Hola a todos, perdonen la demora. Hoy quisiera compartirles algo que ocurre conmigo hoy en día: mi mejor amiga de la secundaria decidió terminar nuestra amistad de manera brusca para irse con una chica que me lastimó demasiado emocionalmente desde hace un año atrás (y para agrandar las cosas, esa chica era mi mejor amiga de la primaria).
¿A qué viene esto? Mi estado de ánimo está por los suelos, me es difícil escribir y no he parado de llorar. Es por eso que les comento dos cosas:
1-Debido a que no pude continuar escribiendo, corté unos párrafos para poderlo publicar sin problema. Les juro que este capítulo estaba más largo (este realmente lo está) pero prefiero repasar el final ya que son cosas elementales de la historia.
2-Ya cuento con Wattpad y pueden buscarme con el mismo nombre de autor de esta página. Algunos ya ubicaron el perfil y me alegra eso. Solamente quiero resaltar que estoy subiendo capitulo por capitulo porque los estoy revisando nuevamente. Para el capítulo 10 ya estará todo al corriente ;)
En fin, agradezco de todo corazón (Esta vez fueron más reviews de los que esperaba, gracias) a:
FlorenciaNightmare: ¡Me encantó tu "Ecole"! Y si, Levi ya le echo el ojo a la mocosa. ¿Estará marcando territorio? Ok no. Y si, el one-shot estará interesante.
Kari: Justamente quería que alguien notase esa parte. Podría decir que para Mikasa, Abel fue más que un acosador y el comienzo de su "relación" se puede ver en este capítulo :)
Itzeldesaotome: Respecto al apellido, solamente tiene peso hasta el momento para Levi ya que está relacionado con él. Connie y Sasha son un amor en la actualidad, solamente que en la parte del pasado aun no la muestro mucho ya que apenas se están conociendo.
Kuroha01: ¡Hey! ¡Bienvenida! No me des las gracias, al contrario… te las doy a ti por darme una oportunidad. Espero verte pronto por aquí ;)
Guest: ¡Santos trapeadores, Levi! Me sorprendió bastante tu sospecha de Jean y me parece interesante. Aunque pienso que tal vez falta conocer un poco más la historia, hay muchos aun de quienes sospechar. Ojo, no rechazo ni acepto tu sospecha. Te lo dejaré de tarea B)
RenKouha: Lo que pasa es que Abel en si se está cerrando mucho a la gente y por ello es tristón. ¡Genial! Cada vez le estoy dando poco a poco forma a Levi y me gusta saber que te va agradando. Sasha me recuerda muchos tipos de personas que son en verdad un amor y quise representarla de esa manera y sin perder mucho su toque. Cuando Connie de su declaración, estoy segura que te encantará lo que dirá pues él dice las cosas como son y a Erwin le ayudará mucho ello. Espero que llegues a acertar tu sospecha de Abel.
Judith Valensi: Estabas a una nada de entrar a la lista negra por malvada, ok no. No me percaté hasta ahora que no habías dejado reviews y pues confundí este fic con el otro donde ahí si te había visto (Para que veas que si me acuerdo). Claro que tus trabajos me hacen feliz, me gustan en verdad y espero seguir leyéndolos. Yo también podría decir que ya tienes oficialmente otra seguidora B)
También a:
Judith de Valensi: ¡Genial, dos agradecimientos en un día! ¡Mereces el cielo, un examen aprobado por Levi y un apodo bonito por parte de Abel! ;)
Kalin Avila: ¡Amo ver tus publicaciones en el grupo y cuando mencionas a Abel me dan ganas de llorar! Y si, espero ver tu review algún día, espero que disfrutes mucho este capítulo.
¡Comenzamos!
ADVERTENCIA: Las menciones de libros y sus opiniones de ellos son moldeadas acorde a los personajes, en realidad no es mi opinión. Una disculpa a quienes les llegue a molestar. Espero que alguno reconozca las referencias, gracias.
Abel
Llevo sentado un poco más de los diez minutos en la mesa enfrente de los encargados de la biblioteca y nada interesante ha pasado aún. Mientras abro el último libro que registré para su salida escucho pasos muy leves acercándose, alzo la mirada y me percato que es el profesor Levi. ¿Qué lo ha traído hasta estas mazmorras, querido profesor?
Ah, ya entiendo... viene a sacar copias. No sé porque me tomo mucho la molestia de vigilar cada paso de este enano, podría ser el hecho que simplemente me llama la atención cualquier actividad bajo su autoría.
Le veo molestia reflejada en su rostro, no está de buenas. ¿Acaso te falta un poco de amor, pequeñín?
-Tengo entendido que tienen dos copiadoras- lo escucho reclamar.
-Lo lamento Profesor, el prefecto no ha mandado a arreglar la copiadora que estamos tratando de reparar- señaló la vieja la copiadora defectuosa. –Ya he puesto a los que hacen el servicio aquí a repararla.
Me es extraño escucharla hablar sin su muletilla, tal vez se controla cuando se trata de un profesor.
-Tch. En cuanto estén, llévenlas a mi oficina - vamos enano, no seas flojo espera conmigo. Eres bienvenido. –Tengo asuntos con alguien.
