Chapter 9

Baile de Halloween

Hola, ¡hola! Y aquí regresé yo, no pienso hablar mucho jejeje, mentira saben que siempre comienzo a hablar loqueras, pero bueh…así soy yo, este capítulo como dijo una de mis lectoras viene con todo. Y Tonks de seguro va a haber un momento H/Hr buajaja, se descubre gran parte, pero ¿qué ocurrirá luego de eso?, no lo podrán saber si no leen, así que ¿qué hacen aquí todavía leyendo mis loqueras? Sigan con la historia. XD

Disclaimer: por millonésima ves en mi vida escribo esto, que triste de verdad…Harry Potter no me pertenece, ni los personajes, ni la historia original de los libros, etc., etc. Ahora regresando a la historia.

En el capítulo anterior:

Se lo pedí a Hermione, Se lo pedí a Hermione, a Hermione, Hermione, Hermione. Harry no volvió a hablar después de eso, las palabras retumbaban en su mente, pero en cuanto las chicas venían bajando por las escaleras, el solo verlas los dejó con la boca abierta, se veían tan… no tenían palabras que las describieran.

Ahora sí, capitulo 9: (buajaja)

Las chicas los miraban con cara de extrañadas, que tanto era lo que veían, parecía que fueran a crear una piscina con la baba que le salía de las bocas, les causó mucha gracia a decir verdad.

Mientras los chicos se mantenían absortos, no sabían que decir, sinceramente no esperaban un cambio tan radical o es que de verdad nunca se habían fijado tanto en ellas.

Harry recordaba haber visto a Hermione un vestido parecido a ese, pero ese se veía mil veces mejor, efectivamente era el vestido que habían ido a recoger el otro día en Madame Malkins, pero tenía mas detalles, un bordado brillante, la parte del corsé iba mucho mas ajustada, revelaba la estrecha cintura de Hermione, era de un tono celeste, llevaba unas sandalias de tacón alto, y el cabello suelto, lacio y con unas ondas o rizos en las puntas, un maquillaje muy ligero pero que hacía resaltar sus labios rosados y sus ojos castaños. Simplemente se veía hermosa, era lo que pensaban Harry y Ron.

Por otra parte Ginny también se veía muy guapa, claro que los chicos la veían como una hermana, pero igual se sorprendieron, llevaba un vestido blanco, muy entallado, también tipo corsé, un maquillaje que hacía resaltar sus ojos azules y un moño sencillo y elegante adornado con pequeños brillantes, ambas llevaban poca bisutería.

-Hey ¿piensan quedarse ahí como estatuas babeantes toda la noche? Dijo Ginny burlándose de los chicos y haciéndolos reaccionar. Se sonrojaron un poco.

-No claro que no, si están listas entonces nos vamos. Dijo Harry ofreciéndole su brazo a Ginny que lo aceptó mientras aún reía ante la expresión de los chicos.

-¿Nos vamos Hermione? Dijo Ron ofreciéndole su brazo también, ella lo aceptó y por alguna razón se veía sonrosada, el monstruo de los celos volvió a rugir dentro de la mente de Harry.

Al salir por el cuadro, Harry no podía evitar lanzar miradas furtivas hacia Ron y Hermione. Ginny estaba disfrutando la situación.

Al llegar a las puertas del gran comedor pudieron observar que se debían hacer una fila, se preguntaban a que se debía esto, y lo averiguaron cuando fue su turno de entrar. Una chica en un vestido muy sencillo estaba entregando unas especies de máscaras.

-¡Hola chicos, Bienvenidos al baile de Halloween!, les entrego esta máscara que deben llevar puesta en todo momento, espero que lo disfruten. Dijo sonriendo amablemente.

-Ya va, espera un segundo, ¡Todas las máscaras son iguales! Nos podríamos confundir de pareja. Dijo Ron un poco alarmado.

