Fic

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Las Chicas solo quieren divertirse

Por Mayra Exitosa

El desayuno era de aparecidas, un hombre giraba un sartén en la cocina, al verlo Paty se abrigaba más y se giraba regresándose a cambiar. Elisa entraba con su hijita de la mano y al ver al hombre alto, buscaba la mirada de Candy ella, apretaba los labios, haciendo una forma "ni modo".

- Buenos días, Candy tenemos chef en fin de semana, como estamos elevando nuestro estatus.

- Buenos días Lic. Legan

- ¡Ah! Y me conoce. ¡Interesante!

- Buscaba a Candy, supe con quien ha estado viviendo. Señorita Elisa.

- ¡Vaya! ¿Y le contaste de todos nuestros chicos, Candy? Qué bien. Así no se pondrá celoso por todos tus novios. Candy apretaba la boca y escondía una sonrisa, después respondía con seguridad.

- Elisa, eso a Albert no le importa, solo fue sexo. El pequeño Betito entraba con un juguete de dibujo y comentaba -Seso.

- No Betito. Me equivoque. Albert se quedaba serio y giraba ver al niño y comentaba,

- Mira hijo, un elefante. Un hot cake, con figura deformada, daba una tropa y una cola, haciendo que el pequeño dejara el juguete y comentara,

- ¡Elefante! ¡Mío!

El pequeño Alex, entraba y escuchaba que tenía un elefante de inmediato se subía a la silla para verlo y Betito lo presumía comentando

- ¡Elefante! ¡Mi Papá!

- ¿Papá?

- ¡Siiiii! ¡Es mi papá! Y el pequeño Alex que no conocía a su padre, gritaba contento bajando de la silla y abrazando las piernas de Albert diciendo,

- ¡Papá!

Paty lo escuchaba y se ponía ambas manos en el rostro apenada y recordando que Alex no tenía a su padre. Las niñas llegaban corriendo al escuchar los gritos y ellas veían a Albert abrazado por Alex, de inmediato, lo copiaban

- ¡Papá! ¡Papá!

Annie ya vestida más sencilla y recién bañada se acomodaba el cabello tras sus orejas y abría de forma desorbitada sus ojos al ver a los niños gritando que tenían Papá. Candy se reía y Albert giraba el sartén y notaba que los pequeños eran menores que su hijo y él seguía viendo su elefante, sin venir a reclamar su lugar a sus compañeros de hogar.

Candy no daba muchas explicaciones, pero todas intervenían de una u otra manera en la cocina, agregando detalles, frutas, leche y sobre todo tazas de café, misma que Albert sentado con Betito en una pierna, tomaba viendo que ellas se cuidaban de no hablar mucho frente a él.

- Son muy bellos sus hijos.

- Al parecer Betito es una clonación. Respondía Elisa con cierta molestia al saber que era el padre del pequeño y ahora todos los niños le decían Papá, sin poder negarles nada, pues no querían hacerlos llorar.

- Betito, Ann, Alex y Steffi. Son muy bonitos nombres, no han ocupado a su padre. Hasta que aparecí. Paty bajaba el rostro, Elisa giraba a ver a su hijita, Candy tomaba la mano de Betito y Annie respondía,

- En ocasiones no se merecen tener hijos. Albert al saber que era la esposa de Archie agregaba,

- Él las ama, Annie. Su madre lo predispuso y usted no hizo nada para aclarar las cosas, se deben hablar, reconozco que es culpable, estoy en su lugar y aun puedo decir que aunque tuve una Tía de forma similar a su suegra, no deje de buscar de una u otra manera a Candy, tengo todos los archivos de año tras año de cómo llegue hasta ella.

- Mi suegra nunca me quiso.

- El lo sabe, Annie. Dense un poco de tiempo y hable con Archie. Puede que haya cometido errores y lo peor es que su suegra aprovecha mucho a su hijo para sacar ganancias, puede ser que si usted se lo quita, ella quede en la ruina y sea lo mejor.

- ¿En la ruina?

- Si Archie se va, toda la fortuna es de él. Ella no tiene nada, por eso se deshizo de usted.

- ¡Dios!

- Eso es lo que investigue. Las modelos son parte del negocio, su suegra lo obligo a que supuestamente se fotografiara constantemente para el bien de su publicidad, pero es el padre de su hija, a quien sigue la publicidad todo el tiempo, no a la señora.

- Lo tomare en cuenta. Annie comía su fruta y notaba que su hijita ya había terminado, le limpiaba y se retiraba de la mesa. Era fin de semana, descanso de las cuatro, había cosas de casa que hacer y sobre todo tener a los pequeños en la casa. El sonido del timbre hacía que todas giraran al cristal y notaran que un hombre con un arreglo floral. Albert también lo notaba y este se ponía de pie desde el suelo de la alfombra con los niños. Pero Candy era la que estaba cerca y abría la puerta

- Buenos días, ¿Puede firmar?

- Por supuesto.

- Gracias.

Entraban flores, y molesto esperaba que el médico fuera quien después de una noche interesante, mandara rosas a su compañera. Candy con una sonrisa y viendo los rostros comentaba,

- Señorita Patricia O´Brien. La cara de Annie y Elisa, fue de asombro total, mientras Paty, asustada de igual manera preguntaba

- ¿Para mí?

Patricia tenía un nuevo admirador, un joven Tío de una de sus alumnas le había enviado rosas, ella avergonzada y un poco molesta comentaba,

- Mi esposo no ha sido declarado fallecido, Candy. Debimos devolverlas.

- Tu esposo no está aquí. Comentaba Elisa tomando una de las rosas y colocándola en un florero de cristal entubado cerca de un escritorio. Albert al ver que los niños, deseaban salir comentaba,

- ¿Desean salir?, podemos llevar a los niños a comer fuera.

Todas aceptaban, el auto de Albert era amplio y buscaban como acomodarse, así que se arreglaban a salir con los pequeños, ya iban a cerrar la puerta cuando llegaba un hombre con traje, preguntando

- ¿Señorita Annie Britter?

- Si. Soy yo.

- Me firma aquí, por favor. Después de mostrar su identificación, se separaba y Elisa la abrazaba,

- No te preocupes, te ayudare y responderemos en la corte. Con eso, Albert observaba a Candy y ella se quedaba molesta. A lo que él agregaba,

- Haremos lo que me pidas. Lo que sea, tu dime como quieres y yo aceptaré.

- ¡Albert!

- Es nuestro y eres a quien amo. Aunque hayas tenido una serie de novios… aun sigues soltera.

Candy negaba, ella no había tenido novios, fue Elisa quien le dio esa oportunidad, al estar molesta porque él si había tenido otras y solo respondía con amigos casuales, pues ella también se dio ese lugar.

CONTINUARÁ...


Actualizando con sincero aprecio, deseando hacerlo de manera mas continua

Un abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa