No hables con extraños
por Noriko Ukai
Disclaimer: Los personajes de la serie Gundam Wing no me pertenecen, esto ya todos lo saben pero no está de más recordárselos
Parejas: 1 x 2
Géneros: Yaoi
Categoría: Romance, Drama, Angst
Clasificación: PG-13
- Diálogos -
Este fic es dedicado a mi amiga Forfirith, gracias por soportar las locuras de mis historias y encima dejarme siempre reviews
Capítulo 9En peligro
A pesar de las advertencias del chico misterioso, Duo no estaba dispuesto a renunciar a Heero, se había enamorado de él y no le importaba si era un delincuente y asesino, estaba seguro que a su lado podía llevar una vida diferente y estaba dispuesto a hacerlo. El tal Treize y el tal Trowa le tenían sin cuidado, admitía que no estaba muy tranquilo con todo ello pero su ideal le daba las fuerzas necesarias para saber que quería seguir adelante.
- Estoy decidido, no renunciaré a ti Heero, estas muy equivocado – se decía Duo mientras se colocaba la ropa encima, ya era un hecho que Heero estaba en esa ciudad así que lo único que debía hacer era buscarlo como hasta ahora, estaba conciente de que no era tarea fácil pero no iba a darse por vencido. Una sonrisa decidida se atraviesa por los labios del trenzado antes de tomar aire y salir de la habitación de Hotel
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Minutos después que Treize lo hiciese suyo, Heero se levanta de la cama con cuidado para no despertar a su jefe, se coloca la ropa interior y entonces sale de la habitación, enseguida se dirige al teléfono cerca de la terraza y marca. Una voz femenina le contesta del otro lado
- Hola, soy Heero – dice el chico con su habitual voz seria
- ¡Hola¿Qué pasa chico? – pregunta un poco preocupada aunque le daba gusto la llamada
- Perdone que la llame señorita Catalonia pero necesito un favor -
- Claro, dime -
- El tonto de Duo ya me encontró – dice preocupado, la chica en cambio sonríe contenta – Le pedí que no me siguiera pero estoy casi seguro que lo hará -
- Ya veo ¿quieres que le de protección? – intuitiva como siempre, la chica adivina las intenciones de Heero
- Si, a cambió haré lo que me pida – asegura el chico misterioso pero Dorothy comienza a reír muy divertida
- Ni que lo necesite, además Duo me cayó muy bien -
- Muchas gracias -
- De nada guapo, estaré al pendiente, hasta luego -
- Hasta luego – Heero cuelga enseguida el teléfono y se voltea encontrándose con la desagradable sorpresa de que Treize estaba atrás de él, Heero se sorprende pero se mantiene calmado, la mirada de su jefe era inquisidora
- ¿Quién era? – pregunta tranquilamente
- Hablaba con Trowa – dice con seguridad para no parecer obvio, Treize cree en sus palabras y ablanda esa mirada
- Vuelve a la cama – pide amablemente, sin chistar Heero acompaña a Treize a su habitación, su jefe sonreía ampliamente, tener a Heero tan dispuesto a él era tan agradable que no podía imaginarse más feliz. Por su parte Heero no podía imaginar una situación más desagradable, pero todo fuera por Duo y su seguridad
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Después de haber dejado el Hotel donde había estado con Heero, Duo regresa a donde se hospedaba, iba a tomar un baño y después ir en busca del chico misterioso, y claro que también comería algo antes de hacerlo, no se podía trabajar bien en algo con el estómago vacío. Después de su ducha, se arregla y baja al Restaurante del Hotel, como siempre éste no tenía mucha clientela así que el mesero se acerca a él enseguida
