Preámbulo a la tormenta

En un abrir y cerrar de ojos otra semana más había transcurrido, la vida en la villa era pacifica, nadie creería por lo que paso hace unos años atrás… ahora todo formaba parte del recuerdo de todos los que yacían ahí o había escuchado de aquello..

Como todos los días hombres trabajadores despiertos desde temprano para realizar su jornada, días frescos eran ahora más comunes las lluvias comenzarían pronto, se tenía que trabajar para poder tener provisiones, si algo habían aprendido era que debían de ser prevenidos hasta el extremo, habían sufrido, todo por desafiar a la diosa del destino…

En las faldas de aquella media colina se encontraba una pareja, uno dispuesto a emprender un viaje mientras que el otro le esperaría gustoso hasta su regreso…

Insisto en que deberías de desayunar antes de ir—decía preocupado

Sabes muy bien que siempre veo que comer en el bosque…—dijo no le gustaba que se preocupara— además ahora es cuando descansas de cocinar temprano ¿no?— dijo viendo al otro a los ojos

No me molesta para nada hacerte de comer… lo hago con todo gusto…—contesto sonriéndole

Lo sé— dijo para acercarse y darle un tierno beso en la frente—ahora ve a dentro, no quiero que te enfermes— le dijo con una mirada llena de ternura, era casi increíble que aquel ser fuera capaz de tener ese tipo de gestos, pero la diosa del destino le había humanizado por decirlo así y aunque aún le costara acostumbrarse era feliz haciéndolo.

Vale, ten cuidado— dijo despidiéndose de él

Si lo tendré—contesto mientras se daba la vuelta y comenzaba a caminar hacia ese bosque majestuoso…

La misma rutina de siempre saludando respetuosamente aquel bosque pidiéndole que le cuidara nuevamente y que le ofreciera como siempre alimento, comenzó a caminar hacia lo más profundo no tenía idea de donde querer ir… pero sabía que el bosque le proporcionaría un lugar hermoso para poder descansar y así poder meditar…

En bosque le habría camino, le dirigía a uno de los lugares menos explorados dentro de él, después de haber caminado tanto se pudo percatar adonde se dirigía por lo que solo se permitió emitir una pequeña sonrisa mientras suspiraba… había llegado ahí… una pequeña cascada donde se podía ver el agua cristalina bajar y se podía sentir como aquella agua salpicaba al caer en un pequeño lago formado bajo aquella caída, había como siempre podido coger algunos frutos para así poder desayunar, se sentaba cerca de unas rocas que estaba perfectamente colocadas bajo unos frondosos árboles cerca de la orilla de aquel lago, comía algunos frutos mientras veía como los pájaros cantaban a la orilla de la cascada, un cantar muy bello y relajante, ese sonido le traía muchos recuerdos, algunos dolorosos otros tristes, cuando tuvo que huir y esconderse, cuando se dio cuenta de lo que sentía su corazón, el dolor, la angustia, la desesperación… tantos recuerdos que jamás los desecharía ya que gracias a eso es lo que es ahora.

— ¿Souichi cuando dejaras de venir solo?— se escuchó una voz susurrar en el viento

Eres tú… hacia mucho que no me hablabas… dentro de poco vendré acompañado… será pronto ya lo veras— contesto al viento

¿Eres feliz Souichi?— se volvió a escuchar

Más de lo que hubiera imaginado o deseado— contesto en un suspiro…

Sé muy bien que por mi terquedad sufrieron muchos acepto toda esa culpa, pero si tan solo alguien me hubiera aconsejado quizás el dolor no hubiera sido así de fuerte o grande…

Después de haber salido corriendo de aquel lugar, no volví a saber de él, no volvió a escribirme, desapareció por completo, aquello me parecía extraño, pero él se había pasado conmigo así que en parte era lo que hubiera esperado que hiciera pero mi pecho dolía no entendía por qué razón pero no le tomaría importancia… había olvidado ya cuanto tiempo había pasado, días, semanas, meses… creo que fueron dos o tres años… pero algo no había olvidado y era a pesar de todo el tiempo aun podía sentir aquella calidez en mis labios era absurdo pero aun lo podía sentir como si hubiera sido hace unas horas quizás segundos… ese sentimiento recorrer mi cuerpo me estremecía como después de tanto aún sigue tan presente ese contacto…

