Capitulo 10

" Comienzan las Vacaciones"

A la mañana siguiente todos se dirigían hacia Hogsmeade. Hagrid, como siempre, se despedía de ellos con ligeras lágrimas en sus ojos. Se despedía de ellos tal como una madre, cuando ve a su hija casarse.

- Chicos... -Les llamo Rúbeos consiguiendo la atención de todos.- Los voy a extrañar. Y mucho.-Agrego él mientras se cubría su rostro. Harry se acerco a él y le dio unas palmaditas en la espalda tratando de reconfortarlo. Hagrid había sido un amigo para ellos.

- Nosotros también a ti, Hagrid.-La voz de Harry fue ahogada por que él gigante lo abrazo fuertemente. Harry sintio que la respiración se le estaba cortando. Hasta que lo soltó ya que los demás también abrazaron a Hagrid.

Después de esa despedida. Harry caminaba tomado de la mano de Hermione. Aun sentía las mariposas en su estomago. Pero sabía que estaba con ella. Antes de marcharse la voz de Hagrid resonó a lo lejos:

- Cuídense mucho. Y escríbanme.-Todos miraron hacía atrás viendo al guardabosques.- ¡Y vengan a verme de vez en cuando!-Agrego él sonriendo mientras agitaba su mano.

-¡Te escribiremos la dirección de donde vamos¡También podrás venir a vernos!-Grito Harry mientras los demás paraban y le daban un adiós a su amigo. Las despedidas eran tristes.

Todos los jóvenes estudiantes subieron al expreso de Hogwarts que los llevaría de vuelta a Londres, de vuelta a una nueva vida. Muchos conocidos, e incluso Harry, estaban tristes por que habían finalizado esa importante etapa en su vida. El colegio de magia y hechicería le cambio su vida, y le trajo muy buenos recuerdos de todo el tiempo que el paso allí.

Harry abrazo a Hermione, su novia, mas contra él. Ella y su hermana Halle pasarían las vacaciones con él dado que ellas no tenían mas familia que Bellatrix y Narcisa Malfoy.

Después de una charla con todos sus amigos recordando los momentos del colegio. El tren de Hogwarts aminoro su marcha y lentamente llegaron a la estación nueve y tres cuartos. Antes de bajar del tren, Harry lo observo sonriendo por dentro recordando todos los años que él estuvo en ese tren. Al bajar se encontraron a unos sonrientes Weasley. Estaban esperándolos a todos ellos para poder despedirse. Una vez que cada uno de los Weasley los despidieron Harry, Hermione y Haliled le dieron un ultimo abrazo a su amigo Ronald Weasley.

-Nos escribiremos.-Aseguro él mientras agitaba su mano.- Por la lejanía no podremos visitarnos... –Dijo pensativo.- Pero les escribiré. Considerando lo maniática que es Hermione a la hora de escribir.

-No es para tanto Ronald.-Exclamo ella ruborizando ligeramente.

-Esta bien.-Dijo este riéndose al igual que Harry.-Pero un día tendrán que ir a Rumania a visitar a Bill y a Fleur.-Ronald sé despidió triste.

Draco Malfoy y Luna Lovegood pasarían la mitad de las vacaciones con el padre de Luna, el señor Lovegood. El tiempo restante la pasarían con los Greenwood. Estos dos se despidieron de todos, y a los minutos se marcharon bajo la mirada atenta de los señores Weasley.

Cuando Harry, Hermione y Haliled se quedaron solos se miraron entre sí para luego ver a una joven llamada Marian correr hacia ellos. Llevaba un coche y un gran bolso donde al parecer guardaba lo indispensable para los bebes.

- Oh, Chicos.-Se disculpo ella.- Había mucho trafico... –Respiro unos segundos tratando de tomar aire.- Y Robert...

- ¡No te preocupes!-Dijo inmediatamente.- Si quieres... Te ayudamos con los bebes.

- Seria grandioso... –Opino Marian mientras observaba a Harry.- Y contigo podemos cargar los baúles al coche...

- ¿Al coche?-Repitió Halle y Hermione al mismo tiempo.

