Pasaban los días desde su rompimiento con Anthony, el joven había tratado de buscarla y de platicar con ella, pero afortunadamente ella siempre se encontraba en compañía de Terrence, a quien ya consideraba su amigo, pasaba tiempo con el después de los ensayos, durante los ensayos y hasta en el trabajo, pues él le ayudaba.
Sentía que mientras más tiempo pasara con Terrence, poco a poco el recuerdo del amor que alguna vez le tuvo a Anthony, desaparecía lentamente de su mente, pero no podía depender de nadie, ella debía combatir su lucha interna, una lucha donde aún tenía un camino largo por delante, pues aún le dolía la traición de su hermana.
Se encontraba en su trabajo tratando de concentrarse pero era algo un poco imposible, pues aún estaba su mente pensando en todo lo que había pasado y más que nada lo rápido que había ocurrido todo aquello, pero sus pensamientos fueron interrumpidos por un joven castaño.
-Si sigues así, una mosca se meterá a tu boca, señorita pecas
La joven miro molesta a Terrence quien solo sonrió –No me llames así, ya te lo he dicho
Él le miro inocentemente antes de agregar -¿Cómo, pecosa?
-Terrence… -Murmuro amenazante
-Vamos no te enojes, se te ven más las pecas, señorita pecas jajajaja
-Basta, Terrence
-Está bien, no te enojes era juego, Candy ¿Terminaste?
-Si ya podemos irnos
-Bien, me encantaría que me acompañaras a una reunión
-¿Reunión?
-Es casa de mi madre, Eleonor Baker
-¡Eleonor Baker! claro que voy
-Sabía que no te negarías –Dijo rodando los ojos
-Entonces vámonos ya. –Se volteó un momento para hacerle señas a su jefe que ya se iba, este simplemente le dio una seña con su mano indicándole que estaba bien.
Ambos jóvenes salieron de la cafetería para dirigirse a la casa de Terrence, pero fue una sorpresa para Candy observar que había un automóvil esperándolos, ambos subieron sin decir nada, imaginaba que al ser hijo de una actriz tan reconocida debía tener dinero aunque él siempre le había dicho que no tomaba dinero de Eleonor, si vivía en su casa pero incluso el trataba de ayudar siempre a su madre, por lo cual le sorprendió aquella situación pero prefirió hablarlo en privado con el después.
Al llegar a la mansión Baker, ambos descendieron lentamente del automóvil y se dirigieron al salón donde se encontraba la señora Baker, atendiendo a otros actores, directores y productores de New York, al ver entrar a su hijo, inmediatamente fue a saludarlo disculpándose con las personas que tenía enfrente.
-Hola, cariño
-Hola, mama, mira te presento a Candy White
-Mucho gusto, Candy
-Igualmente –Susurro nerviosa la joven –Es un…gran placer conocerla
-Gracias, eres tan hermosa como me ha dicho mi hijo –La rubia y el joven se sonrojaron levemente –Me alegra conocerte por fin, por favor hijo acompañara –Dijo guiñándole un ojo antes de retirarse
-Tu mama es una persona simpática –Dijo sonriéndole dulcemente
-Sí, perdona por lo que dijo
-No sabía que me encontrabas hermosa –Dijo burlándose del joven
-Eso y más –Aquello no se lo esperaba por lo que se sonrojo nuevamente
-Bien…vamos por algo de beber, por favor –Dijo tratando de distraer y cambiar el tema
-Claro
Ambos se dirigieron a la mesa donde estaba el ponche, sin darse cuenta de que una joven pelirroja los miraba desde lejos, sus ojos demostraban una gran posesión que sentía hacia el joven castaño y una oleada de enojo y celos al mirar a la rubia.
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Stear se encontraba en el jardín pensativo, se había obsesionado con investigar a Terrence Baker, no le fue difícil adivinar quién era el joven de aquella fiesta pues Anthony lo tenía harto, pues se la vivía al lado de su amada Candy, lo cual ponía aún más nervioso a Stear, pues él sabía perfectamente que ese joven y el que vio aquel día en que Patty…eran la misma persona pero ¿Cómo demostrarlo si tu propia familia no quiere darte el nombre del asesino del amor de tu vida?
-¿Qué haces Stear?
