Cap.9
Conspiraciones y despedidas
Lo había hecho de nuevo.
Aska corría lo más rápido que sus pequeñas piernas le permitían, debía llegar cuanto antes al templo, su hogar, para avisarles a sus padres que sin querer había usado sus poderes una vez más. La víctima esta vez era un niño mayor que ella, el cual la había llamado monstruo y lanzado piedras.
Odiaba ser tratada así.
No había molestado a nadie mientras jugaba cerca de los jardines del templo, tal como sus padres le habían pedido, para evitar encontrarse con alguien del clan y tener que sufrir episodios como esos, en los que era llamada monstruo o abominación, o le arrebataban sus juguetes como su hermosa pelota azul la que hace unos instantes había sido su preferida, ahora no era más que restos de cuero. Aguantando las lagrimas intentó no pensar en el rostro de horror del chico mientras veía como sus piernas se convertían en hielo, deteniendo así las patadas que le estaba propinando a la pelinegra mientras esta se encontraba tirada en el suelo pidiéndole que se detuviera, que le dolía, que era como él… aun cuando Aska sabía que no era así.
Odiaba ser diferente.
Congelar todo lo que estuviera a su alcance no era normal. Desde que tenía memoria ella era conciente que cuando se enojaba o estaba asustada ese extraño poder se hacía presente y por más que intentaba detenerse este avanzaba y congelaba todo lo que la rodeaba. Su madre se lo había explicado junto con su padre, que ella era el resultado de un intento fracasado del clan para encerrar a una criatura sobrenatural de chakra, la deidad de las montañas nevadas, el lobo blanco demonio. Su madre había sido la sacerdotisa que llevó acabo el conjuro y por ese motivo había sido la mayor afectada, ya que al perder su forma corpórea el lobo en vez de encerrarse en el recipiente se refugió en el interior de ella y para evitar ser sellado tomó la forma de un futuro ser humano con el objetivo de luego de cumplido el periodo de gestación escapar… lo que nadie imaginó, ni siquiera el mismo lobo fue que al adoptar la forma humana, él generó paralelamente una conciencia humana… una niña con alma la cual más adelante sería llamada Aska.
Su madre al darse cuenta de eso, bajo ningún motivo permitió que el clan intentara detener su embarazo o experimentar con su futura hija, prometiendo que ella se encargaría de entrenarla y evitar que se transformara en una amenaza para el clan. Se le fue permitido dejar su posición de sacerdotisa y tomar el templo como su hogar, apartándola así de las dependencias del clan.
Al cumplir cinco años, su madre se casó con su padre, tal vez el único miembro del clan que aparte de su madre no la llamaba monstruo o la veía con miedo o asco… ella amaba a su madre y a ese hombre que se había transformado en su padre. Pero lamentablemente la situación con el resto de la familia no parecía cambiar.
Odiaba al clan.
A cada uno de los horribles seres que la trataban como una paria
Que la humillaban y decía palabras hirientes sin que ella se lo mereciera
Su madre era la única capaz de revertir sus pequeños errores de temperamento, capaz de curar a los que ella lastimaba sin querer… aunque muy en el fondo le avergonzaba aceptar que de una forma u otra ellos lo merecían. Su madre luego de curar a sus "víctimas" la abraza y le pedía dulcemente que no lo volviera hacer. La felicitaba por haberla ido a buscar de inmediato y finalmente la llevaba de la mano a su hogar, donde su padre la esperaba. Aska estaba convencida que mientras sus padres estuvieran a su lado, ella sería capaz de soportar todo el odio y rechazo del resto del clan, de los crueles niños que la apedreaban y destruían sus juguetes.
Mientras sus padres la abrazaran y le decían que la querían a pesar de lo que ella tenía en su interior y quien verdaderamente era… Aska sería capaz de resistir el hecho que su existencia era un error.
Al menos eso creía.
Tal vez por eso hizo lo que hizo esa noche… la noche en que congeló al todo el clan.
La noche en que no se contuvo para nada y por primera vez dejó que la voz de su cabeza tomara el control por completo.
La noche en que su padre no pudo ser descongelado por su madre, porque ella había sido asesinada, por los que se suponían eran su familia, dentro de su casa mientras el templo se incendiaba.
Los ojos azules oscuro que había heredado de su madre se abrieron con horror cuando al abrir de golpe las puertas del templo se encontró con ella suspendida del techo mientras una soga apretaba su cuello. El cuerpo inerte de su amada madre se movía de izquierda a derecha lentamente, dándole la espalda mientras el resto de la habitación se consumía por las llamas, en un intento de ocultar el horrible crimen… el cual habría resultado de no ser del hecho que entrenando con su padre lo había congelado accidentalmente.
Sin su madre este inevitablemente moriría…
Aun sin entender del todo lo que ocurría, comenzó ha avanzar hacía el interior de la habitación, llamando a su madre, pidiendo que fuera a ayudar a su padre… a sus ocho años esa imagen era demasiado para asimilarla de inmediato, no fue hasta que perdió el equilibrio y calló al piso quemándose sus manos y antebrazos al apoyarse en ellos que ella reaccionó.
.- te dije que esto ocurriría- una dulce voz repercutió en su cabeza, la misma que hace años su madre le había dicho que ignoraba. Su "otra" parte- ellos terminaron lastimando a tus seres queridos… después de todo ese era el único modo para poder lastimarte…
.- Cállate- susurro ella mientras aguantaba el dolor de sus quemaduras y su corazón
.- Ahora vendrán por ti- continuó la voz- te culparán a ti de esto y vendrán por nuestra cabeza…
.- yo nunca lastimaría a okasan…
.- pero lastimaste a otosan…
.- no- dijo mientras tapaba con sus lastimadas manos sus oídos- eso fue un accidente
.- crees que a ellos les importa eso?- rió ella- ellos solo quieren matarnos y sin okasan nada los detendrán…
.-pero ellos son mi familia…
.-nuestra familia está muerta Aska-chan… frente a nosotros, está muerta!
Aska levantó se golpe su rostro al escuchar aquellas palabras, viendo en ese preciso instante el rostro sin vida de su hermosa madre, cubierto de sangre, con sus ojos desorbitados mirando hacia arriba, su boca ligeramente abierta y sus ropas comenzando a quemarse.
Un temblor comenzó a deslizarse por su cuerpo mientras retrocedía horrorizada.
A lo lejos podía oír gritos
.- ese monstruo asesinó a su propia madre!
.- debemos acabar de una vez con esa abominación!
.- terminaremos como la pobre de Atsuyo si no lo hacemos!
La dulce pero burlesca risa de su cabeza comenzó atormentarla.
.- qué te dije?- preguntó mientras sentía como unos fríos brazos la abrazan desde su espalda- ellos te culpan de la muerte de nuestra okasan...
.- No…- dijo ella mientras se recargaba en el cuerpo que estaba a su espalda
.- Sin okasan y sin otosan, estamos solas- la voz provenía esta vez de una chica de su edad que ahora se encontraba al frente de ella. Desnuda y pálida como su larga cabellera blanca parecía ser su gemela- déjame encárgame de todo Aska-chan…
.- pero okasan…
.- okasan…- dijo ella quien estaba una vez más detrás de ella abrazándola y con una de sus frías manos alzando su mentón, forzándola a levantar su rostro para así a ver una vez más el cadáver de su madre- está muerta…
Sin previo aviso los ojos de su madre se movieron mirándola.
Cubierta en sudor frío, Aska despertó dando un gritó sordo ante la horrible pesadilla que había tenido. Su respiración era irregular y unas lágrimas caían continuamente de sus ojos.
