A/N: Warnings del cap: Bella, Snape, y citrus. No entre ellos! (esa sí que es una de esas parejas que no debería estar permitida...)
Tom acarició los largos cabellos de su pequeño, el cual se había quedado dormido en sus brazos después de haber estado llorando contra su pecho cerca de una hora. El encuentro con su madre había sido un fuerte golpe emocional después de haber sufrido el maltrato de sus tíos durante 9 años de su vida.
A pesar de la culpabilidad del vampiro respecto a su condición de huérfano, no podía dejar de pensar en lo horroroso que sería que sólo James Potter lo hubiera criado. Nunca se lo diría a su pequeño, pero lo prefería huérfano a enano arrogante y malcriado.
La respuesta de Lily no era para nada inesperada, para él había sido tan obvio como sumar 2+2, pero Harry no era tan cínico y necesitaba comprobar por sí mismo que la Luz no era necesariamente el lado de los buenos. De hecho, para Tom no había 'buenos' y 'malos', lo que había era quienes se ensuciaban las manos para conseguir lo que querían y los que no.
Podía recordar claramente esa noche y no era difícil imaginar el final:
"¡Lily, toma a Harry y huye! ¡Es él, corre, yo lo detendré!" la voz del auror Potter había resonado del otro lado de la puerta justo el instante después de que las barreras alrededor de la casa cayeran. Ya en ese entonces tendría que haber sospechado, pero en su sobre-excitación por la próxima victoria no había considerado que las barreras eran demasiado débiles, y que la máxima seguridad recaía en un encantamiento Fidelius con el pequeño traidor como guardián.
Si a él como Lord Oscuro le trajeran un bebé que está profetizado derrotar a la Luz, él mismo se ocuparía de proteger al niño en su mansión con hechizos que sólo él pudiera romper. Pero como siempre su gran mente fallaba en el momento de la acción y no analizaba las situaciones lo suficiente por exceso de seguridad y arrogancia.
Había volado la puerta de un hechizo y entrado con gran gracia y un aire de malevolencia acentuado gracias a su túnica negra agitándose alrededor de su cuerpo por la magia que le recorría y antes de que Potter pudiera finalizar un encantamiento el rayo verde se dirigía en su dirección, impactando en el pecho y haciéndolo caer como una muñeca de trapo en el piso. Realmente era difícil no ser arrogante cuando acababa de matar a un auror renombrado antes de que pudiera llegar a atacarlo.
Lily había corrido escaleras arriba a buscar a su hijo, el cual se encontraba en la cuna. Evidentemente dormían tranquilos confiando en que Dumbledore los protegería si se daban el lujo de perder de vista a su bebé sin temor a un secuestro o una entrada por el cuarto del niño.
Se había tomado su tiempo para subir las escaleras -un Lord no corre-, y al llegar se encontró con la desconcertante imagen de una bruja sin su varita, simplemente intentando servir de escudo a su hijo utilizando su propio cuerpo.
Ella le había rogado que dejara vivir a su hijo, ofreciéndose libremente a ejecución en esperanza de que supliera como intercambio. En ese instante le había parecido un comportamiento ridículo, pero ahora era evidente que Dumbledore nunca les dijo la verdad a los Potter ni a los Longbottom, probablemente el maldito viejo sólo les había dicho que tenía razones para creer que Voldemort iba tras su familia sin especificar que sólo quería a los niños y ni hablar de la profecía.
Harto de la actitud de la pelirroja la había desmayado con un rápido hechizo y en cuanto el cuerpo golpeó contra el suelo se encontró con los ojos más verdes que hubiera visto nunca. Algunos decían que eran los ojos de Lily, otros no estaban tan ciegos como para ver que la mujer nunca tuvo unos ojos tan impresionantes.
El niño de sólo un año lo miró impasible por unos momentos hasta que estiró una mano hacia él pidiéndole silenciosamente que lo levantara, pero él estaba demasiado confundido por la fuerza de las sensaciones que recorrían su cuerpo como para hacer caso. Poco después vino la realización de que el pequeño Harry era su pareja destinada, su alma gemela, y como tal había nacido con el poder para derrotarlo: profecía resuelta.
Ni siquiera se paró a medir sus acciones, su enorme posesividad respecto a lo que era suyo por derecho hizo que se enfocara demasiado en marcar a su pareja y muy poco en percibir sus alrededores.
