Ah, el placer de fumar.
Tal vez se esté destrozando los pulmones, pero a Shizuo no le importa. Es como que la vida se ha vuelto más aburrida de repente... y eso que juró olvidar la temporada que pasó en la cárcel. Pero a decir verdad, nunca antes había experimentado tantas cosas. Además, ni siquiera había perdido el control allí dentro, algo que era, sin duda, extraordinario.
Siempre recordaría el glorioso día en que salió de aquel agujero. Celty fue a buscarlo con su moto oscura y fueron por Ikebukuro, llamando la atención de todos. Después estuvieron en casa de Shinra, tomando algo y hablando de cosas banales.
Oh... desde aquella noche no volvió a ver a Izaya y ya hace un mes de todo eso. Al despertar, el misterioso informante había desaparecido sin dejar ningún rastro de su estancia allí.
Al principio se sintió vacío, pero ahora... demonios, a quién quiere mentir, se sigue sintiendo vacío.
Caminar por la gran avenida de Ikebukuro, entre las personas, no le parece tan genial como había creído estando encerrado. Shizuo ahora mira la vida con desgana, viviendo por vivir. No hay ninguna emoción real.
Sus ojos ámbar buscaban entre la gente sin encontrar, sin saber que él llegaría cuando menos se lo esperase.
—Eres fácil de encontrar, Shizu-chan~
Shizuo frena en seco en mitad de la calle. El humo sigue saliendo del cigarrillo que tiene entre los labios, ajeno a todo. No puede haber oído lo que cree que ha oído, pero aun así se gira.
Unos ojos rojizos y pícaros le sonríen desde el rostro pálido que ha estado viendo en sueños durante días. Vestido totalmente de negro, como siempre, y con pose de desdén, allí está él.
—Izaya... —Algo late en su interior, furioso. Coge el cigarrillo de sus labios y lo parte por la mitad con dos dedos, después lo tira al suelo y lo aplasta con un pie.— Tú...
—¿Me has echado de menos? —Le sonríe abiertamente y ladea la cabeza.
—Para nada. —"Te he visto todas las noches en mis sueños, bastardo" piensa por dentro, sonriéndole con fiereza.
—Sigues sin saber mentir.
—Tú también. —Se acerca a él, pero el menor retrocede.— ¿Qué haces?
—¿Y tú? Estamos en un lugar público, Shizu-chan. —Se pone una mano en la mejilla, fingiendo que está escandalizado.
—Entonces vamos a mi casa. —Dice con voz algo ronca Shizuo, sintiendo hervir la sangre y adelantándose un poco más.
—¡Qué directo! —Se ríe Izaya a plena voz, sin apartarse esta vez. Entonces baja la voz y se acerca peligrosamente a su rostro.— Pero...
—¿Qué? —Al rubio ya poco le importa quién haya alrededor suyo o si el lugar es público o no, se muere de deseo. Para acabarlo de arreglar, el menor le pasea un dedo por encima del pecho sugerentemente.
—Primero tendrás que cogerme~
Tras decir esto, estalla en carcajadas y huye entre la gente, metiéndose por un callejón cercano después. Shizuo se queda pasmado unos segundos y después empieza a correr detrás suyo, gritando su nombre a pleno pulmón.
"Parece que sí he sangrado todo lo que tenía que sangrar para pertenecerle." piensa el ex preso al recordar las palabras de Izaya hace más de un mes.
Sabe que, de alguna forma, le pertenece, pero no se queja ni se resiste ante aquello. No piensa admitirlo en voz, sin embargo lo sabe y sabe que Izaya también. Se pertenecen mutuamente en silencio.
Y desde ese día, cada vez que se veían, jugaban al gato y el ratón, persiguiéndose al principio y devorándose al final.
Y se acabó! ;w;)
Espero que os haya gustado y os amo a todos los que me habéis dejado review, en serio~~ Os leo a todos, pero no os respondo porque no quiero molestaros (?)
Bueno, nos vemos en el próximo Shizaya que haga :3 Porque duda que este sea el último~
Nos leemos~ ´w`)/
