Que tal.. Que tal... que tal... Soy yo nuevamente, trayéndoles la continuación... un poco diferente pero la sesera no me dio para mas... aun así espero que la disfruten y se sorprendan aunque sea un poquito.
Ya se que tarde... no es tan fácil pensar una historia cuando tienes encima a un montón de gente pidiéndote trabajos y haciendo cambios en tu casa.
Disfruten de su lectura.
Todos los derechos de los personajes son de J. K. Rowling, lo mio es la historia.
Capítulo 9.- Torbellino de sentimientos.
Todo el día había estado esperando en el bosque prohibido, completamente invisible y sin moverse, solo mirando el castillo y respirando lentamente. No sería la primera vez que pasaba un día sin mover un musculo y hacía mucho tiempo que Hedwing se había ido por lo que simplemente hacia planes con su mente haciéndose preguntas. ¿Qué pasaría si Hermione le conseguía la información?, ¿Qué pasaría si no la conseguía? y ¿Regresaría antes del anochecer o se aventuraría nuevamente en la madrugada?
Cerca de primera clase aparecido Hagrid por su puerta estirándose y resoplando, aunque no era el mismo se veía muy decaído, su sonrisa era algo torcida y veía a 20 años mayor de lo que en realidad era. El semi-gigante bostezo y se encamino al castillo, seguramente para dar algún informe a Dumbledore o simplemente para pasearse por los terrenos.
Escuchaba los murmullos por todos lados, voces, risas e inclusos explosiones. Todos y cada uno de esos sonidos le recordaban las pláticas con sus compañeros, las miles de veces que se rió, los problemas, acertijos he incluso los pleitos que sorteaba todos los días. Nada de eso importaba ya. No regresaría a las vidas de sus amigos y solo le quedaba esperar un poco más para largarse de ahí, para siempre.
Pasaron horas Hasta que el sol se empezó a esconder en el horizonte, pensando en todo lo que le había pasado y sintiéndose infeliz, pero él sabía que un existía una partida en la que no se tuviera que arriesgar para vencer. Se estiro, pues su cuerpo se encontraba ya engarrotado, ahí fue que vio como una mancha azul eléctrico se le acercaba rápidamente.
La luz del día comenzaba a tornarse naranja mientras aquella forma azul se paraba frente a él.
-¿No te has movido de un centímetro?- Pregunto la voz de Hermione.
-Dijiste que regresarías y que esperara-contesto desvaneciendo el hechizo desilucionador y sonriendo un poco.
-Pero no precisamente sin mover un musculo-dijo Hermione quitándose la capa y con una sonrisa que hizo suspirar a Harry.
-Si bien, creo que exagere un poco. Solo un poco- dijo Harry rápidamente.
Hermione levanto la ceja y cruzo sus brazos. Harry simplemente permaneció de pie mientras miraba que su ex-amiga de verdad estaba enojada.
-Con respecto a la información que me pediste…Estas jugando conmigo ¿Verdad?-dijo Hermione con un tono de enfado.
-No-contesto Harry firmemente- ¿Por qué lo dices?-
-Las reliquias de la muerte-dijo Sacando un libro mostrando el título "Los cuentos de beedle el bardo"- Son cuentos para niños-
-¿Qué?- dijo Harry de verdad confundido pero ella simplemente le ponía con fuerza el libro en el pecho, el reacciono tomándolo pero en ese momento sus manos se tocaron, una imagen apareció en su mente. Era Hermione y el… no su ser de ahora si no en su primer año justo antes de que todo se saliera de control, estaban solos sentados en la biblioteca y ambos se veían discretamente y se daban sonrisas. Tan pronto apareció regreso a la normalidad, Hermione aparto su mano como si hubiera tocado Hierro al rojo vivo.
-¿Qué fue eso?-pregunto mientas veía a Harry con desconfianza.
-¿De qué hablas?-mintió Harry.
Hermione lo vio con el ceño fruncido y con los labios apretados. El no pudo aguantar esa mirada de reproche y enojo, abrió el libro y lo hojeo hasta llego un título y como Hermione decía tenía razón, era un cuento.
-Ya veo-dijo Harry ojeando rápidamente el cuento.- ¿Puedo quedarme el libro?-
-No-dijo Hermione decidida mientras ponía los brazos en las caderas-Tengo que entregarlo el viernes-
-Bien-dijo Harry guardándolo dentro de la gabardina.
-¿Oye?-dijo Hermione más enojada.- Regre…-
-Te lo enviare con Hedwing antes del viernes-dijo Harry mientras vía como Hermione sostenía otro libro, estiro la mano pero Hermione se apartó.- Supongo que ese es el que habla de los Horrocrux-
Hermione pareció asqueada y furiosa.
-¿Para qué lo quieres?-pregunto con odio en su voz- ¿Sabes que son estas cosas?-
-Objetos asquerosos y horribles. Tom Riddle los creo-fue lo único que dijo Harry mientras Hermione dejaba caer el libro y ponía cara de Horror.
-¿Los… los creo?-dijo Hermione llevándose las manos a la boca y soltando un grito.
Harry espero unos segundos y suspiro.
-Sí, los creo. Necesito saber cómo destruirlos y como le afectan-dijo Harry agachándose a recoger el libro. Sin en cambio se desplazó por el suelo, floto, y regreso de nuevo a las manos de Hermione.
-Nadie debería tener esta información… es magia negra muy oscura-dijo Hermione retrocediendo.
Harry la vio y sonrió.
-Tienes razón-Contesto acercándose un poco- Solo dime como destruirlos y haré el resto-
Hermione se acomodó el pelo y suspiro.
-¿Sabes lo que tuve que hacer para conseguir este libro?-pregunto Hermione exasperada.- No lo he leído todo, solamente leí un poco y me repugno-
-Entonces déjame leerlo e inmediatamente te lo regreso-dijo Harry estirando la mano.
-No-dijo Hermione retirándose y mirándole feo.
-¿Qué es lo que te preocupa?-le pregunto mientras se rascaba la nuca.
-El que lo ocupes para el mal y no para eliminar a Voldemort. ¿Cómo sé que no crearas un Horrocrux o algo así?-pregunto Hermione medio enojada.
-¿Quieres un juramento inquebrantable?-pregunto Harry poniéndose enfrente de ella y extendiendo la mano derecha.
El tiempo siguiente Hermione observo su brazo mientras simplemente el corazón de Harry era acelerado, en aparte deseaba que ella confiara en el, por otra deseaba tocar nuevamente a su ex-amiga.
-No es necesario… creo que podría… si… tal vez…solo esta vez, ok- dijo Hermione dudando, algo inusual en ella.-Confiare en ti, pero si me mientes…te encontrara y me las pagaras-
-Por supuesto-contesto Harry.
Hermione extendió el brazo con el viejo libro, era feo, mugrosos y parecía lleno de cosas asquerosas.
-Leí un poco de lo que dice… y creo que son cosas que no se pueden destruir tan fácil… necesitaría una magia muy poderosa o algo que no se pueda resistir … como veneno de basilisco-Dijo Hermione tranquilamente.
Harry nuevamente guardo el libro en su gabardina y miro a Hermione, se mordía el labio y se mecía hacia delante.
