Legend of Zelda
Women in Love
Capitulo 07
There are really too many bad things to happen… but being betrayed can be the worse…
Sola en medio de la plaza, queriendo no ser vista, una pelirroja, ya sin poder aguantar la angustia, quiebra en llanto...
No recordaba este dolor que había dejado olvidado tantos años atrás, cuando había perdido a aquella que le había dado la vida. Era un recuerdo que había sepultado en el fondo de su corazón y que jamás se había atrevido a husmear, pero la repetición del evento trajo de regresó aquella horrenda sensación.
Ella estaba muerta de miedo sabiendo porque, pero sin saber que hacer. No sabía si llevaba horas o segundos llorando. Deseaba como loca poder despertar de esta pesadilla. El saber la razón del caso le dolía aun mas, y le desgarraba el no poder concluir otra cosa mas que el hecho de que no había nada que pudiera hacer.
Esta vez... Malon estaba realmente asustada...
Fueron muchas las cosas que había imaginado sobre este viaje, pero nunca algo como esto. Si Ruto moría... ¿Entonces qué? ¿Seguir adelante solo junto a Saria? ¿Seguir buscando a quien amaban con la pista por la cual Ruto dio la vida? ¿Como podrían ella y Saria merecer el amor de Link... cuando la única que realmente había luchado por él era Ruto?
No podía negar que se sentía algo furiosa con ella por haberse arriesgado de tal forma absolutamente sola, y no podía encontrar forma de justificar el que no hubiera pedido ayuda. Por un instante pensó que ella querría haber 'tenido el crédito', pero entonces recordó que, estando en sus últimas fuerzas, ella había gastado su último aliento para otorgarle aquella información, por lo cual 'egoísta' era lo ultimo que se le podía decir.
De alguna forma, todo esto hacia que le dieran ganas de abandonar esta búsqueda, si Ruto moría, ella no seria capaz de dejarla atrás siguiendo a solas con Saria, definitivamente no. Preferiría cargar su cadáver de regreso a Hyrule, hasta el Dominio de los Zoras, donde se le darían los honores correspondientes para una princesa y el funeral apropiado. Solo quizás después de eso se atrevería a seguir adelante con su búsqueda...
Pero... ¿Por qué estaba planeando ya todo esto? Era como si ya estuviera dando a Ruto por muerta... ¿Acaso tanto era su miedo... que no podía evitar el suponer solo el peor caso? No... ¡Tenia que haber una esperanza, por mas pequeña que fuera! ¡Ruto había luchado sola por encontrar a Link y ahora luchaba sola por seguir adelante!
- ¿Y yo qué?
¿No iba a hacer nada? ¿Iba a quedarse lamentándose allí en el parque hasta que sus ojos se secaran? No... tal vez no sabría como ayudar, y probablemente no podría hacerlo, pero su amiga no se merecía que le permitieran seguir en ese papel de heroína solitaria. Ya fuera su destino el vivir o morir... al menos Malon le acompañaría hasta el final.
———————————————————————————————————————————————————————————
No sabia como, ni siquiera estaba segura de si había costado mucho o poco, pero lo cierto es que Saria finalmente había enfocado sus ideas después de haber oído aquella voz que resonó dentro de su cabeza, con la cual estaba sumamente agradecida...
La pequeña se acercó a su agonizante amiga, acariciando su frente, la cual se sentía aun mas fría que antes... pero no sé preocupo, ella confiaba... NO, ella sabia que todo estaría bien...
- No te preocupes - Le susurró al oído - Aquí estoy...
Luego de darle una caricia mas, la Kokori dio dos pasos hacia atrás de la cama... y sonriendo, tomó firmemente el Cetro que Raúl le había otorgado.
Realmente sentía curiosidad por saber quien había creado tal bello artefacto, y que clase de mujer era la hermana de Raúl, anterior dueña de este. El cetro, el cual se ajustaba a la medida de la niña, tenia varios adornos verdes, como una esmeralda en la punta baja de este. La 'cabeza' consistía en un precioso cristal con una perfecta forma diamantina, acompañado por alas de ángel a ambos lados, junto a pequeñas hojas en los alrededores.
