bueno, primero perdón por no actualizar antes... he tenido unos días horribles y las únicas ganas que tengo es de dormí para siempre... olvidarme de todo... pero no puedo... espero que disfrutéis del capitulo y gracias por los comentarios, creo que son lo que me animan, a ver si los de hoy me hacen volver a sonreír... vale
ya sabéis bones pertenece a fox y nuestro querido HH
capitulo 10 - La esperanza es la ultima que muere-
Había aflojado el nudo de la corbata y sonreía como si la vida estuviera hecha de colorines, era el portador de la noticia, que sin la menor duda, cambiaría la vida de su mejor amigo. Paro frente a la puerta de la oficina del director, allí dentro estaba el más nuevo papa de la compañía. Tocó con los nudillos a la puerta y escucho la voz de su amigo desde adentro dándole permiso a pasar. Entro con elegancia y superioridad, case con arrogancia, pero quien en los días de hoy podría decir que iba a cambiar la vida de un hombre con unas simples palabras. Vio como su amigo le fulminaba, pero no se incomodo con ello, solo se sentó en la silla frente al escritorio y con guasa puso sus pies sobre el escritorio. Seeley estaba hirviendo de rabia, lo sabía, y no era por ser malo, pero le encantaba aquello.
- espero que tengas una buena justificación para lo que has hecho hoy en la reunión, Jack, porque solo por eso aun no te he hecho añicos la cara
La voz de Seeley era contenida y mientras hablaba se ponía poco a poco frente a su querido amigo Jack que solo sonreía hacia él.
- pero si ya me he excusado antes todos… sabes el cuanto aprecio a mi abuela…
- no juegues conmigo Hodgins - Seeley no estaba de juegos como su amigo y sin que este ni al menos percibiera lo tenía agarrado de las solapas de la camisa y levantado en el aire - ¿Quién mierda crees que eres? ¿Acaso solo porque las putas acciones del grupo Cantiléver son tuya te crees en el derecho de hacer lo que hiciste?... estas muy engañado, Jack
- m…me… me estás ahorcando
Hodgins ya se veía rojo debido a fuerza empleada por Seeley que al oírle soltó un poco su prenda.
- dime… ¿Dónde mierda te habrías metido?
- vaya…pufs… ¿Cuántas pesas levantas al día hombre?
Preguntó acariciando su cuello.
-¡Jack!
Advirtió seriamente, su amigo estaba muy próximo a morir en sus manos si no le daba una buena justificación. Hodgins entonó los ojos y sonrió feliz aproximándose con los brazos abiertos a su amigo.
- un abrazo…
Se animo a abrazar a Seeley que en dos segundos lo tenía sujeto nuevamente en el aire.
- ahora si eres hombre muerto…
-¡ah!... ¡Temperance Brennan!
Grito a todo pulmón y sintió que con esto el puño de su amigo se detuvo a unos centímetros de su rostro. Abrió los ojos y vio como Seeley le miraba asustado mientras que poco a poco le aflojaba el puño.
- ¿es el nombre de la chica no? - pregunto cuando corrió suficiente aire. Miró a Seeley y lo vio parado como si algo espantoso estuviese delante de él - tiene la piel blanca, los ojos azulados, pelo castaño… woo… ¡carago! eres demasiado fuerte, me tienes que decir que comes…
- ¿Dónde está?
Seeley volvió a suspenderle en el aire pero ahora no por rabia y si por desesperación.
- si me sueltas te llevo donde ella…
Jack case ya no tenía aire para cuando Seeley lo soltó, y cuando pudo recuperar todo, tuvo que salir corriendo, más bien siendo arrastrado por Seeley que parecía está loco.
Ángela cerró los ojos al oír las crueles palabras de Sully a Brennan, el hombre parecía fuera de sí y su amiga no podía ni al menos decir una palabra. Hacia menos de dos minutos que él había entrado y al principio parecía preocupado pero conociendo a su amiga sabia que le había dicho lo del bebe, cosa que ahora debería esta arrepentida. Agarro con fuerza el asiento cuando vio a Sully salir, parecía que hubiera visto un monstruo y sabia que si no se controlaba le abofetearía la cara porque Brennan no merecía que la tratara como él acababa de hacer. Se levanto y con pocos ánimos se dirigió hacia su amiga, era doloroso verla llorar y aun más por un bastardo que no valía la pena. Cuando entro Brennan tenía la mirada fija hacia sus pies, sabia que intentaba con todas sus fuerzas no llorar más, mismo que el dolor de dentro de ella la consumiese como fuego al papel. Se sentó al borde de la cama y cogió la mano de su amiga que huyo del toque en el primer intento.
