Mil perdones por la tardanza, pero todo tiene una explicacion: El caso es que el viernes en la case de Educacion Fisica, me esguincé la mano derecha, y por tal motivo me dieron minimo tres dias de reposo completo y al menos otros dos o tres de esfuerzo minimo... y para que no utilizara el ordenador me lo quitaron... la vida es injusta, aun tenia mi mano izquierda T.T

Bueno, ya expuestas las razones vuelvo a pedir disculpas.

Disclaimer: NADA me pertenece... Naruto y sus personjes perteneces a Masashi Kishimoto, y la trama y muchos de los personajes y lugares etc... pertenecen a kittycat.

Mini-ficha:

Titulo: Arpegio: El Retorno del Ojo Mistico; Clan Haruno

Rango: T (mas avanzada la historia cambiara a M)

Personajes principales: SasuSaku

Advertencias: Este fic viene en forma de intriga y su extensión es novelesca. Se distingue en dos partes. Contiene escenas de violencia, erotismo y lemon.

Géneros: General (Aventura, Romance, Drama, Fantasía, Misterio, Humor, Angustia, Espiritual etc.)

Espero que os guste - narracion normal

Espero que os guste - sueños, recuerdos y por el estilo

-Espero que os guste - dialogo normal

-"Espero que os guste" - pensamientos

(Espero que os guste) - Inner Sakura

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- -cambio de escena

Sin nada mas que añadir, os dejo el capitulo, esperamos que os guste.


LIBRO I: Arpegio: El Retorno del Ojo Místico

PARTE1: La Despedida: El secreto guardado de Sachi Haruno y el rapto de Sakura de Konoha por los miembros de Akahaki

Capitulo 7

Tres días habían pasado desde que Lee le había mostrado el símbolo circular de la plaza. Ahora sabía que los demás jounnin eran distantes con ella por esa dichosa marca.

Furiosa, se preguntaba por qué Tsunade o Kakashi no se lo habían dicho, o alguno de sus amigos o su madre. Mantenerla ignorante de lo que acontecía era estúpido. Además no hallaba que significaba eso, sospechaba que era una maldita confusión. Estaba furiosa, sobre todo con Naruto; éste jamás le había dicho nada de sus misiones y el muy macho le exigía que ella le contara todo sobre las suyas… "¡Ja! ¡Qué chistoso el muy baka!" gruñía.

Durante los primeros dos días en su casa, su madre no la dejaba salir, y se quedaba en su cuarto leyendo o escapaba a los campos para entrenar y destruir todo aquello que se le presentara a su paso con su super fuerza. Jamás llegó a sentir tal angustia o furia al mismo tiempo, y ninguna de esas sensaciones se apaciguaban cuando llegaba escuchar en la calle rumores venenosos sobre ella y su madre. Al regresar a su casa la frustración crecía y se dio cuenta que tendría que resolver aquel misterio de una vez sino quería amargarse más la existencia. En las noches siguientes escapó de su casa para infiltrarse en el registro civil e indagar sus archivos… ¡Nada!... En el templo… ¡Nada!... Esto la asustaba más… No le quedaba más que ir a la Academia ninja, al despacho de la Hokage y si era necesario al archivo del Recinto.

Su padre había fallecido el año pasado por un ataque al corazón, si viviera él no le hubiese guardado nada. Si existiera una vinculación entre el atentado y su familia, su padre le hubiese confesado algo antes. Pero no fue así. Sus últimas palabras fueron las de un patriarca que amaba mucho a su criatura. Aunque, llegó a recordar que entre ellas había al final algo ilógico.

El recuerdo llegó:

-Mí querida Sakura. Todo lo que hecho ha sido por tu bien. Si en algún momento llegaras a pensar que no te dejé elegir tu camino, quiero que sepas que lo lamento. No lo creí conveniente ni para ti, ni para nadie…Tu seguridad y felicidad eran primero y por ello te ruego que me perdones de todo el daño que te he hecho…

-¿De qué hablas? Por ti pude cumplir mi sueño de ser lo que soy. No te debo reproches… Siempre serás el mejor padre del mundo. Ningún daño salió de tu mano, mirada o boca… aunque te oponías al principio. Mas, tu aceptación y dejar que hiciera esto fue el regalo más bello que tuve… -al decir esto su padre lloró…

-¡No, este no era tu camino! Fui un capón y yo no tenía derecho a cortarte las alas… ¡Tú no deberías estar aquí, ni ser para nada un ninja de esta aldea! -Sakura se sorprendió ante estas palabras. - Eres más que eso… sólo que… tenía miedo de… que lo supieras… Miedo no sólo por ti… también… por mí… Aquí nadie te va ayudar Sakura… nadie… Tienes que seguir sola… y volver a la raíz… Es en mi presidio… dónde… está… la… res… res…puesta, más… que… mi refugio… en mi… está la respuesta… Tú la conoces… te… he… enseñado a… ordenarla… a… clasi… fi…car…la…el… perga…mi…no… busca… allí… Él tenía razón… viví… y moriré… como un cobarde… Siempre… ocultándome… y ahora… tú no sabes… nada… - Después de la última frase murió.

La gentil pelirrosa aún sostenía su mano con fuerza. Cuando tuvo que aceptar que el último respiro había terminado, una lagrima clara resbaló sobre su mejilla. El dolor de su partida no le permitió reflexionar su lastimera crítica. Lo quería demasiado…

(¡Sí que eres una tonta! ¿Hasta ahora te has dado cuenta?...)

