Hola a todos!!

bueno, nos acercamos a la recta final!!

no quiero adelantar nada así que Uds saben: Twilight no me pertenece, todo es creación y obra de Stephanie Meyer!!

ahora a leer!!


Capítulo Nueve

Perfecto

Me giré hacia la voz de manera lenta, tratando de alargar los segundos antes de vernos. Al estar frente a frente, nuestras miradas se conectaron. Nos observamos detenidamente, inspeccionando, extrañando, retando, amando con la mirada. Lentamente, Edward soltó un suspiro, dándose ánimos, eso rompió el momento. Abrí mi boca para dejarle claro que lo quería fuera de mi vida, qué no, no anhelaba ese beso que sus ojos prometían.

No pude decir nada, no pude sentir los labios de Edward capturando los míos. Él tenía otros planes. Tomó mi mano entre la suya, entrelazando nuestros dedos, su otro brazo lo pasó por detrás de mi cintura y me pegó a él. Me quedé sin aliento y sin capacidad de reaccionar ante el inesperado movimiento. Con su rapidez vampírica había hecho todo eso en un parpadeo, al siguiente, salíamos de la casa. Cuando el viento golpeó mi cara pude reaccionar, me revolví intentando salir de su fiero agarre. Lo cuál por supuesto Edward ni siquiera lo notó, pero me agarró de tal manera que no podía mover mi cuerpo.

- ¡¡Bájame y suéltame ahora mismo Edward Anthony Masen Cullen!!

Él sonrió débilmente, pero no hizo amago de soltarme.

- Lo siento, Bella- su rostro no mostraba arrepentimiento de ninguna forma- Pero ya que el altruismo no sirve en nuestra relación, tendré que ser completamente egoísta- luego me regaló esa sonrisa que me dejaba sin aliento. Cuando logré reponerme, miré a mí alrededor y me percaté de que nos encontrábamos en el bosque a la salida de ForksPor unos segundos pensé rendirme y dejar que me llevara, hasta que recordé a Tom.

- Suéltame, Edward, suéltame ahora. Por favor, por favor- Estaba dispuesta a rogarle, no me importaba que me viera como una débil, que lo supiera todo y que me odiara. No podía fallarle a Tom, a mi hijo.

- Tranquila, Bella, dejé el auto en Port Angeles, vamos a buscar a Tom ahora- Quedé completamente congelada. Sin saber qué decir ¿Él sabía? ¿lo entendía? ¿lo aceptaba? ¿me amaba aún así?

Se detuvo y me bajó de su regazo. Nos quedamos mirando largos segundos, que bien pudieron ser horas. Edward alzó su mano y la posó en mi mejilla suavemente como si temiese mi reacción. Cerré los ojos y dejé que sus manos acunaran con delicadeza mi cara.

- Tenía que saber qué era lo que te ocurría, para entender por qué huías de mi.- sentí cómo mis mejillas e ruborizaban, bajé la cabeza avergonzada- No te avergüences, Bella, mi amor por ti no cambiará porque hayas decidido, de hecho, tener una vida… viva- lo miré a los ojos y vi una completa seguridad y sinceridad en ellos - Yo sé, Bella. Ese niño te dio las ganas de vivir que no sabías podías tener y tienes miedo que me aleje. Pero, Bella… yo te dije que te convertiría cuando estuvieras lista. Tú elijes mi amor, te doy la opción que yo no tuve, - ambos nos miramos profundamente, tratando de convencernos, de aceptarnos y amarnos aún más.

- Quiero que todo esto salga perfecto- murmuré.

- ¿Perfecto?- se detuvo unos segundos- Tú y yo juntos somos perfectos Bella- se acercó y pegó su cuerpo con el mío- Tu mano cálida junto a la mía gélida son perfectas- Juntas nuestras manos entrelazando nuestros dedos- Mi boca en la tuya es perfecta- y me besó.

Nos separamos luego de lo que pareció horas y juntó nuestras frentes tocándose la una con la otra, con voz entrecortada dijo sonriendo arrebatadoramente

- Esto es perfecto.


