29 de septiembre de 2007
Hola a todos! Bueno, acá estoy con el capítulo nueve de la historia y esta vez no me tardé tanto en actualizar jejeje
Recomendación: Presten atención a todo lo que en este cap va a suceder, porque será muy importante en los próximos capítulos.
Ahora los dejo leer….
Capítulo 9: El sueño.
A medida que pasaban los minutos, el beso de Harry y Hermione se intensificaba.
Hermione, a pesar de que ya se había dado varios besos con Harry, sentía como si fuese la primera vez.
Harry en este tema, a ella le parecía que era un experto, como si hubiese nacido con el don, y ella trataba de seguirlo en todo lo que él hacía.
Luego la castaña sintió que la mano de Harry le acariciaba la espalda. Al sentir esos masculinos dedos subiendo y bajando por su espalda, sus mariposas comenzaron a revolotear con una intensidad demostrando cuánto le gustaban esas caricias diciendo que querían más y más.
A Hermione le temblaban las rodillas por todas las nuevas sensaciones que estaba experimentando en ese momento, y entonces quiso devolverle a Harry sus caricias comenzando a besarle con más intensidad que antes y a pasarle los dedos por esa cabellera negra que a ella la volvía loca.
Para ella, ese gesto a Harry le gustó, ya que luego llevó sus manos a las caderas de la castaña comenzando a acariciarlas lentamente aunque fuera por sobre la ropa.
Hermione no pudo reprimir un gemido que hizo que Harry sonriera pícaramente.
Entonces ella no quiso quedarse atrás, pero ahora le acarició los tan marcados pectorales y abdominales, haciendo que Harry le agradeciera intensificando aún más los besos que ambos se daban.
Harry y Hermione desearon que ese momento no terminara nunca, pero luego, unas voces hicieron que se separaran rápidamente, haciendo que las mariposas de la castaña dejaran de revolotear en señal de suma decepción.
Eran Ron y Evanna, éste con su mano en la cadera de la rubia al igual que ella en la de él, muy sonrientes y ensimismados en las miradas de ambos.
Al verlos, ambos sonrieron pícaramente, y no era para exagerar, ya que Harry y Hermione se veían muy cansados, con las mejillas coloradas, el cabello revuelto y las ropas un poco desordenadas. Pero hicieron como si no le dieran importancia, ya que Ron comenzó:
-Chicos, no saben, con Eva tenemos una gran noticia que contarles… ¡estamos de novios!
-¡Felicitaciones chicos! – les dijo Hermione con una gran sonrisa en el rostro, tratando de organizar su melena castaña, aunque le era sumamente imposible.
-¡Qué buena noticia! – les dijo Harry mientras pasaba su brazo alrededor de los hombros de la castaña como si fuera lo más normal del mundo, haciendo que esta se ruborizara.
-¿Qué ha pasado aquí? – dijo Ron con una mirada pícara hacia los jóvenes – ¿Hay algo que nos hemos perdido?…
-Bueno, lo q-que pasó….fue q-que…fue que…estamos de novios con H-Harry.- tartamudeó la castaña
-¡Chicos, los felicito! Era obvio que iban a estar juntos – les dijo Evanna guiñándoles un ojo.
-¡Bien hecho! Harry y tú hacen una excelente pareja…aunque no sé como se lo va a tomar mi hermana pero…
-Ron, yo ya hablé con Ginny, y yo creo que si hubiese seguido con ella la hubiera lastimado muchísimo más que diciéndole la verdad¿no crees?
-Ehmmm…si, es verdad, tienes razón Harry. Bueno chicos, nosotros nos vamos¿no Eva?- dijo Ron mirando a la rubia que también lo estaba observando con un brillo especial en sus ojos mientras asentía sonriendo pícaramente- Adiós chicos, nos vemos mañana- y sin más, la nueva pareja salió por el retrato de la dama gorda.
En la sala común de Gryffindor reinó un silencio muy incómodo.
Hermione miraba a Harry detenidamente en todos sus perfectos rasgos.
Él era el hombre ideal para toda mujer, pero con la diferencia de que sólo a ella la quería. Sólo a ella la había besado de esa manera tan pasional hace tan sólo unos minutos. Sólo ella era la persona que mejor lo conocía, su mejor amiga, que hace tan sólo unos minutos había dejado ese papel para tomar el de novia. Si, ahora era su novia, la novia de Harry Potter.
