Hola a todos! aquí les traio el capítulo de esta semana :) algo tarde, lo sé -.- jaja es sólo que no tenía mi computadora conmigo y.. en fin, eso no es lo importante xD...
¿Si recuerdan que el maesro Makarov había hecho los equipos para la búsqueda de Natsu y Lucy? ¿Se han preguntado qué ha pasado con estos? Bueno, aquí tenemos una pequeña probadita de algunos de ellos :D jeje como siempre, espero que disfrute en leerlo! ^w^
(Los personajes aquí presentados son propiedad de Mashima-sensei :3)


Capítulo 9. Misiones de búsqueda (Parte I)

El Gremio de Fairy Tail se había puesto en marcha en la búsqueda de Natsu y Lucy desde hacía ya casi cinco meses, en los cuales cada equipo había tratado de conseguir información acerca de ambos magos, sin embargo ninguno había logrado grandes avances.

El equipo número 1 conformado por Gajeel, Levy, Jet, Droy y Kana tenía la tarea de buscar en cada uno de los gremios obscuros del país pues, si bien quizás no tenían nada que ver con la desaparición de la maga estelar y el Dragon Slayer, podían tener información contundente acerca de su paradero. El maestro les había confiado aquella misión debido a que Gajeel, el encargado del grupo, tenía mucha experiencia acerca de este tipo de gremios y era el mejor espía en todo Fairy Tail. A pesar de ello, la tarea fue algo complicada debido a lo escandalosos que podían llegar a ser un par de molestos compañeros en su equipo…

— ¡Demonios Droy, deja de comer por un momento!—demandaba enojado Jet, mientras le daba un golpe en la cabeza al implicado.

— ¡Déjame en paz! Como cuando estoy estresado—se defendía este.

— ¡Pues por culpa de tu estrés casi nos hacían papilla en el último gremio obscuro al que fuimos, cuando te descubrieron asaltando su almacén de comida!

— Arrrrgh… tú…

Ambos magos se disponían a comenzar una batalla, cuando cierto chico que les causaba terror expresó:

— Fue culpa de ambos. Par de debiluchos.

— ¡Cállate Gajeel!—gritaron ambos magos al unísono, olvidándose de a quién se dirigían.

— Sí…—continuó Jet—si no fuera por ti nosotros…

— Ustedes estarían muertos—lo interrumpió Gajeel—. Si yo no hubiera llegado a tiempo a aquel lugar no hubieran podido con todos aquellos idiotas. Idiotas—hizo énfasis en esta última palabra.

— ¡¿Quieres pelea dragoncito?!—comenzó a provocarlo Droy, el menos indicado.

— ¡Ja! Ni juntos podrían durar un minuto contra mí.

— ¿Quieres probar?

Cuando el trío de magos se disponía a comenzar una tonta batalla una pequeña maga peliazul, que los seguía de cerca, alzó la voz:

— Ustedes tres, ¡deténganse!—decía entre lágrimas de ira Levy. Los tres magos se detuvieron en ese preciso instante.

— Tú no te metas pequeño camarón.

— ¡Hey! ¡No le hables así a Levy-chan!—exigió Jet.

— ¡Sí! ¡No tienes derecho de hablarle así!—continuó Droy.

— ¡BASTA YA DE PELEAR!—demandó la maga—no me importa cómo me hable Gajeel, o por qué se estén peleando… no es hora de hacer eso. En este momento debemos estar más unidos que nunca para encontrar a Lu-chan y a Natsu… —la faceta de Levy se hizo aún más triste y, apuñando sus manos continuó:—…aunque nuestros esfuerzos hayan sido en vano.

Los tres magos se quedaron callados. Era verdad, a pesar de que durante esos cinco meses habían estado viajando y espiando a cada uno de los gremios obscuros no habían podido recolectar la mínima información acerca del paradero de sus amigos y era hora de regresar a Fairy Tail con aquellas malas noticias.

Levy era la más afectada con ello pues su mejor amiga era Lucy y sentía que la había defraudado. El Dragon Slayer de metal se había dado cuenta de esto y, durante todo su viaje, había tratado de darle palabras de aliento, las cuales no encontraba. Sin embargo, justo en ese momento, sentía la necesidad y responsabilidad de hacerla sentir mejor más que nunca, así que se acercó a ella:

— No te preocupes Levy, de seguro alguien debió haber encontrado algo sobre ese tonto y la chica cosplay, así que sonríe—dijo este posando su gran mano sobre la cabeza de la maga.

