Naruto © Masashi Kishimoto

Capitulo 2 parte 7


Al presentarse en sus habitaciones solo se encontró con Hikaru.

- Hikaru ¿ha regresado Sakura?

- No mi señor. Estoy segura que ella y Yuki llegaran en cualquier momento. ¿Puedo ofrecerle algo? ¿le gustaría beber un poco de té?

- Hikaru regresare a mis habitaciones. Por favor dile a Sakura que la estaré esperando allí.

- Así lo hare mi señor. Mi señor… por favor espere –le detuvo –

- ¿Qué sucede?

- Hay algo que debo decirle. Sé que mi señora se molestara conmigo ya que me pidió que todo permaneciera en secreto… sin ser revelado. Claramente es una desobediencia de mi parte ir en contra de los deseos de mi señora, pero debo hablar. Aunque ella pierda su confianza en mí debo decírselo… usted debe saberlo.

- Dime pronto que ha sucedido –exigió al tiempo que recordaba que Sakura también le había dicho que debía decirle algo importante –

- La emperatriz siguió enviándole el tónico a mi señora…

- ¿Cómo dices? –pregunto al tiempo que la ira iba apoderándose de él –.

- Para que el permiso de salir del palacio le fuera concedido mi señora acepto la orden de la emperatriz. La emperatriz diciéndose estar preocupada por su salud comenzó a enviarle otro tónico. Le dijo que si no los bebía no podría dejar el palacio. Mi señora deseaba visitar al pueblo de Kaen para prestar sus servicios, pero la emperatriz no se lo permitiría. Incluso hizo todo lo que pudo porque jamás se nos concediera una audiencia con nuestro emperador. Aunque esta vez mi señora no dejo las cosas así. Fue con uno de los doctores quien nos ayudó a preparar una medicina que combatiría los efectos del tónico enviado por la emperatriz. Cada vez que iba a salir del palacio iba a la habitación de la emperatriz para beber frente a ella el tónico. Al partir Yuki-san ya nos esperaba con el té para contrarrestar los efectos. En realidad Yuki-san es hija del doctor Gensai, sabe mucho sobre herbolaria medicinal. Ella me asegura que aunque los efectos sean contrarrestados mi señora aún puede correr peligro de enfermar. Ahora que usted regreso la emperatriz no la ha mandado llamar y eso me tiene más tranquila. Aunque mi señora es capaz de defenderse… como su esposa se ha tomado muchas responsabilidades…ella desea ayudarlo en todo lo que pueda aunque tenga que sacrificar su salud. Por favor le pido que ya no la deje… si usted vuelve a marcharse temo que ella…ella…-Hikaru había comenzado a llorar, lo que hizo que el enojo de Sasuke aumentara. Aun así el pelinegro mantuvo la calma –.

- Hikaru te agradezco tu lealtad hacia Sakura… no te preocupes más. Yo mismo me encargare de que Sakura no tenga que pasar por esto de nuevo. No le digas que me has informado… tan pronto llegue acompáñale hasta mis habitaciones. Le estaré esperando –al decir esto se marcho de inmediato. La furia lo invadía, tanto que era capaz de ir a buscar a Iroha hasta sus habitaciones para ponerla en su lugar, pero no podía. Hacer un escándalo como ese no le sentaría bien al palacio. Debía hablar con ella discretamente y advertirle que si volvía a hacerlo no le quedaría más opción que decírselo a su hermano. Ahora ya sabía cómo era la verdadera Iroha. ¿Cómo era posible que hubiera pasado cientos de años amando a alguien tan mezquino? Una Iroha que ahora esperaba a su segundo hijo… jamás se lo perdonaría.

Mientras tomaba su baño nunca espero que Iroha se presentara sola en su habitación. Al verla de pie observándolo bañarse, la furia de nuevo lo invadió. No importándole que ella lo viera desnudo salió de su tina y camino hasta ella.

- No sabes cuánto te agradezco que hayas sido tu quien me buscara. Que tú sola hayas venido a mí…

- Sasuke… no he podido resistirlo más… debía verte… Itachi se ha ido a pasar la noche con una de sus concubinas… era mi oportunidad de verte sin que él lo supiera.

- ¿venias a verme porque me extrañabas? ¿O, por que no puedes soportar que haya ido con una de sus concubinas?

