Perdón por la ausencia me perdí en asuntos personales gg bueno sin más aquí el nuevo capítulo.

-oye Arnold ! aquí!- Gerald lo llamo pensando que no lo había visto

-buenos días Gerald…

-ni tan buenos amigo, ¿Por qué esa cara?

-¿eh?- no lo sabía o no le importo al verse al espejo por la mañana pero estaba casi sin peinar, solo un lado de la cabeza, y ojeras tan grandes que parecía que no hubiera dormido en lo absoluto.

-no me digas que tú también peleaste con tu novia

-¿también?...ah…no… oye Gerald?

-¿Qué pasa hermano?

-¿Dónde… "debo hacerlo?, si!"…donde esta Helga?

-¿Quién?, ah si! la peculiar amiga de mi querida Phoebe

Por un momento el corazón de Arnold se detuvo ante la posibilidad de que nadie conociera a Helga, ¿Había escuchado bien? ¿Peculiar?, era extraño que Gerald use ese adjetivo para Helga era demasiado… ambiguo.

-ahhh, si ella

-no lo sé amigo, creo que su parada está más adelante, ¿Por qué?

-no nada simple curiosidad

Si Había escuchado bien eso significaba que ella no vivía en la tienda de Big Bob y aun conservaban su casa, ¿pero cómo?, mientras pensaba en ello con el ceño fruncido era observado por un Gerald muy confundido.

-qué raro estas hoy Arnold, ¿pasa algo con ella?

Arnold no respondió, veía atento cada parada, primero llego Rhonda y luego Nadine hasta que finalmente…

-bueno aquí estamos- susurro Arnold

-¿aquí donde?- volvió a preguntar Gerald sin obtener respuesta suya pero resignado ya a observar el raro comportamiento de su mejor amigo para averiguarlo.

El corazón de Arnold parecía detenerse mientras veía aparecer por la puerta del bus a Helga, primero distinguió su mano seguida de su rubia cabellera pero esta no llevaba el moño rosa que la caracterizaba desde siempre ni tampoco el gorro de béisbol que lo cubría estos últimos años, no vestía de rosa ni llevaba sus blue jeans y camiseta acostumbrados pero lo más chocante de todo era que sonreía tomando la mano de alguien que la acompañaba.

-¡¿q-que paso con ella?, ese… ¿ese es Brainy?!

Ambos se veían y vestían diferente, el ya no era el joven desgarbado con suéteres y asma, aunque conservaba sus lentes y sonrisa peculiar llevaba un corte de cabello militar y vestía una chaqueta deportiva, playera blanca y tenis negros, no era musculoso pero si atlético haciendo más bizarro al Brainy que Arnold tenía en frente.

Y aunque distinguió todo en detalle sobre el en cuanto sus ojos se posaron sobre Helga no pudo apartarlos más. Ella llevaba el cabello suelto adornado por una cinta blanca con impresiones de flores, un vestido blanco simple de tirantes, una chaqueta de cuero negra y botas estilo militar que de algún modo combinaban bien juntos.

Entro con una mirada de superioridad aquella que Arnold admiraba en secreto, saludando a todos con las manos en la cintura y pose firme.

-¡buenos días inútiles!- se parecía a ella, era ella y a la vez no. No estaba con el ceño fruncido ni detectaba hostilidad venir de ella pero su personalidad y frases no distaban mucho de lo que Arnold conocía.

-¿Por qué? – lanzo la pregunta sin esperar obtener respuesta pero Gerald estaba ahí atento a su amigo.

-¿ah?

-¿Por qué Helga esta vestida así?- empezaba a exaltarse sin darse cuenta

-¿así como?- realmente su amigo estaba raro esa mañana

-¡mírala!... ella siempre usa un vestido…"no… ya no" una polera rosa y un lindo moño del mismo color

-¿un lindo moño?

Al escuchar sus palabras en Gerald se dio cuenta de que lo había dicho más fuerte de lo que esperaba y comenzó a sonrojarse

-yo… yo digo, es decir ella…

-vaya viejo estas peor de lo que imaginaba, no te había visto así en años, pensé que ya te habías resignado a tu amor imposible Pataki

-¡¿amor que?!, no!.. yo solo, es que nunca la había visto así, "bueno solo una vez"

-Arnold, Arnold , ella rara vez se viste de rosa solo en revistas que yo sepa

-¿revistas?