-De hecho esa es la idea, que nadie sepa quien es la otra persona, aunque no es muy difícil que lo adivinen si ya conocen a la persona y sus rasgos, simplemente queremos hacer esto un poco más dinámico y divertido, y promover la unión entre las casas. Así que si no quieren perder a su pareja entre la gente, les recomiendo que no las suelten. Nos dirigió una sonrisa sarcástica y siguió con su labor.

-Ok, Harry, Hermione, Ron no se separen. No quiero perderme y terminar en compañía de alguien desagradable.

-Tranquila Gin, no nos vamos a perder. Dijo Hermione sonriendo.

Al entrar, se quedaron con los ojos como platos, cientos de personas con la misma máscara, solo se distinguían por su cabello y lo que llevaban puesto, de otra forma se confundirían completamente.

-Vaya, no pensé que tanta gente fuera a asistir. Exclamó Ron.

-Oye Harry ¿Quieres bailar?

-Ehh…Ginny no se si te acuerdas que no soy muy bueno en este tipo de cosas.

-Anda Harry, vamos a divertirnos un poco, es un baile después de todo. Dijo Hermione sonriendo. A Ron no le gustaba que la atención de la castaña no estuviera centrada en el.

-¿Así que quieres bailar? Pues entonces vamos. Ron se llevó a Hermione a la pista de baile y comenzaron a bailar junto con el resto.

-Muy bien Ginny, vamos a bailar. Dijo Harry observando a Hermione.

Al cabo de un rato decidieron cambiar de pareja, esta vez eran Harry y Hermione los que bailaban. Mientras Ron bailaba un poco con Ginny. De repente el ambiente cambió, bajaron las luces, muchos se alarmaron, pero al sentir la música que tocaban se tranquilizaron, era una canción lenta. Harry y Hermione se quedaron perdidos en la mirada del otro hasta que reaccionaron y se separaron.

-Tengo mucha sed, creo que iré por un poco de ponche.

-Espera, ¿No quieres que vaya yo por él?

-No, no tranquilo. Puedo ir yo sola. (Debo alejarme un poco, no puedo creer lo que se me ocurrió mientras bailaba con el…esa mirada tiene algo tan particular) Se alejó rápidamente, dejando a Harry en medio de la pista. En cuanto Ron vio que Hermione se alejaba se disculpó con su hermana y fue tras la chica, ahora si, Ginny se encontraba perdida entre el grupo de jóvenes que bailaban.

-¿Dónde Rayos esta Harry? O mejor dicho ¿Cuál de todos estos enmascarados es Harry?...Ughh…

Tropezó con alguien, mientras intentaba encontrar a Harry entre el mar de máscaras, las luces aún se encontraban bajas.

-¿Estás bien? Preguntó el chico misterioso, tendiéndole una mano para ayudarla a levantarse.

-Si, si, disculpa de verdad no era mi intención. Tomando la mano de aquel chico, de alguna forma se le hacía conocido, muy conocido.

-No te preocupes, hay muchas personas. ¿Andas buscando a alguien?

-Mm… podría decirse que si. Pero parece que no lo voy a encontrar tan fácilmente. Dijo Ginny sonriendo. El joven se quedó como absorto, se mantuvo observándola durante un rato, Ginny estaba empezando a sentirse incómoda.

-¿Me concederías el honor de bailar conmigo esta pieza? Dijo haciendo una reverencia innecesaria que hizo sonreír a la chica y sentirse más tranquila. (Vaya que aún existen chicos caballeroso, ¡y en Hogwarts!)

-Pues…Mm…Déjame pensarlo. Está bien. Fue su respuesta, el chico la tomó por la cintura, la acercó mucho a el, su barbilla descansaba sobre su hombro. Ginny se estaba sonrojando pero se sentía tan bien estar en sus brazos, la pelirroja se relajo.

-Sabes te vez hermosa esta noche, nunca te había visto así. Y esa sonrisa fue especial. Dijo el joven en un susurro. Esto hizo que Ginny se sintiera vulnerable, las palabras de aquel joven le habían pegado de sobre manera, pero… ¿Por qué?

-Eh… ¿Gracias? Disculpa ¿te conozco?