Hacia tiempo que no soñaba con eso… el inesperado giro que su subconsciente dio la había tomado por completo desprevenida.
.- Hace tiempo que no soñabas conmigo Aska-chan
Desde la oscuridad de su habitación la dulce voz de su otro yo atrajo de inmediato su atención. Bajo la apariencia de su albina gemela el demonio de su interior la estaba una vez más molestando.
.- pretendes ignorarme?- suspiró dolida
.- Qué es lo que quieres?
.- vengo a advertirte- respondió esta mientras avanzaba hacia ella- tu fin se acerca… dentro de poco la escena con la que soñaste la primera noche en el bosque de las sombras sucederá…
El silencio de la noche se apoderó momentáneamente de la habitación, mientras la agitada respiración de Aska contrastaba la inexistente de su contraparte
.- Congelar no es la única habilidad que heredaste de mí Aska-chan- comentó ella mientras se podía sobre ella obligándola a recostarse y acariciaba su rostro- puedes "ver" el futuro… al menos sin gastar chakra sabes como morirán los seres que tocas, puedes advertirles diciéndole los poemas que te digo… claro que si me dejarás salir de vez en cuando podrías simplemente decirles lo que viste
.- Y dejar que mates gente inocente?
.- Ese es el precio por saber el futuro y si no fueras tan aburrida podrías decirle a Hinata-chan lo que ocurrirá- los ojos ámbar del demonio brillaron tentadoramente mientras intentaba persuadirla- sabes como Hinata morirá aun cuando tú ya no lo estés… lo sabes y no podrás hacer nada para evitarlo
.- ella estará bien, es fuerte
.- Oka-san también lo era…
Un repentino dolor atravesó su pecho al escuchar aquellas palabras, haciéndole recordar una vez mas aquella noche.
.- Hinata es fuerte y tomó una decisión. Vivirá su vida bajo sus términos conciente de sus acciones
.-pero morirá- insistió ella- su existencia llegará a su fin… de que servirá entonces el hecho que le advertiste? Ella nos sacó de las tinieblas… nos extendió una mano después de estar abandonadas por años y dio un propósito… si matarás a esos sujetos ella viviría. Congelemos a quien la matará y al hombre por quien dará su vida… tu morirás antes pero, morirás sabiendo que ella vivirá aun más años
Aska le sonrió desconcertando por completo al espectro que estaba sobre ella, al punto de obligarlo a apartarse de ella y sentarse sobre su vientre.
.- mi querido akuma, quien soy yo para hacer eso…?
.- Y que hay de tu muerte? No me digas que no quieres detenerla? Si matas a Hinata…
.- Sabes que eso nunca ocurrirá
Por unos instantes una ira desmesurada irradió de sus ojos mirando con odio a su albino reflejo por haber dicho semejante infamia
.- que hay que abandonarla entonces? O matar a los sujetos que viste
.- Uno de ellos pronto lo estará…
.- Estás segura?- a juzgar por la voz molesta de ella, Aska supuso que se había dado cuenta de sus palabras no la estaban afectando y dentro de poco se desvanecería- estas de acuerdo entonces que ella nos abandone y te use?
.- Ella nunca hará eso… sé como moriré y el porque… gracias a Hinata conoceré a personas maravillosas, nunca más estaré sola… y si estoy dispuesta a morir protegiéndolos no será porque Hinata-chan me lo pidió sino que será porque yo lo decidí
Su contra parte no respondió nada ante sus palabras
.- No te negaré que la muerte de Hinata será un horrible hecho- aclaró ella mirando fijamente a la albina joven quien parecía brillar por la luz de la luna- pero ella morirá en los brazos del hombre que amaba y de algún modo morirá por su propia ley… por mi parte…
.- ya lo sé- la interrumpió ella- sé como morirás… y a diferencia de tú y yo es que efectivamente veo el futuro no necesito escribir sobre él
Ella se sonrió dulcemente mientras cerraba sus ojos.
.- dime Aska-chan, de verdad no te molesta que sea yo quien ponga fin a tu existencia?
Aska abrió sus ojos, los cuales brillan expectantes
.- el destino de los seres como yo es ese…
.-los seres como tú?
.- aquellos que en su interior hospedan o aprisionan criaturas sobre naturales- respondió Aska cruzando sus dedos a la altura de su pecho- nuestra alma será tarde o temprano consumida por nuestra otra mitad, segundos después de nuestra muerte o como en mi caso, se la ofreceremos como último recurso.
El impasible rostro de la loba se contrajo por una milésima de segundo al observar las manos de la muchacha.
.- sabes que con tus poderes curativos más mi chakra esas cicatrices podrían desaparecer en cuestión de segundos- comentó mientras comenzaba a desvanecerse dando así por terminada su platica nocturna
.- estas quemaduras me sirven de recordatorio, aunque tu estés en mi interior conservo una parte humana que puede salir lastimada y que es responsable de la muerte de un clan completo- dijo ella- las cicatrices son el recordatorio de mi crimen
.- De nuestro crimen, Aska-chan- señaló esta antes de desvanecerse por completo
Aska cerró sus una vez que la voz de la loba se apagó. La conversación que había tenido con ella la tomó desprevenida ¿Huir de su muerte? Sabía como sería, lo había visto, pero sus capacidades eran limitadas en comparación a la de su contraparte, por ese motivo sólo sabía parcialmente lo que sucedería.
Sabía que estaría en los límites del bosque de las sombras al frente de tres miembros del Akatsuki cuando alcanzara su límite, no sabía como había llegado ahí o contra quien había luchado antes pero era evidente que estaba agotada…
Sabía lo que haría a continuación, pero no tenía idea el por qué, sólo estaba segura que luego de hacerlo dejaría fuera de combate a uno de sus tres rivales, pero algo sucedería con ella, ya no sería capaz de esquivar los ataques de sus enemigos…
Sabía que usaría sus últimas energías para crear un muro de hielo lo suficientemente fuerte para proteger a un grupo numeroso de esas personas que extrañamente se encontraban dentro de los límites del bosque… sabía que caería de rodillas y sonreiría mientras veía hacia los rostros de sus protegidos los cuales gritaban e intentaban correr hacia ella pero su muro transparente se lo impedía… sabía quien iba ser el dueño de la afilada espada que se deslizaría por su cuello mientras veía el rostro de un hombre en particular entre los sujetos por los cuales había gastado sus últimas fuerzas… aun no sabía quien era o que relación tenía con él, sólo sabía que él sería la última persona que vería y que sonreía para él.
Ella había visto todo eso y según el demonio de su interior, todo eso estaba directamente relacionado con Hinata, a pesar que ella no se encontraba entre ese grupo de personas.
Observó la habitación una última vez antes de retomar su sueño dándose cuenta recién de las condiciones en que esta había quedado por su pesadilla, casi cubierta por completo por una delgada capa de hielo, seguramente Hinata pasaría frío esa noche.
-.-
Uzumaki Naruto era lejos, el Ninja con mayor resistencia que existía en Konoha desde hace mucho. Sus reservas de chakra eran lo suficientemente grandes como para permitirle llevar acabo extensas rutinas de entrenamiento y resistir diferentes clases de exigencias físicas que ningún Ninja común pudiese llevar acabo. Tal vez por eso, nadie del grupo se mostró sorprendido de su evidente molestia cuando este propuso regresar de inmediato a Konoha y no acampar para recuperar energías, después de todo, a diferencia de él, el resto de los integrantes de la misión, a distintos niveles, necesitaban un merecido descanso.