-Arnold ya me estas asustando, recuerda ella es modelo desde que teníamos 9 años

-¿la niña modelo?

-¡exacto!, ¿oye te golpeaste en la cabeza o algo?

-¡¿Qué?!, ¡no!... yo solo… "yo desee esto"

Buscaba que responder hasta que la voz de Rhonda los distrajo.

-¡Helga!, ¿Cómo es posible que toda una modelo descuide su rostro de esa manera?, mm no, no, no.

-¿a qué te refieres princesa?- le respondió Helga cruzando los brazos

-Aj… Solo mírate!, tu ceja – susurro haciendo un delineado invisible en las suyas uniéndolas

-¡ay por favor Rhonda!, si el señor Jhonny Stiches quiere que no la tenga que la quite el , yo ya estoy cansada del dolor de la depilación en mi rostro y si no tengo trabajo por ahora no la quitare solo por ti , JEZZ!

-aun así Helga muchos te reconocen, ¿no crees que estás dando un mal ejemplo- Helga la imito con sorna

-no crees que estás dando… ¡BAH!, eso no me importa Rhonda.

-Ignórala, Helga linda.

Esa frase de Brainy sorprendió a Arnold más de lo que admitiría. !¿Desde cuándo Helga G. Pataki deja que le hablen así?! , ¿O que le tomen la mano? ni siquiera lo dejaba a él cuando tenían algo de cercanía. Sin proponérselo se ruborizo ante el recuerdo.

8:00 am en la casa Pataki

-¡Helga!, toc toc toc despierta hija, pequeña dama ya es hora de ir a la escuela

Era Miriam entrando a la habitación de su hija

-ya voy – le contesto una Helga somnolienta que yacía boca abajo sobre su cama

-¿Cómo te sientes hija, mejor? – le pregunto Miriam preocupada

-¿mejor sobre que? awwww -bostezo Helga largo y tendido

-lo de Alfred, ¿ya no te molesta tanto?

-¿de quien me hablas?

-de A… ¿Armando, Alfred? no estoy segura

Miriam se sentía confundida y mareada ¿sobre quién hablaban?

-no importa , que te parece si hoy usas el vestido Versage que te regalaron en tu último trabajo querida

-naa , donde están mis pantalones?

-ay! perdona Helga , pero no los recogi de la tintorería, es que tenia un pedido de mercadería que entregar por la mañana

-ni modo, está bien usare el dichoso vestido. Me alegro de que tu negocio esté funcionando mama ¿pero hoy si hiciste el desayuno cierto?

-bueno… traje comida tailandesa del centro que te parece

-ay dios! , déjalo ya me las arreglare , ¡ah! es cierto … este, mama Brainy me pidió salir esta tarde, ¿no hay problema cierto?

-no creo, pero deberías consultarlo con tu padre por si acaso, entonces… ¿nada de comida tailandesa para ti?

-no, yo paso

-bueno de todas maneras apúrate el bus no tardará en llegar

-awww, seee- respondió Helga mientras arrastraba los pies camino al baño

Ya lista y mochila al hombro Helga bajaba las gradas, escuchando a su padre relatar entre risas su último juego

-¡sí!, mira Miriam ganamos este trofeo en el campeonato de futbol americano inter-empresarial, JAJAJA mira que cosa más ridícula, el pequeño balón unido a la inscripción y esta estúpida cara que le pintaron se ve como un niño con cabeza de balón JAJAJAJA.

Al escuchar esas palabras de su padre se detuvo en seco mientras repetía en un susurro

-es... estúpido niño cabeza de balón?... ¡AY!, ¡mi cabeza!

Sintió fuertes pulsaciones en la cabeza parecía que su cráneo reventaría en cualquier momento, sus pies tropezaron entre si haciendo que cayera los últimos escalones, puso sus manos al frente para evitar golpear su rostro

-¡HELGA!- gritaron Bob y Miriam, llegando su madre a socorrerla primero

-¿querida que paso, te sientes bien?