Los festivales que habían pasado me habían hecho recordarle, no fui a ninguno ni porque mi prometida me lo pidiera no salí… la nostalgia se había invadido de mi… me di cuenta que estaba solo y que lo creyera o no posible él era mi única y mejor compañía… recordaba las palabras de aquella gitana y me preguntaba ¿si era posible que mi futuro estuviera ligado a Morinaga? ¿Quizás tome las cosas a la ligera? Digo perdí a mi único amigo…

Todos los planes y preparativos estaban hechos ya… se habían hecho con antelación las invitaciones respectivas a todos, aunque había pedido que fuera nada extravagante no me pusieron atención, el salón estaba decorado se podía ver la elegancia de los adornos lo pulcro que aquello era me gustaba… unas cuantas horas más y me casaría, no había vuelta de hoja, no había a donde escapar, simplemente lo había aceptado…

Me encontraba en mi habitación dispuesto a ponerme el traje… el color blanco me gustaba por lo que en eso por lo menos no habíamos tenido problemas en elegir, estaba tan absorto en mis pensamientos cuando sentí que alguien estaba atrás mío… No podía creer los que mis ojos veían…

—M-mori-mori...— las palabras no terminaban de salir de mi boca…

—No te esfuerces en decir mi nombre Souichi— dijo mientras sonreía creo que no esperaba aquella torpe reacción—Te ves bien… antes que digas más Yuki me invito… y-yo solo vine a saludarte—dijo y al término se daba la vuelta pero se detuvo a medio camino y dijo:

—Perdóname por lo que paso Souichi… espero que seas feliz— dijo y salió…

No podía creer aquello aquel niño ahora no parecía un niño… había crecido, su voz había cambiado, su mirada era distinta, el aura que de él emanaba era completamente distinta… ¿Qué había pasado para que ocurriera aquel cambio? El ya no era lo que yo conocí… o eso creí… sentí como mis piernas perdieron fuerza y me dejaban caer al piso, mi pecho palpitaba, el calor comenzó a recorrer mi cuerpo, sentí mis mejillas quemar, mis labios… mis labios pedían a gritos los de él… no, no, no esto es mentira esto no es verdad… por un carajo a mí no me gustan los hombres me regañe y comencé a tratar de controlar mi cuerpo….

Al poco tiempo Yuki entraba molesta a mi habitación…

— ¿Qué ocurre contigo? ¿Qué le hiciste a Tetsuhiro?—dijo completamente enfadada…

—De… ¿qué carajos hablas? Yo no le he hecho nada a nadie…—le conteste hastiado…

—Él está enamorado de ti… ¿por qué lo tratas mal?—

—Espera un segundo… ¿tú como sabes eso? Y que yo no le hice nada él fue él se pasó conmigo—le dije estaba comenzado a perder la poca paciencia que poseía

—Él me lo conto… poco tiempo después que habías regresado de aquel lugar… me pidió que no te contara nada… es más él vino a todos los festivales…—dijo mientras agachaba su mirada…

— ¿Él vino? ¿Por qué no me entere? ¿Por qué no dijiste nada?—comencé a cuestionarle

—De que hubiera servido… si no querías verle huiste sin decir nada ¿qué esperabas que se tragara el cuento que dejaste?—dijo acercándose a mí — ese chico te ama ¿acaso eres ciego? Él te conoce mucho mejor de lo que te conoces tú mismo—cuestiono sentándose a la par mía

—El me mintió— susurre

—Tú solo lo veías tú amigo, tenía miedo de perder cualquier lazo contigo ¿acaso eso es malo?—dijo poniéndose de pie— vamos hay algo que quiero mostrarte ahora Souichi…—dijo tomándome del brazo para jalarme… salimos de mi habitación y comenzamos a caminar nos dirigíamos a la habitación que se le había otorgado a ella para que se preparada… pero cuando entramos mis ojos se maravillaron al ver aquella escena… Morinaga se encontraba sentado en el marco de aquel gran ventanal, al ver su perfil se le podía ver que él era bastante atractivo ¿acaso él siempre fue así? Su mirada calmada viendo hacia fuera era digna de ser una hermosa pintura…