-"¡Huy! ¡Basta ya! Ni siquiera sé de qué hablaba. Siempre creí que me reprochaba por no ser doctora, ama de casa o algo más sencillo en el mundo ninja, como encargarme de la biblioteca… Un momento… ¿La biblioteca?..."

(Sí, pero ya te estás enterando…Chiquita… ¡Ningún padre por moribundo que esté dice algo así!)

-"En eso tienes razón…"

Sakura fue a investigar en la academia ninja qué documentos habían sido los robados. Tuvo problemas al entrar, pero con un permiso que le había dado Shizue a escondidas, al fin la habían dejado en paz. Sólo esperaba que Tsunade no se enterara. Shizue y Sakura habían entablado una gran amistad, incluso, le pelirrosa le ayudó durante sus primeros días a instalarse en Konoha y a algunas tareas que Tsunade le encargaba de sobremanera. Por esa razón, la joven aprendiz no dudó en hacerle ese pequeño favor a Haruno.

Su sorpresa fue total al saber que se trataban de historiales académicas gennin. Se habían robado aquellas correspondientes a su generación hasta la fecha.

-"¿Pero qué rayos harían con algo así?"- se preguntó.

Todos los datos sobre los alumnos como edades, fechas de nacimiento, clanes, técnicas y progresos durante su educación estaban en ellos. Supuso que Kenji lo había hecho para saber a quienes integrar en su rebelión. Pero recordó a los renegados de la aldea, algunos de ellos eran muy fuertes y no todos los gennin abrigaban cierta esperanza. Quizás, con los datos de los alumnos, planeaba conocer a sus enemigos y tener información sobre sus habilidades. La información enemiga era esencial para enfrentar cualquier tipo de batalla. Aterrada presentía que se avecinaba un enfrentamiento feroz, eran demasiados alumnos para tomar en cuenta. ¿Pero, por qué robar documentos de su generación y no de la totalidad de los demás ninjas cómo lo llegó a hacer Orochimaru? Tal vez buscaban a ciertas personas y era obvio que no las conocían. Sólo suponían que se encontraban aquí o, por medio de los expedientes, saber quiénes eran aptos para secuestrarlos o liquidarlos. Un escalofrío le quemó la espina dorsal al pensar que podían estar buscando a Naruto o a Sasuke. Era muy posible, teniendo ambos la fama de ser de los shinobis más jóvenes y fuertes de la aldea. Además, sus habilidades eran únicas, sobre todo las de Naruto. Podría tratarse también de los Hyuga, de Shikamaru y los otros.

Algo faltaba para completar la imagen del rompecabezas, ¿Pero qué?

El espacio de la sala de archivos era reducido gracias a la gran cantidad de alumnos que habían cursado allí. Sakura se sorprendió al imaginar cuantos ninjas habían cursado esa escuela y cuanta historia no guardaban esos papeles amarillentos. Por curiosidad comenzó a ver los datos contenidos en las cajas y pensó, con cierta complicidad, que sería buena idea buscar qué antecesor suyo había sido un shinobi, además de sus padres. Después de todo, su familia era nativa de Konoha. Sin remordimiento comenzó a buscar en los documentos con una gran sonrisa. Distraerse un poco no le haría daño…

(¡Eres una tonta! ¡No hay tiempo para esto! ¡Tenemos que encontrar una pista para patearle el trasero al bastardo de Kenji! ¡Cha! ¡Cha! ¡Cha!...)

-"¡Ush! ¡Ya lo sé!... A lo mejor encontramos algunos datos sobre él de la academia. Conocer su historia podría ayudarnos. Total, él también se apellida con H…"

Para evitar el cargo de conciencia se prometió buscar algo del anbu Kenji. Sin embargo, el saber de algún antecesor, era más tentador que lo otro, y buscó su apellido entre los papeles. Se sorprendió y lo halló extraño al no encontrar a nadie con el apellido Haruno, y según su madre, ella y su familia tenían años cuidando la biblioteca ninja.

Con tristeza pensó que su padre pudo haber tenido razón. A diferencia de sus amigos, de Ino, Sasuke y del mismo Naruto, quien no tenía mucho de haber descubiertos sus orígenes; ella no tenía razón por la cual estar en ese ambiente. Nadie en su familia había sido un shinobi de oficio, por ello tampoco eran un clan de combatientes. En parte se sentía fuera de lugar; por otra, estaba orgullosa de ser la primera entre sus consanguíneos. Hasta que recordaba, con más pesar, que ella no tenía primos por parte de ninguno. Bueno, por alguien se tenía que empezar. Su padre era un bibliotecario y éste le había dicho que era de tradición. Por ello insistía que había errado la carrera…

(Ya, hiciste lo que querías. Ahora busquemos lo otro…)

Sakura tuvo que resignarse y consoladora pensaba averiguarlo después en el registro civil, hasta que tuvo la temible idea de que ella podría ser una extranjera. Sus papeles de inscripción e historial académica tampoco estaban.

