Los tórtolos se paseaban como niños sin supervisión adulta por la ciudad viendo tiendas aquí y allá. Skitty se quedó un rato bobeando en la tienda de dulces mientras que Roselia decidió ir un par de tiendas a lado a ver prendas especiales para exhibiciones; mientras miraba fijamente unos corbatines en el aparador, vio un par de figuras reflejarse tras él.
"¡Pero si es nada más ni nada menos que Roselia, el último ganador de una copa de concursos!" Gritó alegremente la Seviper que llevaba una falda y unos lentes de sol… ¡Y no vayas a cuestionar la lógica del asunto!
"Te estábamos buscando, chulis, como parte de tu club de fans vinimos personalmente a entregar el pase VIP" siguió hablando el Chimeco que por alguna razón también llevaba falda.
—¡Guácala de Torchic! —Exclamó June haciendo un pequeño puchero.
—Mi niña, tú mejor que yo deberías saber lo cómodas que son las faldas y lo bien que se prestan a presumir pierna… eso… no quiere decir que yo lo sepa de primera mano, ¿eh?
—¡Pero si los Chimecos no tienen…! Bueno… seguiré escuchando la historia…
Roselia no era de los que se dejaban engañar fácilmente y sospechó del asunto, sin embargo, el Equipo Dirigible podía llegar a ser convincente de vez en cuando, al menos cuando tenían a alguien con dos dedos de frente haciendo los planes. Seviper y Chimeco le contaron que en la ciudad cada cierto tiempo se organizaba un evento súper exclusivo para todos los campeones de concursos donde se llevaban un par de rondas de exhibición y los miembros más experimentados compartían experiencias con los más jóvenes.
A pesar de que ya no era tan frío ni presumido desde que viajaba en compañía, el pokémon rosa no había perdido ese toquesito de soberbia que lo hacía ser él mismo y el mero hecho de vislumbrarse entre los mejores coordinadores le quitó todas las sospechas de encima.
"De acuerdo, iré al evento, sólo debo ir por Skitty y…"
"¡Aguarda un momento!" interrumpió la víbora. "Estamos hablando de un evento muy pero muy exclusivo, sólo tú tienes permitido el acceso." Al principio Roselia se negó a ir si no podía llevar a Skitty consigo, pero sus 'fans' siguieron seduciéndolo con lo maravillosa que solía ser la fiesta y al final con cierta resignación aceptó. A modo de no sentirse tan culpable, pensó en compartir lo que aprendiera de la fiesta una vez que terminara con sus amigos.
Un poco a tirones y empujones llegaron a una bodega abandonada, algo muy lejano al hotel o salón de fiestas que se imaginaba. Una vez dentro, observó que sólo había cajas enormes y un par de máquinas para cargar los paquetes a los barcos ya que se encontraban en una ciudad con puerto.
"¡De qué se trata esto!" Reclamó con enojo. "¡Nyahaha! ¡Has caído en la trampa del Equipo Dirigible!" alardearon a la par que Meowth salía de su escondite con un control en su mano.
"Es imposible que salgas de aquí" fanfarroneó el otro gato pulgoso, "el acceso principal está automatizado y sólo se puede entrar y salir con este control… ¿¡A que no somos unos genios!?"
"Eso… y por la ventana de allá que no tiene ninguna clase de protección" señaló Roselia a la única ventana del edificio que encima estaba medianamente abierta.
El Equipo Dirigible y June se llevaron la palma al rostro por el enorme fallo que habían cometido.
"¡Pues no creas que te vamos a dejar escapar!" Gritaron los tres lanzándose al ataque. A pesar de tener la ventaja numérica, se trataban de unos debiluchos que no pudieron hacer mucho ante la tenacidad del pokémon coordinador. Como dije antes, nada le podía quitar lo soberbio de encima, así que quiso presumir que aun siendo un combate real podía lucirse como si fuese un concurso y efectuó un 'giro rápido' combinado con 'picotazo venenoso'. Y el muy lerdo no se fijó que al atacar sin apuntar con precisión, uno de los misiles impactó sobre un botón que accionaba el mecanismo de las grúas de carga; aterrizó justo delante de uno de los brazos mecánicos que en ese momento giró y le dio de lleno en la cabeza dejándolo inconsciente.