- ¡De eso no hay problema! ¡Con gusto mandaré a alguien! - respondió la vieja hipócritamente.
Vi como Levi asistió con la cabeza y al darse la vuelta cruzó mirada conmigo. Me quedé estático por unos segundos, pero encontré solución al problema: levanté mi libro hasta taparme el rostro con este. Cuando el enano se fue, decidí seguir leyendo de esta forma…
Levi
Cuando ya estaba a punto de jalar la puerta de la biblioteca para salir tras de ella, alguien más me ganó el acto y al verme de frente, ella no pudo evitar sonreír.
-Profesor Levi, justamente lo estaba buscando- comentó seriamente.
Desde que la conocí el segundo día de clases que fue su "primer día" y le brindé ayuda sobre sus responsabilidades como maestra, Anka Rheinberger misteriosamente siempre le surge una duda del trabajo cada vez que me ve. Me incomoda bastante su presencia, tal vez por ello inventaron la tradición "novato guía novato".
Al ver el rostro serio de Anka me hace recordar mi etapa como novato, yo casi nunca tenia duda sobre alguna actividad pues siempre me he movido como me es más cómodo y correcto. Admito que hubo una o más ocasiones que deseaba aclarar alguna duda con Pixis, quien siempre me recibía gustoso en su oficina y me ofrecía alcohol a escondidas, cosa que siempre le rechacé.
Pixis… viejo alcohólico. Lo he dicho y lo vuelvo a repetir, tal vez entre profesores nunca hablamos respecto a su adicción al alcohol y lo pasamos por alto, pero quienes debieron actuar ante el problema fuimos Nanaba y yo por el simple hecho que conocíamos los accidentes que tenía en los bares.
Es lo que mayormente he pensado en esta semana, en lo que debimos y no debimos hacer Nanaba y yo.
- ¿Profesor? - Anka volvió mi atención hacia ella mientras aún seguía parado en la salida de la biblioteca. - ¿Va de salida…?
-Tch- ella me deja salir y le indico que me siga. - ¿Alguna duda que no te dejó dormir el fin de semana?
-En realidad no, hoy no lo busqué para una duda- me respondió seria. –Necesito hablar con usted sobre algo delicado.
La miro confundido mientras seguimos caminando. Si quiere hablar algo delicado, no creo que lo hable por los pasillos así que tengo que llevarla a mi oficina.
- ¿Tiene tiempo? - continuó, pero con una pregunta. –Mi turno acaba de terminar, pero como usted es de doble turno…
-Que sea rápido, estoy ayudando a Nanaba en su área- le aclaro mientras ella acepta.
-Créame que seré demasiado clara en lo que le quiero comentar.
Mikasa
Detengo el paso para analizar una vez más el pasillo, es la tercera vez que paso en el y no encuentro la puerta que me indica que es la biblioteca. Maldita sea, debí preguntarle a Armin donde estaba antes de salir trotando. Debí pensarlo, nunca he ido a sacar copias ni tampoco a ver algún libro… en pocas palabras, no tengo idea donde es la biblioteca.
He ido a diferentes pisos y solo he sabido identificar algunas oficinas de profesores, la cafetería, el piso donde están los clubs y un centro computacional, pero eso no me ayudó en nada. Mi orgullo no me permitió preguntarle a cualquiera, pensé que si buscaba más a fondo la encontraría.
Suspiré al darme por vencida, tendré que olvidar mi orgullo y preguntarle a la primera persona que vea. No hay de otra. Alzo la mirada, pero el pasillo está vacío, tendré que investigar en alguna aula.
-Disculpa… ¿Mikasa? - escucho que me llaman por detrás.
Reconozco esa voz mientras me llega el aroma de una loción fresca… es Jean Kirstein, un compañero del grupo. Esto me extraña un poco pues nunca me había dirigido la palabra hasta hoy. He visto que ha tenido pequeñas charlas con Eren y Armin (ya que los tres les interesa ingresar a algún club deportivo) y que no se lleva del todo bien con Sasha desde que ambos se quedaron a limpiar la cafetería el primer día de clases.
Tomando en cuenta todo ello nunca me pasó por la mente que se supiera mi nombre. Me di la media vuelta para encararlo y al verlo fijamente veo que se sonroja levemente mientras soltaba un quejido. ¿Estará enfermo?
- ¿Ocurre algo? - le pregunto mientras el bajaba la mirada.
Ver esta escena me causa aún más confusión, Jean siempre ha brindado la imagen clásica del rebelde/brabucón del grupo (aunque su cara se le asemeja a la de un caballo), siempre se le puede escuchar sus historias "divertidas" que le suceden en el gimnasio que asiste y hasta el momento nadie lo baja de idiota desde el primer día que se quiso pasar de listo con el profesor Shadis.
-Discúlpame, pero… ok, bueno…- rascó su nuca y de nuevo me miró fijamente. - ¿Perdiste algo? Te he visto caminar por este pasillo tres veces y pareces buscar algo- soltó de golpe y muy rápido.
Siento mi rostro arder ante esa pregunta, al menos no piensa que estoy perdida.