Sin problemas y con ansiedad encontró los papeles de Kenji Hadachi y se enteró que había sido un chico promedio, con excelentes calificaciones y con amplias recomendaciones por parte de sus profesores, aunque con una historia triste, ya que era hijo bastardo de un capitán jounnin del muy renombrado clan Akon y una enemiga de nada más y nada menos que del País de la Luz; por eso sólo conservaba el apellido de la madre. Ésta se dejó morir de tristeza al no poder volver a su tierra natal y el pequeño Kenji, aunque vivía bajo el techo del clan de su progenitor, fue aislado y despreciado por su mismo padre. Al convertirse en ninja abandonó el hogar de los Akon y se independizo por completo…

-"Entonces, sí era un extranjero y Sasuke tenía razón al sospechar de él. Sin duda investigó muy bien, con razón estaba tan ocupado" –se dijo Haruno. Le sorprendió que fuese un año menor que Kakashi. Sakura no se imaginaba salir con un hombre mayor, sólo de recordarlo enrojecía apenada. Al estar concentrada de cómo le patearía el trasero, si se lo volvía a encontrar para hacerlo cobrar el beso, se le cayeron unas fotografías en blanco y negro. – "¡Genial! Mira lo que hiciste tonta…"

Al recogerlas, una le llamó la atención. Era en la entrada del edificio donde se habían realizado los exámenes chunnin. En la fotografía estaban un sensei jounnin, el cual no reconoció, pero tenía una expresión muy familiar, su cara era lobezna y alegre; luego había tres alumnos muy jóvenes, una chica curiosa y coqueta con rasgos gatunos, un chico muy fornido con la cara pintada y con gesto de "pocos amigos" y al lado estaba el apuesto Kenji, con una atractiva y altiva expresión en sus claros ojos. Todos llevando la cinta de la aldea de la hoja oculta. Después seguía un hombre más grande, macizo y alto; era muy apuesto a pesar de tener algunas marcas en el rostro, llevaba el cabello largo y rubio, y sus ojos eran grandes y expresivos, supuso que eran claros; éste llevaba al cuello la mascara pero con el símbolo de Akahaki, una estrella o lo que sería la representación del brillo de una, rodeado su centro por un círculo. Sonreía con orgullo mientras abrazaba, por la derecha al jounnin lobezno, y por la izquierda a una esbelta mujer que vestía un kimono floreado hecho para combate.

A Sakura les gustaban esas vestimentas ninjas, reconocía que era vanidosa y que si pudiese llevaría uno puesto. Pero eso sólo era dado para las mujeres de la aldea de Akahaki. La elegante vestimenta no fue lo único que delató el origen de la mujer; también llevaba en su brazo la cinta con la insignia de su aldea, Akahaki. Tal placa era una estrella de ocho picos, en el centro había una espiral que simulaba una pequeña estrella, rodeada por un círculo, ese símbolo era la luz que despedía la llama o el sol. Se veía hermosa y joven, con una gran sonrisa en sus carnosos labios y el cabello claro sujetado con una elegante peineta. Sus ojos se veían oscuros, pero reflejaban una gran satisfacción

-"¡Vaya! ¡Si crezco más me gustaría parecerme a ella!" -se dijo. En ese momento, sufrió un dolor en su nuca y una imagen llegó a su cabeza…

- Cuando crezca quiero ser como tú… ¿Qué tengo que hacer? -Sakura era una niña muy pequeña con el cabello muy corto. Tendría cuatro años y llevaba puesto un kimono rojo con florecillas. Estaba recargada sobre las piernas de una mujer y sonreía tiernamente.

-Mi pequeña precoz. No comas ansias. Tarde o temprano te transmitiré todo lo que sé y cuando eso pase serás una gran luchadora. Tendrás mucho trabajo que hacer y cumplir. Dentro de algunos años lo verás, pero tienes que ser muy valiente y fuerte porque, así como yo, tendrás que derramar lágrimas y sangre… -la mujer llevaba también puesto un elegante kimono y sus blancos cabellos estaban sujetados por una peineta de jade que contenían una blanca flor. La mujer acariciaba a Sakura y luego esta vio la cinta que llevaba en el brazo.

- Abuela Kanone ¿Por qué llevas eso en el brazo? ¿Qué es?... -preguntó la niña. La mujer se lo quitó y lo amarró a la frente de Sakura.

Esto, lo portaras algún día. Es el emblema de tu hogar. Cuando pelees, esto te hará recordar de dónde vienes y quien eres, así como a tus enemigos. Donde quiera que la lleves, estará contigo la esencia de tus raíces y no estarás sola… -La placa que tenía la cinta era muy pesada, por lo que se le cayó y le tapó los ojos. La mujer rió con dulzura…-Eres muy joven aún. Pronto crecerás y estoy segura que serás digna de portar este emblema. Poco a poco irás descubriendo porque es tan importante, mas esa lección es una que tú sola deberás aprender... -Sakura afirmó y ella y la mujer se levantaron del suelo. Las dos se encontraban en un pasillo amplió que señalaba el exterior, cerca de un exquisito jardín. Kanone la llevaba de la mano juguetonamente. A algún lugar iban hasta que escuchó que alguien la llamaba…

-¡Kanone-sama! ¡Kanone-sama! -un joven rubio de casi dieciséis años, de ojos castaños claros y con un uniforme de yukata colorido y extraño llegó a ella.

-¿Qué pasa? -preguntó la dama y el joven, al ver a la pequeña su lado, bajó la voz hacia la señora.

-Uchiha está aquí… Dice que es importante hablarle y que esta vez no se irá sin haberla visto… Parece… muy… molesto…

- Ese hombre está acabando con mi poca paciencia. Si continúa fastidiando tendré que tomar medidas drásticas. -Kanone expresó molestia, casi fastidio. Luego miró a la niña y en la entrada de la casa mandó llamar a alguien. -¡Yoko! -una mujer más o menos mayor se acercó –Llévate a la pequeña, es hora de su baño… -La mujer hizo una inclinación y se llevó a Sakura. Ella no dijo nada, sólo permaneció con la mirada fija en Kanone.

