Jonathan.
"Vine a tu boda tras un viaje de seis horas en avión, al menos esfuérzate en decir mi nombre en lugar de ese estúpido apodo."
"…"
"Lo siento Noel"
"Gracias"
"Bueno, más allá de eso, espero que tú y Sarah sean felices."
"Espero que ella sea feliz conmigo."
"No te tires tan abajo, eres una buena persona y un gran proveedor"
"Si, supongo."
"Me entere de que Jonny no ira a la boda. ¿Es verdad?"
"Si, es verdad. Dijo que tiene demasiado trabajo ese día. La boda es mañana, así que aún hay tiempo para que se libere y venga."
"El no debería haberse puesto una obligación cuando sabía que la boda de sus dos mejores amigos era ese día."
"Supongo"
"…"
"Quería decirte esto cuando estuviéramos solos, pero quiero que sepas que estoy orgulloso de ti"
"Gracias. Aún no puedo creer que ella quiera casarse conmigo"
"Yo sí, tú traes mucho a su vida."
"Lo dudo"
"Hijo, ella trae afuera lo mejor de ti, y tú, en tu más rara manera, traes lo mejor de ella."
"Eso es lo que me preocupa"
"Hijo, tú la amas, no importa cómo, y ella te ama a ti. Además, ella también tiene su raro, y son nuestras imperfecciones lo que nos define, sino seríamos aburridos y blandos como los comunistas. Debemos agradecer ser como somos, tal y como Dios nos hizo, con nuestras similitudes y diferencias."
"Sí. Tal vez es por eso que Dios nos hizo imperfectos: para que no nos uniéramos contra… el…"
"…"
"¿Jonathan? Hijo, ¿qué pasa?"
"Noel, necesito algo para escribir"
"¿Qué?"
"¡AHORA!"
"Si, si, aquí hay un bolígrafo y papel"
"…"
"…"
"…"
"Eso es…"
"Jonathan, tienes que estar en el altar en veinte minutos."
"Señor Feller espere, esto es grande. ¿A ver si entiendo? Al agregar un nivel controlado de error a la evolución dek código de personalidad y concepción, puedes controlar el nivel de nuevos algoritmos de concepción con un mayor número de los de personalidad"
"Controlo el nivel de inteligencia con un mayor desarrollo en la matrix de personalidad"
"He estado viéndolo trabajar en esas hojas de papel por una hora y media, al menos podrían decirme que demonios es eso"
"Es un código de configuración para un robot, y Jonathan descubrió como transformarlo en una AI controlada."
"Pensé que dijiste que las AI eran demasiado peligrosas para existir, por eso odiabas a ese Grey"
"Si, las odio, y a él más, pero eso es porque todos quieren crear AI más parecidas a mí que a ellos: pura inteligencia y conciencia de sí mismas, nada de emociones. Quieren crear al Adan y Eva del Genesis, seres que piensen y actúen de manera racional y calmada. Quieren armas de guerra que no puedan ser superadas. Pero este código las hará más deficientes, más imperfectas, y con esas imperfectas, más humanas. Estarán tan ocupadas tratando de darse cuenta quiénes son, porque sienten lo que sienten, que no podrán volverse más inteligentes, no podrán rebelarse contra su creador. No habrá una singularidad, no habrá una computadora-dios que queme el enchufe, solo una nueva forma de mente humana. Pero tienes razón, es demasiado peligrosa, y si cae en manos demasiado ambiciosas podría transformarlo en algo demasiado peligroso. Lo destruiré tras la boda. Y necesito que los dos jamás mencionen esto a nadie"
Ese debió ser el fin, el fin de lo más cercano que hemos estado en toda la historia de la humanidad de crear un nuevo tipo de ser humano, de ser Dios.
Cuando Reportera dijo que este Instituto había creado robots que podían pasar como seres humanos asumí que era solo paranoia, ya que en mi entender no hay forma de replicar el cuerpo humano de manera perfecta. No me sorprendería que hubieran creado robots avanzados, pero la idea de un robot que hubiera podido subir el valle inquietante y haberlo transformado en una creación idéntica al hombre era demasiado alejada de la realidad para mi. Asumí finalmente que con todo lo raro que esas personas debían ver a diario, el miedo a lo desconocido se transformaría en algo peor. ¿Y que hay peor que te reemplacen con alguien más?
Pero cuando entré a ese Vault, luchando contra todos los recuerdos que cada pared, mueble y puerta me traía, y vía esa cosa, ese Nick Valentine, me di cuenta de que había una posibilidad. Lo cual me hizo entender que mi mayor descubrimiento había sido tomado o recreado por mi enemigo. Lo cual es un nuevo tipo de problema, es un nuevo temor.
Ahora sé que cualquier persona puede ser un agente del Instituto.
Lo cual me convence de que tengo que ser aún más selectivo con respecto a quien dejó acercarse a mí si podía así permitirlo. Los hermanos y la gente de Quincy son un ahora un riesgo que no puedo permitirme tener.
Cuando estábamos por salir de la ciudad, Codsworth volvió a contactarse conmigo y lo primero que me dijo fue que el hombre del que me había informado había regresado. Me había dado un reporte completo de todo lo que sabía cuando regrese de Concord, y la posibilidad de que volviera me preocupaba, pero cuando él me dijo que era un cazador y muy educado pensé que tal vez podría negociar una relación que no me trajera molestias innecesarias. Pero tras la noticia de que podría o no haber robots que se hacen pasar por gente esa opción se volvia mas compleja y riegosa.
Y para aumentar los problemas, luego me dijo que ese mismo hombre había traído a veinte personas, supervivientes de un ataque de estos mutantes.
Me tome un momento para tratar de luchar contra mi deseo de gritar o de comenzar a escuchar música. Veinte personas más es más que suficiente para ocultar a un espía. La amenaza de los mutantes es también un problema, uno grande. Tendré que preparar una misión de respuesta o una de reconocimiento para evaluar mi siguiente acto. Pero eso tendría que esperar a que encontrara a ese hombre y lo matara.
Codsworth tendrá que mantenerme el orden.
Le ordene que mantuviera la situación bajo control, y que comenzara a dividir a la gente por profesión y edad, aquellos que tuvieran habilidades que pudieran serme útil los mantendría en Sanctuary, con protección y comida, pero con aquellos que no tengan habilidades útiles o que sean demasiado viejo tendremos que buscar una forma de no tener que lidiar con ellos. Codsworth también me explico que Preston tenía toda la intención de dejarlos quedarse a todos, lo cual trae una posibilidad de violencia. Codsworth piensa que él se negara en su totalidad a mi manera de lidiar con la situación, y me explico que, y esto me preocupaba especialmente, de que Preston, presionado por el miedo a un ataque, decidió ir a buscar armamento laser en un lugar secreto.
Al menos también había hecho volver al Vigía, lo cual traía la posibilidad de usarlo si se le ocurría algo estúpido. En todo caso, tendré que lidiar con él una vez regrese, hasta entonces tengo que confiar que Codsworth sabrá lidiar con la situación.
Pero n me alegraba tener problemas apenas llegara a casa.
Habíamos descansado por casi treinta minutos debido a la necesidad de descansar que el animal insistía en tener, salimos a pie con Reportera y Nick siguiendo al animal mientras este sigue el rastro que el cigarro y el apartamento tenia. Esposa, Hermana y el Alquimista se negaron a acompañarnos, en especial la primera, que exigió el poder quedarse en el vehículo.
No me preocupa, ninguno sabe cómo conducir el vehículo, y si desaparecen con mis cosas, antes de que ellos puedan llegar a Sanctuary, informare a Codsworth y él le dirá a los robots que maten a todos.
Hermana dijo que se quedaría a proteger el vehículo, pero yo le dije que vigilara al Alquimista en lugar de eso. Ella se mostró extrañada por la pregunta, pero lo acepto.
Algo en su forma de aceptar todo lo que digo me resulto un cambio de personalidad extraño que me tomo mucho tiempo de introspección. Afortunadamente, Codsworth siempre me ayuda con eso, y su conclusión fue que ambos hermanos parecen querer poder quedarse bajo mi protección y manutención.
Y me resulta lógica, tengo tecnología y comida que ellos pueden recibir a cambio de trabajo, lo cual supongo que en este contexto histórico es poco común.
"La gente siempre persigue a los que consideran superiores. Física, mental, estética o materialmente, siempre persiguen esas personas. Asegúrate de ser las tres que puedes ser."
Con las palabras de mi padre me convencí más de que ese debía ser el caso.
Salimos de la ciudad y nos detuvimos fuera de la ruina, con pocos contratiempos. Al parecer, la situación en las afueras de las ruinas son muy volátiles: un día puede estar todo despejado, y el siguiente tendrás una docena de bestias y feroces depredadores el segundo que hagas un movimiento brusco. Este era de los primeros, y pudimos ver ciertos grupos de personas, en grupos de a cinco o diez, cargando carros, carretillas, animales o mochilas con sus pertenencias o los recursos para el viaje a lo largo del camino. Pero también estaba el ocasional peatón, que iba solo, tan mal vestido, tan delgado y en tan mal estado físico que parecían cadáveres caminantes. Apenas nos dedicaban una mirada.
-Esas personas actúan raro.-
-Se rindieron, están caminando esperando la muerte. Muchos ancianos o enfermos por radiación lo hacen, buscan un lugar tranquilo donde morir, en especial aquellos que no tienen a nadie que los entierre.-
Recordé ese día: la lluvia, el servicio; la gente que había ido a ese funeral se contaba con la mano y los pocos que estaban eran todos gente del ejército, gente que mi padre había movido para que me aceptaran en el ejército, solo para que decidiera no ir. Mi madre estaba entre la multitud también, no solo lo insulto yendo, sino que trajo a su esposo y sus dos hijos.
La sangre me hervía al recordar ese día, y rogaba algo que me lo sacara de la cabeza. Y tras unos momentos, lo tuve.
El perro se detuvo a olfatear el suelo del reservorio donde al parecer el hombre que busco se detuvo para tomar un trago, sentarse en una silla y ver el agua. Conozco bien el estanque, mi padre solía traerme cuando era más joven. Me gusta pescar, es silencioso y tranquilo, y puedes conectarte con las personas sin la necesidad de hablar, solo conectándote en el esfuerzo mutuo y la satisfacción de haber capturado un animal con el trabajo conjunto de ambos.
Eso era más que imposible en cualquier otra interacción.
La laguna estaba a solo unos cincuenta metros de una vía de tren que en ese entonces estaba abandonada. Y era esa la razón por la que habíamos dejado de venir aquí cuando era un niño. El sonido del tren me daba ataques casi instantáneos.
Trate de alejar de mi mente los recuerdos del tren, ya que me da migrañas, y mire a Nick Valentine y Reportera, ambos estaba a mí alrededor, siguiendo el caso y la historia respectivamente. Lo cual me recordaba que debía darle a la mujer el resto de la información del monstruo.
El perro se apoyó en una silla y pronto pude ver cómo olfateaba algo. El animal levantó la mirada y corrió hacia el suroeste a toda velocidad.
-Encontró el rastro- Y con eso volví a correr detrás de él.
Pero tras un trote inicial, el animal volvió a simplemente caminar, llevándome nuevamente a una tranquila caminata en silencio. Al ver a mi espalda podía notar que la reportera mostraba un comportamiento similar al que yo tengo cuando veo un desorden, una reacción a una comezón e incomodidad que no puedo evitar. Quiere seguir hablándome, pero tras lo que vio en el Vault, probablemente no quiere continuar.
El robot era más diferente. Tenía sus ojos clavados en mí y el fulgor amarillo de su pupila brillante me resultaba…
"Normal"
Como cuando Codsworth me miraba, o como Cherry, Noel, mi padre y Jonny. Era una mirada que no me incomodaba. Lo cual es raro para alguien que recién conozco.
El camino nos llevó a lo que parecía ser una especie de puente, que recorría el costado de la imponente autopista Pike, que atraviesa toda la ciudad de oeste a este enorme, que llevaba a un gran túnel.
Cruzando lo que llevaba ese camino, había una intersección donde se dividían los caminos en tres, uno al oeste, otro a norte y sur siguiendo una línea férrea. El perro siguió adelante, pero allí se detuvo por un momento, olfateando lo que nosotros veíamos. Una especie de construcción que sobresalía de la pared que conformaba la depresión del túnel. Cuando me acerque al borde y pude ver lo que había abajo pude notar que parecía haber un grupo de casas, construidas como si de un edificio de diez metros se tratara, conectado por escaleras, y muchos cadáveres. La mayoría despedazados, y con evidentes signos de descomposición. Las pequeñas moscas, que median entre dos y tres pulgadas de largo, cubrían los cadáveres, pero se alejaron cuando captaron nuestra presencia, mientras que las más grandes, tras unos segundos las siguieron. En todo, las alimañas hicieron un festín con esas personas, y parece que devoraron amplias partes de la piel y el musculo, pero la brutalidad de la muerte que sufrieron seguía siendo evidente.
-Parece un ataque de ghouls.- Dijo Nick con facilidad.
-Pike es un puesto de caravanas. La gente que vive aquí hace de intermediarios entre las caravanas y los profundos. Los ghouls debieron venir de afuera-
-Puede que aun estén por aquí, dudo que ellos se fueran si lograron matar a todos los habitantes- Nick se alejó del borde y camino hacia uno de los cadáveres. Estos tenían marcas de mordidas y sus cuerpos estaban descuartizados y completamente desechos, como el cuerpo del hombre en la estación de servicio de hace unos días, pero estas bestias no siguen un patrón de alimentación…
…
"La mayoría de los depredadores, leones, hienas, panteras, etcétera, siguen un patrón de alimentación muy interesante. Primero inmovilizan a la presa y, tras el esfuerzo inicial, buscan someterla mordiendo el cuello y desangrándola. Esto minimiza el esfuerzo del depredador y, de cierta manera, cumple la misericordiosa función de matar a la presa antes de que la devoren…"
"-No te alegra haber venido al museo, en lugar de quedarte en casa-"
Cherry sonríe mientras yo golpeaba mis dedos contra mi pierna en un esfuerzo por tolerar el ruido y las voces de todas las personas que no les importa el letrero que indica que hay que guardar silencio."
