Capitulo 9: La Orden
"Qué bueno es volver a verte lástima que no me recuerdes"
-¿Hola?... disculpen me gustaría ver a Allen Walker y al general Cross Marian si es posible- dijo hablándole a aquella enorme puerta
-Claro, pero primero deja que el guardia de la entrada te revise- dijo una voz
-¿Guardia?- pregunto buscándolo- Hola- dijo mirando la cara esculpida en piedra que estaba sobre la puerta (suponía que ese era el guardia) la cuál abrió los ojos y la examino con una especie de rayos x.
-Estoy frita- pensó tragando saliva- seguro que me descubren
-¡Está limpia!- grito el guardia- abriendo la puerta
La puerta del castillo se abrió por sí misma y la chica entro dando un suspiro.
-Creo que no reciben visitas muy a menudo- pensó mirando a la muchedumbre mientras intentaba encontrar el rostro de Allen entre la gente.
-¡Allen!- grito cuando por fin lo encontró dirigiéndose a él- que bueno es volver a verte, has cambiado mucho- dijo la muchacha mirándolo
-¿Cómo sabes mi nombre?- le pregunto Allen desconcertado
-¿Eh? ¿No me reconoces? Soy yo, Lidya
-Lo siento pero no conozco a ninguna Lidya… debiste confundirme con alguien más- se disculpo el muchacho
Ya había pensado que podía pasar pero ahora que estaba en la situación le dolió mucho el comentario, y solo había un culpable de aquello…
-Cross…- siseo, su cara se había convertido en una mueca de absoluto enojo a tal punto que Allen retrocedió un paso, estaba más que cabreada- … ¡¿Dónde estas Cabrón?- Volteo a ver a la gente- ¿Dónde esta el general Cross?
-Lo-lo siento pero nadie puede ver al general Cross- le respondió un hombre un tanto asustado
-¡Está bien! Lo buscare yo misma-dijo dirigiéndose hacia el pasillo que tapaba la masa de gente.
Las personas cerraron los ojos esperando el colapso con la chica el cual nunca se produjo, para cuando abrieron los ojos Lidya ya iba a la mitad del pasillo.
-¡Lo voy a descuartizar!- dijo mientras subía un piso y luego a otro- ¡no va quedar de el suficiente para el funeral!- dijo mientras seguía un pasillo mas y se detenía frente a una puerta- ¡aquí estas!- grito mientras tiraba abajo la puerta de una patada
Entro a la habitación hecha una fiera pero cuando lo vio ahí sentado fumando y tomando vino, como siempre, la mitad de su ira se esfumo como una vela apagada por el viento.
-Eres muy ruidosa, sigues siendo una mocosa sin modales- le dijo calmadamente Cross como si todos los días una niña de 14 años tirara la puerta de su cuarto
-Y tú sigues siendo el mismo viejo mujeriego, fumador, bebedor y manipulador- contesto ella- me alegro de volver a verte… por cierto yo quería preguntarte algo- comento como si nada acercándose a el
-¿Qué quieres?- le pregunto Cross descortésmente
-¡¿Cómo pudiste no decirle nada a Allen de mí?- pregunto dándole un puñetazo en la cabeza- ¡Le dices que los recuerdos de mi padre terminaran por consumirlo pero no que alguien esta buscando una cura para eso!
-¿Has dicho padre?- pregunto una voz a sus espaldas
Era un hombre, alto, con bigote y tenía un aire de superioridad que le desagrado bastante, además de la puerta se asomaba la masa de gente pero a quien realmente miraba era a Allen quien parecía un tanto asustado
-Me presento una vez más, mi nombre completo es Lidya Nostramorte, encantada de conoceros- dijo cortésmente extendiendo una mano para saludar al hombre
-Teniente Leevier- se presento el hombre ignorando su mano extendida- contesta la pregunta
-Pues ya que, he metido la pata y ahora debo pagar- dijo resignándose, dejo que el camuflaje se fuera descubriendo su piel del color de las cenizas- odio esta piel, ya estará contento- dijo mirando al teniente con cara de pocos amigos, ese hombre cada vez la caía peor
-¡¿Qué? ¡¿Una Noah?- gritaron varias personas en la puerta, otras se quedaron estupefactas y otras más retrocedieron asustadas
-Así que eres una Noah- dijo Leevier con cierto tono posesivo, estirando una mano para tocarla
-No me toque- gruño dando un paso atrás, empezaba a odiar a aquel hombre- si soy una Noah pero debería mirar esto- dijo levantándose los mechones de pelo que le cubrían la frente- ¿Qué falta en esta imagen?- pregunto
-No tiene estigmas- respondió un muchacho de lentes asomándose desde la puerta
-Esta en lo correcto, solo los Noah's al servicio del Conde tienen estigmas- explico- yo no soy uno de ellos, no he venido para matar a nadie solo quiero unirme a la Orden
-Y quien te va creer ese cuento- le pregunto el teniente y varias personas asintieron concordando con aquel tipo
-Tengo el derecho, es cierto que soy hija del Catorceavo- se estremeció al pronunciar ese nombre- pero también lo soy de la general María Nostramorte además de que soy alumna del general Cross- dijo contando con los dedos las evidencias
-¿Tienes pruebas de ello?
