Felicidades a Sesshomaru-sama por ser ganadora del comentario 100. Este capítulo está dedicado a ti, que lo disfrutes.

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No sé hasta dónde me lleve este camino, este difícil camino de tu espera… Si yo pudiera rogarte te rogaría, si supiera pedir te pediría; te diría que pronto, que te necesito, que esto es urgente, imprescindible. Pero me he acostumbrado a aguardarte en silencio."

Jaime Sabines —

Capítulo IX: Viaje Escolar

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Sesshomaru Taisho era el misterio más grande en la vida de Kagome, si la clase no era con sus ex-amigos, no usaba su voz de príncipe para pronunciar su nombre. Ayame y el resto de los chicos ya no le dirigían la mirada, excepto Sango, quien siempre le saludaba donde la veía.

—Tus amistades con la representante del grupo 1-E parecen mejorar —le dijo su sempai sentado en la mesa de la biblioteca estudiando.

—Sango-chan se disculpo conmigo a finales del semestre pasado, ella estaba muy avergonzada por todo lo que pasó.

Kagome sonreia al recordar las disculpas de la castaña que fue su primera amiga en ese país. Sesshomaru se sintió tranquilo de que ella no extrañase a su antiguo grupo, la presencia de InuYasha junto a ella era innecesaria.

—Taisho-sempai debe ir al viaje escolar que la academia organiza cada año. —dijo la chica.

—No voy a ese tipo de cosas —respondió el ambarino al acto.

—Pensé... que podríamos ir juntos... —su mirada cayó sin querer al suelo. Triste.

El viaje escolar que se organizaba a principios de cada semestre era para que los nuevos estudiantes de cada grupo se conocieran e hicieran nuevas amistades.

—Si no tengo nada que hacer para ese día, iré —respondió levantándose y tomando sus cosas.

Eso bastó para que Kagome recobrara su buen humor y sonriera planeando su próximo viaje junto a su sempai.

*****APDT*****

Una llamada fue lo único que alerto a Sesshomaru. Hakudoshi llamaba para advertirle sobre su kohai, que estaba en la mira de todas sus acciones y que Bankotsu regresaría pronto. Bankotsu no era alguien a quién Sesshomaru quisiera cerca de Kagome, algo debía hacer si ese molesto tipo regresaba.

—Sesshomaru-sama... —dijo Anker pasando su mano frente su rostro.

—Que quieres Anker... —dijo el ambarino enojado. Ser interrumpido mientras pensaba algo tan serio no le agradó.

—Hay un chico que vino a verlo —contestó

Sesshomaru le vio extrañado, ¿Quién podría venir a buscarlo? Él no tenía amigos, y Kagome no era vista como una amiga por él, sino como algo más.

—¿Se presentó?

—Así es, señor. Es Naraku Onigumo —dijo Anker.

Sesshomaru endurecio su mirada —Hazlo pasar —contestó.

Anker salió cerrando la puerta del estudio. Al momento un chico con unas botas oscuras muy varoniles, una chaqueta negra y jeans oscuros entró.

—Naraku... —murmuro Sesshomaru al verlo pasar.

—Sesshomaru... —respondió el pelinegro sonriendo maliciosamente.

—¿Que quieres? —dijo el ambarino.

—Sólo vine a advertirte, Bankotsu estará aquí en el siguiente mes, cuida a tu amiguita porque ese es su objetivo —vio que el peliplata no se inmutaba —Aún esta buscando venganza por Jakotsu.

—Hakudoshi ya me lo dijo —respondió aburrido.

—Hm, no está de más mi advertencia, no deberías involucrar a esa chica, seguramente es una versión más adulta de Aome; pasará lo mismo que pasó con Rin.

El ambarino se cruzó de brazos, caminó hasta sentarse en uno de los sofá del despacho. Naraku siguió en su lugar de pié.

—No lo entiendes Naraku, Kagome es importante.

Naraku vio a Sesshomaru con profunda tristeza y soltó un suspiro resignado.

—Entiende Taisho, a Bankotsu no le agradas. Y accidentalmente mataste a su hermano menor favorito, el tipo quiere destruirte por eso.

—Ya lo sé Naraku, la vida de Rin también fue tomada por mi error —respondió con voz severa.

—¡Esa chica no es Aome, al igual que Rin tampoco lo era! —le gritó el pelinegro.

Sesshomaru no volvió a ver a la niña, al encontrarse con la huérfana Rin, vio en ella a Aome, teniendo la misma edad y siendo tan parecidas, conmovió el corazón del joven de quince años y la cuido como hubiese cuidado a Aome. Hasta que las rencillas entre Bankotsu y él llegaron a extremos.