—Tetsuhiro ya estoy aquí— dijo adentrándose a la habitación aun jalándome

—Oye no debiste irte no me gusta…—dijo mientras se giraba hacia nosotros…— ¿Q-qué estas planeando?—pregunto con duda dibujada en su rostro

—Ustedes dos deben de hablar… lo dejo solos—dijo mientras me empujaba hacia Morinaga y daba la vuelta para irse…

¿¡QUE!?—gritamos ambos al mismo tiempo

—Nada ustedes par de idiotas deben de hablar…—dijo y se fue…

Morinaga corría hacia la puerta para intentarla abrirla pero esta estaba cerrada, ese mocosa nos había dejado encerrados…

—Hasta que no arreglen sus diferencias no salen de ahí, así que Souichi te recomiendo que dejes de lado tu terquedad— grito desde fue donde después solo se escucharon sus pasos al irse…

—Está loca—fue lo único que pude decir

—Le dije que no se metiera—dijo Morinaga mientras se acercaba a la ventana… el silencio nos invadió estaba comenzando a ponerme nervioso por lo que me fui a sentar en la orilla de la cama, la habitación era muy amplia por lo que se sentía demasiado solitario y lleno de penumbra, alguien debía de hablar y no sabía que hacer ¿debería de decir algo? Rayos que pasa conmigo…

—Hacía mucho tiempo desde la última vez que nos vimos—Dijo Morinaga

—D-de quien crees que fue la culpa—estaba nervioso

—M-me… me deje llevar por el impulso… — dijo mientras me giraba a verme —Te ves muy bien… más atractivo—dijo con un pequeño sonrojo en sus mejillas

—ESTAS LOCO… AUN CONTINÚAS CON ESO—fue lo único que dije pero aquello me había hecho feliz… un extraño calor comenzaba a invadirme…

— ¿Por qué estas nervioso?—dijo acercándose a mí—Cuando pones esa cara no puedo controlarme—dijo mientras que ahora ya se encontraba enfrente de mí y se había agachado de manera que ahora teníamos nuestros rostros al mismo nivel…

—Ale-aléjate…— fue lo único que torpemente salió de mi boca

—Oblígame— dijo en casi susurrando sus manos ya estaban apoyadas en la cama mientras se cercaba cada vez a mí, comencé a hacerme para atrás por reflejo sin darme cuenta ya estaba acostado en la cama, Morinaga ya se había colocado sobre mí y me miraba con lujuria, podía sentir como su mirada me quemaba…

—De-deja de jugar conmigo—alcance a decir…

—Yo no estoy jugando contigo… yo quiero monopolizarte Souichi—diciendo aquello acerco su rostro y poso su frente en la mía…

—T-tú no sabes lo que dices… no juegues conmigo…—estaba comenzando a perder el control de mí mismo, no sabía porque razón no podía alejarle…

—Souichi te amo—

Diciendo aquello beso mis labios mientras con una de sus manos comenzó a acariciar mi mejilla, besos tiernos sobre mis labios cada vez pedían más, su mano con suaves roces de sus dedos comenzó a recorrer de mi mejilla a mi barbilla y cuello aquel tacto hizo que estremeciera y abriera mi boca momento en el cual Morinaga aprovecho para que su lengua entrara en mi boca y comenzara a explorar el interior, mi mente no sabía que hacer, todo aquello, era de alguna manera tan excitante, era la primera vez que sentía todo ese mar de emociones haciendo destrozos en mi interior… simplemente me deje llevar, la cordura se había ido muy lejos… iba a experimentar todas y cada una de las emociones que Morinaga me enseñaría…