— A… Arigato Gajeel-kun—agradeció la maga con una sonrisa nerviosa y unas mejillas rosadas, pues era la primera vez que el Redfox se dirigía a ella por su nombre.

Cuando se dio cuenta de lo que acababa de decir, el Dragon slayer también se sonrojó y retiró de inmediato su mano. Para evitar ese incómodo momento, que lo había hecho inexplicablemente feliz, se adelantó y ordenó que continuaran su camino. Kana, al darse cuenta de lo que acababa de ocurrir, no pudo evitar acercarse desde atrás a Levy y hacerle burla de ello.

— Ya te vi pequeña Levy ¬w¬

— ¿De… de qué hablas?—contestó nerviosa la mencionada, debido al susto y de que, obviamente, sabía de lo que hablaba su amiga.

— Vamos, no me vas a negar que sientes algo por Gajeel —le dijo tomándola de los hombros haciendo que esta lo viera en todo su esplendor.

— E… etto… Claro que no…

— Jaja, tienes mucho camino por delante. Por lo que veo son el uno para el otro… igual de tsunderes—mencionó la maga de cartas al ver las reacciones de ambos.

— ¡¿Qué?! Yo no soy tsundere, y mucho menos estoy interesada en ese cerebro de metal—se defendió la peliazul, inflando un poco los cachetes y adelantándose a su amiga.

— Jaja, que bella es la flor de la juventud—terminó diciendo para sí misma Kana, quien los siguió de cerca durante todo el camino de regreso.

. . .

Los hermanos Stratuss habían conformado el equipo dos de búsqueda junto con la pequeña Dragon Slayer del cielo, siendo Mirajane la capitana de este. Ellos se encargarían de visitar cada uno de los gremios oficiales en todo Fiore, buscando igualmente información acerca de sus compañeros.

Muchos de los gremios visitados eran ya conocidos: Blue Pegassus, Mermaid Hell e, inclusive, Saber Tooth y Quatro Cerberus, ahora llamado Quatro Puppy, figuraban en la lista de gremios visitados. En todos obtuvieron respuestas negativas acerca del caso, sin embargo, en cada uno recibieron el apoyo y palabras de aliento de parte de sus integrantes.

Pronto llegaron a Lamia Scale, donde fueron recibidos por Jura, uno de los diez magos santos más poderosos:

— ¡Qué grata sorpresa es que magos de Fairy Tail nos visiten! Sean Bienvenidos, siéntanse como en casa.

— Muchas gracias Jura-san—dijo Mirajane, la representante del equipo—. Nunca habíamos visitado el gremio de Lamia Scale, debo decir que posee un ambiente muy agradable — mencionó esto con una sonrisa.

— Jaja nada de eso. Estos chicos siempre buscan pelea, inclusive en su propio gremio, aún así todos nos cuidamos entre todos.

— Sí, comprendo de lo que habla—Mira entristeció un poco.

— ¿Qué pasa jovencita?—preguntó interesado Jura.

— Sé que esto que voy a comentarle es mero asunto de Fairy Tail pero, ¿Acaso usted sabe o ha escuchado algo del paradero de Natsu Dragneel o Lucy Heartfilia?

— ¿Aquel Dragon Slayer y la maga estelar están extraviados? ¿Cómo es eso posible?—exclamó sorprendido el mago santo.

— Sí, hace ya varios meses que hemos estado buscándolos, así como información acerca de dónde están, pero no hemos encontrado nada.

— Lamento escuchar eso y, mucho más, no poder serles de ayuda en estos momentos.

— No se preocupe Jura-san.

— Por el momento lo único que les puedo ofrecer es hospedaje a ti y a tu equipo, deben estar muy cansados ya de tan largo viaje.

— Muchas gracias—sonrió Mirajane—Pero, ¿no habrá problema con Baaba-sama?—preguntó preocupada.

— No te preocupes, de eso me encargo yo.

— De nuevo le doy las gracias— la maga hizo una reverencia.