-Gracias por todo-dijo Harry realmente quería seguir un rato más con ella pero era difícil verla y no decir todo lo que le venía a la cabeza.
-Solo elimina a Voldemort-dijo Hermione con determinación en sus ojos, pero su voz denotaba un tono de temor.
-¿Tienes miedo?-pregunto Harry por reflejo, cuatro años conociendo a Hermione lo habían hecho saber cuándo tenia temores.
-Si… aunque no sé por qué-dijo Hermione con la voz cortada- Te conocí ayer pero… pero…tengo miedo de que te pase lo mismo que a Harry-
-¿Por qué?-
-Yo que se…-dijo Hermione un poco molesta- Bueno… últimamente… hoy precisamente hable con un amigo llamado Ronald, me explico por qué se alejó de mi cuando Harry murió…no creo que podamos ser tan amigos como antes y aunque de verdad quiero intentarlo, sé que siempre dentro de mí se lo reprochare. Sin en cambio te conocí hoy… de alguna forma quiero conocerte mejor, hablar contigo y… creo que deseo de alguna forma ser tu amiga-
Harry no podía hablar un nudo en su garganta se lo impedía, simplemente se acercó y sonrió, no savia si ella podía ver que sonreía pero por la sonrisa que invadió su cara supo que si podía.
-Yo también quisiera ser tu amigo- dijo Harry alzando la mano lentamente, Hermione no se movió y con la contra parte de la palma acaricio la suave piel de aquella chica.
Nuevamente apareció una imagen en su mente, era él y Hermione en la sala común de Gryffindor ambos sentados delante de la chimenea esperando a que Ron regresara de alimentar a Norberto, ambos parecían muy callados solamente había una razón para eso. Sus manos estaban entrelazadas mientras leían cómodamente el libro reglamentario de Hechizos de primer curso. Harry dio un vistazo a Hermione que sonreía y después de unos segundos se dio cuenta que Harry lo veía, sus ojos se encontraron y ambos se ruborizaron.
Harry no había quitado la mano de la mejilla de Hermione y ella lo miraba con los mismos ojos de espanto y curiosidad.
-Esta vez sí que lo viste-dijo Hermione tomando su mano, la suave piel le hizo cosquillas mientras que su amiga inspeccionaba su mano.- ¿Cómo?-
-No sé-dijo Harry rápidamente. Hermione volvió a colocar su mano en la mejilla pero nada paso, continuo haciéndolo hasta que simplemente pareció molesta. Soltó su mano bruscamente, gruño y se acercó al árbol más secano y se apoyo contra el tronco. Los minutos pasaron mientras Hermione suspiraba y por un solo minuto parecía estar a punto de llorar.
-Es uno de los mejores recuerdos que tengo con Harry-dijo Hermione.
-Ya veo-dijo Harry sabiendo que también era uno de sus mejores recuerdos.
-Aun duele mucho recordar-continuo Hermione con voz queda.- ¿Por qué crees que pase?-
-No tengo idea-contesto Harry, acercándose un poco- Lamento todo lo has pasado, quisiera quitarte todo tu dolor. No tengas miedo ni tristeza, pues todo irá bien, deacuerdo.-
-¿Cómo lo sabes?-pregunto Hermione con la voz más tranquila.
Harry se acercó y le coloco una mano en el hombro. Esperaba que una imagen apareciera pero nada paso.
-No permitiré que muera más gente. Acabare con Voldemort y traeré la paz.-dijo mientras Hermione suspiraba.- Ahora debo irme…-
-Nunca…-dijo Hermione rápidamente…-Nunca me digas adiós, por favor. No soporto que se despidan-
-Entonces no lo dire-dijo Harry rápidamente-pero me marcho a buscar lo que se necesita para eliminar a Voldemort-
-Nuestros caminos se separan ahora, ¿no?-dijo Hermione al parecer un poco triste.
-Me alejo de ti… de aquí para acabar con ese estúpido-dijo Harry sonriéndo.
-¿Dónde te puedo encontrar si no regresas?-pregunto Hermione algo impaciente.
-Aquí-dijo Harry poniendo su palma en su corazón de Hermione.- Siempre estare ahi y tambien aqui- continuo esta vez poniendo su mano en su frente.
Un shock eléctrico recorrió a ambos y por un segundo al calor invadió sus cuerpos.
-Regresa al castillo y encuentra un camino que te haga feliz-dijo Harry con dolor en su pecho.
-Vigilare el mapa, por si acaso-dijo Hermione sonriendo un y pareciendo decidida.-Esperare a que regreses-
-ok… ponte la capa y ve con tus amigos-dijo Harry igual de decidido.
Hermione gruño, pero aun así se puso la capa y le agito la mano antes de regresar por donde había llegado, subiendo la colina lentamente e incluso a Harry le pareció que se giraba un par de veces.
En ese momento se dio cuenta que había pasado muchas cosas realmente inquietantes ¿Qué habían sido esos recuerdos? ¿Por qué aunque no se habían visto en muchos meses, parecía tener una conexión? ¿Qué significaba que Hermione dejara a un desconocido estar tan cerca? Se quedó viendo el castillo durante unos minutos, un último vistazo antes de que marcharse, tantos recuerdos y tantas cosas que le querían hacer quedarse que el simple hecho de pensar en irse le causaba un gran dolor.
Tenía esa y muchas más dudas, pero simplemente decidió resolverlas en el viaje.
Comenzó a caminar hacia la caverna que había hecho Hedwing, no quedaba muy lejos pero si lo suficientemente apartado para no se notado por nadie, a solo unos 15 minutos de ahí y cuando estaba a punto de llegar escucho pasos apresurados y carreras por el bosque, ramitas y hojas secar rompiéndose bajo el peso de muchas personas. Y antes de que se diera cuenta estaba rodeado de muchas personas, casi una docena, todos con la varita levantando y apuntándole.
-¿Quién eres?, ¿Cuáles son tus intenciones?-pregunto un sujeto alto con cabello negro y nariz ganchuda.
-No les importa quién soy y no se preocupen ya voy de salida-dijo Harry tranquilamente pero con voz fuerte.
-¿Quién eres? Y ¿Cuáles son tus intenciones?-dijo nuevamente esta vez mucho más fuerte.
- Vamos chicos, programe una cita con dos viejos amigos y si no les importa quisiera no llegar tarde-dijo Harry levantando la mano.
Unos pasos más apresurados surgieron de la oscuridad, las pisadas no eran fuertes parecía flotar. Su magia de aquel sujeto era fuerte, poderosa y atemorizante. La reconocía pero parecía mucho más a la de Voldemort de lo que sentía.
-Buenas noches. Sabía que es de mala educación presentarse a algún lugar sin saludar como es debido-dijo la voz de Albus Dumbledore, un hombre alto, delgado, muy anciano, con el pelo y la barba tan largos que los podía sujetar con el cinturón. Llevaba su túnica larga color violeta, barría el suelo lleno de hojas y sus botas de tacón parecían mucho más ligeras. Esos ojos azules y claros que tenían un poco de verde casi pegado al final del iris, demostraban una alta inteligencia y por muy loco que le pareciera a Harry casi podía ver la maldad. Después de un año completo viendo la maldad de los ojos de Voldemort podía verla en casi cual par de ojos que lo miraran directamente. ¿Que significaba esa maldad en Dumbledore?