- ¿Qué sabe él?- susurro Temperance mas para sí que para Ángela- ¿acaso tan mala soy para que su dios me castigue?
- cariño…
- no… no me importa, que se quede con su estúpido dios – una lágrima fluyó de los ojos azules dejando un húmedo camino por la mejilla sonrojada- yo no lo necesito… no necesito a un idiota que creer que si me toca esta pecando… los odio
Gruño dando a entender a Ángela que no hablaba solo de Sully. Ángela suspiro y espero a que Brennan aparentase calmada.
- cariño… ¿Cómo harás con el bebe?
- le quitare y está decidido… no lo necesito… no lo quiero
Brennan hacia fuerza para permanecer serena pero cada vez más lágrimas se acumulaban en sus ojos. Ángela se levanto cuando la oyó y seriamente cogió su bolso para salir.
- pues por mi parte también está decidido- su voz estaba calma pero su corazón parecía está a punto de salir de su pecho, lo que iba a hacer le iba a doler tanto a ella como a Brennan- cuando salgas de aquí espero que vayas a por tus cosas.
- ¿Qué?
Brennan la miro horrorizada y Ángela desvió la mirada sabiendo que si miraba a su amiga acabaría desmoronando.
- lo que has oído Brennan… cuando salgas vete a por tus cosas porque no pensó vivir con una asesina.
Brennan sintió como una puñalada en el pecho, aquello no podía está pasando, todos los que amaba estaban dándole la espalda como siempre habían hecho. Vio a su mejor amiga salir de la habitación y no le pudo ni llamar, todo estaba cayendo sobre ella, todo por su estupidez. No pudo más contener las lágrimas y de esta vez no tenía a Ángela para ayudarla, ella también le había dado la espalda, también le abandonaba como si fuera uno nada.
Ángela cerró la puerta tras suya y como si sus piernas fuesen gelatina se desvaneció en el suelo, nunca había hecho nada tan doloroso como lo que acababa de hacer, dar la espalda a su mejor amiga. Las lágrimas escurrían por su rostro sin siquiera intentar detenerlas, era doloroso saber lo que su amiga iba a hacer, mismo sabiendo que el bebe conllevaría la perdida de los sueños de futuro de ella, pero no podía evitarlo para ella la vida de un ser era más importante que la carrera universitaria de su amiga y egoístamente quería que Brennan no quitara al pequeño de su vientre.
Su corazón estaba acelerado, Hodgins le había dicho todo lo que sabía de Brennan, cosa que era muy poca para su parecer, pero lo único que rodaba su cabeza era las palabras embarazo. Su mejor amigo había dicho que la chica, Brennan o como se llame, estaba embarazada y si en verdad era ella el bebe era suyo, era su bebe. Apretó la mandíbula conteniendo el grito de frustración, faltaban dos calles para llegar el hospital y estaba a punto de salir corriendo, puede que así se le bajase los nervios, y si no es ella toda su inquietud seria en vano "si, lo es. Sé que lo es. Mi bebe esta dentro de ella… voy a ser padre… maldita sea, ¡voy a ser padre!". Tan solo pensarlo le hacía feliz, no le importaba una mierda quien era la madre, lo que quería era a ese bebe, su bebe, y no a la puta que lo había robado. Hodgins había dicho que la chica no era lo que él creía, pero que más dar lo él pensara de ella, cuando su hijo estuviese en sus brazos la mujerzuela sería una más de su pasado. Cuando el coche se detuvo, ya tenía todo planeado, le pagaría por él bebe, compraría a su hijo mismo que le costase toda su fortuna. Anduvo por los corredores del hospital acompañado por Jack que parecía buscar a algo o a alguien, pero no le importaba lo que quería era verla, ver si en su vientre su bebe estaba bien o si necesitaba mantenerla vigilada para que nadie pudiera tocar a su retoño. Jack se aproximó corriendo a Ángela, que estaba en el suelo llorando desconsolada, y Seeley se quedó viendo intrigado.
- Jack… ha sido horrible…
- Angy… cariño… ¿Qué ha pasado?
Pregunto abrazándola. Ángela contuvo el llanto y le miro y luego de él a Seeley que estaba parado observándolos, algo en él era familiar pero no sabía el que así que volvió la mira a Jack.
- le… le he dicho que no seré más su amiga… pero ella está decidida, se va a quitar al bebe…
El susurro de Ángela acelero el corazón Seeley. Miro a Jack con asombro, aquel detalle no había sido mencionado por su amigo en ningún momento.
