DISCLAIMER: Vocaloid no es de mi propiedad.

CAPITULO 9: "¡TENEMOS UNA MISIÓN QUE CUMPLIR!"

(Len POV).

Rin y yo observábamos como mi hermana y el idiota de Rinto se miraban como dos idiotas enamorados.

Aun no logro entender cómo es que mi hermana acepto salir con semejante espécimen.

-Rinto es más estúpido de lo que pensé pero al menos Lenka lo quiere tal y como es.- Mencionó Rin de pronto llegando a asustarme.

-No lo entiendo.-

-¿Qué cosa no entiendes, Len?- preguntó Rin con la cabeza ligeramente ladeada lo que hizo que me sonrojara levemente.

-Bu-bueno, no entiendo como a mi hermana le puede gustar semejante… chico.- contesté con cara de asco, pensar en mi hermana con un… novio, hacía que me dieran arcadas.

-¡Oye!, Rinto puede ser idiota, estúpido, arrogante y cualquier otra cosa que se te venga a la mente, pero es un buen chico que yo sé que si la quiere.- contestó a la defensiva.

En realidad su razonamiento no tenía lógica pero traté de no hacer ningún comentario, no quería que ella se enojará conmigo solo por Rinto.

-Está bien, está bien.- contesté con cansancio.

-¡Tengo una idea, Len!-

-Esto no puede ser bueno.- murmuré.


Lo sabía, ninguna idea de Rin podría ser buena idea.

Nos encontrábamos siguiendo a la pareja de tortolos.

Y no era divertido.

Nos escondíamos frecuentemente y tratábamos de pasar desapercibidos pero con una chica embarazada era casi… imposible.

-Len, siento que todos me miran.- Dijo Rin en un susurro.

-Deben ser imaginaciones tuyas.- contesté con el sarcasmo más notorio posible.

-Sí, creo que debe ser eso.-

Ella era tan… ingenua, pero eso la hacía adorable.

-Hey, ¿sabes a dónde van?-

-No, bueno si, pero no estoy muy segura, él me dijo que irían al cine pero… estamos yendo en dirección opuesta.-

-Tal vez no quiere que los sigamos, deberíamos ir a casa.- traté de ocultar un poco la súplica de mi voz.

-No, esto es más divertido.-

-Tus padres se preocuparan.-

-No lo creo.- dijo cortante y fría.

Nunca antes me había detenido a pensar sobre los padres de Rin, y creo que nunca debí hacer ese comentario, tal vez ella no vive con ellos.

Cuando fuimos por ella para ir al médico no vi a ningún adulto y tampoco cuando la fui a dejar.

Rin se mostró más decaída después de esa pequeña charla.

-Creo que se dirigen al parque de diversiones.- dije tratando de cambiar el ambiente.

-Debemos seguirlos antes que los perdamos de vista.-


-Es inútil, los perdimos.- Rin estaba con una mueca de frustración.

-Tranquila, ellos se las arreglaran bien solos, tal vez por eso vinieron aquí.-

-Es que… quería ver que tan estúpido se comportaba Rinto con Lenka.- dijo haciendo un puchero adorable.

-En otra ocasión será, ¿qué tal si ya que estamos aquí disfrutamos un poco de los juegos?- sugerí con aire de aburrimiento aunque por dentro me moría de las ganas de que dijera que sí.

-Mmm, supongo que está bien, no tengo nada más que hacer.- contestó en tono resignado.

Eso me puso un poco triste pero lo dejé pasar, al fin tendría un poco de tiempo a solas con Rin.

Caminamos un poco más hasta llegar a uno de los tantos juegos, los carritos chocones.

-Entremos a ese.- dijo Rin con un brillo de emoción en su mirada.

-Mmm, ¿estás segura?, puede ser peligrosos para ti.- noté como se ponía tiste y no me agrado.

-Sí, supongo que tienes razón.- dijo cabizbaja tratando de esconder su tristeza.

Quise complacerla pero no podía exponerla a un peligro como ese y fue cuando me di cuenta que la mayoría de esos juegos suponían un riesgo latente para ella y el bebé.

-¿Quieres subir a la rueda de la fortuna?- pregunté intentado animarla y noté como el brillo volvía con más intensidad.

-¡Claro!- contestó.

Nos dirigimos a la zona donde se encontraba la rueda de la fortuna, tuvimos que esperar un poco pero valió la pena, la vista era estupenda y la compañía aún más.

-Wow, se ve… hermoso.- Rin se veía hermosa.

-Sí, es cierto.- contesté simplemente.

-Hace mucho tiempo que no venía aquí.- susurró y sus ojos reflejaron tristeza y añoranza.

-¿En serio?- pregunté incrédulo.

-Sí, pero no importa.- dijo con una sonrisa claramente forzada.

Traté de ignorar su comportamiento pero no pude, algo pasaba con ella.

-Rin, ¿puedo preguntarte algo?-

-Ya lo hiciste.- dijo con una sonrisa extraña.

Sonreí, esa si era una verdadera sonrisa.

