CAPITULO IX:
¡ARRIBA NARUTO !, ¡EL ENTRENAMIENTO COMIENZA!
Un nuevo día comenzaba en el Santuario, la luz del sol comenzaba a entrar por la ventana del nuevo hogar de nuestro rubio protagonista, el cual cubría su rostro con la sábana de su cama por los molestos rayos, hasta que fue llamado por una persona
- Hola, Naruto es hora de despertar, el encargado de levantar al rubio en su primer día en el Santuario fue el caballero de Sagitario y que por órdenes de Atena, tenía que presentarlo con su antigua maestra Marín.
-Ah Seiya San aún es muy temprano, 5 minutos más- Seiya intento comprender la actitud del rubio, después de todo lo demás a su edad, por lo que volvió a llamar al rubio de una forma tranquila y cortes
} - Vamos Naruto recuerda que hoy es el primer día de entrenamiento para caballero, pero el único que recibió respuesta fue un fuerte ronquido por parte del rubio con lo que la paciencia del pelo castaño digamos que termino por completo
- ¡LEVÁNTATE DE UNA VEZ! - el grito de la parte del caballero de Sagitario había cumplido su cometido ya que el rubio había dado un gran salto lo cual provocó su caída al suelo golpeándolo directamente con el rostro, después de eso se podía notar al rubio sobando su rostro mientras se queja de su brusco despertar.
Una vez terminando con los reclamos del rubio, Seiya le explico que debían darse cuenta que tenía que llevarlo a conocer a quien lo entrenaría, acto seguido le entrego al rubio una vestimenta que indicaba que se vistiera y que la espera fuera para una vez que terminase fueran
Momentos después de haber podido ver el caballero de Sagitario seguido por el rubio, el cual portaba su nueva vestimenta, la cual consistía en un pantalón amarillo, y una playera blanca de cuello en "V", una faja en su cintura, de color café al igual que su calzado el cual era amarrado hasta la mitad de su pantorrilla, además de unas vendas de color verde que cubrían desde sus manos hasta la mitad de su brazo.
Una vez que estaba listo salió de su casa para seguir al caballero de sagitario, ambos recorrieron todo el pueblo y Naruto contemplaba como toda la gente comenzaba con sus actividades diarias de igual manera miraba como todos los aldeanos pero la gran diferencia con la observación a Konoha, todos los miraban pasar dando un saludo hacia los dos, obviamente con más respeto hacia el caballero peli castaño, pero aún así eso lo hace sentir bien, continuar en el camino hasta salir del río con los terrenos del santuario donde se encontraron con una persona que se encuentra recargada en uno de los tantos pilares de esa zona,al llegar con esa persona el caballero de Sagitario saludaba muy cordialmente mientras que el rubio comenzó a analizarla discretamente pudiendo observar primeramente el color pelirrojo de su cabello pero lo más visible era como el rostro de la persona estaba cubierta con una máscara, haciéndolo recordar a los ANBUS de su aldea, después observando sus vestimentas, las cuales consistirán en un pantalón rojo muy pegado, un calentador en sus piernas, amarrado en su cintura, un pedazo de la blanca, una bufanda, además de eso, un leotardo de color negro, al igual que su calzado y un rojo superior, fue en ese momento que descubrió que esa persona era una mujer, al notar su busto de proporción copa C, los cuales además fueron cubiertos por una protección como las rodillas pero en sus senos,además de una hombrera y un protector de este derecho.
Una vez que habías terminado los saludos entre ellos, el caballero, la peli castaño, presentaba el rubio con la pelirroja, Naruto quiero presentarte a Marín la amazona del águila, además de mi maestra, bueno, más tu nueva maestra, de ella fue tu primera vez para convertirme en caballero- el rubio se sorprendió al conocer el dato de que esa mujer había entrenado al caballero dorado
- Mucho gusto Marín Sensei, mi nombre es Naruto - el rubio se presentó con su nueva maestra haciendo una pequeña reverencia
- El gusto es mío Naruto - una vez terminada la presentación entre maestra y nuevo discípulo Seiya le explico a la amazona la situación del rubio con respecto a los deseos de Atena de apoyo al igual del interés del rubio. Marín comprendió la situación argumentando que primero llegó a la joven y enseguida le daría su respuesta.
