Tenía esta idea hace poco, la idea de una especie de "tercera generación" en Gravity falls, ya que aun no veo algun fic sobre esta tematica, supongo que debere investigar un poco más.
Gravity falls no me pertenece.
Gravity falls tercera generación
Capítulo 8: Vistazo al pasado.
-Leo…no debes hacer esto-
-Madre-
-Por favor, no hagas esto por nosotras-
-Yo haría cualquier cosa por ustedes-
-Aun eres un niño-
-Soy el mayor, protegeré a Lyra-
-Leo-
…
Se levantó lentamente del suelo, observando el pasto bajo sus pies, su rostro se oscureció levemente ante ese recuerdo llegado de la nada. Miro el cielo que cubría su rostro, era temprano, pero había salido un rato a ver las nubes. Despues del día donde Lyra fue alcalde la semana pasada, desperdiciándolo completamente, pues su único acto fue el sacar libros de la biblioteca pública para ella. En su "defensa" ella menciono que esos libros nunca los dejaban leer a los demás.
La perdono cuando horas despues declaro el día del helado gratuito en Gravity falls, la mayoría de personas comentaron que si habían otras elecciones, debería estar presente como candidata.
Era gracioso.
Poco a poco la gente en Gravity falls estaba notando a Lyra, mientras ella comenzaba abrirse a otros.
En cambio él…estaba perdiendo su fachada.
-Que problemático-murmuro por bajo con rostro serio.
Una sonrisa irónica inundo sus labios, en realidad era aburrido siempre estar sonriendo y saltando por todos lados como un idiota. Miro al cielo con ojos enojados, sinceramente todo era exasperante, solo había una razón para actuar de esa forma.
-¡LEO A COMER!-grito Elizabeth desde la entrada de la cabaña.
Puso su usual sonrisa algo tonta y animada, para verla y correr a su lado. Le bajo un poco la gorra de pino que usaba ese día, mientras esta sonreía de forma encantadora. Su sonrisa usualmente fingida, se trasformó en una más leve y sincera.
Todo era por Lyra.
Aunque con la llegada de los Pines, esperaba que todo su teatro no se derrumbara.
Llego a la mesa molestando a Lyra quien intentaba huir. En la mesa Pacifica estaba con cara algo cansada, como era constante desde hace algún tiempo. En cambio ahora estaba Raven comiendo tranquilamente, junto a ella estaba Lucy que parecía atragantarse con la comida.
-Siéntate aquí Lyra-dijo Lucy con una sonrisa amable.
Su hermana rápidamente la siguió. Por suerte la licántropo había tomado a Lyra como una especie de mejor amiga casi hermana, por lo cual sus atenciones con él prácticamente habían desaparecido. Aun sentía una que otra mirada de su parte, pero era pasable.
De repente un pedazo de sandía mal intencionado cayó sobre su rostro.
Como Lyra estaba contándole una historia a Lucy, ninguna pudo ver la mala intención de Raven con él. Giro a verla con molestia, pues a pesar que Lucy estaba entrando en su lista de personas tolerables, claramente Raven era de la lista de personas odiables.
Pacifica suspiro cuando vio la lucha de comida de Leo y Raven, mientras Lucy comía con su cara lobuna como un animal y Lyra jugaba con crema de maní para hacerse un bigote falso.
…
El opening de Gravity falls tercera generación (con la música original de la serie):
Se puede ver la montaña con cascada y el enorme hombre leñador que siempre estaban en el pueblo, la vista era como si fuera desde alguien que va en un vehículo. El viaje avanzaba para poder ver el enorme tanque de agua con el nombre del pueblo.
Luego la vista deja ver como un automóvil desaparece, para ver como Elizabeth y Leonardo están con un montón de maletas, junto expresión confundida. Mientras su madre aparece frente a ellos con una cámara para tomarles una fotografía. De fondo se ve su nuevo hogar totalmente restaurado.
La imagen cambia para ellos entrando por el lugar y todo está limpio, pero con muchas cosas misteriosas por el lugar. El plano cambia cuando pasan por la máquina expendedora de dulces, pues parece que todo se vuelve borroso durante un segundo, demostrando levemente una sombra de triangulo.
