Cha chaaaan, pues estem... saben que me tardo pero si actualizo :3. Y bueno creo que lo demás ya se lo saben...

Los personajes le pertenecen a Masashi Kishimoto... menos Hiroshi y Aki, esos son míos de mí. Disfruten.


Recuerdos

¿Qué será?

Caminaron sin rumbo fijo por un buen rato, las miradas en sentidos opuestos, sus mejillas subidas de tono. Solo caminaban, sin decir nada, lado a lado con una gran brecha de distancia entre ambos. Un ambiente incómodo y ansioso se formaba, no sabían cómo llegaron a esa situación…

Una tienda, una expresión en él, la sonrisa de ella, entraron a ver lo que no podían comprar. Comentaron sobre ello, se animaron, rieron, salieron del local. Estaban más cerca.

Volvieron a caminar sin rumbo, vieron a un pequeño caer; ella se preocupó, él corrió a ayudarle, el pequeñito sollozaba. Él se desesperaba y alborotaba aún más sus cabellos; ella, con cuidado y ternura, acarició la carita sucia del niño, logrando tranquilizarlo, para al final hacerlo sonreír. La madre de este llegó toda preocupada, tomó a su hijo por los hombros, les agradeció de corazón, se fue con su hijito.

Él comentó que sería una gran madre, haciéndola ruborizar. Continuaron con su camino... Todavía más cerca.

Conversaban sobre las trivialidades de la vida, rieron con sus respuestas, se sorprendieron de otras, cualquier momento era bueno para transmitir una sonrisa coqueta.

Se dirigieron a un lugar para comer, pusieron atención a lo que pedía el otro, lo guardaron en sus memorias

.

La conversación comenzó a ser más profunda; ella se daba cuenta de pequeños detalles que lo molestaban, él aprendió a reconocer lo que a ella le disgustaba. Ninguno de los dos se mostraba como no era.

Ella quería conocerlo, le preguntó sobre sus ideales, sus aficiones, sus metas… quedó anonadada por sus respuestas.

Él quería conocerla, le preguntó sobre su familia, amigos, su vida en general… tan solo sus ademanes lo hipnotizaban.

Habían terminado de comer. Ella sacó su billetera. Él se ofreció a pagar. Ella se negó. Él insistió. Ella se ruborizó. Creyendo haber ganado la disputa, él sonrió orgulloso, siendo ella la primera en entregar el dinero al mesero.

-Pe-pero…

-Es una pena que esté completamente a favor de la equidad de género – dijo ella, con una dulce y juguetona sonrisa en su rostro. Terminaron por pagar lo que le correspondía a cada quien.

Se miraron, se ruborizaron, salieron del local. El viento les rozaba la cara y movía sus cabellos, retomaron su camino a paso lento. Para estos momentos sus manos se rozaban… cada vez más cerca… ya no eran completos desconocidos.

Naruto y Hinata, Hinata y Naruto… les gustaba cómo sonaban sus nombres juntos.

Pero el final de esa linda tarde era inminente, él lo sabía, ella lo sabía, el teléfono de ella al parecer también lo sabía, puesto que comenzó a sonar al ritmo de la melodía de "Corazón de niño".

/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

Horas atrás Hiashi Hyuga había visto pasar al joven Aki, solo, sin la compañía de su hija; pero la pregunta "¿dónde estaba ahora ella?", no se hizo presente hasta las 8 de la noche. Hinata no solía llegar después de las seis. Bueno al fin al cabo ella ya no era una niña pequeña, y además existían los celulares… en ese caso ¿por qué ella no utilizó el suyo para decir que llegaría tan tarde?...

~Ah… me estoy preocupando por nada…~

-Tío ¿de casualidad ha podido contactarse con Hinata?, he intentado hablarle por teléfono, pero la llamada no entra.

-¿Qué? No, no he sabido nada de ella. ¿Cómo que la llamada no entra, Neji?

- Me manda directo a buzón. Bueno tal vez olvidó cargar su celular o donde esté no hay señal.

-Si debe de ser algo de eso…

Ambos no quedaron muy convencidos pero decidieron continuar con sus actividades diarias…

Media hora, una hora, dos horas habían transcurrido, Hiashi había entrado en nervios por la extraña desaparición de su hija, ya le había intentado marcar y justo cómo había dicho Neji, no entró; su esposa y su hija menor también mostraban signos de angustia, así que decidió llamarle a ese Aki… pero no tenía su teléfono… entonces quiso ir a verlo, y tal fue su sorpresa al encontrarlo fuera de su casa a punto de tocar el timbre.

-Ah, buenas noches Sr. Hyuga, busco a Hinata.

-¡¿No está contigo?! Dime, ¡¿Tienes alguna idea de dónde puede estar?! – Hiashi ya no aguantó las ansias y tomó al chico por los hombros.

-¿Cómo, no ha llegado? - los ojos de Aki destellaron miedo, ¿y si al final Naruto no era un buen tipo y le había hecho algo a su amiga?, o ¿si algo les había sucedido a ambos? – Yo, yo no sé dónde podría estar, al salir de la escuela se fue con un chico llamado Naruto…

-¡¿Naruto qué…?!