-Profesor Dumbledore-dijo Harry tranquilamente- dígale a todos estos… aurores que bajen sus varitas y me dejen ir o…-
-¿O qué?-dijo Dumbledore con voz de abuelo.
-Todos saldrán muy lastimados-termino Harry.- Créame no me quiere hacer enfadar-
-Bien, muy bien. Solo necesito que digas quien eres y cuál es tu intención-continuo Dumbledore con las manos estando muy cerca de su túnica. Una de ella estaba negra y extrañamente marchitada casi pútrida, como si recién la hubieran quemado y solo quedara un viejo carbón.
Harry se comenzó a reír mientras sentía una sensación de tranquilidad, si lo que querían era pelea, él podría fácilmente librarse de todos ellos.
-Parece que ha envejecido mucho -dijo Harry sonriendo malévolamente- No creí que usted cayera en un maleficio tan fácilmente. ¿Fue Voldemort? Pobre Tom nunca le sale nada bien, da pena, a veces-
Dumbledore seguía apacible como si estuviera en una reunión con unos amigos del colegio, pero por su magia sentía su irritación, enojo, frustración y claramente su instinto asesino.
-Así que estas del lado de Voldemort-dijo Dumbledore con tono afligido, como si de verdad estuviera triste.
-Yo no estoy del lado de nadie. No estoy a favor de Tom y mucho menos del suyo, lo único que quiero es terminar con el miedo y la destrucción que impondrá-dijo Harry tranquilamente- Quiero eliminar la tiranía que cualquiera quiera ejercer sobre todos nosotros-
-¿Para qué viniste a Hogwarts?-pregunto Dumbledore su tono de abuelo le hacía parecer calmado, pero notaba cierto odio en su voz.
-Acaso uno no puede pasear en el bosque prohibido por un rato, ¿es un crimen? Le prometo que cumpliré mi castigo después- dijo Harry- Ahora tengo unos amigos que ver, cosas que hacer, personas que interrogar. ADIOS-
Todos alzaron su varita, pero Harry ya había dado unos pasos de su sitio estaba enfrente del auror más cercano al cual le propino una patada en las rodillas, gimió de dolor y callo. Todos volvieron a apuntar y antes de que supieran que pasaba levanto al Auror, cubriendo su cuerpo con el del caído y media docena de hechizos golpearon al cuerpo que quedo inerte mientras que Dumbledore se colocara a sus espaldas. Harry salto hacia la izquierda mientras una explosión hacia saltar tierra y humo por todos lados.
-Valla parece que la diplomacia no sirve nunca-dijo Harry con una sonrisa melévola.- Supongo que es buena oportunidad de usarlo por primera vez-
Alzando una brazo y antes de que se dieran cuenta tenía aferrada en su mano una gran guadaña, tan larga como su cuerpo, el mango se componía de un acero completamente negro mientras tenia adornos rojos, bajo la vista se dio cuenta que al final se ensanchaba de golpe dejando un espacio grueso y con forma de una asidor y de ella salía una cadena negra que se conectaba con el anillo que le dio la vida. En la parte de arriba tenía una anilla de rubí puro y giraba en lo que parecía el Talón en la parte derecha tenía una pequeña saliente con forma de cuchilla y de un solo filo y del izquierdo cambiaba a una hoja afilada larga como su brazo en forma de colmillo, de ambos lados filosa con inscripciones antiguas y todo rematado con colores negros y destellos rojos.
Todos se quedaron atónitos ninguno movió un dedo. Harry giro la guadaña con todo el brazo, creando un sonido cortante. La Probo primero con el suelo este creo una zanga profunda y muy fina. En ese momento se dio cuenta de que le era fácil mover aquella arma, era ligera y de una forma inesperada muy suave a su tacto, podía moverla con total facilidad como si hubiera experimentado con ella cientos de horas, día tras día y alcanzado una maestría.
Dumbledore se movió rápido tomando la varita y lanzando un hechizo de color morado. Harry estaba tan absorto en observar y sentir su nueva arma que solo a un segundo de que el hechizo lo golpeara se percató y con un movimiento de su muñeca la guadaña se interpuso de la parte plana y el hechizo creo unas líneas moradas en la guadaña que pasaron al rubí y se desvanecieron.
-¿Qué demonios?-grito un Auror.- Es… es… él es…-
-No, ni lo digas-dijo Harry con una mueca- Si la muerte te escucha decir que yo soy el, seguro vendrá por ti a la primera que tenga oportunidad y a mí me pondrá las cosas mucho más difíciles-
Nadie se movía mantenían la vista clavada en Harry, él estaba tranquilo y se mantenía alerta de cualquier movimiento inesperado.
-Si me van a ver todo el día me empezare a sentir incomodo-dijo Harry con una sonrisa fría.
-ATAQUEN-grito Dumbledore, corriendo muy rápido para su edad.
Harry tomo con su mano izquierda el asidor de la guadaña mientras que con la derecha tenía el mango y con todas sus fuerzas la blandió el arma, inyectándole magia y por todo el lugar salieron unas enormes esferas azules se quedaron estáticas en el aire.
-¿Qué es eso?-chillo un auror.
-Veamos si esto es de su talla Dumbledore-dijo Harry dando un salto hacia atrás, justo hacia el pasadizo que había echo Hedwing. Al llegar unos metros más adentro escucho las voces y pasos en su dirección.
-Al agujero… todos al agujero-grito la voz de Dumbledore.
Harry toco con la guadaña el suelo y un enorme viento surgió. Un vendaval digno de un tifon, cientos de hojas, ramas, tierra y hasta troncos completos girando sobre un mismo lugar, mientras gritos de terror surgían de todas direcciones, algunas groserías e incluso algún que otro gemido de dolor. Las ramas se arremolinaron alrededor del agujero y antes de que golpearan la entrada, movió la guadaña hacia arriba y todas salieron volando en un montón de aserrín sin forma. Inesperadamente una soga surgió de todo el movimiento se aferraron a una raíz saliente del pasadizo y jalaron a un hombre bajo con cabello castaño, ojos cafés, piel cetrina y unas cuantas pecas, con su ceja cortada y sangrante, golpes en el rostro y el uniforme echo añicos. Jadeo mientras intentaba incorporarse.
-Quédate abajo y mejor no intentes seguirme de lo contrario… este pasadizo se caerá en tu cabeza y créeme nada impedirá que te cause mucho daño-dijo Harry pasando sobre el cuerpo del sujeto.
-¿Quién eres?-pregunto aquel auror con un tono de terror.
-Yo soy la sombra de aquel a que no puedes ver, inspiro horror en los corazones de mis enemigos y hago que vivan sus peores pesadillas. Soy el que busca paz y al mismo tiempo venganza. Soy quien tiene el toque de la muerte, las armas de la vida y la vestimenta de la naturaleza. -dijo Harry con voz queda y con el eco que producía en túnel, espero un segundo aun escuchando el estruendo de arriba antes de continuar por el oscuro túnel, nada más con su guadaña en mano y una sonrisa en su boca.
