El resto de mi vida

Capitulo 9: Cereza

Rachel que platicaba con Kurt y Blaine, con una enorme sonrisa, se desvaneció por completo al ver entrar a Quinn y Marley, pero la molestia no era precisamente que vinieran juntas, sino que venían con los brazos entrelazados.

Su amigo a diferencia de su novio, se dio cuenta del cambio de Rachel al verlas entrar de esa forma.

K: Rachel? Podrías hacernos caso? – pregunto un poco molesto.

R: Ah si, si.. Perdón… ¿Que decían?

Bl: Relajate Kurt – tomo su mano – Que si quieres salir hoy? O aun traes la resaca?

Rachel logro volver un poco a la normalidad y rio.

R: Ni me digas – negó con una sonrisa.

La rubia y la ojiazul, llegaron a la mesa, saludaron uno por uno.

Q: Rachy – susurro con una sonrisa al acercarse a su mejilla para dejarle un pequeño beso a modo de saludo.

Rachel esbozo una enorme sonrisa. Amaba que la llamara de aquella forma.

R: Quinny – saludo, atrapándola en un pequeño abrazo, antes de que fuera a saludar a los chicos.

Después de aquella noche, de aquella promesa. Las dos habían hablado muy poco. Entre la cruda realidad y los deberes, poco pudieron verse.

Marley saludo solo con la mano a Rachel. Era muy poco o casi nulo, el contacto entre ellas. Quinn claramente lo había notado, pero no podía reclamarle nada a la chica. Siempre y cuando no volviera con aquellas "bromas" pesadas.

Quinn y Marley tomaron asiento frente a Kurt, Blaine, Rachel y Finn.

S: Solo les falto entrar sobre su unicornio, alrededor de un arcoíris – se burló Santana. Brittany, soltó una carcajada. Mientras Marley se ruborizaba y Quinn también, pero con el ceño fruncido. – Bien rubia! – exclamo chocando ligeramente su puño con el mentón de su amiga.

Ambas chicas reían.

Q: Llevan más de dos minutos, riendo como locas ¿Ya? – pregunto con los brazos cruzados.

Sus demás amigos, las miraron con el ceño fruncido por un momento.

Para sorpresa de Quinn, Marley se unió a las risas de sus dos amigas.

M: Lo siento Quinn, pero tan solo imaginármelo, me ha dado risa – dijo rápidamente, para seguir riendo.

Poco a poco el ceño fruncido de la rubia, se relajó y también, se unió a sus amigas.

Aunque el comentario era para fastidiarla, el imaginarlo le hacía gracia.

Rachel presiono la mandíbula al ver a las cuatro chicas, riendo a carcajadas. Respiro profundamente.

R: Que es lo que da tanta risa? – pregunto arqueando una ceja, cuando por fin las risas habían cesado.

S: Chiste local Berry – respondió algo brusca, poniéndose de pie con su novia. Se despidieron y salieron de la cafetería. Probablemente al auto de la latina, para regalarse una de las tantas sesiones de besos.

Q: No le hagas caso Rach – se disculpó por ella – Solo ha sido una estupidez suya, ya sabes – encogió uno de sus hombros.

Rachel solo asintió y algo molesta, siguió conversando con sus amigos, mientras Finn la rodeaba por la cintura y le regalaba pequeños besos en la mejilla.

Quinn inmediatamente desvió la mirada, con el rostro serio.

M: Entonces…. Te espero hoy en mi casa? – pregunto llamando su atención.

Q: No Marley! Ya lo hemos hablado en el camino, no me gusta…

M: Tienes miedo? – pregunto inclinando la cabeza, entrecerrando los ojos, analizándola – Si! Te da miedo Quinn Fabray! – exclamo son una sonrisa, comenzando a picar con sus dedos, las costillas de la rubia.

Q: No.. No hagas eso! – exclamo tratando de esquivarlos. Tomo sus manos, para que la chica dejara de hacerlo. Ni la ojiazul las quito, ni Quinn la soltó – Y no, no me da miedo!

Bl: Dios… Lucen jodidamente adorables – murmuro mirándolas detenidamente, sin que estas se dieran cuenta.

Entre la pequeña discusión sobre cuánto tiempo Kurt tardaba en arreglarse, Rachel pudo escuchar el comentario de Blaine. Giro su cabeza y las miro.

M: Claro que te da miedo, mucho miedo en realidad – soltó una de sus manos y toco con la yema de sus dedos, la nariz de Quinn.