- Buenas noches señor, le dejo el menú – dice amablemente y dejando la carta se retira, Duo la abre y comienza a ver los platillos, había muchas comidas que no conocía pero experimentar sería algo bueno. Mientras ve los platillos de entrada siente que alguien se acerca a su mesa, y levanta la cabeza llevándose una desagradable sorpresa, el tipo del día anterior estaba ahí, Wufei Chang, el más pedante que había conocido en su vida, sin ocultarlo deja ver una mueca de desagrado, en cambio el otro sonreía cínicamente
- Nos volvemos a encontrar hermoso – comenta con desfachatez, después toma asiento junto a Duo
- Váyase de aquí – dice molesto, Wufei sonríe aún más
- Vendrás conmigo – ordena tratando de parecer amable, eso solo enoja más a Duo que intenta levantarse e irse él pero antes de hacerlo siente que algo le toca la rodilla, baja la mirada para ver de que se trata llevándose una sorpresa cuando ve que es una pistola, enseguida levanta la mirada y ve a Wufei - ¿Te opones? – pregunta con burla, Duo mueve la cabeza para decir que no – Entonces sígueme – ordena nuevamente, guarda el arma y se levanta de la mesa extendiendo su mano hacia Duo, él la agarra y también se levanta, cuando comienzan a caminar el mesero se les acerca
- ¿Se retiran sin probar nuestra especialidad de hoy? – pregunta amablemente pero Wufei lo mira severo y entonces él se intimida quedándose mudo. Ambos continúan su andar, Duo estaba asustado porque no sabía a donde lo llevaba
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Sin intenciones de fallar esa vez, Heero se asegura que Treize esta profundamente dormido, ésta vez si lo estaba y entonces se viste completamente, toma su arma y sale de la Suit, al hacerlo se encuentra con Trowa que estaba recargado en la pared de enfrente, el chico estaba con los brazos cruzados y la cabeza agachada
- ¿Hasta cuando tu piensas seguir haciendo esto? – pregunta con fastidio sin levantar la mirada y sin moverse, Heero lo ignora pues estaba harto de su presencia y comienza a caminar como si nada, Trowa se molesta que lo ignora y va tras él - ¿Por siempre? – pregunta nuevamente con fastidio colocándose a un lado de su compañero, Heero permanece serio mirando al frente como si estuviera solo - ¡Contéstame Heero! – ordena molesto pero Heero sigue sin responder, enojado aún más, se coloca frente a su compañero para cortarle el paso pero cuando lo hace al mismo tiempo Heero saca su arma y la apunta a la cabeza de Trowa
- Te volaré los sesos si no dejas de seguirme – sentencia fríamente, Trowa sonríe resignado y levanta sus brazos, conocía a Heero y sabía que le dispararía sin dudar, después se hace a un lado, Heero guarda su arma y continúa caminando
- Dejaré de seguirte pero cuando lo encuentre a él, lo aniquilaré, me haré cargo de Treize y serás mío... solo mío – dice con ojos vacíos y sonriendo
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- ¿A dónde me llevas? – cuestiona Duo bastante preocupado, Wufei lo tenía agarrado de la mano y lo jalaba, habían salido del Hotel y caminaban por las calles
- Te encantará el lugar – un taxi pasa cerca de donde se encontraban y Wufei lo llama, nervioso Duo se sube, Wufei le pide al taxista que los lleve a las afueras de la ciudad, después voltea hacia su presa y le sonríe maniáticamente, Duo siente un terrible escalofrío, tenía un mal presentimiento de todo eso, Heero quería protegerlo de dos sujetos con los que trabajaba y él estaba en peligro por otro asunto.
