Naruto no me pertenece. Es totalmente hecho por el gran Kishimoto Masashi (si fuera mío ya habría habido NaruSaku desde hace muuucho tiempo). Sólo uso sus personajes con fines creativos sin ánimo de lucro.

SUMMARY: Un matrimonio arreglado puede robarte el cuerpo, el alma… pero nunca el corazón.

Por conveniencia

Capitulo 9: FINAL

Ask me again tomorrow

-Tengo miedo…-le susurró ella debajo de él.

-No te preocupes preciosa, relájate.

Esposo y esposa compartían el lecho por primera vez. Como carecían de puertas, arrancadas por una furiosa señora, Naruto ordenó que nadie pasara por esa ala de la casa. Así que con la caída de la noche, con tonos naranjas, rosados y de fondo una negra noche la princesa le daba la bienvenida al príncipe.

Grillos murmuraban una deliciosa sinfonía que pareciera relajar a Sakura que se encontraba petrificada. Su cuerpo a toda reacción se encontraba rígido y nada dispuesto.

-Sakura-chan podemos dejarlo para…

Ella movió la cabeza en negación- Mejor hazme sentir bien…-le susurró llevando sus palmas a las mejillas de su esposo.-Me encantan tus marcas Naruto. Pareces un pequeño zorrito- le hablo íntima mientras se acercaba y lamia cada raya. El rubio se erizo por completo, botando un medio gemido con su aliento.

Sus ojos entrecerrados se asemejaban a dos líneas azuladas que brillaban por el candor de la pasión. Sakura hizo una labor mental para disfrutar el momento. Dejaría que su cuerpo la guiará, trataría de quitar las restricciones de la virginidad y se entregaría al que fue su primer beso… en dos ocasiones distintas.

-Me encantas Sakura-chan…-le dijo por fin con una voz tan ronca, que a Sakura le hizo activar una necesidad nunca antes manifestada.

Sin darle tiempo a las miradas, el chico la beso con dulzura para mordisquear sus labios. Eran tiernos y carnosos. Los relamió con la lengua y ella sólo podía abrirlos más. Entrega total para que lamiera sus dientes y jugara con su par. Fue un beso húmedo que no causó asco. Al contrario, producía más ansias. Él decidió liderar. Ella no tenía experiencia y necesitaba ser guiada en el proceso. Él sería su tutor con gusto.

Entonces llevó sus manos al obi, el cual debido a la fricción de ambos ya se estaba casi deshecho. Sakura entonces gimió como una gatica entre la boca de Naruto. Él como una bestia enardecida se despegó de la boca de su amada para besarle el rostro hasta ir a la garganta. Ahí lamió hasta que se le antojó. Enfocándose en su clavícula succionó con fuerza dejándole una marca morada. Ella no pareció notarlo pues estaba con ojos cerrados y mejillas rojas.

La rosa tan sólo gemía pasito para que él la tocara más. No se iba a detener. Eso era seguro. Entonces fue deslizando la yukata por sus hombros. Pero no la quitó del todo. Algo en eso le pareció aun más sensual. Pero sin dudar la abrió por completo revelando las vendas que cubrían eso que nadie había visto… ni siquiera por él aquella noche de lágrimas y culpas. Pero no tenía las ganas de quitarle vuelta por vuelta. Así que tomando la kodachi de su esposa fue rompiendo el abrazo blanco que cubría esos dos botones que destilaban un aroma enloquecedor.

El frio metal pasando por la piel de Sakura la erizo y para evitar la distracción de ella, Naruto decidió cortar de un solo impulso junto con los calzones de algodón. Entonces se sobresaltó cerrando los ojos con temor. La estaba viendo… la estaba viendo. Cerró las piernas sin pensarlo y sus pezones oscuros se perturbaron ante la mirada extraña. Para él eso era la bienvenida a tomar el cáliz de la vida.

-Me encantan tus senos… tan perfectos para mí.-le dijo al oído mientras le lamía la oreja y comenzaba a acariciar la punta del pezón derecho. Sakura abrió los ojos pero inmediatamente los cerró para disfrutar la caricia. Una sensación eléctrica que se generaba en ese punto se distribuía específicamente hacía esa flor que aun no había sido arrancada. Comenzó a dolerle ahí abajo… porque sentía como se tensionada y que una humedad estaba cubriendo parte de sus piernas.

-Me gustan mucho, caben perfectamente en mi mano-le dijo ronco estrujando sus pechos a manera de masajes. Ella se arqueó desinhibida. Y fue más su reacción cuando sintió que él bajaba su mano derecha a ese punto sensible. A un punto que ni siquiera ella había tocado… quiso hacerlo una vez pero le entró vergüenza. Ahora él lo hacía… podía sentir como sus dedos callosos se abrían paso por entre su vello y retozaban en un punto especifico.

El gemido no se hizo esperar cuando él comenzó a masajearlo. El sonido pegajoso acompañó sus gritos ahogados por el delirio. Se deslizaban sin complicaciones entre sus pliegues mojados. Algo pasaba en ella porque comenzó a refregarse contra él para que sus dedos fuesen más adentro. Realmente era algo que su cuerpo hacía por instinto. Así que sin hacerla esperar, decidió aventurarse e introdujo su dedo índice en ella. Le costó trabajo pero cuando se relajó comenzó a sacarlo y a meterlo despacio. Mientras su dedo pulgar seguía masajeando su humedad. La haría llegar…

-¿Qué quieres que haga?- le preguntó el rubio en un juego pervertidamente tormentoso.

Quería escucharlo de ella. Sakura sólo se retorcía de la excitación y sólo decía balbuceos.-Dime y te lo hago- le susurró el rubio que había desacelerado la caricia con sus dedos a lo que el vientre de ella palpitaba desbocado clamando para que la atención a esa parte regresara.

-Más rápido…-fue lo que dijo por fin. Entonces el rubio se despojó de su ropa y Sakura se dio el tiempo para abrir los ojos y admirarlo. Vaya… vaya. Fue algo entre asombro, temor y deseo. Así era un hombre… "así". Sin pensar demasiado volvió a cerrar sus ojos, luego se encargaría de detallarlo mejor. Él volvió a recostarse sobre ella pero colocando el brazo izquierdo sobre la cabeza de ella para no aplastarla con su peso. Sin embargo eso no fue obstáculo para que comenzara de nuevo el juego inquieto con sus dedos, y que su boca, fuera a lugares más placenteros. Los suaves y rojos pechos de Sakura lo esperaban. Lugar donde se prendó como adicto. Ella sin saberlo comenzó a mover sus caderas esperando algo, no sabía que… pero lo estaba haciendo. De la vergüenza llevó sus manos a su boca para no gritar. Pero Naruto le quitó las dos con una sola mano.

-Déjame escucharte- le dijo sudando y ansioso. Entonces ella gimió con dureza. Él se deleitaba viéndola contraerse. No sólo podía verla sino sentirla, sus paredes internas masajeaban el dedo índice que había introducido en ella. Así que supo cuando llegó al orgasmo. No la dejaría descansar, ahora era el momento.

Sakura ni en sus sueños más locos hubiera imaginó lo que ella sentía. Era algo que no podía describir con palabras. Había sido como tener una deliciosa contracción que nacía de ese punto e irrigaba cada punto de su piel. Podía sentir unas cosquillas macabras que se apoderaban de ese lugar y la hacían estremecerse al punto de cerrar sus ojos y soltar unas lágrimas. Unas dichosas lágrimas. Su respiración agitada no encontraba lógica y aun podía sentir su parte intima palpitar ansiosa.

-Preciosa, necesito que te abras-le dijo dulce mientras separaba sus piernas trémulas y débiles.

Ella afirmó con la cabeza dejándose hacer con un temblor mezcla del residuo de su orgasmo y lo que estaba por venir.-Yo no soy tan buena como las mujeres con las que has estado.

Naruto sonrió tiernamente envolviéndola en un abrazo posesivo.-Lo sé eres mejor. Eres única, eres tú y sólo serás para mía… eso te hace magnífica y justa para mí.