- Estas molesto por que le he dado herederos ¿cierto? Tienes toda la razón en estarlo… pero que pretendías que hiciera…Itachi… él no es como tú. Tú ya no tienes concubinas… las detestabas por eso te deshiciste de ellas. Jamás engendraste un hijo con ellas. En cambio tu hermano… pasa más tiempo con ellas que conmigo… tiene hijos con ellas… pero ninguno conmigo. ¿Acaso esperabas a que me quedara cruzada de brazos y viera al hijo de otra mujer convertirse en su heredero? Tenía que darle un hijo Sasuke… aunque esto significara que tú me odiaras… más nunca pensé que tu odio fuera tan grande.

- Te equivocas… que le des hijos o no… ya no me importa. ¿No te parece absurdo? Que a mí no me importe que le des hijos, pero que tu caigas tan bajo y trates de prevenir que mi esposa conciba… muy absurdo no lo crees. Incluso lo has hecho sin que yo esté aquí… porque carajos le has hecho beber ese maldito tónico. ¿Cómo podría quedar encinta? Yo estaba ausente del palacio ¿Qué necesidad tenías de hacerle eso? No te lo advertí antes de marcharme… que dejaras de hacer su vida difícil. Nunca antes había sentido las ganas de tomar tu cuello y apretarlo Iroha… nunca, pero créeme que hoy me estoy controlando para no hacerlo.

- No quiero… que jamás tenga tus hijos… porque si lo hace… significara que esta vez te perderé… y no Sasuke no puedo perderte…Sasuke tú me amas… no quiero vivir en un mundo donde no lo hagas…

- Iroha no te amo… aunque en el pasado quizás lo hice… me he dado cuenta que nunca fue un amor genuino…

- Sasuke eso no es verdad tú me amas… dijiste que siempre lo harías… lo prometiste…

- Esa promesa se la hice a una Iroha que nunca existió…

- Es por ella ¿cierto? es culpa de ella…Sasuke no tú no puedes amarla… por favor dime que no la amas…

- Claro que no la amo –Sasuke nunca imagino que al decir esto Sakura estaría detrás de la puerta apunto de tocar. Al escucharlo decir esto su mano que se dirigía a deslizar la puerta corrediza comenzó a temblar. Dándose la media vuelta comenzó a caminar para alejarse de allí – ¿Cómo podría amarla? Si ni siquiera hemos tenido el tiempo de estar juntos. No he tenido la oportunidad de amarla como ella lo merece. Pero ahora que he regresado créeme que eso cambiara. Quizás no la ame… no estos momentos. Pero estoy seguro que un día lo hare…y ese amor será tan grande Iroha que comparado a lo que una vez sentí por ti opacara tu esencia… y será como si nunca hubieses estado en mi corazón. No será ni siquiera un recuerdo que valga la pena recordar en esta eternidad.

- Sasuke tú no puedes decirme esto… no puedo perderte… -le pidió suplicante mientras se acercaba hasta él – Sasuke tú me amas –le dijo al ponerse de puntillas para besarlo. El pelinegro no la rechazo, pues temía que al hacerlo sus manos la empujarían tan fuerte que lastimarían al bebe que llevaba en su vientre. Por su parte se dejó besar, reflexionando en la nada que sentía en su interior. Muchas veces le había besado… en incontables ocasiones… pero ya no sentía nada. Ahora lo comprobaba una vez más. Ya no la amaba… sus besos no le provocaban nada.

- Sasuke no puedes dejar de amarme tu –la sonrisa de Iroha pronto enmarco su rostro. La vileza con la que había curvado sus labios, hizo que Sasuke se volviera sobre su hombro. Allí estaba Sakura, viéndolos a ambos con severidad. Sus ojos esmeraldas habían perdido todo brillo. Siendo inundados por un coraje inextinguible.

- Veo que lo has descubierto mi querida Sakura…siento mucho que te hayas enterado de esta manera –.

- Esta es la persona que decías conocer ¿cierto? a quien le gusta mirar a la luna y hacerle peticiones egoístas –se dirigió al pelinegro y luego a la emperatriz –Ahora entiendo por qué su majestad se ha ensañado tanto conmigo. Debí notarlo antes… -contesto la pelirrosa con la voz fría. Se había marchado al escucharlo decir que no la amaba, pero había decidido que en vez de huir afrontaría la situación. Solo por eso había regresado.