Se puede ver una toma del bosque, donde están en medio de un prado comiendo, Elizabeth intenta demostrarla a su madre la fotografía de una huella gigante, mientras de fondo Leonardo corre asustado por un extraño ser enorme delgado y negro.
La imagen cambia rápidamente dejando ver una enorme cabaña con el nombre de "Cabaña del misterio 2".
Se ve como en la montaña un viejo mollino de viento tiene las letras "W" "H" "A" "T" que se mueven muy levemente para formar la palabra "What". Con un signo de interrogación sobre ella.
Todo vuelve a cambiar, ahora se puede ver a Elizabeth en el fondo de una cueva con una lámpara, mientras su nombre aparece a su derecha. Al voltear tira la lámpara al ver un dinosaurio que aparentemente está metido en una especie de ámbar.
La imagen cambia para ver a Leonardo tocar la guitarra con un gato montés de color blanco sobre su cabeza.
Después Leonardo aparece frente a un espejo vistiendo un sombrero a la moda color gris, con una silueta de estrella en este. El chico parece feliz mientras hace poses, sonriéndole a alguien imaginario y su nombre aparece a su lado.
De pronto la imagen cambia para ver a Pacifica sentada en un sofá leyendo un libro que ella había escrito, luego la imagen cambia a ella en medio de un desfile de modas alistando todos los detalles. Con su nombre en letras bajas.
La imagen cambia a los tres frente a la casa, en una especie de fogatas mientras Pacifica cuenta historias. Todo esto mientras a su espalda se ve la luna llena y la silueta de un lobo aullando. El sonido del lobo provoca que Leonardo tenga escalofríos junto a su hermana gemela.
La imagen cambia rápidamente a la cabaña del misterio 2, donde se ve a Soos con su esposa, y un niño sentado en las escaleras como de la edad de Elizabeth y Leonardo, jugando con una pistola de dardos.
Ahora se puede observar varias siluetas del libro de Elizabeth, los mensajes encriptados y la parte de una especie de rueda, manchada con sangre.
Se vuelve a ver al ático, como Elizabeth está emocionada leyendo mientras Leonardo lee una revista de música. Ambos comienzan a flotar con todo a su alrededor, pero la única que parece ver algo extraño es Elizabeth quien ladea la cabeza antes de pasar la hoja del libro. Este libro parece ser la biografía de su héroe, Dipper Pines.
Todo desaparece y comienzan a caer fotografías a un libro. Un hombre lobo, unos Gnomos, un ovni que parece no ser visto, un unicornio que parece a punto de atacar, unas hadas negras con colmillos, un dinosaurio carnívoro, una niña de cabello azulado con mirada sonriente, unos monos con alas de pájaro, una especie de hombre con gafas. Por ultimo aparecen dos fotografías, la de Pacifica cuando era joven con los hermanos Dipper y la ultima de Dipper Pines en la edad actual junto a su hermana.
Pero la primera parecía querer quemarse lentamente.
Una nueva fotografía cae ahora.
Una donde se puede ver a Elizabeth sonreír con una camisa con un pino en ella, Leonardo sale con un sombrero diferente color azulado, atrás de ellos esta Pacifica sonriendo abrazándolos a ambos. Al lado de ellos está un joven que aparentaba quince años, de cabello rubio y ojos verdes con ropas sencillas. Al otro lado estaba Lucy la licántropo sonriendo amablemente a la cámara con sus orejas de perro.
Después sale una postal con el nombre de Gravity falls, que se quema lentamente dejando ver la silueta de un triángulo y una rueda. Tan rápido que no se puede ver con facilidad.
…
Pacifica logro encontrar una actividad algo veraniega para sus dos hijos y Lucy, debido a que Raven había salido fuera de la ciudad para ver a su madre unos días, eran ellos cuatro contra Gravity falls. Por suerte la cabaña del misterio 2 había organizado una feria, no es como si tuviera las normas de seguridad, pues según le envió Mabel por mensaje de texto, Stan estaba detrás de todo eso.
