Capítulo 9
Durante un momento, las cámaras se quedan clavadas en la cara cabizbaja de Aaron, mientras todos asimilan lo que acaba de decir. Después veo mi cara, boquiabierta, con una mezcla de sorpresa y alegría… un momento ¿Alegría? ¿Por qué estoy feliz de que sea yo? ¡Dios mío, se refiera a mí! Aprieto los labios y miro al suelo, esperando así poder esconder mis emociones que empiezan a surgir de mí. Siento como… mariposas en mi estómago revoloteando de un lado a otro, haciéndome imposible pensar en otra cosa.
-Vaya, eso sí que es mala suerte- dice Caesar, parece sentirlo de verdad
-No es bueno, no- coincide Aaron
-En fin, nadie te puede culpar por ello, es difícil no enamorarse de esa jovencita. ¿Ella lo sabía?
-Hasta ahora, no- responde Aaron, sacudiendo la cabeza
Me atrevo a mirar a la pantalla un segundo, lo bastante para comprobar que mi rubor es perfectamente visible.
-Bueno, te deseo la mejor de las suertes Aaron Shields, y creo que hablo por todo Panem cuando digo que te llevamos en el corazón
El rugido de la gente es ensordecedor; Aaron nos ha borrado a todos del mapa con su declaración de amor por mí. Cuando el público se calla, mi compañero murmura un "gracias" y regresa a su asiento. Nos levantamos para el himno, y no puedo evitar ver que en todas las pantallas aparece una imagen de nosotros dos, separados por unos cuantos metros que, en rostro de los espectadores, deben de parecer insalvables. Pobre pareja trágica.
Después del himno, los tributos nos ponemos en fila para volver al vestíbulo y sus ascensores. Me aseguro de no meterme en el mismo que Aaron. Saliendo de mi ascensor camino a un paso acelerado a mi cuarto, Aaron acaba de salir y me está llamando a gritos. Me detengo y dejo que se acerque para luego empujarlo, pierde su equilibrio y cae al suelo.
-No tenías derecho, ¡No tenías derecho a decir esas cosas de mí!
Los ascensores se abren y entran todos: Effie, Haymitch, Cinna y Portia
-¿Qué está pasando? ¿Te caíste?- le pregunta Effie
- Después de que ella me empujara- responde mientras se levanta
-¿Por qué convertirme en un idiota frente todo el país? Me hizo parecer débil
-¡Te hizo parecer deseable! Y reconozcámoslo tú necesitas mucha ayuda en ese departamento. Eras tan romántica como una roca hasta que él dijo que te quería. Ahora todos te quieren y hablan de ti. Los amantes trágicos del Distrito 12.
-Pero no somos amantes- exclamo. Puedo ver como la cara de Aaron pasa de tranquilidad a tristeza cuando esas palabras salen de mi boca.
-¿A quién le importa?- insiste Haymitch-. No es más que un espectáculo, todo depende de cómo te perciban.
-Tiene razón, Katniss- me dice Cinna
-Tendría que haberlo sabido. Así no hubiera parecido tan estúpida
-No, tu reacción ha sido perfecta. De haberlo sabido, no se hubiera visto tan real- intervino Portia
-Lo que le preocupa es su novio- dice Aaron, malhumorado
-No tengo novio, ya lo sabes- le digo, sabiendo que se refiere a Gale
-¿Ah sí? Deberías decírselo a él, porque él piensa diferente. Además, tú no has dicho que me querías, así que, ¿qué más da?- me dice todo eso, con una tristeza palpable en su voz
Me calmo. Ahora no se pensar si me han usado o me dieron una ventaja. Aaron me ha convertido en objeto de amor, no solo del suyo. Según el ahora tengo muchos admiradores, y si el público cree que estamos enamorados… pero esa es la cuestión. ¿Estamos enamorados? O más bien ¿Estoy enamorada? Tal vez antes de que nos eligieran como tributos pudiera enamorarme de él, pero ahora con la presión de los juegos no puedo permitirme que mis sentimientos me distraigan.