…
-Lo despedazaron vivo, sin matarlo.-
-Los ghouls tienden a hacer eso, la radiación los vuelve más y más violentos hasta que simplemente comienzan a matar todo lo que se les cruza.-
Mire a mi derecha como el perro continuaba moviéndose, yendo de un lado a otro tratando de oler todo lo que podía, pero desconcertado a la vez.
-Parece que el pequeño tiene problemas para encontrar el olor, con toda esta sangre y muerte. Démosle unos minutos.- Pero el solo pensar en perder más tiempo me daba pitido, necesitaba seguir, continuar con la búsqueda. La reportera continúo observando los cuerpos, subiendo a la estructura de madera y analizándolo todo.
-Parece que fue hace bastante. Hay señales de saqueo entre las pertenencias de esta gente.-
Permanecí pensativo por un momento, tratando de enfocarme en los golpes en mi pierna mientras cerraba los ojos en un esfuerzo de alejar el pitido que acechaba en el fondo de mi mente.
-Piper, deberíamos cerciorarnos de que haya sobrevivientes o no antes de seguir con el camino, para hacer algo útil mientras esperamos-
-Buena idea- Pero tras eso él se acercó y le hablo al oído, lejos de donde pudiera espiarlos. Eso me hizo desear que tuviera mi kit especial de recopilación de información y acecho, o KERIA, pero todas las herramientas de este estaban desechas por el tiempo y requieren reparación, pero no hay razón de desalentarse. Comencé nuevamente a golpear mi pierna y a repetir mi mantra en la cabeza, imaginando la voz de Cherry diciéndomelo.
"Todo está bien, nada duele, todo sana, sigue así. Todo está bien, nada duele, todo sana, sigue así. Todo está bien, nada duele, todo sana, sigue así. Todo está bien, nada duele, todo sana, sigue así. Todo está bien, nada duele, todo sana, sigue así. Todo está bien, nada duele, todo sana, sigue así." El pitido comenzó a disminuir tras oír la angelical voz de Cherry, la voz que me relaja, pero en el fondo de mi ser sabía que esa voz era artificial, producto de mi memoria prodigiosa, y, aunque el pitido seguía disminuyendo, tenía que luchar contra el recuerdo de la realidad de lo que le ocurrió, el recuerdo que acecha cerca de ser un recuerdo lívido.
-Debe ser difícil…- El robot hablo y me saco de mi mantra, trate de que no me molestara, y solo lo mire. Estaba apoyado en el otro marco de la puerta, junto a mí, el solo me miraba.
-¿Disculpa?-
-Para alguien de un Vault, debe ser difícil haber salido y enfrentar toda esta locura, muerte y dolor tras tantos años de comodidad y abundancia. Para la gente del Commonwealth es lo normal, vivieron toda su vida así. Pero para ti.-
…
-No lo fue, tuve tiempo para acostumbrarme.- Eso no es una mentira, mientras mi casa siga en orden no tendré ningún ataque mayor, pero eso que dije también me hizo pensar en mi ritual, en mi ejercicio matutino, en mis pasatiempos que no solo hacia porque disfrutaba, sino porque me permitía extrapolar mis rituales en otros menos raros, y apaciguar las ansiedades que plagan mi día a día, y con todo lo que ha estado pasando, mi ansiedad comienza a ser difícil de tolerar. Puedo notar a juzgar por el análisis de las reacciones de otros a mis palabras, que lo que yo creo que es aceptable genera incomodidad o ira en la gente, por lo que asumo que no lo digo como lo pienso.
Tengo que volver a mi rutina, por un tiempo, pero volver requiere dejar de buscar, lo cual significa no cumplir la promesa, lo cual significa pitido.
"No, tengo que seguir adelante, tengo que continuar. No importa lo que me pase a mi o a nadie, debo seguir."
-¿Hace cuánto saliste del Vault?- Pensé que decir, pensé en como poder no decir una verdad que él no creería, y decir una mentira que él no vería.
-Mi esposa e hijo no… no…-
-¿No eran del Vault?-
-Si- "No, es mentira, mentira, mentira." Luche por mantener mi rostro rígido y natural, aun cuando sé que el robot, si realmente es un detective, vería inmediatamente.
-Ya veo, ¿Cuándo saliste del Vault?- Eso es bueno, creo, puede que creyera lo que dije.
-Hace bastante- "Dos días"
-¿Por qué?-
Pensé, pensé y pensé… la respuesta fue una mezcla de mentira y convicción.
-Por qué no quería vivir en una pecera pequeña, porque si uno vive en comodidad, su capacidad para desarrollarse se atrofia- Eso lo hizo abrir los ojos, como si lo que dijera lo sorprendiera.
-¿Trajiste un niño a este horrible y cruel mundo para superarte a ti mismo?- Note la mezcla de sarcasmo e desprecio en su tono, lo cual es raro, pero luego me golpeo.
"Él es un robot, aun con inteligencia artificial sigue sin ser un ser humano" Lo cual significa que, al igual que con Codsworth, hablar con él me resultaría más fácil. Pero esa corta alegría no me hizo olvidar que él podría ser un espía.
-El mundo siempre fue peligroso, solo tienes que prepararlo para superarlo.- Eso parece haberlo hecho reír.
-Sí, supongo que sí. El mundo del pasado tenía sus propios peligros, en especial para aquellos que lucharon en Anchorage.- Salió, dejándome plantado sin decir nada, caminando hacia el perro, que aun daba vueltas oliendo todo.
"Rara comparación."
En ese momento salió Reportera, cargando lo que parecía ser una caja de Animal Cookie, una de las antiguas galletas de animales con sabor a cebada acaramelada.
-Bueno…- Dijo mientras masticaba el contenido de la caja.- Parece que todos están muertos y los ghouls se fueron-
-Posiblemente entraron al túnel, es un refugio natural-
-Lo dudo, a solo doscientos metros hay un puesto de guardia de los profundos, dudo que a ellos les interese meterse con ellos-
…
-¿Los profundos?-
-Sí, dominan las vías férreas, o al menos las principales.-
-Y los llaman así porque viven bajo tierra-
-Si- Por un minuto pensé en preguntar por la clara relación entre estos profundos y los escritos en la literatura lovecraftiana, pero decidí ignorarlo.
-¿Quieres?- Reportera me ofreció la caja de galletas.
-No, gracias-
-¿Estás seguro? No has comido nada desde que llegaste a la ciudad, y eso fue hace casi seis horas.- Pensé un momento en una excusa que tuviera suficiente verdad.
-Comí fuerte antes del viaje.- No puedo comer nada de lo que me ofrezcan, no puedo arriesgarme a que la radiación y los súper gérmenes arruinen mi ahora ineficiente sistema inmune. Tengo que limitarme a comer lo que mi casa posee, libre de radiación y microorganismos dañinos. Pero debo aceptar que mi cuerpo esta exhausto. Entre el golpe en la cabeza, los moretones de balas, y el extenuante movimiento físico, mi cuerpo esta completamente cansado, hambriento y frustrado.
Mi hombro recibió tres disparos, lo cual daño la estructura de la armadura, pero lo peor es que tengo un importante hematoma, lo cual me dificulta moverlo, mi abdomen tiene múltiples marcas que duelen cada vez que me muevo, y mi pierna aun esta rígida y dolorida por el impacto del escombro que la explosión de la fábrica causo. El dolor, al menos en el corto plazo, es mi peor enemigo, no puedo perderlo de vista.
Apenas tuve tiempo de tratar mis heridas, tomando el poco tiempo entre la búsqueda para calmar mi dolor de cabeza y mi ansiedad, tratando de no perder la cabeza cada vez que mi mente viaja, o mis ojos ven algo que me altera.
Pero por el momento, necesito comer, si descuido las necesidades de mi cuerpo podría morir.
Quiero comer, y el haberme pasado el almuerzo me estaba matando. Puedo tolerar salirme de la rutina una vez sin problema, dos veces me pone ansioso, más de tres veces comienza a fastidiarme.
Llevo dos días enteros sin seguir mi rutina, mi ritual.
"Cuando encuentres a Shawn tendrás días y días para seguir la rutina. Sé que papá lo entenderá."
-Bueno, puedo ver ciertas señales de que alguien estuvo aquí después del ataque, lo que significa que es posible que haya venido, paso en la zona algo de tiempo. Pero no se cuanto.- El robot inspecciono la casa por la que se entraba.
-Un día, puede que más. Posiblemente esperaba un contacto aquí, puedo notar las señales de que se preparo comida con lo que quedaba del pueblo, y algunos de los ghouls parecen mas recientes.- Eso me sorprendió. El dedujo todo eso de haber visto solo un instante los alrededores y el interior de la casa.
¿Pero como saber que era el y no alguien mas?
El perro olfateo el suelo a lo lejos y, de un rápido movimiento en el que miro adelante, salió corriendo siguiendo la avenida que salía del túnel. Sin pensar demasiado corrí siguiéndolo, esperando que los demás pudieran seguir el paso, recorriendo el paisaje post apocalíptico que tan nuevo era. Trato de no hacer eso, el ver las diferencias con el pasado me genera intranquilidad, me da una comezón de querer volverlo a hacer como era, pero sé que está demasiado lejos de mi capacidad.
Por el momento solo me concentro, evadiendo los desusados y completamente desarmados autos y vehículos. El piso era bastante destrozado, con grietas y pasto grisáceo y marrón creciendo de la tierra que se acumuló en estas.
Tras unos segundos mire el cielo, una aura verdosa giraba alrededor del cielo, y el celeste del cielo estaba opacado por esta aura. Pero nuevamente me encontré tratando de no pensar en eso, pero ahora era lo único que podía pensar, y me concentre en ver al animal correr, analizando el pelaje marrón y negro y las pequeñas lagunas carentes de pelo.
"Tendré que darle un baño, y tratar de curarle esas llagas"
Finalmente el perro se detuvo un instante, mirando en todas direcciones y olfateando el aire y el piso. Me tome un tiempo para recuperar mi aliento.
Tras unos minutos los demás nos alcanzaron.
-Eres rápido.-
"No, no lo soy. El traje está apagado, como una medida para salvar lo que quede de energía, y pesa casi sesenta kilos. Aun cuando puedo mantener la velocidad me quedo sin aliento demasiado pronto. La batería principal se mantiene igual, la secundaria ya está a 50%, si no consigo una fuente de energía para recargarla terminare cargando una incómoda y pesada armadura de peso muerto."
La fuerza del equipo es la velocidad y la agilidad que me proporciona que compensa con creses el peso, pero sin energía no me serviría de nada. Así que mientras esperaba trataba de distanciar mi mente pensando en el generador que planeaba construir.
Con los relojes tengo el uranio, ahora solo necesito decirle a Codsworth que comience la construcción del armazón, mientras en mi cabeza armaba pieza por pieza el interior de mi reactor de fusión cíclica. Levante la mirada, Reportera y Nick hablaban entre ellos, debatiendo información sobre el posible caso y tratando encontrar una forma para poder reconstruir su periódico. No me interesa, pero con el fin de recabar información, presto atención.
Hablaban de recuperar su viejo equipo, que ella habia almacenado en un cuarto del sótano de la ciudad, y que posiblemente podría hacer unas docenas de copias de sus panfletos y artículos para poder distribuir.
-Pero no podre cumplir todas mis entregas. Perderé a todos mis clientes.- Algo similar había ocurrido en el primer negocio de Jonny.
-Solo concéntrate en venderles a aquellos que te paguen más con el menor costo de distribución, luego crece desde ahí.- Eso no parecía ser la respuesta que ella esperaba.
-Sí, podría, pero eso significaría dejar a cientos sin poder enterarse de lo que ocurre, no podrían saber que alguien a cientos de kilómetros de sus vidas está perjudicándolos.-
-Ese no es tu problema, tú no eres responsable por la seguridad de nadie más que de ti y tu hermana.-
Ella se quedó un segundo mirándome con una expresión que no podía ubicar.
-La gente se merece la verdad, es deber de todos poner nuestra parte por la justicia que merecemos.-
…
"No viajes, no viajes, no viajes, no viajes, no viajes, no viajes…" Continúe repitiéndome lo mismo, una y otra vez, una y otra vez. Pero cada vez más la voz de Reportera se transformaba en otra en mi cabeza. Rápidamente me puse el casco, y puse algo de música.
Mire directamente al animal, deseando más que nada que la bestia peluda encontrara de nuevo el camino, hasta que, finalmente, lo hizo. El animal levanto la mirada y salió corriendo, y corrí, siguiéndolo, manteniéndome concentrado en el destino.
…
Mi destino. Apague la música sin pensar.
Fue en ese enfrascamiento en que me di cuenta de que estaba tan concentrado en encontrarlo que no me puse a pensar que haría cuando lo hiciera. Si tenía a mi hijo lo encontraría, pero si no lo tenía…
"Seguirás buscando, seguirás buscando hasta que lo encuentres o mueras. Eso fue lo que prometiste, no puedes retractarte ahora."
Lo que si era claro es que lo mataría, encontraría a ese Kellogg, a ese nombre que marque en mi mente para no olvidarlo, y lo mataría. Con eso en mente, re-inspeccione el equipo complementario de mi armadura. El cortador de plasma esta desecho, así que no lo traje, la ametralladora incluida en mi brazo derecho todavía no está operacional, y tampoco el lanza misiles, nada de eso fue agregado en los brazos, pero las vías eléctricas en mi brazo izquierdo aún está operativo, eso más el aumento en mi fuerza física y mi velocidad puedo dispararle y matarlo.
