo con la botella, pero pues platicamos mucho, él sin más me conto todo lo que tenía, yo lo anime a que podía tener una buena calidad de vida, que dejara esa botella, incluso le dije que podíamos ver algún medico ahí en el capitolio –

-Se rehusó – dijo Peeta.

-Si saben lo que piensa del capitolio, incluso ustedes –

-Pero entonces ¿Qué paso? – dije para tratar de saber bien como era que Effie había terminado en el distrito.

-pues entre tanta platica me dijo que… bueno se disculpó por todo lo que había pasado entre nosotros, que había sido un egoísta y malhumorado conmigo, bueno no solo conmigo, con muchas personas más, pero el punto es que expuso todo lo que sentía, de cómo lo exaspero y vaya, llegamos a un acuerdo para estar juntos, dijimos que ambos pondríamos de nuestra parte, digo finalmente estamos solos y que necesidad de eso. Aparte pues yo… yo si tengo sentimientos por él, a pesar de ser como es – Para ese punto Effie estaba por llorar.

-Y él también Effie, si no…-

-Lo sé – no dejo terminar a Peeta – por eso estoy aquí, después de platicar, de decirnos muchas cosas, quedamos que lo intentaríamos, aunque en un principio no quiso, porque decía que solo iba a ser una carga para mí, ya saben, apenas esta, bueno estamos asimilando lo que le pasa, pero yo le dije que no era una carga, que al contrario me hacía sentir importante al compartir algo como eso, que yo estaría en las buenas y en las malas con él –

-Effie eso es muy lindo de tu parte – dije algo consternada.

-Esos días que estuvo ahí fueron… lindos, se portó como nunca, incluso cuando llegamos aquí, pero últimamente, no se porta muy bien, esta de mal humor, no quiere tomarse las medicinas –

-Effie ¿Por qué no nos dijeron nada? – Peeta abrazo a Effie con un brazo.

-Es que él dice que no quiere ser una carga, que no tenían por qué enterarse de sus asuntos, que suficiente tiene con que yo cargue con él, pero les digo esto porque ya no sé qué hacer –

-No te preocupes, hablaremos con él –

-Es que es el problema, no quiero agobiarlos y tampoco me lo va perdonar que se enteren –

-Pero… somos sus amigos, podemos apoyarte y apóyalo en lo que necesiten –

-Yo ya lo he hablado con él, incluso creímos que tal vez supieran algo porque tu madre les dijo algo – Peeta y yo no dijimos nada, solo esperamos que Effie continuara – no quiere que le tengan lastima, a veces me dice que se arrepiente de haberme dicho –

-Es una situación complicada, pero yo creo que el estar enfermo no tiene nada de malo – Peeta retomaba su trabajo.

-Es necesario que hablemos con él, no puede seguir esto así y menos si se está comportando como un patán contigo, después de todo lo que has hecho por él –

-¿Qué hiciste Effie? – De repente nos sorprendimos al ver entrar a Haymitch por la puerta trasera, como siempre siendo sigiloso para escuchar o enterarse de lo que pasaba.

-Haymitch yo…-

-Eres un ingrato, ¿Por qué te comportas así? – empecé a reclamar, hasta que sentí como Peeta me tomo del brazo.

-Haymitch, ¿tienes algo que decirnos? – dijo muy serio.

-Para que, si esta mujer ya se los dijo de seguro todo – señalo a Effie - ¿en que habíamos quedado? Esto era entre tú y yo – de verdad se le veía muy molesto – no entiendo porque hice…- eso ultimo lo murmuro más para él.