Comencé tímidamente con mi lengua acariciar la de él, nuestros pulmones comenzaban a reclamar aire, nos separamos y a penas nuestros labios se rosaban… ¿estaba enamorado de él? Me pregunte cuando comencé a sentir que besaba mi cuello, luego con su lengua contorneaba mí oreja no sabía que hacer por lo que lleve una de mis manos a mi boca ya que estaba comenzando a gemir como producto de aquellas acciones mientras que con la otra apretaba fuertemente la sabanas de la cama… mordió suavemente el lóbulo de mi oreja y con su lengua comenzó a dibujar un camino hacia mi pecho donde con sus manos comenzaba a quitar aquella ropa que estorbaba y no dejaba ver más piel sin darme cuenta cosa que poco estaba haciendo en aquel momento mi pecho quedaba al descubierto los ojos de Morinaga miraban como el mayor de los tesoros, como un banquete, se agacho y comenzó a hacer un recorrido de besos desde mi clavícula hasta uno de mis pezones el cual comenzó a rodearlo con su lengua para posteriormente capturar con sus labios aquel pezón que ahora ya se había puesto erecto por aquella acción comenzó a succionarle y darle pequeños mordiscos, sentía mi cuerpo arder simplemente quería más, cosa que era extraño… acto seguido realizo la misma acción con el otro pezón, sus manos comenzaron a bajar por mi abdomen y abrirse paso por entre mi pantalón, lo único que pude hacer fue hacer fuerza sobre sus hombros no sabía si quitarle o que siguiera con mayor intensidad… mi cuerpo se sentía extraño, pedía más contacto con aquella piel así que lo que hice fue comenzar a despojarle de su camisa también, mientras tanto él se despedía de mi pantalón y quedaba en ropa interior donde sus manos se adentraron y con sus dedos apenas y rozaba mi miembro el cual después de aquellos toques sobre mi piel habían hecho que se pusiera erecto… no sabía que hacer por lo que lance mis brazos a su cuello y me aferre, aquel contacto en mi miembro era torturante…

—Te amo—diciendo aquello Morinaga me besaba con completa lujuria y aprisionaba mi miembro con su mano y comenzaba a masajearlo, primero dando pequeños giros con su muñeca mientras subía y bajaba su mano, para luego sin mediar palabras rompía el beso, quita de una vez por todas aquella tela que evitaba que mi miembro quedara al descubierto para agachar e inmediatamente con sus labios comenzar a besar la base de miembro, el calor de su boca hacia que me estremeciera, sin una pizca de vacilación colocaba mi miembro en su boca y con su legua le contorneaba, era un vaivén de emociones éxtasis y vergüenza, mis manos capturaron sus cabellos, sin más comenzaba a mover mis caderas en su boca para así poder sentir aquella calidez mejor en mi miembro, una ola de extraños sentimientos comenzó a estremecerme desde mi vientre por lo que acelere las envestidas en su boca, chispazos de luz en mi mente, un zumbido en mis oídos, un cólico y un temblor interno hacia que me viniera en la boca de Morinaga quien recibió todo aquello en su boca y sin dudar lo trago… me sentía avergonzado había gemido, jadeado y hasta emitido un pequeño grito por aquel placer que había sentido, nuevamente Morinaga se posicionaba sobre mí y con sus manos tomaba mi rostro para invadirlo de besos…

—Tu esencia Souichi es deliciosa—dijo susurrándome al oído para después una de sus manos comenzaba a masajear mis muslos, y comenzar a buscar mi entrada la cual comenzó contornearla con su dedo para luego poco a poco hacer presión para poder penetrarla, aquello era nuevo, bueno todo era nuevo para mí…

—Mori-mori… se siente raro… es asqueroso— fue lo único que pude decir entre jadeos, sentía como me faltaba el aire, mi pecho se agitaba cada vez más, sentía el corazón salir, su dedo penetro en mí, en dolor invadió todo mi cuerpo…

—Re-relájate Souichi—dijo para luego besarme y comenzar a mover su dedo en mi interior, primero pequeños movimientos de penetración para luego comenzar a girar para ensanchar aquella zona, si bien a penas me había acostumbrado a aquel extraño sentimiento, me penetraba con un dedo más para luego hacer lo mismo que hizo anteriormente, luego de eso comenzaba a abrir sus dedos en mi interior, volvía otra vez a besarme, su lengua quería arrasar con todo lo que se encontrara en mi boca, me miraba cada una de mis expresiones, sacaba sus dedos de mi interior solo me permitir hacer un gruñido en molestia…

—Souichi eres un encanto— diciendo aquello bajaba su pantalón y dejaba ver aquel miembro totalmente erecto… —No puedo más…— se agachaba tomaba su miembro desde la base y lo dirigía a mi abertura, comenzaba a hacer presión para penétrame, mi interior pedía a gritos aquel acto… ¿pero?

