Lean las otras historias... por favor! Espero que les gusten, si ésta les gustó las otras es posible que también!
Epílogo
Sentí que podía respirar por mi misma nuevamente. Jalé aire para inundar mis pulmones.
- ¡Hija! ¡Hija! – escuché la voz de mis padres.
Abrí los ojos para darme cuenta que estaba en un cuarto lleno de doctores boquiabiertos. La luz de las lámparas me lastimaba un poco.
- ¿Qué pasó? – pregunté atolondrada.
- ¿No lo recuerdas? – me preguntó Ness.
¿Qué hacía Ness aquí? ¿Y Edward?
- No – respondí, no recordaba nada, esa era la verdad. Pero las imágenes llegaban a mi cabeza poco a poco.
"El accidente" – me dije a mi misma.
3 meses después
- ¿Vamos a ir a comer? – me preguntó Edward.
- Sí, claro – le sonreí.
- Jacob, Ness, Alice y Jasper ya nos están esperando en el restaurante.
- Genial – volví a sonreírle.
Me despedí de mis padres que eran más sobre protectores con mi hermano y conmigo, como si eso pudiera ser posible, desde el accidente, del cual por cierto los doctores decían que era un milagro mi rápida recuperación.
- ¿Invitaron a Jessica? – le pregunté a Edward mientras caminábamos por la avenida que dirigía al restaurante.
- Sí, pero no aceptó, sus nuevas amigas y ella iban a ir al cine o algo así – me dijo – Yo creo que aún no puede verte a los ojos.
Negué con la cabeza mientras él me abrazaba, éramos muy felices desde que Jessica nos explicó todo. La verdad es que al igual que Alice me pareció que en parte nosotros habíamos tenido la culpa de lo ocurrido. Ahora Jessica apenas y nos hablaba, había conseguido nuevas amigas y casi siempre nos cortaba la vuelta.
Mi mente volaba en esos pensamientos y no me fije de un chico que venía caminando y con el cuan choqué.
- Lo lamento – le dije rápidamente.
- No te preocupes, está bien – Su voz me recordó a alguien pero no supe quién.
Volteé a mirarlo, su rostro también me era familiar aunque no sabía de dónde.
- Ten más cuidado – me sonrió y siguió su camino.
¿Quién era? Yo lo conocía, estaba segura pero… ¿De dónde?
- ¿Estás bien Bells? – preguntó Edward – Lo siento, no lo vi.
- Sí – le respondí rápidamente y seguimos nuestro camino.
Sin embargo no me pude resistir a voltear, el chico aún seguía ahí, viéndome. Me guiñó el ojo y algo raro me inundó haciéndome sonreír sin querer.
- ¿James? – su nombre, aún no recordaba de dónde lo conocía pero ese sin duda era su nombre.
- ¿Segura estas bien? Si quieres podemos regresarnos – Edward volvió a preguntar y yo no pude más que mirarlo a los ojos y asentir.
- Estoy bien y los chicos ya deben estarnos esperando – le sonreí y me dio un suave beso en los labios.
Volví a voltear antes de seguir caminando pero el chico… ya se había ido…
Muchas gracias por llegar al final de la historia a pesar de mis no tan seguidas publicaciones! No sé cómo no me cancelaron la cuenta por no usarla!
Un beso!