La dama se alejaba con el joven siguiéndole los pasos y luego alcanzó a oír.

- Sé que Uchiha tiene familia en Konoha, una mujer y dos hijos. Averigua dónde viven y vigílalos. Que no te vean. Necesito que me informes si decide mover algún alfil. Y si algún miembro de su fastidioso clan te descubre, mátalo… Servirá también de advertencia… Nadie se mete con esta familia sin traer consigo sus fatales consecuencias…

-Sí, Kanone-sama -y el joven desapareció como un relámpago.

Sakura no le quitaba la mirada de encima a la soberana dama…

La pelirrosa volvió al presente dudosa y asombrada ¿Era otro disque recuerdo? Miró la fotografía de nuevo y comprobó que aquella mujer era la misma de sus remembranzas dudosas. Sólo que allí estaba más joven y no tenía ningún gesto de maldad. Se veía feliz y noble. Hasta saludaba jovialmente con la mano a la cámara. Sakura giró la fotografía, decía una fecha y en la esquina estaba su nombre, Haruno. ¿Qué significaba? ¿Acaso Kenji y ella estaban emparentados?

(¡Qué horror! ¡Qué horror! ¿¡Y aún así quería algo conmigo!? ¡Qué vergüenza!).

Junto con la foto cayó otro documento, una copia de acta de nacimiento del mismo Hadachi. Al principio no le sorprendió, hasta que vio el segundo apellido de la madre de Kenji, Abukara. Sakura sorprendida observó con más detenimiento las fotos y se enfocó en los tres chunnin y en el sensei. El hombre lobezno le inquietaba, sabía que lo había visto en alguna parte; en cuanto a los chicos, no tenía idea si seguían en Konoha. El hombre más alto y con las cicatrices le despertaba otra sensación, no lo conocía y sin embargo sentía que sí… Un nombre estaba en la punta de su lengua.

–Ino...Ina…Ineo… -Le molestaba esta nueva situación. Pronto, sin más que perder tomó los papeles de Kenji y buscó los nombres de los integrantes de su equipo.

-"Son Kazuyo Fuchida y Minako Hira. Integrantes del equipo seis junto con Kenji Hadachi. Su sensei era Toju Arato, un jounnin especialista en estrategia. Mmm, tal vez si busco sus expedientes pueda hallar algo sobre ella."- Pensó la muchacha reconociendo que estaba alejándose del motivo de su visita.

(¡Ya! ¡Nos queda poco tiempo! ¡Tenemos que irnos antes de que ese metiche secretario le pregunte a Tsunade sí es verdad lo del permiso!).

Sakura no se había dado cuenta, ¿Cuándo fue que Inner se hizo tan precavida? Aun así, continuó con la investigación. Halló los archivos de Fuchida, su historia era similar a la de Kenji, su madre fue sometida por un anbu, origen: País de la Luz, causa de la muerte: suicidio, el padre tampoco lo reconoció como tal y por ello tenía el apellido de la madre, pero lo más aterrador es que no sólo era un extranjero, sino que el segundo apellido de su madre era Haruno. Leyó sus habilidades y técnicas, era otro alumno tan brillante como Kenji, algo problemático, le gustaba provocar a la gente y tenía muchas bajas debido a ello. Después, recordó que ese chico era el difunto sobrino de su vecino; se lamentó por aquel muchacho, este había sufrido una infancia dolorosa y un destino fatal; sintió más pena por él al saberlo su único pariente en la aldea, pero, si estaba relacionado con Akahaki ¿Eso explicaría su relación con aquellos dos que llevaban el escudo de la aldea de la Luz? ¿En consecuencia, ella era de Akahaki por parte de madre?...

Más tarde encontró los archivos de Hira; estos la alegraron un poco más; la madre de ella era pariente de la familia de Kenji y una descendiente del finito clan Abukara, pero el apellido de la madre de Hira era Haruno.

(¡Ja! ¡Ni tan finito!)

Sus técnicas eran similares a las de su primo, parálisis con la visión, velocidad máxima en genjutsu, taijutsu, ninjutsu y conocimiento de pócimas y venenos para afectar el chakra. Le dio escalofríos la idea. Siguió en su búsqueda y encontró otra foto. Estaba Minako con su traje de ninja anbu, a un lado una mujer con el mismo uniforme; supuso que era su madre porque tenían los mismos rasgos; y cerca de ellas, con un kimono de combate se encontraba Kanone sonriendo y tomando del hombro a una feliz Minako. Atrás de la fotografía tenía una fecha posterior a la primera y una leyenda: A mi sensei Haruno, gracias…

Sakura vio que Kanone era Haruno.

-¿Qué significa esto? No entiendo nada. Menos sé de qué se trata todo esto… -Decía cansada y cayendo de rodillas. -¿Acaso significa que nunca fui de aquí?

Observó las manecillas de su reloj de pulsera, eran ya cuarto para las ocho. Había perdido completamente la noción del tiempo y rápidamente dejó todo como estaba. Sin pena, decidió llevarse las dos fotografías y salir rápido para que nadie se diera cuenta.

Cuando se dirigía a la puerta, vio que dos ninjas se acercaban para revisar el lugar de los hechos. Entonces, antes de que pensaran que algo había sucedido en la habitación, salió por la ventana sigilosamente. El mismo lugar por donde entraron y salieron los primeros ladrones.

A Sakura le pareció irónico y pensó con burla que ya comprendía cómo Kenji había conseguido robar tales documentos. No obstante, no era suficiente. Tenía que averiguar más y por ello decidió dirigirse de inmediato al registro general de la torres roja para observar los archivos que guardaban todo sobre los habitantes de Konoha. Temerosa esperaba que nadie notara su presencia en ese lugar y menos Tsunade.