-Después de que dijera que me quería, ¿a ustedes les pareció que podría estar enamorada de él?- les pregunto
-A mi si- contesta Portia-. Por la forma en que evitabas la cámara y el rubor de tus mejillas.
Los otros asienten
-Siento haberte empujado- le digo a Aaron, avergonzada por mi reacción
-Da igual- responde el, encogiéndose de hombros
-Vamos a comer- dice Haymitch y todos los seguimos a la mesa y nos colocamos en nuestros puestos
Cenamos en silencio y después vemos la repetición. Yo parezco presumida y superficial. Luego está el encantador Aaron con su papel de irresistible chico enamorado. Y ahí salgo yo, ruborizada y perpleja, bella gracias a las manos de Cinna, deseable gracias a la confesión de Aaro y trágica por las circunstancias, mires por donde lo mires, imposible de olvidar.
Nos levantamos y antes de irnos a nuestra habitación Aaron le pregunta a Haymitch
-¿Un último consejo?
-Cuando suene el gong, salgan a toda velocidad. Ninguno de los dos es bastante bueno para meterse en el baño de sangre y encuentren agua. ¿Entendido?
-¿Y después?- pregunto
-Sigan vivos- Asentimos. ¿Qué otra cosa podemos hacer?
Cuando voy hacia mi cuarto, Aaron se queda atrás hablando con Portia, cosa que agradezco. No sé cuáles serán nuestras incomodas palabras de despedida, pero puedo esperar para mañana. Me doy una ducha y me quito toda la pintura, maquillaje y aroma de belleza. Me pongo un camisón grueso, como de lana, y me acuesto. En cinco segundos sé que no me quedare dormida. No sirve de nada; pasa una hora, dos, tres y mis parpados se niegan a cerrarse. Cuanto más ansiosa estoy por dormirme, menos lo consigo. Al final estoy tan inquieta que tengo que salir de la cama. Corro por el vestíbulo hacia la puerta que da el tejado, que alguien ha dejado entreabierta. Quizá alguien olvido cerrarla.
El tejado no está iluminado por la noche, pero en cuanto piso el suelo, veo su silueta recortada contra las luces que no dejan brillar al Capitolio. Podría largarme ahora mismo sin que él se diera cuenta; no me oiría con tanto alboroto. Sin embargo, el aire nocturno es tan agradable que no soportaría regresar a mi agobiante jaula.
Avanzo sin hacer ruido por las baldosas; cuando estoy a un metro de él me dice:
-Deberías estar durmiendo- no se vuelve, pero sabe estoy ahí.
"Maldito sea su oído de cazador" pienso
-¿Tu tampoco podías dormir?- le pregunto
-No podía dejar de pensar
-¿Piensas en tu familia?
-No- reconoce-. No dejo de preguntarme que pasara mañana. No dejo de preguntarme que será de nosotros
-Seremos aliados ¿no?
-Katniss, yo me he… aliado con los profesionales
Traición. Es lo primero que siento aunque parezca ridículo.
-Pensé que éramos un equipo
-Lo somos. También somos aliados, solo que vamos a trabajar por separado. Veras, si me uno a los profesionales, yo me encargare de mantenerlos lejos de ti. Me asegurare de que no te encuentren. Por favor, tienes que comprenderme.- Y muy a mi pesar lo hago, él me va a proteger de lo que podrían ser las personas más violentas de todos los juegos. Me garantiza mi supervivencia de alguna forma temporal, pero eso no hace que me duela menos. "¿Por qué esta tan empeñado en defenderme? ¿Acaso será verdad lo que dijo en la entrevista?"
- Lo que dijiste en tu entrevista… ¿Es verdad?- le pregunto, apenada
-Hasta la última palabra- me responde. Nos quedamos en silencio hasta el decide romperlo-. ¿Si no fuera por los juegos, me habrías dado una oportunidad?
-Si- le respondo quizás demasiado pronto. Tan pronto que me sorprende a mí misma y a él. Me voltea a ver por primera vez desde que llegue. Se acerca a mí y mira a los ojos. Los suyos brillan de una forma que nunca antes había visto: esperanza, amor, dulzura.