Effie se irguió, con lágrimas – tú fuiste el que me busco, tú fuiste a mi casa, así que… si no te parece, entonces dilo de una vez – a todos nos sorprendió la molestia de Effie, más en estado de preocupación en el que estaba, lo que menos creíamos es que encarara a ese ingrato hombre – estoy harta de tus desplantes, de que me trates como… se supone que somos pareja, ¿acaso tu vez que estos chicos se hablen así? ¿Acaso no fuiste tú el que me dijo que nos diéramos una oportunidad? –

-Vamos… hablemos en casa – Haymitch no encontraba donde meterse, era obvio que la vergüenza lo invadía, pero no estaba segura si por la escena en general o por lo que decía Effie.

-No, ellos son tus amigos, saben muy bien cómo eres; demonios Haymitch no me hagas arrepentirme de lo que hice, de volverme a increpar lo que siento por ti, yo que te quiero y no es justo que hagas esto – sin darnos cuenta Effie salió corriendo por la misma puerta que entro Haymitch, dejándonos a todos helados por su reacción y sus palabras.

-Serias un completo imbécil si no vas a buscarla – Peeta me sorprendió cuando le hablo tan severo a Haymitch, era muy raro que fuera él el que hablara.

-Ustedes no tienen…-

-Claro que sí, por si no te has dado cuenta somos amigos, eres nuestra familia – Peeta apretaba los puños, tratando de contener el enojo.

-Haymitch ¿Qué estas esperando? – dije fastidiada. Tenía ganas de darle unas buenas cachetadas para que comprendiera que nos preocupábamos por él y que Effie estaba muy afectada por todo esto.

Él solo nos vio de mala gana, sin decir ninguna palabra, pero empezó a caminar hacia la puerta –Ah y Haymitch, cuando ya esté todo más tranquilo con Effie, por favor pasan a la casa en la noche, creo que tenemos que hablar largo y tendido – Peeta le lanzo una mirada desafiante esperando a que dijera algo, pero sorprendentemente solo salió sin decir algún comentario mordaz.

-Vaya que hombre – dije mientras retomaba mi labor y negaba con la cabeza, pero a la vez me sentía un poco más tranquila, porque al fin íbamos a poder hablar del tema con él, solo esperaba que las cosas con Effie se solucionaran de la mejor manera.

Me extraño que Peeta no dijera nada al respecto, así que al levantar la vista me di cuenta que estaba recargado de la meseta que tenía al frente, apretando las manos al filo, al grado de tener los nudillos blancos.

-¿Peeta estas… bien? – no tuve respuesta, solo vi que respiraba muy agitado, tratando de contenerse – Peeta, tranquilo, vamos ¿Qué sucede? – yo sabía muy bien que era lo que pasaba, al parecer una crisis estaba por entrar.

No entendía muy bien el detonante, ¿Por qué estaba pasando nuevamente? Era muy extraño debido a que tenía meses que no había indicios de ellas, incluso la última pudo contenerla muy bien, solo había salido corriendo hacia el prado para tratar de alejarse de mi mientras todo pasaba; en esa ocasión busque Paul para que lo fuera a ver, que no se hiciera daño, así que esta vez no sabía si buscar a Fred, que estaba afuera atendiendo a los clientes o incluso a Casie, ya que ellos eran ahora parte de nuestra nueva vida y así él podría entender mejor lo que pasaba.

Justo cuando empezaba a caminar hacía la puerta habló –no… no te vayas, ya está pasando – aún estaba aferrado a la meseta, pero su respiración empezaba a ser más tranquila.

-¿quieres ir a casa? – dije con cautela.

-No, necesito terminar esto – Aun no me veía a los ojos, empezaba a concentrarse en los panes, mientras que yo hice lo mismo, para tratar de restarle importancia.

-Creo que… la visita al doctor Marck tendrá que posponerse nuevamente – trate de tomar el tema que más le ilusionaba para ver cómo estaba en realidad.

-¿Qué? – Esta vez me vio directamente.

-Si ves que teníamos planeado ir a ver si nos podía dar cita para…-

-Pero no, no es necesario, sería la tercera vez que la posponemos – me sentí más tranquila, porque ya había pasado, había controlado la crisis, impidiendo que lo desubicara.