Tengo mis cuatro pistolas en las fundas de mi traje, y la ametralladora en la espalda, con dos recargas para cada arma de mano, y tres para el rifle.
También tengo las tres de las granadas de la fábrica, y mis dos últimas granadas electromagnéticas. Estoy listo en caso de lo que sea.
Caminamos otros diez minutos mientras el perro olfateaba el suelo, hasta que finalmente llegamos a una interacción enorme de Mass Pike. Vehículos inútiles y oxidados cubrían la intersección mostrando también los cadáveres de las personas, ahora esqueletos, que parecían haber chocado sus autos en una masiva colisión de al menos diez autos y varios camiones.
Al otro lado presencie una vista considerablemente más extraña, una gran cantidad de cadáveres, algunos eran como los hombres deformes en el Vault, los "ghouls", pero se veían aún más deformados que los otros, con tumores y en casi todo su cuerpo, y una tonada más amarillenta y verdosa en la piel. Los otros eran humanos, no parecían muy armados, e iban vestidos como muchas de las personas que había visto en la ciudad.
Todos los cadáveres parecían estar entremezclado, pero podía también notar que todos habían muerto por heridas de balas, lo cual significa que alguien más había matado a esas personas.
-Creo que ya sabemos a dónde fueron los ghouls-
-Lo dudo, está demasiado lejos.- Dijo la reportera.
-¿Quién mato a las personas?-
-Ehhh, ¿cómo?- Reportera no lo notaba, pero pude ver que el robot si lo había visto.
-No tienen marcas de mordidas o despellejamiento como los otros, estos recibieron disparos…-
-Él tiene razón, ellos lo hicieron.- Al levantar la vista me quede congelado, casi paralizado por la sorpresa. Al igual que cuando vi a ese lagarto gigante, al igual que cuando vi a esas ratas de un metro, al igual que cuando vi esos deformes que hablan y sus congéneres más deformados, el ver a lo que solo podía interpretar como los famosos mutantes me paralizo.
Los hermanos me los describieron, en Sanctuary oí la mención de estos por la gente de Preston, en Alberthany también lo oí durante el desayuno que no comí, y en Ciudad Diamante había pancartas de prevención, pánico por una posible infiltración y miedo a que los exterminaran. Pero desde muy joven siempre supe que comprender lo que te explican no es lo mismo que entenderlo.
Yo comprendía a grandes rasgos que era un mutante: Seres de entre dos metros, y dos metros y medio, mucho musculo y capaces de partir a un hombre a la mitad con sus manos, no los más listos del mundo y parece no haber hembras o machos.
Pero cuando por fin los vi, entendí.
Esas cuatro criaturas son el pináculo de la monstruosidad, más que cualquier otra criatura que hubiera visto en mi vida. Las criaturas que había visto a lo largo de mi estancia eran deformes y diferentes, lo cual me resultaba incómodo y frustrante, más que miedo sentía fastidio ante sus diferencias con los animales que yo conocía. Los ghouls me resultaban repugnantes, pero de la misma manera que los animales. Pero estas cosas, estas cosas que llevan en su nombre el hecho de que fueron creados por el accionar del hombre, y no por el infortunio de la providencia, me repugnan de una manera diferente, totalmente diferente.
Sé que me levante tras verlos, pero también sé que lo último…
…
-Hey, ¿estás bien?- Me despabile, mire mi reloj… cinco minutos, mi cerebro me hizo viajar por cinco minutos. Me protegía, algo.
-Dale un respiro Piper. Esta debe ser la primera vez que ve un súper mutante.-
-Lo es-
-Son muy numerosos en las ruinas, si hay un edificio abandonado o una choza vacía es posible que haya alguno. Son una infestación armada y peligrosa.- Las palabras del robot me llegan, pero estoy más interesado en analizar los cadáveres.
Las criaturas estaban muertas, una bala en la cabeza en dos y varias en el pecho en los otros dos, pero la posición de la criatura no es correcta…Los monstruos estaban tirados como si se hubieran estado mirando, sentados o apoyados en los armazones de los autos oxidados, como si hubieran estado sentados, y alguien los tomo por sorpresa. Los cuerpos de los ghouls y las personas tampoco tenían sentido entre ellos. En el suelo también habían armas, pero cuando las revise pude ver que no tenían balas, ni siquiera las que esos mutantes llevaban.
-Las personas corrieron, perseguidos por las cosas, treparon la montaña de autos, y los mutantes los derribaron, luego, cuando los ghouls aparecieron las derribaron a ellos… Puede que los mutantes se llevaran la munición de estas personas, ¿pero quién mato a los mutantes?-
Cuando levante la mirada pude ver al robot acercándose a los mutantes muertos, metió su dedo en la llaga, dejando que supurara un horrible sonido y saco una bala.
-Mmmm, magnum, calibre .357, modificada con carga explosiva R.I.P. Hay pocos que fabriquen esta munición…-
-Limois- La reportera se acercó, cubriéndose rápidamente la mano para protegerse de un hedor que gracias a mi mascara no podía percibir, y miro al robot con una expresión de realización.
-Entre otros, pero más importante, pocos mercenarios pueden darse el lujo de comprar este tipo de munición, y el tipo de munición y su calibre coincide con la del revolver de Kellogg.-
-Eso es útil.- Usa munición modificada, lo cual es un posible problema, pero confió en la capacidad de mi traje para resistirlo. Lo que me preocupa es que tenga armamento que no pueda predecir.
-Ok, entonces sabemos que el PODRIA haber estado aquí. ¿Podemos seguir? El olor me está matando- Levante la mirada y podía notar que ahora parecía cubrir todos los orificios de su rostro. Por un lado no quería agregar el hedor que ella trataba de evadir a mis recuerdos, uno tiene que ser cuidadoso con lo que desea recordar, pero por el otro tenía la voz de mi padre en la cabeza. Saque el seguro de mi casco y lo retire de mi rostro. El hedor fue, por falta de un mejor ejemplo, un puñetazo. Era punzante como el hedor de gasolina, pero también espeso como el del estiércol, pero sin ser ninguno de los dos.
Era como un tanque séptico con carne en descomposición y gasolina, los tres y más.
He olido muchas cosas en Alaska, tierra, gasolina, estiércol de todo tipo, carne humana quemada y en descomposición, pero esto olía a todo eso junto. Por varios minutos sentí la necesidad de vomitar, y eso evito que quisiera ponerme el casco, pero cuando estuve convencido de que no iba a soltar el contenido de mi estómago, me coloque el casco y me salve de tener que seguir oliéndolo.
Volví a mirar a los mutantes, necesitaba analizar la herida al igual que a la bestia, pero el olor me había dejado mareado, mi cabeza se aligero y por un minuto pensé que iba a perder la conciencia. Así que me di un buen golpe en el hombro amoreteado, y el dolor me despabilo, pero no lo suficiente como para hacerme perder.
Algo de dolor es útil, demasiado es malo.
Fue tras eso que note el corte en la muñeca de uno de los mutantes, y cuando pase al siguiente, este también tenía un corte en la muñeca. El corte estaba vacío, sin ningún tipo de gota que callera.
-Los dreno- El robot me miro, pero estoy casi seguro por la expresión de sus placas de plástico, más fáciles de leer que las complejas facetas humanas, de que no le dio importancia a lo que dije.
-No es anormal. La sangre de mutante tiene utilidades para los que estén dispuestos a conseguirla-
-¿La tiene?- Lo encuentro verdaderamente difícil de creer.
-Sí, una mujer en la capital descubrió que mesclar eso con un par de vegetales lo vuelve un poderoso repelente para cualquier cosa que no sea una deathclaw. La gente en la ciudad la usa para que alimañas e insectos no se metan en las cloacas o el sótano de la ciudad, y los cazadores lo usan para alejar…- El rostro se paralizo, quieto en su lugar, sin dejar ver ninguna mueca de movimiento. Por un segundo pensé que había tenido un bug en el movimiento de su rostro, o si su sistema se había caído, pero luego seguí la mirada y vi lo que veía.
El perro, Albóndiga, iba de un lado a otro, oliendo el piso y luego alejándose, solo para volver a hacer lo mismo. En la pared que seguía pude ver que era lo que perseguía.
Colgado en un auto destruido, que parecía haber caído de la calle superior, debida a que esta vertical, había una camisa a cuadros, pantalones verdes oscuro y un pedazo de armadura de hombro. Todo cubierto de sangre seca de la que podía imaginar su presidencia. La reportera camino hacia la ropa, pero yo podía ver de quien era, la reconocía de ese día, el malnacido ni se molestó en cambiarla.
Ella rebusco en los bolsillos, pero se dio vuelta sin nada. Estaba vacío.
Peor yo me di cuenta, revise nuevamente el lugar y encontré a uno de las personas, muerta, desnuda, detrás de uno de los vehículos.
-¿Reconoces la ropa?-
-Es la misma que el usaba ese día, el día que mato a mi esposa.-
-Bueno, la buena noticia es que efectivamente estábamos en buen camino y Kellogg realmente paso por aquí…la mala noticia es que…-
-Lo perdimos- Fue la simplona respuesta de la reportera.
-Eso… y que es más que probable que haya dejado esta ropa como un mensaje. "Sé que me sigues, y no me encontraras."-
…
Caí, me perdí, porque sabía lo que significaba. Se escapó, dejo su ropa y se cubrió con la sangre para que el animal no pudiera seguirlo, para que solo pudiera seguir el rastro de lo que dejo atrás, y se puso la ropa de un cadáver, cubierta con el hedor que había dejado su antiguo dueño. Se me escapo, lo perdí, perdí el ultimo rastro que podía tener para encontrarlo.
No sabría decir si simplemente desborde, ahogado por la frustración el pitido o el dolor de cabeza a tal punto que la represa de mi compostura simplemente se desbordo o si, como un misil, esta última realización, este último fracaso, destruyo mi mente, dejando que todo lo que había acumulado por días simplemente escapara. Solo recuerdo que caí en el pitido, y que pronto me cubrió, al igual que mi cuerpo pronto cayó al piso, incapaz de ser controlado por mi mente por la mescla del paralizante pitido y el destructivo cansancio de mi cuerpo.
...
Cuando me desperté sabía que lo que veía era un recuerdo, sabía que no había soñado nada de lo que había experimentado era falso, nada había sido un producto de mi imaginación. Pero no me importaba.
No me importaba no estar en mi verdadera cama, no me importaba no estar en mi casa, no me importaba golpear la puerta, no me importaba no estar en mi verdadera cocina, con mi verdadera esposa y el verdadero Codsworth. Y el que nada me importara, porque nada me molestaba, era liberador, era tranquilo.
Ellos no decían nada, no hacían nada, no se movían, solo permanecían donde estaban, haciendo una cosa, sin ser un problema.
Me di el lujo de disfrutarlo, disfrutar todo lo que disfrutaba de esta escena, esta escena que no es correcta, que es solo lo que quiero y no lo que necesito, no lo que otros quisieran, pero lo disfrute por un momento. Disfrute a mi esposa, en el silencio que ella odia, pero que yo adoro, disfrute que nadie fuera a tocar la puerta, porque nadie más estaba en el mundo.
Me recosté, tome un sorbo de café, delicioso como solo Codsworth sabía hacerlo tras años de práctica. Mire la imagen de Codsworth, servicial y amable, como siempre. En todo el tiempo desde que lo cree, el siempre había sido fuente de practica para mi autocontrol. Las preguntas que él me hacía me fastidiaban, me molestaban y muchas me ofendían, pero no era su culpa tener preguntas, y no era su culpa el no tener a nadie más para preguntarlas, así que no tenía por qué enojarme con él.
Comencé a oír gritos afuera, gritos molestos, pero trate de ignorarlos, tome otro sorbo de café, y disfrute el sabor del cereal frente a mí, y me agasaje con el silencio. Los gritos continuaron, y aumentaron más y más. Finalmente decidí hacer algo, algo para que dejaran de arruinar mi falsa felicidad, me levante de la mesa camine a la puerta, la abrí y salí.
Cuatro golpes.
…
Al abrir mis ojos estaba en otra parte, al mirar a mi alrededor podía ver de dónde salían los gritos, una multitud de gente gritaba e insultaba en dirección a lo que parecía ser la entrada de Ciudad Diamante, lo cual me dejo entender dónde estaba, mientras la Reportera y el Nick solo permanecían sentados junto a mí. Reportera noto el que abrí mis ojos, y eso me dejo darme cuenta que no tenía mi casco, y lo vi en los brazos del robot, que lo inspeccionaba.
Rápidamente me levante, pero mi cabeza tenía un picor incontrolable que se volvió un dolor de cabeza apenas me levante para sentarme.
-Miren quien despertó- Dijo el robot, que se levantó del asiento y me alcanzo el casco. –Me alegra que no hayas muerto- Tome mi casco y lo revise.
-Tuvimos que sacarte el casco, no sabíamos si podía asfixiarte…-
-No puede.- Pero entiendo porque pensaría eso. Mire de nuevo a la multitud, unas cien personas gritando a la puerta, la mayoría andrajosos y armados con palos o tubos de metal, pero algunos, en los bordes o la parte de atrás, iban mejor vestidos y armados con armas reales y equipados con trajes y equipo militar.