Nada bueno o seguro saldría de ese hombre.
Pero era una buena excusa para pasar un rato con sus hijos.
De reojo noto como Lucy reía ante algo dicho por Elizabeth, le alegraba que esta por fin tuviera una amiga. Sin duda el ser amiga de una licántropo, era sacado de su sangre.
Noto también como Leo se veía ese día pensativo, incluso había decidido ese día no portar ningún sombrero. Claramente para ella, era mucho mejor ver a su hijo más libre, no estar tras esa fachada que se había autoimpuesto por su cuenta. Aunque a estas alturas al ver a Lyra tan metida en todo lo sobrenatural, no entendía cuál era el deseo de su hijo de mantenerse en esa forma.
Algo estaba pasando por alto.
-Pacifica Northwest-dijo una voz a su espalda.
Volteo a ver y noto el cabello negro de Candy en un moño, ropas bastante casuales y un pequeño bulto entre sus manos. Dejo de caminar con sus hijos para ir a ver al bebé, provocando que estos sin darse cuenta, se adentrar en la feria viendo los juegos con curiosidad.
En cambio Pacifica sonrió al ver esa pequeña bebé de cabello corto y ojos brillantes. Estaba vestida con un adorable traje de gatito, que se le hizo apretable.
-Esta es Mei-presento la asiática.
La niña saludo con una mano, causando que ella se sonrojara levemente antes de sonreír algo tonta.
No era fanática de los bebes, pero ver a uno le recordaba cuando Leo y Lyra eran de ese tamaño, sus hijos habían sido todos una lindura.
…
Lucy chillo al ver una rueda de la fortuna, tanto que tomo con fuerza a Leo viéndolo con ojos de cachorrito a medio morir, pero luego de que este se negara de forma indiferente, Lyra fue quien le ánimo para que ambas subieran juntas.
Al ver la cara de decepción de la licántropo, Leo dio media vuelta para ir a otro lado…tenía ganas de estar solo. Pero en su camino a la soledad se topó con Nico, quien estaba acompañado de Sandra, Star y el pequeño John. El grupo lo animo para que se quedara un rato con ellos, pero los rechazo amablemente diciendo que buscaba algo, de lejos noto a Dylan quien le dijo que hicieran alguna travesura, pero igual lo rechazo con una excusa menos creíble, pero Dylan por supuesto confió en el ciegamente.
Detuvo sus pasos al ver frente a él a Dipper Pines, comiendo una manzana acaramelada al lado de Matt, ambos hombres reían sobre algún chiste.
Rodo los ojos fastidiados, estaba dispuesto a marcharse solo.
Pero antes de su salida triunfal, se tropezó con algo que hizo caer de cara. Furioso volteo a ver para la dirección de su obstáculo, pero su furia se transformó en confusión al tomar un objeto cuadrado entre sus manos. Parecía una cinta métrica, pero con un extraño diseño.
¿Qué carajos?
…
Momentos después de que Pacifica Northwest se despidiera de Candy ante la llegada de su esposo, camino un rato para buscar a sus hijos, pero antes de darse cuenta, una mano divertida la había llevado a un grupo de personas. Quedo muda al ver como Wendy había sido la causante de todo esto, vistiendo una camisa de cuadros y unos pantalones algo cortos para su edad. Frente a ella estaba el viejo grupo de amigos, que tanto temor le había dado encontrar.
Tambry quien ahora era una famosa locutora, ahora era toda una mujer con el cabello castaño corto y vestida con un vestido vino pegado al cuerpo, estaba al lado de su esposo Robie, este seguía siendo un hombre alto, pero bastante delgado y con cara más madura que antes, quien había seguido su sueño de ser un músico, aunque ahora tenía una tienda de música en la ciudad. Lee estaba bromeando con Thompson, el rubio ahora con el pelo corto y ropas de señor, mientras que el gordito ahora estaba calvo y con barba en su quijada, el único del grupo que parecía gozar de un matrimonio sin hijos. Todo iba bien, se estaba burlando de Thompson como de costumbre, cuando de la nada llego Mabel junto a su esposo y hermano.