-Pero le dijiste a Haymitch que pasaran al rato, tenemos que terminar esto como dices y si es un poco sensato, él y Effie irán a la casa, tendremos que platicar largo y tendido –

-Cierto, pero no crees que podamos darnos una vuelta, en verdad se nos está negando esa cita –

Peeta tenía razón, habíamos planeado ir hace tres días pero Alex y Casie se tuvieron que ir, debido a que Alexa se había caído y terminaron en la clínica, mientras que era el día de descanso de Fred, así que los pospusimos, la primera cita la cancelo el doctor Marck porque habían tenido una emergencia de apendicitis.

-Pues apurémonos y vemos si nos da tiempo de pasar a sacar la cita –

-Es que a la mejor por teléfono o…-

-No Peeta, no quiero que nadie se entere, tenemos que ir personalmente – Yo había sido algo tajante en eso, no quería que nadie más se ilusionara con nuestra decisión, suficiente tenía con la decepción de Peeta mes tras mes.

Al final nos tuvimos que ir a casa directo, porque ya era tarde y queríamos ver que había pasado con Haymitch, así como también ver si Effie no estaba por algún rincón del distrito llorando por las tonterías de él.

Cuando llegamos encontramos una nota en la puerta, con la caligrafía rudimentaria de Haymitch, diciéndonos que nos esperaban en la casa para cenar.

Al llegar a su casa nos recibió Effie, quien se encontraba más tranquila, con maquillaje sobre los ojos para tratar de ocultar el llanto de horas antes, así como dándonos un buen augurio de que las cosas se habían arreglado entre ellos.

-Pasen chicos –

-Gracias – contestamos al unísono.

-Nos espera una noche larga, así que espero que mañana rindan bien – dijo Haymitch al vernos entrar al comedor –si quieren saber que pasa lo sabrán, pero con mis condiciones –

-Si, como tú digas – afirmo Peeta muy serio, solo esperaba que no se alterara nuevamente, porque la situación de ver gritando a Effie lo había descolocado, recordó parte de la tortura y como a ella la relacionaba con el capitolio pues el veneno empezó hacer efecto.

-Primero quiero disculparme por todo lo sucedido en tu negocio Peeta, Katniss lamento todo…-

-Effie no tienes que pedir disculpas – hable antes de que siguiera – en todo caso sería alguien más el que tendría que pedir disculpas – mire fijamente a Haymitch esperando alguna grosería de su parte.

-Ok, me queda claro que para ustedes soy el malo del cuento, el viejo que esta…-

-Haymitch no empecemos mal la cena, ¿quieres? – Effie lo limito esta vez.

-Bien, por favor, sean tan amables de sentarse distinguidos invitados –

-De verdad que contigo no se puede – Effie negó con la cabeza y salió hacia la cocina.

-¿Cariño necesitas que te ayude? – Haymitch nos veía desafiante.

-De verdad que no entiendo lo que pasa aquí – dije incomoda – pero lo que menos comprendo es ¿Cómo Effie puede soportarte? – eso ultimo lo susurre.

-Kat, vamos, tranquilicémonos todos, dejemos el sarcasmo a un lado y tratemos de conversar como adultos que somos – Peeta veía directo a Haymitch.

-Listo, en un momento traigo lo demás – Effie se veía más animada.

-¿Quieres que te ayude Effie, dime que traigo?

-Oh gracias Peeta –

En un principio la cena empezó tensa, pero Effie y Peeta se encargaron de ir suavizando la plática, comentando cosas de cómo Effie ahora cocinaba, después de que solo se dedicaba a la moda y a clases de etiqueta en el capitolio, decía que había sido un gran cambio, inesperado y difícil porque muchas cosas las desconocía, pero entre los libros y lo que Haymtich le decía se iba adaptando.

-Pues esto te quedo muy bien – dije señalando los restos de mi cena.