Q: Que no Marley Rose! – exclamo, frunciendo los labios. Marley esbozo una enorme sonrisa, dejándola embobada – Ok.. Solo poquito – susurro juntando su pulgar con el índice y achicando la mirada.

M: Aww – murmuro dándole un sorpresivo abrazo – Me has dado ternura – se separó – Pero bueno, entonces, te espero hoy en mi casa a las 4? – pregunto.

Q: Huuum – pensó – Ok, está bien... A esa hora te veo – al fin cedió. Marley dio un pequeño brinquito en su lugar, dando un par de palmadas.

M: Excelente – esbozo una sonrisa y se puso de pie – A esa hora te veo, cuídate Quinn – se despidió con un beso en la mejilla.

Quinn la vio marcharse con una sonrisa, hasta que la perdió de vista. Se giró y se encontró con un Rachel Berry, algo molesta o eso pudo intuir al ver su ceño fruncido.

F: Nos vamos a clase, amor? – pregunto acariciando su mejilla.

R: No entrare a esta clase, necesito hablar unas cosas con Quinn – explico seria, el chico ni siquiera replico, al escuchar su tono. No quería pelear con ella.

La rubia escucho y ni siquiera se movió. Tampoco quería pelear, así que igual que Finn, solo se quedó en su lugar.

Q: Que paso Rachel? – pregunto cuando ya estaban solas.

R: Vamos a las gradas, aquí pueden escucharnos – respondio poniéndose de pie.

El trayecto hasta ahí, fue en silencio. Subieron un par, quedando a la mitad. Ambas tomaron asiento.

Rachel trataba de calmarse, de cesar ese enojo o celos, o lo que fuera dentro de ella. No podía reclamarle, mucho menos amarle una escena. Tenia que enfocarse. Tenia que convencerse de que solo era su amiga, solo eso.

Pasaron exactamente dos minutos, llenos de silencio.

Q: Me dirás que ha pasado?

R: Estas siendo demasiado obvia Quinn… - soltó al fin, la rubia la miro con el ceño fruncido, sin entender – Con Marley… La gente comenzara sospechar y no, no quiero que tengas problemas con tus papas… Ya sabes como es la gente en Lima – le tomo la mano.

Q: Pero… - la miro desconcertada – Porque lo dices?

R: Porque… Porque hoy entraron muy juntitas y después, se tomaron las manos, se reían, no se.. Ese tipo de cosas. Tanto asi que Blaine se ha dado cuenta – arqueo una de sus cejas.

Q: Acaso eso no lo hacen las amigas? Cuantas no van por ahí, hasta tomadas de las manos? - mordió su labio – Que ha dicho Blaine?

La soltó y frunció los labios

R: Que se veían adorables – respondió de mala gana.

La rubia rio, negando con la cabeza.

Q: Creo que ella también siente algo por mí... – suspiro.

R: Ah si? Porque lo dices? – pregunto pasando sus dedos entre su cabello, tratando de relajarse.

Q: Por cómo me mira, me sonríe, me trata.. Aparte de que hoy no se ha tomado a mal una broma de Santana, todo lo contrario – jugaba con sus manos, evitando la mirada de la castaña, sin saber porque.

R: Por eso reían?

Q: Ajap.. Santana nos vio entrar y nos dijo que solo nos faltaba entrar arriba de un unicornio, sobre un arcoíris – soltó una pequeña risita.

Espero ver también una reacción así en el rostro de su amiga, pero fue todo lo contrario. Evitaba mirarla, fijando su mirada en las puntas de su cabello.

R: Y porque estas tan segura?

Dio un fuerte suspiro, que no paso desapercibido por Rachel, mirándola con el ceño fruncido. Quinn tenía la vista fija al frente.

Q: El día que fui a tu casa, antes de que me llamaras, interrumpiste un momento… Nos quedamos mirando a los ojos, sin decir nada… Después me dejo un beso en la mejilla, suave, dulce y tierno – la miro y le regalo una pequeña sonrisa.

Rachel la miro seria y sin saber por qué, se arrojó a los brazos de su amiga, rodeando su cuello y escondiendo su pequeño rostro en él. Quinn claramente confundida, no supo si debía rodearla o no.

R: Cumplirás tu promesa? Lo harás? – pregunto.

Q: Vaya… No pensé que fuera totalmente serio – respondió. Rachel al instante deshizo el abrazo y la miro.

R: Pensabas no cumplirla? En serio, Quinn? – pregunto molesta, poniéndose de pie.