Todavía ni siquiera ella podía creerlo. Se encontraba tan feliz y tan contenta… sentía como si la felicidad hubiese entrado a su corazón para no salir jamás, pero había traído un acompañante, un sentimiento que era más fuerte que el querer y la atracción física, era algo como… ¿amor? Si eso era, aún no podía saberlo. Pero lo que si sabía era que ya no sentía una simple atracción hacia su ahora novio, sino que era deseo, un deseo que ella también podía ver reflejados en aquellos ojos verdes esmeraldas que ahora la estaban mirándola como si se la estuvieran comiendo con la mirada y entonces al percatarse de ello, la castaña se ruborizó haciendo que sus mejillas tomaran un ligero color escarlata.
-¿Qué pasó Herms? – dijo Harry rompiendo el silencio mientras se acercaba a ella.
-Nada, nada amor.
Hermione había hablado sin pensar en lo que esas simples palabras podrían causar en Harry.
-¿C-cómo me di-dijiste? – preguntó Harry tomándole suavemente su rostro con ambas manos
-Emmmm….te dije… "amor"…pero si no te gusta, no te lo… - pero fue interrumpida por un dulce beso que Harry le estaba dando.
-Claro que me gustó linda – dijo Harry haciendo que la castaña se ruborizara por cómo la había llamado – es sólo que, todavía no me acostumbro, sólo eso.
-Ah, bueno, "mi amor" – dijo la castaña pícaramente mientras pasaba sus brazos alrededor del cuello del moreno – entonces¿Qué quiere hacer ahora?
-Mmm…. A ver, me gustaría retomar lo que habíamos empezado – dijo éste mirándola y hablando muy sensualmente, cosa que hizo reír a la castaña
-Como usted guste, "mi amor"
Y sin más palabras, retomaron su sesión besucona, pero luego a pesar del cansancio, cayeron rendidos en el sofá rojo de la sala común, ella con su cabeza en el pecho de su novio.
Pasada la medianoche, masomenos a las 12:15, un rubio y una pelirroja ingresaban por la gran puerta de madera del colegio Hogwarts, ella abrazándolo y él abrazándola a ella, con caras de cansancio pero felices.
Rogando porque no apareciera el celador Filch con su odiosa gata la, Señora Norris, porque seguro les daría un tremendo castigo por el hecho de estar levantados tan tarde, Ginny quiso despedirse de Draco lo más rápido posible:
-Bueno Draco, tengo que agradecerte por esta maravillosa noche que me has hecho pasar…- dijo la pelirroja mientras le acariciaba la mejilla - pero ahora debo irme, porque sino nos van a castigar y no es lo que más me gustaría…
-Si, a mi tampoco me apetece limpiar los trofeos de todos los grandes hombres que han pasado por Hogwarts.
La pelirroja sonrió dulcemente a este último comentario.
-Eres tan hermosa Ginny, que no sé como no pude darme cuenta antes – dijo el rubio haciendo que la pelirroja se ruborizara ligeramente – bueno, mejor nos vamos ¿no¿quieres que te acompañe a tu sala común?
-No, no, gracias, pero mejor voy sola así no levantamos sospechas¿te parece?
-No, Ginebra, no me parece…me has roto el corazón – dijo Draco haciendo que Ginny riera, aunque en voz baja.
Aún no podía creer cuán buena y graciosa persona le había resultado Malfoy, por lo que por fin pudo comprender ese dicho muggle que tantas veces le decía Hermione: "las apariencias engañan".
Si Draco tuviera algún tipo de relación con Voldemort debía ser por influencia de sus padres, porque estaba segura que él era una buena persona, porque él se lo había demostrado de varias maneras, ya que Voldemort… y ahí se acordó…¡EL PLAN DE DUMBLEDORE!
Con todo esto de su nuevo noviazgo con Draco y de lo encantador que le resultaba, se había olvidado completamente del por qué se había juntado con él.
Ginny estaba atónita, ya que ni bien se había percatado de esto, la risa se le había esfumado de repente haciendo que su novio le mirara preocupado.
-Ginny¿sucede al…?
-A-adiós – y sin más la pelirroja salió corriendo llorando silenciosamente, dejando a un Draco muy confuso y preocupado, tratando de perseguirla, pero que luego en su corto trayecto, fue interrumpido por unos pasos
-Buenas noches señor Malfoy – dijo el profesor más odiado de Hogwarts, Severus Snape, que lo miraba mientras sonreía maliciosamente- ¿qué anda haciendo despierto a tan altas horas de la noche?
-Usted sabe más que nadie¿no? – dijo bajando la voz, haciéndola solamente audible para ambos - ¿O nuestro amo todavía no le ha dicho nada?