- ¿Sabes dónde está la biblioteca? - le respondí con otra pregunta.
- ¡Oh, ya veo! ¡Así que estabas perdida! - trató de bromear conmigo, pero yo simplemente lo seguí mirando.
¿Le habrá incomodado mi gesto? Borró su sonrisa y se aclaró la garganta para volver a entrar en seriedad.
-Efectivamente, Mikasa. Sé dónde está la biblioteca- me sonrió levemente.
- ¿Podrías indicarme dónde está? Necesito sacar algunas copias- le mostré la hoja que me prestó Armin.
Jean la miró curioso y después asistió con la cabeza.
-Por supuesto, de hecho, yo también necesito ir- me respondió mientras miraba hacia los lados. Parece nervioso. –Si-Sígueme con con-confianza.
Ambos comenzamos a caminar hacia las escaleras mientras ninguno se atrevía a hablar. Para mí no era incomodo el silencio, no tenía algo en concreto que hablar con él. Mientras bajábamos, no podía dejar de pensar en que tal vez Eren y Armin me buscarían en la biblioteca más temprano de lo que planeé.
-Dime, Mikasa…- comenzó a hablar otra vez. - ¿Eres buena en el inglés?
-Tal vez…- me limité a responder. Cuando lo volteé a ver vi que esperaba una respuesta larga. Creo que debería intentar dársela. –No puedo considerarme buena hasta ver resultados.
- ¡OK! ¡Don't worry, honey! - otra vez trató de bromear.
Creo que le haré caso, no debo preocuparme mucho por él. Me siento tonta al ver que lo he estado siguiendo a ciegas y ahora estamos en la entrada de la facultad, a unos pasos de la explanada.
Miré alrededor y cuando estaba a punto de preguntarle si realmente estaba seguro de saber dónde se localiza la biblioteca, la encontré. Me siento tonta, en toda la primera semana nunca la había visto.
Se le ve muy moderna desde un principio pues la puerta es enorme y de cristal. Jean se me adelantó y abrió la puerta y me indicó que pasara. Puede tener cara de caballo, pero demuestra ser un caballo amable. No creo que eso exista, pero es una opinión.
-Después de usted, señorita- comentó mientras yo pasaba.
-Gracias…- susurré. Me siento muy incómoda.
La biblioteca no es tan grande como pensé, pero el espacio es como si hubiesen juntado cinco aulas. Todo está muy bien ordenado, las mesas de trabajo lo están por números mientras los estantes por letras y sección.
A unos metros de nosotros se encuentra el espacio de los encargados de la biblioteca, son cuatro chicos, una chica (tal vez están realizando su servicio a la comunidad) y una mujer de edad que los dirige. Creo que tienen problemas con una copiadora pues parecen tratar de arreglarla.
- ¿Entonces? Acerquémonos…- me sugirió Jean en voz baja mientras yo aceptaba.
No he contemplado el reglamento de la biblioteca aun y nunca he estado en alguna, pero he visto en bastantes películas que se debe hablar en voz baja.
-Espero que no tarden mucho…- le susurré a Jean.
-Tranquila, sacar copias no toma nada de tiempo.
Jean se detuvo de golpe y después se dio un manotazo en la cara, me dio un poco de gracia su acto.
-Joder, Mikasa. Tengo que dejarte, olvidé que tenía que verme con alguien…- me explicó apurado.
- ¿Pero no tenías algo que hacer aquí? - pregunté confundida mientras él se ponía rojo.
-Eh-Eh, bueno… Esto es más importante- se rascó el mentón mientras miraba hacia su izquierda. - ¿Te veo después? - volvió a darse un manotazo en la frente. –Claro que lo haré, estamos en el mismo grupo…
Ambos nos quedamos en silencio, mientras yo me preguntaba en qué momento se iría, Jean comenzó a balbucear algo.
-Mikasa…- me llamó. –Yo…- se aclaró la garganta. –Iré al grano, tengo algo que decirte.
Jean me está preocupando un poco pues se le ve muy nervioso o creo que ansioso… no sabría cómo describirlo, parece que tiene una descarga emocional. Cada vez su rostro se torna de un color más rojizo.
Tengo algo de prisa así que discúlpame Jean, pero tengo que apurarte.
-Entonces dímelo- le respondí.
Podría jurar que sus ojos comenzaron a brillar y sus labios temblaban. Tras suspirar, me miró fijamente.
-Mikasa, tu cabello es negro y hermoso- comentó seriamente.
¿Solo era eso? Vaya, nadie me lo había dicho antes…
-Gracias- me despedí de él mientras lo dejaba atrás y me acercaba con la encargada. Tengo prisa.
Abel
"Cuando Gregorio Samsa despertó aquella mañana luego de un sueño agitado, se encontró en su cama convertido en un insecto monstruoso."
Qué curioso, como lo que me ocurrió a mi esta mañana. No, esperen… como todas mis putas mañanas.
- ¿Disculpe? - escuché la voz bajita de una chica, pero seguí en lo mío. –Necesito sacar tres…
-Un momento, niña- la interrumpió de malas la vieja esa. - ¿Qué necesitas, niña?
-Tres copias de esta hoja. Por favor.