-¿Y esto?-
-Al parecer unos cuantos minutos después de que nos fuéramos las puertas volvieron a cerrarse, y todos los visitantes están siendo rechazados.-
-¿Por qué hacen un escándalo ahora y no antes?-
-Porque ahora hay diez caravanas que quieren entrar a la ciudad y movieron a la gente de la carbonera para que hiciera esto.-
-Las caravanas no pueden dormir fuera de la ciudad, lejos de la protección del accionar de seguridad de esta, o serán robados mientras duermen-
-También hay un par de mercenarios- Eso no me importaba, mi vehículo está dentro de la ciudad, junto a todo mi equipo y ganancias…
"Para que me importa"
Me deje caer en el piso, solo mirando el suelo, concentrado en mi propia incapacidad, mi propio fracaso. El fracaso es difícil para mí, mi padre me decía que era parte de la experiencia y que entre más fracasara mejor me volvería en ese algo en el que fracase. En situaciones normales, rara vez me siento mejor aún así, pero en mi situación actual es peor ya que no había nada que seguir. Ese hombre era mi mejor chance, mi única oportunidad. Pero se había escapado, se había perdido.
Jure encontrar a Shawn, se lo jure a mi esposa, se lo jure a Cherry. Pero ahora no sé qué hacer, ahora estoy perdido, no porque no sabía qué hacer, sabía que tomar lo que tenía y usarlo para encontrar una pista una línea que seguir, pero el no tener una seguridad, el no tener algo me desesperanzaba. Tenía que encontrarlo, sabía que no era una opción, es mi hijo y tengo que volver a verlo, pero no sé qué hacer, no sé cómo continuar.
Reportera me miro, no la veía, pero lo sentía.
-Lamento que no hayas podido encontrar a Kellogg.- Palabras. Las palabras no sirven.
"Te acompaño aun cuando no tenía porque, acepta la consolación."
-Gracias- Eso no pareció haberla calmado, ya que me miro confundida.
-¿Gracias porque? No hice nada.-
Y nuevamente le dedique el silencio. No me duele la cabeza, pero extraño el silencio del sueño, la comodidad que tanto me hicieron temer se volvía cada vez más atractiva y quería volverme a mis recuerdos para poder escapar de la derrota que hundía mi corazón.
-Supongo que no querrás hablar de cómo te pusiste a gritar.- Ah, supongo que eso debió pasar. Disculparme sería una mentira ya que no me siento mal por lo que hice, porque no lo recuerdo, pero supongo que esa no es una excusa valida.
-No, realmente preferiría no hablar de eso-
Ella permaneció callada, observándome hasta que finalmente se volvió a Nick.
-Nick, tengo que conseguir algunos testimonios de la gente, vuelvo enseguida.- Ella comenzó a caminar en dirección a la multitud que gritaba al equipo de seguridad, tanto a las cámaras como a los guardias en los balcones. Yo solo la mire…
-Ella es diligente-
-A sido así desde que la conocí- Pude ver la señal de una sonrisa en su rostro, y a diferencia de con la gente, a los cuales tengo que poner con mi imaginación una de las caras de cartón de educación junto a su cara para saber que significa, está la identificaba bien.- Es una de sus principales características, y la que más aprecio, pero no es la más sana para ella.-
Supongo que entiendo esa sensación. Cherry era muy difícil de detener cuando ella quería conseguir algo, era muy difícil de detener cuando quería evitar algo, y era muy difícil en general cuando tenía algo en mente. Su hermano siempre se rio de que ella y yo éramos iguales en ese respecto. Mi trastorno me obliga a hacer cosas que no quiero hacer porque él no verlas completas me parece… mal, pero es el hecho de que algo le pareciera malo a Cherry para que ella quisiera hacer algo que normalmente no haría.
Defender a un taiwanes, plantársele al alto mando del ejército de los estados unidos, enfrentar la mafia irlandesa, ella no quería hacerlo, pero siempre me decía que tenía que hacerlo.
Aun cuando era nocivo para ella.
-Ella ya no tiene un periódico, lo perdió todo, porque sigue adelante como si aún lo tuviera.-
-Supongo que porque lo necesita. En este nuevo mundo la gente necesita mantener la mente fija en un objetivo y si se pierde ese objetivo, uno puede perderlo todo.-
…
"Podía oír su voz entrecortarse por el llanto al otro lado del teléfono, yo también la extraño, yo también la extraño, la extraño tanto que duele, extraño su olor, su voz, sus palabras, extraño hablar con ella, extraño estar con ella."
"-Realmente creo que no deberías meterte en esto-"
"Jonathan, tu no deberías estar allí, tu no deberías ir"
"No fue mi elección"
"Más razón aun para que no estés allí. Voy a plantear una queja."
"Cherry escúchame, te prometo que volveré, me tomara un tiempo, pero lo hare. No pienso darles nada, ni el Angel, ni el Saint, ni nada, no los dejare seguir con esto. La guerra terminara, se que lo hará."
…
"¿En este nuevo mundo?"
Rara forma de describir el mundo en el que uno vive.
-¿En este nuevo mundo?- El robot me miro.- Porque lo llamas así.- El solo me miro, sus ojos clavados en los míos.
-Es complicado, así como debe ser para ti explicar que haces tú aquí. Pero supongo que la forma más fácil es decir que tengo recuerdos muy vívidos de como eran las cosas antes, que paso en el pasado, y quien vivió en el pasado. Si no hubieras sido tan conocido no sabría quién eres… o quien fuiste. Eras muy famoso en el pasado. El científico militar que por si solo reconstruyo la manera en que la guerra se llevaba a cabo, el armero de la "alianza anti-comunista", uno de los cincuenta hombres más ricos del mundo, que se ofreció a servir en el ejército y la nación en honor a su padre, un gran y condecorado marine…-
-Eso no fue lo que pasó…-
-Sí, lo sé. Nunca me diste la impresión de que fueras muy patriótico.-
Nunca fui patriótico, pero tenía personas que amaba en este país.
-¿Por qué me dices esto?-
El me miro nuevamente.
-Se lo que se siente perderlo todo, y entiendo el dolor de la pérdida y el sentirte derrotado, entiendo el estar perdido sin poder saber como continuar, sin forma de salir adelante. Pero no todo está perdido…-
-Shawn podría estar en cualquier lado, y la única persona que podía guiarme a mi hijo se perdió, no sé dónde puedo encontrarlo…-
-Tu no, pero estoy seguro de que hubo alguien en alguna parte del Commonwealth, que oyo o descubrió la ubicación de su escondite…- Al menos eso me daba una esperanza, pero no la hacía menos vacía.
-Y ya que no sé quién es este alguien, debo rastrillar todo el Commonwealth para encontrarlo…- Lo hare si se llega a eso, pero la desesperación no desaparece.
-No si ya tienes a alguien que sabe dónde buscar…-
…
-Alquimista-
-Su rostro se horrorizo cuando oyó el nombre de Kellogg, estoy seguro que oyó hablar de él. Piper me pidió que lo investigara junto a Jared, sé que tiene los contactos en el mundo criminal para poder encontrar a alguien que sepa de él.-
Lo cual significa que tengo un camino, un camino que no me arrastrara a la desesperación.
Y como si se respondiera a mis palabras, la puerta de la ciudad se abrió de par en par.
-Vamos, debemos buscar a Piper, y comenzaremos la búsqueda.-
-¿Porque me ayudas?-
El robot solo me miro.
-Debería haber hecho esa pregunta antes, y me arrepiento de no haberlo hecho, pero tengo que saber: ¿Qué ganas ayudándome?-
El sonrió, y dijo unas palabras que me resultaron demasiado familiares. Podía ver a mi esposa, real como el día, diciéndome esas mismas palabras que siempre decía. Su moto, su mantra.
-La satisfacción de ayudar a alguien perdido y asustado, alguien que está en una situación similar a la que yo tuve que vivir, y más importante, poder ayudar a alguien que lo necesita-
El vehículo seguía donde lo deje, en el "garaje" la ciudad, y que la verdad es que seguía sin creer que el deposito del estadio es apto para mantener un vehículo seguro.
-Ah, Jonathan. Estas aquí. Significa que abrieron las puertas, y podemos irnos.- Se detuvo en el momento, creo que porque noto que no traía Shawn, lo cual significa que no lo encontré.
-Nos vamos, volvemos a Sanctuary.- Me di vuelta a la esposa, que estaba apoyada en el vehículo.- Cuantas ganancias tenemos, cuantas perdimos-
-No perdimos nada, pero hicimos bastante, casi mil caps por todas las drogas.-
-¿Hay alguien que venda radios o equipo de comunicación a larga distancia en esta ciudad?-
-Todo es comprado por la ciudad apenas llega, no conseguirás nada de eso aquí.-
-Entonces tendré que usar la de la fabrica. Espero que este reparada.- Eso sacaba un problema, pero ahora venía lo más complicado. Pensé varios minutos en como taclear el hecho de que iba a decirle a ese hombre que necesitaba su ayuda. El prometió ayudarme, pero dudo que pueda tomar su palabra, así que voy a necesitar algo más directo, más sólido y conciso.
Cuando hable de promesa entonces recordé algo. Me dirigí a Esposa, que acaba de subir lo que parecía ser la anteúltima caja de recursos, donde podía ver muchos de los relojes y equipo que pedí como recompensa.
-¿Conseguiste la vacuna que necesitabas?- La mujer me miro, sus ojos aun me veía con una expresión rara. Como si mi presencia la fastidiaba.
-Si, por suerte conseguí una en condiciones…- Se detuvo un segundo-… Costo bastante.-
-Dado que tu esposo salió lastimado por mi culpa, supongo que está bien que uses las ganancias que me ayudaste a ganar para pagar su cuidado- "Aun cuando no lo necesita porque te mentimos."
Ella solo me miro con esa mueca que hace cada vez que me mira, para luego mover su mirada a Nick, que permanecía en la salida de el garaje junto a Reportera, que parecían discutir, por las pocas palabras que mi casco captaba, una forma de reabrir su periódico.
Encendí el comunicador.
-Codsworth, ¿Recuerdas el collar que me traje de Alaska?- Codsworth contesto tras unos segundos, él está acostumbrado a mi forma de hablar.
-Sí, señor-
-Necesito que lo dejes operacional en una hora, ¿Podrás hacerlo?- Inspeccione el vehículo mientras hablaba, todo parecía en su lugar.
-Lo repare hace veinte años señor… estaba aburrido.- "Recuerda, recuerda, recuerda, el vivió mucho tiempo más que tú."
Es difícil comprender y echarse la cabeza de que el había vivido doscientos años sin mi.
-Entiendo, tenlo listo. También quiero todo el equipo de radio listo en la casa donde vive Alquimista, y refuerza las puertas y ventanas.- Todos comenzaron a subir al vehículo, repleto de equipo y relojes, los cuales habían sido desmantelados en mi ausencia por alguien, aunque supongo que fue la hermana… ¿Rubia? ¿Es ese un mejor apodo, o es peyorativo? Lo patee para después e inspeccione el trabajo, aunque algo me alejo de eso.
-Como diga señor… Jonathan, creo que vamos a tener un problema.- Permanecí en mi lugar, pensando en que iban a decirme.
-¿Cuál sería ese problema?-
-El señor Preston, creo que sabe sobre el señor Tim, o al menos lo sospecha. Una de las unidades lo vio dando órdenes a la gente de Albernathy y el minutemen que recluto.- Me tome un segundo para recordar quien era Tim.
…
-Alquimista-
-Sí, señor- Eso será un problema, pero solo si así lo quiere Vaquero.
-¿El Vigia llego a Sanctuary?-
-Hace una hora, junto a gente de Albernathy.- Bien, y mal.
-Excelente, ponlo en espera de órdenes, y que su cámara reconozca la señal de mi traje como "oficial". Lidiare con el cuándo llegue, mantén todo en orden.-
-Si señor-
Ahora tengo que lidiar con esto.
Todos a mí alrededor se movían, pero yo solo pensaba en cómo solucionar este problema que acababa de aparecer. A mi parecer la solución más sencilla era echarlo, pero cabía la posibilidad de que el no quisiera irse.
…
"Tal vez si dejo a la gente quedarse."
…
"Pero ellos podrían ser una fuente de inconvenientes en el futuro." O peor, espías.
Mire a mi derecha cuando note la gran cantidad de hombres armados que aparecieron, eran entre seis y siete hombres, todos armados con armas de largo alcance, rifles y fusiles, completamente ineficientes en este espacio. Rápidamente me acerque, dirigiéndome en dirección al robot y parándome detrás de el, lo suficientemente lejos para no quedar incómodo.
En el centro de los guardias apareció un hombre en traje, medianamente gordo, con toda la apariencia de un vendedor ambulante. Pero no era eso, era el alcalde de esta ciudad.
-AH, señor Jonathan, veo que planea retirarse. Espero verlo de nuevo en la ciudad, todo visitante y cliente es aceptado.- La sonrisa fingida de ese hombre es igual a la de Jonny, lo cual me daba un gran fastidio.
-Tienen cosas que necesito, asi que supongo que continuare visitando esta ciudad.-
-Excelente, excelente. Ciudad Diamante siempre esta abierta a todo aquel que este dispuesto a comerciar con nosotros. Y por lo que he visto y oído de usted, oh jojo, es un gran consumidor.-
-Estoy planeando una construcción, necesito los materiales.-
-Me alegro por usted…- Luego se volvió al detective.- Nick, es tan bueno verte, cuando me entere de que te habías perdido estuve a punto de enviar un par de guardias a que buscaran señales de ti- El robot se mantuvo calmado y civil, a diferencia de la reportera, que, tras unos segundos analizando su expresión, pude identificar como fastidiada, o incluso molesta.
-Bueno, mi amigo aquí, junto a Piper, me rescataron, así que sus felicitaciones y agradecimiento deberían ir a ellos.-
Fue entonces cuando giro su mirada hacia Reportera, y su rostro se volvió serio.