Camino tranquilamente por el túnel, aun escuchando todo el estruendo que surgía del otro lado de la caverna, atravesó por abajo la barrera que protegía Hogwarts, a los pocos segundos escuchaba pasos provenientes de aquel pasadizo.
-Nunca entienden ¿verdad?-dijo Harry tranquilamente mientras salía por el pasaje.
Un segundo después movió su guadaña cortando parte del pasaje, el cual comenzó a derrumbarse rápidamente. El tifon se había detenido, seguramente algo hecho de que su magia se cambio al tirar el túnel. Continuo caminando tranquilamente, mientras sacaba el libro de "Los cuentos de beedle el bardo" comenzó a hojearlo hasta que vio el símbolo que tenía grabado en su muñeca, el título: "El cuento de los tres hermanos"
Harry tenía que darle la razón a Hermione parecía absurdo. Aun así comenzó a leer.
"Había una vez tres hermanos que viajaban al atardecer por un camino solitario y sinuoso"
{Sería mejor si fuera a media noche, parecería más intrigante}Pensó Harry.
"Con el tiempo, los Hermanos alcanzaron un rio demasiado profundo para vadearlo y demasiado peligroso para cruzarlo a nado. Sin embargo, estos hermanos habían aprendido las artes mágicas"
{Cualquier mago podría cruzar un rió así, casi de cualquier forma mágica}
"Y con el sencillo ondear de sus varitas hicieron aparecer un puente sobre el agua traicionera"
{Idiotas no podían simplemente aparecerse, ¿por qué hacer un puente?}
"iban ya por la mitad del puente…"
{Y ni siquiera lo pueden hacer de un tirón}
"cuando encontraron el paso bloqueado por una figura encapuchada. Y la muerte les hablo…"
{Así que a esto se refería con interferir en la historia… valla hablarle a un trió así por que sí. Es bastante voluble. Bueno por lo menos no fui el primero}
"Estaba enojada por que le hubieran sido escatimadas tres nuevas victimas, ya que los viajeros normalmente se ahogaban en el rio"
{Ni que él no tuviera bastantes almas por todo el mundo, que son 3 simple vidas, supongo que le han de llegar miles al dia}
"Pero la muerte era astuta"
{Ni tanto, conseguí un poder casi ilimitado, además de salvar a Hedwing y darle mucho poder}
"Fingió felicitar a los tres Hermanos por su magia, y dijo que cada uno de ellos había ganado un premio por haber sido los suficientemente listos como para engañarla."
{¿Uno cada uno? Yo conseguí tres, pobres}
"Así el Hermano mayor, que era un hombre combativo, pidió la varita más poderosa que existiera, una varita que ganara siempre en los duelos para su dueño, ¡Una varita digna de un mago que había vencido a la muerte!"
{¿Por qué no pidió ser el mago más poderoso incluso sin varita?, era idiota}
"La muerte cruzo hasta un viejo árbol de sauco en la ribera del rio, dando forma a una varita de una rama que colgaba, y se la entregó al Hermano mayor. Entonces el segundo Hermano, que era un hombre arrogante, decidió que quería humillar a la muerte todavía más, y pidió el poder de resucitar a los muertos. Así que la muerte recogió una piedra de la orilla del rio y se le dio al segundo hermano, y le dijo que la piedra tenía el poder de traer de vuela a los muertos.
{Puff, estos hermanos son idiotas mira que intentar humillarlo de verdad… aunque yo le pedí que salvara a Hedwing pero ella todavía no estaba muerta}
"La muerte pregunto al tercer y más joven de los hermanos lo que quería. El Hermano más joven era el más humilde y también el más sabio de los tres, y no confiaba en la muerte."
{Genial el primero que de verdad piensa correctamente}
"Así que pidió algo que le permitiera marcharse de aquel lugar sin que la muerte pudiera seguirlo- Y la muerte, de mala gana, le entrego su propia capa de invisibilidad"
{¿La muerte tiene una capa de invisibilidad?} Su pregunto Harry.
"La muerte se apartó y permitió a los tres hermanos continuar su camino, y así lo hicieron, charlando asombrado sobre la aventura que habían vivido y admirados de los regalos de la muerte."
{Seguramente terminan muertos}
"En su debido momento los hermanos se separaron, cada uno hacia su propio destino. El primer Hermano viajo durante una semana más, y alcanzo un pueblo lejano, acompañado a una camarada mago con el que tuvo una riña. Naturalmente con la varita de sauco como arma, no podía perder en el duelo que seguiría. Dejando al enemigo en el suelo el hermano mayor avanzo hacia la posada, donde alardeo en voz alta de la poderosa varita que le habían arrebatado a la muerte, y de cómo esta lo hacía invencible"
{Valla bocón, este ya está muerto desde que pidió la varita}
"Esa misma noche, otro mago se acercó sigilosamente al hermano mayor que yacía empapado en vino, sobre la cama. El ladrón tomo la varita y para mayor seguridad, le corto la garganta al hermano mayor"
{Ya lo sabía}
"Y así la muerte tomo al primer hermano para sí. Entre tanto, el segundo hermano viajaba hacia su casa, donde vivía solo. Allí saco la pierda que tenía el poder de resucitar a los muertos, y la volteo tres veces en su mano. Para su asombro y deleite, la figura de la chica con la que una vez había esperado casarse antes de su muerte prematura, apareció ante él."
{Huy, esto no saldrá bien ¿Verdad?}
"Pero ella estaba triste y fría, separada de el por un velo"
{¿Velo?}
"Sin embargo había vuelto al mundo, pero ese no era su sitio y sufría. Finalmente el segundo hermano impulsado por un loco anhelo desesperado, se mató para reunirse finalmente con ella"
{Más melodrama no puede haber}
"Así fue como la muerte tomo al segundo hermano para sí. Sin embargo la muerte busco al tercer hermano durante muchos años, y nunca pudo encontrarlo. Fue solo cuando tenía ya una edad avanzada que el hermano más joven finalmente se quitó la capa de invisibilidad y se la dio a su hijo"
{¿Se la dio a su heredero?, será que… podría ser}
"Y entonces saludo a la muerte como una vieja amiga y fue con ella gustosamente, e igualmente, paso a mejor vida"
{Entonces las reliquias de la muerte son, la varita de sauco} movió su dedo por la varita dibujada en su muñeca {la piedra de la resurrección} continuo por el circulo {y la capa de invisibilidad} termino con el triángulo. {El único problema ¿Dónde carajos estarán?}
Harry cerró el libro. Paso un momento antes de darse cuenta que había recorrido mucho leyendo, pues Hogwarts se veía como una pequeña mansión a lo lejos, con las torres parecidas a alfileres y sus ventanas encendidas pereciendo pequeñas luciérnagas a la distancia. ¿Debería continuar caminando o simplemente aparecerse? No tenía idea si sabría aparecerse correctamente, tampoco le daba mucha importancia después de todo tenía 3 días para llegar al caldero chorreante y de una forma u otra llegaría. Así que abrió el segundo libro, ahora que lo tenía en las manos y sin ninguna distracción pudo observar que estaba encuadernada en piel, pero no era cuero más bien piel humana. Lo abrió viendo ilustraciones horribles, de personas cercenadas, viseras, cosas que ni siquiera podría describir y al llegar al título deseado se detuvo.