-Lo lamento niña, tardaré un poco en dártelas. No pasa más de los diez minutos, ¿No hay problema? - preguntó esa cosa que es la encargada en voz alta. Pendeja, y se supone que es la que lleva el orden aquí.
-Entiendo. No hay problema…- respondió la chica. Si yo fuera ella, yo le hubiese puesto en su lugar a ese vejestorio.
Suspiré fuertemente y bajé un poco el libro para dar una miradita rápida, tenía curiosidad por esa chica. Se le escucha muy sumisa.
Aún está de espaldas, es algo alta a comparación de las chicas que esta facultad, su cabello es negro y muy apenas le toca los hombros… tiene figura aceptable a mi parecer, pero le falta ejercitarse. Podría decir que por detrás es linda.
Mejor sigo en lo mío, ya no hay nada interesante.
Mikasa
Aproveché el tiempo de espera y preferí ir en busca de un libro interesante. No creo que me tome mucho tiempo, además Eren y Armin vendrán a buscarme si llegase a demorarme. Me di la media vuelta y me encontré con una mesa vacía que solo la ocupa una persona, al pasar por un lado me llega una ligera sensación como si alguien me estuviese espiando.
Me detengo un momento y fijo la mirada en la persona que ocupa la mesa, es un chico. No creo que él se percate de mi existencia, lo veo muy concentrado en su libro. Demasiado pues lo tiene justamente enfrente de su rostro. Debería alejarlo un poco, dañará su vista si sigue leyendo de esa forma. Bueno, eso no es asunto mío.
Me adentré entre los estantes C-1 y C-2 y busqué algún titulo interesante. Tras leer demasiados títulos he comprendido que estos dos estantes tienen libros sobre la carrera y por el momento no es algo que me interese. Ya tengo demasiadas dudas y con esto me hace sentir mas presionada.
Proseguí en los estantes de la izquierda y después de repasar los títulos, ahora si encontré algo que me parece interesante: libros del género terror. Si mi pasión son las películas, en especial las de asesinos sangrientos, cosas paranormales, etc.; ¿Qué me esperará con los libros?
Creo que ya llevo cinco minutos analizando cada libro que me topo, pero aún no sé por cual decidirme. "Drácula" me llama la atención pues es demasiado popular el personaje, pero "Un saco de huesos" no se queda atrás, el titulo parece interesante. ¿" El gato negro" valdrá la pena o será mejor elección "Carrie"? Quisiera que Armin estuviera aquí y me recomendara alguno, esto me es muy difícil. En cuanto mis ojos se posaron en "Noches de baile en el infierno" no dudé más y lo tomé. Está decidido, este es el que me llevaré a casa.
Caminé tranquilamente hasta donde está el escritorio de la encargada, pero al ver que la hoja que Armin me prestó seguía en el mismo lugar donde ella la dejó, preferí la idea de tomar asiento y comenzar a leer.
No me conviene del todo sentarme lejos de la encargada después de todo no sabré en cuanto tiempo me tenga listas las copias ni tampoco se las dejé a mi nombre. ¿Al extraño del libro le molestará que me siente con él?
Con seguridad de lo que iba a hacer, me acerco a la mesa de quien oculta su rostro detrás del libro y al estar enfrente de él me animo a preguntarle.
- ¿Puedo tomar asiento aquí? - le preguntó, pero él no se mueve y ni siquiera baja el libro ni un solo centímetro. Creo que quiere una explicación, es comprensible. –Estoy esperando unas…
-Copias, lo sé. He escuchado todo- me respondió neutral. –Adelante, no hay problema.
Me tomó por sorpresa su comentario, pero no quise perder más tiempo y me senté justamente enfrente de él. Para no incomodarlo me centré en mi libro, espero que sea de mi agrado.
Al abrirlo cuidadosamente observo que hay un sobre pegado en la pasta que contiene una tarjeta fácil a la vista. La tomo con cuidado y veo que en ella están escritos los nombres y fechas de quienes se han llevado este libro.
"Eva Bertram" 04/07/2014
"Ruth D. Kline" 14/05/2015
"Abel" 20/10/2016
Vaya, solo tres personas se han visto interesadas en el libro o tal vez fueron las únicas que se animaron a llevárselo. Creo que esto no debería afectar mi interés.
Abel
Quién lo diría, es la primera vez que alguien se anima a sentarse conmigo. ¡Oh santos caracoles hervidos, estoy alagado! ¡Veamos el rostro de mi compañera de mesa!
Bajé solo un poco el libro (prefiero hacerlo de este modo ya que si me descubre espiándola solo verá mis ojos, no mi rostro completo) y la mire fijamente. Nariz tierna, ojos rasgados, pestañas largas, labios rosa pastel, piel pálida, levemente maquillada…
Entrecierro un poco los ojos, estoy seguro de haber visto ese rostro en otro lugar. Vamos, ¿Dónde he visto esta chica? Tick… tock… Tick… Tock… Ya veo, es la chica bonita del primer día.
Así que mi compañera es la bonita con rostro antipático. Que grata sorpresa me ha dado. ¿Qué estará leyendo...?