—PERO… Souichi ¿qué mierdas significa esto?—la puerta se abría de un solo golpe y alguien gritaba mi nombre mientras entraba a la habitación…

—Padre te dije que Souichi se encuentra ocupado…— dijo otra voz deteniéndose en seco— ¿¡oh!? Esto no me lo esperaba— dijo viéndonos, habíamos quedado paralizados por aquello, reaccione, la cordura estaba nuevamente conmigo, como pude le di una patada a Morinaga para poder quitármelo de encima, el cual caía al piso ya que había perdido el equilibrio después del golpe…

—S-señor esto no es lo que parece…— me atreví a decir, sabía que no lograría nada con ello…

—De que hablas que no es lo que parece… le has faltado el respeto a mi hija… — dijo el padre de Yuki…

—Padre deja te expliquen— decía bastante nerviosa la chica

— ¿Qué me expliquen qué? Estos dos son un par de raros, ese "príncipe" no merece siquiera verte—decía completamente molesto…—Tu padre se enterara de esto y espero te dé un buen castigo—diciendo eso se disponía a salir de habitación, debía de detenerle pero ¿Cómo?...

—Señor… espere—dijo Morinaga quien hasta ahora solo había observado, se levantaba y se arreglaba la ropa, volteaba a verme con una tristeza en sus ojos pero ¿por qué?— Souichi… él nunca mereció siquiera comprometerse con su hija…—

— ¿¡Qué estás diciendo!?— dije mientras comenzaba a buscar mi ropa o algo para cubrirme

— ¿Qué tratas de decir mocoso?—dijo mientras arqueaba sus cejas

—Y-yo…— volteaba a verme—estoy enamorado de su hija…—suspiro y dijo— es por eso que hizo esto…— dijo ahora acercandose a él y colocandose en enfrente…

—Si era así ¿por qué no lo dijistes mejor en lugar de hacer esto?—dijo el padre de Yuki con tono de incredulidad

—Porque si le decia la verdad no iba a creeme… entonces obte mejor en hacer quedar al joven principe…— decia mientras intentaba no apartar sus ojos de los ojos del padre de Yuki…

No podía creer lo que estaba diciendo… él me engaño… y yo caí como un estúpido en su juego… esos dos me estaban viendo la cara… mi pecho dolían sentía como algo dentro de mí se quebraba y se hacía pedazos… sentía el asco recorrer mis entrañas, el dolor destrozar mi corazón y la decepción desangrar mi alma… me habían engañado… sin darme cuenta el padre de Yuki se fue junto con ella… solo se encontraba Morinaga… el cual se acercó a mi intentando tomarme el brazo cuando me aleje de él…

—Ya hiciste lo que querías ¿no?... ahora lárgate de aquí si no quieres que te mate…— le sentencie

—Déjame explicarte…—dijo pero le interrumpí

—Explicar ¿qué?... ya me hiciste quedar mal, ya te concedieron tu compromiso con ESA… ya lárgate…— decía totalmente furioso

—Souichi yo lo hice…–trato de decir

—Lo hiciste para fastidiarme ambos lo hicieron lárguense no quiero volverlos a ver nunca… ¡TE ODIO!— diciendo eso salí de aquel lugar hecho una furia…

Mi padre llegaba molesto a mi habitación… me cuestionaba que había pasado, la boda se había cancelado, mi padre había pedido disculpas por todo aquel ajetreo, parece ser que no le contaron nada de lo realmente sucedido… me tenía sin cuidado si lo hubieran hecho…

No quería verles, no quería saber nada de ellos… para mi ellos dejaron de existir…

Sentí caer un agujero profundo y oscuro, la ira carcomía mis entrañas… lo único que hice fue abrazar mis rodillas y llorar de furia…