- Oh si... ¿Liam no les había dicho?-Pregunto confusa. Al ver que los tres negaban prosiguió.- Vivimos en San Francisco. Eso es en Estados Unidos... Y... Viajaremos por la manera muggle. ¿Esta bien?-Su voz sonaba preocupada y cautelosa.

- Si... Esta bien.-Dijo Harry encogiéndose de hombros.- Yo nunca he viajado.-Admitió este y Hermione sonrió tomándole de la mano.

- Nosotras si... Es muy bello el lugar.-Le confeso Hermione llevando al pequeño Robert en brazos. Halle llevaba de la mano a la otra niña, Lily.

Cuando cruzaron él anden hacia el mundo exterior muggle. Harry sintio la brisa del verano. Londres era de un clima caluroso en verano. El sol parecía picarle la frente.

- Se ve muy hermosa ¿Cierto?-Dijo Marian al lado de Harry mientras le susurraba a lo bajito. Este asintió mirando a Hermione con sus ojos verdes ocultos tras sus gafas redondas.

- Es hermosa... –Harry lo dijo en tono bajo pero Marian le escucho.-Me imagino cuando tengamos nuestros propios hijos...

- Oh... –Exclamo Marian sonriendo. Colocando a Harry colorado como su amigo Ron.- Tu si que vas rápido chico. Y en serio.

Guardaron los baúles en la parte trasera del coche que había sido ensanchado mágicamente. Él trafico en Londres era bastante. Pero después de un rato pudieron llegar al aeropuerto de Heathrow.

Hicieron el chequeo necesario y abordaron el avión después de haber esperado lo suficiente en la sala previa al abordaje. Harry no sabia como Marian había conseguido el permiso para que ellos volaran. Pero no quiso preguntar. Algo le decía que Dumbledore influyo.

Los asientos estaban designados. Harry y Hermione se sentarían juntos. Y Halle y Marian sé sentarían con los bebes que estaban durmiendo en ese momento.

Harry no deseaba decirle a Hermione que estaba nervioso. Nunca antes había viajado en avión y cuando este comenzó a despegar se aferró a la mano de Hermione fuertemente.

Cuando todo, según él, comenzó a tranquilizarse Harry volteo su rostro y observo los ojos castaños de Hermione que brillaban intensamente.

- Te veías hermosa con Robert.-Dijo este mirándola a través de sus gafas redondas y su cabello negro revuelto.- Me imagino como será nuestro hijo...

- ¡Harry!-Le llamo Hermione un poco colorada en las mejillas.- ¿En verdad te gustaría tener... Un hijo conmigo?

- Claro que no.-Contesto este separándose de ella. Hermione bajo la mirada y observo sus manos.

- Yo... Pues, pensaba que... –Harry le tomo con su mano su barbilla e hizo que sus quedaran a la misma distancia. A Hermione le caía su cabello suavemente por la espalda y se reflejaba confusa.

-Claro que no me gustaría tener solo uno. Me gustaría dos... Tres... –Hermione sonrió inmediatamente acortando la distancia ente sus labios y los de Harry besándole suavemente. Harry se dejo llevar por el beso de su novia. La anciana que viajaba a su lado se comenzó a sonreír. Hermione se separo de Harry y le siguió observando.- ¿Qué creíste tontuela?-Pregunto este cariñosamente.- Te amo tanto...

- Yo también te amo, Harry.-Le respondió Hermione suavemente mientras se volvían a acercar pero la voz del altoparlante los sobresalto:

"Se le pide a los señores pasajeros favor abrochar sus cinturones. El capitán ha iniciado el descenso hacia la ciudad San Francisco. Una vez mas, gracias por haber volado en nuestras líneas aéreas. La tripulación y cabina les desea un feliz viaje"

Harry se abrocho su cinturón, y se oculto en el hombro de Hermione esperando que pasara ese descenso. Cuando el avión se sacudía levemente este apretaba la mano de Hermione nervioso ante la posibilidad que el avión se cayera. Hermione le dijo que eran cosas naturales en un vuelo.

Cuando llegaron al aeropuerto, Harry sintio que el calor intenso de San Francisco era totalmente superior al clima de Londres. Esta era una ciudad muy cálido.