- Muy bien Naruto dime primeramente ¿Por qué deseas ser caballero? - El pequeño contesto seriamente con una mirada de determinación
-Quiero volvió a ser muy fuerte - la respuesta del pequeño no le daba una razón suficiente para decidir que no estaba recuperado
- ¿Y cuál es el motivo por el que volvían a ser fuertes? - El cambio en el rubio fue notable, ¿no es cierto? un poco la mirada y suspirando contesta la pregunta de la amazona
– Quiero evitar que alguien más vuelva a sufrir lo que yo pase, además quiero proteger a todas las personas que me aceptaron en su vida y reconocieron mi existencia –la noble respuesta así como la determinación que mostro el rubio sorprendido a la amazona de plata mientras que el caballero de sagitario sonreía estando cruzado de brazos y con sus ojos cerrados
– Puedo notar que tu respuesta es sincera pequeño por lo cual me dará mucho gusto entrenarte- el rubio estaba alegre conteniendo las ganas de saltar por la decisión de la amazona – Muchas gracias Marín sensei –.
Una vez que el caballero Seiya había dejado al rubio con su nueva maestra la amazona procedió a dar inicio con el entrenamiento de su nuevo aprendiz realizando una simple pregunta
– Naruto, ¿acaso sabes cuál es el poder de los caballeros? – A lo cual el cuestionado negó con su cabeza – Muy bien quiero que observes bien
- una vez que había dicho esas palabras la amazona del águila había desaparecido de la vista de su aprendiz para aparecer parada en una roca a las espaldas de este
-¿Pero cómo llegaste ahí tan rápido? Ni siquiera vi cuando te moviste – para Naruto la velocidad que había demostrado su maestra fue algo impresionante, por un momento esa rapidez le recordaba la famosa maniobra de Minato el Hiraishin, pero el ver como Marín desarrollaba algo similar pero de mejor nivel dado que en ella no necesito ningún tipo de sello o kunai especial como lo hacía el rayo amarillo
- Naruto lo que quiero que observes es como voy a romper esta roca. – el futuro caballero estaba un poco incrédulo por las palabras de su maestra, pero después de todo los caballeros estaban a un nivel superior que los Shinobi por lo cual pensó que esto podría ser posible.
Después de esto la amazona del águila concentro su fuerza en el puño derecho con el cual de un movimiento rápido parecido a un rayo asesto un golpeo la roca, la cual exploto en varios pedazos de los cuales algunos impactaron en el rubio por la cercanía provocando que callera al suelo de espaldas, ya en el suelo el rubio pudo observar como la acción de su maestra había dejado solo un cráter en el lugar donde antes se encontraba la roca. El rubio tenía una cara de incredulidad por tal denostación de fuerza que solo podía expresarla con la palabra
– In...Increíble- todo mientras veía como su maestra se sacudía el polvo de sus ropas.
Una vez terminada la demostración y ya de pie el rubio, la amazona del águila se dirigió a su discípulo – Como viste Naruto esto es el poder mínimo de un caballero.
Cuando este tiene puesta su armadura el romper rocas es cosa de niños.
Ahora me gustaría que entiendas algo pequeño, el entrenamiento en el Santuario para convertirse en caballero no es un juego, la mayoría de los jóvenes que han venido a entrenar han perecido en el intento por lo cual esto no es para todos.
-Ahora que sabes esto ¿Estás seguro que quieres continuar con esto? - Por alguna razón la amazona trataba de persuadir al rubio de tomar el entrenamiento de caballero.
Naruto guardo silencio un momento como si aún analizara la demostración de hace unos momentos junto con las palabras de su maestra, pero lo que en realidad hacia el rubio era decirle algunas palabras a su compañero interior.
