Ohayo de nuevo! Siento la tardanza . Bueno, aquí os dejo la siguiente parte esta vez de 2.244 palabras exactamente , cada capítulo intento hacerlo mas largo
Disclaimers:Naruto no me pertenece, pero la historia siiiiiiiii, pa eso me paso yo horas y horas intentando escribir una buena historia, aunque no viene a cuento xD, el caso es que nadie me pertenece, excepto yo, yo me pertenezco a mi misma, el resto a Masashi Kishimmoto y a cada uno de vosotros, vaya paranoia que he montado
Capítulo 8:Lo que no me enseñaron
¿Qué quería decir con qué no sabía bien lo qué sentía?¿Acababa de admitir qué sentía algo? ¡Pensé qué todo acabaría cuándo se lo dijese! Cada vez se complica más y más. ¿Qué ha querido decir con lo qué me ha dicho? ¿Eso es un sí siento algo por ti o un NO, no soy gay ( ni bisexual)´? ¡Por qué tienes qué complicarlo todo usuratonkachi!¡Por qué es todo tan confuso!
-¿Qué quieres decir? – le pregunto frunciendo el ceño.
-No lo sé – exclama agitado revolviéndose el pelo con energía.
-¿Cómo qué no lo sabes? – le interrogo cruzando los brazos – Si no lo sabes tú... – le digo en un tono sarcástico.
-¡No me presiones! – me reclama levantando un puño - ¡Estoy confuso! – me confiesa.
-¿Confuso? – repito en voz alta riéndome.
-¡No te rías! – me grita molesto cruzándose de brazos haciéndose el ofendido.
-Vale, vale- digo quitándole importancia - ¿Qué hacemos entonces? – pregunto con seriedad.
-No sé – se puso pensativo – ¿Crees qué habrá algo qué me ayude a aclararme? – me pregunta mientras da un saltito ilusionado con un posible sí´.
-Mmm – examino con detenimiento
-Vamos pienso yo – agita los brazos.
-Alguna cosa habrá – afirmo con inteligencia.
-Eso es evidente – se burla de mí.
Pasan los segundos, los minutos. No se me ocurre nada, él no dice nada, sólo está mirando a ningún sitio, con el sonrojo aún en sus mejillas, se ve tan dobe... ¿Qué puedo hacer?¡Tengo qué hacer algo! Tengo que hacer que se decida por mí, que se enamore de mí, que cursi me ha quedado eso, es una mierda estar enamorado, por una vez que me enamoro...¡Y es de un chico!¿Por qué mis padres no me educaron más en lo de cásate con una MUJER y sigue contribuyendo al clan´? Si lo hubieran hecho ahora no tendría tantos problemas.
-¡Ya sé! – exclamo con poco entusiasmo.
-¿Qué se te ha ocurrido? – me pregunta emocionado el kitsume.
-Bueno...- dudo si decírselo o no- No puedes rechazar algo sin probarlo – le contesto sin darle importancia.
-¿Qui...quieres decir qué...? – tartamudea - ¿Qué...probemos a salir juntos un día? – traga saliva nervioso.
-A lo mejor así...- le susurro evitando mirarle – Sabremos si somos compatibles como...
-Pareja – concluye él con un poco de temor.
-Entonces... – me giro para mirarle - ¿Te parece bien? – le pregunto intentando no alterar mi voz.
-No es mala idea... – me confiesa con despreocupación
-Por supuesto, es mía – presumo consiguiendo ocultar mi vergüenza y mi inquietud
- ¡No te eches tantas flores! – me grita molesto por mi tono - ¡Baka! – me insulta alargando la primera sílaba.
-Ya ya... – manifiesto indeferencia - ¿Cómo lo hacemos? – pregunto metiendo las manos en los bolsillos.
-No sé... De eso te ocupas tu – me ordena.
-¿Por qué tengo qué ocuparme yo? – demando con un tic en el ojo.
-Tú eres el que se tiene que ocupar de conquistarme – me recuerda sacando la lengua.
-¡Serás...! – me enfado activando el sharingan
-¡Llámame cuándo lo sepas! – me grita mientras intenta huir de mis ataques.
Después de pelearme un par de minutos con mi rubio preferido, me canso de perseguirle y me voy de allí con rumbo hacia mi casa.
Mi hogar... el sitio dónde puedo pensar y no pensar también, a veces no está tan mal vivir solo, no te molestan, ni te dicen que salgas del baño por que llevas mucho tiempo, ni te dicen que pongas la mesa, ni que no seas una carga para el clan...
¡Céntrate! Ahora tengo que pensar en donde llevar a el dobe Naruto ¡Un momento! Entonces... si salimos juntos... ¿Es una cita? ¡Es una cita! ¡Voy a tener una cita con Naruto! ¡Podré actuar normal! Podré mirarle todo el rato sin que me pregunte él por qué ¡La vida me sonríe! ¡A partir de ahora rezaré siempre! Bueno, en realidad no.
