N/A: Siento el retraso. He tenido mucho lío con las clases y los trabajos y no he parado hasta que he llegado a casa, donde me he puesto a terminar el capitulo lo más rápidamente posible. Si hay alguna errata os agradecería que me la dijerais, de tantas veces que lo he leído ya no sé si está todo bien escrito.
Disclaimer: Sigo buscando la forma original y divertida de decir que no soy Oda en una frase...
Caminaba por el pasillo con tranquilidad de quién ha ido a un sitio con un objetivo y lo consigue con facilidad.
Se iba al G5. Se iba al Nuevo Mundo. A esperar al pelele de goma (y de paso a ascender en la armada).
Y le esperaría. Porque estaba seguro de que volvería. Y le arrestaría de una buena vez. No iba a morir, puede que la muerte de su hermano le afectara enormemente, pero él era fuerte y sabría sobreponerse y seguir adelante. Puede que fuera un pelele de goma, pero era Luffy al fin y al cabo. Siempre salía adelante.
Del otro lado del pasillo, caminando hacia él, venía Tashigi.
Y por la cara de mala leche que traía solo podía significar dos cosas (o bueno…tres). La primera que aún no le había perdonado que se fuera por ahí a "hacerse el machote" como había oído que decía a todo el mundo cuando creía que él no la oída. La segunda, que se había enterado de que se trasladaba al G5. O bien que tenía la regla.
No sabía cuál de las tres le preocupaba más.
Ambos siguieron caminando hasta que se encontraron en un punto medio del pasillo.
Tashigi, que tenía pinta de querer matarle ahí mismo lenta y dolorosamente, se quedó parada mirándole. Estudiando sus rasgos. Algo que delatara que era verdad lo que le acaba de comunicarle Hina con una cara de superioridad que no podía con ella.
Aunque estaba claro que a la chica le afectaba también que Smoker se fuera a un sitio tan lejano y peligroso.
-¿Es…es verdad?
Smoker no respondió. Siguió callado mirándola. Pero Tashigi había pasado tiempo suficiente con el Capitán como para interpretar sus diferentes silencios.
Si no le decía nada, era porque no quería que ella se enterase hasta que fuera tarde. Como por ejemplo que él estuviera a punto de subir al barco y ella tuviera que quedarse en tierra.
-¿Y cuándo tenía pensado decírmelo? ¿Segundos antes de embarcar? ¿Con una nota? ¿O tenía que enterarme por terceros que es lo que ha pasado?
-Iba a hacerlo ahora.
El rostro de Tashigi se contrajo en una mueca de culpabilidad y bajó la cabeza. Pero sólo le duró unos segundos, luego la levantó de nuevo y le miró con determinación.
-¿Y bien?
Smoker no contestó tampoco en esta ocasión. Pero Tashigi no pronunció la pregunta. Si ella había aprendido a interpretar los silencios. Él había aprendido a saber lo que le preguntara.
No iba a hablar. Se quedaría quieta, mirándole a los ojos (por muy nerviosa que le pusiera el hecho de estar tan cerca de su superior, mirándole fijamente a esos ojos claros que no dejaban de recorrer su rostro en busca de…algo).
-No-dijo finalmente.
-¿Y por qué no?
-Porque lo digo yo.
-¿Y yo no tengo nada que decir al respecto?
-No.
Toda la rabia y frustración que la había impulsado a ir hasta Smoker y cantarle las cuarenta volvió de golpe. Su cara, ahora de ultraje, era un claro reflejo de lo mal que le había sentado que él pensara en sí mismo (como siempre) y no en ella (cuando más de una vez había insinuado que eran algo así como un equipo).
Entonces algo en su cabeza hizo click. Y explotó.
-¿¡Y porqué no!? ¿¡Qué pasa, que no soy lo bastante buena para irme al Nuevo Mundo!? ¿¡O es que piensa que una mujer no tiene lo que hay que tener para estar en el G5!?
Tashigi y su empeño en demostrar que no era una mujer en apuros. Su orgullo le costaría caro algún día, de eso estaba seguro. Pero esa no había sido la razón por la que no se lo había dicho.
-¿O es que ya…no quiere que…le cubra las espaldas?
Había sido una forma cobarde de decirlo. Ambos lo sabían. Pero no se había atrevido a decirlo de otra forma.