Dumbledore atacó traicioneramente por la espalda, no que se sorprendiera, y todo lo demás que podía recordar era un terrible dolor. Pero sabía lo que seguía: Dumbledore había tomado la vida de Lily, probablemente diciendo algo como "lo siento, mi muchacha, pero es por el Bien Mayor. Harry no puede crecer con una madre amorosa o no será capaz de cumplir su destino y derrotar a Voldemort".
Luego probablemente había tomado a Harry y... ¿y qué? ¿Destruir la casa porque sí? ¿O es que en ese momento tomó la capa de James Potter y destruyó la casa para que nadie revisara y hallara el hurto? Sólo podía suponer, pero había algo indiscutible: Dumbledore tenía muchas cuentas que pagar y cuando llegara el momento el golpe vendría de donde menos se imagina.
Harry había ido a la casa de los Zabini con el cabello largo atado en la nuca y un glamour en los ojos que le daba un color verde-azulado ya que a Tom no le gustaba cómo se veía el azul puro en sus pupilas y no quería ponerlo en peligro con rojo o verde.
Llevaba puesta una túnica gris oscuro con detalles en azul y un colgante en forma de serpiente que permitiría a Tom localizarlo en todo momento mientras lo tuviera puesto. Harry opinaba que el mayor estaba ligeramente paranoico respecto a dejarlo salir solo.
Lucius no había estado feliz de haber sido elegido niñera, pero a la vez sabía que sería un error subestimar la situación. El Lord Oscuro parecía considerar que de ser descubierta la existencia de Raven, éste podría ser atacado, y Lucius no iba a arriesgarse a la ira de Voldemort sólo por arrogancia.
Harry encontraba mucho más divertidos a los mini-Slytherin que a sus molestos compañeros del 'trío dorado', los niños intentaban imitar a sus padres en el manerismo y las sospechas, probando múltiples acercamientos para sonsacarle información. El Príncipe Oscuro sabía que Draco les había alimentado con todo lo que sabía y ellos estaban ávidos de un pedazo de él.
–Así que, Raven, ¿cuál es tu asignatura favorita? –intentó Pansy mientras sus dedos escalaban por el brazo de Harry intentando pegarse a él como una sopapa.
–Todas las asignaturas son interesantes con un profesor talentoso. Y me gustaría recuperar mi espacio personal, srta. Parkinson.
–Oh Raven, tú puedes llamarme Pansy, no seas tímido.
–No creo que sea timidez, Pansy querida –intervino Daphne con diversión.
–¿Y qué otra razón podría haber? –saltó la chica a la defensiva mirando al Príncipe con esperanza de que la defendiera.
–Tanta cercanía a nuestra edad no es correcto, no cuando estás comprometido.
–Pero yo no estoy comprometida –respondió la niña agitando las pestañas de modo coqueto.
–No, pero yo sí –todos los chicos lo miraron con las bocas abiertas de un modo nada Slytherin.
–Pe... pero eres muy joven para eso –balbuceó Draco.
–Dile eso al Lord Oscuro –respondió divertido Raven sabiendo que interpretarían que él había arreglado un matrimonio para su hijo y no que estaba comprometido con el Lord Oscuro mismo.
–Oh, pero eso es tan injusto contigo –Pansy ya se le estaba colgando de nuevo con la excusa de consolarlo.
–Para nada, yo estoy muy complacido con mi compromiso. Es uno de los seres más hermosos que haya visto nunca y me gustaría no tener que esperar por ser menor.
Los demás no sólo se veían sorprendidos sino directamente sin habla. En sus mentes infantiles imaginaban una mujer muy sensual con la cual el Lord Oscuro lo hubiera comprometido por conveniencia política.
Pansy se veía muy decepcionada y sorprendentemente Daphne también, Harry encontraba muy graciosa la situación y apenas podía detener una sonrisa de mostrarse en su rostro.
–Si me permiten... –dijo moviéndose hacia la mesa de bebidas para descansar un poco de las constantes preguntas. Mientras examinaba cuidadosamente el líquido antes de sevirse, sintió a alguien aproximarse a él lenta y cuidadosamente.
Harry fingió no haber notado la presencia inspeccionándolo, esperando a que la otra persona hiciera conocida su presencia por propia voluntad, pero eso no ocurría así que aburrido finalmente se giró para hallarse de frente con un hombre de cabellos negros, lacios y grasosos.
–Severus Snape... –saludó con voz aburrida y caminó para alejarse de él cuando una mano agarró su brazo. El Príncipe Oscuro fulminó con la mirada a su profesor, no gustándole el contacto físico.
–¿Cómo sabes mi nombre?