"Horrocruxes"
(Nota caos. Toda la información obtenida aquí a sacada de la wiki de Harry Potter no me echen toda la culpa)
"Un Horrocrux es un objeto muy poderoso en el que un mago o bruja ha ocultado un fragmento de su alma con el propósito de alcanzar la inmortalidad. La creación de un único Horrocrux permite adquirir la capacidad de resucitarse a sí mismo si su cuerpo es destruido, sin embargo la creación de Horrocruxes múltiples permite ser inmortal. La creación de varios Horrocruxes es "costosa" para el creador, tanto por la disminución de su humanidad e incluso por la desfiguración física que conlleva. Es posible reconstruir el alma, pero es muy doloroso. "
{Disminución de Humanidad, Tom ya no era muy humanitario antes de crear el primero}
"Creación:
La creación de un Horrocrux es considerada como el acto más vil de arte oscura, ya que intenta violar y manipular múltiples leyes de la naturaleza y la mortalidad en su creación. Los Horrocruxes son considerados tan malos que incluso los textos publicados de forma explícita para aprender sobre de las formas más terribles de la magia, no hablan de ellos. Incluso Historia del Mal evita el tema.
Para su creación, primero se asesina, ya que de esta forma se divide tu alma; en el momento en que tienes ya un pedazo de tu alma, lo escondes en un objeto y/o ser vivo aunque, lo segundo no es recomendable, ya que los seres vivos pueden pensar por sí mismos, un riesgo que no se correría si se escondiera el alma en un objeto inanimado. Hasta ahora se desconoce el conjuro inicial para la extracción de un fragmento desgarrado del alma de un mago, cuyo fin es crear un Horrocrux, y utilizado también al finalizar el ritual de incrustación y protección del horrocrux."
{Si para crear uno se necesita asesinar no quiero ser inmortal Seguro que Tom no pensó que fuera malo ser inmortal.}
"Reconstrucción:
*Remordimiento.
*Realizar un Rito antiguo, mencionado en el primer libro de Hazzer Pevrotuz
La creación de un Horrocrux puede ser revertido por su creador por sentir verdadero remordimiento, aunque el efecto de esto parece ser extremadamente doloroso hasta el punto de ser fatal causando la muerte. Sin embargo, como se describe a continuación, esto puede ser un resultado mucho más preferible que esta alternativa."
{¿Tom arrepintiéndose? Antes seguro admite que es mestizo}
"Destrucción:
*Veneno de Basilisco: la más mortal de las sustancias mágicas. "
{El diario, seguro que por eso se destruyó. Era un Horrocrux}
"*Fuego Demoníaco (Fiendfyre).
Maldición asesina: (en caso de ser un ser vivo, y solo el creador del Horrocrux puede)."
{Genial si sirve una maldición asesina solo si lo hace el propio Tom} bufo Harry.
"Poderes:
Los fragmentos de alma de una persona dentro de un Horrocrux pueden pensar por sí mismos y tienen ciertos poderes mágicos, incluyendo la capacidad de influir en las personas que se encuentran en su cercanía. Algunos objetos convertidos en Horrocruxes, delatan el hecho de que han sido utilizados para esconder en ellos el fragmento de alma de una persona porque, al sujetarlos con una mano, se puede sentir como si del objeto mismo emergiese un latido, independiente del latido de la sangre en la mano con que se sujeta el objeto (aunque fácilmente confundible con este último), señal de que el fragmento de alma alojado en el objeto permanece dentro del mismo y lo utiliza para vivir.
Efectos secundarios
*Deformación física.
*Si el mago es asesinado, se convertirá en algo "más débil que el más sutil de los fantasmas. "
{Por eso es tan guapo Tom} dijo con sarcasmo Harry. {Ahora lo importante son… como dijo Tom… tesoros… esas cosas diabólicas. Encontrarlas y destruirlas}
Harry miro a la distancia aún tenía un gran camino por recorrer.
Hogwarts un par de horas antes.
-¿Tienes miedo?-pregunto aquel sujeto de ojos escarlata, su voz era gruesa pero de alguna forma le parecía tranquilizadora a Hermione. Y por algún motivo savia que ni siquiera pensó la pregunta.
-Si… aunque no sé por qué-contesto Hermione con la voz cortada, no podía creer que sintiera las mejillas algo calientes - Te conocí ayer pero… pero…tengo miedo de que te pase lo mismo que a Harry-
¿Por qué lo había dicho? No tenía ni idea pero sabía que era cierto, tenía miedo de no volver a ver a ese sujeto.
-¿Por qué?-pregunto con una voz mas baja.
-Yo que se…-dijo Hermione un poco molesta, mas consigo misma que con aquel sujeto. Era bastante tener que preocuparse por la amenaza de Anthony para soportar el sentimiento desconocido hacia un… ¿desconocido? Además de su plática con Ron que no había ido del todo bien, su excusa para alejarse de ella "Me recordabas a Harry", eso la había echo enfadar nuevamente y le había dado una cachetada y después quedaron en intentar volver a ser amigos - Bueno… últimamente…- continuo- hoy precisamente hable con un amigo llamado Ronald, me explico por qué se alejó de mi cuando Harry murió…no creo que podamos ser tan amigos como antes y aunque de verdad quiero intentarlo, sé que siempre dentro de mí se lo reprochare. Sin en cambio te conocí hoy… de alguna forma quiero conocerte mejor, hablar contigo y… creo que deseo de alguna forma ser tu amiga-
Hermione solo lo había soltado sin pensar, sin remordimientos y solo mirando aquellos ojos. El simplemente se acercó y aunque no veía su rostro, pero distinguió una linda sonrisa y algo le llamo su atención en su boca del lado derecho tenía una cicatriz gruesa que le llegaba hasta la barbilla y se perdía en la neblina que le cubría el rostro. Se preguntó por un segundo como se había echo esa fea cicatriz, ¿Eso era por lo cual no dejaba ver su rostro?, aun así no le importaba, había algo en el que llamaba su atención y que la hacía sonreír como en ese momento, tenía la primera sonrisa real desde Harry.
-Yo también quisiera ser tu amigo- dijo aquel sujeto con voz tranquila y con un toque de felicidad alzando la mano lentamente, Hermione no se pudo mover, no tenía miedo por algún extraño motivo. Su mano era grande, fuerte y tenía una herida sobresaliente de la muñeca aun así con la contra parte de la palma acaricio su mejilla. Se sintió llena de felicidad por un instante.
Por segunda vez apareció una imagen en su mente, era ella y Harry en la sala común de Gryffindor ambos sentados delante de la chimenea esperando a que Ron regresara de alimentar a Norberto, ambos callados solamente había una razón para eso. Sus manos estaban entrelazadas mientras leían cómodamente el libro reglamentario de Hechizos de primer curso. La verdad Hermione no leía después de todo se lo había aprendido antes de llegar a Hogwarts, solo disfrutaba del calor que le daba Harry, ese sentimiento especial que la hacía querer estar cerca de él. Después de unos segundos se dio cuenta que los ojos verde de su amigo la miraban fijamente, sus ojos se encontraron y sintió como se ruborizaba.