Estaba claro, desde hacía mucho, la devoción que Tashigi sentía por Smoker. Al principio fue respeto, luego una extraña camaradería en la que él estaba al mando y ella era su subordinada. Y luego una especie de amistad en la que se contaban algunas cosas, no se sinceraban cien por cien (aunque Tashigi era más transparente que el agua), pero hablaban de temas no tan formales.
Y ahora estaban ahí. Aunque después de la guerra, en la que habían peleado hombro con hombro y cubriéndose las espaldas era normal. Había habido un acercamiento entre ellos. Ahora por ejemplo ella se creía con todo el derecho al gritarle algunas cosas, y él no la mandaba a freír espárragos o le echaba una de esas miradas asesinas suyas (más que daba porque después de tanto tiempo, a Tashigi no le afectaban).
-Tú decides lo que quieres hacer con tu vida.
-Yo voy…voy contigo.
-No.
-Vas a esperar a esperar a Monkey D. Luffy al nuevo mundo. Necesitas a alguien que esté ahí para aguantas tu mal humor. Y yo ya estoy acostumbrada a tus manías.
-Voy a cumplir…
-¿¡Crees que no sé la rabia que sientes!? ¿La humillación? ¿La frustración? ¡No fuiste el único vencido aquella tarde!
Era la primera vez que Tashigi sacaba el tema. La primera vez que hablaba de ello en realidad. Los dos sabían lo que le había pasado al otro aquella tarde, pero nunca habían tocado el tema. Cada uno tenía su propia meta, y el otro no iba a decirle que era una insensatez.
Smoker se preguntó si la obsesión de Tashigi por el espadachín era…algo más. Siempre estaba Roronoa por aquí, Roronoa por allá. A ver si la razón de tanta obsesión y palabrería con el espadachín se debía a que se había enamorado de él.
No. Tashigi no estaba enamorada del espadachín (aunque tenía más en común que el espadachín que con él, eso saltaba a la vista). Pero no estaba enamorada. Además él era un pirata y ella una marine. Algo que tenían en común ellos dos.
No, no, se notaba a la legua que Tashigi odiaba al espadachín. Él la había humillado venciéndola y dejándola con vida. Desde entonces se esforzaba hasta sus propios límites para estar preparada para el siguiente encuentro.
Claro que el G5 era harina de otro costal. Iba a ser muy duro para ella sobre ponerse.
-No es comparable a nada de lo que te hayas enfrentado hasta ahora.
Tashigi siguió delante de él, sin mover un dedo.
-No será un camino de rosas.
Tashigi tampoco se movió en esta ocasión.
Tenía agallas. Eso había que admitirlo. Había gente mucho más fuerte que ella. Pero se seguía esforzando, entrenando y demostrando que aunque muchos la consideraran débil por ser una mujer no lo era. Era una espadachina, una espadachina muy buena. Y mejoraría.
Había muy pocas personas que se habían ganado el respeto de Smoker. Y menos aún que se habían ganado su confianza. Pero Tashigi, a pesar de su patosería, su forma de ser y su obsesión por las espadas lo había conseguido.
Sacó de un bolsillo de su chaqueta un mechero y encendió de nuevo los puros, que se le habían apagado al no furmarlos.
Le dio una buena calada, los cogió y echó el humo mirándola a través de la neblina semitransparente.
Ella le miraba seria. Aunque su mirada de determinación iba empequeñeciendo a medida que pasaban los segundos.
-Haz lo que quieras-dijo Smoker mientras se hacía a un lado y seguía su camino.
La cara de Tashisi pasó de ser seria a ser de estupefacción. ¿Lo había conseguido?
El grito de alegría y euforia de la chica se escuchó por todo el pasillo. Smoker negó con la cabeza.
A veces no sabía cómo la soportaba.
De su bolsillo interior de la chaqueta sacó una hoja y un boli y, apoyándose en la pared, escribió un nombre.
Ya le haría llegar a Aojiki la solicitud de Tashigi. Primero tenía que hablar con Hina y decirle cuatro cosas acerca de decir las cosas con tacto. Aunque le haría gracia la cara de su compañera cuando le dijera que se iba al G5…acompañado.
¿Qué tal? Tenía muchas ganas de publicar esta capitulo. Me gusta mucho, quería que tuviera algo de romanticismo un poco, sin pasarme. No sé si me ha salido del todo, pero me gusta como ha quedado el capítulo.
¡Espero reviews!
N/A 2: Muchas gracias Erika, por tu review ^^ como ves sigo publicando y actualizando (más o menos puntualmente cada semana). Espero tu review para éste capítulo. Mituski.