Q: Te iras? – pregunto mirándola con el rostro totalmente confundido. No entendía las reacciones que últimamente Rachel tenia para con ella.

R: Pues si! No pensabas respetarla! Te dio igual! – dijo un poco exaltada.

Q: Pues no sabía si te acordabas!

R: Te dije que estaba en mi cuarto sentido! Cuarto Quinn! – chillo soltando una patada al piso de la grada.

Q: Pero yo…

No pudo terminar, porque los labios que tanto había deseado, que tanto esperaba, en ese instante estaban sobre los suyos. Y si, definitivamente era Rachel. Sus ojos estaban abiertos de par en par, viendo a su amiga, con el rostro relajado y los ojos cerrados. Sintió una mano sobre su cuello haciendo que si piel se erizara.

De repente, pudo sentir como Rachel trataba de profundizar el beso, cosa que la descoloco y definitivamente la emociono. Millones de mariposas volaban en su interior.

Se dejó llevar, abrió ligeramente sus labios, dando paso a la suave y húmeda lengua de Rachel. Que jugaba con la suya con un lento movimiento, disfrutando cada segundo.

Tenía que dejar de pensar, su deseo se estaba convirtiendo realidad. Estaba besando a su Rachel y no era cualquier beso.

La rodeo por la cintura

Poco a poco fue sintiendo como Rachel rompía el beso.

Quedo a solo unos milímetros se su rostro.

R: No iba a permitir que esa tipa me ganara y como tu según no recordabas – susurro, mirándola solo un par de segundos, para bajar su mirada a sus labios.

Quinn no dijo ni una palabra. Aún estaba sorprendida y con una sorprendente necesidad. Necesitaba volver a sentir esos labios que la hacían ver fuegos artificiales.

Por otro lado estaba Rachel. No tenía ni idea de porque lo había hecho y menos, porque había querido profundizarlo, porque a ese extremo. Pero lo único de lo que si estaba consiente, era de lo bien que había sentido.

Besar a una mujer era totalmente diferente. Sus labios eran suaves al igual que su cara. Quinn había sido delicada y cuidadosa. Sus manos acariciando su cintura, era de las mejores partes. Al contrario de Finn, que siempre la besaba torpemente y sus caricias eran bruscas.

Sin dejar atrás, aquella sensación de cosquilleo que recorrió su cuerpo con el simple contacto, cosa que aumento al hacer el beso algo húmedo.

Suspiro fuertemente y se separó.

Tenía que salir de su extraña burbuja, dejar de lado aquellas cientos de preguntas que rondaban por su cabeza y enfocarse en lo que estaba haciendo.

Le sonrió tímidamente y la abrazo fuertemente. Quinn rodeo su cintura.

R: Quería ser la primera, que fuera especial… Con alguien que te quiere – la rubia sintió una emoción o más bien, sintió como una ilusión comenzaba a formarse dentro de ella, sin poder controlarlo – Que mejor, que tu mejor amiga, que te adora, lo haga antes de alguien, que apenas comienzas a conocer? – explico sin saber porque, solo las palabras salían de su boca.

"Mejor amiga"

Claro.

Quinn reacciono, formándose un nudo en la garganta. Trago fuertemente, tratando de deshacerlo, pero nada.

Era obvio. Como de un día para otro Rachel iba a querer algo con ella? Como si tenía novio con el cual casi se casa.

Por dentro sabía que ese beso no traería nada bueno. Solo más confusión, mas amor y lo peor… Ilusión.

Una ilusión que se vio totalmente rota, al notar como Rachel bajaba animada, los escalones de las gradas, para encontrarse con Finn, que la abrazo por la cintura, levantándola por el aire, ambos con risas.

Pero lo peor vendría después…. Sus labios hacían contacto. Aquellos que tan solos minutos atrás, habían estado sobre los de ella.

No pudo evitar que una lágrima se saliera con la suya y recorriera su mejilla.

Rachel lo hacía, tratando de desviar aquel pensamiento, de cubrir aquella necesidad de volver a besar a Quinn, de sentir los labios más suaves y lo mejor, de probar una vez más el sabor de aquel exquisito beso.

Inevitablemente se había vuelto su favorito.

Sabor cereza.


Espero que les haya gustado! Espero que hayan tenido un feliz dia de reyes!

Saludo a todas las pervers que leen este fanfic

Y gracias por los reviews, alertas y favoritos

Saludos :)