-Señorita Wright-
-McDonough-
-No negare mis intenciones: E venido aquí con estos caballeros con la esperanza de que usted estuviera aquí.-
-Oh, en serio. Déjame adivinar, apareció un testigo sorpresa que me vio fornicando con un ghoul salvaje y planeas echarme.-"Sarcasmo…espero."
-No, y si. Estoy aquí para entregarle esto.- Y de su saco le extendió una hoja de papel.
La joven la tomo, y comenzó a leerlo, y tras ver su cara transformarse en lo que podia entender como sorpresa, y luego ira, pude notar que no era algo bueno. Le heche una mirada a la hoja. Fue todo lo que necesitaba.
"Por votación mayoritaria, yo, el alcalde Edward McDonough,
Tengo el desagrado de informarle que usted, Piper Wright,
Ha sido expulsada de la ciudad por una votación censada de cada habitante de la ciudad.
Los resultados señalan que, 522, habitantes han decidido que la persona en cuestión
Ya no es permitida en la ciudad.
Tiene cuarenta y ocho horas para abandonar la ciudad con todas sus posesiones.
"Oh"
-Esto es una broma, es una maldita broma, no hay forma de que hayan censado a tantas personas en solo dos horas. Esto es arreglado.-
-Cien vecinos de la ciudad trajeron la petición, y tras eso hice que la guardia recorriera toda la ciudad juntando votos. Detuvimos la votación cuando fue obvio que la mayoría de la población voto por un lado, y debo decir, a lo largo de la votación parecio por varios momentos que usted podría quedarse. Pero sospecho que el incidente de su casa finalmente abrió los ojos de la ciudad con respecto a los peligros que sus actividades traen a la ciudad. Oh, y puse al señor Mustard a cargo de la votación, solo en caso de que usted pensara lo que acaba de insinuar, puede confirmar con el.-
Nick se acercó a ella y coloco su mano más normal en su hombro.
-Tiene cuarentaiocho horas para reunir sus posesiones y abandonar la ciudad, aunque tras el incidente, dudo que le queden demasiadas posesiones.-
Ella estrujo el papel en su mano, y su rostro…
…
"Perdió el caso, lo perdió porque el miedo siempre supera la razón y el caso de la fiscalía fue el miedo. El chico y sus padres fueron deportados a china, aun cuando ellos jamás vivieron en china. Ella se siente derrotada, lo sé porque he visto ese rostro antes en ella, porque me lo explico. Cuando dejaron ir a Eddie Winter, cuando me enviaron a Alaska."
"Ella piensa que es su culpa, piensa que no hizo suficiente."
"EL hombre no me odia, no a mí. Sé que su mirada es de odio, la compare a una de mis viejas cartas de caras. Pero era más. No podía saber cuánto más, yo solo se palabras y asumo que es la peor de todas. Lo cual me volvía muy cauteloso de joven.
"El hombre ve a su esposa, herida, sangrando de todos los cortes, de los dedos que le faltan, de los dientes que le arranque."
"Sé que el hombre no me odia. Se lo dijo al oficial que lo inspeccionaba de vez en cuando."
"Todos seguimos ordenes, y si hago algo malo es porque así sé que veré a mi esposa otra vez- Y nos dio toda la información."
"Y en ese momento, en ese instante me di cuenta de que no iba a acabar, de que no me dejarían ir a casa. Por eso lo deje ir cuando su esposa murió, y por hizo hice lo que hice."
…
-Me echaras, me echaras a mí y a mi hermana como echaste a los ghouls de la ciudad.- El mantuvo su mirada estoica y calmada, aun ante la acusación.
"Dios, realmente me recuerda a Jonny." Lo cual me hacía querer golpearlo aún más.
-Oh por todo lo bueno, no. Yo tengo más dignidad y bondad de la que aparento, y al parecer, también la ciudad: El exilio solo se extiende a usted, señorita Wright, no a su hermana. Ella podrá quedarse en la ciudad…- Se volvió a el robot- De hecho, señor Nick, su secretaria ya ofreció su hogar para que la niña viviera.-
-Esa es mi Ellie.- Lo oí susurrar.
-En fin, mi deber está hecho, y he transmitido el mensaje de la ciudad. Me retiro. Señor Jonathan, señor Valentine.- Y tras las pequeñas reverencias, él se retiró, seguido por los guardias.
Piper salto de un rápido movimiento, pero la mano de Nick la detuvo.
-Piensa Piper. No importa que hagas o digas, el ya gano. A partir de ahora solo puedes empeorar las cosas.- Su rostro paso de la ira a la tristeza.
-¿Qué voy a hacer Nick?-
-Nada- Fue mi simple respuesta a una simple pregunta. Ella me miro, de la nada iracunda.-No puedes hacer nada para cambiar esta situación, así que no te enfrasques en sentirte miserable por ella. Concéntrate en lo que puedes cambiar.- Siempre se lo digo a Cherry, y es algo que tuve que repetirme de manera constante mientras crecía con mi padre. Ayuda… a veces.
-Él tiene razón, concentrémonos en lo que podemos cambiar. Tu aun tienes tu viejo equipo, y no parece que McDonough sepa que está en las bodegas, a juzgar por lo que dijo.- Eso cambio el rostro de la joven.
-Sí, si aún puedo sacarlo, está en la habitación de al lado. Pero necesitare ayuda para sacarlo.-
-Vez, hay buenas noticias.- Dijo dándome una palmada en la espalda.- Porque no la ayudas a mover su equipo.-
"Se educado"
-Prefiero no hacerlo, tengo que mover mi transporte fuera de la ciudad.-
-No hay problema, yo puedo conducir tu vehículo y dejártelo en la entrada. Además, tu aun tienes que darle el resto de su paga por ayudarte a recuperarme.-
Supongo que es verdad, aún tengo que pagar por el servicio que ella me brindo, yendo mas allá de lo que este servicio requería, y dejarlo sin paga aun es incómodo. Tengo que reponer por el hecho de que le dispararon mientras me ayudaba.
-Supongo que puedo- Me dirigí a Reportera y la mire.- ¿Dónde tienes depositado tu viejo equipo?-
-Mmm, en la zona de depósitos, sígueme.-
La seguí tranquilamente, mientras ella se me alejaba, y oí la voz de Nick Valentine hablando con los demás en el camión.
Salimos del garaje, cuatro golpes.
Recorrimos un pasillo extenso, largo con muchas subidas de escaleras que llevaban a las plateas intermedias y superiores, en cada una de estas había dos guardias armados, y note que pocas personas se movían por esta zona.
-¿Está permitido caminar por aquí?-
-Sí, pero solo los ciudadanos, los mercaderes y los caravaneros usan los depósitos. La ciudad les cobra por cada semana que ellos mantienen sus cosas bajo llave y protección. Es su principal fuente de ingresos.-
-Como un banco.-
-¿Un qué?-
…
Ignore el hecho de que no saben cómo funciona un banco, y asumí que ellos transforman su dinero, su valor de cambio, en cosas que mantienen su valor y puedan ser usadas como un bien de intercambio.
Y luego pensé que la gran mayoría de los ingresos de esta ciudad viene entonces de la gran cantidad de gente que usa esta ciudad como una acumulación de valor. Con sus muros y su seguridad privada, este lugar es como una bóveda gigante por la que cobran un costo de uso.
Les conviene que nadie comercie con nadie más, así acumulan todos los clientes y forman un monopolio para que todos los ricos, si se puede decir que alguien en este mundo sea rico, tengan que pagar por proteger sus bienes.
"Es tan retorcido e insensible que me sorprende que no haya sido idea de Jonny"
Continuamos caminando hasta llegar a una persiana que cubría la entrada de un depósito que cubría la entrada con un numero perdido por el desgaste y el tiempo. Reportera se arrodillo y, del pliegue cosido de su pantalón saco un par de llaves en un llavero.
Y la puerta se abrió y dentro podía ver una docena de cajas, cajas de madera y viejas llenas de lo que parecía ser basura. Aunque cuando las vi mejor, pude notar que había mucho papel, tanto usado, como en blanco. Reportera siguió caminando y, con cierto dramatismo, saco una sábana de un montículo y pude ver algo que hizo que el ingeniero en mi sufriera y riera a la vez.
"Es… es una manivela. Es una imprenta a manivela…"
Pero cuando lo vi mejor me di cuenta de que estaba motorizado, con una válvula que le permitía mover e imprimir mucho más rápido.
-¿Qué te parece?-
-¿Se la pediste a Gutemberg?-
-¿Quién?-
"No sabes hacer chistes"
-Nada, solo tenemos que llevar esto a la entrada y te daré el holotape.- La reportera comenzó a mover las cajas mientras yo levantaba la máquina. No tenía ruedas y debía pesar unos ochenta kilos.
-¿Cómo vamos a mover esto?-
-Debería haber un montacargas en algún lado.-
-Estaba en la entrada del depósito.- Me volví y vi a un guardia de la ciudad. No tenía su casco y podía ver su rostro joven e infantil, con una extraña mandíbula puntiaguda y un cabello color cobre. Frente a él había un montacargas, en mucho mejor estado que los que había conseguido en la fábrica.
-Mustard- Mientras ella caminaba hacia él y yo solo continúe. Camine hacia él, viéndolo casi retroceder, tome el montacargas, y volví a cargarlo. Reportera se detuvo frente a él.
-Dime que hizo trampa.-
-No exactamente-
-¿Cómo alguien "exactamente" no hace trampa "exactamente"?-
-El hizo la votación en las plazas de la base y la platea, asegurándose de que los primeros que votaran fueran las personas que el sabía con certeza que no te quería en la ciudad.-
-Ese maldito…-
-El también hizo que la votación fuera en voz alta…-
-Presión de la mayoría-
-Sí, gente que no estaba segura sobre ti voto en base a lo que los demás decían.- "Eso no quiere decir que no quisieran que te fueras, solo significa que la opinión de otros empujo su forma de pensar lo suficiente. Es decir que te odiaban algo."
-Entonces es verdad, aun cuando el jugo sucio, la gente de la ciudad no me quiere aquí…-
-Piper… hice todo lo que pude, hable con quienes pude, pero… pero no fue suficiente…- Termine de subir la prensa y comencé a cargar las cajas, calculando cuantas podría llevar por viaje.
-Está bien, él lo planeo todo, debió haber estado esperando que me fuera nuevamente. Cuando se dio cuenta de que el quemar mi casa no sería suficiente para que me rindiera, decidió echarme.- Tras eso no pude oir nada, y me concentre en cargar las cajas con cuidado. Encontré mucha basura sin sentido y varias ediciones de periódico que supongo fueron las que no consiguió vender y no pudo destruir o regalar.
-No… no creo que haya sido él, Piper.- Mire detrás de mí, la miraba, pero sus ojos parecían fijos en la pared detrás de ella.
-¿Qué?-
-Piper, no creo que McDonough…-
-No hay nadie más que…-
-Piper, tu y yo sabemos que hay al menos un centenar de personas que tu hiciste enojar, muchos de los cuales mataron por menos de lo que tú les hiciste. McDonough… él tiene mucho que perder y poco que ganar.-
Silencio de nuevo.
-Tú mismo dijiste que el arreglo la votación-
-El té odia, lo sé. Tu escribiste mucho acerca de sus decisiones, lo acusaste de ser un hombre desagradable y racista, lo acusaste de ser un synth, lo se.- Al oír eso me di vuelta y los vi, el parecía energizado por algo. Posiblemente enojo, o frustración...- ¿Está feliz porque pierdas tu hogar y tu periódico? Si, ¿ha querido por años echarte de la ciudad? Sí… pero no estoy seguro de que haya sido el responsable.- De nuevo silencio.
"Voy a tener que hacer dos viajes. Hay demasiadas cosas aquí, podría pedirle que deje lo que no le sirva."
-Entonces, dice que es inocente.- Termine de cargar las cajas con papel sin usar, dejando lo viejo y usado que ella podría dejar atrás. Mejor prevenir que curar, dejare que lo traiga.
-Solo digo que… que él podría haber aprovechado la situación. Es un político, es lo que hace. Solo… no asumas. Créeme, yo, más que nadie, he cometido ese error. Saber que alguien es culpable.-
-Basta Mustard…- Me di vuelta solo para verlo, mirando ahora el piso.
"Jamás rompas contacto visual. Primera regla de relación intrapersonal." Las palabras de mi padre vinieron al verlo.
-La gente dice eso cuando no quiere creer en algo, cuando no quiere saber la verdad.-
Eso me molesto más de lo que debía, sé que no debería molestarme, sé que no es ella, pero…
…
El solo se fue, sin decirle nada.
-Cuidare a Nat, te lo prometo.- Ella no dijo nada, solo lo dejo ir…
"Estúpida."
-Todo está en el montacargas.- Ella miro lo que puse.
-No es todo.-
-Es todo lo que estoy dispuesto a ayudarte a cargar…- "Se amable"- No puedo cargar más que esto en el APC.- Ella asintió y continuamos caminando, sin decir nada.
Pero apenas salimos de los depósitos, y comenzamos a cubrir camino, pude oír gritos más adelante, y en lo personal no me importa, pero recibí un golpe en el hombro.
-Vamos- Y corrió, la reportera se lanzó a la aventura, como…
…
"Un accidente, hubo un accidente. Es común. En este tipo de situaciones uno espera a las autoridades y…
-Jonathan vamos, hay que ver si están heridos-
-Cherry, espera, es peligroso…-
…
"Mantente fijo, no pienses en eso, no pienses en eso."
Corrí detrás de ella, empujando el montacargas tan rápido como ese patético piso de madera y tierra me lo permitía y conseguí alcanzarla solo para ver que frente a ella había una multitud, todos amontonados, y gritando. Del otro lado podía oír una voz.