Wufei pide al chofer que se detenga frente a una cabaña. Cuando abre ésta le da un empujón a Duo para que entre y después entra él cerrando con llave
- ¿Qué vas hacerme? – pregunta asustado y tratando de verse duro, Wufei sonríe ampliamente y comienza a desabrocharse los botones de la camisa, aterrado Duo da pasos hacia atrás hasta que choca con la pared, Wufei llega hasta él y sujetándolo de los hombros le besa la oreja, Duo cierra con fuerza sus ojos e intenta clavar sus uñas en la madera
- Tranquilo, te va a gustar – dice con cinismo antes de tomar sus labios por la fuerza y a pesar de los intentos del trenzado por rechazarlo, Wufei logra introducir su lengua en la boca del chico y apretándose con fuerza contra sus labios le roba un beso salvaje, por las mejillas de Duo comienzan a resbalarse las lágrimas y cuando se imagina lo peor, Wufei lo suelta sin más y se aleja de él acomodándose los botones de la camisa, confundido el trenzado mira fijamente la espalda de su agresor – Tú la cama – girándose hacia él le sonríe burlescamente, después avanza hacia donde está la puerta y se sienta en el suelo a un lado de ella
- No entiendo – dice Duo con la mirada desorbitada
- Que pequeño es el mundo ¿no crees? – Wufei cierra sus ojos para intentar dormir mientras vigilaba (tenía buenos reflejos), en cambio Duo estaba muy confundido, aún así con desconfianza se sienta en la cama sin quitarle la mirada de encima a Wufei, seguro que en cualquier descuido ese sujeto se montaba a la cama y lo violaba
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Nuevamente Heero llama a Dorothy, ahora desde su celular
- Soy Heero de nuevo – dice secamente
- Hola guapo, no te preocupes, tenemos a Duo – informa contenta la chica, Heero siente un peso menos de encima y suspira
- ¿Tan pronto? – pregunta un poco confundido, en menos de una hora desde su última llamada, la chica ya tenía a Duo en sus manos
- Verás, contacté con uno de mis hombres que está por allá, le dije de las características de Duo, echo a reír como tonto y me dijo que casualmente sabía de quien se trataba, fue por él y me dijo que lo llevaría a una pequeña cabaña que tenemos, así que como ves, él está bien – explica feliz, así como Treize tenía buenos hombres, ella también tenía los suyos
- Gracias, de verdad -
- Déjalo chico, ya te dije que Duo es de mi total agrado, y si quieres verlo está bien, considera también tuya la cabaña – riendo contenta, Dorothy se abanica como siempre, le hacía feliz estar en Pro del amor. Después da a Heero la dirección de la cabaña para que pueda ver a Duo cuando quisiera
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Duo seguía mirando atento a su secuestrador, parecía que estaba profundamente dormido y entonces ve su oportunidad para escaparse, había visto que las llaves las guardaba en el bolsillo de su pantalón, con cuidado se levanta de la cama y a hurtadillas se acerca
- Es ahora o nunca – piensa mientras se agacha lentamente para sacarle las llaves del pantalón, pero entonces Wufei abre un ojo y rápidamente saca su arma del saco y apunta a Duo en la frente, sus rostros estaban a pocos centímetros de distancia
- ¿Quieres morir hoy? – pregunta serio, Duo se sonroja bastante y se pone rígido enseguida
- Quería ver la hora – dice nervioso señalando el reloj en la muñeca izquierda de su secuestrador, Wufei sonríe y también señala el reloj de Duo, el trenzado lo mira y rápidamente pone la mano en su espalda – Ah... si ¿verdad? Que tonto soy – ríe infantilmente y después regresa a la cama, sentándose nuevamente
- Duerme, no voy a violarte – informa convincentemente, Duo siente que puede confiar en él y se acuesta, cierra sus ojos e intenta dormir – Que lástima, resultaste alguien importante, de no haberlo sabido te habría secuestrado de verdad para violarte, desde que te vi me gustaste – piensa mientras lo observa fijamente, sonríe resignado encogiéndose de hombros y después vuelve a cerrar los ojos
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Por la mañana cuando Treize despierta se molesta al ver que Heero no está a su lado en la cama, muy enojado se levanta y se viste para salir a prisa de la recámara, al ver que Heero está en la pequeña sala de Estar leyendo el periódico se tranquiliza acercándose enseguida