Su mala suerte estaba que la llevaba quien la trajo.
-Aquí viene el triunfador del grupo-bromeo Lee chocando las mano con Dipper.
Este rio un poco incómodo, por suerte a pesar de haber notado la presencia de Pacifica, no comento nada. En cambio su hermana comenzó a gritar emocionada por haber visto antes a Candy con su bebé, de hecho, a lo lejos se podía ver como la asiática estaba compartiendo un rato con su esposo.
-No pensé que eso pasara ni en un millón de años-hablo Wendy con mirada de incredulidad.
Pacifica rio un poco, en realidad, la historia de Candy y Nate había sido graciosa.
Ese pedófilo no había notado a la asiática hasta que ella tuvo quince años, claro que ella no había visto su historia de amor, pero cuando Candy se la conto hace algunos días…bueno, pensaba hacerle Bullying algún día a Nate por eso. Aun recordaba resentida las veces que el moreno la había molestado a ella con Dipper, oh, tierna venganza.
-Lo que yo no espere fue ver a Pacifica Northwest regresar como una persona normal y con dos hijos-musito Robie con malicia.
Todo quedo en un completo silencio, pues aunque nadie lo dijera en voz alta, era obvio que todos querían saber también que había pasado.
Eso era algo completamente normal.
Pero Pacifica en lugar de mostrarse algo esquiva o nerviosa, solo sonrió con algo de malicia. Era como verla de niña cuando se creía mejor que todos, de hecho, fue gracias a Dipper y Mabel que habían logrado integrarla al grupo. Aunque era algo que no podía deshacerse de golpe, esa sonrisa de orgullo y una parte suya que le gustaba humillar a otros.
-Querido Robie, pensé que ya me habías perdonado por haberme burlado sobre tu precocidad-musito Pacifica de forma jocosa.
Todos soltaron una risa en ese momento, incluso Tambry dejo su celular para reír un rato ante las palabras de Pacifica. Ella cuando eran niños y había pasado aquel incidente donde Tambry quedo embarazada, Pacifica había comentado divertida que fue culpa de Robie por precoz, algo que aun solían sacarle en cara.
Esta vez el hombre no se puso nervioso, ya tenía casi quince años soportando esa broma como para sentir la molestia, al menos como si fuera la primera vez.
-Si hablamos de adolecentes hormonales, tú no te quedas atrás-contrataco silenciando las risas.
Aun así Pacifica aplaudió con ambas manos.
-Así se hace pequeño corazón roto, debes atacar con todo-lo alabo causando una mirada de orgullo del hombre-pero si, por tanta burla me uní al grupo de adolescentes con hijos junto contigo y Lee-añadió con maldad.
El rubio quien estaba pensando en otra cosa, giro a verla molesto.
-Hey no me metan en esto-dijo de brazos cruzados.
Todos rieron un poco.
Pero la risa se acabó cuando un hombre pasó entre ellos con prisa. Pacifica giro a verlo furiosa cuando este casi tira a Mabel al suelo, pero se detuvo al ver cómo era un hombre calvo con traje gris, bastante gordito. Intercambio una mirada con Dipper, quien parecía igual de confundido, ambos recordaban a ese hombre.
Blendin Blandin.
Era raro.
La última vez que lo había visto, fue cuando tenía quince años. Ahora lucia igual que en ese entonces, buscando algo con gran preocupación.
No podría ser tan tonto para volver a perder la máquina del tiempo.
¿Verdad?
…
Leo seguía viendo la cinta de medición, estaba al lado de un extraño puesto de animales del bosque, un hombre decía que cualquiera que adivinara su peso, podría ganarlo. Vio como Star intentaba ganar un extraño gato montés albino, pero lo perdió al decir que pesaba 7 kilos, cuando claramente su nombre era 10 kilos. Vio con curiosidad al animal, que parecía bastante furioso, pues rasguñaba la pierna de una cabra negra.
Miro a la cinta en sus manos de nuevo.
Con curiosidad extendió la cinta para verla de cerca, se sorprendió como en ella aparecían mediciones del tiempo, en lugar de metros. Curioso la estiro hasta que llegara a decir 13 años, alzo la vista al cielo pensando que algún loco sin duda había hecho una mala broma.