-¿¡Qué!? ¡Tarado! ¡Baka! ¿Cómo pudiste enseñársela? ¡Peor! ¡Hacer algo así! -Ino estaba furiosa y golpeó a Lee en la cabeza.

- ¡Auch! Pues yo considero que es mejor que lo sepa antes. De ese modo no será sorpresivo que lleguen los anbus y pretendan llevársela para interrogarla. Se ahorrará el susto y tendrá la mente más clara cuando tenga que enfrentarlos… Ella es inocente y no es justo que le ocultemos algo así... Además... no pude... no pude... no pude resistirme, ya sabes que ella es muy buena en genjutsu -reprochó Lee aún sobándose la cabeza y, sonrojado, recordando como lo había seducido con aquellos celestiales ojos jade que tanto le encantaban.

- ¡Baka! ¡Baka! ¡Baka!... -Ino lo sujetó del cuello y lo sacudió con furia. -¡No pueden llegar a hacer eso sin ordenes de Tsunade! Además, no hay ¡Pruebas! -gritó como fiera.

-Es cierto Lee -intervino Tenten. –Sakura es su discípula y la conoce de años. ¿Tú crees que le haría eso?

-Mmmp… Por mucho que trató de imaginarme a Sakura como una vil bruja, sólo llegó a verla disfrazada con un pésimo atuendo de tal, o con la nariz grande y llena de verrugas. Pero jamás como alguien capaz de asesinar… Si no es capaz de matar a una mosca, menos a una nación entera. Es muy buena gente. Lo reconozco. –decía Satín pensativa. – ¿O no mi Shino? -decía remilgada al encapuchado chico que se sentaba a su lado.

–Hmp… Yo opino que es inevitable sospechar de ella o de su familia. El símbolo es muy claro. -concluyó secamente.

-¿¡Tú también!? -rugió Ino. –Sakura no tiene clan. El único pariente que le queda es su madre. Su padre murió hace un año y toda su familia falleció en la tercera guerra ninja en el ataque de Konoha, no en combate. ¿Cómo serían capaces de hacer algo así? Además, no son de linaje ninja como la mayoría de nosostros.

- Etto… Quizás sea un malentendido. Con la explosión y la gente corriendo hacia todos lados se pudo haber deformado el símbolo. -dijo Hinata. –O tal vez, la hicieron para culparla…

Ino seguía.

-¿Pero culparla de qué? Además, ella me platicó que el símbolo es de restauradores de documentos antiguos ninja, pero no eran belicosos. Su padre era bibliotecario, más que combatiente. Estoy de acuerdo por primera vez con Satín. Sakura no sería capaz de matar a una mosca a menos que ésta intente hacer un jutsu mortal o robarle la virginidad… Esto está más raro y tengo un mal presentimiento.

Las jóvenes ninja, al cumplir la mayoría de edad, habían decidido mudarse juntas a un viejo y pequeño edificio rentable. Ansiaban independencia y con lo que ganaban de sus misiones, se ayudaban juntas para la renta, la comida y otros gastos del lugar. Cada una tenía su alcoba y como punto de reunión estaba la sala que se conectaba a la cocina y este al comedor. El edificio no era moderno para gusto de Satín o Ino; pero lo decoraron tan bien que parecía bello, juvenil y cómodo. Tenten y Aiko tenían pocos días de haberse mudado con ellas y Sakura trataba de convencer a Hinata para que se les uniera. La joven Hyuga aún no se decidía; pero le agradaba la idea de comenzar a independizarse, aunque su padre y Neji no veían eso con buenos ojos.

Las chicas estaban reunidas en la sala, incluso Hinata estaba allí esperando a Neji para ir pronto a casa. Shino y Lee le hacían compañía a Satín, juntos habían terminado de inspeccionar la zona muerta. Chouji se encontraba con ellos cenando tranquilamente, pensando en lo que había visto en la tarea. Desde lo sucedido, todos los shinobis estaban en movimiento y mañana eso no cambiaría.

Tsunade les había informado que tenían una misión relacionado con este asunto y por ello estaban, desde esa noche, en espera. No tenían idea de que podría tratarse. Los siete muchachos ya sabían que Naruto y Sasuke habían atrapado a uno de los protervos responsables. Y todos estaban inquietos. Habían acordado reunirse en la casa de las chicas para que Naruto les contase lo que había ocurrido. Sakura, debido a que aún no se encontraba bien, permanecía en casa de su madre. Tsunade se lo había ordenado. Ino sospechó que era para mantenerla al margen de las cosas.

En unos minutos llegaron Temari y Shikamaru, después de atrapar y perseguir delincuentes, se habían quedado en casa de éste para descansar unas horas. Ahora, como todos, estaban esperando noticias sobre la próxima misión y del trío más fuerte de la aldea: Uzumaki, Uchiha y Hyuga.

Shikamaru, con su típica actitud, no dejaba de expresar malos augurios sobre la llegada de los faltantes.

– Aunque hayan logrado capturar al responsable de los atentados. De todas formas los otros cinco siguen allá afuera. Me da mala espina. ¿Y si volvieran sólo por su líder? Eso sería un problema -La idea le daba escalofríos. Realmente se había espantado de la fuerza de esos extraños personajes. Entonces, Temari le tomó de la mano y con una mirada coqueta y burlona…

-Entonces, estaré para cuidar de ti y de ese lindo trasero… No dejaría que nada malo les pasase, miedoso. -Nara sonrío divertido y le sujetó más fuerte la mano. En medio de la incertidumbre, sentía consuelo en hallar la confianza en alguien.