Cojo el teléfono y marco un número de nueve cifras, lo mejor en estos casos es pedir ayuda, pero sin que se den cuenta de que les pida ayuda, eso arruinaría mi reputación.
-¿Diga? – dice la voz femenina respondiendo al teléfono.
-¿Ino? – pregunto – Soy Sasuke – le aclaro.
-¡Hola Sasuke-kun!- me saluda con euforia y alegría - ¿Qué pasa?¿Qué te cuentas? – pregunta intrigada.
-Lo de siempre...- admito con despreocupación – ¿Y tú? – le interrogo para ser cortés.
-No mucho, aparte de tener que conseguir levantar a Shikamaru del sofá – me contesta resoplando - ¿Para qué has llamado? – pregunta con curiosidad.
-Es que quiero preguntarte algo – le aclaro cortante.
-Pregunta ¡No te cortes! – exclama contenta.
-¿Han inaugurado algún restaurante nuevo? – intento saber - ¿Conoces algún sitio interesante?
-No me digas qué...¡Tienes una cita! – grita con excitación.
-Eso a ti no te interesa – le digo enfadado con frialdad.
-¡Tranquilo Sasuke! No te enfades, no diré nada – me asegura divertida – Y respondiendo a tu pregunta, han abierto un restaurante italiano hace poco, yo fui con Shika, cuando conseguí levantarle, está muy bien – admite decidida.
-¿Italiano? – pienso en voz alta – No estaría mal, gracias Ino – se lo agradezco.
-No hay de qué, pero algún día tendrás que decirme quien es la afortunada – me pide – O afortunado nunca se sabe – se ríe.
-Ya veré... – dudé evitando su comentario – Hasta luego Ino – me despido con desgana.
-¡Ciao Ragazi! – se despide en italiano contenta
Con la chica con la que mejor me llevo es con Ino, seguramente por que ella ya no está detrás mía, como Sakura, y me deja tranquilo vivir mi vida, además alguna vez se me ha escapado algo que no debía y nunca a dicho nada a nadie, es muy discreta cuando quiere. Sin duda, si tuviera que tener una mejor amiga, sería ella.
El despertador suena, me incorporo ¿Para qué lo he puesto? Miro la mesilla de noche y allí hay un papel que me lo recuerda, tengo que ir a casa del baka a decirle dónde he pensado llevarle para ver que le parece.
-Maldito Naruto – me resigno – Hasta sin estar conmigo me fastidia mis sueños.
Me acabo de levantar con pereza y me dirijo al cuarto de baño. Me meto directamente en la ducha, el agua fría me despejará un poco.
Salgo de la ducha y entro en el dormitorio, secándome por el camino con una toalla. Cuando acabo de secarme me visto, cojo mis llaves, miro los grifos y me voy de casa, no sin antes era la llave. Camino con rapidez por encima de los tejados hasta que llego al piso de Naruto.
-¿Estará en casa? – me pregunto en voz alta.
Doy dos golpecitos en su ventana, teniendo cuidado de no caerme, estoy a varios pisos de altura y si me cayese me mataría fijo. La ventana se abre de repente, dándome un susto de muerte y haciendo que pierda el equilibrio.
Abro los ojos ¿No me he matado?¿Estoy en el cielo?¿Qué es esto qué me sujeta? Miro hacia arriba, Naruto me ha salvado de matarme, lo más curioso de todo es que estamos en una postura un tanto...comprometida, estoy encima de Naruto mientras él me "abraza" para que yo no me matara.
-Esto...Gracias – se lo agradezco con una sonrisa picarona
Al instante Naruto se pone rojo, pero rojo como las rosas rojas, como el fuego, como la sangre etc...Mientras me río me levanto y le ayudo a levantarse ofreciéndole mi mano, aunque aquella posturita tenía muchas salidas..., a él se le nota a kilómetros que se siente incómodo.
-¿Estás bien? – me pregunta alzando la voz pero aún con su sonrojo.
-Si, gracias, la próxima vez no me asustes de esa manera – le digo en un tono borde.
-¡Ha sido culpa tuya! – me discute agitando los brazos - ¡Deberías estar pendiente!
-Si ya, ya... – le ignoro - ¿No te preguntas qué hago aquí? – le pregunto levantando una ceja.
-No necesitas una razón – resopla mientras se pone su chaqueta roja – Tu afición es fastidiarme.
- Emmm...No – le replico con superioridad fríamente – Te iba a decir que ya sé a dónde llevarte, pero veo que no te interesa.
- ¿A dónde me vas a llevar? – se rebaja de mal humor gritando mucho.
- A un restaurante italiano nuevo – le respondo simplemente
-¿A un italiano? – pregunta molesto - ¿Por qué o vamos al Ichiraku? Hay un plato de ramen nuevo que tiene... – me comenta ilusionado.
-¡No! – le interrumpo cortante – Elijo yo – establezco con firmeza.
-¿Por qué? – pregunta alzando la voz!