-Podría decirse que si, pero a la vez que no. No me conoces en realidad, ahora si estas conociendo quien soy.

Mientras los dos jóvenes bailaban al compás de la música, del otro lado del gran comedor, estaba por suceder algo.

-Hermione…

-¡Ahhh! Ron que susto que me diste. Dijo Hermione sobresaltándose.

-Discúlpame, no quise asustarte, aunque pensándolo bien es Halloween ¿no es cierto? Dijo riéndose.

-Muy gracioso RONALD.

-No me digas…ah que más da. ¿Por qué saliste de la pista de baile tan apresuradamente?

-Es que necesitaba tomar un poco de aire.

-¿Qué te parece si salimos al jardín? Aún no hemos visto como lo han decorado.

-Ehh… Bueno, quizas no se, sería mejor si…

Ron no permitió que Hermione terminara la oración, ya la estaba arrastrando con el. Harry se había sentado y se encontraba charlando con Seamus en una de las mesas, ignoraba lo que estaba ocurriendo.

Afuera el clima era muy frío, el jardín estaba lleno de calabazas que iluminaban el sendero, unos cuantos banquitos, unas pequeñas hadas que revoloteaban entre los arbustos. En uno de los banquitos se divisaba la silueta de dos jóvenes.

-La luna no salió el día de hoy. Dijo Hermione abstraída en sus pensamientos.

-No, pero igual la estoy pasando bien, digo no es necesario que la luna este para pasarla bien, bueno eso no es lo que quiero decir, digo que la noche sigue siendo igual de hermosa. Dijo Ron un poco atropellado y avergonzado, pero sin quitarle la vista de encima a la castaña.

-¿Qué? Jajaja, Ron ¿qué es lo que estas tratando de decir?, normalmente no te enredas tanto para hablar. Dijo Hermione volteando para mirar al pelirrojo y encontrarse con la intensa mirada de este.- Ron…

-No Hermione, déjame hablar a mí. Lo que intento decir es que… (Vamos Ron dilo, dilo, tu puedes) que…te ves muy bonita con ese vestido. (Vaya que soy un tarado).

-Ah, muchas gracias Ron.

-No tienes porque darme las gracias, al contrario gracias por ser tan bonita, por ser mi amiga.

-Ron, estas actuando extraño.

-¿Yo?, ¿Extraño? No, no para nada, o quizas si…no lo se.

-Mm…esta haciendo mucho frío creo que ya tomamos suficiente aire, mejor regresemos. Se puso de pie, unos segundos más tarde Ron reacciona y la alcanza justo frente a las puertas del castillo.

-Espera Hermione, no me estas entendiendo lo que yo estoy tratando de decirte es que…yo…creo…yocreoqueteamo.

-¡¿Qué?!

-Que yo creo…yo creo…

-No Ron no lo digas. Dijo Hermione bajando la mirada.

-Pero ¿por qué no he de decirlo?, es lo que siento.

-¡No Ron!, no quiero oírlo, no se como responder, no me pongas en esta encrucijada.

-¿Cómo encrucijada?, Hermione ¿a qué te refieres con eso?

-No me pidas explicaciones, ni yo misma me entiendo. Dijo Hermione con la voz quebrada y los ojos llorosos.

-¿Hay otro no es cierto? Dijo Ron un poco dolido.

-No…, no es eso. Es que no lo se Ron, simplemente no lo se.

-Pero no te pido una respuesta, solo quiero decirte…

-¡No Ron no quiero oírlo!, no lo hagas, no destruyas todo.

-¿Destruirlo? ¡Solo intento construir algo Hermione!

-Lo siento Ron, no quise hacerlo sonar así, de verdad perdóname, pero necesito que también me entiendas.

-¿Entender qué?, que no me amas, si lo entiendo Hermione. Dijo Ron esquivando la mirada de la castaña.

-Ron discúlpame. No quise lastimarte perdóname, de verdad.