-¡Sí! ¡No dejaremos que nos pateen el trasero otra vez! ¡Joooooo…! -decía Lee animando el ambiente y dando sus versátiles patadas al aire. Tenten lo golpeó… -

-¡Bien dicho hombre! ¡Pero guarda energías y no las gastes en bufonadas!...

-No eran bufonadas, eran… ¡Auch!... ánimos… -dijo Lee cayendo por el golpe.

Todos se relajaron un poco. Hinata, quien estaba sentada en un sofá al lado de la ventana, vio con tristeza como la lluvia comenzaba a cobrar más fuerza.

-"Espero que Naruto y los otros traigan respuestas" -pensaba y vio a unas figuras llegar al edificio -¡Creo que allí vienen! -gritó Hinata y todos miraron expectantes a la puerta.

Chouji dejó de comer y Shino se alzó. El grupo contuvo la respiración al observar que la perilla giraba con gran lentitud. Hinata se levantó…

-¿Naruto?...

-¡Hola a todos! ¡Llegamos!...

Todos cayeron de espaldas y Hinata seguía de pie con la cara muy roja. Sai, Kiba, Akamaru y Aiko la miraban interrogantes…

-¡Hola Hinata! -dijo al fin Sai rompiendo con los largos minutos de silencio. Ella reía con nerviosismo…

-Etto…jejeje…etto… Hola… -dijo al fin.

-Me alegra que te alegre vernos… -dijo Sai sonriendo e Ino fue a sacudirle por el cuello enojada. -¡Baka! ¿Dónde están los otros? Dijiste que vendrías con ellos…

Sai sonriendo

-Y no miento, vienen para acá. -señaló a tres muchachos cubiertos por unos impermeables ninja en el marco de la entrada.

Ino abrazó a Sai.

–Mi Sai, siempre tan confiable… ¡Maldición Akamaru y Kiba! ¡No se sacudan en la alfombra! ¡Es muy costosa!... ¡AHHH! ¡No salpiquen!... ¡Rayos! Esto olerá a perro mojado… -Ino comenzaba a pelearse con el ninja y su perruno compañero.

Naruto, Sasuke y Neji se quitaban los impermeables y los colgaban en un armario. Hinata se les acercó con las manos unidas. Había notado sus daños en cara y atuendos. Los muchachos se veían agotados.

-¿Qué les ha pasado? ¿Quién era ese hombre que atraparon? ¿Qué…qué… qué averiguaron? -Todos guardaron silencio.

Neji miró a su prima y luego al resto. Sasuke hizo lo mismo y después se dirigió hacia Naruto. Éste estaba muy callado y pensativo. Era muy extraño para aquellos que lo conocían y, por esa razón, se estaban poniendo más nerviosos.

-¡Naruto! ¡Naruto! ¡Baka! -grita Kiba y consigue llamarle la atención. Akamaru ladró. -¡JE! Sólo así respondes -dijo tratando de adoptar un acento burlón. -¡Habla! ¿Qué ha pasado?- insistió Kiba y su perro ladró afirmando.

Todos lo miraban expectantes. Esperaban cualquier cosa, comentario bobo y característico de él, o algún dicho que los hiciese caer de espaldas. El silencio los mataba, no era normal en él hiperactivo rubio tanta ecuanimidad. Neji y Sasuke se veían más severos y supusieron que la situación no había mejorado; había empeorado…

-Ino -dijo de repente Naruto.

-¿Sí? ¿Qué pasa Uzumaki? "espero que salga con una absurda chistosada, por favor" -pensaba la rubia.

-¿Está Sakura en su cuarto? -a todos le sorprendió la pregunta.

-¿Eh?... No… Eh, por órdenes de Tsunade se quedó en casa de su mamá.

Hubo más silencio. Naruto estaba cabizbajo.

–Ino… ¿Puedo dormir un rato en la recámara de Sakura? Te prometo que no haré desorden como la otra vez… -Más inquietos estuvieron.

-Claro… Eh, déjame llevarte. -Ella y Sai acompañaron a Naruto a subir escaleras. Habían observado que se encontraba débil y que le costaba mantenerse en pie. Los jóvenes lo miraban con espanto y sorpresa. Una vez que se aseguraron de que estaban lejos de ser escuchados. Las preguntas se abalanzaron contra Sasuke y Neji. Aiko fue la primera en animarse.

-Neji, Sasuke… ¿Qué ha pasado con Naruto? Esa no es una actitud usual en él…

Sasuke no dijo nada, fue Neji quien rompió el silencio y comenzó a narrar lo que había ocurrido…

-Salimos de Konoha. Duramos días marchando, hasta que Sai y el resto tuvo que regresar a la aldea para devolver a los pillos que se escaparon de la cárcel. Los atrapamos por casualidad…

-Sí ¿Y? -dijo Kiba impaciente.

Neji continúo sin prestarle atención.

– Kakashi y Gai estaban con nosotros. Al llegar cerca de Suna los malditos nos interceptaron. Habíamos caído en una trampa. Los siete… Apenas creí que teníamos oportunidad. Eran muy fuertes, invencibles. Conocían cada habilidad, técnica y punto débil nuestro. No sé cómo alguien puede llegar a conocer todo eso… Ni siquiera teniendo espías a cada momento…

-Significa que nos mantuvieron vigilados mucho tiempo atrás, tal como en el País del Viento… -agregó Lee.