Seviper, Chimeco y Meowth se acercaron con cautela y hasta lo picaron con una varita para ver si se movía, al ver que en verdad estaba noqueado dieron un salto de alegría. "¡Justo cómo lo habíamos planeado!"
—Como dice mamá, para tonto no se estudia.
—Y por una vez en la vida estamos de acuerdo en algo.
—Luego papá me dice que te pregunte dónde sacaste el doctorado… Tío Harley, ¿qué es un doctorado? —Su pregunta no pudo ser respondida mientras Harley se retorcía como un Wurmple con epilepsia. Después de que casi le da un soponcio, continuó con su relato.
Skitty salió cargando unas bolsas de caramelos y le sorprendió no ver a Roselia por ningún lado, pensó que a lo mejor el aroma de los dulces lo había mareado y que se fue a dar un respiro cerca, y ahora que lo pensaba mejor, tampoco había visto a Cacturne el resto de la mañana. Se fue a una esquina a esperarlos, pero era obvió a quién realmente aguardaba y con quién se hubiese ido sin reparo alguno. Ella era de esos pokémon que así se tragaran una reserva de azúcar le daba sueño teniendo el estómago lleno y comenzó a pestañar mientras esperaba; cuando abrió los ojos, vio a dos curiosos pokémon frente a ella, pokémon que llevaban un mostacho falso y delantales de tendero.
"¡Ay, no me lo puedo creer, si es Skitty, la gatita más mona de los concursos!" Gritó con júbilo Chimeco como si estuviera ante la estrella de pop Justin el Bidoof. "Somos los representantes de tu club de fans y te estuvimos buscando por toda la ciudad para invitarte a una comida de gala a orillas del mar", ni siquiera se preguntó cómo sabían que ella estaría ahí porque la palabra 'comida' era lo único que tenía en mente.
"¡Genial, ya sólo debo ir a buscar a Roselia y…", los dos pokémon fingieron pena con una pose dramática, aunque su actuación estaba lejos de igualar a la del príncipe. "Pobre bella e inocente Skitty, es que todavía no se ha enterado", Skitty preguntó a qué se referían. "Cada año en esta ciudad se organiza un evento ultra-mega-hiper exclusivo al que sólo pueden asistir campeones de copas y Roselia fue invitado". Skitty gritó de la sorpresa. "Pero… pero… él me hubiese avisado… y… él no… iría sin… mi…" Seviper como buen pokémon rastrero se enredó alrededor de la tipo normal y dejó fluir su veneno por ella. "Ay, Skitty, si lo hubieses visto… Fueron los organizadores del evento y nada más le mencionaron que era algo VIP aceptó sin rechistar". "Sí, sí, yo lo vi con estos ojos y lo escuché con estos oídos" dijo Chimeco a pesar de no tener orejas, "dijo algo como… 'Iré al evento y les demostraré a todos quién es el rey de los concursos, absolutamente nadie puede ganarme' sí… así dijo".
Toda la felicidad que inundaba a Skitty se le fue como fuga de desagüe y puso una expresión tan triste que hasta esos bobos se sintieron mal por lo que estaban haciendo… por cinco segundos. Ella se tragó el cuento completito porque sabía que pese a todo, Roselia en el fondo era así y que no había "poder del amor" que pudiese cambiar la verdadera naturaleza de un pokémon.