- lo siento tío… se me paso…
Jack se disculpó sabiendo que Seeley está a poco de matarle. Había dicho todo lo que sabía de aquella mujer, hasta que estudiaba antropología, pero lo más importante su querido amigo lo había olvidado. No, lo sabía, solo no quería mencionarlo por el bien de la chica, pero había hecho mal, porque ahora tenía a un muy cabreado Seeley delante.
- ¡que te ha pasado!... esa puta se quiere quitar a mi hijo.
Replico furioso y si no fuera el hecho de que su cabeza estaba a punto de explotar por la información ahora mismo estaría estrangulando a Jack Hodgins. Ángela abrió los ojos como plato cuando oyó al desconocido, era él el hombre que había estado con Brennan aquella noche, por este motivo le sonaba su cara. La rabia la invadió, el maldito no iba a seguir llamando puta a su amiga, lo mataría. Salto encima de Seeley como furia y le empezó a pegar con sus finos brazos, pero con toda la rabia que había dentro.
- ¡maldito!... ¡eres un miserable!
Seeley se contuvo para no empujara Ángela, nunca pegaría a una mujer pero ella estaba pasando de los límites de su paciencia. Jack abrazo a Ángela quitándola de encima de Seeley e intentando calmara los gritos y palabrotas que esta esculpía hacia su amigo.
- Ángela… tranquila… cariño Seeley es el único que puede hacer frente a Tempe… vamos cariño él es el único que puede salvar al bebe.
Pidió intentado controlarla en sus brazos. Ángela empezó a llorar forcejeando hasta que solo se quedó abrazada a Jack. Seeley paso la mano en los labios, Ángela le había hecho sangrar la boca, era delgada pero bastante atrevida, el bastante como para acertarle un gancho en la mandíbula. Jack miro a Seeley con furia nunca había estado enfadado con sus amigos, pero ver a Ángela de aquella forma le hacía sacar a un desconocido Jack de dentro de él, uno que solo quería hacer aquella mujer feliz.
- Tempe está dentro… haz lo que tiene que hacer de una puñetera vez.
Vociferó abrazando a Ángela para levarla de allí, había que calmarla antes que tuviera algo. Seeley se quedó parado viendo a Jack alejarse con Ángela, y luego después que estos desapareciesen al final del corredor, decidió entrar en la habitación que Jack había señalado. Su corazón estaba acelerado mientas que abría lentamente la puerta. Oyó sollozos desde adentro y sabía que eran de la chica, la que quería quitarse a su bebe, la que quería arrebatarle lo que más deseaba en la vida. Miro con cara de pocos amigos hacia la cama pero de una forma inexplicable su corazón se apretó tan solo por verla. Era ella, era la que aquella noche había estado con él, pero estaba llorando, estaba abrazada a ella misma de una forma tan vulnerable que por instintos tuvo ganas de abrazarla, apretarla en contra de él y protegerla. Se aproximó sin dejar de mirarla y cuando estuvo el suficiente próximo cuanto para tocarla tuvo miedo, miedo de hacerla daño. Se quedó parado sintiendo como su pecho se oprimía a cada sollozo, todo lo que había pensado en gritarle para que no se quitara a su pequeño se vieron anulados por el deseo de proteger a la mujer frente suya. Nunca había sentido aquella quemazón dentro del pecho y por más que quisiera hablarle y decir que quería al bebe que ella llevaba dentro, no podía porque su cuerpo en aquel momento solo pedía una cosa y era protegerla, a ella, a la mujer. La vio levantar la vista y se enfrentó a los azulados ojos por unos segundos y, sin que él pudiera reaccionar, ella se lanzó sobre él abrazándolo como si su cuerpo fuese el más seguro refugio que encontraba. Su respiración falló por segundos y como si nada la abrazo, prendiendo con toda sus fuerzas el cuerpo femenino en su pecho, guardándola como si siempre hubiese hecho. La escucho llorar por horas, abrazada a él con más fuerza que la que jamás alguien le había abrazado. La mente de Seeley se volvió en blanco, todo lo que le tenía que decir, todo lo que había planeado hacer cuando la viese se vio resumido a nada, solo era aquel abrazo, un abrazo que debería durar para siempre porque nunca se había sentido tan cómodo y tan en paz, como en aquel momento, el momento en que la tenía abrazada a él.
bueno... ¿que crees que sobre este abrazo?
mmm...
¿ Brennan caerá rendida ante el hombre que la embarazó? pues ya veremos...
besitos
bones fan
bye
