Lo prometido es deuda, no me demore nada en subir este capitulo no se pueden quejar, es el pov de Edward espero lo disfruten ya saben que es mi primer lemmon y mi primera historia no me den tan duro, pero soy bienvenida a las criticas claro, si están acompañadas de un lindo review.
Como ya es tradición, infinitas gracias a: chiicullen, Kriito Cullen Masen, akako cullen, Little Hope, LaAbuela, Natalie aka Isabella, maiy, lunalu87, BlackCullen, Angel0607, Gaby di2, cullen lua XD, MirCel por sus comentarios y a todos los que tiene mi historia en sus favoritos y alertas.
SENTIMIENTOS
POV de Edward
Bella es perfecta, controlar esta lujuria me causaba un dolor perverso en todo mi ser, ver su reflejo en el espejo me incendiaba todos los nervios de mi piel haciendo reaccionar a todos mis músculos. Era aun más tortuoso saber que su sensual, torneado y desnudo cuerpo iba ser consumido por mi deseo, que crecía inmensurablemente al verla solo en esos tacones.
Sus jadeos llenaron armoniosamente el salón, el olor de su excitación inundaba mis fosas nasales, las ganas de saborearla se igualaban al insoportable deseo de poseerla, pero no podía aun, tenia que demostrarle cuan importante era para mi, solo ella iba a ser complacida, aunque si en el camino mis fantasías se cumplían no me quejaría
Cuando mi lengua probó su humedad un desenfrenado baile comenzó en su entrada acompañado por mis manos, cada compás era marcado por las embestidas de mis dedos, luego seguido por mi boca absorbiendo y chupando su clítoris. Los movimientos eran salvajes, mi lengua entraba y salía sin tapujos. Su cuerpo temblaba en mi cara, aumente mis caricias pues quería que se viniera en mi boca, así lo hizo, sus paredes se contrajeron y pude degustar el más glorioso manjar, limpiando todos sus líquidos con gusto.
Su respiración era intranquila, me encanta ser yo quien la tenía en ese estado. Traje una de las colchonetas que se encontraban en el fondo.
-Descansa un poco y toma aire- La acosté para que descansara pues el cielo a donde pensaba llevarla quedaba más lejos.
- Respira amor…. la clase aun no ha empezado…. esto solo era un calentamiento.
Comencé a quitarme la ropa ya que el calor me estaba asfixiando, ella se levanto, beso mis manos que se dirijan a los botones de mi camisa, su dulce lengua llevo a cada uno de mis dedos a su boca, mientras su manos completaban la labor que yo había comenzado. En un momento toda mi ropa estaba en el suelo y ella observaba detenidamente mi miembro vibrar.
No pude evitar desear que chupara mi pene como lo hizo con mis dedos hace un instante. Un segundo después me di cuenta que Bella pensaba lo mismo que yo pues se agacho con sigilo y rodeo con su boca desde la cabeza hasta la base de mi erección, su lengua se retorcía sin cesar por todo el tronco.
-Bellaaa… ahh!- Gemí del placer que mi ángel me daba, aunque en este momento era toda una diosa del libido.
Subí su rostro hacia el mió con delicadeza la devore sin reparos probando de mi sabor en su boca, junte por fin nuestras pieles sudorosas. Unimos nuestras caderas sin liberar nuestros labios, chocábamos nuestros cuerpos sin piedad, yo rozaba mi erección en su entrada.
Esta vez fue ella quien me empujo contra el espejo, mis manos viajaron hasta su trasero apretándolo y levantándola para que se acomodara a ahorcadas sobre mí, presionándome e incitándome para que la penetrara.
-Tomame,…tomame!!!- Me suplicaba.
La levante un poco y la embestí, los dos gritamos por la sensación de completes. Empezamos lento pero se tornaba cada vez mas eufórico.
-Edward… por favor
-¿Qué quieres?
-Por favor … Ahhh!
-Dilo
-Maaasss!!!!
Con mis manos en sus caderas la guiaba, cada estocada era más rápida y mordaz. Mientras me cabalgaba no podía evitar gritar su nombre, cada vez la llenaba más.
-Ohhh … Edward estoy taaan… cerca.
La baje rápidamente y con cuidado, no quería que terminara aun, la coloque otra vez frente al espejo.
-Agáchate – Ordene
Ella vacilo pero obedientemente lo hizo. Podía vernos en el espejo a los dos desnudos y excitados, iluminados por la luz nocturna.
-Levanta el rostro- esta vez sin dudarlo lo levanto sumisamente. Los dos podríamos admirarnos mientras gozábamos de este baile tan antiguo y majestuoso.
-Quiero que veas nuestros rostro cuanto explotemos al tiempo- Susurre sobre su cuello.
Me ubique nuevamente en su húmeda cavidad y la penetre con toda mi alma, los dos observábamos nuestras reacciones a punto de estallar. Y así tras dos embestidas más, juntos experimentamos el más maravilloso de los orgasmos.
Salí de ella con suavidad la abrase por la espalda, bese sus cabellos húmedos de sudor, su cuello y en su oído.
- Bella… Te quiero.
Ella se giro y me abrazo con fervor. Sin soltar nuestro abrazo la guíe a las duchas en los vestidores. Nos bañamos juntos pacientemente, el agua caliente regocijaba nuestros cansados cuerpos.
-Ya te dije que te quiero – Le dije dulcemente
-Si- Respondió mirándome tiernamente, mi ángel me hacia el hombre mas afortunado, pues tenia lo mejor de este perfecto ser que complacía mi cuerpo y mi alma.
Luego de cambiarnos me ayudo a recoger un poco el desorden del salón. No parábamos de mirarnos picaramente, como si hubiésemos hecho una travesura, risas nerviosas se escuchaban mientras hablábamos.
-¿Trajiste tu auto?- le pregunte rogando al cielo que dijera que no y yo pudiera llevarla hasta su casa.
-Pediré un taxi.
-Ni se te ocurra, tengo mi volvo en el parqueadero te llevare.
-Y si alguien nos ve juntos que pensarían de ti.- Me comento nerviosa, que niña mas tonta, ya quisiera yo gritarle al mundo que ella es mía.
-Ya no hay nadie en la academia, estamos solos… Bella no te hagas del rogar, ya no puedo separarme de ti.
Cuando llegamos a su casa, era un apartamento moderno estilo loft, se notaba que vivía sola, cada uno de los detalles gritaban su nombre. Estaba dispuesto a irme ya dejándola a salvo, pero ella pensaba otra cosa.
-Quédate conmigo… a dormir conmigo.-Me dijo nerviosa y yo estaba aun más feliz.
La ayude a ponerse su pijama, la alce como a un bebe y la deposite en su suave cama, me acomode junto a ella abrazándola por la cintura con su espalda adherida a mi pecho. Mi dulce Bella rápidamente fue llevada al mundo de sus sueños. Tenia el rostro pacifico y una sonrisa de placer llevaba su rostro. Acariciaba su cara y la contemplaba mientras dormía, ojala cuando despierte pueda decirle todo lo que me hace sentir.
Mi celular sonó estruendosamente, era un número desconocido, conteste afanoso ya que no quería despertarla, además a esta hora debería ser algo urgente.
-Eddy!, Por que no me has contestado, me dejaste plantada, espere toda la tarde en nuestro restaurante.
-Tanya tenía mejores cosas que hacer.
-Edward perdóname, yo te necesito, quiero que estemos juntos de nuevo.- Me suplicaba.
-Lo siento Tanya ya no puedo
-Estaba confundida….- la interrumpí.
-Me dejaste y ahora hay otra persona.
-No Edward, déjala, por lo que vivimos- Sollozaba
-Simplemente…. Estoy Enamorado.
Le respondí y colgué no queriendo escucharla más. Acaricie el rostro de mí Bella, de mi mujer, de mi Amor.
Esta historia es de mi autoría pero los personajes son de Stephenie Meyer, la trama se da en un mundo paralelo donde todos son humanos.