Dicho esto se alejó, llorando, y se perdió entre los arbustos del jardín, dejando a un muy triste y dolido Ron, solo en las afueras de las puertas del castillo. Ron parecía un zombie, no reaccionaba ante nada. Al entrar se encontró con Harry que parecía ir rumbo a la sala común.

-Ron ¿qué te sucedió?, ¿por qué vienes así? Dijo Harry preocupado. Ron no reaccionaba solo lo miraba.

-Hermione…

-¿QUÉ PASO CON HERMIONE?, ¿Dónde está? Dijo Harry ya alarmado.

-Jardín. Fue lo último que pudo decir, se le aguaron los ojos y subió apresuradamente las escaleras.

-¿Qué rayos habrá sucedido?, ¿Ron le habrá dicho? No lo creo, no tendría el valor.

Regresando al panorama del gran comedor. Ya se acercaban las 12 de la noche, aquel par de jóvenes se encontraba charlando bajo la tenue luz que apenas si iluminaba el gran comedor.

-¿De qué casa de Hogwarts eres? Preguntó la pelirroja.

-Si te digo ¿prometes no alarmarte?

-Ah no me digas… ¡eres de Slytherin!

-Pues si efectivamente lo soy. ¿Por qué me miras de esa manera?

-Es que pensé, no, no tiene importancia. Creo que es momento de regresar a mi sala común. ¿Podría al menos conocer tu nombre?

-Mi nombre lo conoces muy bien. ¿Puedo acompañarte?

-¿Qué?, ah claro, por qué no.

Iban caminando muy callados, decidieron tomar el famoso corredor secreto, que acortaba la distancia entre ellos y la sala común de Gryffindor.

-Nadie transita por aquí ¿no es cierto pequeña Weasley?

-No, casi nadie conoce sobre este pasadizo secreto. Espera un momento ¿cómo me dijiste?

-Eso no importa. Se fue acercando a la joven y estaban a solo centímetros cuando…Ginny lo empujó y lo miró furiosa.

-¡¿Crees que voy a dejar que me des un beso así como así?! Estás muy equivocado, además…

-¿Además qué, acaso hay alguien más?

-Eso no es de tu incumbencia. Dijo Ginny intentando alejarse.- Sabía que por ser Slytherin habría un truco detrás de todo esto, te mantienes de incógnito y tienes el descaro de intentar besarme sinceramente.

-¿Y qué si te dijera que lo he hecho otras veces pequeña? Dijo el joven, de una forma que de nuevo le pareció muy conocida a la Pelirroja, entonces cayó en cuenta de algo.

-¡Tú! No, no puedes ser tú. Ginny acercó una mano temblorosa y le retiró la máscara, fijándose por primera vez en toda la noche en los ojos grises del joven, su platinada cabellera y esa expresión de cariño.

-Hola pequeña Weasley, sabes desde que nos encontramos en el salón de baile hay una pregunta que me intriga ¿Qué acaso viniste sola o tu pareja te dejó?

-Todo resultaba muy bueno para ser real Malfoy. Vaya acabas de destruir todo lo que se había construido en unas pocas horas. Dijo Ginny casi llorando.- ¿Por qué tenías que acercarte de nuevo a mi? No ves que yo estaba perfectamente bien. Ginny bajo la mirada. Pero Draco la sostuvo su rostro entre sus manos, con mucha delicadeza.

-No, no has estado bien, al igual que yo no lo he estado. Dijo Draco con melancolía.-No he podido pensar claramente, no he podido sacarte de mi mente. No se que me sucede, y eso es lo que quiero averiguar. Dijo mirándola intensamente.

-¿Qué pretendes averiguar?, Draco no estoy para tus jueguitos.

-¿Qué no entiendes que esto no es un juego para mi Ginny?, no entiendes, que no lo ves, lo que siento, no lo puedo explicar, que no ves lo que intento expresar con esos besos, que no ves que no puedo vivir mucho tiempo sin ti. Después de lo que me dijiste el otro día me decidí a vivir, y a tomar las riendas de mi vida…por las personas que amo.