Quisiese darme un manotazo en la frente en cuanto me entero que es lo que está leyendo: El libro más aburrido y tonto que hay en esta biblioteca. Por dios, bonita. Te haré un favor, no dejaré que te aburras con ese libro.
Trato de pensar como decírtelo, no me siento seguro en mostrarte mi rostro pues no quiero que me ubiques después. No sería correcto. ¿Y si te lo digo directamente? Supongo que te molestarás, pero no tanto… eres de nuevo ingreso.
Oh no, haz bostezado. Tal vez te estás aburriendo, pero aun así te ves tierna ante mis ojos. Creo que es hora que te lo mencione, no te desprecio tanto como para dejarte leer esa cosa.
Volví a ocultar mis ojos con el libro y proseguí.
Mikasa
-Disculpa mi atrevimiento, pero ese libro te hará perder tiempo. Es demasiado aburrido- el chico de enfrente me comentó en voz baja.
Si, ya me di cuenta… Espera, ¡¿Qué?! ¡Despierta, Mikasa! ¡Te estás quedando dormida! ¡¿Pero qué le pasa?! ¡¿Acaso le pedí su opinión?!
-Te recomiendo que vuelvas a buscar- volvió a comentar sin bajar el libro mientras señalaba con su pulgar hacia atrás.
¿Cómo puedo confiar en alguien quien no me muestra su rostro? Debe tener pocos pantalones…
-Oye, ¿Qué te hace pensar que este libro es aburrido? - le pregunté molesta mientras se lo mostraba.
No debería tomármelo muy apecho, pero ese tipo acababa de decirle "aburrido" a mi decisión y no se lo permitiré. Es mi problema, no de él. Debería levantarme e irme a otra mesa.
-Porque ya lo he leído y te estoy haciendo un favor, ¿Alguna otra duda? - respondió en cuanto me levanté de mi asiento.
"Lárgate de aquí" me repetía una y otra vez, pero me quedé inmóvil cuando analicé su respuesta. Miré de nuevo al idiota y recordé rápidamente a Eren, él siempre defiende sus decisiones y si alguien llegase a criticarlas… bueno, no me pondré a golpear a ese tipo. No aún.
Miré hacia atrás y al ver que la encargada no le importaba nuestra platica, volví a tomar asiento y seguí con nuestra discusión.
-Dame una buena razón para creer en tu palabra- lo desafié pues no creo que la tenga y de ser así, me dejará en paz y podré irme a otro lugar.
-Los cuentos relatan situaciones diferentes, pero con el mismo molde: Chica normal se enreda en situación paranormal y el chico coprotagonista se enamora de ella mas no se conocían en un principio y curiosamente ellas desde un principio estaban enamoradas de alguien más. Hay uno que la situación es contraria…- dejó pasar dos segundos. - ¡Ah sí, Meyer! En su historia es como leer los prototipos de Beau & Edythe lo cual es repetitivo, siempre nos quiere mostrar una chica mala o seria que todos la pasan por guapa bla bla bla. Y por último y no menos importante, el romance que supuestamente hay en todo el libro no es dulce y sabe a chicle tutti frutti corriente, es desagradable y lleno de cliché. Buenas ideas, pero mal planteamiento, hay una que otra historia rescatable pero ese libro no merece todo tu tiempo.
No he comprendido del todo su explicación, pero me lo ha dicho de una manera tan segura que me ha convencido. No es un patán común y corriente, es un patán con buenos… argumentos.
-Ya veo…- me dejó sin palabras, no sabía que responderle. –No es lo que pensaba…
- ¿Buscabas algo de terror?
-Si.
Escuché su risa y después volvió a señalar con su pulgar hacia atrás.
-Anda, busca algo de Stephen King. Algunos de sus libros son buenos para comenzar- me recomendó.
Cerré el libro y miré fijamente el libro que estaba leyendo en estos momentos: "La metamorfosis". Recuerdo haber visto al padre de Eren leerlo en nuestra sala más nunca me interesó, pero ahora que lo vuelvo a ver a logrado un posicionamiento en mi mente.
Este chico sin intención alguna ha despertado un interés extraño en mí, me sorprende que exprese abiertamente su opinión. Lo miré unos segundos más mientras analizaba lo poco que mostraba físicamente. Sus manos se ven algo masculinas, Eren y Armin aún tienen sus manos tiernas y por otro lado las de este chico se asemejan más a las de mi padre adoptivo lo que me hace deducir que es mayor que nosotros. Un leve movimiento hizo que notara que posee un reloj, pero no puedo apreciarlo bien por culpa del libro.
- ¿Ocurre algo? - preguntó de golpe sacándome de mis pensamientos.
-Nada- respondí igual, de golpe.
- ¿Te ofendió mi comentario?
-Yo no me ofendo.
Él no me dijo nada más, no me sentí culpable por ello, pero si curiosidad por lo que me diría.
- ¿No irás a buscar otro libro? - volvió a preguntar.
Esa pregunta hizo que me recargara en el respaldo de la silla y sintiera mi rostro arder, a él le extraña el motivo por el que sigo aquí.
- ¿Acaso te molesta mi presencia? - le pregunté incomoda, tal vez quiere estar solo.