Lily quien había estado con Halle comenzó a correr hacia una joven.

- ¡Lily no, espera!-Le grito ella pero la pequeña ya se había detenido frente a una joven de un cabello negro liso y brillante al igual que el cabello de Marian. Tenia unos hermosos ojos azules que parecían reflejar el mismo mar. Sus facciones eran hermosas y sus labios están pintados de un color rojo que incitaba a besarla.

La joven cargo a Lily ya que le estiraba las manos para que la cargara. Y junto a Halle se acerco a los demás.

- Marian... ¿Por qué no me dijiste que el vuelo se retrasaría?-Reprocho esta inmediatamente.

- No sabia Marissa.-Le contesto ella mientras dejaba sus maletas.- Chicos... Les presento a mi hermana menor. Tiene su misma edad... Él es Harry... –La joven llamada Marissa inmediatamente observo a Harry de una manera coqueta.- Ella es Halle y Hermione. Son hermanas y pasaran el verano con nosotros... –Esto pareció agradarle a su hermana Marissa.- E irán a la escuela de aurores.

- ¡Que bien!-Dijo la joven tomando a Harry del brazo y acercándolo a ella mientras le hablaba cerca de este.- Yo también estudiare para ser auror. ¿Genial, no?-Pregunto esta mientras Harry sonreía de lado incomodo y se situaba al lado de Hermione tomándola de la cintura.

-Oh¿Es tu novia?-Pregunto ella fingiendo inocentemente. Harry le sonrió a Hermione radiante, y le beso la frente.

- Así es... –Sin importarle que lo escucharan.- Y la amo.

Salieron del aeropuerto sin decir ni una palabra más. Harry llevaba de la mano a Hermione y se sentaron juntos. Harry notaba la diferencia entre su acento Ingles y el acento de Marissa y Marian que era americano.

Después de haber conducido por las calles de San Francisco llegaron hasta una casa hermosa. Al parecer estaba muy bien cuidada y estaba localizada en una buena zona.

Las hermanas Mackerel ayudaron a Hermione, Halle y a Harry a instalarse en la casa. Este se sintió un poco cohibido ya que nunca había viajado y se había quedado en otra cosa a menos que fuera la de los Weasley.

Harry, al ser el único varón, dormiría en una habitacion para el solo. Marissa dormía en la habitacion de al lado. Y Halle y Hermione estarían en la habitacion de huéspedes que quedaba al fondo del pasillo.

- Bueno... –Dijo una vez Marian cuando todos estaban en la sala.- Haré algo de cenar... Deben tener hambre después del viaje. Vayan a descansar... Liam llegara mañana.-Contó ella mientras Hermione estaba abrazada por Harry.

- Yo iré a descansar un rato. Estoy cansada después del viaje.-Dijo Hermione mientras se liberaba de los brazos y de Harry y le daba un corto beso en sus labios.

- Que descanses.- Le susurro Harry una vez que la soltó y se quedo en la sala solo ya que Halle también se marchaba.

- Me iré a duchar.-Dijo arrastrando las piernas y desapareciendo de la vista de Harry.

Harry se levanto y se encamino hacia su habitacion correspondiente. Cuando abrió la puerta se sorprendió al ver a Marissa sentada en su cama como si lo estuviera esperando. Llevaba un short muy corto y una blusa ligera. Este le iba a decir que se retirara para no sonar maleducado pero la voz de Marissa no lo permitió.

-Harry.-Le llamo con una voz un poco extraña.- Espero que podamos ser amigos... Cuando vayamos a la escuela podríamos ser buenos compañeros.-Dijo esta levantándose y acercándose a Harry.-Y espero que en las vacaciones podamos salir... Ya sabes que la vida como Muggle es genial...

Harry, espero que podamos ser amigos, y cuando vayamos a la escuela podamos ser buenos compañeros, y bueno, espero en las vacaciones podamos salir, la vida como muggles es mucho mas divertida, los antros, las fiestas, bueno... Todo es genial- le decía mientras se acercaba a el. Harry retrocedió unos pasos alejándose de ella.