- ¡KURAMA, ¿VISTE ESO?! ¡FUE INCREÍBLE! – el zorro que se encontraba en esos momentos dormido reacciono molesto hacia el rubio
– PERO QUE TE PASA GAKI TE HE DICHO QUE NO ME DESPIERTES CUANDO DUERMO- era bien sabido que al zorro de nueve colas no le gustaba ser interrumpido cuando duerme de ahí el reclamo y coraje que presentaba
– ¿Que acaso no viste el poder de Marín sensei? – el zorro solo dio un suspiro un poco enfadado – SI, SI FUE SORPRENDENTE AHORA DEJAME SEGUIR DURMIENDO – el rubio no creía el grado de pereza que mostraba su amigo con colas – eres un flojo de primera Kurama, jamás creí conocer a alguien así – dicho esto el rubio salía de su espacio mental para regresar a la realidad, una vez que el rubio se había ido el zorro observaba de reojo y pensaba
– ESE PODER ES MUY SIMILAR AL QUE DEMOSTRÓ EL GAKI EN AQUELLA OCASIÓN SOLO QUE ES DE MENOR ESCALA, ESPERO QUE CON ESTE ENTRENAMIENTO ENTENDER QUE ERA ESO –
Ya en el espacio real la pelirroja llamaba al rubio esperando que volviera en si – Oye Naruto reacciona te estoy hablando –
El rubio se disculpó por no responder al llamado de su maestra – Perdóneme Marín Sensei a veces me pierdo en mis pensamientos – el rubio a la vez que se disculpaba colocaba una de sus manos en su nuca y sonreía nerviosamente esto debido a que aún no deseaba mencionar nada a su maestra con respecto a su amigo Kurama aunque sabía que en algún momento lo tendría que comentar, ya con más tranquilidad Marín retomaba el tema con respecto al entrenamiento de caballero
– Naruto, como te decía hace uso momentos el entrenamiento para caballero es muy difícil, algunos han desertado e incluso muchos han muerto por lo extremista de los entrenamientos – Marín deseaba que Naruto conociera todos los riesgos y peligros del entrenamiento
– espero que lo hayas comprendido bien, ya que a partir de este punto no hay vuelta atrás – el rubio solo asentía y respondiendo a su maestra – Marín sensei no tengo miedo a lo difícil que puede llegar a ser el entrenamiento, ni siquiera al riesgo de morir, de hecho desde que cumplí tres años me he enfrentado al hecho de poder morir – esto último lo pronunciaba el rubio con una pequeña sonrisa de lado mientras que su mirada descendía al suelo.
El cambio de actitud del rubio llamo la atención de la amazona por lo cual decidió indagar en esto
- ¿Naruto podrías explicarte mejor a que te refieres con eso? – El joven rubio dio un pequeño suspiro y procedió a contarle a su maestra como había sido su vida.
Al terminar de narrar su historia el rubio dejaba caer unas pequeñas lágrimas de sus ojos los cuales se dispuso a limpiar, por su parte la pelirroja se encontraba sorprendida y molesta, no podía creer por todo lo que su nuevo estudiante tuvo que pasar, pero lo que sin duda más la impactaba era ver aun una sonrisa sincera en su rostro al igual que una mirada llena de determinación la cual le dio la seguridad de que Naruto soportaría y llegaría ser un caballero ejemplar.
– De acuerdo Naruto a partir de este momento comienza tu entrenamiento – al escuchar esto el rubio asentía emocionado sin dejar de sonreír – Si Marín sensei estoy listo Dattebayo. –
Salto de tiempo:
6 meses después
Ha pasado medio año desde que nuestro protagonista comenzó su entrenamiento de caballero bajo la tutela de la amazona del águila y tal cual como se lo habían advertido el entrenamiento de caballero era sin duda algo que jamás hubiera podido imaginar, al comparar su entrenamiento actual con su viejo entrenamiento Shinobi podía notar que ambos estaban en niveles completamente diferentes.
Los entrenamientos consistían en ejercicios físicos los cuales al principio le parecían lo más común del mundo dado que consistía en los clásicos de lagartijas, abdominales, sentadillas y correr algunas distancias, después de su calentamiento el rubio practicaba ejercicios de combate los cuales consistían en golpear un tronco durante una hora con su brazo derecho para después de esto cambiarlo, al terminar con sus brazos lo siguiente eran sus piernas manejando la misma cantidad de tiempo.
Una vez que terminaba esto almorzaba un poco para continuar con un entrenamiento teórico de anatomía del cuerpo humano y técnicas de combate básicas.
En la noche antes de poder dormir el rubio debía realizar nuevamente sus ejercicios de calentamiento. También por las noches el rubio antes de dormir una vez por semana mandaba una carta a sus amigos para contarles sus progresos mediante los sapos de invocación.
Esta era la rutina del rubio durante sus dos primeros meses.
Durante el tercer mes su rutina había aumentado de intensidad ya que ahora su calentamiento consistía en realizar dos mil repeticiones por cada ejercicio, pero aumentando la dificultad cargando algo de peso sobre el además de que todo debía ser completado antes de medio día ya que si no era así el rubio se quedaba sin comer lo cual llego a pasar en algunas ocasiones.