-Tal vez, desde el inicio de nuestras carreras. Es lo único que puede explicarlo. -agrega Shino.

- Entonces, el atentado estuvo planeado desde que éramos unos gennin -insinuó tragando saliva Chouji.

Neji continuó.

–Yo creo que planeaban algo más que un atentado y siguen en ello. Algo más grande y terrorífico. Sin duda, si es así como lo proponen ustedes, el fin es más cuantioso que cualquier competencia entre naciones. Ya estaríamos hablando de una guerra fríamente calculada. Los Abukara planean vengarse de lo que llegamos a hacerles hace mucho tiempo. Tal vez hasta destruirnos…

-¡No pueden hacer eso! ¡Es imposible! ¡Nadie puede destruir a nueves países! -dijo Temari enojada.

-Sí pueden… con tiempo, determinación y ese poder, sí pueden… -habló inesperadamente Sasuke. -Nosotros hicimos lo mismo hace más de ciento cincuenta años. Es imposible suponer que no se llegase a repetir lo mismo otra vez ¿Acaso no recuerdan lo que pasó con Madara?…

- Sí es así, ¡Adelante! ¡Ataquemos su patosa aldea y que todo termine de una vez!... -Kiba expone y Akamaru lo apoya con sus graves aullidos…

-¡No es suficiente! ¿Es que no viste lo que pasó en el festival? ¡Partieron la tierra a la mitad con tan sólo una suave embestida!...Y eso fue sólo una mínima parte de su poder… -Neji apretaba los puños con furia. Era la primera vez que lo veían asustado. Hinata se acercó a él para reconfortarlo.

-¿Qué otros poderes tenían? -preguntó con temor Tenten.

Una vez sereno Neji continuó.

-Sí pensamos que eran seis ahora, se equivocaron. Seguían siendo siete. Uno de ellos tenía la capacidad de hacerse explotar y luego regenerarse rápidamente, y no sólo hacía estallar su cuerpo, también cualquier cosa que llegase a apuntar sus ojos, los cuales brillaban de un encendido verde. Podía localizar los puntos exactos de chakra con ese kekei genkai, tocarlos y activar una bomba dentro de tu cuerpo o hacer explotar cada uno de tus miembros. Vimos usarlo en unos pobres prisioneros que huyeron con ellos. Otro, era una mujer, la cual poseía una gran velocidad, leía tus movimientos con otra especie de kekei genkai. No era como el Sharingan o el Byakugan; sólo percibían los movimientos del chakra y eso bastaba para partirte en gajos, y si llegabas a mirarle a los ojos, quedabas paralizado. En sus uñas tenía veneno que afectaban tus energías… Existía también, un niño, fue al único que le vimos la cara. Kakashi fue quien le rompió la máscara, este pequeño creaba criaturas espeluznantes con la energía que emanaba de la naturaleza y las controlaba, también parecía poseer un don visual para ver el chakra y capturarlo.

-¡Claro! ¡Las bestias que atacaron esa noche! -rugió Lee.

-Había un hombre muy larguirucho y flaco, todo un esqueleto, pero con una gran fuerza; esta era por robar el chakra de sus oponentes. Bastaba con tocarlos con sus entubados y gelatinosos dedos. Era una…sabandija, parecía estirarse como una… liga, algo así… -Neji enfurecía tocándose el brazo izquierdo y Tenten conjeturó que había peleado con él.

-¿Qué más? -preguntó Aiko pasmada y asustada.

- Los tres no eran menos fuertes. Una joven, veía y sentía el chakra de los demás y conocía no sólo las técnicas que ese oponente conocía, también penetraba su esencia al hacer, su energía, contacto con la otra y tu cuerpo y lo aprendía; una vez logrado aquello sabía cómo atacarlo, una función mimética. Ella usaba la misma técnica visual; al parecer era permanente. El siguiente contrincante era sumamente extraño. Por más que traté de localizar sus puntos clave de chakra me confundía y cuando creía que había golpeado alguno de sus puntos, era error. Otra corriente la sustituía y la regeneraba, mientras las otras trabajaban. Tenía más de lo normal. Tenía como cuádruple o quíntuple de corriente que corría por todo su cuerpo y eran casi imposibles de cortar. ¡Una telaraña muy confusa!... Su poder parecía un chiste. Como Naruto, usaba clones de sombra, pero jamás pude localizar al original. Su misma energía me cegaba. Podía diferirlo de otras cosas, pero de sus clones no… ¡Y luego esa maldita risa! ¡Te hacía perder la concentración! ¡Se movía como un maldito bufón y se burlaba de todo!... -Neji rabiaba…

-Eh… ¿Y el último? -preguntó tímidamente Hinata.

-El último… Sólo Sasuke y Naruto pelearon con él. Era el jefe, al que capturaron. No vi que poderes tenía. Pero tengo un mal presentimiento; tengo la opinión que se dejó capturar con algún fin. A comparación de los otros, su cuerpo era un caparazón. No pude ver con mi Byakugan a través de él. No era como los demás… -concluyó Neji.

Hubo un silencio oscuro. Las gotas de lluvia y la tormenta eran las únicas que aclamaban. Satín, tímidamente, preguntó.