Así fue como el equipo número dos de búsqueda de Fairy Tail tomó un día de descanso en el también escandaloso gremio de Lamia Scale, donde conocieron y convivieron con nuevos y ya conocidos amigos, como Sherry, Toby y Yuka.

Mirajane se encontraba rodeada, como siempre, de chicos muy guapos y pretensiosos, a los cuales tenía que tratar y rechazar con la máxima delicadeza posible, aunque nunca le estaba de más platicar unos momentos con ellos, mientras que Elfman hablaba con Jura sobre la magia de ser un Otoko. Más retiradas, en una mesa del algún rincón del edificio, se encontraban Wendy y la más pequeña de los hermanos Stratuss: Lissana. Esta última se hallaba muy seria; había perdido su carácter entusiasta y feliz que tanto la caracterizaba desde hace ya varios meses, mejor dicho, desde que Natsu llegó de aquella peligrosa misión y, si bien la pequeña Dragon Slayer no platicaba mucho con ella, esta se dio cuenta de ello.

— Lissana-san—comenzó a hablar Wendy

— ¿Mmh?

— Pue… ¿Puedo preguntarte algo?

— Claro, dime…¿Qué pasa?

— Tú has estado muy callada últimamente y… pues… etto…—comenzaba a ponerse nerviosa.

— Vamos, no tengas miedo, dímelo—trató de animarla Lissana con una sonrisa.

— Bueno… verás, tú y Natsu-san… ¿A caso sientes algo por él?

En aquel momento la peliblanca deseó el no haber obligado a la Dragon Slayer hablar, más no podía culparla de ello, después de todo eran amigas y era obvio que se preocupaba de verla así. Lissana cambió su pequeña sonrisa por una cara llena de nostalgia y tristeza. Al ver la reacción de esta, Wendy continuó:

— N… No tienes que contestarme si no quieres—agitaba sus manos y su cabeza de un lado al otro—. Es sólo que, desde que Natsu-san y Lucy-san desaparecieron, has estado muy seria y me preguntaba si...

— Tienes razón, —la interrumpió Lissana—sí tengo sentimientos profundos hacia Natsu desde hace ya mucho tiempo, pero tengo el presentimiento de que ya no me servirán más; y tengo también esas horrorosas emociones hacia Lucy…me siento muy culpable —lágrimas comenzaron a correr por las mejillas de la maga takeover.

— Es…espera no entiendo de lo que Lissana-san está hablando pero, por favor, ¡No llores!

— Tú aún no puedes entender ese tipo de sentimientos pequeña. Un amor no correspondido es el peor dolor que te puedas imaginar, sé muy bien de eso.

Una voz sorprendió a ambas desde la mesa que se encontraba detrás de ellas.

— ¿Quién eres tú?—preguntó Lissana.

— ¡Lyon-san!—sonrió gustosa Wendy.

— ¡Yo! Cuánto tiempo—respondió cortésmente el mago de hielo. Al darse cuenta de que la maga peliblanca no lo conocía se presentó ante ella con una reverencia: —Mi nombre es Lyon Bastia, mucho gusto.

— Yo… Yo soy Lissana Stratuss.

— Y díganme Wendy, Lissana, ¿Qué las trae por aquí?—preguntó interesado el mago.

— Estamos en búsqueda de información acerca del paradero de Natsu-san y Lucy-san desde hace ya mucho tiempo.

— Ya veo, así que están extraviados…

— Así es.—continuó Wendy—El maestro Makarov nos dividió en cuatro equipos para buscarlos o, mejor dicho, tres equipos y una pareja…

— ¿Ah sí? ¿Y quiénes conformaron ese grupo?—le surgió aún más interés al mago. Se esperaba lo peor.

— Fue integrado por Gray-san y Juvia-san.

Los temores del mago de hielo se hicieron realidad. Nunca le había gustado a Lyon que aquellos dos nombres estuvieran en una sola oración pues, ¿cómo podían dejar a solas a su queridísima Juvia junto a aquel pervertido en una misión? Esto prendió un foco rojo en la cabeza del mago y de inmediato se decidió a entrometerse en tal unión.

— Ya veo, así que ese perve… perfecto de Gray esta a solas con Juvia-san ¬¬…

— Así es Lyon-san

— Mmmm saben, eso me anima a darles la mano en esto.

— ¿Uh?—expresaron ambas magas, al parecer no comprendían lo que decía el Bastia.

— Sí, les ayudaré a buscar a esos dos junto con Gray y Juvia, como aquella vez del reloj, trabajamos muy bien los tres juntos. Pediré permiso a mi maestra para ir en su ayuda.

— Pe…pe…pero Lyon-san, tú…

— No hay ningún problema, yo me haré cargo de encontrarlos.

— ¡Arigato Lyon-san!

— Arigato—agradeció Lissana.

. . .

Mientras todos los demás equipos se encargaban de la búsqueda por tierra, el grupo conformado por los tres exceeds volaban todos los días hacia todos los lugares habidos y por haber en Fiore, buscando en cada rincón en que sus amigos pudieran encontrarse.

Los primeros días fueron algo incómodos puesto que Charle, por su orgullo, y Happy que se encontraba aún deprimido, no se dirigían la palabra y esto dificultaba las cosas para su líder, Panther Lily, quien decidió tomar cartas en el asunto para evitar que las cosas siguieran así:

— Chicos, dejen de comportarse ya como niños, eso no ayudará a encontrar a Natsu y a Lucy.

— Eso házselo saber a ese gato bobo—Charle giró su cara en símbolo de desprecio.

— ¡Al menos yo si me preocupo por los demás y no soy egoísta!—contestó en su defensa Happy.

— ¡¿Qué has dicho sobre mí?!

— ¡Basta! Así no llegaremos a ningún lado—los regañó Lily— .Charle, debes comprender a Happy. Y tú Happy, sabes que todos estamos dando lo mejor de cada uno para encontrarlos, así que deja de preocuparte.

Ambos exceeds se quedaron callados y, desde ese momento, continuaron reflexionando durante todo el camino hasta su siguiente destino.

Pronto llegaron a un pequeño pueblo en medio del bosque donde la mayoría de las casas eran, mejor dicho, cabañas. Los tres se hospedaron en una de ellas. Cuando llegaron a su respectiva habitación se tiraron directamente en la cama gustosos, pues hacía ya varios días que no disfrutaban de tanta comodidad, así cayeron rápidamente en un profundo sueño.

Happy despertó en la madrugada, sin lograr conciliar el sueño de nuevo, así que decidió salir a disfrutar del aire fresco y la hermosa noche estrellada que, extrañamente, desde que sus dos mejores amigos se fueron, lo hacía sentirse mejor y más cerca de ellos. Pronto llegó al balcón, donde se encontró con quien menos esperaba y quería hacerlo:

— Oh, hola Charle—saludó desanimado el gatito azul.

— Hola Happy—respondió ésta muy calmada y, al parecer, agobiada— ¿Qué haces aquí? ¿No puedes dormir?

— No, acabo de despertar. Es sólo que, estaba acostumbrado a dormir siempre junto a Natsu, no duermo bien estando yo solo—Happy bajó sus orejas, se sentía realmente triste.

— Ya veo… Perdóname Happy—le pidió la exceed.

— ¿Uh? ¿De qué hablas Charle?—preguntó algo confundido, después de todo su amiga no era de las personas que pedían perdón tan fácilmente.

— Perdón por todo. Después de todo lo que hiciste por mí en Edolas y lo que hemos pasado juntos me sigo portando así contigo. Es sólo que, no me gusta verte así de triste y no sé cómo hacerte feliz.

La gatita hablaba sinceramente, y Happy notó aquello. También se dio cuenta de que su actitud no sólo lo afectaba a él o a la misión, sino también a sus amigos y, peor aún, a Charle. Por ello decidió hacer algo al respecto.

— Charle ya no se tendrá que preocupar más por mí porque ya no estaré triste nunca más, gracias a lo que me acaba de decir =^^=—respondió contento.

— ¿Uh?

— Sí, Charle dijo que ella se preocupaba por mí y eso me hace muy feliz. Entonces para que Charle también sea feliz yo ya no estaré triste. ¡Aye!

Ese tonto razonamiento por parte de su amigo conmovió el corazón de la exceed y no pudo hacer nada más que sonreír y, recostándose sobre el hombro de Happy, se quedó profundamente dormida, seguida de este.

Los días pasaron y el equipo exceed regresaba a Fairy Tail, sin ninguna buena noticia.

. . .