-Naruto… ugh, ¿cómo es que era su apellido? Usaan… no, Usu… Usui… algo de Usu… ¡Uzumaki!... me parece.

-¿Te parece?

-Mmm… creo que tiene alguna relación con la Doctora Tsunade…

-Bien…

-Oiga pero…

La rejilla de la entrada de los Hyuga había sido cerrada en las narices del joven con el pelo plateado.

/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-… – se escuchó una voz soñolienta al otro lado de la línea.

- Uchiha Sasuke, más te vale decirme dónde está Naruto, – la voz de Tsunade era completamente de furia, ahora no entendía el por qué ese escurridizo escuincle no llegaba, no quería creer que fuera por cierta situación…– y si está por ahí, dile que jugaré origami con él en cuanto llegue a casa.

-Am… - intentó desperezarse – Naruto no está aquí. – escuchó el resoplido de la mujer rubia, claro signo de que no le creía. ¿Cuántas veces no había dicho aquella frase sin ser verdad? – Es en serio, Naruto no está aquí, estaba con Hyuga Hinata la última vez que los vi… - En cuanto terminó de decir esa frase, ella ya había colgado.

Lo dicho por Sasuke le confirmó a Tsunade, algo había pasado con Naruto y Hinata. No dudó en devolver la llamada a la familia Hyuga para quedar en verse en la estación de policía, ya eran las 11 de la noche, y no sabían nada de ambos.

/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-/-

-¡Ese mal nacido le hizo algo a mi hija! ¡La quiero de vuelta!

-Hiashi tranquilízate, por favor – no podía hacer movimientos bruscos, y Hiashi lo sabía, por lo que un simple toque de su esposa hizo detener sus pasos hacía Tsunade, la cual iba entrando en la comisaría.

-¡Naruto jamás le haría daño! – La doctora contestó alzando un poco sus tono de voz – le pediré que no levante falsos en contra de mi nieto.

- Oh, ahora sí es su nieto…

-Hiashi, ¡Basta!, esto no tiene por qué….

-¡Hana!

-¡Mamá!

-¡Tía!

-¡Señora Hyuga!, apártense déjenla respirar, – solo Hiashi se quedó al lado de la susodicha sosteniéndola, junto con la médica revisándola – eso es, ya está recuperando la conciencia. Cómo su doctora le diré que este tipo de emociones afectarán su salud, debería ir a casa a descansar.

-Mi hija… está pérdida – la madre de Hinata apenas podía hablar, usando una voz quebrada y débil.

La rubia soltó un respiro – Lo sé, pero si su salud empeorara…– La mujer dirigió su vista al padre de familia con total seriedad y decisión – estoy segura de que Naruto la protegerá de cualquier cosa.

-Mi hija no necesita un héroe, solo alguien que no la meta en problemas.

Tsunade iba a responder, ya con el entrecejo fruncido, pero fue interrumpida por una voz ya conocida.

-¿Si?, yo creo que ella también se puede meter en problemas por sus propias decisiones, aunque tal vez este no sea el caso.

-Kakashi, ¿qué has sabido de…? – la voz de la rubia quedó al aire.

-Oba… san…

-Mamá, Papá…

-Mamá…

Naruto, Hinata y Hiroshi, con las ropas rasgadas y sucias, salieron de detrás del mayor de pelo plateado y rostro cubierto. La chica de cabellos azules corrió a los brazos de sus padres quienes la abrazaron con alivio, aumentándoseles Hanabi y Neji. En cambio Naruto fue más cauteloso al acercarse a Tsunade, quien tenía los ojos tapados por el flequillo, siendo ella quien terminará de dar los pasos para llegar hasta él y abrazarlo con fuerza.

También se vio a Hiroshi abrazar a una señora de rostro pálido, la cual se encontraba pasos atrás del grupo que discutía momentos atrás, sin que los mismos se hubieran dado cuenta antes de ella.

-Hinata ¿qué ha sucedido?

-…

-¡¿Kakashi…?! – la médica estaba por tomar de los hombros al nombrado.

-Ah… ahora es muy tarde todos deberíamos descansar, mañana les contaré todo lo sucedido. – Él simplemente se alejó de Tsunade restándole importancia a la situación.

-Pero…

-Abuela, no suena tan mal eso de descansar.

-Aun así, ¿qué…?

-No se preocupen, nada realmente grave.

-Mi hija estuvo en quién sabe dónde con ese tipejo rubio, ¿y usted dice que nada realmente grave?

-¿Tipejo? – el rostro del rubio se tornó de incredulidad.

-¡Papá…! – el rostro de la joven se distorsionó en una expresión de enfado, vista por pocos.

-Créame, pudo ser peor, mucho peor, en sí solo se llevaron un buen susto, y ese "tipejo rubio" como usted dijo señor, en ningún momento abandonó a su hija.

-Quiero oír la explicación, ¡Ahora! – como se había dicho antes, Hiashi sabía intimidar.

- Bien, bien, bien… en pocas palabras, ese chico de allá, Hiroshi Makoto es el principal responsable de la situación.


Y... ¿les gusta?, ¿está interesante?, ¿está raro?, no sé como llegué a esto, tenía planeado un capítulo lleno de miel y de repente puuum salió esto... :3

Buenas noches... tardes o días.