Ella sonrió besándole quedamente invitándolo a seguir. Entonces el chico la palpó con sus dedos. Su humedad aun estaba presente mojándole los dedos. Masajeó un poco a lo que Sakura gimió pasito. Entonces se llevó sus dedos a la boca y los lamió como si degustara miel.-Sabes delicioso…

No se hizo esperar más. Se acomodó dentro de ella y guió su masculinidad por entre la feminidad de ella. Sakura abrazó a Naruto en un desesperado intento por recibir consuelo. Cuando sintió su estomago quebrarse. En su vida había sentido ese dolor. Venía desde las profundidades de sus entrañas. Lastimosamente no había terminado ahí.

-Nena, relájate- le susurró su esposo con tiernas caricias. No había entrado del todo. Estaba muy estrecha y su cintura pequeña no lo hacía fácil. Ella afirmó con la cabeza con ojos cerrados y lágrimas salieron cuando por fin Naruto entro en ella a plenitud.

Como una muñeca de trapo se desplomó en el futón y las lágrimas brillantes coloreaban el rojo de sus mejillas.

-Perdóname- le susurró con éxtasis el rubio.

-No es eso… es que estoy feliz.-le respondió con un hilo de voz tan tierno que Naruto se arrobó y comenzó a envestirla. Ella guió la boca de su esposo a la de ella y con devoción él bebió las delicadas lágrimas. Con concentración de sólo aquel que desea realizar la tarea de corazón, Naruto cerró sus ojos y pudo alcanzar su orgasmo a plenitud con lentos movimientos. No quería lastimarla. Suficiente había sido. A pesar de no llegar juntos, la había hecho llegar al cielo y siendo de él. No había recompensa mayor.

Una vez finalizado, Naruto quiso retirarse del cuerpo de su amada pero ella lo apretujó contra ella- Sólo quédate así… un poco más. Un rato… más.

Él obedeció con una sonrisa y esperó a que ella cerrara sus orbes primero. El sueño hizo su gracia pues ella no volvió a abrir los ojos y él pudo separar sus cuerpos. Entonces con cuidado la atrajo hacía a él para abrazarla. Posando su mentón sobre la cabeza de ella la cubrió con una manta debido al fresco de la noche. Sin pensar demasiado dejó su reflexiones para la mañana siguiente. Ahora sólo quería tenerle a ella y disfrutarla. Con las únicas fuerzas que le quedaban tomó la mano derecha de ella entrecruzando los dedos.

El par de juzus sonaron al unísono y descansaban juntos ahora.


-Se están demorando mucho ¿no lo cree?- preguntó Shikamaru a una ama de llaves nerviosa que jugando con un abanico, se venteaba mirando al techo.

-Un poco, no lo noté- respondió Tsunade con cara preocupada tratando de esconder el tono.

Después de la fiesta fallida, los Namikaze Uzmaki decidieron realizar un nuevo intento de celebración. Para compensar el bochornoso espectáculo y cualquier habladuría. Todo muy informal, era más bien como una fiesta de té. Los clanes de Konoha se encontraban revoloteando como mariposas por toda la mansión. Venían todo con yukatas ligeras y sombrillas. Calzando getas des complicadas y peinados sin pretensión alguna.

-Tsunade-llamó una mujer de coleta alta y largos cabellos marrones.

-Haruno-sama-contestó inquieta y con una reverencia.

-Me preguntaba ¿Dónde está Sakura-chan y Naruto-kun? Los vimos al principio de la celebración y desaparecieron. Quisiéramos hablar con ellos… ¿no es así anata?- dijo Mei a su esposo con una sonrisa. Él sólo miró con su usual mal gesto y desvió su mirada con elegancia.

-"Yo también me pregunto lo mismo"-pensó Tsunade angustiada. La rubia rogó a Buda para que aparecieran de su asunto lo más rápido posible.


No se había tomado ni la molestia para desnudarse. Cuando vio a su esposa con esa yukata lila de margaritas amarillas y blancas, agarró su mano para llevarla a una sala de la casa. Cerrando los shouji con afán, Naruto besó a Sakura empujándola a una pared donde la colocó de frente y metía su mano bandida por entre las telas para acariciar la intimidad de ella.