—Ella... Kagome es la verdadera Aome... —el ambarino suspiro tranquilo. Naraku no dijo nada y dio la vuelta dispuesto a marcharse.

—Entonces cuida muy bien de ella, Taisho —Naraku caminó a la puerta —Toma todas las medidas posibles, yo también cuidaré de ella.

El pelinegro cruzó la puerta y Sesshomaru se quedó con no muy buenos sentimientos hacia lo que dijo. Él era el único que debía cuidar de Kagome.

*****APDT*****

Últimamente Kagome se sentía observada, pero como ella no era alguien muy quisquillosa le resto importancia.

—Dime hija, cuando es el viaje escolar? —preguntó su abuelo durante la cena.

—Es este viernes, pasaremos la noche en un hotel en Osaka y luego iremos a Kobe, regresamos el lunes en la tarde.

—¡Vaya! Como se espera de una academia de ricos... —dijo Souta un poco celoso.

La razón porque Kagome estudiaba en una escuela de ricos era simple. Ella era la heredera de su abuela paterna. La casa en londres y todo el dinero le quedó a ella, incluyendo sus ojos azules.

—Agatha sigue cuidando de ti, hija —le dijo su abuelo con nostalgia.

—Yo no conocí mucho a la abuela Agatha —dijo Souta comiendo para no seguir hablando.

—Agatha-san te quería igual, Kagome es igual a Kyouta por eso es que tu abuela la quería tener cerca.

—Tampoco conocí a papá... —dijo el chico aún más frustrado.

Naomi bajo su rostro muy triste, no era su culpa que su esposo muriera, ella también lo extrañaba, cada vez que veía a su hija se acordaba de él, sus ojos azules, su cabello negro con esos tonos azules, sus habilidades en Karate y lo lista que era. Era una auténtica Higurashi.

—Vamos Souta —dijo Kagome —Otou-san no estuvo mucho con nosotros pero él nos quería mucho y deseaba tanto que tú nacieras...

Los ojos del niño se aguaron —¿porqué?

—Porqué sino el apellido Higurashi se perdería conmigo y deseaba que hubiese un hombre en casa cuando el estuviera trabajando, yo no puedo cuidar a Mamá y el abuelo sin tu ayuda, además tú también cuidas de mí con lo despistada que soy.

—¡Hermana!

Souta se echó a llorar en los brazos de su hermana, si tan solo tuviese un hermano mayor, el vacío por su padre se volvería más pequeño, era un niño de tan sólo diez años. La presencia de Sesshomaru Taisho le caía muy bien.

—¿Cuando vendrá Sesshomaru-Niisan?

Un aura siniestra rodeo a Kagome.

—Sesshomaru-sama ¡Sesshomaru-sama! —gritó Souta del miedo.

*****APDT*****

El viaje escolar era un éxito, estaban aterrizando en Osaka, un autobús los llevaría a su destino, en una de las tantas montañas de Japón existía un parque de diversiones único con su hotel.

—Increíble, pronto estaremos en "Land" y aún no son la diez de la mañana —Yuka estaba emocionada viendo a los lados.

—El aire de montaña es muy fresco —dijo Houyo alzando su cabeza por encima su asiento.

—Y también dicen que para entrar al parque se rifa el disfraz —dijo Eri junto a Houyo alzando su cabeza por encima de su asiento.

—Kagome-chan está muy distraída —dijo Ayumi pasando su mano frente a ella. —Será porqué Sesshomaru Taisho no vino al viaje.

Al oír el nombre de su sempai, la mente de Kagome que andaba por la nubes aterrizó en tierra.

—¡¿Eh?! No es eso, él si vino o va a venir.

Los demás la vieron extraño, Eri y Houyo regresaron a sus asientos y Yuka y Ayumi guardaron un poco de silencio. Los asientos estaban en orden de tres por fila y la pelinegra estaba junto a la ventana. Sostenía su móvil con fuerza, señal de que él vendría.

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From: Taisho Sesshomaru

Subject: Viaje escolar.

Tuve un contratiempo, estaré en el hotel para las once de la mañana.

Esta era la esperanza a la que se aferraba Kagome Higurashi, deseaba que él estuviera para cuando ellos llegaran.

"Por favor, llega con bien sempai" rezo la chica a Kamisama.

El hotel era grande y lujoso, tal como Kagome lo imaginó, eran las diez de la mañana y todos bajaron a ubicarse en sus habitaciones, Kagome le tocó la misma habitación que Yuka, Eri y Ayumi.

—¡Kyaaa! ¡Increíble! Estamos en la misma habitación. —dijo Ayumi muy contenta.