-¡DETENTE!-grito un hombre calvo corriendo en su dirección.
Se sorprendió tanto del repentino grito como todos a su alrededor, tanto que soltó la cinta provocando que todo a su alrededor brillara. No solo pasaba el brillo, todo su cuerpo parecía estar dando vueltas sobre sí mismo. Cuando entendió que pasaba, estaba rodando por una pendiente llena de barro, cayendo sobre sí mismo con fuerza.
Se incorporó con dificultad y sin poder respirar muy bien que digamos.
La lluvia comenzó a caer en ese momento de golpe, pues sentía las duras gotas de agua caer sobre él.
¿Qué había pasado?
Miro por todo su alrededor en busca de una explicación, pero todo se veía algo oscuro, como si fuera casi el anochecer. Camino en medio de ese lugar, que parecía ser un bosque, pero sus pasos se detuvieron al llegar a unas extrañas ruinas, parecía como un pueblo semi destruido. Todo estaba roto o con grafiti, los techos estaban destruidos y había muchos agujeros en la calle. También había algunas cosas en llamas y sonidos de alarmas por todos lados.
Miro incrédulo el suelo, cuando vio el rotulo del centro de video juegos que él solía visitar con Elizabeth.
Gravity falls.
Estaba en Gravity falls.
Pero eso era imposible, todo se veía tan destruido cuando hace unos segundos era paz y diversión para todos. Corrió en dirección donde estaba la feria hasta hace solo unos instantes, debía encontrar algo en ese lugar que le indicara que sucedía. Al llegar todo estaba con fuego y unos extraños ojos pasaban volando sobre su cabeza.
¿Qué pasaba?
-Vaya vaya-murmuro una voz a sus espaldas.
Giro a ver algo temeroso, pero al ver una especie de triangulo amarillo con sombrero y bastón, supo que algo malo pasaba. Su cuerpo se tensó de inmediato y un temblor no quiso abandonar su cuerpo, su respiración se tensó y comenzó a sentir un ataque de pánico.
Era extraño.
Nunca había visto a esa cosa en su vida, pero algo en su interior parecía gritar que estaba en peligro.
-Un viajero del tiempo, que inesperada visita-hablo Bill Cipher con su mano en una llama azul.
Rayos.
Antes que el rayo azul parecía tocarlo, una voz cercana detuvo al triangulo.
-Detente, te dije que no podrías lastimar a nadie-hablo una voz infantil y furiosa.
Pero era un tono tan similar, volteo algo confundido y sus ojos se abrieron impresionados. Con el cabello corto por los hombros, rubio como recordaba siempre, ojos brillantes y cuerpo algo esquelético. Era su madre, no había duda, era exactamente igual que las fotos que ella solía enseñarles. Pero era imposible, pues la chica frente a él parecía tener solo unos quince años, muy diferente a la mujer que veía todos los días.
Aun así el triángulo solo bufo furioso.
-No entiendo Pacifica, pensé que éramos amigos-
-No lastimes a nadie, fue el trato-
-Recuerdas que aceptaste mi trato-
-Y tú el mío-
Ambos tuvieron una lucha de miradas, antes que el triángulo desapareciera nuevamente con un sonido de ¡PUF!. Esto provoco que Leo cayera sobre sus rodillas, sin comprender por qué había sentido ese sentimiento de terror inexplicable.
Su madre lo tomo por la mano, antes de guiarlo entre el bosque en dirección a la ciudad. Con fuerza pateo una puerta de un lugar abandonado, haciéndolo que entrara. Era una farmacia, su madre últimamente solía visitarla por sus fuertes dolores de cabeza.
Parecía no haber cambiado mucho.
Pacifica tomo unos trozos de tela, que mojo con agua y comenzó a limpiar el barro en su cuerpo.
-Pensé que no quedaba nadie en la ciudad, dimos tiempo de evacuar-musito la chica con preocupación.
Él en cambio intentaba comenzar atar cabos en su mente.
-Y-Yo…no sé de donde estoy-dijo al fin.