- Hola – saluda contento, apenas Heero voltea, Treize le sujeta el rostro con delicadeza regalándole un beso en la mejilla – Últimamente me has hecho enojar – comenta triste
- Lo siento – dice secamente, a su jefe no le agrada mucho su forma de dirigirse a él
- ¿Qué soy para ti? Lo soy todo en éste mundo? Me quieres ¿verdad? – mirándolo duramente y hablándole de forma antipática, pero Heero se mantenía frío, no sabía como responder, en palabras odiaba mentir, podía llevar por años una farsa como acostarse con Treize sin chistar y fingir que lo disfrutaba, pero decirle que lo quería como él deseaba ser querido sería una gran blasfemia, aún guardaba un poco de ese cariño fraternal, pero lo que él pedía era imposible - ¿Hay alguien más en tu vida? Lo hay? – pregunta molesto arrebatándole a Heero el periódico - ¡Contesta! -
- No señor... para mí solo existe usted – concluye a duras penas recriminándose fuertemente en su mente, Treize sonríe complacido sujetándole a su vez ambas mejillas entre sus manos
- Me haces tan feliz... ver que aquel pequeño que crié se convirtió en todo un hombre a mi merced, es lo más sagrado que ha pasado en mi vida – con tal de que aquella farsa lo fuera aún más, Heero sonríe a su jefe lo cual le produce una enorme alegría – Teniendo tu amor y el dominio absoluto en el MERCOSUR (1) no creo necesitar nada más, soy tan feliz – confiesa entre besos que reparte por el rostro de Heero
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El teléfono celular de Wufei sonando con una escandalosa melodía despierta a Duo en un santiamén, asustado da un salto fuera de la cama
- ¿Qué... qué sucede? – pregunta asustado pero al mirar a su alrededor cae en cuenta de todo lo sucedido la noche anterior, con su mirada busca a su secuestrador encontrándolo al otro extremo de la cabaña donde se encontraba una pequeña cocina, el olor lo hace ir hasta allá encontrándose con Wufei que comía tranquilamente lo que parecía ser comida China
- Dormilón – dice Wufei sin mirar a Duo, enseguida él entrecierra los ojos mirándolo rígidamente y poniéndose a la defensiva
- ¿Cuál es tu plan? Como ves no llevo mucho dinero encima, anoche no me violaste y ahora pareces como si nada ¿piensas matarme o algo así? Qué pretendes? – estaba notoriamente muy molesto y Wufei parecía ignorarlo, comiendo con tranquilidad
- ¿No te gusta el Chop Suey? Se enfriará y no tenemos ni gas en la estufa ni leños en la chimenea – su respuesta por demás tonta le desagrada a Duo pero antes de pelear escucha el movimiento de sus intestinos
- No se que pretendes pero tengo hambre, por tu culpa anoche no cené – dice mientras se sienta del otro extremo de la pequeña mesa – Buen provecho – contento comienza, lejos de que estaba en una situación extraña, disfrutaba mucho de comer – Te llamaron ¿no? Era el líder de la banda? – pregunta con confianza como si de viejos amigos se tratase, Wufei lo mira unos segundos como si tratara de decirle que es un igualado
- En cierto modo, era mi jefa – responde seriamente
- Ya veo ¿y que hay de mí? Te ordenó que me mataras o primero quiere engordarme? – su sarcasmo hace reír a Wufei unos instantes, ese chico era divertido
- Nada parecido a eso, créeme... más bien quería saber como amaneciste y me pidió que te diera sus saludos – explica desenfadado tras haber comido lo último de su sopa y dejando los palillos sobre la mesa
- ¿Me conoce? Quién es? – pregunta avivado
- La señorita Dorothy – la respuesta por parte de Wufei dibuja en Duo una amplia sonrisa y dejando los palillos dentro del tazón de sopa se pone de pie
- ¿De verdad? -
- Sí, sus planes no los sé así que no pienso hablar más? – cerrando así el tema, se levanta de la silla y camina hacia la ventana cerca de la puerta
- Pero debe haber un motivo para que me trajera aquí -
- Dijo que debía protegerte – la aseveración del chico confunde aún más a Duo
- Pero entonces tú... no entiendo, cuando nos vimos por primera vez... -