– ¿Por ese individuo Naruto ha estado así? -Neji bajó la mirada y asintió… -¿Qué le hizo?... ¿Sasuke? -la chica giró a donde se encontraba el joven, pero este había desaparecido. –Bonita forma de apoyar a tus compañeros… ¿Qué tal si llegásemos a pelear con él o con ellos? -expresó la chica tensa…

-Es lo más posible -Shino la miró. –Como también que no sean los únicos con extrañas habilidades… Pero sabemos ahora que su fuerza radica en su facilidad de tener contacto directo con el chakra…

-¿Sí? -rezongó Kiba sarcástico. -¿Y de que nos servirá entonar eso sí nos van a matar? Nosotros, a diferencia de los Hyuga y de Uchiha, no podemos ver chakra. Y luego Naruto con el Kyubi que tiene… ¡Nos matarán! Si ustedes no pudieron con ellos, menos nosotros que nos valemos del contacto físico…

-Tiene razón, me parece sensato lo que dice el pulgoso. -interviene Shikamaru. – Además, los otros escaparon ¿Verdad?... Si no vienen por su jefe, será porque son muy viles los miserables o porque planean algo más tétrico. En su maldito juego nos están manteniendo en la expectativa y eso no me gusta…

Al terminar de comentar, los demás se dieron cuenta que Ino y Sai habían llegado a tiempo para escuchar todo. Estaban recargados en la entrada de las escaleras. Ino se veía muy inquieta y su amado la abrazaba. Hinata los miró preocupada.

–Naruto ¿Cómo está?

-Cansado. No quiso decir nada -dijo Ino.

-Estará bien Hinata. La batalla, como a los demás, también le impactó. Pero pronto será el mismo… -agregó Sai para apaciguar a la ojiblanca.

-¡Yo diría que más! -expresó Satín levantándose con las manos en la cintura. –Significa que esto es un cambio masivo. Si Naruto se pone así frente a un contrincante, ahora sí hay que preocuparnos… ¿Qué le habrá hecho ese terrible hombre a nuestro Naruto?... Sin duda esto no se ve nada bien…-luego Aiko miró al grupo con sus grandes ojos azules.

-Alterarnos no servirá de nada… No nos queda de otra que esperar hasta mañana y ver qué piensa hacer la Hokage. Claro, tenemos que estar prevenidos y dispuestos a actuar en cualquier momento… De todas formas, si nos educan para morir en misiones… No deberíamos estar asustados si moriremos por defendernos, es algo más personal y por lo tanto más poderoso y noble… Creo que debemos tener fe en nuestras propias habilidades. Naruto siempre la ha tenido -Aiko se dio a escuchar con serenidad.

Necesitaban de una voz sensata. Extrañaban el optimismo de Naruto o de Sakura, cuya fe en el pelirrubio inspiraba más confianza y fortaleza. Pero Aiko tenía razón. Aunque no habló con inspiración belicosa se veía decidida y dispuesta a todo por defenderse. Después de todo, ella sufría más al perder recientemente a su hermana por culpa de esos futuros invasores.

-Tienes razón Aiko -dijo Kiba con aprobación y Akamaru ladró. –Debemos luchar…

- Debemos intentar. –dijo Chouji.

Los jóvenes se miraron y asintieron. Fue entonces cuando Neji volvió a hablar.

–Entonces, esperemos a lo que diga la Hokage. Cualquier cosa que venga, estoy preparado. Ya sé a qué me enfrento…

El grupo adquirió una gran determinación. Fuese lo que fuese, estaban juntos para enfrentarlo…

Continuara...


Pues ese fue el capitulo, como veis es algo mas largo que los demas, no mucho pero algo es algo.

En la historia se menciona un kimono de combate, segun unas fotografias que me ha pasado, un kimono de combate puede ser de cualquier color y con cualquier motivo, al igual que puede ser corto o largo, pero preferiblemente que sea holgado, es decir, que deje que se hagan movimientos con fluidez, y con mangas largas y anchas que lleguen a cubrir hasta las manos (si el kimono es corto llevan medias por encima de la rodilla), luego pueden tener distintos accesorios, todo depende de lo que la persona elija y quiera, lo mismo para el calzado, pueden ser las tipicas sandalias ninja, como algunas algo mas modernas o con los tradicionales zori (zapato japones).

Como habeis visto, Sakura resulta tener parientes perdidos, y al parecer, todos tienen alguna relacion con Abukara y/o Akahaki. Mas adelante en la historia se empezaran a revelar aun mas detalles de todo esto.

Los recuerdos vuelven a atormentar a Sakura, en ellos se ve a si misma de pequeña y a su "abuela", o distintas situaciones con gran importancia.

Se han desvelados algunas habilidades de algunos de los miembros del atentado y de akahaki.

Apartir del siguiente episodios empezaran a aparecer nuevos personajes relevantes para la historia... y todos ellos haran un caos en konoha, asi como provocarles dolores de cabeza a Sakura y Sasuke principalmente.

Por el momento no avanzare mas, pero les digo que se mostraran las habilidades de la pelirrosada.

Agradecimientos a:

Review del capitulo anterior: setsuna17; xXxMinimixXx; edison; sysa12; mari7523 y sheila

Favorite Story: xXxMinimixXx; Akane Kido: aiko amitie; Karina Natsumi; o. Kasuki-chan .o; Estrela Polar; Valerii Hyuga; sysa12 y mari7523

Fafourite author: Karina Natsumi

Story Alert: LadySc -Maaya-; Minerva85; Karina Natsumi; eva uchiha; Geanella-Asakura; Valerii Hyuga; sysa12 y haize

Author Alert: Karina Natsumi

Tambien se agradece a los lectores invisibles que no dejan comentario.

Os veo (en realidad no lo hago) en el proximo capitulo, que lo subire el Domingo.

Adios.