-Claro que no, tu voz me es reconfortante.
¿Mi voz le es reconfortante? Siento un cosquilleo en mi estómago de solo pensarlo. Nunca me lo habían dicho… esto me hace recordar a Jean. Vaya, hoy me han hecho dos comentarios que jamás hubiese escuchado.
Permanecimos en silencio algunos segundos más, mientras escuchaba y veía como pasaba de hoja en hoja no pude fijar la mirada en algo más que no fueran sus manos.
- ¿Alguna vez te has sentido como una cucaracha? - me preguntó con voz calmada.
- ¿Es una indirecta?
-A mí no me pareció indirecta más bien es una simple pregunta.
Me sentí pendeja, tiene toda la razón. Apoyé los codos en la mesa y mi cabeza sobra una mano. Por un lado, no me apetece ir a buscar algún libro por el hecho de nuestra platica que me hizo sentir algo insegura de mis intereses y claro para seguir escuchando sus ideas interesantes, pero por otro cada vez me siento más tonta al estar con este chico y eso me den ganas de irme. Sus respuestas son tan directas y las mías estúpidas. Tengo que esforzarme si es que quiero mostrarle que yo no soy una chica desinteresada...
-Tienes razón y no, nunca me he sentido una porque no lo soy- respondí, pero él no me dijo nada más. -¿Qué me dices de ti?
Y otra ve él no me respondió en el instante, cambió de página y se aclaró la garganta, por un momento pensé que ya me estaba ignorando.
-Para ser sincero, últimamente me sentido una pero no me quejo- su respuesta me hizo sentir lastima por él.
- ¿A qué te refieres?
Escuché como se le escapaba un ligero quejido y aferró sus dedos al libro. Naturalmente, mi atención volvió a fijarse en sus manos.
Abel
¿En verdad quiere saberlo o me pregunta por obligación? No sería bueno abrirme con una desconocida, pero por el hecho que no le muestre quien soy me hace sentirme con la libertad de ser yo mismo.
-Porque al igual que una cucaracha, no encajo con la sociedad y soy repudiado por el simple hecho de ser yo- solté sin pensarlo.
Ella no me respondió. ¡Sabía que no debía decírselo, siempre es lo mismo! ¡Todos huyen cuando doy mis motivos!
-Odio las cucarachas, pero no les temo- respondió seriamente. - ¿Te sirve eso?
Esa respuesta me tomó por sorpresa, quise soltar la carcajada, pero me contuve.
-Ja, seguro- le respondí con confianza.
-Pero…- volvió a hablar.
¿Qué más tienes que decirme, bonita?
Mikasa
Me muerdo los labios al sentir que tengo algo más que decirle, me ha ayudado con el libro y me siento en deuda con él. No hay una excusa exacta, pero eso debe ser lo menos importante.
-El mundo realmente es cruel, pero eso no significa que debes dejar de creer en lo que eres y lo fuerte que puedes llegar a ser- pasó por mi mente el momento que conocí a Eren, el día que tuvimos ese accidente que me arrebató a mis padres. –Mientras tengas a alguien por quien seguir adelante y te apoye a tu persona, el mundo puede llegar a ser hermoso a la vez.
Rápidamente se me ha formado un nudo en la garganta, no había pensado en mis padres desde hace tiempo ni tampoco el día que Eren me regaló la bufanda.
- ¿Y si yo no tengo a quien me apoye como persona? - preguntó con dificultad.
-La tienes- solté de golpe, pero de forma segura. Ese chico no puede estar completamente solo en este mundo, debe tener a alguien más quien se preocupe por él. –Tal vez tienes que abrir un poco más los ojos.
Abel
¿Acaso ella se refirió que la tengo a ella? Siento como mis manos tiemblan y comienzo a sudar. ¿Estará bromeando? ¿Acaso es un juego para ella? Mi corazón late con fuerza, me siento… vivo.
-Gracias- solté honestamente.
Bonita, no sé tu nombre ni tampoco te conozco del todo, pero por ahora me has salvado. Por ahora. No quiero que me entiendas, pero te lo repetiré cuantas veces sean necesarias: tu voz me es reconfortante.
-Estamos a mano- comentó y escuché como se levantaba.
Ella… ja, me ha impresionado bastante. Me siento como un pendejo frente a una filosofa.
Mikasa
Espero haberle sido de ayuda, nunca le he brindado apoyo a un desconocido. Estoy segura que si Eren o Armin me vieran en estos momentos estarían orgullosos de mí y eso quiero, ellos son mi motivo a seguir.
Volví a dirigir mi mirada en él antes de irme a buscar otro libro y él siguió leyendo tranquilamente. ¿Así será siempre?
Quizá preguntarle su nombre antes de despedirme sea buena idea pero no sé cómo ni tampoco si debo hacerlo. Negué con la cabeza y preferí irme sin cruzar palabra con él, tal vez sea mejor por ahora que sigamos siendo extraños ante nuestros ojos.
Levi
Desde que llegamos Anka no ha pronunciado alguna palabra y solo se la ha pasado sentada frente a mi escritorio. Esta tención me está haciendo enojar, si no logra decirme algo en los próximos cinco minutos… mejor dos le pediré que se retire. Pendejadas a otro lado.