-Draco…no, esto es una broma ¿no es cierto? Solo estas esperando a que salté a tus brazos para luego rechazarme y decir: ¿Crees que de verdad andaría con una traidora a la sangre?

-¡¿Cómo quieres que te demuestre que es en serio Ginny?!

-No lo se, preferiría que no lo hicieras.

-¿Por que? Dijo Draco en un tono alterado ya.

-No lo se.

-Claro que si lo sabes. Dime ¿Por qué?

-¡Porque no quiero hacerme ilusiones! Ya lo dije ¿contento?, ahora puedes salir con tu frase de rechazo. Dijo Ginny llorando, cuando sintió que unos brazos la aprisionaban en un cálido abrazo.

-Pues ahora que se que no soy el único que piensa así, no pienso rendirme ¿eh Weasley?

-Draco… ¿Lo dices en serio?...

-Tan enserio como esto. Sus labios se unieron en un apasionado beso que los dejó sin aire, tanto había sido el tiempo en el que no habían probado sus labios, que tenían una sed muy grande. En ese momento se reclamaban el uno para el otro.

-Ahora ¿qué hacemos? Dijo Ginny mirando a Draco mientras que ella también lo rodeaba con sus brazos, se sentaron en el piso del corredor, y permanecieron allí juntos en silencio.

-No lo se Ginny, pero no pienso dejarte ir. Aunque tenga que enfrentarme a mi familia.

-¿Enfrentarte a tu familia?

-No te preocupes por eso. Dijo Draco dándole un beso en la frente. Ginny sonrió y descansó su mejilla sobre el pecho del joven.

-Draco, no piensas engañarme nunca ¿verdad?

-Nunca Ginny, nunca. Hagamos esto oficial. Se levantaron.-Ginebra Weasley… ¿Serás mi novia cierto?

-Siempre tan petulante, pues fíjate que pienso dejarte con la duda, a ver si logro hacer que se te bajen los humos Draquito. Dio la media vuelta pero Draco se paró frente a ella impidiéndole el paso.

-No lo creo pequeña Weasley.

-¿Ah si? Ginny se acercó y le plantó un apasionado beso, Draco no había reaccionado cuando Ginny ya se encontraba despidiéndose desde la esquina.- Buenas noches Draquito.

-Vaya que a la pequeña le gusta jugar sucio, ya veras Ginny, ya eres mía. Se alejó sonriendo y con una felicidad que no cabía dentro de si.

Saliendo por las puertas principales del castillo encontrábamos a un moreno con cara de preocupación. Escaneó el jardín, pero no podía divisar la figura de alguna chica en la distancia. Decidió avanzar un poco más a través de la fría noche que le abría sus brazos.

Caminó un poco, ya estaba comenzando a alarmarse, cuando escuchó un débil sollozo, rodeó el árbol que se encontraba más cerca, y allí la encontró, sentada con su barbilla reposando sobre sus rodillas.

-Hermione…

-Harry… Dijo la castaña secando las lágrimas de su rostro.

-¿Qué sucedió? Harry se sentó al lado de Hermione.

-No…Pude. Dijo la castaña irrumpiendo en llanto de nuevo, y dejándose atrapar entre los brazos del joven.

-¿No pudiste qué Hermione, exactamente qué ocurrió?

-No pude…No pude responder. Fue lo único que Harry pudo captar.

-No me digas. ¿Te lo dijo, no es cierto? Dijo Harry con cierto recelo.

-Si, y no pude responderle, porque ni yo misma entiendo que siento. Solo me limité a ser egoísta y a pedirle que no dijera esas palabras, y creo que eso lo lastimó más. No puedo soportar esto.

-Pero si no estas clara, el tendría que entenderlo ¿No crees? Son tus sentimientos de los que estamos hablando, no has hecho nada malo Hermy, pienso que hubiera sido peor haber dicho algo que no sientes, una mentira. Dijo Harry mientras reflexionaba y su mirada se tornaba lejana y triste. Hermione subió la mirada y se encontró con ese mar esmeralda.