- Ahora ya sabes dónde está tu lugar…

- Debió ser mucha la inseguridad que sintió al yo convertirme en la esposa del príncipe… el hermano de su esposo nuestro emperador. Que más si no la inseguridad y sus celos la harían actuar de esta forma. Supongo que verme tener sus hijos hubiera sido lo que más le causaría dolor. Por eso me ha dañado tanto… vaya estupidez una emperatriz tan insegura como usted no debería ocupar ese trono. Qué clase de apoyo podría brindarle a nuestro señor… de pronto le he perdido algo de respeto.

- No te atrevas a hablarme así… es una insolencia… aprende tu lugar querida. No te permitiré que vuelvas a dirigirte a mí con tales faltas de respeto. Siempre debes dirigirte a mí con respeto… entiendes.

- No sé si pueda cumplir esa promesa majestad. Pero hay una que si… le prometo que compondré música y canciones para celebrar su aniversario con el emperador… canciones que nunca será capaz de escuchar en otro lado…prometo que será un día que jamás olvidara… nadie nunca olvidara ese día. –le amenazo Sakura tras darse la vuelta y abandonar las habitaciones –.

- Sasuke como puedes permitirle que me hable así…

- Acaba de ver a su esposo completamente desnudo y besado por otra mujer… es normal que haya reaccionado de esa manera ¿no crees? Que ella te ofenda o se dirija a ti sin respeto francamente no mi importa…puede dirigirse a ti de la forma que más le parezca conveniente.-al decir esto se vistió a prisas y fue en busca de su esposa. No pensaba darle muchas explicaciones, pues no las creía necesarias. Aunque si pensaba dejarle en claro que para él la emperatriz no era nadie. Justo cuando llegaba a sus habitaciones la encontró en el puente que conducía a ellas – pensaba encontrarte en tu habitación –.

- Y yo creí que era más conveniente esperarte aquí…ya que a partir de hoy te prohíbo que pongas pie en mis habitaciones.

- Sakura… me gustaría que me escucharas…

- Ahora entiendo por qué ese corazón de jade se rehúsa a cambiar de color… no puedo evitar sentir decepción …

- Sakura yo…

- No importa lo que digas Sasuke no cambiare de opinión. Puede ser que lo que haya escuchado o visto…que lo haya malinterpretado ya que no escuche toda tu conversación… hay algo que no puedo perdonarte… sé que nuestro matrimonio nunca fue otra cosa más que una alianza. Al llegar a estas tierras siempre entendí mi posición… soy tu esposa eso es todo. Puedo vivir con eso… puedo vivir sin que tú me ames… puedo aceptarlo y vivir así… sin amor… por el bien de nuestros países. No es nada difícil… pero no puedo perdonarte…no puedo perdonar que en ti lleves sentimientos por la emperatriz… eso no puedo hacerlo… si hubiera sido otra mujer… si tuvieras alguna concubina… hubiera podido vivir con ello… pero no si esos sentimientos son por ella… no importa sin son intensos o efímeros… esos sentimientos que llevas… pero al ser por ella… no puedo perdonarlo.

- Sakura… todo lo que te he dicho sobre ser felices… ¿no crees en mi palabra?

- Esta ya no es una situación de creer o no… esta es una situación donde yo escojo no verte ni escucharte…independientemente de lo que sea verdad o no…he escogido alejarme de ti y no verte… así que respeta mi decisión. No deseo verte…no por un tiempo. Nunca antes había sido capaz de detestar a alguien pero gracias a ella he experimentado ese sentimiento por primera vez cuando llegue a este país…no me pidas que te acepte… a ti que claramente la has tenido en tu corazón. – al decir esto último se retiró dejando a Sasuke sin habla y en medio del puente. Ella había sido clara no le importaba si sus sentimientos eran fuertes o ya estaban desapareciendo… simplemente no podía perdonarle que una vez hubiera tenido sentimientos por alguien que podía llegar a ser tan ruin. Se marchó sin ir a buscarle. La dejaría tomarse su tiempo. Al regresar a su habitación Iroha aún seguía allí.

- ¿se ha molestado contigo?