-Dijiste que yo me ocupaba – le recuerdo
- ¡No es justo – exclama enfadado.
-Nadie dijo que la vida fuera justa- le cuento - ¿A qué hora te recojo mañana? – le interrogo.
-¿Mañana? – pregunta extrañado -¿Por qué mañana?
-Por qué mas tarde tendríamos que esperar mucho, pasado mañana tenemos una misión – le explico con paciencia.
-¿A sí? – pregunta desconcertado - ¡Claro! Bueno, pues... llámame a las ¿nueve de la noche?
-Vale – concluyo firmemente – Me voy, Adios dobe – me despido.
Escapo por la ventana antes de que me replique algo. Salto de pared en pared en zigzag hasta aterrizar en el suelo sano y salvo, arriba, Naruto, empieza a replicarme, le ignoro y corro hacia mi casa muy deprisa, es capaz de perseguirme tirando kunais y shurinkens enfadado por que le haya insultado.
-¡SASUKE-KUUUUUN! – grita una voz femenina.
Acto seguido una bola rosada cae encima de mí abrazándome como si de un peluche se tratara. Me levanto molesto zafándome de las manos de la pelirosa mientras me limpio el culo por la caída. Ella se levanta de un salto y me habla ilusionada.
-Sasuke ¿Por qué no cenamos juntos mañana? – me pregunta toqueteándose el pelo – Hace mucho que no nos vemos.
-Mañana... yo... – intento inventar una excusa.
-¡Esta vez no tienes excusa! – grita contenta mientras su inner da patadas al aire
-Si que la tengo – le aseguro con frialdad.
-¿Cuál? He oído tantas que ya no te quedan, tendrás que salir conmigo – me casi ordena con los ojitos brillantes.
-Esta vez si es verdad – recuerdo – Tengo una cita – alardeo con superioridad.
-¿Cómo? ¿Un cita? ¿Con quién? – pregunta desilusionada.
-Eso no es asunto tuyo, quizás te lo diga algún día – le digo cortante mientras me alejo.
Aunque Sakura a veces sea un poco pesada, le tengo un poco de cariño, pero sólo un poco, es como si fuera un perrito rosa abandonado que busca cariño, además siempre me ha tratado bien, aunque yo antes la tratase todavía peor. Ahora intento tratarla bien, pero no me resulta fácil, las costumbres nunca se pierden.
Cambiando de tema ¡Mañana tengo una cita con Naruto! Tengo una noche para conquistarle y que se quede por mis huesos, espero poder conseguirlo ¡Lo conseguiré! Yo lo he conseguido todo, menos lo de mi venganza... Pero el resto ¡Todo lo he conseguido! ¡Cómo me llamo Uchicha Sasuke mañana le conquistaré! O moriré en el intento ¡Pobre de mí!
-Pero...¡Sasuke-kun! – me llama
-Lo siento Sakura – me disculpo – Tengo que prepararme para mañana – le recuerdo.
En cuanto llego a casa me pongo a entrenar, para descargar un poco la tensión acumulada, después ceno y me voy temprano a la cama, para mañana no tener ojeras, si ya parezco siniestro sin maquillaje ni nada, si no duermo seré peor que el scream.
El día pasa normal y corriente, el despertador suena, desayuno, entreno... Al mediodía pido comida por teléfono, como, veo la televisión un rato... Y llega la esperada tarde. Cuando esta llega me ducho, me visto, con unos pantalones vaqueros piratas negros, una camiseta sin mangas con el símbolo Uchicha y las típicas sandalias de Konoha, me peino, el itayate incuído, y salgo de mi casa.
-¡Naruto! – le llamo frente a la puerta - ¡Sal llegaremos tar...
No me da tiempo a acabar la frase, antes de que me dé tiempo sale Naruto, si ese es Naruto, lleva unos pantalones ajustados naranjas y negros, una camiseta de manga corta, y un chaleco encima remangado y abierto, además de su lindo cabellito rubio mojado.
No tengo palabras, si tuviese suficiente valor me echaría encima de él ahora, pero por suerte o por desgracia no lo soy tanto ¿Por qué mi valor es tan convenido? ¡Quiero ser más lanzado! ¿Por qué nadie me enseñó a ser descarado o impulsivo como él? ¡No, claro! ¡Yo tengo qué pensar siempre antes de actuar!
-¿Nos vamos? – pregunta sonriendo con inocencia.
Ciao es Chao y Ragazi es chico, o algo así, en italiano.
El scream ( o como se escriba) es el bicho ese que sale en Scary movie que es un tío con una careta con la boca muy grande, como el cuadro de "El grito" ( se entiende lo que digo ¿no?)
El itayate ( si se escribe así) es lo que te dan cuando te gradúas como ninja.
He intentado tratar Lo mejor posible A Sakura y que nOse note mucho que no me cae DemasIado bien sakura, se ha hecho lO que se ha podido.
Por cierto, ¿A qué mola mi mensaje subliminal? Xd Gracias por leer