–Si usaras algo para que el cabello no te quede grasoso por los vapores de los calderos quizá no lo habría adivinado, pero cualquier idiota con tu descripción podría adivinarlo con sólo mirar tu cabeza.
Snape parecía visiblemente ofendido, pero realmente... tenía que existir algún producto para el pelo o algo que evitara que le quedase de tal manera, no le haría mal cuidar un poco su aspecto a pesar de su soltería.
–¿Quién eres?
–Raven. Un placer, supongo –respondió cínicamente el menor.
–¿Raven?
–Sí, como los cuervos... sugeriría que me suelte antes de que grite...
Snape bufó y soltó al menor, quedándose mirándolo con duda, aparentemente el hombre quería hacer algún tipo de aproximación a su tema de interés pero no sabía cómo hacerlo y estaba impacientando a Harry.
–No tengo todo el día para ti, pero déjame que te advierta que es momento en que te decidas para qué lado vas a jugar y mientras lo piensas, retén la información para ti mismo o vas a pagarlo muy caro. Tu tiempo se acaba cuando el Lord Oscuro anuncie su regreso, ten cuidado con lo que haces, sabré si has soltado la lengua a Dumbledore.
Con ese último aviso dejó al profesor de pociones congelado en él lugar, preguntándose qué sabía y cómo podría vigilarlo. El niño se estaba volviendo un misterio mayor minuto a minuto y Severus no estaba seguro cómo debería manejar la situación.
Observando al niño interactuar con sus pares tuvo la extraña sensación de que el chico era mucho más de lo que se veía y el recuerdo de qué lo retenía al lado de la Luz hizo que su sangre se congelara, no veía salida para su situación, estaba muerto pensara como lo pensara. A menos claro, que lograra que el Lord Oscuro y Harry Potter estuvieran en el mismo lado...
Sacudió la cabeza al darse cuenta de lo que estaba pensando, Voldemort había matado sin piedad a su bella Lily a pesar de haberle rogado. Pero entonces... ¿por qué Lily había acariciado al joven nigromante tan amorosamente? De nuevo sentía que había algo podrido en todo el asunto. ¿El niño había puesto un escenario para él? Sólo podía comprobarlo hablando con Lily él mismo, pero si no era así... Raven no parecía saber que lo había visto.
Luchó contra la urgencia de acorralar al niño y exigir respuestas, pensar no le serviría de nada sin entender por completo lo que ocurría. Pero no era el lugar ni el momento para ello, había sido paciente por años, podía serlo un poco más hasta la siguiente vez con Raven, estaba seguro de que llegaría con el tiempo, sus habilidades con las pociones lo hacían muy valioso para ambos lados.
Mientras tanto... empezaría a vigilar más de cerca a Potter para ver si existía la mínima posibilidad de volver oscuro al niño si llegara el caso de necesidad. Severus realmente dudaba que existiese chance de algo así, el mocoso era el perfecto Gryffindor, con padres que odiaban todo lo que tuviera que ver con la Oscuridad.
¿A qué dios había enfadado Severus para que le tocaran las peores y más imposibles tareas? Seguramente a uno muy hijo de puta vengativo... y después la gente se preguntaba por qué no tenía vida sexual, con metas así no tenía ni tiempo ni motivación para darse una mano siquiera.
Tom sabía que era un error dejar ir a su pequeño a esa fiesta. Estaba seguro que algo iba a salir mal, muy mal, y tenía razón: Harry había aprendido a bailar. Bueno, eso por sí sólo no sonaba tan malo, lo realmente malo era el hecho de que había descubierto que su cuerpo tenía una habilidad innata para moverse tan fluidamente como en el Quidditch.
El vampiro tomó un trago largo de su vaso de vino sin despegar los ojos de la pecaminosa figura danzando a su alrededor mientras se quitaba la ropa tarareando suavemente el compás. Con un gruñido se paró tirando al suelo una carcajeante Nagini que empezó a sisear enojada por el golpe y por un momento estuvo a punto de tirarse sobre el menudo adolescente pero se retuvo justo a tiempo, si lo agarraba en ese momento no sería capaz de detenerse.
Con un bulto visible en la túnica se abalanzó hacia el baño abriendo el agua fría mientras desaparecía sus ropas y poniendo hechizos para mantener la puerta cerrada y silenciada, nadie debía saber el estado al que Harry lo había reducido para tener que atender su no-tan-pequeño problema con la mano.
El ojiverde miró decepcionado la puerta que acababa de cerrarse tras el Lord Oscuro y trató de abrirla para espiar pero esta no se movía, había visto los ojos del vampiro seguir cada uno de sus movimientos y estuvo seguro de que iba a besarlo, pero eso no ocurrió y no entendía el por qué.
–Nagini, ¿qué hace ahí dentro?
–Calmándose para no devorarte, mi pequeña cría –la serpiente sonaba divertida.
–Hm, pero si él normalmente se alimenta de mí sin problema...
–No comerte de esa manera, pequeño, me refería a que está en celo.
Harry parpadeó, no conocía esa palabra y con curiosidad corrió hacia la biblioteca a buscarla. Había varias definiciones, cada una bastante distante de la otra pero sólo una pertenecía al ámbito animal como la serpiente solía hablar y eso guió al niño a buscar el resto de las palabras que no iba entendiendo, olvidando momentáneamente al vampiro por su fascinación en lo que acababa de descubrir.
Harry se restregó los ojos suavemente, el glamour en ellos a veces hacía que sus pupilas ardieran levemente. Tom sólo lo sacaba por la noche al estar en la seguridad de sus habitaciones y Harry creía que el mayor sólo lo hacía porque le gustaba el color original de sus ojos.
La noche anterior Lucius había ido a dar su reporte de los progresos respecto a la mujer que habían intercambiado por Bellatrix y el Lord Oscuro había entrado sutilmente en la mente del rubio para descubrir que Draco no había seguido el consejo de Raven aún, pero de cuando en cuando miraba de manera extraña a su padre y éste no comprendía lo que pasaba, cosa que divertía a ambos líderes enormemente.
Actualmente era 30 de Julio y Harry estaba encantado con la perspectiva de pasar su doceavo cumpleaños con el vampiro. Él, en su persona original, no podía tener nada que Tom le hubiera regalado, pero como Raven era bastante malcriado al respecto, su armario rebosaba de ropas caras, libros y accesorios. Por lo tanto el pequeño estaba esperando recibir algo más... físico.
Abrió la puerta del estudio del mayor esperando verlo detrás del escritorio lidiando con un montón de pergaminos pero el cuarto estaba vacío con la excepción de Nagini durmiendo frente a la chimenea.
Frunciendo el ceño se preguntó si su pareja estaría en reunión con Lucius y se dirigió a la "sala del trono" donde usualmente Voldemort se reunía con sus seguidores. Al llegar allí se topó con una vista de lo más desagradable:
Tom, SU Tom, estaba sentado en la silla-trono en el centro del cuarto con una mujer morena de rulos tirada a sus pies con sus manos reptando por los muslos del joven y apuesto Lord Oscuro.
–Mi Lord... estoy tan agradecida por haber sido rescatada de ese horrible lugar. Por favor, déjeme demostrarle mi gratitud... –ronroneó Bellatrix tirándose más aún sobre su amo.
Harry vio rojo de la ira que colmó su cuerpo haciendo arder sus venas y la temperatura del cuarto descendió drásticamente ante la magia del menor desatada.
–No sabía que en la agenda de los Lores Oscuros estaba el tirarse a sus seguidores –soltó ácidamente entrando en el cuarto.
Bellatrix se apartó de Voldemort confundida para girarse a mirar al pequeño intruso con sorpresa que pronto fue reemplazada por un vicioso entrecerrar de ojos.
El vampiro por su parte maldecía su suerte para que Harry justo hubiera llegado en ese momento– Raven, estoy seguro de que estás al tanto de quién me acompaña. Bella, tengo el placer de introducirte a Raven, el Príncipe Oscuro.
Harry se sentó en el regazo del mayor en un intento de marcar su territorio y se removió buscando señales de excitación debajo de él, sintiendo un ligero alivio al no encontrar ninguna o hubieran rodado cabezas.
Bellatrix reparó en las palabras de su señor, los ojos del niño y las facciones aristocráticas no pudiendo creer lo que aquello implicaba.
–¿Te comió la lengua el gato, Trixie? –soltó el niño con malicia y Tom hubiera encontrado el sobrenombre divertido si no fuera por el hecho de que sabía que más tarde le tocaría a él enfrentar la furia de Harry.
–¡¿Trixie? –la voz de Bellatrix sonaba bastante horrorizada para alguien que siempre gustaba de poner motes tontos a otros.
–Trixie –confirmó Harry con un tono que no daba lugar a discusión–. Ahora, si tu presencia aquí era simplemente para deshonrar tu matrimonio comportándote como una cualquiera, sugiero que des media vuelta y te vayas. Te aseguro que no soy la clase de ser con el que quieres cruzarte, y como vuelva a saber que has puesto un dedo de más al Lord Oscuro desearás estar de vuelta en Azkaban y lejos de mi alcance.