-¡POR FAVOR, QUE ALGUIEN ME AYUDE!-
-¡Cállate!-
Rápidamente moví a todos del camino y conseguí ver lo que pasaba. Un hombre estaba parado frente a otro, con un arma apuntándole. A su alrededor había unos siete guardias, incluyendo al joven que había hablado con Reportera.
-Por favor Kyle, soy tu hermano, baja el arma- El hombre sin sombrero y con camisa roja estaba con las manos en alto. Alrededor veía al menos cien personas, algunos hablando y otros muy asustados, pero el hecho de que no corrieran al ver el arma me hizo pensar que esto debía pasar seguido.
…
"-Repetición crea costumbre. Recuerda eso.-"
…
-Silencio, no te muevas synth. ¿Qué hiciste con el verdadero Riley? ¿Dónde está mi hermano?- El hombre en sombrero se ve… enojado, pero sus manos tiemblan.
-No soy un synth, lo juro. Por favor Kyle, somos familia, crecimos juntos.-
-¡Cállate!- Eso se pondrá malo. Mire a la reportera.
-¿Dónde está el negociador?-
-¿Negociador?-
-La persona que lo calma, que lo hace bajar el arma- Ella solo me miro.
-Ese sería el que le dispare primero.-
…
-Sé que no quieres hablar, pero tienes que entender que no saldrás de esta bien.-
-Ya les di mis demandas-
-Sí, nos las diste, pero no hay forma de que acepten lo que quieres.-
-Entonces seguiré, capitán-
-Escucha, escucha. Puedo conseguirte un trato, el comandante sirvió con tu padre, entiende tu posición, pero el necesita una señal de buena voluntad. Deja a la mitad irse, solo a la mitad. Y entonces te diré que podemos hacer.-
…
-¿Que trato?-
…
-Escuchen.- El guardia amigo de la Reportera apareció al otro lado del circulo de personas y dio un paso al frente, con cuidado. Se sacó el casco y dejo el arma en el piso.- Tenemos que bajar el arma y calmarnos, nadie tiene que…-
-Cállate Mustard, él es un synth. Reemplazo a Riley y planea hacerle algo a nuestra familia…-
-Es mi familia Kyle, maldita sea, es mi sobrino y mi cuñada, son mis padres…-
-Cierra la boca máquina- El guardia solo seguía acercándose, con cuidado.
-Kyle, escúchame. Si él es un synth lo investigaremos, lo descubriremos. Pero si le disparas…-
-Salvare a mi familia…-
-No, no, solo, escucha, no… no podemos disparar a cualquiera que sospechemos que es un synth, no podemos. Si le disparas, y él no es un synth…-
-Lo es, lo sé. Sé que lo es.-
-Ok, de acuerdo. Pero si no lo es, y tú le disparas, que dirás a tus padres, que le dirás a tu hijo. Crees que te recordaran bien, crees que tu hijo disfrutara vivir sin su padre, que fue expulsado por matar a su hermano porque "sabia" que era un synth.- El hombre lo miro, su mano temblaba mucho, no podía sostener el arma bien.-Déjanos investigarlo, déjanos ayudarte. A ambos… la gente es inocente hasta que se pruebe lo contrario.-
El hombre dudo un momento, se mantuvo en silencio, pero tras varios segundos…
Click.
Y dejo caer el arma. Los guardias rápidamente lo detuvieron, agresivamente.
-Lleven a Riley también, pónganlos en celdas distintas, que no se vean.-
-Si- Y con eso también tomaron al otro, pero el artífice de este rescate no se quedó quieto. El camino y se le planto a uno de los guardias, el también noto lo que note.
-Ibas a dispararle.- El hombre estaba a punto, su mirada y movimiento de su cuerpo daba toda las indicaciones de que planeaba disparar.
-Le estaba apuntando a un ciudadano.-
-No me importa, el hombre estaba fuera de sí…- Le sacó el arma de las manos.- Al igual que ti, al parecer. Vuelve a tu puesto.-
-Si… señor- La gente comenzaba a dispersarse, algunos despacio y por su propia voluntad, mientras que otros se acercaban a felicitar al joven. Lo cual estaba bien merecido.
Con eso él se volvió, mirando a la Reportera. Y se acercó.
-Mustard…- Pero ella no llego a terminar de hablar.
-Lo siento- Ella lo miro.
-¿Qué? ¿Porque?-
-No lo sé, suelo decirlo cuando siento que hice algo malo…- Ella parecía estar a punto de decir algo más, solo para que una voz que comenzaba a fastidiarme sono.
-¿MALO?- La voz del alcalde resonó detrás mío.- Joven, usted le salvo la vida a esas dos personas.-
-Espero que podamos solucionar este caso y descubrir la situación de Riley.- El rostro del hombre se transformó.
-No hay nada que investigar, Kyle tuvo un ataque, eso es todo. Una semana en una celda lo calmara…-
-Señor, si Riley fue realmente reemplazado por un synth…-
-Señor Mustard- El joven solo miro abajo ante lo que parecía ser un escarmiento del alcalde.
-Lo siento-
-No hay problema…-
-Ahora ni siquiera piensa reconocerlo- Reportera parecía mas enojada aun.
-No hay nada que reconocer señorita Wright, nada más que rumores e historias.- Y con eso siguió caminando.
-Ahora ni siquiera admite su existencia…-
-Piper…-
-No, la gente ya sabe que el Instituto es real, y el solo lo niega…-
-No, la gente CREE que el instituto es real, lo creen. Hay una diferencia.-
-El instituto está secuestrando y reemplazando gente y nadie hace nada…-
-¿Y qué más podemos hacer? No podemos derrotarlos, no podemos detenerlos, no podemos encontrarlos, y la única forma de saber quién es un synth es matándolos…- Por un minuto todo fue el murmullo que nos rodeaba, podía ver, del otro lado de la muchedumbre, el vehículo, aun con gente mirándolo, y Nick, que me vio y comenzó a acercarse.- La gente ya lidia con bastante, están todos siempre al borde de la histeria, pero es una histeria que ellos pueden enfrentar, una amenaza que pueden ver. Tenemos que detener al Instituto, pero hasta entonces la única forma de que esta gente pueda llevar adelante sus vidas es si sus miedos no son fundados.-
Ella permanecía firme.
-Es decir que es mejor vivir engañados y contentos, que con la verdad y asustados.-
Pero el también.
-Kyle tenía "la verdad" y casi mata a su hermano.-
-No es lo mismo…-
-Tu sabes que nadie que no existe…-
-Todo lo que se, es que todos merecen la verdad, aun si es aterradora. No creo que la verdad es más importante que sus vidas, pero es porque valoro sus vidas que hago lo que hago para encontrar la verdad.-
…
"-Esa lógica es estúpida. Te pondrá en peligro.-"
"-Tal vez, pero es la mía. Todos merecen alguien que los defienda.-"
…
"Suficiente, suficiente, suficiente, ¡SUFICIENTE!"
-ALCALDE- Ambos me miraron, también Nick, que acababa de aparecer a mi lado. Pero también se volteo el alcalde y camino hacia mí.
-Sí, ¿qué puedo hacer por usted señor?-
-Quería saber si estos pases que me dan acceso a la ciudad son transferibles.-
El alcalde se mantuvo pensativo por unos segundos.
-Bueno, sí. La persona a la que se lo de o confía necesitara un permiso firmado y que usted la acompañe la primera visita para la confirmación en persona, lo cual significa que usted le ha efectivamente dado el permiso, pero…- Se detuvo a la mitad.
-Significa que si firmo un permiso y le doy esto a ella, aquí, frente a todos en el pueblo, ella seria, técnicamente, una ciudadana de nuevo- El hombre permaneció frio por varios segundos.
-Sí, eso es exactamente lo que significa- El guardia hablo. Y pude ver algo en el rostro de Reportera, era felicidad, y esperanza. Me di vuelta para mirarla.
-Entoces te lo daré, con el permiso…-
-Espere un segundo…- Pero no iba a dejar que el alcalde me interrumpiera.
-…pero, a cambio…- Extendí el holotape.- Me quedare con esto.- Y su rostro se ensombreció, perdió la felicidad de antes.- Y con el que te di… y con la prensa. Tomare todo, y tu tendrás tu hogar de nuevo.- Ella me miro, su rostro transformado en muchas cosas, y sé que ella sabe que hablo en serio. Aun si no lo supiera, tengo todo su equipo en mi vehículo, y no podrá usar el holotape que tenía sin el otro.
-¿Qué será? ¿La carrera que creaste con tu esfuerzo, sudor y lágrimas, o tu familia?- Era una línea, una separación, una diferencia a la que aferrarme.
-Piper…-
-Mustard- El joven se detuvo. Ella se dio vuelta y lo miro.- Explícale todo a Nat, dile porque su hermana no podrá venir a visitarla…-
-Piper-
-Elijo mi deber, dame el holotape.-
…
Suspire, finalmente relajado.
"No lo dudo ni un segundo. No es ella, no es ella, no es ella, no es ella, no es ella."
Estaba feliz.
Tus cosas están allí, tengo un lugar donde puedes quedarte, te daré todo lo que necesites para tu periódico, o panfleto o lo que sea, y a cambio me darás información.
No le di tiempo para responder, no se negara.
Camine hacia el camión, calmado y libre de esa similitud que me volvía loco.
-¿Por qué lo hiciste?-
Nick estaba a mi lado, sin analizar lo que decía pude entender su pregunta.
-Era muy parecida, necesitaba una diferencia.-
-¿Qué?-
Pero no respondí.
Necesitaba una diferencia, una diferencia real.
"Cherry habría elegido familia, siempre, familia es lo más importante para ella. Ella no es Cherry, no es como Cherry. Es diferente. Ya no me tiene que recordarme a ella. Ya no me tiene que hacer viajar a un tiempo mejor."
"-Si algo te resulta muy similar, tanto que no distingues cual es un recuerdo y cuál es el original, busca las diferencias. Créeme, funciona.-"
"Gracias papa. Realmente ayuda"
A tan solo quinientos metros de Sanctuary, ya tenía una solución de cómo lidiar con Preston.
Si sabe quién es el Alquimista, el ponerle el collar a este lo calmara, al menos lo vera como un pago por su crimen. En cuanto al que se queden todos los refugiados…
Pero si él quiere que se queden todos, tendré un problema. No pienso dejar demasiada gente en Sanctuary, no solo porque serian una amenaza en potencia, sino porque no quiero desperdiciar la comida sana que tengo en alimentar a un montón de gente, gente que además, debe estar brutalmente irradiada.
Cuando lo deje quedarse en Sanctuary lo hice con la idea de usar su conocimiento sobre el Commonwealth para facilitar mi movimiento en un mundo demasiado diferente para mí, y para evadir problemas innecesarios. Pero tras el incidente con Albernathy y la fábrica, y las "libertades" que él se está tomando, empiezo a darme cuenta que el será un problema también.
Afortunadamente para mí, Reportera depende de que le de la información, la cual le daré… en partes. Claro que ella puede ser un problema tan grande, sino más grande, que Vaquero, pero ella no tiene entrenamiento militar y no puede movilizar fuerzas armadas. Más aun, ella es perseguida por personas peligrosas, lo cual se puede traducir en la necesidad de protección.
Esto podía ser solucionado rápidamente y sin problema. Desastre del Vaquero, y continua la búsqueda mañana tras una noche de descanso. Mi hombro duele, mucho, y mi abdomen y pecho esta dolorido y tieso por el constante impacto de los disparos sobre la armadura y el kevlar. A eso se le suma el cansancio y puedo comenzar a sentir la sombra de el pitido comenzando a asomarse en la parte más profunda de mi mente, esa sensación que siempre me pone nervioso.
Trate de calmarme hasta que llegáramos, dejando tranquilamente salir mi aliento y repitiendo mi mantra. Así continúe conduciendo en dirección a Sanctuary, a gran velocidad y con una marcha constante.
Llegamos a las afueras, pasando la estación de servicio, aproximadamente a las nueve de la noche, cuando pude ver la estatua de los minutemen y la entrada del puente a Sanctuary. Al otro lado pude ver a dos personas montando guardia con lo que parecían ser rifles, uno de estos se alejó apenas nos vio.
Fue entonces cuando Codsworth se comunicó conmigo.
-¡Alto!-
Frene rápidamente, sacudiendo a todos en el vehículo.
-¿Codsworth?-
-La gente de Sanctuary coloco minas en partes específicas de la carretera, siga mis indicaciones para evitarlas.-
Ignore la idea de preguntarle a Codsworth porque había permitido que hicieran eso, pero yo ya tenía la intención de hacerlo hacer esa misma cosa. Además, pronto lidiaría con el responsable de este cambio de situación.
Pero aun así, sentía una gran frustración al no tener control sobre ese incidente, lo cual ponía las cosas peor.
Seguí las instrucciones y continúe hasta el puente, cruzándolo y siguiendo de largo al guardia que quedaba.
La gente que había llegado, veinte personas en el peor estado que había visto, apiñados dentro de la cochera techada sin paredes de la casa de los Valinsky. Contaba siete mujeres, ocho niños y seis hombres, tres de los cuales parecían ancianos. Pero al salir del vehículo pude ver que muchos de los hombres eran las personas con las armas.
Ahora la situación se volvía de posiblemente problemática, a problemática.
"Tres detrás mío." Uno era el hombre en el puente, y los otros dos eran dos hombres de mediana edad, vestidos con diferentes estilos igualmente rotos y sucios. "Tres frente a mi" Eran Dos de los jóvenes que habían venido a la fábrica con nosotros y una mujer que no reconocía.