"Supusimos que estarías triste y por eso como fans vinimos a alegrarte el día". A pesar de que ella alegó que ya no tenía hambre se la llevaron de todos modos hasta el puerto. Allí, aguardaba un magnífico manjar sobre una mesa y adornos puestos sobre las cajas oxidadas y las señalizaciones de 'prohibido el paso'. Al ver la mesa llena de comida, Seviper y Chimeco comenzaron a babear y le pidieron a Skitty aguardar unos segundos. Corrieron tras las cajas que era donde se escondía el príncipe.
"Oye, Cacturne… ¿podemos darle una probadita a lo que hay en la mesa?" preguntó el pokémon campana.
"¡Ni hablar, todo lo que he preparado es sólo para Skitty y para mí!"
"¡Recuerda que aún nos debes el pago! ¡Nos costó mucho trabajo poner al otro bobo en su lugar!" Le recriminó Seviper.
"¡Ya les dije que les pagaré la comida en un restaurante. Vayan a sus puestos antes de que me arrepienta de la oferta que les hice… Por cierto, ¿está el otro en su posición?" Seviper sacó un comunicador para hablar con Meowth, que se encontraba en el fondo del mar dentro de un submarino con forma de Tentacruel.
El plan consistía en que mientras Skitty tuviera la guardia baja, fingirían el ataque del feroz pokémon marino, en eso llegaría Cacturne a salvarla y a terminar de comer todo en una supuesta cita romántica.
—¿Y cómo les dio tiempo de hacer todo eso?
—¡Yo qué sé, vivimos en un mundo donde dos dinosaurios controlan el tiempo y el espacio y si uno de ellos se tira un gas se jode toda la continuidad del espacio-tiempo! Además, a mí sólo me importa que mi dulce galletita de jengibre tenga una linda historia para irse a dormir.
Seviper y Chimeco regresaron con su comensal, le pidieron que se sentara y a pesar de que la comida olía deliciosamente a kilómetros, Skitty no probó ni un solo bocado. Le suplicaron que comiera algo pero ella sólo negaba con la cabeza y decía que no se sentía con ánimos. Al ver el tremendo desperdicio y con la tripa rugiéndoles a todo, desobedecieron las órdenes de Cacturne y no le dieron tregua a ninguno de los platos.
"No sé por qué pensé que realmente podía contar con esos idiotas" murmuró Cacturne desde su escondite de forma malhumorada. Vio lo triste que estaba la gatita de sus sueños y comenzó a fantasear con lo feliz que él la haría, incluso hasta empezó a recitar pequeños discursos. "Skitty, quiero que seas tan feliz como lo soy yo, porque es obvio que estando con alguien tan exquisito como yo… no, espera… Skitty, cuando seamos novios te enseñaré el arte del refinamiento y… no… Skitty… yo… sólo quiero que me quieras porque me haces sentir…"
Tanto Cacturne como su narrador tenían un nudo en la garganta. Su pequeña oyente, en un momento reflexión, atinó a decir las palabras que por veinte años Harley llevaba temiendo oír.
—No sé muchos de cosas de adultos pero… no creo que eso fuera amor.
El coordinador de Portual se mordió el labio y llevó su mano hasta el codo del otro brazo; lanzó un largo suspiro y después le sonrió a June.
—En realidad me alegra que a pesar de tu edad te des cuenta de esas cosas, hay gente que se tarda toda una vida en aceptar sus errores, y aún después de mucho tiempo, duele… un poco… un poco-mucho, la verdad. Y te daré otro consejo que te hará la adultez mucho más fácil… ¡Jamás te termines juntando con alguien cree tener la razón con argumentos! Siempre termina siendo: "Cacturne, deja de culparte por lo que pasó y deja atrás el pasado. Cacturne, te digo que no es sano que te quieras desquitar con un desconocido porque no supo apreciar tu abrigo hecho a mano…" Y que luego ya ni siquiera le quieras hablar porque sabes que te va a decir un "¡TE LO DIJE! ¿YA VEZ? HARLEY, NO DEBISTE COMPRAR LAS GÁRGOLAS".