- Iroha márchate …o tendré

- Me amenazaras con contárselo a tu hermano –le pregunto desafiante –

- No… esa jamás podría ser una amenaza… siento infórmate Iroha… pero Itachi siempre ha sabido y conocido nuestra historia –ante tal revelación Iroha se quedó sin habla. Se dio la media vuelta y se marchó. Por su parte el pelinegro se recostó sobre su cama. Pensando que lo mejor sería que dejara que Sakura estuviera sola un tiempo… quizás pronto vería con claridad y recordaría la sinceridad de sus palabras. Sabía bien que ella le creía, pero había decidido alejarse porque estaba herida. Si esperaba un tiempo ella seguramente pensaría bien las cosas y se daría cuenta que su amor por la emperatriz se había extinguido por completo. Le daría todo el tiempo que necesitase si eso la hacía volver a él.

A pesar de intentar darle su tiempo no podía evitar ir a visitarla con frecuencia. Pero Hikaru siempre salía y se disculpaba, informándole que Sakura no deseaba verlo y que además se encontraba ocupada componiendo y ensayando la música que se presentaría el día del festival. Esta última vez había ido sabiendo que no le vería, pero esta vez deseaba hablar con Hikaru.

- Hikaru mi hermano y yo nos ausentaremos por unos días. Iremos a supervisar como se han implementado las defensas en las distintas fronteras… uno de mis sirvientes estará al pendiente de ustedes. Si la emperatriz se acerca a tu señora con la intención de dañarla debes hacérmelo saber. Ve a mis habitaciones y pídele a Sojiro que me lo notifique. Regresare de inmediato si algo se presenta.

- Si mi señor… se lo agradezco…

- Una última cosa ¿Cómo se encuentra ella?

- Actúa como si todo estuviera bien mi señor… pero en su mirada puedo darme cuenta que algo la mortifica. Además… hace unos días recibió una carta de uno de sus parientes… desde ese día se sumió aún más en una aparente tristeza.

- Hikaru te prometo que hare a tu senora feliz… pero por lo pronto no me queda nada más que esperar a que ella se acerque a mi… no le quitare su espacio… ya no. –

- Le has avisado a tu esposa que nos ausentaremos unos días –le pregunto su hermano mientras cabalgaban lado a lado –.

- Si… ya lo sabe.

- Imagino que no le dijiste que también visitaríamos a un shaman del cielo medio ¿cierto?

- No ella no sabe… aun no le he dicho lo que sucedió… pero que puedo decirle si yo ni siquiera sé que fue lo que hicieron conmigo.

- Sasuke has empezado a quererle ¿cierto? me doy cuenta porque al hablar de ella tu mirada se ausenta…

- Aun no estoy seguro de lo que siento… pero al menos no siento conflicto alguno al encontrarme en esta incierta situación.

- Me da gusto escucharlo…

- ¿Crees que ese shaman pueda decirnos que hicieron conmigo?

- No lo sé Sasuke… pero con todo mi corazón espero que si…


Hikaru se encontraba preparando los kimonos que su Sakura vestiría el día del festival cuando de pronto se vio interrumpida por la escolta personal de la emperatriz. Mientras luchaba para soltarse de su agarre, saco una perla que Sakura le había obsequiado unos días atrás. Yuki tenía una también. Como pudo comenzó a hablarle a la perla relatándole lo que sucedía mientras era encerrada en una celda. La perla permanecía inmóvil junto a ella alejándose finalmente cuando Hikaru hablo –.

- Rápido ve a donde Hime-sama… o con Yuki-san

- ¡Sakura-sama! mi señora Hikaru ella ha enviado un mensaje. –al escucharlo el rostro de Sakura se tensó –.

- Lo siento Irie-kun debo despedirme… recuerda lo que te dije… te estaré esperando.

- Sakura-sama…Hikaru-san dice que serán 10 azotes.

- Escúchame bien Yuki-chan. Debes hacer lo que te diré a continuación. Presta atención… tienes que hacerlo tal cual ¿me entiendes?

- Si, Sakura-sama te explicare el resto en el camino… estaba preparada para enfrentarme a ella… sabía que un día de estos algo así sucedería.


Yuki-chan observaba horrorizada cada vez que el verdugo azotaba en la blanca espalda. Al llegar el azote número diez un suspiro salió de su pecho, pero al ver que el verdugo azotaba de nuevo, comenzó a llorar. El castigo finalmente termino al dar 15 azotes. Yuki corrió hasta el cuerpo tendido y lo cubrió con una manta, le ayudo aponerse de pie, pero este colapso.

- Hikaru pronto ayúdame a cargarla.