-¿Qué pasa niña?, no nos asustes así

Al oír la voz de sus padres Helga cayo en sí y se preguntó en qué diablos estaba pensando para caer así, lo olvido

-no, no es nada lo siento, estoy bien …

DING DONG! sonó la campana llamando la atención de todos

-¡hola Brainy!, buenos días pasa

-ah… buenos días señora Pataki

Mientras Brainy pasaba al recibidor Helga aprovecho l oportunidad para hablar con su padre

-papá, ejem ya que hoy no habrá mucho trabajo tu sabes… talvez entonces no nos necesites ni a Brainy ni a mí en la tienda, ¿verdad?- Bob levanto una ceja mientras la veía por encima del periódico matutino.

-¿tendrán una cita?

-no te molesta cierto?

-naa vayan y diviértanse niños, pero regresen antes de las 8. y Brainy…

-¿si señor?, disculpe buenos días jefe

-si si buenos, mañana te espero más temprano en el trabajo

-si señor- lo dijo en tono militar que Helga encontraba hilarante

HONK! HONK! el bus escolar anunciaba su llegada

-¡ah!, lo olvidaba, Helga toma – Miriam le dio 20 dólares- lo siento hija tampoco pude hacer tu almuerzo hoy

-no importa mamá con esto podré arreglármelas, ¡vámonos tortuga!- salió jalando por el brazo a Brainy

-adiós señora, nos vemos jefe, ¡y no se olvide de la apuesta! ¡AY!- dijo lo último volviendo a meter la cabeza por la puerta recibiendo un golpe de esta en la nariz al cerrarse

-¡adiós! , adiós ya váyanse – los despidieron Bob y Miriam desde la sala

Mientras subían al autobús tomados de la mano ella le pregunto al mismo tiempo que ella aventaba la mano de el

-¿Qué apuesta hiciste ahora tonto?

-nada…ejem creo que tenemos publico

Al percatarse de las miradas penetrantes de todos decidió saludarlos como se merecían por metiches

-¡buenos días inútiles! JUM ven Brainy busquemos un lugar

Casi al fondo encontraron espacio junto a Phoebe, se dirigían hacia ella sonriendo hasta que fueron interrumpidos por los consejos "cariñosos" de Rhonda

-Ignórala Helga linda, más bien no querías saber sobre mi apuesta con Big Bob?

-¡obvio amigo!, ¿en que lios te metiste ahora?

-nada, nada solo apostamos por la final de béisbol, si el gana trabajare gratis en la tienda por un mes pero si yo gano deberá pedir los nuevos audífonos, laptops y tablets que tanto odia

-JAJAJA vaya, si casi se muere cuando lo convencimos de vender celulares

Pasaron al lado de Arnold y Gerald sin reparar en ellos ni lo más mínimo, solo eran buenos compañeros de clase para ellos. Llegando con Phoebe

-hola Phebs, ¿Qué hay?

-hola Helga- contesto Phoebe desanimada

-¿oye porque esa cara?, ¿y por qué no estas con tu noviecito hoy?- le decía Helga jalándole la mejilla amistosamente

-oh ya basta jeje, (suspiro), lo que paso es que ayer… ¡oh lo siento!, buenos días Brainy no te vi

-buenos días Phoebe, no te preocupes ustedes sigan en lo suyo

-jajaja si a veces pareciera que sale de la nada, en fin que me decías

-si, como te decía ayer Gerald y yo salimos en una cita y cuando la camarera se puso a coquetearle descaradamente ¡adivina que hizo el!

-¡¿Qué?! ¿se fue con ella, le pidió una cita, te dejo plantada?

-¡NO! él se puso a sonreírle y bromear con ella

-vamos Phebs ya me habías asustado, él siempre es así con todas

-¡si pero él podría no ser tan! , olvídalo talvez yo sobreactúe un poco, solo quisiera que no fuera tan coqueto

-¡JA! ni modo tú lo elegiste hermana

Le dijo Helga mientras le quitaba las gafas a Phoebe para ponérselas

-¡Helga!, por favor no juegues con ellas son frágiles

Arnold veía esto desde el retrovisor delantero, no se animaba a verla directamente, los tratos y relaciones de Helga para con los demás no habían cambiado, no mucho, sus peleas, discusiones y juegos se veían casi como cualquier otro día solo que ahora él no formaba parte de la cotidianidad de Helga.

Se negaba con fuerza el mirar hacia atrás y verla de frente, tratando de convencerse de que ahora todo estaba en su lugar

-"¡no!, esto es lo que yo quería ¿no? ¿Entonces porque, porque me siento tan solo?"