-Bueno, aparte de esa.- dije divertido.

-Claro.- dijo simplemente y volteo a ver a la ciudad.

-Mmm, ¿vives con tus padres?- murmuré.

Silencio. Creí que ella no había escuchado y me dispuse a repetir la pregunta pero antes de poder siquiera abrir la boca ella contestó:

-Si.- fue tan simple su respuesta y tan fría que por un momento me arrepentí de haber hecho la pregunta. -Bueno, más bien con mi padre.- dijo después de un momento.

-¿Y tu madre?- pregunté tímidamente creyendo que ella no respondería.

-Está muerta.- en ningún momento volteo a verme.

-Yo… lo siento.- estaba sorprendido, lo dijo tan fríamente que parecía que se alegraba por ello.

-No te preocupes, eso no importa.-

-¿Puedo preguntar por qué?-

-Ya lo has hecho.- dijo simplemente.

Guardamos silencio y sentí como el ambiente se hacía más y más pesado conforme pasaba el tiempo, después de unos minutos más el juego terminó y salimos de la rueda de la fortuna.

Caminamos por un buen rato, aun en silencio y no pude soportarlo más.

-Oye Rin, no quería meterme en un asunto… importante.-

-¿A qué te refieres?- volteo a verme con un poco de curiosidad.

-Sobre tus padres.-

-Oh, sobre eso, en realidad no importa.- su tono de voz seguía siendo frio pero un poco más cortés.

-Bueno, son tus padres, ¿no crees que debería importar?- dije confundido.

-Mira, así son las cosas: yo no les importo y ellos no me importan.-

-¡Claro que les importas!- dije un poco alterado por lo que Rin volteo a verme sorprendida. –Quiero decir, son tus padres, claro que les importas, aunque tu madre esté… aun le importas.-

-De hecho ella no está muerta, si a eso te refieres.- dijo indiferente.

-¿Qué?- estaba aún más confundido que antes.

-Me refiero a que para mí ella está muerta, pero en realidad, físicamente hablando, no lo está.-

-¿Qué sucedió con ella?- pregunté con un poco de curiosidad pero creí que no me lo diría.

-Se fue.- creí escuchar un poco de dolor en su voz.

Y con eso terminó nuestra pequeña charla y me dejo aún más confundido que antes.

Quería preguntarle más sobre ellos pero algo me dijo que ella no me diría nada más, al menos por ahora.

Ella era un gran misterio y eso me gustaba.

Me gusta, Rin, en verdad me gusta.

Nos encontramos a Rinto y Lenka y comenzamos a hablar algo incomodos.

-¿Qué hacen aquí chicos?- preguntó Lenka con ingenuidad.

-Estábamos… mmm…- Rin no sabía que mentira inventar y decidí arriesgarme.

-En una cita, si, eso, en una cita.- los demás me quedaron viendo, en especial Rin.

-Sí, eso, una… cita.- Rin no podía ocultar sus nervios.

-Awww, ya sabía yo que terminarían juntos.- dijo Rinto en forma melosa.

Rin se sonrojo fuertemente, sentí como mi cara ardía de la vergüenza.

-¡N-no digas eso!- exclamó Rin.

-No tienes de que avergonzarte, es muy común hermanita.- Rinto comenzó a jalar las mejillas rojas de Rin, algo que claramente me molestó.

Rinto me miró como si supiera algo que yo, claramente, no.

-¿Y te la pasaste bien Rin?- preguntó mi querida hermana con un toque de picardía.

Le ha afectado estar con Rinto.

-S-sí, claro.- dijo Rin, su tono sonó más a pregunta que a una afirmación.

-Me alegra.- Lenka tenía la misma sonrisa que Rinto hace unos segundos.

Después de ese pequeño momento de charla extraña decidimos disfrutar de los juegos, aunque muchas veces Rin tuvo que quedarse sin subir, al igual que yo, no quería dejarla sola, y en esos pequeños momentos traté de acercarme más a ella preguntándole sobre su estado.

-Oye Rin, ¿ya decidiste el nombre que le pondrás?- pregunté cariñosamente, Rin volteo a verme con una sonrisa que al parecer solo ponía cuando hablaba del bebé.

-No, aun no, aun no sé si será niña o niño.-

-Pero, tienes... ¿cinco meses?- pregunté, no recordaba cuantos me había dicho Lenka que tenía, Rin asintió con los ojos divertidos.- Bueno, tienes cinco meses, deberías de saberlo ya.-

-Sí, pero le prohibí a Meiko decírmelo, quiero que sea una sorpresa.- otra vez esa sonrisa que solo la hacía ver aún más adorable.

Realmente eso no me sorprendió, muchas madres hacían eso, y la verdad me parecía algo muy divertido.

-Pero, ya he pensado en varios, de niño y niña por igual.- dijo divertida.

-¿Ah sí?, ¿quisieras decírmelos?- pregunte aún más divertido por lo que ella puso una enorme sonrisa en su rostro.