Narrador omnisciente

Tom era un niño tímido, todos sus recuerdos eran del orfanato. Nunca había recibido un beso de buenas noches o unas felicitaciones por las calificaciones. Nunca nadie lo había abrazado con ternura… Hasta que llegó ella. Bella era la mejor mujer del mundo, en su humilde opinión. Ella no sólo cuidaba de él, si no que quiso adoptarlo, y presentarle a su familia. Y vivir juntos, como una familia. Los dos. Aún se pellizcaba para saber si era realidad todo lo maravilloso que le estaba pasando desde que ella llegó a su vida. Muchas veces había pensado que ella era un ángel, que Dios se había apiadado de su alma y le mandó un angelito para que cuidara de él. No se quejaba.

A sus escasos ocho años, había visto a parejas buscando niños, ambos siempre están muy nerviosos y felices. Pero cuando Bella llegó a su vida, fue como un remanso de paz y felicidad. Suponía que así debía sentir el amor y calor de familia. Una familia que conformarían Bella y él. Si esto es un sueño, por favor, no me despierten.

Miró la hora una vez más, Bella tenía un minuto de retraso, y comenzó a sentir esos molestos retorcijones y mariposas en el estómago ¿y si no llegaba? ¿Y si se aburría de él? ¿Y si se cansaba y decidía que no valía la pena? ¿Y sí…? ¡¡ahí está!!

Corrió sin fijarse por donde pasaba, realmente esperaba no tener que volver a ver esas paredes nunca más.

Llegó a la recepción, donde Bella miraba distraída las foto, reanudó su carrera para lanzarse a sus brazos.

Durante un segundo temió que ella desapareciera, que le rechazara, pero al sentir sus brazos, envolviéndolo y devolviéndole el abrazó, se apretujó más a ella y sonrió feliz. Podía vivir entre sus brazos el resto de sus días.

- ¿Estás listo, Thomas?- la voz de su antigua profesora le hizo romper el abrazo para mirar atrás y asentir tímidamente, nunca le perdería el miedo a esa señora. Sintió la cálida mano de bella en su hombro y se sintió un poco más seguro.

- Vamos, Tom. ¿Nos vamos a casa?


Luego de firmar los papeles pertinentes, tomé la manita de Tom y me colgué al hombro su mochila con sus cosas y salimos. Aún no le había presentado a Edward ni le había hablado nada de él.

Llegamos al auto y ahí estaba Edward apoyado sobre la puerta del copiloto, esperándonos. Sentí como Tom se detenía, lo miré para preguntarle qué pasaba, pero él miraba a Edward, me arrodillé para estar a su altura.

- Cariño- Tom volteó a verme extrañado- Ese es Edward, es mi novio- los ojos de Tom se abrieron sorprendidos- Él nos acompañará a la casa.

- ¿Vamos a vivir con él?- preguntó tímidamente

- No, cariño, él tiene su propia casa, pero vendrá a vernos para jugar contigo y acompañarnos… ¿Te parece?- asintió quedamente y le besó suavemente en la cabeza.

Cuando estuvieron junto a Edward, los presenté.

- Tom, él es Edward, Edward, él es Tom- Edward sonrió dulcemente y Tom esbozó una tímida sonrisa.

- Tom… ¿te gustaría conducir?- Edward se había arrodillado para mirarlo a su misma altura. Él asintió energéticamente mientras Edward sonreía satisfecho.

- Edward, Tom no puede manejar, aún no tiene 16 años- le amonesté… no entendía que pretendía. Él pareció sorprendido

- Bella tiene razón… aún así, ¿te gustaría que te enseñara?- Tom asintió una vez más.- Entonces siéntate junto a mí y te explicaré cómo se hace todo esto- Edward se enderezó mientras le guiñaba un ojo. Tom corrió al asiento del copiloto, pero antes de entrar, me miró indeciso, yo le sonreí.

- ¿Nos sentamos juntos?- asintió y se sentó en mis piernas relajado mientras escuchaba la aterciopelada voz de Edward, que le explicaba simplemente, cómo conducir un auto.

