Capitulo 8: Zoológico

Ya habían visto monos, cebras, hipopótamos, las cinco la estaban pasando increíblemente, desde que Quinn había hablado con Santana, la latina ya no era mas desagradable, y contra todo los pronósticos, ella y Rachel estaban congeniando mucho más de lo esperado. Beth y Brittany corrían y jugaban por todos lados, bajo la atenta mirada de Quinn.

-Quinn, quelo hacel pis. Una tímida Beth se acercaba a su madre

-Por supuesto peque, vamos. La rubia tomo la mano de la pequeña y excusándose del resto partieron hacia los baños.

-Quinn, te usta Rachel? Quinn queda estática, no entendía porque su hija le preguntaba tal cosa.

-Porque preguntas eso cielo?

-Poque a mi me usta, es buena, linda, y me quele, quelo que este con vos.

-Te puedo decir un secreto?

-Shiiii

-Pero no puede decírselo a nadie, ni a tu mamá eh!

-Sí. Beth ponía cara seria, y hacia un gesto con los dedos a forma de promesa.

-Bueno la verdad es que si me gusta Rachel, y mucho, pero yo no le gusto a ella, así que seremos muy buenas amigas. Quinn intentaba explicarle la verdad a su hija, de forma que la entienda.

-Mmmm yo cleo que si le ustas.

-Porque dices eso peque?

-Poque en casa, simpe habla de vos, y mis compañeritos dicen, que si hablo mucho de alguien es poque me usta. Beth sentenciaba las últimas palabras dejando a una atónita rubia, que la miraba con gesto desencajado, y no podía creer que su hija de tan solo 5 años le esté dando consejos amorosos.

-Jajaja que ocurrencias cielo.

Beth ya se había distraído y jalaba del brazo de su madre para que se apurara para entrar en los baños.

Rachel y Santana miraban los tiburones del acuario mientras Brittany estaba comprando algodón de azúcar. La morena estaba un tanto incomoda, nunca había estado con la modelo a solas, y el silencio que había entre las dos la estaba sacando de quicio, por lo que se animo a romper el hielo.

-La estamos pasando bien, y además es muy bueno que Quinn pase tiempo con Beth, la enana la quiere mucho, y siempre que están juntas las dos parecen más felices, y Britt esta súper energética se ve que le gustan los animales, por cierto hacen una pareja encantadora. Rachel no respiraba, y no paraba de hablar, la latina reía en su interior, en el fondo extrañaba esos ataques de intensidad que le daban a la diva cuando estaba nerviosa, o quería algo.

-Jajaja, Rachel no has cambiado nada, todavía sigues hablando como si te corriera Jack el destripador, juro que no entendí una maldita palabra de todo lo que has dicho. Santana se descostillaba de la risa, mientras que la morena se sonrojaba y agachaba la cabeza.

-He Santana, no sé cómo decirte esto, pero la he pasado bien, y quería agradecerte por cómo te has portado.

-Bueno Rachel quiero que te quede claro algo, no me caes mal, pero tampoco eres mi amiga, si hago todo esto es por Quinn y por Beth, ok?

-Si si claro, igual a mí tu tampoco me caes mal. Dice esto y le deja un rápido beso en la mejilla a la latina.

-Berry que diablos contigo, acaso eres sorda

Rachel corría hacia Britt riendo como loca.

Las cinco se volvían a encontrar en el habitad de las jirafas, Beth que se había pasado el tiempo pidiendo un muñequito de una jirafa lo había conseguido cuando Rachel desobedeciendo a Quinn que le decía que no, se lo había regalado, por lo que la pequeña saltaba, se abrazaba a la morena y le agradecía con un fuerte beso.

Britt estaba hipnotizada con el cuello de la Jirafa, era tal la simbiosis que se había creado que hacían exactamente lo mismo, el cuello del animal iba hacia la izquierda, y Britt hacia el mismo movimiento, tenían la mirada fija una en la otra, parecía una competencia, que vista desde afuera asustaba un poco.

Santana miraba a su chica embobada por la conexión que tenia con el animal, y solo podía pensar en lo absolutamente genial que era su novia, y que por más que para el mundo eso parecía de estúpidos, para ella era lo más maravilloso que había visto en su vida.

Quinn y Rachel un poco apartadas del grupo hablaban animadamente.

-Le di un beso a Santana. Rachel le contaba entre risas lo que había hecho

-Que hiciste qué?, como un beso? En los labios? Para sorpresa de la morena, la productora no se descostillo de la risa como ella había imaginado, sino que su reacción era más parecida a los celos, "se puso celosa, si si esos son celos" pensaba Rachel.

-Si le agradecí como se estaba portando y eso, y antes de irme le deje un beso en la mejilla y enseguida empezó con insultos, pero en el fondo se le veía una sonrisa, creo que de a poco vamos mejorando y todo es gracias a vos. Rachel le da un fuerte abrazo a Quinn y deja un cálido beso sobre la mejilla de esta. –Es para que no te pongas celosa. Y le guiña un ojo.