—Pensé que nos ordenarian conforme a las listas y todas quedariamos separadas. —dijo Eri pensativa:

"Aru Ayumi - Grupo 1 (A -E)

Higurashi Kagome - Grupo 2 (F - J)

Mishimoto Eri - Grupo 3 (K - O)

Sakasagami Yuka- Grupo 4 (P - T)"

—Mi hermana dijo que siempre se ha ordenado conforme a las listas —informó Yuka.

Kagome no sabía que este también era un favor se su querido sempai quién atormento al pobre viejo Boukosenou-sensei para que ella no se sintiera sola y quedara con sus amigas durante el viaje escolar.

—Pues es una suerte que quedemos juntas, y también no quedamos con chicas de otros años. —dijo Kagome.

—Ya quiero entrar al parque y saber que voy a ser... seguramente alguna princesa... o tal vez una sacerdotisa o alguna mujer importante —los ojos de Eri brillaban de emoción.

—Kagome no vienes? Varias personas ya bajaron al parque, que bueno que dieron las orientaciones antes de bajar del autobús.

—Son casi las once, esperare un poco antes de ir.

—Entonces envíanos un texto para reunirnos —Dijo Ayumi saliendo con las chicas de la habitación.

Kagome asistió, decidió dar la vuelta al hotel y esperar a que su sempai apareciera, ella quería tanto hacer esas cosas con él.

" Que estoy pensando! Si hago eso es casi como una cita! Debí ir con Eri y las chicas."

Un bello jardín otoñal capta su atención, pero al acercarse al cedro que está en el jardín ve la silueta de alguien leyendo sentado en la base del árbol, el extraño al notar la presencia de la azabache lee en voz alta un fragmento del libro:

¿Qué clase de gente vive por aquí?

En esta dirección — dijo el Gato haciendo un gesto con la pata derecha — Vive un Sombrerero. Y en está dirección — e hizo un gesto con la otra pata — Vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.

Pero a mi no me gusta tratar a gente loca — protestó Alicia.

Oh, eso no lo puedes evitar — repuso el Gato — Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estas loca.

¿Cómo sabes que yo estoy loca? — preguntó Alicia.

Tienes que estarlo — afirmó el Gato —, o no habrías venido aquí.

Ella recordaba esa parte del libro de Lewis Carroll, era su libro menos preferido que al final término gustando: Alicia en el país de las maravillas.

El extraño se levanta al terminar la lectura, Ve a Kagome de pie cerca del cedro y ladea una maligna sonrisa. El chico camina hacia ella, cabello largo atado en una trenza, tez morena y ojos negros, una playera a cuadros de color azul acompañan a sus jeans gastados y unas zapatillas negras completan el atuendo.

—¿Estás perdida, pequeña gaviota? —le preguntó el extraño de ojos oscuros.

—Para estar perdido uno no sabe el camino y yo sé por donde vine —respondió con recelo, le inspiraba la misma aura que Hakudoshi.

—Buena chica, vuela pronto gaviota —se acercó a ella lo suficiente para susurrar en su oído —o te encerrare en una jaula para siempre...

El tono mordaz y amenazante de su voz la hizo temblar.

—Pero antes de ello te haré sufrir, pequeña Kagome... —La sonrisa maligna se agrando en sus labios y siguo caminando como si nada ocurrió cargando su libro y repitiendo la frase: Todos aquí están locos. Yo estoy loco. Tú estás loca...

Kagome se desplomó en la grama artificial del jardín, su cuerpo entero temblaba y un escalofrio recorría su espina dorsal, ese chico hablaba en serio, con sus manos temblando marco el número de su sempai.

¿Kagome? —Sesshomaru se sorprendió por la llamada.

Taisho-sempai... —sus nervios la traicionaban, no sabía que decir.

¿Sucedió algo Kagome? —preguntó algo preocupado.

N-no, nada —mintio —¿Cuando estarás aquí?

Sus manos temblaban y aún no se levantaba del césped, no tenía la fuerza física luego de semejante amenaza.

Pronto...

La chica no soporto la presión y las lágrimas acudieron a sus ojos, Sesshomaru escuchó su llanto desde el otro lado de la línea.

Tengo mucho miedo, sempai —dijo entre sollozos —un chico de trenza me dijo que me haría sufrir...

Sesshomaru se enojó con Bankotsu, no sabía como se adelantó a los hecho pero amenazar a su Kagome era imperdonable.

Kagome, voltea. Ya estoy aquí.

Kagome volvió a ver hacia atrás y en efecto, Sesshomaru Taisho se erguia en toda su estatura con su teléfono en una mano y en la otra una tarjeta de habitación. Kagome por inercia corrió hasta refugiarse en los brazos de su sempai, sorprendido por el abrazo repentino sólo atino a pasar sus brazos por su espalda y acariciar su cabello.

—Kagome... no te separes de mí en este viaje, ese chico es peligroso.