-¿Y me darás una oportunidad ahora?- dice, tomándome de la mano. Su cercanía me distrae por unos segundos, puedo sentir el calor que erradica su cuerpo. Como no creo ser capaz de articular una palabra me limito a asentir con la cabeza. Con la otra mano que tiene libre me acaricia la mejilla con ternura. Se inclina un poco, lo suficiente como para que pueda sentir su aliento en mis labios. Sus labios rozan los míos, mandando escalofríos por mi espina dorsal. No sé quién cerró la distancia que separaban nuestros labios, pero lo siguiente que se es que me está besando.
Al principio me quedo helada, porque nunca había besado a un chico antes; este es mi primer beso, pero luego me relaje y empecé a devolverle el beso. Algo cálido y curioso me agita el pecho, algo que hace que desee un segundo. Sin pensarlo, rodeo su cuello con mis brazos atrayéndolo más a mí, cierro mis dedos alrededor de sus cabello. El envuelve sus brazos en mi cintura. No sé cuánto tiempo estamos así, pero solo nos detenemos porque ambos necesitamos aire.
-Aaron, yo…- empiezo a decir pero me interrumpe antes de que pueda seguir hablando
-Lo lamento, no debí actuar así, no estaba pensando. Solo tenía que hacerlo aunque sea una vez
-Yo estoy confundida- le digo-. No puedo permitirme pensar de esta manera, no ahora, con los juegos. No quiero acabar como mi madre… no quiero perderte.- por cada palabra que decía mi voz bajaba de volumen.
-Mírame- me dice, pero yo me niego a mirarlo. Siento como como gentilmente toma mi barbilla y me obliga a alzarla para verlo a los ojos-. No me perderás, ¿okay? No te desharás de mí tan fácilmente.
Su comentario me saca una pequeña sonrisa y asiento. Se inclina una vez más y me da un pequeño beso-. Vamos a dentro, tenemos que descansar.
Bajamos las escalares con las manos entrelazadas y ambos nos quedamos, en silencio frente a la puerta de mi habitación, sin saber muy bien que hacer o decir.
-Quédate conmigo- le pido
-Hasta el final
Lo meto a mi habitación y me acuesto en la cama, me hago a un lado para que tenga espacio para que se tumbe junto a mí. Noto un poco de vacilación en su rostro antes de meterse en la cama conmigo. Al principio fue incomodo, al menos quince centímetros nos separaban, pero tomo confianza y se acomodó junto a mí. Al final, termine usando su hombro como almohada y su otro brazo rodeaba mi cintura. Nunca me había sentido tan segura en los brazos de alguien desde la muerte de mi padre. Nos dormimos así, en los brazos del otro, deseando que el día de mañana no llegara.
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A/N: Bueno esta nota me pareció necesaria para aclarar unas cosas:
1.-Algunos de ustedes pensaran que Katniss es un poco occ en este capítulo, pero lo que yo pienso es que, Katniss actuaba en los juegos porque no realmente no conocía a Peeta. En este fic no dice estar loca y completamente enamorada de él, pero, de cierta forma, admite tener sentimientos hacia él; lo que se me hace lógico porque llevan siendo amigos por más de cuatro años.
2.- Para lo que se preguntan, el señor que Aaron se encuentra en el bosque, si es el padre de Katniss. Acabando esta historia escribiré un fic que se dedicara a explicar la historia de estos dos.
3.-Cambie la escena del tejado porque lo de "soy algo más que una pieza de sus juegos" es algo que Peeta piensa, no Aaron. Además, no me parecía corrector usarlo, los fics son para dejar que nuestra imaginación vuele, y eso quiero hacer.
Creo que eso es todo por ahora, ya saben si quieren decirme un chiste, comentario, queja, sugerencia, o quieren mandarme una carta de odio o una carta que diga que abandone esto, lo que se les ocurra; todas son aceptadas en un review.
Con cariño,
Lobo Sombra