-Si, señor Malfoy, ya lo sé – dijo Snape levantando un poco la voz aún sonriendo maliciosamente – ahora váyase, pero por ese pasillo – dijo señalando el pasillo que se encontraba a sus espaldas – ya que por ahí ahora no hay nadie. Adiós señor Malfoy, pero tenga más cuidado. – y sin esperar respuesta, se fue tan rápido como había aparecido.
-Malfoy se quedó en seco unos minutos pensando en Ginny y su reacción, hasta que después, por el pasillo que le había indicado el jefe de su casa, se dirigió a su sala común.
La castaña comenzó a abrir sus ojos y cuando los tuvo abiertos por completo, vio unos ojos verdes esmeraldas que la miraban como si fuera oro puro.
-Hola Harry
-Hola linda – dijo él sonriéndole tiernamente- ¿cómo has dormido?
-Excelente – y lo besó tiernamente en los labios - ¿Y tú?
-Yo, nunca había dormido tan bien en toda mi vida. Bueno Herms, espero que no estés cansada, porque tengo una sorpresa para ti.
-¿Otra sorpresa Harry? Me vas a malcriar… y además estoy muy a gusto aquí contigo… ¿no puede esperar?- dijo Hermione abrazándolo y haciéndose la remolona.
-Yo también la estoy pasando muy bien aquí contigo, pero no puede esperar, porque sólo aparecen en la noche.
-Bueno, está bien Harry, vamos, pero¿cómo haremos para que no nos descubran?
-Volando – y con una sonrisa pícara le señaló su Saeta de Fuego que se encontraba al lado del sillón en el cuál se encontraban
-Oh, no Harry, eso si que no. Las escobas me dan pánico.
-Vamos preciosa, no te pasará nada si vas conmigo¿o es que acaso no confías en mí?
-Eso ni lo dudes – y volvió a besarle tiernamente en los labios – Bueno, está bien.
Harry tomó la escoba y con un hechizo hizo que se mantuviera flotando en el aire, para que la castaña pudiera subir más fácilmente.
Cuando los dos ya se habían subido, Harry le dijo a Hermione:
-Bueno linda, ahora agárrate fuerte de mi¿si?
-Listo -. Dijo la castaña posando sus manos en la cintura del moreno, pudiendo sentir esa piel masculina que la volvía loca, y entonces controlando el impulso de comenzar a besarlo, le dijo – ¿vamos Harry? "Porque sino no respondo de mí"
-Si, vamos. Cuidado – le dijo al pasar por la ventana de la sala común.
A pesar de que era tan tarde, no hacía tanto frío como años anteriores.
El cielo estaba estrellado y la luna se reflejaba en el gran lago dónde hacía tres años, en el torneo de los tres magos, había estado sumergida por más de una hora antes de que Víctor Krum la salvara.
Aún recordaba ese día, que luego de ser rescatada, ella estaba fuera con Fleur, que había salido primera porque había sido descalificada de ese juego, estaba Cedric con Cho, que habían logrado salir primeros, y a su lado estaba Krum siendo felicitado por su director, Igor Karkaroff.
Pero de los concursantes sólo faltaba uno, y ese era Harry, pero que después cuando lo vio salir del agua, no sólo con Ron, sino también con la hermana de Fleur (ya que ésta no pudo salvarla) se había sentido tan feliz, que no le importaba que hubiese llegado último, sino que a pesar de poder haber perdido la vida por estar más de una hora sumergido en el agua, el se había quedado para salvar a su mejor amigo y a Gabrielle, la hermanita pequeña de Fleur, cosa que la había hecho sentir muy orgullosa de su mejor amigo, ahora novio.
El simple hecho de pensar que pudo haberlo perdido, hizo que Hermione se aferrara más fuerte a la cintura del moreno, apoyando su cabeza en su espalda.
-Tranquila linda, ya casi llegamos – le dijo el moreno.
No habían pasado 20 minutos, que Harry aterriza en un árbol muy particular: era un roble que tenía un gran tronco y parecía de más de 200 años de edad, un árbol común, pero que en la copa tenía un brillo que lo hacía más hermoso de lo que parecía.
-Harry¿qué es est…?
-Shhh– le dijo Harry llevándose un dedo a la boca – Ya verás- y entonces sacó su varita y apuntó a la copa del árbol.
De repente se escucharon el zumbido de varias alas que batían exaltadas, y por el contorno del árbol comenzaron a bajar unas pequeñas luciérnagas que, mientras batían a toda velocidad sus diminutas alas, desprendían un hermoso brillo que dejó a la castaña sin palabras.