-Esta cadena era de mi madre- dijo señalando la cadena en forma de lirio que llevaba al cuello- y sobre el entrenamiento pregúntenle a él- apunto con un dedo a Cross
-Ella estudio un año conmigo- respondió sencillamente el aludido
-Estas pruebas se pueden imitar- afirmo el teniente
Pero ella ya no lo escuchaba, ese hombre no le creería hiciera lo que hiciera, le preocupaba más Allen. Se acerco a él resuelta a que si no la reconocía se iría de hay para tocar a la puerta del Conde como suicidio seguro...
-Sé que no lo recuerdas pero tú y yo nos conocimos cuando éramos niños, Nni-san- le dijo al borde de las lagrimas
La última palabra logro un cambio en el rostro del muchacho: sus ojos se enternecieron y una sonrisa se le dibujo en la boca.
-No lo recuerdo, sin embargo me das una sensación familiar, Onne-san- le dijo Allen dejándola muda
-Que conmovedora escena lástima que tenga que acabar- dijo la voz del teniente Leevier
-Si esto no es una prueba de que conozco a Allen no se que lo será- gruño volteándose, definitivamente aborrecía con toda su alma a aquel hombre- espere, acabo de recordar algo- dijo buscando en su bolsillo, posteriormente saco una hoja de papel- esto es una evidencia irrefutable de que fui alumna de Cross
-Esto es solo una factura- dijo el teniente mirando la hoja
-¡Exacto! Mire la cuenta final y los artículos- exclamó- ¡40,000 yenes! Y todo en cigarrillos y alcohol, ¿Quién en este mundo aparte de Cross puede gastarse esa suma en algo así?- pregunto exaltándose como hacía cada vez que recordaba sus deudas- ¡Nadie! ¡Un solo año con ese desgraciado y me endeude hasta el cuello!... ¡Los trabajos fueron muy duros y mis salarios mínimos! ¡Tuve muchas veces que rogar y degradarme hasta lo mas bajo para poder pagar! - dijo sin dar tiempo a que nadie respondiera su pregunta inicial
-¡Maestro! ¿De verdad hizo trabajar así a una niña tan pequeña?- le pregunto Allen a su maestro algo furioso.
Sonrió viendo a su hermano defenderla pero si alguien no la apoyaba pronto no iba a volver a verlo.
-Yo creo que hay que darle una oportunidad, teniente Leevier- dijo un hombre
Lo miro de arriba abajo: no era muy mayor no más de 30 por lo menos, cabello de color morado oscuro, llevaba lentes y una bata blanca pero lo que realmente la convenció fueron sus ojos: tenían cierta ternura la cual le sugirió que era una buena persona.
-Si está en contra de Leevier no puede ser tan malo- pensó- umm… lo he visto antes pero no recuerdo su nombre…
-Komui no espere menos de ti- dijo Leevier con mala aprobación- si tanto quieres que se quede estará bajo tu cuidado
-¡Qué suerte! Estaba a punto de pedirte eso mismo- respondió Komui con una sonrisa
-Es un gusto trabajar contigo, Komui-san- lo saludo extendiendo la mano nuevamente
-También lo es para mí- le contesto mientras le daba un apretón de manos- y no es necesario que uses el san, llámame Komui, Lidya
-¡De acuerdo! Komui- acepto de buen agrado
-Ahora tus primeras ordenes son…- los interrumpió Leevier
-¡Ja!- se rió ella interrumpiéndolo esta vez a él- voy a dejar una cosa clara: yo no acepto órdenes de n-a-d-i-e, solo recibo consejos de mis amigos
-Cuidado con lo que dices, Noah, o te echare de aquí- le advirtió Leevier visiblemente enojado
-¿Tú? ¿Echarme?, no me quede porque tú me hayas dado permiso si no porque Komui me acepto- le explico mirándolo seriamente- si tengo que obedecer a alguien seria a Komui- dijo dejando claro que lo odiaba- desde ahora las cosas van a cambiar mucho- pensó mientras hacía que su piel volviera a su aspecto humano y salía del cuarto acompañada por su hermano.