-Codsworth- Por el comunicador dentro del casco nadie me oía, solo Codsworth.- Has que el Vigía venga aquí. Ponlo junto al Bearcat.-
Parecían esperar, pero hacían un pésimo trabajo, más concentrados en mirar el medio de transporte que prepararse en caso de que los ataque. Pronto comenzaron a viajar mis acompañantes. Reportera, Esposa y el perro salieron de los cuatro asientos delanteros, mientras que podía oír a los otros dos abriendo las puertas delo que ahora era una zona de carga. Mire atrás, y pude ver el momento en que los dos jóvenes reconocieron a Alquimista, que salía de la parte de atrás.
-Ese es Tim, ese es el Alquimista.- El solo se quedó parado ahí.
-Mierda- Fue lo único que salió de su boca mientras sujetaba con fuerza el rifle en su mano.
Ambos permanecieron pacientes, con sus armas levantadas, aunque las demás personas no parecían querer hacerlo. Tal vez porque detrás de ellos apareció no solo Hermana con una escopeta apuntando a uno de ellos, sino que el Vigía llego con su imponente armamento apuntándoles directamente.
Detrás de ellos apareció Preston, con otras dos personas, armadas con rifles laser, igual que los demás.
Espere pacientemente, hasta que el llegara a mí. Sospecho que el debió darse cuenta de la situación en la que estaba.
Si el intenta hacerme daño el Vigía los exterminara, si el intenta hacerle daño a Tim, los exterminara. Su única opción es hablar.
Preston se paró frente a mí, con las dos personas preparadas. La chica tiene la mirada clavada en Alquimista, mientras que el hombre a su derecha parecía más interesado en mirar el vehículo.
-¿Lo sabias?-
-Tendrás que ser más específico.-
-¿Sabes que ese hombre es responsable por lo que paso en Albernathy y por todo el daño que Jared causo en el Commonwealth?-
-No, no lo sabía. Pensaba que él era un narcotraficante, y que Jared mandaba en la fábrica.- Eso lo hizo mostrarse más molesto.- No sabía que él le daba órdenes a Jared.-
-Él es la razón de que ese monstruo pudiera hacer lo que hizo. Él le dio los recursos para destruir las vidas de cientos de personas, y se enriqueció con la adicción y sufrimiento de cientos de inocentes.-
-Ok, eso es injusto…-
-Cállate- Le dije tranquilamente. Luego mire a Preston.
-Asumamos que tienes la razón moral. ¿Qué diferencia hace? Esta es mi casa, puedo tener a quien yo quiera en mi casa.-
Preston no respondió de inmediato, solo permaneció en silencio.
-Quieres dejar que este monstruo se quede, pero planeas echar a todas estas personas de aquí. Personas inocentes que lo perdieron todo.-
-Si, a eso se llama autoridad. Esta es mi propiedad, y todos los robots aquí me obedecen a mi, por lo que yo decido quien se queda y quién no. Y en este momento estoy considerando no seguir teniendo a la gente de Quincy como mis invitados.-
-Estas personas, y a gente de Quincy se quedaran.-
-No- Pero supongo que tengo que elaborar mas.- El Alquimista posee el conocimiento y los medios para que pueda encontrar a mi hijo.-
-¿Lo tengo?-
-Tú tienes contactos con el mundo criminal, ¿Verdad?- Por un minuto solo mantuvo silencio, como si pensara la respuesta.
-Algunos, si. Proveedores y compradores.-
-Y la gente en ese ambiente criminal tiene gente que ha usado los servicios de Kellogg, ¿Verdad?- Sus ojos se abrieron más.
-Ah, ok, sé a dónde va esto y…- Saque mi pistola pesada, modificada para perforar cinco centímetros de acero, y se la pude en la cara. -…por supuesto que tienen conocimiento de él, así fue como oí su nombre la primera vez, y será mi placer ayudarte a encontrarlo.-
- Excelente.- Ahora el segundo tema.- En cuanto a la gente que trajiste: Cualquiera de ellos podría ser un synth enviado por el Instituto, lo cual es una amenaza, lejana, sí, pero una que debo evitar.-
Por un momento se mantuvo el silencio, y todos a mí alrededor miraban lo que pasaba.
-Estas personas se quedaran, y ese monstruo recibirá su castigo.- Fue entonces que pude ver a Mecánico y a la anciana, ambos caminando, acercándose demasiado, pero permaneciendo detrás de Preston, el hermano estaba detrás de el
-Y que castigo seria ese- Podía notar a muchos de ellos temblando a mi alrededor, supongo que cuando notaron que el Vigía había cargado su armamento, todos se detuvieron a pensar cuan mal planeado este intento de forzar su agenda era realmente poco planeado.
Realmente me costaba pensar en la situación desde su perspectiva, me dolía la cabeza solo pensando en todo este problema y mi cansancio y el dolor de mi cuerpo comenzaba a dejar de ser tolerable. El dolor es peligroso para mí, así que tengo que lidiar con esta situación.
-Aun si este intento de quo d´etat tuviera alguna chance de funcionar, no aceptaría esos términos.-
-Tu…- Chasquee mis dedos y Codsworth paso el nivel de amenaza de los robots a dos, apuntándoles deliberadamente con las armas del Vigía y haciendo girar las sierras de los Mr. Handy. Preston paro en el momento.
-Y la verdad, me canse de tenerte a ti, y a todas las personas que trajiste dándome dolores de cabeza, así que tal vez sea el momento de terminar este problema.- Si, no solo el cansancio y el dolor continuaba molestándome, sino que la duda de porque pensaba que esto iba a funcionar me fastidiaba, mucho.
-Ok, entonces tal vez haya que negociar.- De la nada Sturges salto entre Vaquero y yo. –Tú quieres que Tim se quede aquí y te ayude a buscar a tu hijo…- Asentí.- Y tú quieres que la gente se pueda quedar…- El asintió.- Entonces creo que veo un posible compromiso. Que el Alquimista se quede, y que la gente también se quede. Todos sedemos algo, todos ganamos algo. ¿Qué les parece?-
Permanecí un segundo en silencio, y mire a Vaquero. Él lo miraba con una expresión normal, lo cual me resulto en cierta forma anormal. No solo porque todas las miradas me resultaban anormal, sino que al analizar las miradas que se dedicaban no podía ver las pequeñas señales de fastidio u odio que mis terapeutas me enseñaban a ver.
"Debiste habértela perdido."
-Supongo que, si él está dispuesto a aceptarlo, podría tolerarlo.-
"Él está dispuesto a un compromiso, y yo estoy demasiado lastimado, cansado, hambriento y fastidiado para continuar con esta conversación. Ignorare la posibilidad de un problema a largo plazo por algo de descanso y negociare los términos mañana."
Mire a Vaquero, pero mis ojos quedaron clavados en los de la chica, que miro primero a este, y luego a Tim. No fue su expresión lo que me dejo ver su intención, sino el ligero movimiento de su dedo en el gatillo.
…
"Vi el video en que ese protestante casi te dispara"
"¿Si? Eso fue hace mucho. Casi diez años."
"Lo desarmaste y lo dejaste ir."
"Si, eso hice. Mueve las manos rápidamente y podrías desarmar a quien sea."
…
No puedo acercarme lo suficiente para desviar el arma, no puedo detenerla o dispararle antes de que ella haya disparado.
"Mueve el blanco."
Rápidamente me estire hacia Alquimista, este había también noto lo que iba a pasar, y comenzó a moverse, pero mi sacudida con mi brazo lo movió lo suficiente como para que el disparo no le diera en la cabeza.
Y el haz de luz de fotones de luz concentrados, en su lugar, impacto en mi hombro, fundiendo y distribuyéndose en mi gastada capa de armadura, quemando el kevlar, nuevamente perdiendo intensidad, y quemándome el cuerpo, y creándome una herida que no quería ver.
El dolor, fue intenso.
Mack Versmich. Siempre que sufro un dolor intenso, mi cabeza me recuerda ese nombre al que asocio con dolor.
Cuando tenía trece años leí un libro del psicólogo polaco Mack Versmich, y una de las cosas que me llamo la atención de lo que dijo es la teoría de que el olvido es una herramienta psicológica y biológica que desarrollamos en nuestra evolución, y que los animales también comparten. El decía que el olvido de los placeres o sensaciones físicas son algo bueno, y que lo desarrollamos en una constante necesidad fisiológica de repetir esos placeres.
Pero no fue hasta que cumplí quince años y me rompí la muñeca en un entrenamiento que entendí la maravilla que debía ser el olvido para los demás.
La mente, como un estanque de agua tranquila y cristalina, solo pierde su capacidad de funcionar correctamente cuando una fuerza externa la perturba, ese algo es el dolor, físico u emocional. Pero el olvido, como el paso del tiempo y la perdida de ondas en el agua, cura la mente y la vuelve más fuerte, con cierto límite.
Entre más sufre y olvida, más aprende la persona.
Yo no tengo eso, yo no olvido el dolor. El tiempo no aclara el estanque que es mi mente, y el límite de mi tolerancia es tan reducido que un corte especialmente profundo o una fractura, pude darme un ataque catatónico. Y eso solo es debido a la educación que los instructores de mi padre me influyeron.
Y es esa misma educación lo que evito que perdiera la cabeza cuando el dolor que sentí en mi hombro rompiera mi cabeza y me hiciera perder la razón. Podría perder el conocimiento, respuesta natural ante el dolor extremo que nuestra mente sabiamente desarrollo, pero eso dejaba mi cuerpo a la intemperie, lo cual no es aceptable.
A mi alrededor, todo se salió de control.
-¡JONATHAN!- Codsworth grito mi nombre, y pude ver al Vigía moviéndose bajo sus órdenes, pero mi cabeza perdía poco a poco la capacidad para enfocarse en nada más que en mi dolor. Mi mente repite el dolor como si recientemente hubiera sido infringido, y todo el poder de concentración que le queda a mi mente va a tratar de limitar sus efectos. Oí disparos, muchos, y gritos acompañados por el olor a sangre, que me hacía volver al dolor. Todos a mí alrededor comenzaban a moverse, pero yo solo caminaba a mi hogar.
-Codsworth…- Tome más aire, tome más tiempo buscando las palabras mientras luchaba con la necesidad de gritar. Nuevamente volví a sentir el impacto, el calor quemándome y volví a retorcerme en mi lugar.- Casa… kit…curar.-
Sentí la mano de metal en mi brazo, guiándome a casa, como a un bebe que recién aprendió a caminar, pero a salvo entre en la casa, y busque serenidad y ayuda en la armonía de mi decoración, solo para enojarme por las pequeñas imperfecciones que el paso del tiempo crearon en mis posiciones, imperfecciones tan diminutas que podía ignorar cuando mi fuente estaba templada, pero que ahora solo alimentaban el fuego que era mi mente, con el eco del pitido ahora volviendo con fuerza.
Paralizado, como cuando vi la caja de cereal fuera de lugar, que me hizo recordar todo lo que paso en los últimos días, lo cual me hizo volver al Vault y lo que le paso a Cherry.
Me retorcí nuevamente, cayendo al piso y vomitando, solo para ser levantado por dos manos robóticas, que me arrastraron hasta la casa. Mi cuerpo se volvió peso muerto, y mi mente no me ayudaba.
Recordé todo lo que estuvo pasando a lo largo de los días que pasaron desde que salí de mi casa hacia una nueva vida bajo tierra que sabía solo podría tolerar gracias a Cherry, gracias a mi esposa. La mujer que perdí, la mujer que debo vengar…
"La mujer que estas personas no van a dejarme vengar" Rápidamente mi mente giro, y encontré algo sólido en lo que sujetarme.
"Voy a matarlos a todos. Preston, Sturges, esos refugiados, son piedras en el camino, son obstáculos de los que debo deshacerme antes de que perjudiquen mi objetivo. Debo exterminarlos, y buscar a Shawn, tengo que librarme de todo aquel que se meta de en mi camino. Si… igual que los soldados en Alaska, ellos solo se meterán en mi camino, no serán diferentes a personas como Jared o Kellogg, ellos solo serán una carga que me detendrá. Y como a esos soldados, oficiales y hombres, matarlos será tan fácil, y no me molestara."
Y como un regalo del cielo, sentí el placer del suero de un Stimpak recorriendo mis venas, dando vueltas a mí alrededor. Con esa idea, y la hermosa sensación en mi cabeza, pude salir del espiral de dolor, y oír la voz de mi único aliado en este mundo.
-Jonathan, Jonathan ¿Estas bien?-
-Si… creo que si.-
-Tu hombro está sano, puedes verlo ahora.- Gire mi mirada y al fin me di cuenta de que Codsworth y el otro Mr. Handy habían retirado mi armadura, y al ver mi hombro pude ver que ya no había una herida, ya no hay nada. Solo una grotesca cicatriz con cierta depresión en mi musculo.
Y así, una vez mi mente acepto la realidad de que ya no había una herida en mi hombro el dolor desapareció, como si de un humo que se disipara. Pero el pitido siguió allí, siguio en el fondo de la cabeza, aun destruyéndome la cabeza con su insoportable sonido y el dolor punzante en cada parte de mi cabeza.
-Música- Fue lo único que dije, pero Codsworth lo entendió y puso una holotape en el reproductor de mi cuarto.
La música comenzó a sonar y Codsworth comenzó a repetir el mantra a mi lado, oración tras oración. No funciona tan rápido como con mi padre, o con Cherry, pero aun así pude liberar mi mente del dolor en unos maravillosos minutos. EL pitido volvió a ser solo una sombra en la parte trasera de mi cabeza, y pude al fin respirar tranquilo. Sin dolor, sin pitido.
Mire a mi alrededor, y absorbí la normalidad de mi hogar. Tras un día entero viendo y oyendo cosas que no entiendo, mi mente y paciencia colgaban de un hilo. Lo anormal y raro me enloquecía y me fastidia en la misma cantidad y por varios momentos me encontré incapaz de continuar, siempre volviendo a mi objetivo, a mi promesa.
