¿Y si Keitarô hubiera aprobado a la primera?
por M³


Episodio 9: Una promesa en la playa


Antes de empezar...
Lo escrito en cursiva son recuerdos.
Lo escrito en negrita indica quién habla o piensa.
Lo escrito entre "comillas" son pensamientos o fantasías.
Lo escrito entre (paréntesis) es dicho en voz baja.
Ahora sí, disfruten del fic.
Cansado y agotado, Keitarô Urashima camina por la orilla de la playa, cargando con una enorme sandía en cada mano. Se suponía que su vida estaba perféctamente planeada: aprobaría los exámenes de acceso a la Tôdai, se reencontraría con la chica de su promesa y serían felices para siempre... Pero ahora se encontraba lejos de la civilización, en una isla desierta, sólo con dos preciosas chicas...

"Naru: Keitarô, puede que nos muramos antes de que nos encuentren, y no quiero morir virgen, así que... ¡házmelo, Keitarô!
Kitsune: ¡A mí también!"

Rectifico: sólo con dos preciosas chicas... y su desbordante y perversa imaginación...
En ese momento, Keitarô escuchó unas voces bastante alegres, y se preguntó si habría alguien más en la isla, de forma que, soltando las (muy pesadas) sandías, pretendía salir corriendo hacia el lugar donde oyó las voces, esperando que tuvieran algún modo de salir de esa isla... pero las sandías cayeron sobre los pies de Keitarô, haciéndole mucho daño.
Recuperando fuerzas, Keitarô comenzó a caminar con paso apresurado (no corriendo por lo que le dolían los pies), hasta que llegó al lugar de las voces... Eran Naru y Kitsune, chapoteando en el agua... Lo que provocó que Keitarô se cayera de espaldas...
Keitarô: ¿¡Se puede saber cómo estais tan felices en la situación en la que estamos!?
Kitsune: ¿Qué pasa, Keitarô? Estamos aquí, no hay más remedio, vamos a pasárnoslo bien como podamos.
Naru: Además, seguro que las chicas ya están buscándonos.
Kitsune: Por cierto, ¿no ibas a buscar algo de comer? ¿Dónde está?
Keitarô: ¡Menudo morro! ¡Yo buscando comida y vosotras divirtiéndoos aquí!
Kitsune: Vamos, Keitarô, no pretenderás que dos pobres y frágiles chicas como nosotras nos pongamos a realizar un trabajo tan duro, ¿verdad? Vamos, luego te lo pagaré...
Diciendo ésto, Kitsune se había ido acercando seductóramente al chico, abrazándose a su brazo y apoyando su cabeza en su pecho, bien apretada contra él, por lo que Keitarô comenzó a sangrar por la nariz... y recibió una enorme piedra en la cabeza por ello.
Naru: ¡Siempre estás igual!
Kitsune: Vaya, vosotros dos siempre tan tensos, chicos. ¡Relajaos! ¡Tenemos unas vacaciones en unas playas paradisiacas para nosotros solos, completamente gratis!
Naru: (¿Tú alguna vez te tomas algo en serio?)
Keitarô: Tal vez debiéramos buscar la forma de salir por nuestra cuenta, ¿no creeis?
Kitsune: Bueno, si quieres perder tu tiempo así, allá tú, tarde o temprano alguien vendrá a buscarnos, y aquí no podemos hacer otra cosa que esperar.
Kitsune simplemente volvió a acercarse al agua mientras Keitarô la miraba algo molesto.
Keitarô: Pues yo pienso ir.
Y Keitarô se dio media vuelta, listo para ir en busca de algo, aunque, sinceramente, no tenía ni idea de lo que tendría que buscar... Tal vez Kitsune tuviera razón y no hubiera nada que pudieran hacer.
Naru: Keitarô...
Keitarô se dio la vuelta sorprendido... Pocas veces escuchaba a Naru hablar de una manera tan dulce.
Naru: Yo... Yo te acompañaré...
Keitarô quedó complétamente sorprendido por la actitud tímida que de repente había tomado la chica...
Keitarô: Oh... G... gracias...
Kitsune: ¡Eh, Keitarô, yujuuu!
Ambos chicos miraron sorprendidos el grito de la ojos de zorra, encontrándosela en ropa interior en la orilla... lo que provocó que Keitarô volviera a sangrar pronto por la nariz.
Naru: ¿¡Y tú qué miras!?
Y Keitarô fue incrustado fuertemente en la arena.

Una pareja de adolescentes camina por las playas de la desértica isla en la que han acabado, tras un largo viaje.
Naru: Eh... Keitarô... ¿Sabes qué se supone que debemos encontrar?
Keitarô se quedó paralizado... No sabía que responder: quedaría como un estúpido una vez más si reconocía que no lo sabía, pero tampoco podía fingir saberlo...
Keitarô: Bueno... La verdad es que no...
Naru: Vaya...
Keitarô se quedó sorprendido al ver que la chica simplemente siguió caminando junto a él, y entonces fue cuando se fijó en la expresión triste que la muchacha había llevado todo el camino.
Keitarô: Ehh... Naru... ¿Te ocurre algo?
Naru: ¿Qué? ¿A mí? ¿P... por qué lo preguntas?
Keitarô se sorprendió: la chica parecía alarmada por lo que le había preguntado. Nunca la había visto comportarse así, y menos con él.
Keitarô: Te veo algo triste...
Naru apartó la mirada, sorprendiendo al chico.
Naru: La verdad es... que me da algo de pena que termine este viaje.
Keitarô se sorprendió en ese momento.
Keitarô: ¿Q... qué... quieres decir...?
Naru: Bueno... Es que estaba pensando... Que ha sido bastante divertido... Y probáblemente a partir de ahora comencemos a vernos cada vez menos, ya que yo volveré a la residencia y tú volverás a tu casa.
Keitarô estaba de piedra: ¿ella quería volverle a ver?
Naru: Me da algo de pena, con lo que nos hemos divertido, ¿no te parece?
Keitarô aún estaba demasiado sorprendido para responder, hasta que decidió hablar.
Keitarô: Bueno, yo he prometido a Shinobu ir a visitarla de vez en cuando...
Naru: Ya... De vez en cuando...
Keitarô se quedó preguntándose a qué venía ese último comentario, cuando de repente la chica levantó la cabeza como con una idea.
Naru: Una cosa, ya que ya eres estudiante de la Tôdai, ¿me podrías ayudar a estudiar?
Keitarô: ¿¡Quéee!?
Naru: Vamos, no te daré mucha la lata, soy una buena alumna...
Keitarô: Sí, no digo que no, pero... pero...
Pero al ver la sonrisa de Naru, Keitarô no pudo resistirse...
Keitarô: De... de acuerdo...
Naru: ¿Me lo prometes?
Keitarô aún estaba bastante confundido con ésto, pero finalmente sonrió y asintió.
Keitarô: ¡Te lo prometo!
Naru sonrió aún más ampliante.
Naru: ¡Qué bien!
Entonces alguien apareció detrás de ambos chicos.
Mutsumi: ¡Ahí va! Una pareja de enamorados, qué bonito, ¿no te parece, Tama?
Tama: Myu.
Keitarô: ¡Mu... Mu... Mutsumi! ¿Qué haces tú aquí?
Naru: ¿No me digas que esta isla...?
Policía: E... esa dirección... es una isla casi desierta...
Mutsumi: Esta es mi casa, ¿por qué lo preguntais?
Keitarô: ¡Vaya, qué casualidad! ¿Verdad?
Mutsumi: Sí, pero una pregunta, ¿nos conocemos?
Ambos se cayeron de espaldas.
Keitarô: ¡Si esta mañana nos despedimos de tí en Okinawa! ¡Yo soy Keitarô!
Naru: ¡Y yo Naru!
Mutsumi: ¡Ahí va, es verdad! Lo siento, chicos, soy tan despistada que a veces no recuerdo caras ni nombres...
Keitarô: (Pero si nos vimos esta mañana...)
Naru: (Esta chica es imposible...)
Mutsumi: Con razón Tama había vuelto... Por cierto, ¿ya sois novios?
Ambos chicos se asustaron de repente.
Naru: ¿¡Qué... qué pregunta es esa, Mutsumi!?
Keitarô: Esto... Mutsumi... ¿Habría alguna manera de salir de esta isla?
Naru: No, mejor sería intentar comunicarnos con el móvil de Kaolla...
Mutsumi: Bueno, venid a mi casa.
Naru: Será mejor que llamemos a Kitsune...


Pronto, Keitarô y las tres chicas estaban en la puerta de la casa de Mutsumi, cuando salió una mujer muy parecida a Mutsumi, incluso en su expresión de despiste...
Sra. Otohime: Buenos días, ¿qué desean?
Mutsumi: Mamá, soy yo, tu hija Mutsumi.
Sra. Otohime: ¡Oh, es cierto, Mutsumi! ¡Lo siento, no te había reconocido!
Naru: (No pueden negar que son madre e hija...)
Kitsune: (Keitarô, Naru, ¿de qué conoceis a esta familia tan extraña?)
Mutsumi: Bien, os presento a mi madre Natsumi. Mamá, éstos son... Eehhh... ¿Cómo os llamábais?
Naru: Naru, Kitsune y Keitarô...
Natsumi: Vaya, ¿tienes tres nombres?
Naru: ¡No! ¡Yo soy Naru, ella es Kitsune, y él es Keitarô!
Natsumi: Jajaja... Qué divertida eres, Naru.
Naru seguía alucinando viendo el carácter despreocupado de la mujer...
Mutsumi: Por cierto, ¿a qué habíamos venido?
Naru: ¡Íbamos a llamar al móvil de Kaolla!
Keitarô: (Así no vamos a terminar nunca...)
Mutsumi: ¡Oh, sí, es cierto!
Kaolla: Creo que ya es inútil... Hemos buscado y buscado durante horas, pero lo único que hemos podido encontrar han sido los restos de la balsa...
Shinobu: P... pero... estaba en esta playa... Tal vez ellos hayan llegado hasta aquí y estén buscando la forma de salir...
Motoko: Es posible, pero también es posible que la balsa haya llegado sóla hasta esta playa y ellos se hayan hundido en el mar...
Kaolla: O también puede que se hayan adentrado en la isla y hayan sido devorados por criaturas feroces...
Shinobu: ¿¡Por qué teneis que ser tan negativas!?
Entonces el trío escuchó un sonido que provenía de la lancha.
Kaolla: ¡Es mi móvil!
Kaolla salió corriendo hacia la lancha y activó la llamada.
Kaolla: ¿Diga, hermanito? ¿Oh? ¡Ah, Naru, eres tú! ¿Me llamas desde el Cielo? ¿Cómo se siente al estar muerta?
Inmediatamente, Shinobu arrebató el teléfono a Kaolla y lo cogió ella.
Shinobu: Naru, no hagas caso a Kaolla, ¿dónde estás?
Naru: Ya habían llegado a la isla, les he dicho que esperen en la playa donde encontraron nuestra balsa.
Keitarô: Bien, este viaje se está haciendo ya demasiado largo.
Natsumi: Bueno, encantado de conoceros... eehh...
Mutsumi: (Naru, Keitarô y Kitsune.)
Natsumi: ¡Ah, sí! ¡Naru, Keitarô y Kitsune!
Naru: (Debe de ser realmente despistada si Mutsumi le tiene que recordar algo.)
Keitarô: (Esta familia no es normal...)

El trío acompañado por Mutsumi se acerca al lugar donde el otro trío esperaba, y Naru se encargó de quedarse atrás con Mutsumi.
Naru: Mutsumi... Quería decirte... Tal vez tengas razón en algunas cosas... Y por ello creo que deberías decirle la verdad a Keitarô...
Mutsumi: ¿Eh? ¿La verdad sobre qué?
Naru: A lo de que... Tú eres... la chica de su promesa...
Mutsumi: ¿Promesa? ¿Qué promesa?
Entonces, Naru se quedó impactada.
Naru: La promesa... de entrar a la Tôdai... que hiciste con Keitarô... hace 13 años...
Mutsumi: Ahí va, creo que me has malinterpretado, Naru...
Naru la miró sorprendida.
Naru: ¿Qué?
Mutsumi: Mi promesa no fue con Keitarô, sino con una niña muy amiga mía.
Naru en ese momento se sintió estúpida.
Naru: ¡Pe... pero... me dijiste que no le dijera nada a Keitarô sobre ésto...! ¡Lo dijiste!
Mutsumi: Oh no, yo no quería que le dijeses que me gustaba, me daba vergüenza...
Naru sintió como que le habían quitado un peso de encima al mismo tiempo que se sentía como una auténtica estúpida...
Naru: Ah............
Entonces, Naru levantó la vista y señaló hacia donde estaban sus amigas.
Naru: ¡Bien! ¡Vamos, rápido, estoy deseando volver a casa!
Y ambas chicas comenzaron a correr divertidas hacia la lancha...