Motivados por el rápido regreso a la aldea, había llevado acabo su objetivo en menos de un día, no en tres, como Tsunade-sama había sugerido aquella mañana.
Gracias a las habilidades rastreadoras de Shino, Kiba y Neji, localizar al grupo de ladrones fue cuestión de minutos. El ingenioso plan de Shikamaru facilitó sin lugar a duda la captura de estos. Pero el desgaste de su apresurada llega a aquel sitio más la posterior batalla había dejado casi sin energía a la mayoría del grupo… a excepción de Naruto.
.- Deja de insistir Naruto!- dijo molesta Sakura dejándolo inconciente por unos minutos de un cariñoso golpe en la cabeza luego que las quejas de su antiguo compañero saturaron su limitada paciencia
.- Regresar en estas condiciones a Konoha sería imprudente- dijo Shino mientras miraba inexpresivamente a su compañero, en esos momentos en calidad de bulto- además, las probabilidades de éxito de nuestra misión se verían seriamente comprometidas.
.- Pero… - objetó él mientras se reincorporaba lentamente
.- Como la encargada de la integridad médica de la misión digo que partimos mañana- lo interrumpió Sakura mientras se cruzaba de brazos y observaba a Naruto, quien continuaba en el piso- o acaso quieres desafiarme…
Lo amenazante de su voz fue suficiente como para detener de inmediato cualquier intento de replica por parte de él, después de todo, como antiguo miembro del equipo 7 sabía de primera mano lo que esta era capaz de hacer cuando era desafiada. Finalmente derrotado, Naruto optó por sentarse de espalda al resto mientras que cruzaba sus brazos molesto, igual que un niño taimado.
.-demonios- pensó Sakura mientras sonreía al verlo comportarse de ese modo- no importa cuantos años pasen continúa actuando como un niñato…
.- No te rías…- en casi un susurro un avergonzado Naruto intentó en vano aparentar ser el maduro Ninja que se suponía que era, pero la dulce risa de Sakura destruyó por completo su actuación.
Sakura caminó hacia donde él estaba y se sentó a su lado, mientras intentaba controlar su risa.
.- Parecen hermanos- comentó Ino al resto de los ninjas que observaban discretamente la reunión de los antiguos miembros del equipo 7- que tierno…
Lamentablemente, no todos veían aquella escena con esa nostalgia. Lo quisiera o no, algo en el interior de Neji le molestaba… ver a Sakura actuando tan "normal" con alguien que no fuera Lee, Ten-Ten, Tsunade o él le molestaba.
La Sakura que todos "conocían" no era temperamental, fácilmente irritable y dominante… la Sakura que todos creían conocer era una dulce doctora que no era, para nada, aconsejable molestar. Verla comportarse del modo que realmente era y que no le importara aunque estuviese rodeada de "extraños", hacía que se sintiera algo traicionado, lo cual era absurdo ya que aquellos ninjas eran más que simples compañeros de equipo, eran sus amigos… de ella, al menos.
Para él el apelativo "amigo" era más complejo.
El poder confiar en alguien significaba mucho más que haber convivido algunos años en la academia y haber realizado algunas misiones en común; confiar en alguien al punto de considerarlo como un amigo significaba más que estar dispuesto a arriesgar su vida junto a él, después de todo, eso formaba parte de su deber como ninja. Lo que marcaba la diferencia era el hecho de estar dispuesto a confiar su vida y aun cuando sabía que podría estar arriesgarlo todo con tal de ayudarlos sin importar cual fuese el problema o situación en que ellos se vieran envueltos.
Luego de años Lee y Ten-Ten se habían transformado en más que simple compañeros para él, a decir verdad, luego que el puño de Naruto lo derrotara hace ya casi cinco años atrás, mucha de las cosas que él había pensado habían cambiado radicalmente, permitiéndole darse cuenta que el mundo no era solo un escenario en blanco y negro en donde el destino ataba a todos al éxito o fracaso… uno podía luchar contra él, esforzarse para escapar de esa binominal realidad en que estaba atrapado. Le avergonzaba recordar el hecho que necesito verse en la peor condición posible (golpeado, derrotado e inmóvil en una camilla) para entender eso. Fue así que también pudo darse cuenta que existiera gente dispuesta a acercarse a él sin intereses de por medio aun cuando le fue difícil de aceptar, luego de haber vivido toda su vida en una familia donde él no era más que una herramienta, un guardaespaldas, una pieza fácil de reponer… no necesariamente el incentivo más optimo para aceptar con los brazos abiertos de un día para otro la idea de confiar ciegamente en otros.
Sin lugar a duda ese fue el principal motivo por el cual no había sido precisamente un simpatizante de que una desconocida entrara a su cerrado círculo de confianza… aunque irónicamente, la misma Haruno Sakura había tenido mucho que ver en la aceptación de aquella nueva percepción de la realidad. No estaba seguro si el hecho de que ella no se sintiera para nada intimidada por él o que le importara un comino que fuera miembro del clan más venerable de la aldea o ignorar por completo que él era considerado como un prodigio… Sakura lo trataba del mismo modo que trataba al resto de los ninjas de su edad, para ella él no era el genio del clan Hyuuga, era simplemente Neji… su amigo.
No podía negar que le molestaba su carácter dominante, sus reacciones a veces mesuradas y en ocasiones violentas, sin mencionar su fuerza sobrehumana; pero lo que sin duda más le molestaba era el antiguo recuerdo de la "Haruno Sakura" que él conoció una vez, una chiquilla débil, obsesiva e inútil… la chiquilla que entre lagrimas envió a quien se suponía era su amigo, a una misión suicida en busca de un ninja que no deseaba ser salvado, perdido por completo en su propia oscuridad. Fue tal vez por ello que su trato con ella fue notablemente frío los primeros días. Necesitó verla en acción, destruyendo prácticamente todo lo que estaba entre ella y sus compañeros, arriesgando y confiando su vida por salvar a Ten-Ten y Lee para darse cuenta que aquel recuerdo no era en realidad ella.
La Sakura que él conoció ese día y fue descubriendo luego de aquella misión era, sin duda, una verdadera fuerza de la naturaleza. Capaz de controlarse y actuar como una dedicada y dulce doctora y, a la vez en una mandona y diligente ninja. Lo más admirable de todo era que ella no negaba su doble personalidad, incluso le gustaba bromear de lo agotador que era actuar.
.- Dime de alguien que este dispuesto a ser atendido por una doctora violenta e irritable…
Una chica que debía actuar frente a todos de un modo calmado y controlado, aun cuando ella era completamente lo contrario a eso: impulsiva pero a la vez centrada, fuerte pero amable y sobre todo dispuesta a ayudar a quien lo necesitara, tal vez demasiado madura en comparación a las chicas de su edad y lejos la mujer más inteligente que había conocido. Una vez que realmente la conoció, le fue imposible no poder confiar en ella.
A su lado no existía la presión de ser un ninja perfecto. Ella no le importaba que él dejara de ser el serio y pulcro descendiente del clan Hyuuga que todos estaban acostumbrados a ver. Pero, siendo sincero, aunque lo intentó Sakura simplemente destruyó su impecable fachada. Desafiar y hablar de frente con Hyuuga Neji era una hazaña que sólo ella había sido capaz de llevar acabo. No se sentía intimidada como el resto, no lo veía como un inalcanzable o alguien superior a ella: era sólo un ninja más, un chico de su edad que al igual que ella debía tener un doble estándar aunque los motivos de ello era evidentemente diferentes a los de ella.