Por las tardes sus entrenamientos seguían siendo una parte de aspecto teórico y algunas secuencias de combate de diferentes disciplinas (box, karate, judo, jiujitsu, lucha, etc.). Ya en la noche el rubio debía cumplir su cuota antes de poder conciliar el sueño la cual consistía en realizar 3 mil abdominales de cabeza sostenido únicamente con los pies de una rama de un árbol sobre un risco, mientras cargaba en sus muñecas un par grilletes con una bola colgando de ellos.
Y como había prometido una vez por semana enviaba sus cartas para saludar y reportarse con sus amigos claro omitiendo algunos rasgos del entrenamiento para no preocuparlos.
Una vez que comenzaba el quinto mes además de amentar las cantidades y pesos en sus ejercicios de calentamiento y los de dormir, había comenzado a entablar algunos combates con su maestra, así como en lagunas ocasiones practicar con el caballero de sagitario.
En la actualidad el rubio se encontraba contemplando las estrellas en una noche muy tranquila, esto era un gusto que había desarrollado el rubio por las noches antes de escribir sus cartas y de igual forma cuando leía las cartas que recibía e respuesta de todos sus seres queridos, solo que esta noche era diferente ya que solo estaba sumergido en sus pensamientos comenzando a entablar una conversación con su mejor amigo
– ¿Kurama, estas despierto? – el rubio esperaba encontrar a su zorruno amigo despierto en vez de en un estado dormido como era costumbre – SI CACHORRO AUN LO ESTOY – el zorro se encontraba recostado en el suelo del subconsciente del rubio con sus ojos cerrados pero aun escuchando lo que sucedía
– vaya eso sí que es un milagro jejeje – esto con lo pronunció el rubio con un tono completamente sarcástico, pues era más que obvio que este no desaprovechó la oportunidad para molestar un poco a su amigo.
– ¡ ¿SOLO PARA ESO ME LLAMAS ESCUINCLE?! – y como era natural esto no le pareció muy bien al zorro, el rubio continuo riendo por un momento pero comenzó a tranquilizarse para entablar una conversación tranquila y de paso calmar un poco el coraje del zorro de las nueve colas
– JAJAJAJA lo siento Kurama, quería hablar contigo un poco ya que en realidad no podía dormir – el zorro por su parte también se tranquilizaba ya que en realidad no tenía muchas ganas de discutir
– TSK...Y YO QUE CULPA TENGO DE TUS PROBLEMAS DE INSOMNIO- era notorio como el zorro se tranquilizaba aunque aún tenía un pequeño deje de molestia en su voz, a su vez este volvía a su postura inicial cerrando también sus ojos.
–Es que hay algunas cosas que están rondando en mi cabeza y me tienen un poco preocupado- el zorro al escuchar al rubio abrió nuevamente uno de sus ojos cuestionándolo para entender que era lo que le atormentaba
– veras por alguna extraña razón he comenzado a sentir algo en mi interior, es un poco complicado de explicar pero es una sensación un poco extraña que he sentido durante mis entrenamientos, como si en mi interior algo estuviera recorriendo cada parte de mi cuerpo, pero diferente al chacra – el zorro analizando las palabras del su rubio amigo solo le pudo ocurrir un consejo hablar con alguien
– CACHORRO TAL VEZ DEBERÍAS HABLAR CON TU MAESTRA, O TAL VEZ EL CABALLERO DE SAGITARIO QUE VIENE DE VEZ EN CUANDO A OBSERVAR TU ENTRENAMIENTO O INCLUSO PREGUNTARLE A EL PATRIARCA O ATENA SAMA – el rubio negó con la cabeza mientras explicaba sus razones al zorro de no haber procedido a hacer algo como eso
- No creas que no lo pensé, pero en realidad al ser algo en mi interior pensé que tal vez tú también lo hubieras sentido y me pudieras ayudar a descubrir que es – la deducción del rubio era lógica, el zorro admitía eso, pero aun así insistió en su idea aunque también le dio un dato al rubio, algo que tal vez lo ayudaría a decidirse.