-Harry… Dime algo ¿Cómo sabes si amas a esa persona? Dijo con voz melancólica la castaña.

Harry se quedó callado un momento, vaya que esa estaba difícil, ahora era el quien no sabía como responder.

-No lo se Hermione. Dijo con pesar.-Simplemente lo sabes, eso creo. No soy el más indicado para responder a esa pregunta.

-No te preocupes Harry, discúlpame por hacer preguntas sin sentido. Y creo que tienes razón es algo que simplemente sabes, cuando llega esa persona te sientes tan segura a su lado, sientes que al estar con esa persona no te falta nada en el mundo y no hay nadie más en el, no puedes pasar mucho tiempo sin ver a esa persona y cuando estas con ella es tan maravilloso. Dijo Hermione mirando fijamente al cielo.

-¿Y?

-A qué te refieres con: ¿y Harry? Dijo Hermione desconcertada.

-Me refiero a que si te fijas en tus palabras entonces quizás encontraras la respuesta a tu dilema ¿Acaso te sientes de esa manera al estar con el? Dijo Harry bajando el tono de voz y la mirada, no quería que Hermione descubriera lo que pasaba por su mente en esos momentos.

-No…Harry subió la cara y sus ojos brillaban intensamente, Hermione se dio cuenta de esto.- No lo se Harry.

-Pues entonces es algo que tienes que pensar. Dijo levantándose y tendiéndole su mano, que tomó la de Hermione delicadamente y la ayudó a levantarse.- Supongo que el baile debe estar terminando, así que sería mejor si regresamos a la sala común.

-Claro, tienes razón y con este frió que hace terminaremos atrapando un resfriado…Harry se quitó el saco de su esmoquin y se lo colocó a Hermione por encima de los hombros, ella se sonrojó.- Ah…eh…Harry.

-¿Si Hermi…? Fue cortado por un fuerte abrazo de la castaña que el regresó con la misma intensidad.

-Muchas Gracias. Dijo sonriendo, aún con sus ojos rojos de tanto llorar.

-No te preocupes, para eso estoy aquí ¿No es cierto?

-Si, y me alegra mucho que estés. Dijo Hermione sonriendo de nuevo. Sonrisa que contagió los labios de Harry.

-Eh…bueno entremos. Y dicho esto se encontraron nuevamente dentro de las paredes del magnífico castillo.

(N/A: Aquí entra nuestro mago malvado favorito buajaja)

Mientras, en las afueras del castillo, en la oscuridad de una casa abandonada se reunían un curioso y sospechoso número de personas, que mantenían su identidad en secreto tras una mascara y una túnica.

Frente a un fuego crepitante, la figura de un hombre sentado con gran majestuosidad sobre una butaca, dándole la espalda a los hombres encapuchados.

-Malfoy, necesito los reportes sobre la última misión en Hogsmeade. Dijo una voz fría que provenía del sillón, y que hizo temblar al resto de los presentes.

-Señor, uno de los jóvenes cayo muerto a nuestras manos, tuvimos una confrontación un poco complicada, y casi logramos ganar Señor. Dijo Lucius Malfoy, arrodillándose para mostrar respeto y temor ante el dark lord.

-¿A qué te refieres con "casi"?, esa palabra no debería existir en tu vocabulario Malfoy.

-Señor, le ruego entienda, éramos mayoría, y en cuanto íbamos ganando terreno, aparecieron los aurores. No nos quedo más alternativa que retirarnos, pido piedad mi lord. Dijo Lucius aún arrodillado.

-¿Piedad dices?, ya he tenido mucha compasión con ustedes Lucius, ¡Lo único que pido es que controlen a un grupo de niños, insignificantes y son incapaces! ¡¿Se hacen llamar mortífagos?! Que vergüenza me dan, sinceramente dan asco. Dijo el Lord poniéndose de pie y rodeando la butaca con varita en mano, observando desde arriba la figura temblorosa del hombre que se encontraba arrodillado a sus pies.-Sin embargo, soy un lord muy benevolente, es por eso que esta falta te será perdonada, pero será la última. ¿Entiendes? Y esta vez es en serio Lucius. Dijo en un susurro, con un tono de voz peligroso y amenazante.