De ese modo, su círculo creció.
Sakura era lejos una persona digna de confianza… una chica que, al igual que Lee y Ten-Ten le ofrecía su amistad de un modo sincero.
Y él la había aceptado.
Confiaba en ella y ella confiaba en él.
Pero a diferencia de Lee y Ten-Ten, no existía la presión de ser compañeros de equipo. Su amistad con Sakura era una relación de simple simpatía… tal vez por ese motivo cuando hablaba con ella rara vez de misiones o sus tareas relacionadas con su clan. Las escenas de Lee, los intentos de Ten-Ten en calmar a su camarada, las célebres frases de Gai-sensei eran los tópicos que él compartía con ella, mientras que Sakura le conversaba de su día en el hospital, los episodios de Tsunade-sama, la paciencia infinita de Shizune o la frivolidad de Ino.
Ella era su escape momentáneo del mundo ninja que era forzado a vivir. A su lado era un ninja corriente de Konoha.
Verla comportarse tan relajada alrededor de tanta gente lo hacía sentirse traicionado aunque intentara negarlo… odiaba aceptarlo… le avergonzaba aceptarlo.
Dentro de su lógica ella era su amiga, pero le costaba aceptar que fuera también amiga de otros, otros que no eran sus "amigos", sólo conocidos… odiaba que ella se comportara como era en realidad y que él no pudiese hacerlo. Pero había algo más que le molestaba, algo que no estaba completamente seguro de lo que era… pero el hecho que ella estaba mostrando una faceta completamente desconocida para él frente a Uzumaki Naruto, una "Sakura" que él no conocía aun… una "Sakura" que sólo Naruto conocía, hacía que su malestar interior aumentara. La Sakura que él conocía lejos de sus pequeños defectos era una persona responsable y puntual, desde la llegada de Naruto a la aldea ella parecía estar en las nubes, perdida en sus pensamientos y llegaba siempre atrasada. La Sakura que él conocía, nunca dejaría que otros lograran alterarla al punto de mostrar su lado temperamental en una misión, no golpearía a nadie por desesperante que este fuera… Ella se lo había comentado una vez, Naruto tenía ese poder de hacerla perder la compostura, pero él nunca lo creyó… desde la llegada de Uzumaki Naruto todo estaba cambiando y a él no le agradaba eso.
Mientras tanto Sakura se ponía de pie para regresar con el resto del equipo, hizo inconcientemente algo que lo descolocó por completo… se inclinó y le dio un suave coscorrón a su infantil compañero de equipo antes le ofrecerle su mano para ayudarlo a ponerse de pie. Ese inocente acto, despertó una misteriosa sensación en su interior… una molestia que bajo su perfecta postura de indiferencia pasó completamente desapercibida por el resto.
¿Quién se creía que era?
¿Cómo se atrevía a irrumpir en la vida de ella luego de haberla abandonado hace cuatro años atrás y alterar su mundo?
¿Cómo se atrevía a ocupar su sitio?
Durante los últimos dos años Lee, Ten-Ten y él habían estado a su lado, eran sus compañeros, sus amigos… aunque le era imposible negar que él mismo se había mostrado arisco a eso, termino por aceptarla y llegó incluso a considerarla como su amiga, la Doctora Haruno… la única persona que lo hacía sentir normal, la única persona con la quien lo veía como él era.
Ella era su amiga
Ella era suya y no quería compartirla…
.- Neji?- Shikamaru percibió una sutil aura asesina proveniente del Hyuuga, demasiado sutil para que alguien que no estuviera a menos de un metro de él sintiera, como era su caso- Alguien se acerca?- preguntó extrañado
.- No- contestó él luego de unos instantes de silencio- disculpa, recordé algo…
Shikamaru observó sorprendido al Hyuuga. Perder la composta no era para nada algo propio de él.
.- Descuida- dijo, aunque Shikamaru odiaba meterse en situaciones problemáticas se atrevió a preguntarle una vez más que le sucedía- Hinata?
Neji sintió como su un balde de agua fría era vaciado sobre él. Despertó por completo de su estado de ensoñación y, desconcertado se dio cuenta de que estaba pensando. Había olvidado por completo del caos que habían dejado atrás, en la aldea… la desesperación de Naruto por regresar a la aldea como también la ansiedad de Kiba y, aunque no lo demostrara, de Shino de volver cuando antes para descubrir de una vez por todas lo que le había ocurrido a su prima en los últimos cuatro años. ¿Cómo había dejado de pensar en eso?
Sakura.
Sakura y Naruto.
Sakura comportando de un modo "familiar" con Naruto.
Él sintiendo deseos de matar a Naruto.
.- Sí- mintió- daré una inspección al los alrededores- se excusó con el chico Nara, al ser este el líder de la misión- te agradecería…
.- ni una palabra- le contestó él-es tu prima después de todo
Usar a Hinata como pantalla, era lejos lo último que había pensado que haría ese día. Mientras saltaba y se internaba en la espesura del bosque intentó aclarar sus pensamientos: Hyuuga Neji, el genio de la venerable casa del clan más antiguo de Konoha se estaba comportando como un chiquillo… Dio gracias a Kami-sama que Sakura no se había dado cuenta de eso, nunca dejaría de molestarlo de no ser así
Si es que ella vuelve a hablarte de nuevo
Maldijo mentalmente.
¿Qué demonios le pasaba?
¿Qué era todo eso de que ella era suya?
.- estas cansado, Hinata regreso a la aldea y no tuviste la oportunidad de hablar con ella, acabas de terminar con un misión en menos de la mitad del tiempo estipulado y uno de tus compañeros de equipo se comporta como un niño de 10 años
Objetivamente esa era una excelente respuesta a su situación.
.- Por lo general hablarías con Lee o Ten-Ten, pero ellos están en otra misión y Sakura… Sakura estaba ocupada como medico de la misión
Y coqueteando con Naruto
Maldecir en menos de un minuto no era un comportamiento corriente en él, pero… esa condenada voz lo estaba atormentándolo.
Qué sucede?
No te agrada sentirte así?
Inútil y confundido…
.- Cansado…
Sin poder acercarte a Sakura y llorarle tu triste historia
Neji apresuró el pasó mientras una serie de maldiciones intentaban silenciar a la molesta voz de su cabeza.
Sin tener una excusa para volver a abrazarla
Las imágenes de la tranquila tarde junto al lago desplazaron por completo cualquier otro pensamiento que estaba en su cabeza con tanta intensidad que detuvo súbitamente su carrera quedando de pie en una rama mientras se apoyaba con su mano derecha en el tronco del árbol. Aquella tarde le había dicho por primera vez que ella era su amiga… ella le había sonreído y su apoyado en su hombro…
Cuantas veces habrá hecho lo mismo con Naruto?
Una amarga sensación en su garganta comenzó a arder ante esa pregunta
Probablemente en ese mismo lago…
Golpeó con fuerza el tronco del árbol
Probablemente apoyó su cabeza en el hombro de él
.- Cállate- golpeó una vez más el tronco mientras intentaba recuperar el control de sus pensamientos cerrando sus ojos con fuerza
Probablemente la acercó más a él deslizando su brazo por sus hombros
.- Silencio- apoyó su espalda en el lastimado tronco y, aun con los ojos cerrados, se deslizó lentamente por él hasta quedar sentado- sabes que ella lo hubiese golpeado si él hubiese intentado, sin importar cuan "amigable" él hubiese intentado ser…
Tienes razón… y si se trató del Uchiha?
