9. Quien es quien.
La llave del fregadero estaba roto y Katumi hacia dias que habia llamado al fontanero para que viniera a revisarlo, pero eso no impedía que en el silencio más absoluto, las goteras de agua que caían, se escucharán como si de una catarata fuera.
Akane, que hacía más de unos segundo sólo podía oír este incómodo sonido no podía quejarse de él pues una mano musculosa y trabajada de años de duros entrenamientos se adueño de su boca.
A penas podía respirar por que le apretaba con gran fuerza las caderas juntadolas contra su propio cuerpo, inmovilizada a merced de cualquier cosa, se sentía dominada y derrotada.
¿Cómo era posible que tantos años de entrenamiento no le hubieran servido de nada?. No se podía mover y estaba enfurecida y colérica por este motivo, en realidad nada servia para defenderse ante el hombre que tenía tras de sí, Akane sentía que Ranma era como la lava más violenta que arrasaba todo a su alcance, no quería reconocerlo pero la debilidad que había leido días atrás en el pergamino, sentía cada vez más que ella lo sufría en carnes propias con su prometido, era apasionado detrás de esa máscara de frialdad y dureza de guerrero, indomable y brusco, el Ranma que ella conocía, que la hacia sentir más allá de toda realidad y de todo recuerdo.
Ël lentamente posaba su mano izquierda alrededor de su cadera, bajando, bajando.
Apretando cada vez más.
Susurrando lo que creía que le pertenecía.
Ante aquellas rudas caricias, Akane se estremeció en sobremanera y soltó un gritito ahogado, los nervios se apoderaron de su cuerpo, el calor en ella se hacia evidente.
- Voy a tener que obligarte…Le decía Ranma una y otra vez como si con ello quisiera dejárselo como un tatuaje en su piel susurrando.
Ante aquello, Akane empezó a respirar descompasadamente.
-No, no, Ranma..¿Que haces….?.. Fue interrumpida una vez más por la boca de éste, que cogió con pasión los labios de ella, cerrándolos contra sí .
- Hago lo que debería haber hecho hace mucho tiempo. Dijo con fiereza.
Con la otra mano giró con autoridad y fuerza la cadera de Akane, obligándola a encararle, este hecho ocasiono que los dos cuerpos se juntaran de forma casi perfecta, el contacto había sido tan intenso, que a Akane el presente no le parecía y el tiempo no existía, una sensación indescriptible la lleno de forma súbita, el deseo aparecía.
Cuando se giró, le miró. Sus rasgos, su hermoso rostro la atraía como una polilla a la luz, inevitable como la influencia de la luna al mar, la arrastraba, la arrastraba a cualquier lugar que él quisiera incluso a la muerte si él quería. Sus mejillas se tiñeron de un rojo carmín y sus manos empezaban a helarse y a sudar. Todo en él era perfecto, sus mechones rebeldes y húmedos caían por su frente sin orden alguno, su nariz recta y decidida la apuntaba cual lanza al corazón, sus labios la invitaban, la secuestraban al mayor de las tentaciones y sus ojos, profundos y salvajes, la desnudaban.
La proximidad entre ellos se hizo notoria, y con pánico Akane veía a un Ranma dominado por la sin razón y la locura acercándose de manera violenta hacia ella, sin poder defenderse, sin poder objetar nada.
¿Qué pretende hacer? Se decía con desesperación.
Con una decisión nunca vista en él, Ranma soltó el agarre de su boca, colocándola alrededor de su cuello para evitar que se pudiera escapar, ella intento zafarse desesperadamente pero no consiguió más que endurecer su prisión.
Farfullaba por el nerviosismo, y el temor ya se apoderó de ella.
- Ran…ma qu….que ha..ces..nooo decía como si se desvaneciera.
No pudo terminar pues, un aliento cálido y masculino ya tocaban a las puertas de su corazón, el pecho de Ranma se junto al cuerpo de Akane, aplastando sus senos contra él, aprisionándola aún más que antes.