-Hola Anthony, Archie ¿aún no te perdona?
-No –Dijo cabizbajo –De echo fue a buscar a Annie, según me dijo Albert
-Así es, quiere que le explique todo ella misma
-Lo lamento mucho por mi primo, pero tarde o temprano debía enterarse
-Lo sé, antes de irse me pidió decirte que no te quiere ver más –Dijo sonriéndole melancólicamente
El rubio bajo la mirada -¿Cómo pude ser tan idiota? Perdí a mi primo y al amor de mi vida por una…
-Hablando de ella ¿Sigue con Terrence?
-Si te refieres a si siguen saliendo, si así es, de que estén juntos lo dudo
-¿Porque?
-Porque ella aun no me olvida, estoy seguro
Stear se dio cuenta de que se mentía a si mismo pero no quiso romperle la ilusión –Anthony ese tipo es peligroso, dile a Candy que se cuide y que… -Trago en seco antes de agregar –El mato a Patty
Anthony lo miro con sorpresa y con un dejo de lastima –Stear nosotros no sabemos si…
-Yo lo sé y no miento, era él y si no quieres que sea demasiado tarde, adviérteselo a Candy –Dijo mientras ingresaba nuevamente a la habitación, dejando atrás todas sus fotografías de Candy y Terrence, e incluso de Terrence solo de hace algunos años al parecer.
-Candy –Murmuro acariciando el rostro de la joven que le miraba desde la fotografía.
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-Candy –Terrence tomo la mano de la joven -¿Te gustaría ver el jardín?
-Claro
Ambos bajaron las escaleras y llegaron a un hermoso jardín donde había un bello quiosco con rosas enredadas alrededor de este, era perfecto para un momento mágico entre dos personas que se aman, al menos eso le pareció a Candy, quien sonrió melancólicamente al recordar a cierto rubio.
-¿Cómo te has sentido, Candy?
-Bien Terrence, gracias –Dijo sonriéndole dulcemente
-¿Crees que tu corazón ya sano?
-¿Porque me preguntas eso?
Terrence le miro penetrantemente a los ojos verdes, tratando de adivinar que deseaba decir con aquello, ¿Qué su corazón no estaba listo? ¿Cómo puedes darte cuenta cuando un corazón sano? Sabía que debía tener mucho tiempo la joven para poder superarlo, pero ya habían pasado varios días y deseaba saber si podía corresponderle la rubia al amor que estaba creciendo dentro de él.
-Candy –Tomo el rostro de la joven entre sus manos, ella inmediatamente le miro sorprendida y trato de alejarse –No te alejes por favor –Tomo con más fuerza a la joven por la cintura
-Yo…
-Candy, sabes me…me gustas –Susurro cerrando los ojos dejando salir al fin el sentimiento, tal vez era más que eso pero no deseaba asustar a la joven con sus emociones.
-Terrence…
-¿Quiero saber si puedo aspirar a tu amor? –Pregunto clavando una mirada azulada suplicante ante la respuesta de la joven quien le miro también, perdiéndose en la inmensidad de la mirada azul, que estaba mirándole intensamente mientras se perdía en el momento, el tiempo y cualquier pensamiento se alejaban de sus mentes, Terrence comenzó a acercarse para probar aquello labios carnosos que le incitaban a venir, que le daban la bienvenida.
Candy por su lado cerro los ojos suavemente al notar que Terrence la besaría, era extraño que en el fondo sintiera aquella sensación de placer y deseo, porque si así es, deseaba que el joven la besara y deseaba que no parara, pero ¿porque? Sus labios se rosaron un momento pero antes de que consumieran aquel beso de amor.
-¡Terrence!
Hola queridos lectores
primero que nada les agradezco por su tiempo para leer mi fic ;D
gladys muchas gracias por tu hermoso review y tienes mucha razon jejejej ;D
paulayjoaqui hola linda, muchas gracias por tu hermoso review y tus deseos ;D y gracias por leer mis fics :D espero que te siga gustando y si con terrence a tu lado ¿como sentirse mal? jejeej
Mirna muchas gracias ;D espero que te siga gustando :D
muchas gracias a todos espero que les siga gustando mi fic ;D y si es asi no duden en decirmelo y si no tambien jejej no hay limites :D
saludos