No es que no supiera que era Gravity falls, pero eso significaba que había retrocedido en el tiempo, no encontraba muchas explicaciones para ver a su madre joven. También notarla tan demacrada y con cara llena de ojeras.
Esta levanto la vista, unos ojos llenos de culpabilidad y oscuros.
Muy diferentes a los llenos de amor que siempre tenía para Elizabeth y él.
¿Qué había pasado con su madre?
Él se había prometido cuidarla siempre, pero ahora al verla de esa forma, pensaba que tal vez no la conocía tan bien como pensaba.
-Bill te llamo viajero del tiempo…supongo que te topaste con Blendin Blandin o de verdad vienes del futuro y tienes tu propia máquina del tiempo-
-¿Blendin Blandin?-
-Es un tonto calvo que siempre nos mete en problemas, hace unas semanas provoco que viajara al pasado con Candy por error, aunque fue algo gracioso-
-Suenas…melancólica-
-No veo forma de salir de esta, pero… ¿De qué año vienes?-
-No estoy seguro…creo que trece años o más-
Los ojos de Pacifica se iluminaron cuando lo sujeto por las manos, este pestañeo sorprendido.
-Dime que esta tortura acabara…dime que Gravity falls no será así siempre-pidió esperanzada y totalmente desesperada.
Sus ojos voltearon a ver a otro punto indecisos, no sabía que tanto seria bueno decir, todo estaba pasando muy rápido. De repente un sonido afuera los alerto, confundidos caminaron hasta el ventanal, donde Pacifica hizo una expresión de enojo e incredulidad.
Él en cambio miro sorprendido como un carro había pasado a gran velocidad, donde distinguió a un chico de quince años castaño, con otra joven de igual edad que estaba disparando con un láser a unos ojos asesinos que los perseguían. Después paso una motocicleta con una pelirroja, luego otro automóvil con dos ansíanos que reconocía muy bien, Stanley y Stanford Pines. De este carro había una larga cuerda que tenía atado a Soos quien gritaba asustado al ser arrastrado en un barril.
Pestañeo algo incrédulo.
-¿Qué fue eso?-musito para sí mismo.
-Les dije a esos idiotas que escaparan, ahora debo hacer algo-grito antes de salir del lugar.
En silencio, Leo dio un paso atrás, provocando que la cinta métrica cayera al suelo. Logro sujetarla de la parte más fácil, pero esta se volvió a estirar, provocando que nuevamente otro brillo apareciera.
Grito antes de caer al suelo, pero nuevamente este suelo era diferente.
La lluvia volvía a caer sobre su cabeza, pero estaba en otro lugar diferente. Estaba en medio de la plaza en Gravity falls, se preguntó por qué todo había cambiado de espacio y tiempo. Pero al ver unas chispas salir de la cinta métrica, pensó que esta estaba dañada, aunque aún no creía del todo que fuera una máquina del tiempo, no tenía muchas opciones.
Camino confundido, dejo de hacerlo cuando vio en el parque a una chica llorar descontrolada. Corrió al ver el pelo rubio de su madre y ropas un poco mejores que la última vez. Aunque no consideraba que un extraño suéter dorado con una llama fuera lo mejor, detuvo sus pasos al verla llorar descontrolada.
Su madre nunca lloraba.
Ella era fuerte.
La chica alzo el rostro al verlo a unos metros de la banca donde estaba, sus ojos mostraron sorpresa al ver al niño que hace un mes no veía. Pues después de todo lo ocurrido con Bill Cipher, ese chico no había aparecido. Era un viajero del tiempo, pero lucia exactamente igual que la última vez.
-Hola-susurro el chico que era menor que ella.
Sorbió su nariz.
Este pareció no importarle ver a la famosa Pacifica Northwest, la chica más popular del pueblo y la nueva heroína del pueblo, sentada totalmente empapada y llorando. Más bien parecía confundido y algo preocupado.
-Veo que sobreviviste-dijo con pocos ánimos.
Leo mostro una sonrisa algo incomoda.