- ¿Y bien? - fui el primero en hablar.
Anka me miró como si dudase del porque estaba su trasero pegado a la silla. ¿Debería volver a insistir?
-Desde que era universitaria siempre me interesó impartir clases pues consideraba un trabajo digno y tranquilo. Cuando me daba el lujo de imaginarme mi vida como maestra traté de idear las mejores estrategias para calificar y aplicar exámenes…- comenzó a contarme su "tierna" historia mientras se mostraba melancólica.
-Rheinberger, ¿Va a contarme toda su historia? Si es así para ponerme más cómodo.
Ese comentario no le hizo gracia, me miró molesta y negó con la cabeza mientras fruncía el ceño.
-No profesor, discúlpeme. Seré clara- esa respuesta me gustó. –Usted debe de saber que, para ser sustituto de algún profesor, el interesado debe ser recomendado- asistí con la cabeza. Es bien sabido por aquí que los sustitutos no la tienen fácil por ese hecho, nunca se sabe cuándo se les requerirá. Tengo entendido que para ello se tienen que cumplir ciertos requisitos, pero eso es otro asunto. –Me duele revelarlo así que espero que esto se mantenga en secreto, por favor.
-No se preocupe por ello son sus asuntos y si usted me pidió que quedara entre nosotros, así será.
-Se lo agradezco- sonrió levemente. –A lo que voy es que quien me recomendó fue el profesor Pixis.
Al escuchar "Pixis" todo se vino abajo, creo que ya se a dónde va todo esto.
-Nadie lo sabe más que dirección y usted… traté de informarme sobre su situación con los demás profesores, pero ninguno me resolvió la duda.
-Es por eso que recurriste a mí.
-Exacto, Pixis me ayudó demasiado desde que yo era su alumna en otra facultad y en cuanto me llamarón para que lo sustituyera indefinidamente me preocupó un poco.
Si ella no miente y le preguntó a los demás, Nanaba debió decirle la verdad. No es un secreto la desaparición de Pixis el cuerpo académico pero el asunto fue ligeramente modificado para los alumnos cosa que me molestó bastante.
-Y Nanaba, ¿Qué fue lo que le explicó? - pregunté mientras Anka suspiraba.
-Me comentó que el profesor tuvo un percance durante sus vacaciones…- calló un momento y continuó. –Creo que mencionó que enfermó gravemente y necesita reposo absoluto.
Algo no cuadra aquí, si esta mujer necesitara una respuesta concreta… ¿Por qué no va a visitar a Pixis para comprobar su estado de salud? ¿Por qué recurrir a mí? Nanaba pendeja, la mentira se está torciendo más y con Anka de por medio.
-Profesor, usted y yo sabemos perfectamente que a Pixis le importaba un carajo las enfermedades, siempre contagiaba a más de dos alumnos y si eran estomacales no olvidaba su termo con té. ¿Acaso no recuerda que siempre decía: "Muere trabajando y con lujos"? - si Anka comienza a soltar esa boca con groserías, significa que el asunto ya se puso serio.
-No- fui honesto, jamás le escuché decir tal tontería.
Esas copias, ¿Dónde mierdas están?
-De acuerdo…- suspiró. –El punto es que Pixis le importaba demasiado el dinero y a lo mucho faltaba un día o dos.
-Pixis se alegraría si sabe que tiene una stalker.
- ¡Profesor! ¡Esto es serio!
-Tch. Termina ya, estoy perdiendo tiempo.
-Recurrí a usted porque sé que sabe qué pasó con Pixis- me acusó mientras me miraba seriamente.
Si, sé cuál es la situación de Pixis actualmente pero no me siento con el poder necesario para contárselo a cualquiera… ese privilegio se lo dejé a Nanaba, pero veo que la mandó a la mierda.
No puedo evitar pensar en Petra al ver a Anka, ambas estiman a Pixis y comparten la misma situación: Desconocen su desaparición. Que fastidio, ¿Enserio tengo que hacerlo?
-Escucha, te lo diré para que dejes de joder. ¿Quedó claro? - cuando ella asistió con la cabeza y sonrió levemente. Pendeja, no lo hago por gusto. –Pixis lleva tres semanas desaparecido. Lo último que me comentó Nanaba fue que lo vieron en "Barnnars" la noche que desapareció.
Anka no se le veía sorprendida ni mucho menos asustada, ¿Tanto insististe pendeja para que reacciones así?
-Ese maldito alcoholismo…- susurró molesta.
Cambio de planes, ahora está procesando lo que le acabo de decir y no dudo que se ponga a llorar en cualquier momento. Es por eso que quería que fuera Nanaba quien le comentara. Pendejos todos.
Actualidad
Hanji siendo protegida por Moblit, pasaron a través de la multitud de estudiantes y al llegar a la entrada de la facultad se encontraron con algunos policías bloqueando la entrada y otros empujando a la multitud molesta.
- ¡Oficial! - todos estos saludaron a la mujer de anteojos y esta misma les devolvió el gesto.
- ¡Ya díganos que está ocurriendo! - escuchó a un chico gritarles.
