Arreglo de un hermano desesperado.

9. Quiero… protegerte.

TOSHIRO POV

-¡Buenas tardes, Toshiro! –me saludó Karin entrando de golpe cuando yo todavía dormía.

-mm… buenas… ¿tardes?

-¿Todavía dormías? Jajajaja. De verdad estabas mal, ¿eh? Me dejas ver tus heridas?-dijo acercándose a mí, como si fuera la cosa más divertida del mundo, verle las heridas a alguien.

-No.- le dije con una mirada de desconfianza y cruzando los brazos.

-jum, encima que te ayudo… -dijo ella mosqueada. Se giró para que le viera la espalda como si quisiera ver lo enfadada que estaba. Me hacía gracia.

Me levanté de la cama y me acerqué a ella. Giró su mirada, pero cuando vio que me estaba acercando se giró completamente, todavía con el ceño fruncido, así que yo también decidí mostrarme enfadado.

-Vaya, así que eso te enfada mucho…

-Sí, y tanto, yo que me esfuerzo porque estés bien, ¡y ni me lo agradeces! –se quejó.

Se me escapó una sonrisa, pero para que no la viera apoyé mi cabeza en su hombro y la empujé contra la pared.

-¿Y ahora qué te pasa? ¿Te has mareado por levantarte tan rápido? –pero qué ocurrencias tenía…

-Sí, será eso…-le dije levantando la mirada y fijándola en sus ojos.-eeh… Karin, ¿tú crees… -dije desviando ahora un poco la mirada- que Matsumoto y Yuzu tienen la misma intuición…?

-Eehhehehe, no, creo que andan muy equivocadas, las dos, ¡jajaja! –dijo riéndose a cinco centímetros de mí, tan cerca… quizás esta vez…

Me di contra la puerta. No entendí lo que había pasado, pero enseguida lo entendí. Ichigo había abierto la puerta, Karin se quedó parada y yo me empotré.

-AAaahhh… -solté cayendo al suelo.

-¡Ah! ¡Toshiro! ¿Qué hacías aquí?-preguntó él.

-Bueno, verás, es que, por si no te acuerdas… cuando te fuiste… -empecé a contarle.

-No, eso ya lo sé, me refiero, a detrás de la puerta. –dijo señalándola.-¿Y tú, Karin?

-¡Ah! Es que verás, a Toshiro se le cayó el cacharro de los caramelos y lo estábamos buscando… -dijo improvisando, de verdad que me encantaba cuando improvisaba.

-¿Y los habéis encontrado?-preguntó Ichigo.

-Sí, si justamente, estaban detrás de la puerta.-dije sacándolos de mi bolsillo.

-¡Ah! A propósito. ¿Tenéis alguna idea de por qué Isshin y Yuzu hablan de no sé qué de una góndola?-preguntó Ichigo otra vez.

-Ah… ni idea.- contestó Karin.-¡Oh! ¿Dónde está Rukia?

-Pues, abajo.

Karin salió escopeteada y yo me quedé un momento ahí.

-Bueno, supongo que ya es hora de que me vaya de aquí.-dije, suponiendo que con la llegada de Ichigo, ya no era necesaria mi estancia allí.

-¿Ya estás mejor? –preguntó.

-Claro, ya estoy prácticamente rehabilitado. Puedo luchar contra los tipos esos, si lo necesitáis…

-No, ya sé que no estás curado. Me lo han dicho todos.

Se cayó una gota de sudo por mi cabeza. ¿Para qué preguntaba, entonces?

-Por eso, Rukia y yo iremos a casa de Orihime, que ya que no está y que nos dejó sus llaves, podemos ir tranquilamente, y tú quédate con Karin, que seguramente te necesitará. No quiero que se meta en más follones.

-Kurosaki… ¿por qué todos insistís en que me quede con tu hermana? –pregunté desconcertado.

-Porque creo que eres el único hombre aparte de mí que puede protegerla, y que es más fuerte que ella misma.-dijo mirándome con… ¿cariño?

-Hay muchos shinigamis fuertes… no tengo por qué ser yo… -dije desviando la mirada.