-Me creerías si te digo que viajar en el tiempo fue un accidente, no sé cómo lo hice, solo estoy seguro que esto es un total dolor de cabeza-
-Te creo…cosas más raras han pasado en Gravity falls-
-Soy Leo-
-Pacifica-
El silencio se posó entre ellos, cada uno en su propio mundo. Por otra parte Leo sentía que estaba pasando algo bien extraño, estar sentado con su madre de quince años, mientras él tenía doce años. Pensó en lo genial que sería tener a Elizabeth con él, su hermana sin duda lograría preguntarle muchas cosas que él también deseaba saber.
Pero al lado de esta.
Solo quedo en blanco.
Miro al pueblo que ya parecía estar terminando de ser reconstruido, solo faltaban algunos techos de edificios y las calles aún estaban en construcción.
-Dime Leo…todo en tu tiempo está bien…me gustaría saber que pasara dentro de unos años-musito con ambas manos sobre su vientre y mirada perdida.
Leo no comprendió.
Pero al ver su vientre, un mal presentimiento lo inundo.
¿Embarazada?
Era posible, haciendo cálculos su madre debía tener entre esta edad cuando quedo embarazada, pero ella nunca hablaba de su progenitor o su forma de haber sido provocados, la historia detrás de su embarazo. Si bien fue una pregunta que tuvo durante muchos años, había descubierto algunas cosas por accidente hace algún tiempo.
Su respiración se cortó al ver la mirada perdida de su madre.
Tomo su muñeca, causando que ella girara a verlo confundido.
-Estoy seguro que todo saldrá bien, eres una persona bastante fuerte y amable…no importa lo que pase…todo va salir bien-murmuro con decisión.
Los ojos de Pacifica brillaron un poco, antes de mostrar una muy débil sonrisa.
-Sabes, no se quien rayos eres, pero ocupaba escuchar eso de alguien-respondió antes que unas lágrimas se asomaran con salir.
De pronto ahora eran sus dos manos que sujetaban las de Pacifica.
La chica vio un brillo de seguridad en los ojos del castaño, durante un segundo pensó en lo mucho que se parecían en Dipper. Pero pronto lo descarto, no era tiempo de recordar la dulce despedida del castaño y su promesa de volver el próximo verano, no quería volver a revivir el dulce beso en sus labios antes de marcharse y sus palabras de afecto. No ahora que todo se había ido a la mierda, estaba embarazada, joder. Su padre la iba a matar cuando se enterara, además los sueños que tanto había hablado con Dipper.
Ahora ya no se harían realidad.
-¡ESTRELLAS!-grito Leo señalando al cielo nocturno.
Dado que Gravity falls aún estaba en remodelación, la luz no estaba en todas horas. Como por ejemplo ese momento. Pacifica giro a ver el cielo, notando un cielo estrellado que generalmente no se podía ver. Noto de reojo como Leo miraba en todas direcciones.
-¿Qué buscas?-pregunto débilmente.
Leo giro a verla con una sonrisa, una que era exactamente igual a la de Dipper. Una que mostraba un poco de inocencia y la intensidad que tenía a su lado.
Sus ojos se abrieron incrédulos.
-Mi constelación favorita es la de Leo…por eso mi madre me apodo así-aseguro viendo el cielo con seguridad-Yo le digo a mi hermana menor Lyra porque esa también es su constelación favorita-añadió con algo de gracia-aunque a veces no parece agradarle mucho-
-…-
-¿Sucede algo?-
-¿Qué hay de tu padre?-
Los ojos de Leo giraron a verla con serenidad, pero al notar una mirada seria en la que sería su madre, se preocupó un poco. Era imposible que ella sospechara algo sobre su identidad, no había revelado lo suficiente como para decirle que ella era su madre.
Pero al ver sus ojos.
Esa astucia e incredulidad en ellos.
Sonrió de lado con sinceridad.
-No tengo padre…mi madre nunca hablo de él-
-¿Eso te molesto?-
-Ya no más…ella es una mujer grandiosa, solo las necesito a ella y mi hermana menor-
-…-
Cuando está bajo la vista algo pensativa, el aprovecho para revolverle el pelo con mirada admirada. Lo que estaba por hacer podría ser una estupidez, pero no podía irse dejando a su madre como estaba, ocupaba ver una mirada de felicidad en ella.