Neji abrió sus ojos amatistas después de escuchar esa posibilidad. Sin poder evitarlo, sus recuerdos de aquella tarde cambiaron, ya no era él quien estaba junto a Sakura. Un Uchiha Sasuke más alto de lo que recordaba esta sentado junto a Sakura, abrazándola y ella lucía feliz
Ella amó al Uchiha… Ella ama al Uchiha
Neji volvió a cerrar sus ojos mientras golpeaba con su cabeza en el tronco una vez, mientras intentaba descubrir por qué le importaba eso. Él era su amigo, quien le gustara no era asunto suyo. ¿Por qué el malestar que sentía por eso era peor de lo que experimentó con Naruto unos minutos antes? Él era amigo de Sakura, eso era todo: Amigo
Tienes razón!
Naruto y tú son solo amigos de ella
En cambio el Uchiha es más que eso para ella…
.- Y él apenas la soportaba- susurró él mientras miraba los árboles que estaba al frente de él y sonreía burlescamente a la molesta voz, como si esta fuese una persona y estuviera parada ahí
Pero ella no es más una chiquilla molesta y débil, quién sabe tal vez el Uchiha la mire de un modo distinto este vez
La sonrisa de hace unos instante desapareció de inmediato ante esa revelación… él mismo lo había recordado mientras veía la escena de ella con Naruto, ella no era la misma chiquilla. Sakura era alguien completamente distinta a la llorica de hace cuatro años atrás.
Pero eso no te importa, después de todo tú eres solo su amigo
Se suponía que debía ser así
Era lo lógico
Él era su amigo
Al igual que Naruto
Pero el Uchiha…
.- Neji?
El destino. Se suponía que este no era definitivo pero eso no significaba que dejara de existir y ser la mayoría de las veces fuera una molestia… no había una mejor explicación, ¿por qué otro motivo, de todos los ninjas presentes, tenía que ser justamente ella quien lo viera en esa patética situación?
.- Dime Sakura- dijo él mientras intenta lucir tan imperturbable como siempre, aunque estuviese sentado en un tronco, aunque sus puños estuviesen lastimado de golpear un inocente tronco y aunque en su rostro se veían las dudas y la confusión de lo que acababa de ocurrir en su cabeza
.- Qué estas haciendo?- le preguntó mientras le ofrecía una mano para ponerse de pie… como lo hizo con Naruto… como lo hizo con su amigo minutos antes
.- Honestamente- dijo mientras se ponía de pie por su propia cuenta- no tengo idea…
No espero a la doctora antes de emprender el regreso al ya montado campamento.
-.-
Arrodillado frente al cause de un río Naruto intenta purgar su mal comportamiento haciendo lo que más odiaba hacer ser, limpiar los trastos. Suspiró derrotado al recordar una vez más lo que sucedió unas horas atrás: cuatro años de duro entrenamiento y en su primera misión con sus compañeros tuvo que comportarse como un chiquillo inmaduro y hacer una escena con Sakura-chan…
El viejo pervertido de Jiraiya había tenido razón después de todo, sin importar cuanto tiempo pasara él seguiría siendo el mismo atolondrado de siempre que actuaba sin pensar, que no era capaz de fijar adecuadamente sus prioridades… suspiró resignado. Toda su actuación de chico maduro guay se había ido al demonio cuando se reencontró con Konohamaru hace ya dos semanas atrás y se puso a enseñarle la actualización de su sexy no jutsu… el correctivo que Sakura-chan le dio aun le tenía resentida la mandíbula cuando comía cosas frías.
Tal vez por ese motivo se sentía deprimido cuando sin darse cuenta hizo una escena durante la misión, precisamente la que él se había prometido a sí mismo que no haría. Esta misión se suponía que era clave, después de todo si bien no era la primera que hacía desde que regresó a la aldea, era la primera que llevaba acabo junto con Sakura-chan.
Quería demostrarle que había cambiado
Que era más fuerte
Que se había transformado en el ninja que siempre había deseado ser
Él que le prometió que traería a Sasuke de vuelta a la aldea.
Pero muchas cosas no prevista ocurrieron y no sólo respecto a la misión, durante los cuatro años que estuvo lejos de Konoha, muchas cosas cambiaron: la Sakura de la que se había despedido ya no existía. Se había encontrado con una mujer fuerte e independiente, capaz de defenderse y proteger a otros. Una ninja médica considerada por todos como la sucesora de Tsunade… dentro de sus expectativas nunca imaginó que también Sakura aprovecharía esos años.
Naruto dejó a un lado el último trasto mientras apoyaba sus brazos a sus costados y alzaba su cabeza para poder ver la luna. Largas noches había estado en una posición similar pensando e imaginando que estaría haciendo Sakura-chan mientras él estaba lejos entrenando. Obviamente supuso que entrenaría… pero nunca realmente figuró la idea de que ella se transformaría en una ninja tan poderosa e autosuficiente, la Sakura con quien él se había reencontrado no era más la chica que se tenía que quedar a sus espaldas.
¿Por qué se había sorprendido tanto?
Le avergonzaba darse cuenta lo machista que sus expectaciones habían sido… ha decir verdad en el tiempo que el equipo 7 se había mantenido unido nunca había visto a Sakura como un rival o igual, como Sasuke, ella era la "chica" del equipo, la chica que él deseaba impresionar. No es que tuviera algo contra las konoichis, kami… estaba al tanto que Tsunade-obachan y Kurenai-sensei eran más que capaces de patearles el trasero a más de la mitad de los ninjas que él conocía, lo que sucedía era que nunca vio a Sakura de esa forma. Ella era brillante, la chica más inteligente de su clase en la academia, la que actuaba maduramente en las misiones pero había algo en su carácter que simplemente no la hacía verse como una ninja para él. Fuese lo que fuese, en los años que él estuvo ausente ella lo había adquirido, en sus ojos estaba la determinación que él jamás vio hace cuatro años atrás.
¿Qué había ocurrido todos esos años?
.- No eres el único que se tomó en serio su entrenamiento
Esas habían sido las palabras de Kakashi-sensei luego que terminarán de entrenar el día de su llegada… ahora entendía a la perfección aquellas palabras.
.- recuerda que el equipo siete no era sólo Sasuke y tú
.- Entonces por qué tanto entusiasmo en regresar?- Kiba había aprovechado el profundo estado de meditación de su compañero para acercarse lo suficiente a él. El respingo que Naruto dio al escucharlo fue prueba suficiente para comprobar lo distraído que estaba.
Naruto lo miró sorprendido. Tanto así que miró a su alrededor para comprobar que la pregunta estaba dirigida a él o no.
.- te estoy hablando a ti- bufó molesto Kiba- no entiendo el por qué del numerito que montaste
Dentro de sus detalladas planificaciones que como sería su primera misión al lado de Sakura nunca estuvo en sus planes que esta estaría conformada por casi todos sus antiguos compañeros de la academia o que Kakashi-sensei no fuese el líder que la encabezara. En fin, ahí estaba rodeado por sus antiguos camaradas siendo él de mejor rango entre chunnins y jounins.
.- Bueno- dijo este mientras se ponía de pie y recolectada los trastos apilados- ya he estado suficiente tiempo alejado de Konoha, no crees?
.- no te vayas- le ordenó Kiba cuando Naruto pasó a su lado- no he terminado de hablar contigo
Naruto se detuvo y se volteó hacia donde un Kiba, este estaba serio.