Cuando llegamos a la casa donde viviríamos Ton y yo, fruncí el ceño, me había parecido muy extraño que la vendieran a tan bajo costo. Miré a Edward enfadada, pero el sólo se hizo el desentendido. Tendríamos una seria charla muy pronto. Tom se quedó impresionado, había visto la casa de Charlie, pero nunca la nueva, aún cuando sabía que viviríamos en otra. La casa, era de dos pisos, de un color blanco invierno, bastante acogedora, con algunas plantas exteriores y un gran patio. Entramos a la casa: En el primer piso estaba el living, el comedor, la cocina, un baño de visitas, el patio de lavado y la puerta para el patio exterior. En el segundo hay tres habitaciones: Una de Tom, de invitados y la mía, que tenía un baño. Había también un baño extra. La casa no era muy grande, pero era más que la de Charlie.

- Vamos, Tom, ¿quieres ver tu alcoba?- le dije tirando suavemente de su brazo para que subiéramos. Una vez arriba, miramos la habitación. No muy grande, de colores celeste y verde claro, bastante alegre, con una cama, una mesa con silla. La habíamos arreglado con Alice.

- ¿Te gusta?- el asintió dudoso- ¿Qué pasa?

- ¿Dónde dormirás tú?

- En la cuarto contiguo, lindo…- vio cómo su cara se entristecía- ¿Qué pasa?

- Yo…- murmuró algo en voz baja que no logré entender

- ¿Qué cosa?

- Yo quería dormir contigo.

Al escuchar su voz suave y desconsolada, lo abracé fuertemente

- También quiero dormir contigo, pero tú debes tener tu propio cuarto… hagamos algo… siempre que quieras te puedes ir a dormir a mi cuarto, o me puedo ir yo a la tuya… ¿te parece?

Las primeras noches, fueron las más difíciles. Tom tenía pesadillas y corría a mi cama a las 3 de la mañana y me dejaba desvelada. Edward era una gran ayuda al poder leerle la mente y saber qué le pasaba. En general eran secuelas de su aterrorizante orfanato, y su trauma de ser abandonado. Decidimos que debíamos ir a ver a los Cullen a que conocieran a Tom, y que él supiera que de hecho, tiene más familia.

La mañana siguiente fue muy luminosa y soleada. Tom a las ocho comenzó a despertar y se movió suavemente, eso fue suficiente para despertarme.

- ¿Cómo durmió, cielo?

- Muy bien, mami, ¿y tú?- me había preguntado hace dos días si podía llamarme mamá y yo había aceptado demasiado feliz.

- Muy bien, hijo, gracias. Dime… ¿qué quieres de desayuno?- le pregunté mientras besaba suavemente su mejilla y lo abrazaba por la espalda.

- No sé, no tengo mucha hambre- Tom no era un niño que comiera demasiado, y tenía que casi obligarlo a que comiera.

- Mmmh, que tal… ¿unas tostadas con lechecita fresca?

- Está bien. ¿bajo a ayudar?- le sonreí mientras me ponía la bata y negué.

- Quédate descansando en mi cama, yo vuelvo enseguida

Bajé las escaleras con lentitud y me encaminé a la cocina. Noté una sombra en ella, y pensé que era Edward. Pero había algo extraño

- ¿Edward?

- No exactamente- quedé estática, no podía moverme

- Vic…Victoria- se acercó a mí con una sonrisa depredadora

La vi acercarse a mí. Supe que de esta no saldría. Lo único en lo que podía pensar era que por favor Edward protegiera a Tom…

Continuará…


Notas de Autora!!

Bueno gente aquí subiendo apuradita, no alcancé a contestar los reviews, epro a lo que tenga unr espiro lo haré

Ahora bien, hasta aquí es lo que yo tenía escrito en mi computador... así que tal vez me demore un poco más de lo acordado en subir el proximo chap... en verdad lo siento, pero el tiempo se me va de las manos... haré todo lo posible para subir el prox viernes, lo juró

un beso

los amo a tods