- Ese es otro punto, si la señorita Dorothy no me hubiera pedido éste favor, ten por seguro que anoche hubiera terminado lo que comencé – por completo el rostro de Duo se tiñe de un profundo rojo y enojado se olvida de su desayuno acercándose a Wufei
- ¡Ni hablar! No lo hubiera permitido – Wufei sonríe con burla por las palabras del chico y se ahorra sus comentarios, los cuales seguramente hubieran sido "No habrías podido"... – Pero en fin, agradezco la ayuda de Dorothy pero además que no entiendo nada, yo no puedo estar aquí, busco a alguien y debo encontrarlo – explica desesperado olvidando el tema inicial, pero ante ello, Wufei solo se queda callado, sabía de que hablaba Duo porque su jefa se lo había enterado, de hecho no faltaba mucho para que ese alguien que el trenzado buscaba, apareciera en esa cabaña, Dorothy le había dicho que ese sería el sitio de los dos, Treize desconocía de él y no iba haber problema con ello
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Por la forma en que Trowa miraba a Heero, Treize intuía que el primero sentía algo por el segundo, eso lo había sabido desde un tiempo atrás, Trowa era uno de sus mejores hombres y por lo pronto le convenía tenerlo de su lado, por eso no lo mataba, en el negocio de las drogas era uno de sus mano derecha y aunque era su rival de amor, ambos estaban en cofradía por aquello del chico que tenía a Heero como viajando en otro planeta, Treize no había hablado de ello directamente con su nuevo amante pero era de su conocimiento. Como Treize intentaba que Heero y Trowa no tuvieran mucho acercamiento, manda al primero a una misión y al segundo a otra, el chico misterioso no contaba con auto como su compañero, así lo había decidido Treize, por lo que tiene que moverse en taxi. Heero debía encontrarse con uno de los Asociados con su jefe que venía desde Argentina después de un viaje de negocios, después de eso iría a la cabaña referida por Dorothy para ver a Duo. Y que mejor si el pesado de Trowa no iba tras él como siempre, le parecía el plan perfecto, sin embargo no contaba con que alguien le seguía, sus pensamientos estaban en sí el trenzado realmente se encontraba con bien y no iba a creer en ello hasta no verlo con sus propios ojos.
Antes de llegar al lugar donde se encontraba la cabaña y después de haber atendido el negocio de Treize, el chico misterioso hace una pequeña escala para comprar algo de beber, la tienda de autoservicio tenía mucha clientela así que mientras espera a que ésta se despeje un poco, se dirige a donde se encuentran las revistas y agarra una para hojearla. Segundos después siente que alguien se posiciona a su lado y le mira de reojo, al parecer se trataba de una chica pero estaba de incógnito, vestía con un atuendo negro, pantalón al talle y blusa sin mangas también al talle, mantenía su cabeza agachada y a pesar de la gorra conque tapaba su cabeza, se dejaba ver su cabello castaño claro caer sobre su espalda. La chica permanece en silencio por unos momentos, también sostenía una revista entre sus manos
- Cuanto tiempo – comenta con voz indiferente, Heero reconoce enseguida esa voz y deja de mirarla fingiendo que presta atención a la revista – Ya no solo tengo una razón para aniquilarte, ahora son dos – ésta vez su comentario estaba cargado con furia, las manos sobre la revista le temblaban un poco – Te he estado siguiendo y no descansaré hasta acabar contigo, solo hasta entonces podré estar en paz – al concluir deja la revista en su lugar y avanza sin girar su cabeza una sola vez, Heero observa aquella espalda marcharse de ahí, sus ojos fríos estaban puestos en aquella chica
- Relena Peacecraft – murmura un poco inquieto, no es que le preocupara mucho pero suficiente tenía con Treize y Trowa como para que ella regresara como el fantasma que era, un fantasma con sed de venganza, en determinado momento, también Duo podía correr peligro con ella
Continuará...
Hola y adiós, gracias por leer el fic, tengo que agradecer que lo hagan, de verdad, también el hecho de que me dejan comentarios, eso es bueno, hasta el próximo capítulo y pásenla muy bien, bye
(1) MERCOSUR: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay
