¡ATENCIÓN!: Capítulo extremamente cursi pero que necesitaba escribir (?) No, pero realmente es cursi x'DDDDDDDDDDDDDDDDDD Aún así, espero que disfrutéis leyéndolo tanto como yo disfruté escribiéndolo *_*)/
En realidad, Nezumi sí que entendía lo que le quería hacer ver ese albino atolondrado que vivía con él desde hace poco tiempo. Le había estado observando por cuatro años y le conocía bastante bien. Siempre le fascinaban sus simples acciones, todo lo que hacía le fascinaba. También notaba cuando simplemente se quedaba mirando el vacío, pensando y suspirando su nombre. Nunca llegó a acostumbrarse a los suspiros acompañados por el susurro dulce de "Nezumi..." de Sion. Siempre le cogían desprevenido y hacían que su corazón retumbase en sus costillas de puro nerviosismo. ¿Por qué un chico al que solo había visto una vez cuando tenía doce años le causaba sensaciones tan violentas a él, que supuestamente no mostraba sus emociones?
Y en ese momento, con el peliblanco que hacía que se pusiera nervioso aferrado delicadamente a su tenso cuerpo, solo podía pensar en lo evidente que habían sido los sentimientos de los dos. Por parte de Sion era más obvio, pues simplemente decía lo que pensaba y lo repetía hasta la saciedad, pero Nezumi era diferente. Él se calló todos sus sentimientos, intentando negárselo a él mismo; intentando borrar todos esos sueños que tenía continuamente con el peliblanco, imaginando que estaba entre sus brazos.
-Entonces... -Las palabras de Sion hicieron que Nezumi le volviera a prestar atención y echara lejos esos recuerdos que intentaba suprimir. Aunque esos sueños ahora se estaban haciendo realidad, pues Sion no pensaba soltarse ni alejarse ni un milímetro de la rata hasta que escuchase una respuesta convincente, que le satisfaciera.- ¿Entiendes que te amo?
-No sé a qué te refieres. -Contestó Nezumi, reacio a dejarse llevar por las emociones que tanto tiempo llevaba suprimiendo con esfuerzo. Esas secas palabras de la rata hicieron que Sion pusiera los ojos en blanco y suspirara pesadamente, pero no dejó escapar a su presa de entre sus brazos.- ¿Acaso sabes lo que significa amar?
-He leído que el amor es un sentimiento que hace que quieras estar con esa persona, quererla, desearla y...
-¡Eso no sale en los estúpidos libros de donde has obtenido tus conocimientos! -Exclamó repentinamente Nezumi, sorprendiendo a Sion, el cual, asustado, se quedó observando a la rata con los ojos más abiertos de lo normal.- Realmente tú no me amas, solo crees que me amas. Solo porque tienes algunos síntomas... Qué mierda, el amor no es como una enfermedad.
-P-pero... ¿Acaso tú sabes lo que se siente cuando amas a alguien? -Preguntó aún temeroso Sion, pero con una soprendente determinación en su voz.
-¡Claro que lo sé, idiota! ¿¡Sino por qué te iba a traer aquí conmigo y te iba a proteger a costa de mi propia vida!
Al darse cuenta de lo que acababa de confesar, la rata se mordió el labio con fuerza, evitando no seguir hablando. Sion empezó a aflojar el abrazo que presionaba a Nezumi y ladeó la cabeza mientras procesaba las confusas palabras del mayor. A medida que iba entendiendo lo que esas palabras significaban la sonrisa del peliblanco se iba ensanchando más y un dulce carmesí empezó a aparecer en sus níveas mejillas. Nezumi ni siquiera se dio cuenta de ello, solo se dio cuenta de cuando Sion se tapaba el rostro con sus manos y empezaba a sollozar como un niño pequeño.
-¿Pero qué...? -La rata se preocupó por la extraña reacción del chico. Nunca pensó que sus sentimientos le iban a disgustar tantísimo. Pero cuando logró que Sion dejase de ocultar su rostro y vio la gran sonrisa que este tenía dibujada en el rostro, entendió que el menor lloraba por la emoción.- Estúpido Sion...
-Lo siento. -El peliblanco sorbió los mocos y se limpió las lágrimas que le caían por las mejillas con sus puños.- Ha sido un acto reflejo.
-Acto reflejo... Sí, claro... -Nezumi sonrió y puso una mano sobre la cabeza de Sion, el cual levantó la vista para mirar los ojos que le maravillaban. La rata habló de nuevo, con un tono pícaro.- ¿Sabes? Tengo la sensación de que hemos dejado algo a medias...
-... -Sion parpadeó mirando la pícara expresión de la rata y después alzó un dedo, sabiendo -o eso creía él- a lo que se refería su compañero.- ¡Es verdad! ¡No hemos cenado!
-¡Serás idiota, Sion! -Los ojos de Nezumi se pusieron en blanco durante una fracción de segundo y bufó. Con un rápido movimiento, Sion ya volvía a estar debajo suyo, completamente tumbado en la estrecha cama.- Sabes perfectamente a qué me refiero. Esta vez será definitiva.