.- No me agradó para nada como las cosas sucedieron esta mañana- dijo luego se voltearse para quedar frente a frente de Naruto. Sus manos estaban en los bolsillos de los costados de su pantalón y su mirada era fría. Naruto no entendía del todo las palabras del especialista canino, pero este no parecía importarle- créeme que quedarme de pie como un idiota no era para nada la reacción que tenía pensada cuando volviera a reencontrarme con Hinata. Diablos creía que correría a su lado a abrazaba, exigía que me respondiera porque mierda se fue sin decir nada o simplemente me disculpaba por no haber sido capaz de ayudarla… pero me quedé de pie como un idiota mientras intentaba figurarme si era o no Hinata.
Naruto guardó silencio, quería preguntarle a Kiba porque le estaba diciendo todo eso pero de algún modo sospechaba que no decir nada era lo mejor que ponía hacer por el momento, dejar que escupiera todo lo que había estado sintiendo y callando… después de todo él comprendía lo de cierto modo cómo se sentía.
.- Mierda- rió apagadamente- Akamaru supo actuar mejor que yo, la reconoció de inmediato
.- Luce diferente- comentó Naruto intentando animarlo- tal vez él sintió su olor…
.- he desarrollado un olfato mayor al de cualquier perro ninja- lo interrumpió secamente- yo sabía que era ella- algo avergonzado bajo su mirada uno segundo antes de volver a mirarlo fijamente- no quería aceptar que era ella.
Las palabras de Inukaza lo tomaron completamente desprevenido, no entendía para nada a lo que él se refería.
.- Tu debes saberlo- le explicó- seguramente te ocurrió algo similar con Sakura
Lamentablemente aun no estaba del todo seguro a que se refería su compañero.
.- Ella no era la misma- dijo algo molesto- La Hinata que estaba en aquella habitación mirándonos tan inexpresivamente no era la Hinata que conocíamos, la que yo recordaba. Mierda parecía un fantasma.
.- Una maja fantasma- pensó Naruto recordando una vez más a la hermosa chica de ojos amatistas
.- ¿Quieres dejar de hacer esa cara de tarado?- la voz de Kiba lo sacó por completo de su ensoñación- qué mierda tienes con Hinata?
Naruto miró sorprendido a su compañero, no sabía que era lo que más llamaba su atención, la molestia de él o el hecho que este se involucrara en algo que no le importara… después de todo Kiba no era nada más que un antiguo compañero de equipo, un amigo…
.- Nada- respondió secamente Naruto intentando ocultar su desagrado frente la defensiva actitud de Kiba- sólo quiero regresar cuanto antes a Konoha
Kiba lo miró fijamente durante unos segundos.
.- Lo que quiero decir- dijo Kiba mientras le daba la espalda- probablemente ella ya no este enamorada de ti
Probablemente ella ya no esté enamorada de ti
Probablemente ella ya no esté enamorada de ti
Probablemente ella ya no esté enamorada de ti
Probablemente ella ya no esté enamorada de ti
Probablemente ella ya no esté enamorada de ti
Sin importar cuantas veces eso se repitiera en su cabeza, no lograba asimilarlo del todo.
¿Hinata ya no estaba enamorada de él?
¿Cuándo estuvo enamorada de él?
.- después de todo los encaprichamientos de la academia son pasajeros- continuó Kiba ignorando por completo el caos que había provocado en la cabeza del rubio- a lo que me refiero es que no te hagas ilusiones…
Ignorando por completo la confusión que ocasionó en Naruto, Kiba se volteó y se alejó caminando.
.- Mantente al margen- dijo finalmente Kiba sin mirarlo- esto es algo que sólo concierne a los miembros del equipo 8
Naruto no respondió nada, simplemente observó a Kiba hasta que este desapareció entre los árboles, aunque sus pensamientos estaban en otro lugar… un sitio tan lejano que incluso el estar de pie le resultó imposible cayendo sentado sobre la húmeda orilla del río.
¿Era cierto lo que acababa de escuchar?
Inconcientemente por su cabeza comenzaron a pasar todos los encuentros que este había tenido con ella, como si fueran flashes antiguos. En todos ellos una tímida Hinata se acaloraba cuando lo veía, se escondía detrás de lo primero que estuviera a su alcance en un intento de distanciarse o simplemente, huía de él. Las pocas palabras que alguna vez intercambió con ella no eran más que monosílabos, los cuales ella tartamudeaba y evitaba prolongar.
¿Le temía?
¿Lo odiaba?
Por mucho tiempo eso había creído, después de todo, la mayor parte de la aldea compartía esos sentimientos por él. El Monstruo, el chico del Kyuubi, el zorro de las nueve colas… durante 11 largos años vivó sin entender del todo el resentimiento de los adultos y gran parte de los shinobis de Konoha sentía hacia su persona. Necesitó que el ambicioso Misuki sensei rompiera la ley impuesta por el viejo tercer hokage para por fin entender los murmullos que lo había marginado como un paria dentro de su propia aldea. Por injusto que fuera, no pudo dejar de sentir cierta empatía luego de saber aquella cruda verdad… el demonio que arrebató cientos de vidas y casi destruyó la aldea estaba encerrado en él, ser objeto de su odio no era descabellado, incluso si no hubiese sido porque Iruka-sensei y el viejo tercero le explicaron que él era el contenedor no él Kyuubi en sí, él mismo se hubiese odiado.
Luego de eso, cada vez que veía alguien que le evitaba o lo viera con resentimiento, Naruto sencillamente suponía que se trataba por el Kyuubi. Sucedió con sus maestros en la academia, los padres de sus compañeros, con el pervertido Ebisu… probablemente con Hyuuga Hinata también, aunque en su caso parecía más que le temía que odiaba, lo cual extrañamente lo hacía sentir peor.
Aunque su atención era casi exclusivamente hacia Sakura-chan, las pocas veces que Naruto había observado a la heredera del clan Hyuuga en los recesos de la academia notaba que al igual que él, ella estaba sola y era excluida. Las chicas le temía y los chicos, los más crueles, se reían de sus ojos, su cabello demasiado corto en comparación al resto de las niñas o de lo silenciosa que era. Pero lo más llamativo de todo era el temor implícito que tenían todos ellos… el cual les evitaba llevar más lejos sus burlas. Era como si temiesen que ella llegase a hacerles algo, con sus ojos amatistas.
Ella posee una línea sucesoria…
Hyuuga Hinata pertenecía a una de las familias más importantes de la aldea, la cual era poseedora del temido byakugan, técnica que presenció por primera vez en el examen chunnin de hace cinco años atrás, ya que durante los años que estuvo en la academia nunca vio que ella utilizara esa técnica contra ningún otro estudiante. Siempre silenciosa y aislada del resto, su curiosidad hacia Hyuuga Hinata se vio eclipsada por completo por su interés en Sakura y su admiración hacia Sasuke.
Nunca pensó que ella sintiera algo por él… evitándolo, esquivando su mirada o tartamudeando Naruto simplemente creyó que le temía. El rostro de Ero-sennin riéndose de él fue lo primero que se le vino a la cabeza luego de comenzar a asimilar las palabras de Kiba. Realmente él era un caso perdido cuando se trataba de comprender al sexo femenino.
¿Qué debía hacer ahora? Todo su entusiasmo de regresar a la aldea se había desvanecido por completo ante la inesperada revelación. ¿Y si ella le guardaba resentimiento por haber ignorado sus sentimientos? Tal vez lo odiaba… Sin comprender del todo la ansiedad que estaba sintiendo intentó anticipar en su cabeza todos los posibles escenarios, como si el próximo encuentro con Hinata fuese una misión… una vez más el rostro de Ero-sennin riéndose de él lo distraía.