El no había quitado la mano de la mejilla de Hermione estaba curiosa pero también espanta, era uno de los mejores momento de había tenido con Harry y... Aunque lo negara en ese momento ya lo empezaba a amar. Debía sentirse ultrajada, molesta, furiosa porque alguien que no conocía lo viera, pero estaba asombrada con las reacciones que tenía al sentir la piel de aquel hombre.
-Esta vez sí que lo viste-dijo Hermione tomando su mano, la áspera piel del sujeto le indicaba que había pasado por mucho, mientras ella observaba su mano buscando alguna señal de magia, pero no había nada.- ¿Cómo?-
-No sé-dijo el sujeto rápidamente. Hermione volvió a colocar su mano en la mejilla esperando volver a ver algo, una sola imagen de Harry, pero nada paso, continuo en la otra mejilla, continuo, pero seguía sin aparecer nada, se molestó deseaba ver otra vez el rostro la de la persona que amaba. Soltó la mano bruscamente, gruño y se acercó al árbol más secano, necesitaba apoyarse si no sus temblorosas piernas no la aguantarían. Los minutos pasaron mientras Hermione recordaba los buenos tiempos con sus amigos y se preguntaba qué es lo que pasaba. Al recordar nuevamente en el momento en que Harry no había regresado sus ojos se llenaron de lágrimas, se mordió el labio aguantando las ganas de llorar.
-Es uno de los mejores recuerdos que tengo con Harry-dijo Hermione pues aquel sujeto se había acercado un poco.
-Ya veo-contesto.
-Aun duele mucho recordar-continuo Hermione con voz queda, de verdad le dolía el pecho solo recordarlo, pero junto a aquel sujeto no podía negar que era menos su dolor. Y más sabiendo que el contacto le provocaba recuerdos felices- ¿Por qué crees que pase?-
-No tengo idea-contesto el sujeto- Lamento todo lo has pasado, quisiera quitarte todo tu dolor. No tengas miedo ni tristeza, pues todo irá bien. Deacuerdo-
-¿Cómo lo sabes?-pregunto Hermione tranquila, era absurdo pero solo las palabras de ese sujeto la habían tranquilizado, ¿Qué demonios le pasaba?
Se acercó y le coloco una mano en el hombro de ella. Espero a que una imagen surgieran pero nuevamente, nada.
-No permitiré que muera más gente. Acabare con Voldemort y traeré la paz.-dijo el sujeto, Hermione suspiro era idéntico a lo que hubiera dicho Harry- Ahora debo irme…-
-Nunca…-dijo Hermione rápidamente, no, no quería que nadie se volviera a despedir como lo había echo Harry, para después jamás volver, no lo permitiría-Nunca me digas adiós, por favor. No soporto que se despidan-
-Entonces no lo dire-dijo el sujeto rápidamente-pero me marcho a buscar lo que se necesita para eliminar a Voldemort-
-Nuestros caminos se separan ahora, ¿no?-dijo Hermione triste, pensando que todos esos sentimientos que surgieron hacia un solo día desaparecerían así de rápido.
-Me alejo de ti…- Hermione soltó un grito de emoción dentro de su cabeza,¿aquel sujeto se preocupaba por ella?, ¿Qué le pasaba para sentirse asi?- de aquí- se corrigió el sujeto- para acabar con ese estúpido-
-¿Dónde te puedo encontrar si no regresas?-pregunto Hermione impaciente, si el no regresaba ella lo iría a buscar, ya sea en vacaciones o en cualquier otra fecha pero lo encontraría para cuestionarlo de muchas cosas, sobre todo de las reliquias y de los horrocruxes, aunque más que nada era que lo quería escuchar y verlo nuevamente.
-Aquí-dijo el sujeto poniendo su palma en su corazón de Hermione-siempre y aquí también- llevo una mano a su frente, la cual se estremeció era como un shock eléctrico y por un segundo al calor invadió sus cuerpos. La verdad, nadie a aparte de Harry se lo habida provocado.
-Regresa al castillo y encuentra un camino que te haga feliz-dijo el sujeto y de alguna forma escucho dolor en su voz. Hermione no quería encontrar un camino que la hiciera feliz, pero por lo que ella se daba cuenta en esos momentos fue feliz.
-Vigilare el mapa, por si acaso-dijo Hermione sonriendo de verdad y seria, no dejaría que aquel sujeto la apartara de lo que parecía una aventura y de lo que podría alejar sus pensamientos de Harry.
-ok… ponte la capa y ve con tus amigos-dijo el sujeto decidido.
Hermione gruño, no le gustaba que la mandaran pero aun así se puso la capa y le agito la mano antes de retomar su camino hacia el castillo, subió la colina lentamente e incluso giro la cabeza un par de veces, para asegurarse que no había sido un sueño o una alucinación. Ahí estaba aquellos ojos escarlata tan fieros, tan cálidos y tan lindos.
-¿Qué te sucede Hermione?-se preguntó antes de perder de vista los terrenos de Hogwarts.
Con la capa puesta, subió los escalones de la entrada y saco el mapa de dentro de su bolsillo, veía las motas de Argus Filch en un extremo del pasillo, ella camino lentamente y agudizando sus sentidos por si las dudas. Enseguida vio a la profesora Tonks del otro lado de Hogwarts con lo que parecía ser un montón de nombres que no conocían incluso estaba Dumbledore, pero no lo distinguía entre tantas letras encima. Y el símbolo de las reliquias aún seguía donde había dejado a aquel sujeto, parecía impasible. Aun no creía que aquella persona pudiera estar todo el día sin moverse en un solo sitio sin siquiera un centímetro.
Se sorprendió al ver una mota a dos pasillos más a la derecha, "Luna Loovegod", su amiga se movía en dirección a la torre y por lo que podía observar estaba a punto de encontrarse con el profesor Slughorn. No lo pensó dos veces, corrió tan rápido que se preguntó si se le verían los pies, al doblar la segunda vez la vio bien, caminaba de puntitas girando su cabeza y en el cruce de ese pasillo se encontraría directamente con el profesor de pociones.
-Maldición-dijo Hermione caminando tan rápida y silenciosamente como podía. Alcanzo a Luna, alzo la capa y la envolvió tan rápido que Luna soltó un grito, Hermione le tapó la boca con su mano, mientras la arrastraba hacia atrás. – Guarda silencio-susurro al odio de Luna.
El profesor Slughorn salió del pasillo con paso rápido, seguramente atraído por el grito de Luna, el simplemente inspecciono por todos lados. Levanto la varita y Hermione se asustó, si utilizaba el Homenum revelo estarían en problemas, sin en cambio solo dijo Lumus y una espera de luz blanca salió de la punta. Hermione lentamente arrastro a Luna a un pasaje donde podrían estar seguras revisando que en el mapa el profesor de pociones seguía su camino y espero hasta que desapareciera por el gran comedor.
Luna se quitó la mano de Hermione de la boca y se giró con una sonrisa de oreja a oreja y se lanzó a su cuello con ambos brazos, un abrazo tan fuerte que pensó que le rompería algo.