-Si mi lord, muchísimas gracias mi lord. Dijo Lucius poniéndose en pie.

-Yo no te di autorización para que te levantaras. ¡Crucio! El grito ahogado de Malfoy fue lo único que se escuchó en todo el pequeño pueblo fantasma. –En cuanto a ustedes, sarta de inútiles, esto es una advertencia, sus servicios deben mejorar, o me veré obligado a relevarlos de su cargo.

- Mi lord ¿Qué quiere decir con eso exactamente? Dijo la voz de un joven encapuchado.

-Ah… Pero si tenemos nuevos enrolados, solo te digo hijo. ¡No quieres averiguarlo! El chico se asustó de tal manera, y esto le causó tanta gracia al Lord que comenzó a reírse maniáticamente. -¡Ahora, retírense de mi vista!

El grupo de mortífago huyó rápidamente de la habitación, antes de levantar la ira de su lord.

De nuevo reinó un silencio tan profundo, que llegaba como un frío a los huesos, era un silencio incómodo, dramático, era como ese silencio que precede a la muerte.

Su voz fría irrumpió en el silencio nuevamente llamando a uno de sus vasallos:

-¡Colagusano! Una figura baja y regordeta se acercó lentamente, con temor y con la cabeza gacha, no se atrevía subir la mirada ante su lord.

-S…Si ¿amo?

-Has pasar al joven. Dijo Voldemort desinteresadamente, sentándose nuevamente en su butaca pero haciendo aparecer una enfrente de el.

Un joven alto, encapuchado se acercó lentamente al estar frente al Lord, hizo una ligera reverencia:

-Mi Lord.

-Es bueno ver que aún hay jóvenes que guardan respeto. Dijo Voldemort arrastrando en un siseo cada una de las palabras.

-¿Por qué lo dice mi Lord?

-Eso no tiene importancia ahora, necesito que comiences a organizar todo para el golpe final.

-De acuerdo mi Lord, comenzaré a realizar los preparativos en seguida. Si no es mucho intromisión ¿Cuándo será llevado a cabo?

-Ah…Eso mi joven aprendiz lo sabrás después. Por ahora solo te digo que prepares todo, quiero un informe cada semana, iré mandando instrucciones de acuerdo se vaya desarrollando lo planeado hasta ahora. Comprenderás que no tolero el fracaso, y que si por alguna razón esto se produce habrá consecuencias ¿entiendes?

-Si mi Lord, le aseguro todo irá de acuerdo al plan, la palabra fracaso no está en mi vocabulario. Dijo el joven con seguridad, esto sorprendió al señor oscuro.

-Muy bien, suenas muy seguro, espero que se cumpla tal como lo digas. Dijo con un tono de vos amenazante.-Ahora retírate.

-Con permiso mi Lord. Dijo el joven, haciendo una reverencia nuevamente y saliendo rápidamente de la habitación.

-Muy bien Potter, ahora veremos quien es el más poderoso. Dijo Voldemort soltando una carcajada, tan vacía, tan llena de odio, tan inhumana, era una risa maniática y enferma.

Mientras en las habitaciones de los chicos de Gryffindor, el moreno joven portador del peso de la profecía se encontraba descansando, ignorando todo lo que ocurría en un pequeño pueblo fantasma lejano y lo cerca que se encontraba el peligro.

A la mañana siguiente, muchos despertaron tarde haciendo que se perdieran del desayuno, entre ellos se encontraban Harry y como cosa de todos los días Ron. Al despertarse, Harry lo hizo con una sonrisa, su sueño había sido muy interesante, del otro lado el pelirrojo se levantaba con desanimo, como si reprochara la llegada de ese día.