-pero ella no confía en cualquiera, y yo confío en ti, Toshiro. Haz que sea feliz.-y bajó las escaleras.

¿Qué había querido decir con eso? ¿Qué me dejaba vía libre?

KARIN POV

-bueno, nosotros nos vamos.-dijeron Ichi-nii y Rukia.

-Toshiro, manteneros alejados de nosotros…

-¿Y si nos persigue un loco de esto? ¿cómo lo sabréis? ¡Son humanos! –dije yo alarmada.

-Enviaremos a Rangiku a que os vigile.-dijo Ichigo. No me hizo mucha gracia la idea.

Vi a Toshiro un poco desanimado por el comentario.

-¿Pasa algo, Toshiro?

-No, es que, no creo que esté por la labor… que digamos… -dijo un poco mosqueado.

-Bueno, ¿a dónde vamos? –pregunté ya un poco harta.

-Da igual, a donde nos lleve el viento.-me dijo Toshiro cogiéndome de la cintura y arrastrándome.

-¡P-pero qué haces!-grité alarmada.

-P-perdón –dijo él abriendo los ojos y alejándose de mí.

-Va, da igual.-le dije llevándomelo. En ese momento caí en que siempre le perdonaba todo. Que daba igual lo que me hubiera hecho, no lo tomaba mal… quizás era porque parecía del todo inocente… qué sé yo…

Ya en la calle, estábamos los dos callados. Pero, ya que pronto se iría, debía aprovechar el momento con él…

-Oye, Toshiro… -le dije.

-¿Mmm?

-¿Por qué… te acercaste a mí el otro día… tanto?

-¿Eh? ¿Qué otro día?-dijo poniéndose nervioso.

-El de cuando aparecieron los tipos sospechosos… -dije para no preguntarle lo que había pasado… antes.

-Aah, … bueno, es que, pensé que si mezclaba mi energía espiritual con la tuya… no te notarían… -dijo mirando a otro lado.

-¿Y por qué me tendrían que buscar a mí?

-Porque… ¿quién no te buscaría, Karin?-¿EEH? ¿He oído bien?

-Ah...¿A qué te refieres con eso, Toshiro?

-¿eeh? ¿Q-qué he dicho? –preguntó girándose a mí desconcertado.

-¿Tienes amnesia o algo? –pregunté con los ojos entrecerrados.

-Aah, pues… quizás sí… -dijo mirando a otro lado.

-¡Ah! ¡Ya sé! ¡No me lo quieres contar! –le dije señalándome y acercándome a él. Él cada vez ponía más cara de susto, y eso me hacía gracia. –A ver, Toshiro… ¿Tú por qué querrías buscarme eh?-pregunté retorcidamente.

-¡Yo a ti por nada! Y si fuera por algo, sería para que tu hermano no me odiara el resto de su vida por dejarte por ahí tirada. –dijo enfadado.

-¿Ah, sí? ¿Es eso lo que piensas? ¿sólo estás conmigo por lo que te repercuta el 'enfado' de mi hermano?

-¿Y qué si fuera así? ¿A ti qué más te da? Ya sabes que esto sólo era mientras él estuviera en el Seiretei, no tendría por qué importarme para nada una humana… -¿Qué? ¿Había oído bien?

-E…eres… ¡eres un imbécil, Hitsugaya-taichooo! –le grité y me fui corriendo.

Llegué al parque, un lugar donde muchas veces mis compañeros de equipo teníamos que jugar a fútbol porque unos de secundaria nos invadían… y no había nadie para ayudarnos…

Vi a una niña jugando con su hermano, supongo, y sonreí triste… luego miré al tejado de un edificio de por ahí y vi a Toshiro ahí sentado. ¡Será idiota! ¿Cómo se atreve? Por qué tiene que llegar tan lejos…

Se sorprendió cuando fijé mi vista en él enfadada. Me volteé y me fui andando rápido a un banco un poco alejado, desde donde no podría verme desde tejados de edificios. Será idiota, imbécil y todo lo demás… ¿cómo se atrevía a decirme eso? ¿Tan poca cosa era yo para él? De acuerdo que hacía menos de una semana que nos conocíamos… pero, yo… me había llegado a enamorar de él… ¿cómo había sido capaz de decirme eso? ¿es que no tenía sentimientos?

