Sí, así es, todavía no es el capítulo en sí, pero ya tenía la idea y pues, capítulo especial amoures (?) aunque bastante triste.

Está bastante corto y bueno, no sé que más decir. Ya le falta poco al siguiente capitulo de mementos (Me encanta que en mi perfil puse un aviso de que suspendería mementos por un tiempo y a los dos días me llega la inspiracion xDD)

Por el momento disfruten esta cosa... LOS AMO o_ó

No sé depriman, si esto no los deprime les devolveré su dinero (?)

Disclaimer

... bueh, ya saben que voy a decir zelda bla bla bla ikana bla bla bla nintendo bla bla bla MIYAMOTO


10 días antes del festival-

A mi amada Eve.

Me siento como un idiota, o quizá peor. No sé por que demonios sigo con esto, sé que no me va a llevar a muchos lados… pero bueno, importa que lo hago por ti ¿no? Sí, todavía no me puedo perdonar eso, aún no supero tu triste y enigmática partida. Sé que merodeas entre los valles muertos, ahí debes de estar, debajo, en ese maloliente pozo.

Sé que puedes verme ¿Qué sientes al saber que regresé por ti? Que bajaré hasta los infiernos para regresarte o para conseguir tu cadáver si es lo único que puedo hacer.

Tengo tantas cosas que pensar, exageradas, tan exageradas que ni siquiera me di el lujo de dormir, necesito repasar, recordar cosas, pensar en ti… en aquellos horribles meses que viviste mientras las sombras trataban de apoderarse de la pequeña a la cual ahora cuido… Pamela. Desde dónde quiera que estés sé que la has visto crecer, madurar. Como alguna vez dijo Dampe, de alguien como tú tendría que salir una pequeña prodigio. Así lo hizo ¿No te sientes orgullosa? Porque yo sí, yo sí Eve.

Adiós a los gibdos es el recuerdo más hermoso que tengo de ti, y que suene todos los días mientras esté aquí me llena de júbilo el alma, también, acabo de cumplir otro de tus sueños, la casa musical. Tal y como tú la diseñaste. Le doy gracias a Dotour por haberme dado toda la ayuda posible, él también te extraña mucho ¿Sabes? Cada vez que ve a Pamela me dice que se parece mucho a ti, que es igual de hermosa que tú.

Ah, mi amor, tengo que poner mi mente en orden, y no sólo eso, también mi vida, pero me prometí que primero desenmascararía esos secretos tuyos, ruego me perdones.

Hablé con Dampe, el hombre que cuidó más de la mitad de tu vida. Es muy buena persona, pero creo que no quiere entender mis razones. Dice que pongo la vida de nuestra hermosa semilla en peligro, no lo creo, para eso existe la canción y tú también sabes que nunca nos dejaría ante los azares del cañón. Aún así me dejó pálido, me hizo reflexionar muchas cosas, tantas que creo que la desesperación me invadió, ah, ya sabes como soy.

Pamela se ha despertado, oh, gran desdicha que me vea así, se asustará. Sus pequeños pies suben las escaleras lentamente, ansiosos por darle los buenos días a su horrible padre. ¿Qué hacer? Ella es mi ángel, yo soy su protector, lo único que tiene en el mundo después de ti. Ahora está frente a mi, ni siquiera puedo verla a los ojos, me disculpo por eso, mi amor. Pero así son las cosas. Bajó su mirada un momento, debe de estar sintiéndose una inútil por no poder ayudarme, ah, como me duele eso, me duele en el alma, más allá de ello. Mis ojos se están inundando de lágrimas que no quiero escurran por mis mejillas, si ella las ve entonces… que asco de padre soy. Quiero correr a abrazarla, a decirle que todo va a estar bien, pero como siempre, soy un idiota. Lo siento pamela… lo siento Eve…

Sin dirigirme más miradas sale de la casa, no quiero detenerla, probablemente se sienta como un asco ¿Qué mejor que la soledad? Para ambos está bien. Pero Dios, sigo siendo un completo Inútil. Cogí lo primero que encontré, un viejo jarrón, sí, el anaranjado horrible que te dio Madame Aroma y que tanto detestabas. Lo lancé hacia la puerta, maldiciendo. ¿Por qué? Porque ni siquiera puedo cuidar de mi hija, ni siquiera puedo decirle que no se preocupe. Me repugno.

Lágrimas… al final lo hice, tenía que llorar y desahogar todo lo mierda que me siento. Eve, verdaderamente me apeno del estado en el que sé me estás viendo. Debería sonreír, bailar al ritmo de adiós a los gibdos mientras subo a Pamela mi cabeza. No, no puedo hacerlo, después de todo soy un viejo que quiere remediar su pasado. Nuestro pasado.

Como dices, hay algo en el cañón, algo tanto extraño como mágico. Un aura que se hace más fuerte con los días, a veces oigo gritos y siento que me siguen. Tal y como te pasaba a ti, lo malo es que a tu diferencia, yo no los veo. No sé si tomarlo como desdicha o como una buena señal.

El otro día llevé a Pamela conmigo al pozo, admito que tuve miedo, tanto que inventé haber escuchado el himno de la milicia, se lo dije a mi hija, quién obviamente no escuchó nada… que camuflaje tan más estúpido. Sólo fueron unos minutos allá abajo, pero yo sentí una eternidad. Ah, que vergüenza me doy. Te prometo que bajaré otra vez, nada más me de agallas.

Y lloro, sigo llorando mientras escribo esto, una carta que quizá nunca leerás, y si lo haces, entonces será tan triste para ti tal y como la diosa lo manda. Aventé las sillas del comedor como signo de mi desesperación mi impotencia.

Ahora me ha dado por ver nuestras pictografías, por leer nuestros archivos viejos. Uno tras otro, uno tras otro, mientras las lágrimas corren por mi cuerpo. ¿Recuerdas nuestro primer festival? Ya no tengo ni idea de cuanto falta ¿once días? Quizá diez y yo aquí en Ikana, me prometí no ir al festival, no salir del reino de los muertos hasta develar todos y cada uno de tus secretos. Lo siento por Pamela, que este año no verá como se abre la puerta de la torre.

… La torre…

Eso me lleva a pensar en la torre de piedra, dónde concentraste todas tus investigaciones, quiero entrar pero algo me lo impide, tal vez sea tu espíritu… ah, no lo sé, pero no quiero escribir sobre ese lugar.

Sigo inundando mi mente con tus recuerdos, sonrío ante ellos. Los dejo regados en el piso…

Recuerdos…

Tantos recuerdos…

Eve, nuestra hija acaba de cruzar el umbral, me ha visto tirado en el piso, no ha puesto una mirada muy feliz. Evité verla, no quería provocarle más tristezas. Al fin y al cabo es pequeña. Se siguió…

Ah, Pamela, algún día entenderás esta melancolía.

Ya no me quedan ánimos, como si fueran un hombre a punto de morir.

Eve, quisiera estar contigo, pero Pamela todavía me necesita.

… … Te amo… …