.-Maldito Kiba!- murmuró mientras que con sus manos se sujetaba y sacudía su cabeza intentando recordar la calma que Inuzaka le había arrebatado- demonios que voy ha hacer!
La casual relación que creía que había mantenido con Hinata como simples compañeros de academia y miembros de una misma generación de novatos se había visto destruida por completo. Ella tenía sentimientos por él y él… jamás se dio cuenta. Gracias a sus años de entrenamiento junto a Ero-sennin había sido testigo de los alcances que el resentimiento femenino podía llegar a alcanzar, después de todo, en más de una ocasión ofendidas señoritas se había acercado a pervertido sannin a darle su merecido por mujeriego, mirón y, sobre todo, olvidadizo ya que contrastando con su legendaria habilidad como Ninja, Jiraiya carecía de la capacidad de distinguir los locales de compañía que ya había estado y había hecho promesas vacías o dejado deudas a las señoritas que trabajaban ahí.
Aunque le era imposible visualizar a la hermosa chica haciendo un escándalo como los que había presenciado, el temor a no estar seguro de cual sería se reacción al verle lo carcomía.
Probablemente ella ya no esté enamorada de ti
La fría afirmación de Kiba resonó fuerte en medio de su confusión. Y si él estaba en lo correcto? Tal vez ella simplemente lo trataría como al resto, después de todo ella no sabía que él sabía que había estado enamorada de él.
Y si ella no le interesaba más?
Otra siniestra posibilidad lo tomó desprevenido
.- Maldito Kiba!- gritó esta vez mientras desordenaba con fuerza su pelo
Casado de tanto pensar en el asunto cayó de espalda sobre el suelo y miró agotado hacia el cielo. Planificar realmente no era lo suyo, no tenía idea como diablos Shikamaru lo hacia…
-.-
···Akatsuki ya esta en movimiento···
Hinata releyó el breve mensaje una vez más antes de arrugarlo. El graznido del cuervo mensajero posado en el marco de su ventana le recordó que no se encontraba sola. Si se tratara de un ave mensajera normal, Hinata podría permitirse perder su usual apariencia de indiferencia, pero ese no era el caso y ese cuervo era lejos un mensajero normal. El perfecto jutsu invocación de la sombras su abuela era algo que aun no dejaba de sorprenderla. Aun cuando tuviera la forma de un ave ese ser no era una criatura normal sino un trozo de la sombra del Tsubaki que tomaba la forma que ella le otorgaba para cumplir el fin que ella estimara conveniente y al tratarse de una parte de ella, podía ver y oír lo que esta presenciaba… en otras palabras, su sensei acababa de ver su molestia y preocupación frente al mensaje que le dio.
.- Pensaba que tendría más tiempo- le explicó mientras soltaba el trozo de papel que comenzó ha arder casi de inmediato- gracias…
El cuervo chilló una vez más antes de emprender el vuelo lejos.
Probablemente un de los tres espías del clan Hyuuga lo intentaría seguir. Mientras caminaba a su habitación su predicción se concretaba. Aproximadamente hace 10 horas atrás aquellos tres ninjas habían tomado puestos estratégicos de vigilancia alrededor de su departamento y no se habían movido ni un milímetro. Al parecer esa era la bienvenida que el honorable clan Hyuuga le había organizado.
Una vez en su habitación se recostó en su cama mirando fijamente el techo: tenía que rearmar cuanto antes su plan para adaptarlo a la nueva situación. Todo indicaba que su llegada a Konoha tuvo repercusiones inesperadas, aunque lo temió nunca imaginó que adelantara las acciones de Mandara.
Llevaba tan solo un día y medio en Konaha y por muy buen Ninja que fuera, ni ella ni Aska había podido infiltrarse ni obtener información o nada relacionado sobre la aldea ni sus planes para contra restar un ataque del Akatsuki. No podía hablar directamente con Tsunade-sama sin levantar sospechas o no esperar que esta le exigirá algo a cambio.
Tenía que repasar fríamente todo lo que sabía hasta el momento.
Sabía el objetivo del Akatsuki, conocía a siete de los nueve miembros y sus respectivas técnicas. Sabía cuales eran sus blancos y lo que pretendía hacer con ellos. Era por ese motivo que en orden de cumplir con su propósito de proteger a Naruto-kun, tarde o temprano se enfrentaría a ellos… siendo probablemente su primer rival Itachi y Kisame, si estos eran aun los encargados de capturarlo.
Sin embargo, gracias a Aska quien aquella mañana presenció como Jiraiya-sama estaba espiando por lo baños públicos, podía apostar que este estaba seguro mientras permaneciera cerca de la aldea ya que enfrentarse a dos sannins y a dos juezas, sería una locura.
Lo cual deja por descarte la alternativa dos: la captura del ichibi. Por lo que había escuchado, el sádico y desquiciado jinchuuriki Subaku No Gaara que conoció en el examen de chunnis hace cuatro años atrás se había convertido en el nuevo Kazekage de su aldea. Aunque los rumores indicaban que ya no era la misma máquina asesina que recordaba, un escalofrío recorrió su espalda al recordar su primer encuentro con él… el dueño de un intimidante y asfixiante instinto asesino que la abrumó al punto de casi entrar en un estado de shock. En su vida solo había conocido a cinco ninjas capaces de generar aquella aura en su vida y, sin importar que ahora ella mil veces más fuerte que hace cuatro años atrás estaba más que segura que si volvía a experimentar aquella experiencia el resultado sería casi el mismo, eso sí, le costaría menos recuperarse.
Tomando en cuenta que la aldea de la arena era uno de los aliados más cercanos de Konoha desde el nombramiento de sus nuevos Hokages y que Naruto-kun había desarrollado una amistad con Subaku No Gaara, era lógico pensar que si lograban capturar al ichibi atraerían a Uzumaki Naruto a su red. Pero… tomando en cuenta que el Akatsuki actuaba siempre en equipos de dos y por muy fuertes que estos fueran… la idea que pudieran derrotar al shukaku en su aldea, en su territorio (en el desierto) le resultaba descabellada. Tomarlo desprevenido también sería un desafío al menos si no contaba con ayuda desde adentro.
Otra posibilidad sería que el Akatsuki se dedicara a capturar a los jinchuurikis restantes, después de todo, eso sería más prudente que las dos alternativas anteriores, de ese modo continuarían siendo una organización que trabaja en las sombras y como Mandara continuaba actuando desde afuera sin ser reconocido como un miembro oficial e incógnito, nada indicaba que estuviese maquinando un gran golpe.
Entonces, por qué Tsubaki se había tomado la molestia de avisarle que habían vuelto a moverse? Algo no encaja. Tsubaki tenía una posición neutral de todo lo que le concernía ajeno a los intereses del bosque, avisándole aquello ofendía los términos pactados con Uchiha Mandara, unos de los pocos ninjas que ella respetaba. Mientras que, otra parte, le ayudaba a prepararse a un posible ataque y así defender de paso a Konoha, la aldea que la exilió luego que ella dio la existencia de su clan para crearla.
Fuese cual fuese la alternativa sabía que no podía abandonar la aldea o alejarse de Naruto-kun a partir de ahora…
Sin estar segura cómo por su mente pasó la conversación que tuvo con Shizune-san unas horas atrás cuando acompañó a Aska a recoger su protector que la avalaba como una auténtica Ninja de la hoja. La aldea de la arena necesita de un equipo médico de apoyo y Tsunade-sama no estaba todavía segura a quienes enviar ya que sería una misión de largo plazo.