-Nope, es un secreto.- puso su dedo índice en su labios.

Siendo sincero, ya me había fijado muchas veces en sus labios, siempre tan atrayentes, hermosos, de un color extraño, muchas chicas debían maquillarse para tener un color semejante a ese pero Rin no.

Muchas veces me he imaginado como podría ser besarlos.

Y ahora se veían aún más atrayentes.

-Hey, chicos, ¿nos vamos ya?, es muy tarde.- escuché la voz de mi hermana pero no me di cuenta en que momento habían llegado.

-Cla-claro, ¿Dónde está Rinto?- pregunté después de no ver al idiota enamorado de mi hermana.

-Fue por unas bebidas.- dijo Rin con simpleza.

Rinto llegó y nos dio una bebida a cada uno, comenzamos a caminar, Rin iba platicando con Lenka de algo -al parecer- muy gracioso, Rinto iba a mi lado con una expresión pensativa.

-Len.- voltee a ver Rinto al escuchar su voz.

-¿Qué pasa?- pregunté un poco confundido.

-No le hagas daño, ¿vale?- dijo con la expresión más seria que le había visto.

-No entiendo a qué te refieres.- y así era, estaba confundido.

-A Rin, no le hagas daño,- estuve a punto de replicar pero se apresuró a hablar.- me he dado cuenta, como la miras, es como si ella fuera todo, la miras de una manera distinta, como si ella fuera el mundo entero, sonríes cuando ella lo hace, me he dado cuenta, en serio, sé que la quieres.- termino su discurso con una sonrisa entrañable.

Y todo, absolutamente todo lo que dijo era verdad. Rin era para mí alguien demasiado especial, nunca creí que me enamoraría tan rápido pero lo hice, con ella todo era distinto, llego a convertirse en mi mundo tan rápido que ni yo mismo me di cuenta de ello, hasta ahora.

Solo esperaba que no se fuera tan rápido como llego.

Sonreí. No era tan idiota como pensaba.

-No te preocupes, lastimarla es lo que menos quiero, ella es… bueno, ella es ella.- los dos sonreímos, el claramente más calmado que antes y yo, bueno, yo estaba más feliz que nunca.

Nos despedimos, Rinto acompaño a Rin a su casa y Lenka y yo nos fuimos a la nuestra, Lenka se la paso regañándome por espiarla a ella y a Rinto pero después se alegró, me conto como Rinto era tan "lindo" con ella, nunca la había visto tan feliz por lo que me aguante las ganas de vomitar.

Pero no pude dejar de pensar en Rin en ningún momento.

Ella me hacía más feliz que nadie y nunca podría dejarla ir, o eso creía.

¡Hola chicas! (mi esperanza de que hubiera algún lector se ha esfumado) ¿Cómo están?, ¿tuvieron una feliz navidad?, espero que sí.

Ya sé que soy una de las escritoras más irresponsables que pueden llegar a conocer, pero que se le puede hacer. Les traje este capítulo -pequeño- como regalo de navidad –aunque fue ayer- no puedo prometerles actualizar en una semana, o mes o año –es broma, no tardaría tanto… creo- pero tratare, estoy de vacaciones –sin escuela y orquesta la vida es aburrida UwU- así que tratare de escribir un poco y también de mis demás historias, el 7 de enero entro de nuevo a clases pero aun tendré tiempo hasta el 19 –que es el día que entro de nuevo a mi orquesta- para seguir intentando escribir.

Pasando a un tema menos aburrido –o tal vez más xD- me regalaron 3 libros –aunque yo había pedido 2 xD- que son: Rayuela de Julio Cortázar, El retrato de Dorian Gray de Oscar Wilde y Rubí de no-me-acuerdo-quien xD.

Creo que eso es todo… ¡ah, cierto!, contestaré Reviews.

Sychronicity girl : ¡TODOS SON MUGGLES MENOS YO! MUAJAJAJAJA, bien, me calmo, al fin tienes una cuenta Rui-chan, me alegro xD, me alegro que a tus amigas les haya gustado aunque sigo pensando que no es tan interesante (leer mucho hace que piense eso D: ) espero que la espera de este capítulo también lo valga TwT.

Tamikafly: ¡TU!, pongo los acentos (aunque a veces me da flojera) correspondientes (bueno, en CASI todo), tienes un severo problema de dislexia… creo que era eso, ya voy a seguir con los demás, ya avance en un capítulo de SPH (espero que le entiendas) así que no te preocupes, después de todo Ángela también me lo exige xD y hasta me está amenazando UwU.

.JR: Hola, gracias por lo de genial (es obvio, yo soy genial, mi historia es genial UwUr… ok no me hagas caso ._.) aun no se si habrá lemmon (yo también soy una pervertida UwU) y yo también lo había pensado de esa forma, si ya es difícil escribir un lemmon, estando Rin embarazada es peor (a mi parecer), espero que te guste este capitulo. Gracias por tu review.

¡NO OLVIDEN DEJAR REVIEWS!

~Se despide Neko-chan ~