Y en menos de un segundo su boca fue invadida por otra que le fue extraña todo este tiempo pero no por ello menos deseada.
Fue un beso corto pero intempestivo y fiero, como si con él quisiera llegar al hondo de su alma, de su ser.
Los gruesos y cálidos labios de Akane proferían una locura tan deseable e imaginada, que Ranma se descontrolo, jamás pensó que esto pasaría algún día pero lo deseaba tanto que le dolía, no podía alejarse, no podía dejar de besarla, su demencia se había hecho real, su demencia por ella era real.
Akane que en un momento se vio atacada por los labios de su prometido, había cerrado los ojos, y lo que antes parecía como un rechazo absoluto al momento, ahora eran minutos de entrega sin condiciones y rendición aletargada como si fueran horas.
Intento profundizar en su beso, en principio le asustó, pero no supo más que acceder ante ese sentimiento desconocido cuando eran adolescentes y que era tan fuerte, la pasión, pasión adulta.
El apasionado encuentro se vio cortado de improviso, por unas luces encendidas que amenazaban con encontrarles desprevenidos en aquella embarazosa situación, rápidamente Akane se dio cuenta de que alguien se aproximaba y con fuerza empujó de una sola vez el cuerpo de su prometido que ya habia aflojado el agarre tras la correspondencia de su prometida en el acto.
Acalorado y con la respiración dificultosa se asió a un lado.
Katumi presenció lo que ella describiría como un momento no adecuado para ir a la cocina.
Ante sus ojos, una Akane y un Ranma son las ropas desordenadas, la respiración fuerte y rostros rojos como farolillos la miraban con vergüenza y nervios.
-Chicos….¿Qué hacen aquí tan tarde?...escuche ruidos y pensé que era hasta un ladrón o alguien que había en la casa.
Akane que se encontraba atorada en las palabras no lograba contestarle sino a observarla con grandes y asustados ojos, inmediatamente Ranma dio un paso hacia delante y con una leve reverencia de cabeza se disculpó por lo sucedido alegando, que estaba esperando a Akane en la cocina cuando finalmente llegó a casa y se dispusieron a tomar algún tentempié.
Batumi satisfecha por la respuesta no le dio más vueltas a la cabeza y decidió que la mejor forma de no hacer ruido era irse a dormir, pero cuando se dio la vuelta para irse, Akane la cogió del brazo sorpresivamente.
-Katumi!! Espera….te acom…paño arriba, yo también tengo sueño.
Sin virar la cara, y mirando al suelo, Akane acompañaba a su hermana a la parte superior de la casa, llenando su cabeza de dudas e inseguridades por lo que pasó.
Ranma sólo llegó a observarla fijamente mientras se alejaba de la sala principal.
Ya en su cuarto una atónita Akane no daba crédito a lo que había ocurrido minutos atrás en la cocina de la casa.
¿Ranma me ha besado?..no me lo puedo creer, pero es cierto, lo ha hecho, lo ha hecho, ¿Pero por qué? Siempre decía que lo le gustaba, que era una marimacho y ahora se comporta como un idiota posesivo, sólo quiere que no le toquen nada de sus cosas, nunca cambiara estoy segura, pero, pero…esa forma de encarrame, de aprisionarme, es como si quisiera obligarme, Ranma nunca haria eso, qué le pasa, ¿qué hubiera pasado si Katumi no hubiera aparecido?.
La respuesta a esa pregunta era más que evidente para Akane, y eso la asustó. No sólo no reconocía al Ranma que la había aprisionado tan ardientemente minutos atrás sino tampoco se conocía a si misma por no pararlo.
En toda la noche no pudo dormir, y cuando amaneció, utilizó la misma táctica que hace unos días tan ineficaz había sido, huir del momento.
Ranma que como es habitual desde que regreso de su ausencia, estaba en el Dojo hacía horas y entrenaba sin descanso una y otra vez.
Cuando no pudo más se sentó agotado, cogiendo a un lado el pergamino que estaba semi-abierto.