-Hermi, gracias, gracias-dijo Luna dándole un beso en la mejilla.
-Está bien, Lu-dijo Hermione separándose un poco-¿Qué haces a esta hora fuera de tu sala común?-
-¿Eso debería de preguntar yo?-dijo Luna alzando una ceja- Además de que ¿Por qué tienes una capa de invisibilidad y un mapa del castillo?-
-No son míos-dijo Hermione rápidamente.
-¿Los robaste?-pregunto Luna tapándose la boca y pareciendo consternada.
-No… bueno es que… no es que no sean míos… más bien son de Harry-dijo Hermione y Luna abrió los ojos y se le dibujo una sonrisa.
-Hermi- dijo Luna impresionada- al fin, al fin pudiste-
-¿Pude que?-pregunto Hermione incrédula.
-Dijiste el nombre de Harry sin tristeza o dolor- dijo Luna contentísima lanzándose nuevamente a abrazarla- llevo todo este tiempo esperando que pasara-
-Ya Lu, por favor para-dijo Hermione sintiéndose toda roja.- Aun no contestas mi pregunta ¿Por qué estas afuera a estas horas?-
-Muy sencillo Hermi-dijo Luna como si fuera cotidiano que se escapara- Quería ir a ver a los Muffles Tink, al baño del séptimo piso-
-¿Muffles… que?-pregunto Hermione tan perpleja.
-Son unas creaturas peludas de color rosa, que parecen lindos conejos, pero les salen antenas negras de la cabeza y tienen una cola enorme con la cual saltan a gran altura-dijo Luna sonriente y como siempre que hablaba de criatura parecía soñadora.
-No sé de qué me hablas-dijo Hermione con pesadez- Además recuerda que no hay baños en el séptimo piso-
-¿Segura?-pregunto Luna girando la cabeza como si fuera un animalito indefenso- Estoy segura que había unos cuando fui antes del fin curso pasado-
- Sea lo que sea-dijo Hermione sabiendo que su amiga no podría tener malas intenciones pero que a veces se pasaba de soñadora- No puedes andar a media noche rondando los pasillos-
-La leona hablando de colmillos-dijo Luna con una risita que incluso a Hermione le pareció muy tierna y guapa, entendía por qué Neville la amaba, pues ella también la amaba pero como amiga.
-Ya sé que no soy la mejor para regañarte, pero yo tenía que ir a entregar algo a…a... Aun amigo-dijo Hermione con un poco de tartamudeo, confiaba en luna pero seguramente le diría loca por lo que había hecho.
-¿Qué hacia Nevi afuera de la sala de Gryffindor?-dijo Luna por primera vez algo molesta, lo cual le sorprendió a Hermione.- No quiero que se meta en problemas-
-No fue a Neville-dijo Hermione rápidamente- Fue a otro amigo-
-¿Ron?-pregunto Luna abriendo los ojos- pensé que después de que te lo cachetearas no estarían tan bien-
- No era Ron- dijo Hermione consultando el mapa estaba despejado extrañamente despejado, solo quedaban los profesores todos vigilando las salidas del castillo, incluso Filch estaba en la torre de astronomía.
-¿Estabas a solas con Anthony?-pregunto Luna pareciendo algo asustada-A solas ustedes dos, a la mitad de la noche, con las hormona…-
No pudo continuar pues Hermione le tapaba la boca y sentía que echaba humo por los oídos. Ni siquiera una vez en lo que conocía a Anthony se le había pasado por la cabeza las ideas propuestas por su amiga.
-No-dijo firmemente Hermione- te contare pero tiene que quedar entre nosotras dos-
-¿Ni siquiera a mi Nevi?-dijo Luna haciendo un puchero. Hermione dudo un minuto, después negó con la cabeza-Ok, pero toda la verdad-
Luna era su confidente en todo lo que le había pasado desde Harry, cada cosa y justo esos dos días había tenido secretos que quería revelar y que le diera su opinión aunque fueran descabelladas o incluso inútiles, siempre le venían bien escucharlas. Comenzó contándole con lo que le había dicho a Anthony y la amenaza que le había puesto, Luna pareció molesta de verdad, tanto que frunció el ceño por primera vez desde que la conocía.
-Ese puerco-dijo Luna con furia- Si te toca un cabello, yo me aseguro que se lo coma un dragón-
-Eso no importa… bueno si… pero no por ahora-dijo Hermione tranquilamente.- Lo importante pasó después del banquete-
Le contó como había visto el nombre de Hedwing, como había bajado a investigar, encontrándose con ese sujeto de ojos escarlatas y también como habían hablado, contándole todo casi con detalle milimétrico.
-Entonces por eso estuviste ausente toda la tarde… pensé que querías darme un tiempo con Nevi-dijo Luna tranquilamente mientras ambas chicas se turnaban para vigilar el mapa.
-Bueno eso y mi platica con Ron- dijo Hermione rápidamente- Después tome la capa fui a la biblioteca tranquilamente y saque los dos libros sin que la señorita Prince se diera cuenta. Seguro le da un infarto cunado se entere-
-Pero fue peligroso ¿no?-pregunto Luna un poco preocupada.
-No tanto, ya vez que con el mapa y la capa, uno puede andar en Hogwarts sin que lo detecten, solo hay que tener cerebro suficiente y no olvidarse de revisar antes de cruzar un pasillo o algo así-dijo Hermione tranquila-Tenían protecciones bajas, como si solo fuera un simple libro más. Nada que unos anti hechizos no los eliminara, de verdad necesitan más seguridad en la biblioteca-
-Nadie creería que un alumno robaría libros, ya que la tenemos para consultar siempre-dijo Luna como siempre totalmente sincera, lo cual hizo sentir mal a Hermione, ella había robado dos libros.-Aun así se me hace un poco extraño que aquel sujeto te pidiera un libro para niños y otro de artes oscuras-
-Si no me hubieras dicho lo de las reliquias ni siquiera sabría que era un simple cuento para niños-dijo Hermione mirando que los aurores y Dumbledore salían rápidamente.
-Bueno mi papa piensa que las reliquias existen y que son tan poderosas como dice el cuento-dijo Luna tan segura que Hermione no pudo nada más que sonreír.
Hermione continuo su historia contándole todo lo que recién acababa de pasar, e incluso como tenia esos confusos sentimientos hacia aquel sujeto.
-¿te gusta alguien a quien no conoces?- dijo Luna al terminar de escuchar.
Hermione era lista, la mejor del colegio si le preguntabas a sus amigos incluso a los maestros, pero esas palabras guntas y con todo el contexto que conllevaba no las logro captar al principio, ni siquiera mientras Luna la miraba con esos ojos grises claro, como si una neblina estuviera impidiendo ver su ser verdadero.
-¿Qué?-Fue lo único que pudo contestar después de unos segundos.
-¿Qué si te gusto aquel sujeto que no conoces?-dijo Luna tranquilamente como si fuera una pregunta de alguna materia.
-Bueno, no era malo, me gusto que cumpliera su palabra de no dañar a nadie y de esperarme-dijo Hermione.
-No eso-dijo Luna rápidamente- que si te intereso sentimentalmente, así como para ser tu novio-
-¿ehhh?-volvió a decir Hermione, se sentía tan boba que incluso pensó que le hacía competencia a un troll.