Lidya y Allen por fin dejaron la muchedumbre para poder hablar un rato a solas pero de camino una voz llamo al muchacho:
-¡Hey Allen!- le gritaba un muchacho pelirrojo mientras corría hacia los dos hermanos seguido de una muchacha y un hombre de pelo negro con un mechón blanco en el flequillo.
-Lavi, Lenalee, Krory ¿Qué hacen aquí?- les pregunto a todos una vez que estuvieron cerca
-Tú tienes mucho por explicar- le dijo Lavi a Allen con tono severo
-Allen, ¿Por qué no nos dijiste que tenias una hermana?- le pregunto Krory
-¿Qué no confías en nosotros?- pregunto Lenalee
-No es eso… es una larga historia que ni siquiera yo sé- se apresuro a responder Allen- Lo único que puedo hacer es presentárselas
-¡Gusto en conocerlos! Mi nombre es Lidya-los saludo a todos
-Aquellos tipos de central son unos mentirosos dijeron que eras un monstruo horrible- dijo Lavi mirándola fijamente- pero pareces solo una pequeña niña
-Lavi-kun vas a hacer que me sonroje- dijo la aludida con un poco pena
-Llámame solo Lavi, creo que todos estamos de acuerdo con que nos llames por nuestros nombres ¿verdad?- pregunto Lavi mirando a sus compañeros los cuales asintieron
-Entonces Krory, ¿te molesta si te llamo Kro-chan?- le pregunto al mayor de todos
-No hay ningún problema- respondió Krory sonriéndole
-¡Eso no es justo Krory, tu nunca dejas que te llame así!- se quejo Lavi
-Vamos, chicos, no se peleen- los calmo Lenalee antes de que Krory pudiera responder
-Nni-san ¿te parece bien si ellos también vienen?- le pregunto Lidya a su hermano
-Está bien- contesto Allen
-¿A dónde vamos?- pregunto Lenalee curiosa
-Vamos a platicar un rato en el Arca- le respondió Allen con una sonrisa
-Ustedes dos parecen ser buenos amigos- comento Lidya
-¿Por qué dices eso?- le preguntaron al mismo tiempo los aludidos
-No sé, solo me da la impresión de…-fue interrumpida por un destello que resulto ser una katana (más específicamente Mugen la inocencia de Kanda), había alcanzado atraparla entre las manos evitando que le cortara la garganta
-¡¿Kanda que estás haciendo?- preguntaron Lavi, Allen y Krory
-Esta chica exhuma una sed de sangre muy grande- respondió Kanda simplemente
-Y tú tienes una aura muy agresiva- comento Lidya, sonreía como si no tuviera una espada a punto de cortarle el cuello-es un placer volver a verte Yuu
Kanda miro furioso a Lavi ya que era el único que lo llamaba por ese nombre.
-No me mires a mí, yo no le dije nada- respondió Lavi ante la mirada de Kanda
-¿Cómo sabes el nombre de pila de Kanda?- le pregunto Allen sorprendido
-¿Creíste que te deje sin vigilancia?- le pregunto retóricamente- te vigilaba de vez en cuando y así conocí a tus amigos pues pasas con ellos la mayor parte de tu tiempo, te lo explicare más tarde- explico Lidya- ahora… Yuu ¿podrías quitar a Mugen de mi cuello?
-No me llames por ese nombre- le dijo Kanda con tono amenazante
-No estás en posición de negociar, recuerda que soy una Noah y estoy en una muy buena postura para destruir tu Inocencia- le dijo con una sonrisa burlona
-No lo harás, te correrían de aquí de inmediato- afirmo Kanda
-¿Quieres apostar?- le pregunto sonriendo de oreja a oreja
Un pequeño destello recorrió la espada haciendo que vibrara un poco.
-De acuerdo, tú ganas- acepto Kanda de mala gana sacando su katana de entre las manos de Lidya dejándole una mueca de dolor a esta
-No tenias por qué ser tan brusco, miras lo que has hecho Yuu- le reprocho enseñándole sus manos ensangrentadas
-Dijiste que quitara mi espada de tu cuello pero no como- contesto Kanda con una sonrisa burlona después se dio media vuelta y se marcho
-¿Estás bien?- le pregunto Lenalee tomando sus manos entre las suyas
-Estarán bien en un momento- respondió cerrando los puños y después abriéndolos: tanto la sangre como las heridas habían desaparecido
-Te curas bastante rápido- comento Krory mirando las manos recién curadas de la muchacha
-¡La próxima vez que Kanda haga algo como esto lo voy a descuartizar!- prometió Allen bastante enojado
-No es necesario, después de todo Yuu siempre se comporta así-lo calmo Lidya- bueno, vámonos o no tendremos tiempo para charlar- les dijo mientras proseguía el camino al Arca- "la Orden es un lugar interesante llena de gente aun más interesante, ¡me encanta!"- pensó Lidya con una sonrisa