Al bajar a la sala común se encontraron con muy pocos miembros de su casa, y los que estaban portaban una expresión de cansancio, parece que el baile había durado más de lo que ellos creían. Por el retrato entro la castaña, y se acercó con cuidado al par de chicos.

-Buenos días chicos. Dijo Hermione un poco tímida.

-Buenos días Hermy. Dijo Harry sonriendo para darle ánimos.

-Harry, voy a la biblioteca a terminar mi tarea de pociones nos vemos más tarde. Dijo Ron dejando a un atónito Harry y Hermione, mientras Ginny se acercaba con cara sospechosa.

-¿Por qué siento que no esta todo bien aquí?

-Porque no lo está Ginny. Dijo Harry un poco con rabia.

-Muy bien ¿Qué hizo mi hermanito esta vez?

-No fue su culpa Ginny…Fue más bien mi culpa.

-Hermione…No te culpes, lo que tú hiciste no esta mal, hiciste lo correcto, es solo que Ron es un cabeza dura, tarado, y a veces se comporta como un imbecil.

-¿De qué están hablando? Ah… ¿No me digan que Ron?

-Si Ginny, Ron le dijo. Dijo Harry con un dejo de celos.

-Ah y Hermione no le respondió y ahora actúa como una niñito. Ginny comenzó a alejarse con paso decidido.- ¡Ya verá me va a escuchar esta vez! Una mano la detuvo.

-No Ginny…déjalo.

-Hermione, escúchame muy bien el tiene que entender que esa no es la mejor manera de actuar.

-Hermione, Ginny tiene razón. Yo iré a hablar con el. Y dicho esto cruzó el retrato y se dirigió hacia la biblioteca.

Caminó por los pasillos, muchas personas se giraban para mirarlo, ya estaba acostumbrado a esto, pero eso no quería decir que le gustara recibir tanta atención.

Llegó a la biblioteca, y rápidamente encontró al pelirrojo, se acercó con paso decidido, este se encontraba leyendo un libro, o por lo menos simulaba que lo estaba leyendo, de un golpe el moreno cerró el libro lo que hizo que la atención de Ron se dirigiera a el.

-¡Hey! Ah Harry eres tú. Estaba leyendo eso. Dijo un poco molesto.

-Que interesante la verdad, no sabía que podías leer al revés. Dijo Harry sarcásticamente y girando el libro.

-Urghh…Bueno es que había un acertijo. ¿Qué haces aquí? Dijo un poco irritado.

-Ya que lo preguntas, lamento interrumpir tu sesión de lecturas, pero tenemos que hablar.

-Harry sinceramente no estoy ahora como para una charla discúlpame. Dijo Ron levantandonse, pero Harry hizo que se sentara de nuevo.

-¡La verdad no te pregunté si estabas o no para charlas, así que me vas a escuchar por una vez en tu vida!

FIN DEL CAPITULO 9

¡¡Chicos y chicas!! Lamento de verdad haberme tardado tanto en subir este nuevo capitulo, es que definitivamente en mi escuela muggle me quieren volver loca…no mentira…de verdad lamento haberlos hecho esperar (si es que había alguien esperando por este capitulo jejeje)

Espero que les haya gustado, buajaja ahora les dejo las incógnitas de siempre: ¿Qué pasará durante la "charla" entre Harry y Ron?; ¿Qué harán ahora Ginny y Malfoy?; ¿Qué estará planeando el señor tenebroso? Y la pregunta de la semana ¿Quién será ese joven seguidor misterioso? ¿Y qué será lo que tiene que hacer?

Si lo quieren averiguar no se pierdan el próximo capítulo de: Amor intelectual. Nos veremos pronto!!! Cuídense. Bye.

P.D.: Ah pensaron que me iba a ir sin decir: dejen un review por favor!!! Siempre lo digo los review me hacen feliz, y una escritora feliz es sinónimo de más capítulos cada vez más largos, y más capítulos que son cada vez mas largos es sinónimo de lectores felices, así que hagamos de esto un mundo feliz cof, cof, disculpen creo que me pase Jajaja.

Ja ne Miss Taisho.