Luego estos pequeños seres se pararon en frente de la joven y le hicieron una reverencia bajando sus antenas para luego volver a subirlas lenta y graciosamente, haciendo que la castaña las mirara sonriente con más asombro que antes.
Harry, al ver la cara que tenía Hermione sonrió con satisfacción y con un nuevo toque de su varita hacia el árbol, hizo que su novia volviera a pronunciar palabras:
-Oh Harry… esto es hermoso.
Del árbol apareció una rama adornada con jazmines blancos, en la que se encontraba una "mini" orquesta de seres pequeños nocturnos, cosa que hizo reír a la castaña.
El director de la orquesta era un grillo que con un movimiento del pequeño palo que tenía en la mano, hizo que la orquesta comenzara a tocar música, que a la castaña le hizo acordar a los temas de las películas románticas que veía su madre, pero que sin duda, era muy hermosa.
Entonces, las luciérnagas que se encontraban enfrente de Harry y de Hermione, comenzaron a moverse por todo el lugar, haciendo algo muy parecido a un baile.
Hermione no podía creer lo que estaba viviendo: todo eso que era tan hermoso Harry lo había hecho para ella, y sin dejar de mirar como esas luciérnagas danzaban para ella, lo abrazó y lo besó tiernamente.
-Gracias Harry, esto ha sido maravilloso.
-Me alegro linda que te haya gustado, pero aún falta algo más.
Harry miró a las luciérnagas y éstas dejaron de danzar para acomodarse en frente de ellos otra vez, pero con la diferencia de que esta vez estaban acomodados de tal forma que formaban un corazón con dos pequeñas haches entrelazadas.
-Oh Harry… esto es…
Pero no pudo terminar, porque de repente, el brillo de las luciérnagas comenzó a extinguirse, haciendo que cayeran al piso retorciéndose como si las estuvieran matando.
Hermione miró a la orquesta que también se estaba retorciendo al igual que las luciérnagas, y luego a Harry, que tenía la misma cara de incredibilidad que ella.
Entonces, los cuerpos de las luciérnagas y de la orquesta comenzaron a abrirse, dejando salir por ellos unas grandes figuras de personas con máscaras y túnicas negras, a excepción de la persona que había salido del grillo, ya que no tenía ninguna máscara, sino una cara de serpiente.
-Vol-voldemort – dijo Hermione mirando como Harry ya estaba con la varita en alto apuntándole a Voldemort mientras lo imitaba.
-Oh, Potter, nos volvemos a encontrar – decía Voldemort mientras le sonreía maliciosamente – y hoy será ese día que por fin, después de 17 años, podré matarte sin ningún problema.
-Tú no vas a matar a nadie – dijo Hermione firmemente
-Ahhh, ya casi me olvidaba de ti, sangre sucia, pero no importa, si tu quieres, puedo matarte a ti primero…
-¡Ni se te ocurra Voldemort! – gritó Harry poniéndose delante de la castaña – ¡EXPELLIERMUS!
-¡Miren a Potter defendiendo a su noviecita! – dijo Voldemort sacudiéndose la túnica como si hubiera recibido una simple cosquilla – si así lo quieres, comencemos a pelear… ¡CRUCIO!
-¡PROTEGO! – gritó Hermione, haciendo que el hechizo rebotara y fuera a parar a uno de los mortífagos que cayó y comenzó a retorcerse.
Luego de eso, se desató una pequeña batalla entre Harry y Hermione contra Voldemort, y cuando por fin Harry había logrado hacer mantener sus varitas unidas como aquella vez en cuarto en el cementerio, le dice a Hermione
-HERMS, POR FAVOR¡VETE DE AQUÍ!
-NO HARRY, ESO SI QUE NO¡YO ME VOY A QUEDAR CONTIGO!
-NO HERMS, Y-YO NO QUIERO Q-QUE NADA T-TE PASE, PORQUE SINO…PORQUE SINO…YO...YO NO SÉ QUE HARÍA…
-HARRY – dijo Hermione mirando como su novio se esforzaba por seguir en pie, ya que ese hechizo y la fuerza que ponía en hacerlo le quitaba las fuerzas completamente – A MI NADA VA A PASARME…. ¡AH!- pero no pudo continuar porque la mortífaga Bellatrix le había lanzado un Crucio.
-¡NOOOOOOOOO! – gritó Harry, mientras Hermione se retorcía en el piso.
-¡POR FIN SE CALLAN! – le gritó Bellatrix mientras sonreía – YA ME ESTABAN DANDO NAUCEAS DE TANTAS PALABRITAS DE AMOR
-¡T-TÚ ME LAS V-VAS A PA-PAGAR! ¡DESMAIUS! – gritó Hermione mientras se levantaba del suelo, haciendo que Harry suspirara aliviado mientras veía caer a la mortífaga.