-Basta, la gente nos espera- le murmuró agónica con ojos cerrados y palpitante cuerpo.

-Por esa razón no se irán-le respondió como loco mientras la apretaba con su cuerpo refregándose contra la espalda y el trasero de la rosa.

-Naruto…-suspiró ella cuando comenzó a tocarla de esa manera que tanto le gustaba. A petición de él no llevaba ropa interior. Lo cual facilitaba mucho la labor y como un goloso se deleitaba cada vez que podía.

Cuanto bochorno hacía. El calor los abrazaba como cobija y el sudor les empapaba el cabello. Sakura crispó sus dedos cuando su esposo introdujo dos dedos en ella. Mandó su cabeza para atrás y el rubio con amor besó su oreja y sus mejillas. Y fue cuando escucharon voces. Sakura se quedó quieta y abrió los ojos de terror… Naruto no era de preocupación. Con agilidad la cargó y se escondieron en un armario de madera. Muy estrecho y con un negror absoluto. Sin embargo por la rendija se podía ver hacía afuera.

-Oh Kami-sama… Oh Kami-sama- era lo único que repetía una asustada Sakura cuando vio a sus padres entrar.- ¿Qué hacemos?-preguntó la mujer a su esposo que se encontraba detrás de ella abrazándola.

-Empecemos por no hablar-susurró aun excitado. Ella iba a quejarse cuando sintió la manos de él dirigirse a sus pechos rígidos. Una mano para cada uno y la boca del rubio lamiendo su cuello. Sakura cerró los ojos mordiendo sus labios para no emitir sonido. Viendo que eso estaba a punto de fallar, llevó sus manos a la boca. Y sin embargo su respiración provocaba ruidos bastante sonoros.

-¿Ves? Acá no hay nadie. Te has imaginado cosas-le dijo Mei a Danzo el cual juró haber oído a Sakura.

Muy huraño el líder del clan Haruno revisaba la gran sala. No había nada en ella a excepción de muchos aparadores y tres armarios. Sakura trataba de quedarse quieta pero las caricias que le estaban proporcionando no dejaban que su cordura volviera. Pero sin duda su sentido de la supervivencia pateo con fuerza… su padre se acercaba a ellos. Sin miramientos, la chica quitó las manos de su esposo manteniéndolas a los lados.

-Pasito…-le dijo quejándose de la fuerza que estaba usando.

A toda respuesta, Sakura lo mandó callar con un sonido gutural. Como si hiciese como una serpiente.-Maldición…-musitó Sakura cuando sintió a su padre a unos dos metros de distancia.

Naruto parecía calmado. Después de todo estaban casados y estaban en su casa. No veía en realidad cual era el problema. Quiso abrazarla para calmarla pero sólo recibió un pellizco en su brazo. Sakura no estaba para que ni siquiera la tocaran.

-"Oh…."-fue lo que su mente suspiró cuando el picaporte del armario comenzó a girar. Con rapidez se tapó con la yukata. Ahí fue cuando su alma salió de su cuerpo.

-Los había estado buscando-gritó Tsunade absolutamente pálida del terror- Namikaze-sama y Sakura-sama están en el jardín principal.

Mei sonrió complacida juntando sus palmas casi como aplauso- Qué bien. Anda vamos-dijo mientras tomaba a su esposo por el brazo y se alejaban de la habitación. Naruto sin darse por vencido en la labor dio pequeños besos en el cuello de Sakura la cual pudo sentir como la rubia la miraba enfurecida. Con mirada verde angustiada pudo ver como la ama de llaves salía y cerraba los shouji detrás de ella. Sin embargo ella permaneció ahí vigilando la entrada.

-Oh Kami-sama…-musitó Sakura aliviada.

-Lo sé-le susurró Naruto en medio de sus caricias.

-No lo decía por eso-le regañó golpeándolo en la mejilla mientras salía del armario y volvía a anudarse el obi.-Más bien imagínate a Lee-san en ropa interior si quieres salir de acá.-fue lo que terminó de decirle al notar a su emocionado marido sin intención de calmar a su compañero de travesuras.