– MIRA NARUTO LA VERDAD ES QUE SI HE SENTIDO ESA ENERGÍA QUE DICES PERO NI YO COMPRENDO BIEN DE QUE SE TRATA SOLO DEBERÍAS SABER QUE NO ES LA PRIMERA VEZ QUE SIENTO ESO EN TI HACE YA TIEMPO HABÍAS MOSTRADO ESA ENERGÍA EN LA ALDEA, PARA SER EXACTOS DURANTE AQUEL INCIDENTE- Al escuchar eso el rubio quedo sorprendido ya que él no recordaba esa parte del día en que fue marcado por una sombra misteriosa, Kurama pudo notar el asombro del rubio al escuchar esas palabras por lo cual decidió continuar
-POR ESO CREO QUE ES MEJOR QUE LES PREGUNTES A CUALQUIERA DE ELLOS, ¿POR QUÉ NO APROVECHAS EL LLAMADO DE MAÑANA QUE TE HISO LA DIOSA ATENA? - Naruto quedo pensativo unos momentos con una cara completamente seria, el zorro se le quedo observando esperando algún movimiento o respuesta del rubio, fue entonces cuando el rubio sonrió poniendo su mano atrás de la nuca diciendo
– se me había olvidado que tenía que ir a ver a Atena Sama jejeje –en ese momento un fuerte PLOP se escuchaba en ese espacio mental, ya que el zorro cayó de espaldas al escuchar al rubio despistado
- NO CABE DUDA TENGO AL MAYOR DESPISTADO COMO JINCHURIKI –.
El rubio solo siguió sonriendo por unos momentos para retomar la palabra – Creo que seguiré tu concejo Kurama hablare con Atena Sama para ver si ella puede explicarme un poco sobre esto, aunque espero no quedar como idiota al momento de explicar jeje- lo último lo decía el rubio con una risa un poco nervioso.
Una vez repuesto por el sobresalto de lo despistado del rubio el zorro trato de tranquilizar un poco al rubio con respecto a sus nervios
– ESO NO DEBE PREOCUPARTE NARUTO – expreso el zorro con un tono de seguridad y confianza lo cual alegro al rubio.
- ¿Lo dices enserio Kurama? – decía el rubio con unas estrellas en sus ojos esperando escuchar unas palabras de ánimo de su amigo zorruno.
- CLARO NARUTO, TÚ YA ERES UN IDIOTA Y EN ESTOS SEIS MESES ESO DEBIÓ QUEDAR CLARO PARA TODOS INCLUSO PARA ATENA SAMA – era más que lógico que las palabras del Kitsune desembocaron en una nueva pelea entre el rubio y el enorme zorro.
- ¿A QUIÉN LLAMAS IDIOTA ENORME BOLA DE PELOS?, DEBERÍAS DE ANIMARME NO ESTARME INSULTANDO MALDITO ZORRO SUBDESARROLLADO-
- ¿CÓMO QUE A QUIEN LE DIGO IDIOTA? PUES AL MAYOR DESPISTADO E IDIOTA QUE CONOZCO Y AL CUAL ESTOY VIENDO EN ESTOS MOMENTOS –
La situación continua por unos minutos hasta que ambos sintieron una presencia maligna que llamo su atención poniendo fin a la pelea.
- ¿Kurama sentiste eso o fue solo mi imaginación? – pregunto el rubio al zorro.
- NO FUE TU IMAGINACIÓN CACHORRO, YO TAMBIÉN LO SENTÍ ALGO ESTÁ POR SUCEDER, SERÁ MEJOR QUE SIGAS ESA PRESENCIA- de esta manera el zorro comenzó a guiar a Naruto para que no perdieran el rastro de dicha presencia.
- Así que este lugar es donde Atena encerró a los ancestrales berserkers, esto será perfecto para cuando se den cuenta nada los podrá salvar, de esta manera el santuario quedara destruido y mi señor estará complacido- decía un hombre misterioso el cual tenía una vestimenta la cual impedía ver su rostro, mientras observaba el lugar en que Atena había encerrado a los antiguos soldados de la guerra contra Ares, Dios de la guerra sangrienta.
– Cuando retire este sello todo terminara – el hombre misterioso acercaba su mano al papel en la entrada de la arena de combate con el nombre de Atena.
] - No puede ser, este el territorio está prohibido por Atena para los aprendices de caballero, Kurama ¿está seguro de que aquí viene esa presencia? - un chico rubio cuestionaba a su ser interior dado que estaba frente a la barra que llevaba directamente a la arena de combate
- SI CHICO, NO ES MOMENTO DE DUDAR DEBES DARTE PRISA LA SENSACIÓN DE PELIGRO ES MUY ALTA- el rubio contemplo por un segundo la barda y volvió a correr a toda velocidad.
En la arena de combate el hombre misterioso comenzó a tomar el sello de Atena dispuesto a arrancarlo cuando un grito lo detuvo - ¡ALTO! - El hombre volteo para ver y encarar a quien se atrevía a querer detenerlo - ¿Y tú quién se supone que eres? -
- Soy quien te detendrá, mi nombre es ... -
Continuara ...