- Sakura-sama –lloro su dama de compañía –Sakura-sama ¿Cómo ha podido hacer esto? Sabía que la emperatriz no me dejaría en libertad solo porque si –Al recostarla sobre la cama Sakura recobro el conocimiento. –mi señora como pudo hacer esto…

- Hikaru podría hacer esto y más por ti… tu… sin ti mi vida en este lugar pudo ser insignificante… pero contigo a mi lado pude sobrellevar los días –expreso tomando a su dama de compañía de sus mejillas con mucho afecto –.

- Mi señora… esto nunca me lo perdonare… le debo mucho. Mi vida siempre será suya.

- Gracias Hikaru.

- Señora tan pronto la curemos enviare noticias al señor Sasuke.

- No Hikaru… no se lo digas…

- Pero mi señora… hoy en la mañana Sasuke-sama me ha pedido que le informe si algo como esto sucedía.

- Hikaru hice un trato con la emperatriz. Aunque la deteste le di mi palabra. Además Sasuke tiene muchas cosas en su mente. Y yo… yo debo recuperarme para el festival…

- Mi señora por lo menos entonces iré por un médico…

- No Hikaru tú y Yuki tendrán que curarme… sin que nadie más se entere.

Después de que se quedara dormida Yuki y Hikaru la dejaron descansar y fueron a la cocina a preparar algo de comer para cuando despertara.

- ¿Hikaru te dijo algo la emperatriz al dejarte ir?

- Al liberarme me ordeno que me presentara en la plaza de castigos. Me dijo que debía recoger a alguien allí…en un principio no entendía que sucedía pero al verte sollozando lo supe al instante... que mi señora… ella

- Incluso fue capaz de ocultar su cabello para que nadie lo notara…¿Crees que deberíamos avisarle a Sasuke-sama?

- En verdad quiero hacerlo, pero Sakura-sama no quiere que lo sepa. No puedo desafiarla y me nos ahora que ha usado su vida para protegerme. Con gusto hubiera recibido 100 azotes en lugar de nuestra señora, pero ella es demasiado noble. ¿Cómo puede hacer eso por una simple dama de compañía? Nunca me lo perdonare… ven Yuki-chan terminemos de bordar los kimonos que nuestra señora utilizara. También debemos decorar los abanicos para el festival.

- También debes ensayar las canciones que cantaras… Hikaru todas esas canciones… la letra es demasiado triste. Estoy segura que a todos los tomara por sorpresa. Seguramente nuestro señor Sasuke-sama podrá ver lo mucho que nuestra señora lo ama.

- Precisamente porque lo ama es que nuestra señora… Sakura-sama…

- ¿crees que también nuestro señor también le ame?

- Es difícil saberlo, pero quiero creer que lo hace. Aunque quizás aún no lo sabe. O aun no lo entiende del todo. Quizás se deba a que por mucho tiempo amo a la emperatriz.

- Esa maldita mujer…

- Yuki-chan aunque sea tan ruin no deja de ser nuestra emperatriz. Debemos respetar su nobleza.

- A Sakura-sama… le debe gustar mucho tu voz. Te ha permitido que cantes cuatro de sus canciones. Yo solo cantare una… y peor aún para la emperatriz. Me pregunto por qué Sakura-sama solo cantara tres de ellas.

- Tal vez no cante muchas, pero al menos tocara muchísimas… y estará acompañada por los músicos de la corte. Tristes o no todos serán cautivados por ella. Después del festival… será una lástima…

- Lo sé –asintió Yuki – pero incluso yo estoy dispuesta a seguirla.

- A donde quiera que ella vaya … le seguiré.

- Nuestro Sasuke-sama el sufrirá mucho no lo crees…

- Si la ama lo más seguro es que así sea… si no es así… por supuesto que no sufrirá.


- Mi señora ya están todos sentados junto a los emperadores. Toda la corte se ha presentado. Los nobles y los ciudadanos también. Incluso la familia de Irie-kun se encuentra aquí. Usted cerrara el festival… después de la danza de las mil llamas, seguirá la historia de cómo se fundó el país del fuego. Al final de ese acto comenzaremos nosotros. Mi señora si le puso agua a las flores del altar para Akari-san ¿verdad?

- Si Hikaru no me olvide.

- Su kimono… en verdad se ve muy hermosa.

- Gracias Hikaru.


Cliche de novelas historicas la emperatriz siempre quiere hacerle cosas malas a la prota... no podia faltar aqui...

Sasuke siempre tan poco comunicativo... y escondiendo cosas... aunque no es el unico en la historia.