Haruka: ¿Crees que tardarán mucho más en volver?
Hinata: Bueno, tienen que empezar las clases la semana que viene, así que espero que pronto...
Haruka: En fin...
De pronto, Haruka, asomada a una de las ventanas superiores de la pensión, se sorprendió...
Haruka: Eh, abuela, mira eso.
La abuela se acercó y también quedó alucinando al ver como tres personajes se habían unido a los cuatro iniciales: otra niña, bastante exótica, una kendoka y una tortuga... ¿voladora?
Haruka: Me temo que no debes valorar tanto el juicio de Keitarô...
Hinata: ¿Qué ha hecho este chico?
Hinata: ¿Entonces, no encontraste a la chica de tu promesa?
Keitarô: No, pero ya estaba pasando mucho tiempo fuera, era hora de volver.
Hinata: Bien, espero que tengas suerte y la encuentres pronto.
Keitarô: Sí, segúramente la encuentre la semana que viene en la universidad.
Hinata: Tal vez ella no haya conseguido entrar, o no te recuerde...
Keitarô: Pero Naru dijo... Que ella me recordará seguro...
Hinata: ¿Naru dijo eso? Jeje, no sabe lo que dice...
Keitarô: ¿Eh? ¿Por qué lo dices, abuela?
Hinata: Bien, ya es hora de que vuelvas a casa, Keitarô, tus padres deben de estar preocupados.
Keitarô: Oh... Sí, vale...
Mientras Haruka se encargaba de mostrar sus habitaciones a las nuevas residentes, las tres veteranas descansaban en la entrada de la mansión, cuando vieron como Keitarô se dirigía hacia la puerta.
Kitsune: Despídete por lo menos, ¿no, Keitarô?
Keitarô: Oh, sí, lo siento... Hasta luego, chicas...
Shinobu: Has... hasta luego, Keitarô... Ven pronto a visitarnos...
Naru: Es que tiene que venir pronto... ¿Cuándo comenzarán las clases, 'profesor'?
Keitarô sonrió ligéramente... No le hacía gracia tener que dar clases... Aunque ya fuera universitario sus notas nunca habían sido demasiado altas...
Keitarô: Bueno, cuando quieras... Yo...
Naru: ¿Mañana a las cinco está bien?
Keitarô: Oh, vale...
Naru: Bien, pues hasta mañana...
Keitarô: Hasta... mañana...
Y Keitarô salió en dirección hacia la estación del metro...
Las palabras de la abuela todavía resonaban en su mente... ¿Realmente podía ser que ella no recordara nada de la promesa? Entonces, ¿para qué había entrado en la Tôdai? ¿Por qué había puesto tanto empeño? Todos sus planes de vida podían irse al garete... Tan ensimismado estaba en sus pensamientos que no se percató de que una chica iba caminando a su lado hasta que ella le tocó en el hombro. Se viró hacia ella, viendo que era Naru.
Keitarô: ¡Oh, Naru! ¿Q... qué quieres...?
Naru: Ésta era tu afición, ¿no?
Keitarô se sorprendió cuando Naru le señaló una máquina de fotos adhesivas...
Keitarô: ¿Qué...?
Naru: Había pensado que podíamos hacernos una para conmemorar este viaje.
Keitarô: Oh, sí...
Kaolla: ¡Eh, yo también quiero una foto con Keitarô!
Y Kaolla pateó la cabeza de Keitarô dentro de la máquina de fotos...
Kitsune: Sí, estaría bien tener una foto junto a un estudiante de la Tôdai...
Shinobu: A mí... también me gustaría sacarme una foto con Keitarô...
Motoko: Bueno, si todos os vais a sacar la foto, supongo que yo también...
Keitarô: Eh, que todo no cabemos aquí den...
Y la foto salió, con seis bastante peculiares (y apretados) personajes...