La azabache asistió y se limpio las lágrimas, avergonzaba por lo sucedido no levantó la vista y aceptó merendar con su sempai antes de dar una vuelta por el parque de atracciones.

La suerte es loca y a cualquiera le toca, una vez pasaron por la entrada del parque la rifa de sus disfraces no fue tan infructuosa, como Kagome prometió le envió un texto a Ayumi preguntando donde estaban y se reunió con ellas en compañía de Sesshomaru.

—Wow, Kagome-chan se ve linda en ese kimono de princesa... —dijo Houyo al verlos llegar.

—¡Kyaaa! Taisho-sempai se ve sexy con ese traje de samurai, incluso lleva una katana... —dijo Eri.

—Hola —Dijo Kagome. —sus disfraces son...

—Ni lo digas... —repuso Ayumi.

Todos tenían disfraces comunes: Houyo era sirviente, Ayumi era campesina, Yuka era ayudante de shinto y Eri una mujer ninja.

—Tal parece que todos estamos al servicio de Kagome-sama —dijo Yuka.

—Taisho-sempai y yo protegeremos a Kagome-hime —dijo Eri sacando sus dagas de la cintura —nadie tocará a nuestra princesa.

Todos excepto Sesshomaru, reían por el comentario, la vista del ambarino estaba puesta en el par de pelinegros que esperaba ver aparecer.

Sesshomaru se apartó un poco de ellos y se reunió con Anker y Huper quienes venían vestidos de soldados. Los chicos siguieron hablando de los disfraces.

—¡Kyaaa! Esos soldados pelinegros están muy guapos —dijo Eri emocionada.

Huper le lanzó una mirada sexy a la chica. Sesshomaru golpeó a Huper en su cabeza.

—Concentrate Huper.

—Escoltaremos a Kagome-chan donde sea que vaya, por seguridad —dijo Anker.

—Asegurense de que Bankotsu o Hakudoshi no se acerquen a ella.

—Entendido, Sesshomaru-sama —dijo Anker arrastrando a su gemelo lejos de Eri.

—Eri-chiiii... —lloraba Huper al ser arrastrado.

*Información proporcionada por Kagome: los nombres de sus amigas*

—Tamilla-saaaaan... —dijo Eri siendo arrastrada por Ayumi fuera de las garras del pelinegro. * Información proporcionada por Kagome: El pelinegro se llama Huper Tamilla y su hermano Anker Tamilla*

—Alguien debe corregir el amor de Eri por los chicos —dijo Ayumi.

—¡Oh! Ayumi-chan está enojada —dijo Yuka.

*Ayumi y Eri se conocen desde el cuarto grado, Yuka desde el quinto*

—Calma tus pasiones Mishimoto, Tamilla-san es un adulto y tu una chica de instituto. —Le dijo Houyo un poco celoso.

—¿Cuanto piensa llorar por ese tipo? —preguntó Sesshomaru a Kagome, ellos iban de último, Ayumi iniciaba el desfile arrastrando a Eri, Houyo y Yuka los seguían.

*Ese tipo: Lolicon de Huper, Sesshomaru desprecia que sea un pervertido*

Kagome sonríe por la pregunta de su sempai, si Huper cortejaba a Eri se meteria en problemas porqué era menor de edad y también porqué Eri era muy celosa.

—Se le pasará cuando encuentre otro que le guste —dijo Kagome —Eri es muy celosa y también practica luchas.

Sesshomaru sonríe malignamente.

—Es buena idea dejar que salga con ella —dijo el ambarino.

—Será golpeado hasta morir... Eso le enseñara a no ser un Lolicon pervertido.

Ambos sonrieron, el futuro pintaba mejor para ellos, aunque los presagios de tormenta apenas comenzaban. Bankotsu empieza a mover sus piezas, con un sólo movimiento puede hacer todo el tablero se mueva. ¿Cómo piensa Sesshomaru detener esto, cuando apenas es consiente de sus propios sentimientos? Kagome buscará respuestas a sus preguntas no contestadas, en especial ¿Quién es ese chico?

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TA —DA

Hola a todos, ¡Selene reportandose! Aquí un nuevo capítulo de A pesar de Todo para que lo disfruten, es cierto que no he actualizado todas mis historias, pero siempre que tengo tiempo trato de escribir, algo que me gusta. Por ejemplo hoy se me ocurrió material para una nueva historia pero aún está en proceso, o sea en mi cuaderno de ideas. No se preocupen, trataré de priorizar las que tengo en está página publicadas. El termino lolicon es usado para referirse a los chicos mayores que le gustan las chicas menores (Loli). Gracias a los nuevos lectores que se animaron a comentar, y también gracias a los fieles lectores que siempre comentan, sus comentarios me sacan sonrisas al leerlos.

Se despide,

Selene T. H.