Sin dudas ni miedo, Saria alzó el Cetro comenzando a moverlo con delicada gracia por sus alrededores, casi como si estuviera bailando con él... descubriéndose a si misma...
- Link... - Suplicó en su mente - Ayúdame ahora...
No una Sabia... sino la que siempre estuvo dispuesta a ayudar. No una infante... sino una verdadera dama. No la amiga de la niñez... sino la primera y quien siempre lo amó...
Danzando como nadie jamás lo había hecho, el milagro ocurrió...
Una delicada y preciosa brisa empezó a correr espiralmente por absolutamente todo el pueblo... acariciando a todo lo que encontrara en su camino. Toda persona se sentía agraciado por tan bella corriente. Toda la naturaleza respondía ante esto... y si bien el aire no tenia la fuerza... las hojas simplemente se dejaban caer de los árboles comenzando a volar... a los pocos instantes, todos podían presenciar tal maravilla... como si fueran pétalos del cielo. Toda nube que había quedado la tormenta pasada se apartó del cielo... dejando libre paso al hermoso brillo del sol...
Malon, e incluso Paula y Sophie sintieron la presencia de la Sabia del Bosque desde donde estaban, pero quienes mas lo hicieron... fueron Raúl y Link.
En el centro de la espiral del viento, en la misma habitación donde se encontraban Saria y Ruto, la adorable Kokori seguía bailando en el ciclón de verdes hojas a su alrededor, bañadas en la radiante luz que entraba por la ventana. Sin abrir los ojos, la niña realizó los últimos pasos de su danza, alzando finalmente el cetro tan alto como pudo. Las hojas presentes se paralizaron, siendo al instante suprimidas en espacio y tiempo.
El sacrificio invocado a la naturaleza había sido respondido... y pequeños fragmentos de vida fueron dados en esas hojas... las cuales se inmolaron para devolverle la vida en su totalidad a la devota...
Sintiendo un alto cansancio espiritual, la niña se dejó caer sentada para recuperar el aliento, pero no pudo evitar las ansias por ver a Ruto, y mucha fue su alegría al encontrarse con su mirada.
El color había vuelto a su piel y el rosado a sus mejillas, sonriendo la Zora le miraba con evidente gratitud, sonrisa devuelta por la niña quien no sabía como expresar su alegría.
- Gracias... - Dijo como en un susurro... dejando caer lagrimas...
La Kokori se acercó gateando hasta su buena amiga, a quien tomó por la mano, tratando de contener su emoción y las lagrimas que luchaban por salir.
- De nada... amiga.
Ruto dejó escapar una pequeña risa, alzando como pudo su mano derecha para acariciar el rostro de su salvadora, con tanta delicadeza que logró relajarla...
- Ahora... - Dijo Saria, tomando a la mano de su compañera - Descansa... aun necesitas recuperarte un poco.
La ex-princesa afirmó con el rostro, para luego cerrar los ojos y caer dormida profundamente. Su amiga se quedó a su lado, de rodillas ante la cama, sin estar segura de si podría explicar lo ocurrido, pero sin preocuparse por ello. Nada podría quitarle la alegría de ahora...
No solo había logrado sentirse útil, sino que ahora sentía como si hubiera despertado una parte en su interior, una sensación que solo recordaba haber tenido cuando despertó como la Sabia del Bosque. Podía sentirse mas... 'completa' personalmente...
- Link... ¿Estarías orgulloso de mi? - Pensó para sus adentros...
Pero trágicamente, la pobre niña fue sacada abruptamente de sus pensamientos por una fuerte mano que sujetó firmemente su nuca, alzándola al instante y estrellando violentamente contra la pared del otro lado de la habitación.
La mano que la había sujetado aun la tenia firme por su cuello, sosteniéndolo firmemente por el cuello y manteniéndola suspendida y apretada contra la pared. Apenas podía respirar, y estaba bastante aturdida por el golpe, por lo cual le costó demasiado el llegar a ver quien rayos era su atacante...
Pero cuando descubrió de quien se trataba... prefirió jamás haberlo sabido...