Ya todas las chicas se habían ido hacia la residencia, pero una de ellas quedó atrás.
Naru: ¿Estás decepcionado?
Keitarô: ¿P... por qué lo dices...?
Naru: Bueno, te fuiste de viaje para encontrar a la chica de tu promesa, pero no lo has conseguido...
Keitarô: Bueno, no es para tanto. Si ella lo recuerda la encontraré la semana que viene y si no, pues de poco me hubiera servido encontrarla en el viaje.
Naru sonrió ligeramente.
Naru: Sí, pero... Te veo decaído...
Keitarô: Oh... No... no te preocupes, no es nada, ya se me pasará... "¿Desde cuándo se preocupa por mí?"
Naru: Mañana no faltarás, ¿verdad?
Keitarô: Oh, claro que no...
Naru: ¡Lo hemos prometido! ¡Tengo que entrar en la Tôdai!
Mientras Naru se dirigía de vuelta a la pensión, la cabeza de Keitarô comenzó nuevamente a sacar más y más conclusiones.
Keitarô: "¿Qué acaba de decir? ¿Tiene que entrar en la Tôdai porque lo prometimos? ¿Será que todo este tiempo me ha ocultado que ella es la chica de la promesa? No, ella se lo prometió a ese profesor Seta, pero... ¿Ella me ha pedido que tome el lugar de su profesor? ¿Y por eso la abuela me mandó con ella de viaje? Naru, tú... ¿podrías de verdad ser la chica de mis recuerdos?"
Naru: Oye, se te va a escapar el tren...
Keitarô: ¡Ah, sí, adiós, adiós!
Y Keitarô salió corriendo en dirección a la estación.

FIN DEL EPISODIO


Bueno, no estoy demasiado orgulloso de este capítulo, pero ha sido algo que casi me ha obligado el propio guión a llevar por este camino... Creo que ha sido de los episodios menos humorísticos, y eso que tuvimos en escena a dos miembros de la familia Otohime (¡¡¡aquí puede arder Troya!!!). No me termina de gustar, me lo releí y empieza bien, pero toma un ritmo malo, se notan las ganas que tenía de devolverlos de una vez a la pensión, estaba algo harto del viaje ya. Una vez más agradecer a Alan-SG sus reviews y sus clases sobre los cursos escolares japoneses... He reescrito los comentarios de los anteriores episodios para hacerlos más realistas y ya en este episodio he tomado en cuenta esos conceptos. Bien, en el próximo episodio veremos una escena típica de Love Hina, aunque esta vez vista desde otro ángulo: ahora será Keitarô quien explique a Naru... ¿o no? ¿Y qué me decís de que el inepto de Keitarô vuelva a creer que Naru pueda ser la chica de su promesa? Sincéramente, espero poder hacer un episodio más animado, que para algo tenemos ya a un buen reparto (realmente tenemos básicamnte al equipo inicial de Love Hina), y, ya de vuelta en la residencia Hinata, puede ocurrir de todo. Espero que os siga gustando como hasta ahora, y espero recibir más reviews ahora que he quitado las restricciones (por fin aprendí a hacerlo). Por cierto, ya que en el anterior episodio este apartado no salió del todo bien, quiero anunciar que estoy llevando a cabo un proyecto de un manga basado en los famosos juegos Pokémon, intentando hacerlo mejor que el animé ya existente, y para ello necesitaría ayuda, así que en mi perfil podréis encontrar la dirección de la página en cuestión, espero veros por allí.
Otra cosa, estoy buscando información sobre Mizuho Fujisawa, chica que aparece en el juego Love Hina Smile Again para Dreamcast y parece ser que también tiene relación con la promesa de Keitarô. Estoy bajándome el juevo pero está en japonés y va a serme muy difícil enterarme bien de la trama, ya que yo no sé japonés. Por favor, quien tenga información sobre el carácter y la historia de este personaje, le agradecería que me mandara un mail informándomelo, ya que me gustaría incluirlo en breve (máximo diez episodios), para intentar llevar el guión por donde me gustaría llevarlo... Probáblemente si no recibo ningún mail me tomaré la libertad de usar al personaje a mi antojo, espero que no sea así, pero es un personaje que me atrae mucho debido a cómo puede afectar a la trama, así que me gustaría usarlo en el momento preciso.

ÍndiceEpisodio 10:
¿Quién es el maestro?