-¡¡BASTA!! – dijo Voldemort sacando su varita de la unión que tenía con Harry, haciendo que éste cayera al piso - ¡QUIERO ACABAR CONTIGO DE UNA BUENA VEZ HARRY POTTER!- ¡¡AVADA KEDABRA!!
-¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!! –gritó la castaña, pero ya era tarde, el hechizo había impactado de lleno en el moreno.
Rápidamente se agachó hasta estar a su altura. Lo llamó, pero no respondía, estaba muerto.
-POR FIN – decía Voldemort mientras se acercaba a la pareja – VENGAN LEALES MORTÍFAGOS, VAMOS A DARLE A POTTER UN FUNERAL CÓMO SE LO MERECE…
-Ni se le ocurra tocarlo – les dijo Hermione con los dientes apretados y el rostro empapado en lágrimas, mientras lo abrazaba fuertemente.
-No te preocupes querida, ya vas a estar junto a él. AVADA KEDABRA.
Y lo último que vio fue un haz de luz verde.
En ese momento en la sala común de Gryffindor, Hermione se despertó llorando desconsoladamente.
-¡¡HARRY¡NO, NO¡¡POR FAVOR HARRY, NO ME DEJES!!
-¡¡Herms¿qué pasa linda? Yo nunca voy a dejarte, tranquila… - le decía el moreno mientras la abrazaba y le acariciaba su cabello castaño.
-¡¡OH, HARRY!! – dijo Hermione mientras volvía a abrazarlo y comprobaba que todo lo que había vivido hace unos instantes no había sido más que un sueño, aunque uno muy real.
-¿Qué pasó Herms? – preguntó Harry ahora mirándola muy preocupado
-P-por favor Harry…ahora n-no quiero hablar de eso…sólo quiero que estés conmigo…por favor, no me dejes.
-Yo nunca voy a dejarte linda – y la besó en los labios, con un beso que le demostraba todo lo que la quería y que él estaría para ella siempre.
-¿HARRY….HERMIONE?? – les preguntó una voz haciendo que ambos se separaran rápidamente, a pesar de que no lo querían.
-G-ginny, no es lo q-que tú crees…por favor…- comenzó Hermione mirando a una Ginny con los ojos empañados en lágrimas, mientras ella volvía a derramar otras.
CONTINUARÁ
¿Y¿Les gustó?
Bueno, antes que nada, quiero aclarar una cosa: el sueño que vivió la castaña es muy importante para los capítulos que están por venir, simplemente eso, así que ténganlo en cuenta.
Bueno ahora, paso a responder sus reviews:
Pattypotter09: hola! Bueno, lo de lo picante te la dejo picando (jjejeje, término argentino xD) quiero decir, que ya lo vas a estar viendo en los próximos caps. Beso!
Luckycharms2812: Hola Andrea! Y si, te lo puedo asegurar que será muy difícil para Hermione cuando se rompa el hechizo…pero no te preocupes, ya lo tengo todo arreglado xD Un beso para ti también!
Alejandra1: hola¿Se te ha borrado la sonrisa? Jeejeje Igual, de cosas así malas, este sueño es la primera… bueno, un beso.
Xtra: hola! Bueno, como me pediste, acá estoy actualizando jejeje. Me alegro que te hayan gustado. Un beso.
AtRaM Potter: hola AtRaM!! Sisisi, estoy segura que será un golpe duro para Hermione cuando se rompa el hechizo, pero además de ser un poco gracioso, será muy triste…pero bueno, muchas gracias por tu review y espero con ansias que actualices :D Un beso.
Zuly: Hola! Me alegro que no te haya molestado el milenio que tardé en cargar! me alegro mucho que te haya gustado! Un beso!
Ennaira Skywalker: Hola Ennaira!! xD Lamento si la parte en que Ron acepta sin renegar el beso de Harry y Hermione no te gustó, pero lo que yo quería dejar en claro era que cuando Ron le pegó no lo hizo por lo que alguna vez pudo haber sentido por Hermione, sino por su hermana y todo el daño que el creyó que sufriría, porque ya sabemos que no es así, ya que con Draco la está pasando de lo lindo… jejej No te preocupes por lo de tu "locura" jejej, hay días que yo estoy peor xD. Bueno, nos estamos leyendo, si? Un beso grande.
Bueno gente, esos fueron sus reviews. xD
Les mando un beso y grande y nos vemos en el próximo cap!
harryherms