-Gracias, la verdad es que le tuve que pedir también ayuda a Hilary en esta ocasión, ya que fue preparar todo de rápido –

-Qué bueno que te ayudara, ella siempre es muy amable – comento Peeta.

Haymtich no participaba mucho en la plática, solo con monosílabos o cuestionando los ingredientes, pero no decía cumplidos o tomaba el tema de su salud, así que yo solo esperaba que Effie terminara con sus alimentos para poder cuestionarlo.

-Vaya Effie, sí que has hecho un buen trabajo con este par – dijo de repente Haymitch, interrumpiendo la plática.

-¿qué? – dijo Effie sorprendida.

-Sí, me refiero a que no han sacado el tema desagradable para la cena, han respetado los tiempos de la comida de cada quien, porque veo que a Katniss se le cuecen las habas por preguntar sobre mi salud o tal vez ¿sobre nuestras situación sentimental preciosa? –

-Haymtich, por favor – lo reprendió Effie.

-¿Qué? A eso vinieron, ¿no es así? – nos vio directo.

-Vaya, sí que te cuesta trabajo hablar del asunto, porque estas muy a la defensiva – comento mi esposo.

-¿tú qué crees? – contesto de mala gana Haymitch ajustándose los anteojos.

-Pues que no tendrías por qué estar así de pesado, somos tus amigos y sabes que cuentas con nosotros –

-Si Peeta para fastidiarme con que deje de tomar, con que me tome las medicinas y bla bla-

-Eso hacen los amigos – dije

-Bah, solo son unos entrometidos –

-Mira quien lo dice, el tipo que planeo una rebelión sin decirnos nada, el tipo que entraba a nuestra casa con sigilo para descubrirnos, no seas ridículo Haymitch, no entiendo porque te está costando tanto trabajo esto, empezando desde que nunca nos dijiste bien que era lo que pasaba con Effie –

-Kat eso… bueno sé que tal vez nosotros fuimos muy entrometidos en su relación pero…-

-¡No Effie, ese no es el punto, el punto aquí es que Haymitch nunca nos quiere decir nada, no tiene la confianza para decirnos que tal vez se siente mal o que necesitaba que lo acompañáramos alguna revisión! –

-¿Qué quieres que te diga? ¿Tú lo hubieras hecho? –

-¡pues claro, son mis amigos! - dije ya muy molesta.

-Haymitch, es que no ves que estamos preocupados, el que no nos dijeran nada nos hace sospechar que… bueno esto es más grave de lo que comentan – Peeta me tomaba de la mano, supongo que para que me calmara un poco.

-Presiento que… sabían ya algo desde antes – dijo escéptico.

-¿Qué vamos a saber? solo que de repente llego Effie, que estuviste en el hospital cuando estuviste en el distrito 4, pero nada más, vamos dinos que paso – yo aún tenía mi tono de voz elevado.

-¿tu madre no dijo nada? – pregunto Effie.

-Ni me digas, se la voy a guardar – trate de ocultar un poco la mentira, no quería decir ella no nos dijo nada porque sabía que Haymitch me descubriría, fue muy difícil mentirle a él, tanto que me vio fijamente, esperando descubrirme.

-Haymitch, ¿Qué tan grave es? – Peeta insistió.

-El hígado está dañado, si pruebo una gota más de alcohol y ciertos alimentos no resistiré mucho, tengo diabetes que eso aun complica más el cuadro, afortunadamente me dieron medicamentos para controlar todo, pero necesito tener mucho cuidado con mis alimentos y definitivamente el alcohol empeoraría todo, según los médicos puedo llevar aun buena calidad de vida si tomo las drogas –

-Los cuales no has querido tomarte – recrimino Effie.

-Es que de algo me he de morir no, así que…-

-¿Qué idiotez es esa? – salte al instante por su comentario.

-Pues si piensas eso entonces para que me hablaste – Effie se empezaba alterar – no es justo –

-Effie yo…- esta vez sí vi contrariado a Haymitch.