.- Qué cenaremos hoy Hinata-chan?
Una animada y alegre Aska entró a su habitación mientras le sonreía inocentemente, sin tener idea del enorme y egoísta favor que ella le pediría o al menos eso creía ella.
.- Aska…- dijo mientras se levantaba y se sentaba mirando hacia la pelinegra- alguna vez has visitado el desierto?
-.-
Jamás imaginó que despedirse de Aska sería tan difícil para ella. Parada en la entrada de la aldea Hinata no podía dejar de sentirse cada vez más deprimida, ya que si bien, no mostraba en su rostro ni el menor signo de angustia, un constante dolor en su garganta le delataba la ansiedad que sentía ante la sola idea que por primera vez desde que la conoció estaría separadas por tanto tiempo, ya que incluso cuando estaban en el bosque, Tsubaki nunca había enviado a una de las dos sola a cumplir un trabajo... Shiro-kun solía decir que ella era como su sombra, sin embargo ella nunca lo había visto así, es más sin importar lo ruidosa o un poco híperquinetica o a veces demasiado directa para decir las cosas, Hinata le agradaba tener a una amiga y compañera como ella. No mentía cuando afirmaba que Aska se había convertido en la hermana que nuca tuvo.
Extrañaría a Aska.
Mientras Aska la abrazaba con fuerza por quinta vez, no puedo dejar de sentirse aun más culpable por haberle pedido a su amiga que se marchara con un periodo indefinido, arriesgándola a un posible encuentro y enfrentamiento con alguno de los equipos del Akatsuki. Aunque todo en su interior le decía que todo estaría bien, que Aska era fuerte e inteligente y nunca se pondría en riesgo innecesariamente. No debía preocuparse por nada ya que ella era la persona en la que más confiaba.
.- Prométeme que me escribirás- le pidió Aska mientras se separaba unos centímetros de ella- no te perdonaré nunca si no lo haces Hina-chan
.- Tienes mi más solemne promesa- respondió sonriendo levemente, rompiendo así su indiferente apariencia- una carta diaria comunicándote cada detalle de su vida sin ti, aunque estoy segura que serán bastante aburridas
.- No me importa- Aska la volvió abrazar- después de todo, yo haré lo mismo
La culpa volvió a apoderarse de su interior. Quería corresponder los abrazos de Aska, comportarse como una chicha normal, confesarle lo mucho que la extrañaría y el temor que sentía de enfrentarse sola a todas las miradas curiosas que la habían acosado desde el momento que llegó a la aldea. Pero no podía… más bien no recordaba como hacerlo. Tanto tiempo en el bosque de la sombras la había insensibilizado lo suficiente como para analizar todo lo que hacía y las posibles repercusiones que sus acciones tendrían. En esos momentos ellas no están solas, no podía despedirse como correspondía de su amiga porque sabía que mientras menos afectividad mostrara más segura estaría Aska.
Sabía que la Hokage las miraba con detenimiento, junto a unos anbus y más allá, los espías del clan. Después de todo, la sorpresiva petición de enviar a Aska a la aldea de la arena junto al equipo médico de apoyo, había sorprendido y producido de inmediato sospechas. Si bien tenía la ligera aprensión que algo no estaba bien y de la verdadera razón de su oferta no era por el deseo de Aska de conocer el desierto (al menos no completamente, ya que cuando le explicó la noche anterior su plan, Aska parecía más entusiasmada en ver las dunas y la arena sin mar que en proteger al ichiki) no podía negar que el hecho que Hinata estuviese sola facilitaría las cosas en cuanto a comprobar sus verdaderos conocimientos en cuanto al Akatsuki y su estancia en el bosque de las sombras.
Hinata sabía que se había convertido en un blanco, pero no tenía otra opción.
.- Extrañaré tu comida- lloriqueó Aska- tendré que comprar comidas preparadas sino quiero terminar intoxicada
.- Te das cuenta que haces que parezca tu madre?- le preguntó impávidamente mientras su amiga se sonrojaba furiosamente y se alejaba de ella
.- Hina-chan! No digas eso… como sea, creo que ya he demorado demasiado la partida- rió divertida tomando su bolso que estaba en el suelo junto a ella- no olvides escribirme oka-chan
.- No olvides cepillarte los dientes después de cada comida- respondió ante la burla de su amiga
Aska le enseñó su lengua y se dio media vuelta trotando hacia el grupo de ninjas médicos y la escolta de la arena que la estaban esperando sólo a ella, ya que el resto de los doctores ya habían terminado de despedirse de sus familiares hace mucho.
.- A lo olvidaba…- comentó en voz alta volteándose hacia ella- Si tu estúpido novio viene a pedirte que lo perdones no lo hagas, no importa lo condenamente sexy que sea!
Un silencio sepulcral fue lo que siguió luego de las palabras de Aska. Un silencio que duró unos instantes ya que un sonoro ladrido hizo que no se prolongara más que unos segundos.
Aska volvió a mirar hacia la entrada de la aldea y vio que en el momento que había volteado un grupo de ninjas habían aparecido en ese sitio. Un grupo que resultó estar formado por los antiguos compañeros de academia de Hinata y su primo.
Cualquier sentimiento de culpa que Hinata había sentido minutos antes por la partida de Aska se disipó mientras un casi imperceptible tic en su ceja derecha anunciaba la aparición de un nuevo sentimiento en su interior.
Gracias al cielo que Aska se marchaba lejos, de otro modo su integridad física estaría en peligro.
Continuará…
Empecemos por la esplendida excusa que hubo un terremoto en mi país y mi computador y animo se vieron gravemente afectados. Luego continuaré diciendo que tengo otros proyecto inconclusos y terminaré con el argumento que fui victima de la fiebre de Twilight y me leí de corrido todos los libros…
Ok. Ahora lo que realmente importa:
SIENTO LA DEMORA
No merezco perdón pero lo pido de todos modos…
Queridos lectores espero que este cap sea lo suficientemente bueno como para validar la espera. Sé que tengo que aclara ciertos punto y defender otros así que empecemos.
1.- SÉ QUE MUCHOS NO ESTAN COMODOS CON LA PAREJA SAKURA/NEJI pero chicos la mayor inspiración que tuve para empezar este finc fue luego de leer el maravilloso finc EL BLANCO INVIERNO (ver en mi perfil) y sin importar el tiempo que pase no puedo cambiar mi absurdo amor hacia esa pareja imposible. De todos modos dejo más que claro que este es un universo alterno pero intento que sea lo más cercano posible a manga y anime original. Aun cuando me vea en la obligación de alterar un poquito a Sakura...
2.- COMO LO PROMETÍ NARU/HINA COMENZÓ (y ya era hora). No puede resistirme a escribir sobre un Kiba celoso y revelar de inmediato el amor no correspondido de Hinata… XD Sé que la indiferencia de Hinata no cuadra con la dulce chica que es pero es necesario que se la así al menos para demostrarle quien es el jefe a los tarados de su familia.
3.- CONTINUARE CON EL PERSONAJE DE ASKA. El enviarla a la aldea de arena forma parte de una elaborada excusa para poder escribir sobre Gaara… a quien personalmente adoro. Además luego del sugerente comentario que hizo antes de partir gran parte del proximo cap será interesante. Ahora en relación a las palabras de Aska:
4.- ITACHI ES SEXY y nadie lo puede negar.
Se Despide
DarkHinata