-Tsunade nos dijo que estarían acá pero hasta ahora los vemos-dijo Mei saludando a su hija y nuero.

-Entramos por otro lado. No nos topamos-respondió Sakura con cabello perfectamente peinado y yukata perfectamente puesta. Se veía pulcra y casi onírica. Una cinta adornaba su cabeza, dejando los lazos largos los cuales se mecían con el viento. Era del mismo color de su obi, amarillo.

-Naruto-kun… ¿qué te paso en la mejilla?-preguntó la castaña con preocupación.- ¿Y a ti en el pecho?-preguntó de nuevo al ver un pequeño morado en la clavícula de su hija.

-Un mosquito.-dijo Naruto.

-Nos caímos.-dijo Sakura

Contestaron al mismo tiempo.

-Eso, un mosquito.-dijo Sakura

-Exacto, nos caímos.-dijo Naruto.

Danzó entrecerró los ojos. Sakura sólo quiso morir.-Yo me caí y Sakura-chan la picaron en la noche.-contestó Naruto ahora sí, un poco asustado. Sabía que su suegro lo sabía. Lo sabía. No era tonto.

-¡Shikamaru!-saludó el heredero Namikaze casi gritando. Su castaño amigo miró hacia los lados confundido. Se señaló así mismo para ver si se trataba de él. Naruto sólo le decía "sí" con los labios llamándolo con la mano.

Para eso estaban los amigos, para quitarle los problemas de encima.


-Mira que sí eres malo. Pobre Nara-san… tuvo que salvaguardar la situación y hablar con Otou-sama de los problemas de tierras que tenía debido a sus rebaños de venados.

-Lo sé. Shikamaru me debe odiar en estos momentos. Le regalaré un juego nuevo de shogi para redimirme- respondió con una sonrisilla socarrona. Ambos tomados de la mano descansaban sobre la duela del piso. Miraban hacia arriba tratando de contar estrellas.

-Mira, si tomas esa y esa, y las juntas con aquel grupo de allá, formas un pescado-dijo Sakura señalando con su dedo para mostrarle la forma.

-No, ves mal. Se forma un tazón de ramen-la corrigió mostrándole la formación.

-Claro que no… entonces ¿qué me dices de esas de allá?-preguntó señalando al otro lado.

-Es una taza más grande… con ramen-contestó de nuevo bastante simplón.

Sakura rió con ganas-Para ti todo es ramen- Sakura miró al cielo por un momento largo-Le di las gracias a Tsunade-san para cubrirnos por lo de hoy. Debió haber estado de nervios tratando se cuidarnos… por estar haciendo "eso".-dijo cohibida con mirada seria y cachetes rojos.

-¿Eso?-preguntó Naruto riendo aun mirando al cielo.- ¿Qué es "eso"?

-Pues eso es "eso"-contestó con un sonsonete de obviedad.

-Dímelo-dijo Naruto mirándola a su lado. Mantenía esa sonrisita que a Sakura la desesperaba en esos casos.

-Sólo si tú me dices con quien hiciste "eso" por primera vez. Eso yo aun no lo olvido-respondió haciendo un mohín de enojo.

-Fue con una doncella. Tenía unos diez años más que yo-respondió suelto y nada alarmado.

Sakura se levantó mirándolo absolutamente anonadada- ¿Qué?-preguntó Naruto mirándola.

-¿Cómo "qué"?... pues eso…

El rubio rió con ganas y tomándola por la cintura la colocó encima de él. Con caricias nada lascivas comenzó a acariciar sus muslos- Un hombre a veces es un animal… no es excusa. En su momento no me importó. Ahora sólo me importa lo que pienses tú. Eso fue hace muchos años.-la rosa lo miraba aun furiosa-Sakura-chan… tú eres mi esposa y me entregué a ti no sólo en alma sino en cuerpo. Muchos pueden prometer amor pero ser infieles. Yo no necesito eso, tú me das lo que necesito.

-Algún día te perdonaré-respondió sincera con un puchero de niña pequeña. Porque eso era aun.- Tú me dijiste que me amabas desde niño.