Era su deber protegerla.
-Me recuerdas mucho a ella-dijo guiñándole un ojo.
Los ojos de Pacifica se abrieron con incredulidad, él en cambio uso la cinta métrica para desaparecer en ese instante.
…
Un mal presentimiento recorrió la espalda de Pacifica al ver a ese hombre caminar por la feria, se disculpó de sus viejos amigos para buscar a su hijo por todos lados. Detuvo sus pasos al ver como este estaba sentado en una banca, siendo regañado por el gordito del tiempo, diciéndole lo muy estúpido que había sido. Este lleno de barro y algunas heridas, solo suspiro antes de verla llegar a ella.
Este corrió hasta abrazarla por la cintura, dejándola confundida.
-¿Qué paso Leo?-pregunto limpiando un poco el agua que resbalaba por su pelo mojado.
El niño que usualmente pasaba riendo y haciendo travesuras, tenía una mirada sobre ella que la dejo helada. Era una mirada llena de emoción que tenía siempre que era niño, pero que hace mucho había dejado de ver.
-Te extrañe mucho madre-dijo ocultando su cara sobre sus ropas.
Volteo a ver a Blendin, quien solo gruño algo sobre el papeleo que debería hacer. Antes de desaparecer giro a ver a Leo diciéndole que volvería en unos meses a solucionar la próxima grieta temporal que haría.
Ella entrecerró los ojos.
-Algo me dice que te metiste en varios problemas otra vez-
-Para nada querida madre, soy un niño bueno-
-Si claro-
Detuvieron sus pasos al pasar por el puesto de animales del bosque, pues el gato había terminado de morder a la cabra y saltado en dirección a su rostro, probablemente con ganas de escapar. Pacifica intento sacarlo de su rostro, pero este seguía con las garras metidas en su cabello.
-Cálmate 10 kilos-chillo Leo con dolor.
De pronto el gato montés de calmo y se apartó de su rostro.
-¡TENEMOS UN GANADOR!-anuncio el hombre que había estado intentando deshacerse el animal hace rato.
Leo giro a verlo con odio, con el gato sobre su cabeza quien parecía cómodo.
Elizabeth llego saltando emocionada, con Lucy viendo furiosa al gato que ahora parecía encariñado de repente con Leo.
-¿Cuál será su nombre?-pregunto Lyra pensativa.
Leo giro a ver a su hermana, quien sonreía tan hermoso como de costumbre. Por algún extraño motivo, también sonrió de regreso.
Sintiendo mayor seguridad ahora en su tiempo.
-Puedes elegirlo tú-
-¿De verdad?-
-Claro-
-Su nombre será...¡PIG!-
Todos los presentes se giraron a verla confundidos y con una gota de sudor por su nuca, en cambio la menor acaricio el pelaje del minino que aceptó gustoso. Leo en cambio solo rio antes de apoyar la decisión de su hermana, olvidando por un momento el viaje en el tiempo y la presencia de aquel triangulo amarillo que le dio un terror inimaginable.
…
Entre los arbustos del bosque, Darian miraba confundido a la familia Northwest, no estaba tan seguro del plan de Bill Cipher, pero este había ordenado eliminar entre todos ellos a Leonardo. Algo no cuadraba en eso, pues sentía que de todos los presentes, ese niño era el que menos parecía interesado en las cosas sobrenaturales.
"Ese niño es un problema para mis futuros planes"
No parecía que ese mocoso fuera un problema.
Pero él solo debía obedecer.
Por hoy dejaría disfrutar su felicidad, mañana pondría en plan su marcha.
Continuara…
Creo que es el capitulo más largo que escribi, pensaba en dividirlo...pero ocupaba poner tantas cosas...que al final sera como un capitulo bonus para ustedes. En el proximo vendra una charla de Dipper y Pacifica, para todos aquellos desesperados que ocupan de esta pareja.
Aun así los amo.
:3
Nota:
Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.
Sayonara sexys lectores.