- Bueno... Gracias... –Marissa sonrió y le guiño uno ojo.- Claro... Siempre y cuando Hermione quiera salir. ¿No?

- Por supuesto que si.-Dijo esta mirándolo seriamente y borraba su sonrisa.- Y... ¿Desde cuando son novios?

- Es una historia larga.-Contó inmediatamente Harry, quería que se fuera.

-Tengo tiempo.-Contesto ella mientras se sentaba y Harry miraba hacia todas partes tratando de huir.-Bueno... –Contesto resignado. Le contó a Marissa la historia acerca de cómo conoció a Hermione. Esta al parecer ya ni siquiera lo escuchaba parecía haber caído en un trance de aburrimiento. Pero Harry la contaba como para el mismo. Sonriendo a cada momento mientras se acordaba de cada travesura.

Cuando iba apenas por la mitad alguien abrió la puerta. Era su Hermione con el pequeño Robert en sus brazos. Cuando miro a Harry y luego a Marissa le hablo:

- Lamento interrumpir.-Harry no dijo nada por que Lily entro corriendo directo hacia los brazos de Marissa.

- Dice mama... –Hablo la niñita con voz muy alta.- Que la cena esta servida. Y... Ah, si... Te llamo Mark... Esta noche vendrá a verte.- Harry noto que la mirada de Marissa a la pequeña era prácticamente diciéndole que metió la pata.

- ¿Mark es tu novio?-Interrumpió Halle entrando a la habitacion.

- No... –Dijo inmediatamente Marissa sonriendo.- Es.. Un buen amigo.

- Sabes que no debes negar a tu novio.-Le reprocho ella inmediatamente.

- ¿Harry¿Me puedes ayudar con Robert?-Le llamo Hermione jalándole de la camisa. Cuando salieron de la habitacion Hermione le miro a los ojos.

- ¿Qué hacían ella y tu, ahí solos?-Le pregunto Hermione mientras Robert se quedaba dormido con la boca ligeramente abierta en el hombro de Hermione.

- Le contaba acerca como nos conocimos.-Confeso Harry mirándola a los ojos. Hermione observo sus pupilas verdes y en sus ojos no había mentira. Pero igual sé sintio mal.

- Es que ella... Es muy linda, se viste bien... Y no quiero que... –Hermione trataba de explicarle todo pero Harry la callo.

- Tu... Eres hermosa. Me encanta como eres, Hermione. Yo te amo a ti y tu no lo debes dudar nunca. Por que yo solo tengo ojos para ti... –Susurro este mientras Hermione con una mano le acariciaba su cabello negro y revuelto. Aprovechando que ella le tenia una mano en su cabello se acerco y la beso en los labios suavemente. Mientras Hermione con la otra mano aun sostenía a Robert que yacía dormido en su hombro. Harry sé sonrió al ver que Hermione le besaba delicadamente y...

- ¡Chicos¡Ya pueden bajar a cenar!-Se escucho una voz proveniente de la cocina y Harry se separo de Hermione mirándola un tanto sonrojado por el beso que se acababan de dar. Comieron una cena que Harry y todos los demas encontraron exquisita. Quizas fuera el hecho de que no habían comido absolutamente nada y la comida se observaba deliciosa. Marian comenzo a repartir en los platos un gran pollo al horno acompanado de papas y varias verduras a su alrededor.

Cuando Harry estaba comiendo sono el timbre. Hermione por educación se levanto directo a abrir la puerta. Alli en el umbral había un muchacho palido, bastante alto, su cabello era un color castano muy claro, y unos ojos azules que resaltaban con la oscuridad de la noche.

- Hola... Extraña.-Agrego este al ver a Hermione. Este le guino un ojo e hizo que Hermione se ruborizara lentamente...

Ok aquí les dejo el cap. 10 esta peque pero espero les guste, ya estoy trabajando con Danyhogg en la corrección de los capítulos anteriores

Díganme ¿Les gusto?, No todo iba a ser color de rosa, estos dos personajes van a venir a mover muchas cosas, entre los amigos, de Hogwarts.

Rocks‼