-Sí pero yo nunca he dicho que fuera perfecto. No espero que me comprendas Sakura-chan, pero sí que entiendas que eso nada tiene que ver con nosotros ahora y lo que estamos construyendo para el futuro. Cada uno tiene su pasado… incluso tú.

Sakura entonces vio la perfecta oportunidad para gastarle una mentirita blanca- Exactamente- respondió casi diciendo la palabra por sílabas. Fue lo único que hizo para que Naruto se enderezara quedando ella sobre él, sentada encima y cruzando las piernas alrededor de la cintura de su esposo.

-Pero lo importante es que yo te amo y tú me amas-dijo Sakura abrazándolo y dándole un beso rápido en los labios.

-Aja…-contestó con una seriedad nada de él-¿Tuviste… un novio o algo?-preguntó el rubio con una inseguridad tal que Sakura sólo rió zafándose del agarre de Naruto. Se levantó dispuesta a irse a dormir.

-Sakura-chan ¡en serio!-le gritó aun sentado. Ella sólo movió sus hombros a manera de pregunta.-Tú eres tonto. Sabes que has sido mi primero en todo y dices esas cosas. Nada normal en ti… Uzumaki Naruto-kun…

El hombre con marcas de zorro en sus mejillas se levantó con rapidez tomando a Sakura y botándola al piso junto a él.

-Te amo… ¿y tú?-preguntó sobre ella.

Sakura lo miró sonriendo y con malicia le respondió:

-Pregúntame de nuevo mañana.

FIN

¡TERMINÉ! OHH me amo. MUCHAS muchas gracias a todos los que se manifestaron con este fic. Esto fue de ustedes y lo seguirá siendo. Muchas gracias por el apoyo, por las palabras de afecto, por los ánimos.

Sandeces Random (como siempre, auspiciadas por mí):

-Tal vez haga una secuela de este fic. Algo de género cómico. No está entre mis proyectos inmediatos, pero lo mantendré como posibilidad si quieren. Así que ¡depende de ustedes!

-Ya estoy trabajando fuertemente en el nuevo fic (para los que preguntaban). Será para mayores de 18 y al parecer, promete bastante. Así que pendientes cuando lo suba.

-Para este ansiado momento, mis musas fueron: Ranma to Akane no Ballad (Full Orchestra Version), The world (.hack//SIGN), Planetarium (Hana Yori Dango- Dorama Japones), For you (Naruto Shipuudden), Last Kiss (GANTZ), The most beautiful song (Lunik), A Little of your time (Maroon 5), Wake up call (Maroon 5), Sailor Moon Carillion, Emerald green (.hack//Legend of twilight).

-El nombre del capítulo se titula "Ask me again tomorrow" que en español significa "Pregúntame de nuevo mañana"

-Este fic realmente lo había terminado hace AÑOS, pero lo había subido sólo en NaruSaku foros. Pero pues me dije: NO MAS PEREZA. Y lo subí todo de una vez xD. Si llegaste hasta acá, lector, qué pena por la demora ;)

Léxico:

Anata: Usado para cuando las mujeres les dicen "cariño" a sus amantes, esposos o pareja.

Shogi: Un juego de mesa japonés. Que vendría a ser el ajedrez versión oriental. Es el juego que Shikamaru solía jugar con Asuma =D y auspiciador directo para la muerte de Hidan.

-A: Sue-chan, Alu-chan, ANDRES-ZAIN, Marilyn, Mat, Kami-chan, nanda18, Hayden, Sakura ryu, Yuel, darcknaruto, Marina, Black_Cat, yuna-uchiha, Leonardo, Sakura_granger, Neko Boii, Paula-chaan, jaritza, Saga y a ti lector oculto. Les doy las gracias por tomarse unos minuticos de su vida para leer mis locuras. Sin ustedes… esto realmente no sería posible.

But you know… happiness can be found even in the darkest of times… if one only remembers to turn of the light

(Albus Dumbledore)

¡TRAVESURA REALIZADA!

Miyuki Uchiha

Escuchando: My life would suck without you- GLEE CAST – 'Cause we belong together now!!!!!!!!!!!!!!!!!!!