June se veía más espantada que confundida por la escena.
—AH, PERO QUE LA HISTORIA TRATABA DE UN CACTURNE Y UNOS POKÉMON TONTOS, ¿VERDAD? ¡AJAJAJAJAJA!
—Ammm… tío Harley… eso… es la guía de teléfonos…
—LO SIENTO, OLVIDÉ QUE NO TE ESTABA LEYENDO NINGÚN LIBRO PORQUE EN REALIDAD NO HAY ESCRITOR ALGUNO QUE TENGA LA CREATIVIDAD QUE YO TENGO —gritó riéndose como loco mientras aventaba la guía por ahí e intentaba controlarse antes de June se pusiera a llorar—. Listo, ya estoy mejor, yo sólo quiero terminar con esta historia y darle fin a lo que comenzó hace ya tiempo…
Meowth observaba como sus compañeros se daban un festín desde el periscopio del submarino. "Ajale-jaleo, ¡yo también quiero comida! ¡Nya, al diablo la señal, subiré con el submarino y me llevaré la mesa entera!" Pero cuando quiso avanzar, notó que algo le estaba obstruyendo el motor; puso a toda marcha el equipo y cerca del propulsor salió un Tentacool muy mareado y confundido. "Sólo es una fea medusa" y dicho esto, accionó un botón que hizo que uno de los tentáculos de metal le diera un golpe, haciendo que la medusa se fuese llorando. Poco antes de que el submarino pudiese salir a tierra, otra cosa hizo que el motor se atorara, pero aunque puso máxima velocidad, el armatoste no se movía, así que volvió a dirigir la mira detrás de él. "¡Ay, nana pancha!"
De pronto se oyó un gran sonido de algo saliendo del mar y se trataba de un Tentacruel muy furioso. Seviper y Chimeco miraron al pokémon y no se espantaron pensando que se trataba de su amigo. "Vaya, no recordaba que nos hubiese quedado tan realista". Cuando Skitty se percató del peligro, los peleles fingieron pánico: "¿¡Y ahora quién podrá ayudarnos!?" gritaron para darle la señal a Cacturne. El príncipe ya alistaba su smoking y corbatín cuando sintió que algo le tiraba de la patita. Bajó la mirada y notó que estaba rodeado de varios Tentacool. "¡Qué asco!" chilló, "¡Me ensucian mi traje, fuera, fuera!" Gritó atacando con 'pin misil'. Las medusitas se defendieron usando 'supersónico' confundiendo a Cacturne que empezó a correr de un lado a otro hasta que se estrelló de cara con una de las cajas del muelle, quedando inconsciente.
"¿¡Y AHORA QUIÉN PODRÁ AYUDARNOS!?" Volvieron a gritar los otros malechores, pero no se espantaron al ver que Cacturne no llegaba sino que temblaron de pánico al ver que en uno de los tentáculos llevaba a Meowth con ojos de espiral. Tentacruel arrojó al pokémon sobre de ellos con todas sus fuerzas y el impacto –nunca sabré como– causó una explosión que los mandó a volar.
"¡El Equipo Dirigible ha sido vencido otra vez!" Gritaron mientras se volvían un puntito en el cielo.
Skitty estaba paralizada por el temor de ver a semejante pokémon causando estragos y por primera vez, se sintió completamente abandonada a su cruel destino.
—¿Y qué pasó con Roselia? ¿En eso llega a salvarla?
—Pues… ¡Arceus mío, si ya es bien tarde y los irresponsables de tus padres todavía no llegan! Creo que ya es hora de dormir.
—¡No! ¡Quiero saber qué pasa después! O… O… si no… yo…
—¡Qué lindo! ¡Ya aprendiste a chantajear… casi…! Así hasta pareces mi hija —dijo murmurando.
—¿Dijiste algo?
—Nada, que me gusta crear suspenso.