-A ver, si te dieron medicamentos es para que puedas llevar una mejor calidad de vida, no sabes cuantos años más, pero que esos años sean buenos – mi chico del pan hablaba tranquilo – y supongo que si buscaste a Effie no fue específicamente para que te cuidara, es para que te haga compañía, es para que ambos se hagan compañía porque se quieren –

El ver a Haymtich sonrojarse era extraño, pero eso quería decir que Peeta tenía razón, que Effie no estaba ahí para cuidar de él, que estaba porque él la quería y la necesitaba a su lado.

-Nosotros también podemos ayudar, llevarte a consultas, no necesariamente al capitolio o al 4, también existe la opción del 13 – dije tratando de controlarme.

-Si claro sobre todo tú –

-Bueno yo me puedo encargar de pedirlas, de acompañarte si Effie quisiera ir al capitolio, de preparar comida que no te afecte, no lo sé tal vez yo no sería de mucho apoyo, pero Haymtich sabes que eres muy importante, que nosotros… que nosotros también te queremos y nos afecta todo esto – No sé de donde saque el valor para decir todo eso, mas con lo torpe que siempre era.

-Incluso podemos hablar con el doctor Marck, nos puede ir orientando –

-Lo sé, sé que se preocupan, que son mi familia – fue extraño sentir ese hormigueo en mi cuerpo, jamás Haymtich lo había provocado.

-Entonces sabes que cuentas con nosotros, que queremos que estés bien y si te decimos de tomar los medicamentos de no comer ciertas cosas, de que no bebas es por eso, porque sabemos que te hacen mal, Effie está poniendo lo mejor de su parte, así debes dejarla trabajar, ella lo hace con gusto – Peeta se estiro para tomar de la mano a Effie, que lloraba sin decir nada más.

-Lo sé, pero esto… yo no quería involucrar a más personas, suficiente con la tontería de hacer cargar a Effie con esto, aparte no quiero la lastima de la gente –

-Oh, vamos eso ya lo hemos platicado Haymtich – dijo Effie entre lágrimas.

-Las demás personas no tiene por qué enterarse – dije pensando en Johanna, Fred, Paul y Liz, de algún modo tendríamos que seguir ocultando la situación, para que Haymtich no se sintiera defraudado.

-Ja, como si Johanna no sospeche algo –

-Bueno tú sabes que cuentas con ella, que ella y su familia te estiman – dijo Peeta para ver si accedía a contarle todo.

-No quiero que Daniel sepa nada, él debe vivir ajeno a tragedias, él puede tener una vida normal, tal vez nosotros no, pero él si – Haymitch a pesar de todo insistía en ello, que tratáramos de llevar una vida normal, aunque los demonios nos persiguieran.

-Y la tendrá Haymtich, Jo se está encargando de eso y tú también, incluso con nosotros nos has apoyado mucho para lograr eso – dije consternada.

-Bien, me tomare los medicamentos, pero no los quiero día y noche aquí, solo hagan sus vidas y dejen que yo y Effie hagamos la nuestra –

-Así será, pero no nos excluyas de tu vida – hable firmemente.

-Aunque quisiera, no puedo – sonrió con esa mueca socarrona de superioridad que tenía hacia nosotros.

Esa noche dormí más tranquila, porque lo de Haymitch era tratable, era cuestión de que se aplicara con los medicamentos y alimentos, así como también porque si Effie o Haymitch necesitaban algo, nos dirían, que las cosas entre ellos estaban aclaradas, haciendo que cuando nos despedimos los dejáramos tomados de la mano sentados en el sofá tranquilamente.


n/a: Uff es Haymitch es algo voluble, pero en fin. Ya vieron que el 6 de marzo sale la peli a la venta, ustedes creen que en Insurgente lancen el tease tráiler. Gracias por leer, que tengan un excelente fin de semana. Bye.