-Qué diablos dices Rachel, yo no me pongo celosa de lo que haces, solo preguntaba porque me pareció raro. Quinn estaba completamente en evidencia, sus manos sudorosas, su cara completamente roja, y su carácter, no hacían otra cosa más que reflejar los terribles celos que le producía cualquier acercamiento de la morena con otra persona que no sea ella misma.

-Si está bien. La morena decide terminar el tema, antes de que Quinn vuelva a ser la de antes.

Las cinco caminaban juntas viendo los animales, y cuando ya era hora de irse, Beth había querido volver a ver los monitos.

-Oh mira ese mono Santi, se está tocando. Brittany escandalizada señalaba al mono que mientras se tocaba sin pudor se acercaba a las chicas.

Quinn alzo a Beth y le tapaba los ojos, mientras que Rachel no podía parar de reír por la situación ridícula que se estaba dando.

-Mono escúchame bien lo que te digo. Santana señalaba al mono y lo miraba con furia. –deja de tocarte de esa manera que afecta la sensibilidad de mi novia, sino te prometo que te voy a tirar con esta piedra que tengo aquí. Y le mostraba una roca que había juntado.

El mono seguía en la suya, parecía estar disfrutando de la vista que le había regalo su día de enjaula miento.

-A sí que no me quieres hacer caso eh. Santana tiraba la piedra directamente hacia el mono, que hacía que el mismo salga disparado hacia un árbol.

-Santana pero qué carajo contigo, no te das cuenta que es un pobre animal que no sabe lo que hace y mucho menos te entiende, eres bruta o tonta. Quinn no podía creer que le haya tirado esa roca al pobre animal que solo actuaba bajos los instintos mas primitivos.

Un hombre con traje de seguridad se acercada al grupo

-Señorita debe acompañarme. Se dirigía directamente hacia la latina

-No porque, yo no hice nada. Se defendía

-Por favor, debe acompañarme, acaba de arrojar una piedra, contra uno de nuestros animales y eso está prohibido, bajo el estatuto 347, usted debe acompañarme. Sentenciaba el hombre de manera seria y concisa.

-He oficial por favor, mi amiga reaccionó de esa manera porque estamos con una niña pequeña que le hacía mucha ilusión ver a los monos, y así no se lo podíamos mostrar, por favor entienda que no fue hecho a propósito, y no se volverá a repetir. Rachel hacia todo lo posible para que el oficial les perdonara.

-Ok, pero les voy a pedir por favor que se retiren del zoológico, y en cuanto a usted. Y se dirigía directamente a Santana. –tiene terminantemente prohibido volver a ingresar al establecimiento.

-Si ya nos vemos oficial. Quinn agarraba a la latina antes de que su carácter estallara y terminaran todas detenidas.

-Santi eso ha sido wooww creo que esta noche tendrás un gran gran premio, te veías muy sexy enojada con ese mono.

Las cinco estallaron en carcajadas por la ocurrencia de la bailarina y se dispusieron a volver a casa.

El viaje había sido completamente agradable, Beth dormía y las cuatro mayores hablaban sobre cualquier cosa, nadie estaba de mal humor y Rachel para sorpresa de todas se había integrado de manera maravillosa.

Al llegar Quinn levanto en brazos a su hija, sin hacer mucho ruido para que no despierte, había sido un día agotador para todas, y la pequeña debía descansar. Mientras que Santana y Brittany iban hacia su departamento, Rachel, Quinn y Beth se dirigían hacia el de Shelby.

-Bueno ya la deje acostada y dormida. La rubia se dirigía hacia Shelby

-Perfecto y como pasaron?

-Uff increíble, los animales eran espectaculares, y Beth no paraba de sonreír y divertirse. Rachel le contaba a su madre la experiencia.

-Me alegro de que hayas ido Rachel.

-He bueno yo debería irme ya. Quinn que se dirigía hacia la puerta seguida por la morena y su madre

-Quinn el martes podrías cuidar a Beth, debo ir al médico, y no quiero comprometer a Rachel desde ya.

-Si por supuesto, nada en el mundo me hace más feliz que quedarme con ella. Una feliz Quinn respondía con una enorme sonrisa

-Gracias. Shelby ya iba subiendo las escaleras para ver como se encontraba su hija.

-He Quinn, muchas gracias por el día de hoy, nunca imagine pasármela tan bien. Rachel se tiraba a los brazos de la rubia en forma de agradecimiento. La productora se amoldaba a la perfección.

-De nada Rachel, esto se hará más seguido ya verás. Ha y otra cosa, mañana es sábado y seguro que salimos a bailar con las chicas, es algo así como el ritual del sábado, no sé si te gustaría acompañarnos.

-Oh si claro, muero por salir aquí.

-Perfecto Rach, hasta mañana entonces. Quinn se acercaba despacio a la morena, dejándole un húmedo beso en su mejilla, peligrosamente muy cerca de los labios.

Rachel quedo estática en la puerta mientras veía a Quinn alejarse rumbo al ascensor, era definitivo, moría por esa rubia rebelde que se estaba alejando.