Pero ahora que estoy en casa, puedo relajarme.
-Señor, tenemos que hablar del problema que acabamos de tener…-
-Shhhh- Quería seguir oyendo la música, los violines y chelos solo un minuto más.
-Señor, la señorita Alie está muerta, conseguí contener a Preston, los hombres armados, los desarme y contuve entre los refugiados, pero tenemos que lidiar con esto…-
-Mátalos-
Volvió la música, que como fluía como incienso en la habitación, tranquila y relajante, al fin mi cabeza estaba calmada. Su muerte solucionaría todo.
"No más problemas."
Pronto me di cuenta de que la música señalaba algo. Codsworth se había quedado en silencio.
Lo mire y pude ver que solo flotaba en su lugar, pero no oía disparos o gritos, así que asumí que no estaba controlando los otros robots afuera.
-¿Estas esperando algo?-
-¿Realmente esperas que haga eso?-
-Esas personas intentaron matar a Alquimista, y ahora que uno de los suyos murió querrán venganza, no puedo permitirme eso, no puedo permitir que sigan siendo un inconveniente en mi búsqueda. Así que tengo que deshacerme de ellos, y dejarlos ir no es una opción. En cuanto a los refugiados, cualquiera de ellos podría ser un espía, y no quiero…-
-Esas son solo escusas Jonathan.- Mire a mi amigo, su voz sonaba alterada.- Estas cansado, y tu cabeza duele por todo lo que paso, todo lo que tuviste que enfrentar. Deberías descansar y decidir por ahora.-
-Esas personas son un riesgo que no puedo permitirme, no puedo dejar que se metan en mi camino, debo encontrar a Shawn cuanto antes.-
-Jonathan escúchame, debes calmarte. No estás pensando con claridad. Si haces lo que piensa hacer, sé que te arrepentirás.-
-Codsworth, no me digas que hacer.-
-Cherry siempre dijo que cuando alguien actúa como un idiota tienes que decirles que hacer.-
-¡NO TE ATREVAS A HABLAR POR ELLA!- El pitido volvió, mi cabeza duele de nuevo. La música ya no sirve.- ¿Qué demonios te pasa Codsworth? Tu nunca actúas así, tu jamás has actuado de esta manera. ¿Por qué defiendes a estas personas?-
Silencio y música, pero no podía concentrarme en lo tranquilizador de la melodía, mi mente estaba fijada en mi amigo, la persona que creció en mente a mi lado por casi siete años, pero que consiguió ser mi igual solo un día antes de mi matrimonio.
-Yo… yo solo… quiero poder hablar con alguien…- Y entonces el sonido programado en su sistema comenzó a sonar, el sonido de lágrimas.- OOOOh, JONATHAN… PASARON AÑOS… SIGLOS SIN PODER HABLAR CON NADIE, SIN PODER SERVIR A NADIE… mi vida… mi propósito… todo se esfumo cuando la familia desapareció, cuando se fueron. Sé porque lo hizo, sé que era mi deber proteger el fuerte… pero han sido DOSCIENTOS MALDITOS AÑOS. Doscientos años sin nadie con quien hablar. Cada vez que salí de la casa para poder buscar a alguien con quien hablar, ellos me temían y me despreciaban, pensaban que iba a hacerles daño. ¡YO!… hacerles daño.- Mas sollozo, peor yo estaba demasiado sorprendido por la actitud.
-Cuando Héctor apareció, fue un refrescante milagro poder hablar con alguien tras tanto tiempo… y luego usted apareció, y pensé que las cosas volverían a la normalidad… a los buenos días. Pero entonces usted me dijo lo que paso, y tuve que verlo volverse poco a poco en el mismo hombre que regreso de Alaska. Es demasiado señor, es demasiado.- Y volvió el sollozo, y yo permanecí ahí, incapaz de decir nada.
-Codsworth.-
Permanecí en silencio por varios minutos, sin saber que decir.
…
"Cuando no sabes que decirle a alguien no digas nada. Pero cuando no sepas que responder a un amigo, di la verdad, la verdad absoluta."
…
-Extraño a Cherry, demasiado, y antes de salir de ese Vault, le prometí que lo encontraría… le prometí que encontraría a Shawn y que lo traería a casa. Lo hice porque sabía que si lo hacía… no podría vivir conmigo mismo cada segundo que no lo buscara. Codsworth, encontrar a Shawn es mi razón de vivir, es la única razón por la que no deje que el tiempo me matara en ese bunker. Si no lo encuentro, jamás poder vivir. Necesito encontrarlo. Por Cherry.-
-Aun si eso significa volver a ser la cosa que el ejército creo en Alaska, y que su esposa temio.-
Permanecí un minuto en silencio. Y no podía agregar más a la verdad.
Pensando en Cherry, en cómo me había recibido ese día, su sonrisa desapareciendo cuando me vio, como sufrió el tiempo que estuvo conmigo cuando volví, en cómo se asustó cuando ataque a ese hombre que la lastimo… Pero mi mente pronto llego a cuatro días atrás… cuando mire a Cherry en la bañera, hablando, riendo y la pregunta regreso.
-¿Sabes que es lo que más me mata Codsworth?-
-No, no lo sé.- Codsworth está acostumbrado a mi manera de cambiar de tema, pero juzgando por lo que todos me han dicho a lo largo de mi vida, no debería hacerlo.
-El día que me case con ella le hice una pregunta, y hasta el día de su… ella jamás tendrá la oportunidad de responderla. Ella nunca me dijo porque se enamoró de mí, nunca. Y el no saberlo me duele, porque si lo supiera… si lo supiera.-
Codsworth tomo ese preciso momento para irse, dejándome solo en la habitación. Mire el piso, solo para luego volverme a la pequeña mesa de luz, donde era el lugar de mi lámpara, gastada por tiempo no por uso, portavaso para mi agua, y un cuadro con la foto de bodas de ese día.
Estaba yo a la derecha y Cherry a la izquierda. Ella se veía feliz, pero de una manera distinta a la mía, más viva y móvil, la mía se veía fría, y sólida. Quiero creer que mejore en los cuatro años de la foto.
…
Doscientos seis años de la foto.
Codsworth volvió a entrar cargando lo que parecía ser una única holotape en su mano mecánica, con extremo cuidado.
-Señor… señor esto. Estoy seguro que no debía escuchar el contenido de esto pero… es que yo… es de la señorita Cherry.-
Sé que me petrifique al oírlo.
-¿Ella… es de ella?-
-Creo que se lo dejo antes de que todo esto pasara y… y no quería dárselo en el momento porque sabía que lo heriría tras tan poco tiempo pero… pero creo que debe oír lo que ella tenía para decirle y no pudo en persona.-
Me levante sin pensar. No tenía duda, iba a oír lo último que ella tendría para decir, pero antes tenía que acomodar las cosas. Si iba a hacerlo, iba a hacerlo bien.
Tome la silla del tocador de Cherry, todo en este exactamente igual al dia que me fui, cargando la mochila con todo lo que necesitaría para recordar mi vida anterior. Y la coloque frente a la cama. Me senté, tome la holotape y la coloque en el pip-boy.
-Creo… creo que sería mejor si me fuera.- No dije nada, pero agradecía el que no me hiciera pedírselo.
Espere un segundo a que cerrara la puerta y, con medio segundo, empecé a imaginar a Cherry, sentada en esa silla.
Podía ver su hermoso cabello rojo, su calmada sonrisa y su hermoso conjunto, el mismo que usaba todos los días. Camisa verde agua y unos pantalones jean azules.
Play.
Pero lo primero que oí no fue lo que veía con el recuerdo lívido de mi memoria frente a mí, era los sonidos incomprensibles de un bebe. Y como por arte de magia, en los brazos de Cherry apareció Shawn, con su ropa de color azul con osos y su pequeña gorrita caliente.
-Eso… muy bien. Dile hola a papi…- Podía verla moverse, mirando a Shawn y jugando con él, dándole pequeñas caricias en la mejilla mientras le hablaba.- Di hola… holaaaa…- Su hermosa voz con un tono infantil y agradable.- Hola mi amor, feliz aniversario. Si estas oyendo esto, es porque tu brillante suegra le dio a tu hermosa esposa una idea genial para nuestro aniversario. Así que agradécelo.-
Podía ver su mirada, sarcástica en su deseo de que quiera a su madre más de lo que ya la quería.
-Esto es… es mi forma de decir lo que sé que no te podría decir de frente. Y es… gracias, gracias por existir…- Callo un segundo, y no sabía porque, por lo que no podía imaginarlo.
-¿Recuerdas el día que nos conocimos? Por supuesto que si… dios esto debería ser más fácil…- Podía verla sentir vergüenza, mientras Shawn sonaba divertido por la dificultad de su madre.- Ese día me dijiste que estaba gorda, lo cual fue cruel, pero también me dijiste que tenía la chance de cambiar, y que era mi elección. Y eso me abrió los ojos… me hizo ver que tu brutal honestidad no fue mal intencionada…- "No, no lo fue. Fue…- fue envidia…- Mi mente freno, incapaz de creer que ella acababa de decir lo mismo que yo había pensado.- Porque tú no puedes cambiar, tú no puedes dejar de ser lo que llegaste a ser y… y cambiar, cambiar te duele. La gente te evadía porque eras diferente, pero sé que tú también los evadías porque no querías cambiar, no importa cuánto repitas las palabras de tu padre, porque cambiar te duele. Pero cuando me quede el tiempo suficiente contigo, cuando te conocí… conocí al verdadero tú. El joven inteligente, amable, calmado y algo arrogante que me dijo que podía cambiar, porque tenía ese poder… y ahora… eres mi esposo. Y cada día que paso me enamoro más de ti.-
Podía sentir lágrimas, no sé porque lloraba, no reconocía el sentimiento como algo que hubiera sentido antes, pero me resultaba familiar.
-Pero sé que eso te resulta difícil…cambiar. Cada día la gente cambia, cada segundo la gente cambia. Pero no tú, tu permaneces igual, y cuando te encuentras en una situación horrible, una situación que necesita adaptarte y cambiar desesperadamente, porque si no lo haces sufrirás, tu mente se encoje, te vuelves primitivo, pragmático y… insensible…-
Podía verla volverse más seria, pero también triste, a juzgar por la voz. Pero no quería recordar esa mirada, todas me servían, pero no quería ver esa.
-Se lo que hiciste en Alaska- Pero entonces apareció. Ella me miro de frente con los mismos ojos que el día que egrese de Alaska, la misma mirada de horror al ver mi rostro que ella describió como "monstruoso".- Jonny me lo dijo… posiblemente en uno de sus múltiples intentos de convencerme de que te dejara, de que me fuera con él. Pero sé que es verdad, porque tu padre te entreno para que pudieras ser un soldado: Alguien que conoce lealtad, honor y servicio. Lo hizo para que tuvieras un hogar cuando el muriera. Pero no eres eso. Eres una persona amable y cariñosa, que cuando es forzada a arrinconarse se esconde, y deja que la vida siga sin formar parte de eso. Te pusiste en… piloto automático, es lo que haces cuando la vida te parece demasiado difícil para llevarla adelante.-
Podía oírla y verla llorar, pero mis ojos estaban aún más húmedos, y más lagrimas cubrían mis mejillas. Por fin recordé de donde sentía familiar estas lágrimas.
"No las recordaba porque la lluvia de ese día las lavaba antes de que las sintiera. Comenzó a llover cuando bajaron el ataúd, y cuando lo vi allí, bajo tierra, no podía sentir mis lágrimas."
-Pero volviste a ser quien eras, volviste a mí y esa es la prueba de que me amas. Porque fui lo suficientemente importante para ti como para que volvieras a mí. Y es por eso que te amo…- Esas últimas palabras me petrificaron, me salpicaron como agua fresca en un día caluroso. -…te amo, porque no importa cuánto la gente o las circunstancias te fuercen a ser alguien que no eres, siempre me empujaras a ser mejor, siempre me ayudaras a cambiar para mejor. Porque, de alguna forma, eso te hace cambiar, te ayuda a entender lo que la gente siente cuando cambia, y porque siempre serás el hombre inteligente, amable, calmado y algo arrogante que se volvió mi esposo y el padre de mi hijo. Que siempre te tendrá a su lado.- La risa de Shawn reforzó esas últimas palabras…- Si, si lo estará, siempre te protegerá… y por eso te amamos. Dile a papi que lo amas…- Pero solo siguió un balbuceo sin sentido, aunque claramente alegre.
-Te amo mi amor, feliz aniversario.-
Permanecí en silencio unos segundos.
-Señor- Codsworth entro en la habitación.
-Ella me dijo porque me amaba. Seis años preguntándomelo, seis años con esa comezón en la parte trasera de mi cabeza y… fue tan genuino.-
-Si señor.-
-Tengo que encontrar a Shawn. Por ella.-
-Lo se señor- Mire el reloj.
-Estuve sentado aquí por diez minutos viendo la nada, ¿verdad?-
-No sabía si debía entrometerme.-
-No volveré a ser esa cosa que mi esposa odio. Aun cuando eso me cause dolor, aun cuando me destruya la mente y el cuerpo, no me volveré en el monstruo que creé para protegerme, te lo prometo, a ti y a mi esposa y a mi hijo.-
-Me alegra saberlo señor.-
-Vamos, tengo que arreglar esta situación y necesito tu ayuda para eso.-
Codsworth permaneció pálido un segundo.
-Es bueno tenerlo de nuevo señor.-
Las palabras de mi último amigo vivo me genero una agradable sensación.
"Lo encontrare Cherry. Y lo hare de la manera correcta, la manera que aprendí a ser la mía, no la que me vi forzado a usar. Seré yo, no el pitido."