¿Qué es lo que estuve a punto de hacer ayer?. No puedo ni pensar que estará pensando Akane de mi.¿Cómo es posible que me dejara llevar de esta manera? Tanto que he entrenado, tanto que me he curtido y en una ira de celos, pierdo toda razón y autodominio. Pero no puedo permitir que lo que me contaron se haga realidad, antes muerto!!.
Y con el puño en alto, arremetió con fuerza y rabia el suelo, haciéndolo temblar con sólo este simple gesto.
El acto final estaba por llegar, y el cortejo de máscaras estaba por terminar, ahora se empezaban a ver en realidad las personas poseedoras de esas máscaras.
En un oscuro garito, debajo de una tienda, se encontraban cuatro hombres, uno de ellos parecía ser el dueño de ésta, aparentemente japonés y de edad un poco avanzada, estaba sentado y con ojos lagrimosos y asustadizos, temblaba sin parar y su rostro denotaba pavor.
Uno de aquellos hombres, alto, fornido y de aspecto amable pero inteligente se acercó a él. Y le dijo:
- ¿Cómo es posible que perdiera la traducción? Dijo con aparente tranquilidad.
- Veeee…ra sseñor no no se lo que paso, yo lo tenia perfectamente escondido en mi cajón, debió ser un robo. Exacto ¡ssi un robo!, yo no tengo la culpa, entiéndalo señor….
- Si, en eso tienes razón, pero por ese rocambolesco suceso ahora nosotros estamos en peligro…y lamentablemente sólo podemos desquitarnos en ti. Dijo de forma despreocupada y amenazante.
De repente, el hombre le agarro el cuello del señor, lo apretó tan fuertemente y de forma tan implacable, que los individuos que le acompañaban dieron unos pasos detrás por la impresión del momento. No era algo normal, con una fuerza sobrehumana levantó al hombre de forma fácil y con un solo brazo cual Hércules de Grecia, pero con unas ansias de violencia y destrucción que lo alejaban de todos los cánones de héroes griegos, romanos o nórdicos.
Su acto termino cuando el hombre mayor dejó de respirar, tornándose su rostro de un azul pálido por la ausencia de oxigeno.
Sin más su cuerpo fue arrojado de forma brutal contra una de las paredes del cuarto, ocasionando así un espectáculo verdaderamente aterrador.
Con actitud felina y sigilosa se sentó en la silla que rodeaba la mesa, se encendió un cigarillo y espero a que este prendiera del todo.
Uno de sus acompañantes tomo el valor de hablarle y dirigirse a él.
- Señor……¿Qué haremos pues con lo que se nos ha mandado?.
El hombre impasible, solo hizo un ademán con la mano como entendiéndolo, y con el rabillo del ojo y sin girar la cabeza recontesto.
- Esto simplemente es un contratiempo desafortunado, habrá que esforzarse por encontrar esa traducción de forma sigilosa sin llamar la atención, lo necesitamos para nuestros planes, y no pararemos hasta conseguirlo.
- Señor….¿Cree usted que él lo tiene?. Dijo de forma asustadiza.
- Eso es más que probable, y su actitud lo ha delatado. No lo enfrentaremos de frente, seria peligroso y llamaríamos la atención, pero descubriendo sus miedos y temores es muy posible que podamos intentar negociar con él… ¿Lo habéis entendido?
Todos los hombres asintieron de forma militar y se dispusieron a efectuar los actos necesarios para que todo saliera como el jefe ordenó.
Sobre la mesa descansaba una identificación abierta que él sujetaba con las manos. Era el carnet de estudiante de Universidad de un hombre llamado Koichi Takada.
- Tendremos que seguir fingiendo un poco más ¿Eh?.
Y con una risa a medio realizar, terminó de fumar aquel cigarrillo, intentando escoger la mejor opción que tenía de actuar, de forma cínica y sigilosa.
Alejándose de aquel lugar podemos ver como la parte superior de aquel cuarto subterráneo pertenece a una tienda llamada "Traducciones orientales".
Akane que rondaba los pasillos de la universidad frenéticamente, intentaba encontrar la biblioteca. Necesitaba algunos libros de anatomía y los necesitaba para hoy mismo sino tendría que enfrentarse a un examen suspendido, el primero desde que empezó la carrera.
¡Genial! Es aparecer Ranma y ya estoy suspendiendo todo!!, que casualidad…
Akane que le costaba más que nada concentrarse, no podía dejar de recordar lo que le había pasado en estas últimas semanas y sobretodo en estos últimos días.
Ayer mismo había sido besada casi por obligación por dos hombres distintos, uno de ellos sin razón y sin desearlo absolutamente, y el otro por su prometido desaparecido por dos años en donde comprobó por primera vez en su vida que no era dueña de sus actos.
Con la orientación un poco perdida en la búsqueda de la biblioteca, una figura chocó estrepitosamente contra ella.
Era Koichi.
- Akane…¡Cuánto lo siento de verdad!!..¡ no te había visto!
Enfadada y haciendo aspavientos, Akane se disponía a recoger todos los apuntes que el choque tiró al suelo.
- No pasa nada, por favor, ya me encargo yo. Dijo con irritación.
Koichi que vio la actitud de ella, trato de cambiar de táctica.
- Veo que sigues enfadada por lo de ayer….Te pido perdón, a veces Akane los hombres nos dejamos llevar por los impulsos, por nuestros sentimientos, y siento que mis sentimientos por ti son cada vez más profundos….
- No me digas!! Lo siento pero ya no creo en tu cara bonita y en tus amables gestos, asi que si me disculpas creo que me voy a retirar. Contesto airadamente.
Intento levantar todos sus libros pero cuando se dispuso a marcharse, Koichi que miro ligeramente de izquierda a derecha por si alguien se acercaba, la agarro fuertemente del cuello y la estampo a la pared contigua. Sin dejar de apretarle le dijo.
- Ya veo!! Amas a ese prometido tuyo verdad? Por eso siempre estás pensando en él. Dime una cosa hace poco que ha vuelto de un gran viaje verdad?
Mientras Akane era sujetada por una fuerte y grande mano, su respiración era entrecortada pero escuchaba con asombro todo lo que éste le decía.
¿Cómo es posible que sepa todo esto? ¿Quién es en realidad este sujeto?? Se decía Akane.
- Te voy a decir una cosa que te va a interesar. Ese noviecito tuyo tan perfecto no es quien dice ser, a pesar de su apariencia, él a cometido muchos pecados cuando huyo, pecados inimaginables, es un asesino, por ansia de poder y codicia robó un pergamino sagrado, sagrado para mi pueblo y mató a mi querido maestro a sangre fría, y te aseguro una cosa, no me detendré ante nada ni ante nadie para cumplir mi venganza, y si tengo que pasar encima de una linda y hermosa mujer como tú……no me costará demasiado hacerlo.
Poco a poco su agarre fue disminuyendo dejando completamente en el suelo a una Akane que se sintió casi indefensa por aquella fuerza sobrehumana, siempre habia sido capaz de repeler cualquier ataque, inclusive el de los hombres pero ante éste toda su preparación fue inútil.
- ¿Quién eres?..Dijo con impaciencia.
El que la miró fríamente le respondió:
- La pregunta es más bien no quien soy yo, sino quien es tu prometido….
Y con un chasquido en los dedos y una particular vuelta casi rítmica, se limito a dar grandes zancadas a la salida.
Akane que no podía articular palabra, estaba atemorizada, tanto que todavía su mandíbula chascaba contra sí por el agarre que le habían dado.
Y lo que había dicho de Ranma la atormento en sobremanera.
Ranma…¿Un asesino??..imposible, eso es imposible, jamás lo creería…,pero ese Ranma le había demostrado que cambió, y cambió de una forma radical, ahora no sabía como justificar que eso era mentira pues los actos que su actual prometido hacia eran inesperados e impropios de él. Cómo ayer que casi la obligo a besarle y hacer dios sabe que si su hermana no hubiera aparecido. ¿Y si era verdad? Y si Koichi lo conoce? No no puede ser, se decía repetitivamente y de forma asustada cuando volvía a casa.
Un Restaurante recién inaugurado daba aires atrayentes y reconfortantes al abandonado vecindario. Una nueva vecina había comprado el local cerrado y abandonado por años de la familia Tomoko, y lo reinstauro exitosamente. Aunque algunos de sus vecinos eran escépticos con este cambio si veían con buenos ojos tener un buen restaurante cerca de casa. La chica de largos cabellos castaños y ojos azules se apuraba por organizar todo adecuadamente para si empezar enseguida con la clientela.
El sonido de la campana dio lugar a un cliente.
Cuando Ukyo alzó la vista tras limpiar arduamente los pisos del mostrador, se fijó en el caballero que acababa de entrar.
De piel oscura y características orientales, si sabia que no era japonés.
Bueno mejor aún un extranjero, pagan más…pensó codiciosamente Ukyo.
El hombre se acercó hasta ella y resaludo cordialmente.
Ella se dispuso rápidamente a atenderle, proporcionándole cubiertos y platos para el servicio.
-¿Caballero que desea ordenar? Le preguntó cortésmente.
- Ohh la especialidad de la casa si es posible.
Una Ukyo encantada por el entusiasmo del caballero, se encargó de hacer sus mejores okonomiyakis para poder satisfacer a su primer cliente.
Una vez cocinado, el hombre que aparentemente disfrutaba de la buena comida hecha por Ukyo, le preguntó.
- Tiene usted un bonito restaurante señorita…. ¿Debe de haber sido duro montarlo usted sola con todo el trabajo que esto conlleva?
Una inocente Ukyo no atendiendo a la verdadera razón del intrusismo del caballero, contestó.
- Pues puede creerme que si, es muchas veces muy duro ver que sólo te tienes como ayuda a ti misma.
- Oh!! Qué lástima ¿Pero no encuentra ayuda en sus familiares…o tal vez amigos?. Pregunto con malicia.
- ¿Mis amigos? Jakjakjak, no ellos están muy ocupados y tienen ya sus propios problemas para que yo les complique aún más.
- Es una pena que tenga amigos así, y dígame esos problemas tan grandes que tienen sus amigos serán debido a alguien que se llama…….¿Ranma Saotome?.
El rostro de Ukyo se ensombreció cuando vio a aquel caballero levantarse y dirigirse hacía ella violentamente.
Ranma había terminado de hacer todos los registros necesarios y de pedir todos los documentos para el plan que tenía en mente, no podía dejar aunque Akane no quisiera, que le pasase algo por su culpa, sí, es cierto que la obligaría a casarse, que estaría yendo a todo lo que cree correcto en esta vida, pero la situación era extrema y desesperada y era la única solución para proteger a su prometida.
Esta tarde se casaría con él.
Era eso o su vida correría serio peligro.
Nota de la autora:
Una vez más con capitulo nuevo, pedir perdón por no actualizar en estos dias, pero, el sábado fui a un concierto y estuve dos días para recuperarme xd.
Más las clases de la Uni que ya empiezan a agobiar, pero como siempre aquí estoy para continuar con la historia que he empezado y de la os ha gustado tanto, eso me alegra muchisimo y me anima a continuarla. Gracias a todos por seguirla y por comentar, seguir haciéndolo por favor.
En cuanto algunos reviews que he visto, he de pedir perdón por algunos fallos ortográficos, como interrogantes mal puestos o comas y puntos que no están en su sitio. Cómo también la forma Script, que he visto que no gusta mucho, asi que he decidido cambiarlo.
En este capitulo se revelan claramente la personalidad no sólo de nuestro protagonista sino de su antagonista, pero los motivos reales y sus consecuencia lo veremos más adelante jejejejeje.
Salu;
Calypso23