-Ahora entiendo por qué no pudiste decirle a Harry que lo amabas, no pareces darte cuenta de tus sentimientos-dijo Luna suspirando.
-¿Yo amando a… a?- dijo Hermione dándose cuenta de una cosa importante- Ni siquiera sé cómo se llama, es un completo desconocido-
-Bueno, si regresa no lo dejes ir tan fácil y sácale la verdad…. Incluso un beso-dijo Luna con una sonrisa y Hermione se ruborizo, imaginándose los labios de aquel sujeto su sonrisa y la cicatriz que tenía juntándose con sus labios, no le desagradaba para nada la idea, pero antes debía conocerlo ¿no?, no se dio cuenta que se mordía el labio.
-NO SE SI REGRESE REALMENTE-Dijo Hermione rápidamente sacando esa imagen de su cabeza, no podía creer lo que había pensado.
-Regresara, después de conocerte, no creo que no se atreva a regresar-dijo Luna mirando con una sonrisa a Hermione- Ya que eres lista, linda, cariñosa, fuerte, amable…-
-Ya Lu, Porfavor-dijo Hermione algo ruborizada.
Entonces un enorme estruendo sonó, ambas saltaron y debajo de la capa corrieron en dirección de la ventana más cercana. Afuera había un tifon, tan alto que se perdía en las nubes, del cual parecía que se llevaba árboles, tierra, he incluso podía haber jurado que vio el cuerpo de una persona. Luna y ella se vieron unos segundos antes de entender que hacer, podían no ser de la misma casa y no ser iguales, pero eran ambas inteligentes. No podían atraparlas fuera de la cama y en ese momento lo más seguro es que todo Hogwarts ya estuviera despierto.
Corrieron por el pasillo, con el estruendo a su alrededor, con ráfagas de aire azotando las ventanas y incluso cosas golpeando los muros, hasta el séptimo piso donde estaba la torre de Ravenclaw, inspecciono que nadie estuviera en la sala y dejo a luna la cual entro rapidamente. Luego Hermione corrió hasta el retrato de la dama gorda y estaba por entrar, pero la profesora Mcgonagall venia por el pasillo apresurada y la cara pálida. Entro y Hermione aprovecho para colarse.
Adentro casi todos estaban mirando por las ventanas, incluso Ron y Neville estaban encaramados sobre unos sillones observando el tifon.
-POR FAVOR-grito McGonagall mientras hermione esquivaba a un par de alumnas que bajaban – TODOS A SUS DORMITORIOS, ESTO YA ESTA SIENDO CONTROLADO-
-pero es un tornado-dijo Ron con la cara pálida- eso jamás había sucedido en Hogwarts-
-Es un tifon-corrigió un alumno de ultimo curso.
Hermione se apresuró detrás de un sillón fuera de la vista de todos se quitó la capa y lo guardo junto con el mapa. Y salió poniéndose a lado de Neville.
-Eso es verdad-dijo como si siempre hubiera estado ahí.
-¿De dónde saliste?-pregunto Neville dando un salto.
-De mi habitación- dijo Hermione bajo, para que ni lavender ni Parvati la escucharan.
-¿Qué haces con el uniforme puesto?-pregunto Ginny que venía con los ojos rojos y algo atemorizada.
-Me acosté, inmediatamente me dormí y me quede vestida-dijo Hermione alzando los hombros, no seria la primera vez que le pasara.
-Escuchen todos- dijo McGonagall alzándose sobre las voces- Ahora todos a sus dormitorios y tranquilícense que estará en control en unos minutos-
Como si el tornado la hubiera escuchado se detuvo de golpe y un estruendo de cosas cayendo sonaron.
-Pero… pero-dijeron los alumnos asombrados.
-A SUS HABITACIONES…. AHORA-grito McGonagall con los labios apretados y con un estruendo general salieron rápidamente a los dormitorios.
Hermione se alegro de que no tuviera que dar más explicaciones. Esperaba que Luna estuviera bien y que pudieran hablar mas a fondo al siguiente dia.
En ese instante en las afueras del castillo
Una catástrofe había pasado por ese lugar, ramas, tierras, árboles y un montón de suciedad se veía por todos lados. Lo sorprendente fue cuando la tierra se abrió y algunos cuerpos cubiertos con lo que parecía un huevo trasparente se encontraban saliendo de la tierra y fueron flotando hasta quedar tirados por todos lados. Dumbledore salió de uno de esto jadeando y con un ojo cerrado.
No podía creer el poder destructivo de aquel sujeto y de que apenas pudiera pararlo, además de que esos ojos escarlatas, había visto el rojo amoratado de Voldemort, pero nunca unos ojos tan rojos y llenos de decisión. Gruño mientras movía la varita con su mano marchita y todos los cuerpos se acomodaron en un lugar plano y sin escombro, se sentó en un tronco sudando y con una ceja sangrante.
Hacía tiempo que no se sentía tan frustrado y enojado, desde lo de Hanglenton estaba seguro que Harry hubia muerto, aunque muchos cuerpos habían terminados calcinados he irreconocibles, he incluso él se dedicó a calcinar hasta los huesos algunos que parecían coincidir con las descripción de Harry. Ahora no estaba del todo seguro, ese sujeto tenía un poder abrumador. ¿Si era aliado de Voldemort tendría que enfrentarse a él y en su estado podía no ser bueno?
Miro su brazo marchito y enseguida coloco su varita y se dispuso a hacer lo que tenía que hacer. Corto su piel formando un pentagrama perfecto.
-cruentis cor Amun: daemonium contramaldicon -dijo Dumbledore, salió de la punta algo que se parecía mucho al chapopote, viscosa, caliente y que empezó a esparcirse por todo su mano. Dumbledore gimió de dolor, cuando acabo estaba lleno de sudor y de su nariz salia un poco de sangre.A quella sustancia se empezó a caer dejando una piel amoratada, pero un poco más sana.
No quería utilizar las artes oscuras para curarse sobretodo por que llamaría la atención de McGonagall y últimamente sospechaba que ella sabia que no era del el mago blanco que todos pensaban,pero no tenia de otra, así que simplemente se quedó mirando el lugar e intento tranquilizarse. Unos minutos después apareció Anthony de entre los arboles con la varita levantada.
-¿Esta bien profesor?-dijo el chico rubio acercándose. Miraba hacia todos lados.
-Si-dijo fríamente- Necesitare más piezas en el tablero. Envía una lechuza a la mansión de los Malfoy, enviare un mensaje a Voldemort-
-¿Que mensaje?-dijo Anthony un poco asustado.
-Una reunión con Voldemort- dijo Dumbledore sonriendo un poco- Tenemos a un enemigo en común y hay que sacarlo del tablero antes de que sea una molestia para ambos-
Por ultimo ya me canse de buscarle nombre o alias a Harry, así que acepto propuestas como quieren que lo llamen... no le puedo decir el sujeto para toda la vida... así que... opiniones... comentarios y sugerencias son bien bienvenidas... veré cual me agrada mas y si no pues le pongo el que mas me guste... para el siguiente ya lo estaré ocupando.