Hanji miró a la multitud molesta y se mordió un labio, ¿Cómo decirles que otra alumna había desaparecido y un muerto en el edificio?
- ¡Hanji-san! - la llamó una integrante del equipo forense que al parecer la esperaba, Nifa. - ¡Qué bueno que ya se encuentra aquí! ¡Necesitamos que vaya a revisar la escena del crimen y el cuerpo antes de que se lo lleven!
- ¡¿UN CUERPO?!- gritó una alumna al escucharla.
- ¡¿QUÉ?!- gritó otra horrorizada.
La metida de pata de Nifa le había ahorrado la mitad de lo que tenía que informarles a los alumnos. "Estúpida suerte" se dijo Hanji mientras se retiraba sus lentes y se daba un manotazo en la frente mientras escuchaba a la multitud quejarse aún más.
- ¡Hanji-san! ¡No fue mi intención! - se disculpó Nifa mientras Hanji alzaba la mirada hacia ella.
-Tranquila, no es tu culpa- le dio unas palmadas a su hombro izquierdo y volvió a colocarse las gafas.
Ante ese comentario, algunos estudiantes dejaron de quejarse y guardaron silencio. Nifa acababa de meter la pata.
- ¡¿Cómo dejaron que esto ocurriera?!- gritó otra chica de voz grave.
- ¡Se supone que nos estaban protegiendo! - ahora fue un chico quien reclamó.
Hanji suspiró mientras negaba con la cabeza. Además de Nifa alguien más había metido la pata: Nile Dok, quien era el anterior encargado de la investigación sobre las desapariciones del cuerpo académico. Según lo que recuerda, Rico comentó que el oficial no quiso involucrar el acosador de Mikasa ya que no era lo urgente en el momento y por ello le asignó el caso.
Falta de cordura, falta de organización… falta de todo. Nile fue un pendejo en no preocuparse en el caso de Mikasa, no tomó en cuenta la existencia de Abel y para cuando recordó al acosador ya era demasiado tarde. Era un alivio que esta misma madrugada ambos casos volvieron a juntarse, pero lo que aún no se explica es porque la novata fue degradada y el otro oficial veterano solamente se le retiró el caso. Se juró así misma que ahora como encargada que resolvería esta serie de crímenes cueste lo que cueste.
- ¡Moblit! - llamó a su compañero y al tener su atención continuó. -Llama al oficial Nile y dile que lo necesito aquí con refuerzos y ahora. Y no olvides mencionarle que lo quiero dentro de mi equipo de investigación, necesitaremos más ayuda de lo que pensé.
- ¡Enseguida! - aceptó y se adentró al edificio, necesitaba silencio.
Tras esa orden Hanji suspiró aliviada. Al igual que Rico, no podía dejar fuera a Nile pues sabe demasiado. Una vez concentrada, se enfocó en Nifa.
-Necesito los reportes sobre el cuerpo y el bosque- la forense asistió con la cabeza. –Y házmelos llegar juntos, por favor.
- ¡Enseguida! - Nifa imitó a Moblit dejando así a la mujer sola.
Tenía que enfrentar a la multitud, era su derecho saber lo que estaba ocurriendo.
- ¡Escuchen! - gritó seriamente la oficial mientras alzaba sus brazos para acaparar atención, pero la multitud no se callaba. - ¡Oigan! - volvió a intentar.
-Oficial, tome esto…- alguien le habló por detrás y al ver que era una maestra con un amplificador de voz no dudó en aceptarlo. La pregunta sobre su presencia se la haría después.
- ¿Algún lugar donde los podemos llevar para explicarles mientras mi equipo trabaja? - le preguntó rápidamente a la profesora.
-Al aula magna, está a unos…- Hanji no la dejó continuar.
-¡DISCULPEN!- le gritó molesta a la multitud y cuando al fin todos guardaron silencio, Hanji soltó una risita de satisfacción que fue escuchada por todos a causa del amplificador. - ¡NECESITAMOS DESPEJAR EL AREA PARA QUE ASI MIS COMPAÑEROS TRABAJEN MAS RAPIDO! ¡EN ORDEN NECESITO QUE TODOS SE DIRIJAN AL AULA MAGNA…!
- ¡¿Y qué piensan decirnos?! ¡¿Creen que hemos olvidado lo de Pixis?!- la interrumpió un chico en la multitud causando que todos volvieran a quejarse.
Hanji miró preocupada a los alumnos, no recordaba a ningún "Pixis" en el reporte.
- "Esto cada vez se está complicando aún más"- pensó estresada mientras los demás gritaban por Pixis.
Continuará…
¿Ven? Este capítulo sí que está largo (el más largo actualmente) pero me alegra saber que dio un gran avance y se revelaron algunas cosas más. Ahora, ¿Quién creen que es Abel? En el próximo capítulo habrá más personajes nuevos y uno en especial tierno (A ver si adivinan de quien se trata, para mí es un Bebote *apodo cariñoso*).
Nos vemos en el próximo capítulo y prometo mejorar mi ánimo. Abel no se acaba tan pronto y este mes tiene que haber mas avance.
-Los ama, Luna-