Después de haber pasado casi seis meses fuera de su hogar, el Gremio de Fairy Tail en la ciudad de Magnolia, los equipos de búsqueda comenzaban a regresar con lamentables noticias. Los primeros en llegar fueron los exceeds, seguidos del equipo de Gajeel y, por último, el equipo de Mira, con un invitado sorpresa.

— Sean bienvenidos jóvenes—los recibió con gusto el maestro Makarov quien, al ver las expresiones de sus pupilos, ni siquiera hizo el intento de preguntarles cómo les había ido en sus misiones.

Los presentes seguían esperanzados con el último equipo, o mejor dicho, la pareja que faltaba. Gray y Juvia aún no habían llegado y ellos tenían la misión más importante: infiltrarse en el Consejo Mágico y recaudar la mayor cantidad de información que pudiera tener algo que ver con el caso de Natsu y Lucy.

No se hicieron esperar mucho pues la lácrima mágica de comunicación comenzó a llamar. Era Gray, con Juvia pegada a su brazo, que llamaban para dar su informe acerca del trabajo. Pronto, el maestro Makarov contestó.

— Hola Gray, Juvia, ¿qué tal les va con su tarea?

— ¡Yo, viejo! Al parecer hay mucho movimiento por aquí y queremos descubrir bien de qué se trata. Aparentemente tiene algo que ver con el Reino Estelar, eso nos puede decir algo de Lucy. Así que, nos quedaremos más tiempo por aquí.

— Eso me parece bien Gray, sólo eviten hacer jaleos innecesarios—ordenó el maestro.

— Juvia se encargará de eso—contestó entusiasmada la maga.

— Hai Hai, lo que digas…—se escuchó decir al Fullbuster—Entonces nos vemos en un tiempo más.

— Espera Gray, como se quedarán más tiempo quizás ocupen más ayuda. Pronto llegará alguien que los apoyará.

— ¿Uh? ¿De qué hablas? Yo… quiero decir, nosotros—se corrigió el mago de hielo—podemos hacernos cargo solos de esto.

— Demasiado tarde, la ayuda ya va a en camino. En fin, cambio y fuera.

— ¡Eh! Espe…

Makarov terminó por cortar la comunicación de la lácrima. Este había sido observado por Mirajane todo el tiempo, quien era la única que podía ver a través de los planes de este.

— Maestro, ¿a caso también ya se volvió Cupido?—preguntó sarcásticamente esta.

— A veces hay que apoyar a los jóvenes de hoy en día, son muy tontos en temas del amor hohoho.

— Cambiando de tema maestro—Mira se puso algo más seria— Erza ha estado fuera del gremio por muchos meses ya. Muchos están especulando que tomó una misión de rango SS o, peor aún, que abandonó el gremio…

— Bueno, ese puede ser el caso…—contestó honestamente el maestro. Al ver la cara desconcertada de la maga, trató de aclarar el punto: — Es verdad que Erza está en una misión que se podría considerar de rango S, pero debido a ello tal vez se tenga que ver obligada a abandonar Fairy Tail por el bien del gremio.

— Ella nunca haría algo así, Fairy Tail es nuestra familia después de todo—aseguró la peliblanca.

— Si ella lo considera necesario lo hará. Yo confió en que tomará la decisión correcta. Además, depende de los hechos que se puedan suscitar.

Así fue como las últimas esperanzas de encontrar algo sobre el paradero de Lucy y Natsu se hallaban en un par de magos infiltrados en el Consejo y la maga más poderosa de Fairy Tail, de la que tampoco se sabía desde hace tiempo.


Y bueno! hasta aquí el capítulo de hoy! :D ¿Qué les pareció? Como se pudieron dar cuenta, esta vez dejé a un lado a Natsu y Lucy (no se preocupen, pronto sabremos más sobre ellos y su pequeño malentendido n.n jaja) para dar paso a otras situaciones que se presentaron... Y también metí a Lyon a la historia porque me parecen muy divertidas la escenas Gruvia con él en medio xD jajaj así que preparense para disfrutar de un poco de ello :3 oh, también aproveche para integrar algo de Happy x Charle que, si bien no me gustan mucho juntos, creo era algo necesario poner un poco de romance entre ellos dos :3 porque en este fic hay de todo xD ajaja
En fin! ME encantaría que dejen Reviews! :D nos leemos la proxima vez ;D