-Karin… -oí muy cerca de mí. Me dio repelús y hice un mini salto. –aagh, lo siento, te he asustado…

Al girarme, levanté la mano para darle una buena ostia en la cara, aunque noté un líquido en mis ojos… ¿qué era eso? Nunca antes me había pasado… o quizás… hace mucho tiempo…

Pero Toshiro me cogió el brazo y me abrazó. Llevó su mano a mi cabeza y la aplastó contra mi hombro.

-Karin… yo…-me susurraba mientras me acariciaba la cabeza con la suya.-… no quería decirte eso… ni sé por qué te lo dije… -¿eh? No entendía nada.-yo… no sé cómo decírtelo… pero, no quería que… es que si supieras… pero si yo te dijera… y si tú me respondieras…

-A ver, Toshiro, ¿quieres hablar claro? No me entero de nada.-le dije apartándole de mí.

-Es que… yo, no quería decirte eso, pero no sé por qué, me salió. Y lo siento mucho, Karin. Yo, no siento eso, tú… yo jamás querría separarme de ti…

-¿Q…qué has dicho?-pregunté sorprendida… parecía como si ocultara algo en sus palabras.

-Nada, olvídalo.

-¡EEh! ¡Noo! ¡Dímelo!

-Olvída lo que te dije antes… y… lo de ahora también… -me contestó… ¿poniéndose rojo?

-Vamos, cuéntamelo mejor. Quiero saber más… vamos, Toshiro… -dije en un susurro.

-Karin, yo… no puedo… -dijo dándome la espalda.

-¿Eh? ¿No puedes hablarme, ahora?

-No, no puedo decírtelo… va en contra de las normas…

-¿Quée? Vamos, Hitsugaya-taicho, ¿es que no has aprendido nada de mi hermano?-dije con una risa. Toshiro se quedó quieto.

-Karin… -levanté los ojos mientras se giraba hacia mí.- no me vuelvas a llamar 'Hitsugaya-taicho' –me dijo mientras me rodeaba el cuello con su mano… eeh…

¿Por qué me latía tan fuerte el corazón? ¿Por qué estaba tan cerca de mi cara? ¿Por qué ponía esos ojos tan…tentadores? ¡¿Es que estaba intentando besarmee? Prácticamente entré en pánico en mi fuero interno, pero en el exterior, estaba totalmente paralizada.

Cuando, de pronto sonó un ruido muy cercano, como si se hubiera caído un árbol.

Nos separamos rojos y miramos qué había pasado… y era… eeh… Matsumoto.

-¡Aah..ah… MATSUMOOTOOO! –gritó Toshiro.

-Lo siento taicho, pero Ichigo me mandó a vigilarlos… no sabía que… -dijo sorprendida y tapándose la boca. ¿No sabía qué?

-¿Se puede saber qué tonterías dices?-preguntó Toshiro enfadado.

¿Cómo que tonterías?

-Bueno, pues nada, mientrastanto, ¿vamos a jugar a cartas? –ofreció Matsumoto sacando una baraja de ya sabéis de dónde.

Emrghhem… gomen nasaaiii! .

Aunque parezca meentira, tenía el cap preparado pero todavía no lo había subido… sí, es para matarme xD

Bueno, ahora que son vacaciones tendré más tiempo Y los próximos capítulos tienen muuucho humor xDDD

En fin, espero que os haya gustado pese a que os haya dejado con la intriga… y, que la frase de Toshiro del otro capítulo se quede en el aire… pero ya digo, ni él mismo se atreve a continuarla… O_o

Muchas gracias por leerlo, en serio, me hacéis muy feliz cuando veo que agreais el fic a favoritos ^^ pero, pero, revieeeewws! X33

Puesh nada, pasadlo bien estos días, y hasta la próxima. X3

Mashetsu