La mujer miró insegura al Lord Oscuro y éste estoicamente asintió– El título de Príncipe Oscuro no es decorativo, si tengo que elegir entre ustedes, Raven siempre estará primero. Déjanos, estoy seguro de que Narcissa puede ponerte al tanto de lo ocurrido durante la última década.
La mortífaga hizo una reverencia y le dedicó una sucia mirada a Harry antes de salir.
~Y tú... ~siseó el más joven en un amenazante tono mientras se giraba a mirar a su pareja. Lentamente comenzaba a poder distinguir el suave silbido que acompañaba el Parsel.
~No pensaba ni deseaba aceptar su oferta, no necesitas reaccionar de esa manera, es a ti al único que deseo ~y para probar su punto se inclinó a besar al menor sólo para ser esquivado.
~No te vi quitándotela de encima.
~Es una de mis más fieles seguidoras, pensaba rechazarla más gentilmente que empujándola al piso ~esbozó una sonrisa arrogante~. Aunque no puedo decir que me desagrade el resultado final de esto. Verte marcando territorio de esa manera... ~soltó un siseo muy parecido a los que hacía Nagini cuando encontraba un sitio especialmente cálido–. Harry, tengo malas noticias –dejó caer el Parsel y su sonrisa.
El menor observó sorprendido el abatimiento en los ojos rojos– ¿Qué sucedió?
–Tienes que volver a lo de los Dursley hoy.
–¡¿Qué? ¡No! Tú estás haciendo esto porque quieres quedarte a solas con esa perra. ¿Crees que no me he dado cuenta que tú nunca... nunca... –pareció perdido en como explicar lo que quería decir– nunca reaccionas como yo cuando me muerdes?
Tom abrazó a su pequeño el cual se resistió fieramente al gesto, pero el mayor no cedió– No, no, esto no tiene nada que ver con Bellatrix y lo último que quiero es tener que mandarte lejos. Por alguna extraña razón un elfo doméstico ha estado robando tu correspondencia y los Weasley piensan que algo te ha ocurrido y van a ir a rescatarte. El golem sólo se ha enterado hoy hace poco y yo pude recuperar las cartas y así saber que piensan pasar tarde por la noche –sonrió ligeramente–, y respecto a eyacular... eres joven e inexperto, a mí me toma un poco más que a ti llegar a tal punto.
–¿Tengo que... irme ahora? ¿No pasaré mi cumpleaños contigo? –los ojos rojos del glamour se volvieron cristalinos y acuosos.
–Oh, precioso, yo tampoco quiero que te vayas, en lo de los Weasley será realmente difícil para mí verte. Ya sabes que si fuera por mí no te irías de mi lado nunca más –besó con suavidad el rostro del menor, colocando las manos debajo de la túnica acariciando la piel de manera sensual y reconfortante.
–¿Entonces puedo tener mi regalo antes de irme? –preguntó Harry con una carita realmente adorable.
–Lo siento, pensaba llevarte afuera –Tom se sentía mal de no poder reconfortar a su pareja y verlo tan estresado por la junta de eventos.
–Hay algo que puedes darme. Quiero... –vaciló un momento antes de parecer tomar nuevo valor– quiero que tengamos sexo.
Decir que Tom fue tomado por sorpresa era subestimar, aunque lo tendría que haber visto venir. Su pequeña pareja se sentía insegura respecto a sus capacidades para llenar el aspecto sexual de la relación y la invasión de territorio por parte de Bellatrix había echado más leña al fuego.
Si se negaba ahora y lo mandaba lejos de él durante 10 meses... sería absolutamente desastroso, no quería ni pensar qué tipo de venganza pondría sobre su cabeza. Pero tomarlo tan pequeño y en un estado de estrés tampoco era buena idea. Esbozando una sonrisa astuta se regodeó ante una súbita idea.
–Muy bien, ¿qué tipo de sexo te gustaría?
Harry lo miró abriendo y cerrando la boca sin entender– ¿Te estás burlando de mí?
–Para nada, amor. Simplemente quería saber si tenías algo en especial en mente. Con el tiempo te mostraré los distintos tipos de sexo, pero por ahora viendo que no tenemos demasiado tiempo, ¿te parece que elija yo?
El menor lo miró desconfiado, había algo en esa sonrisa que le decía que Tom de alguna manera estaba haciendo trampa y Harry se lamentaba no haber investigado más a fondo. Él no tenía idea de que hubiera distintos tipos de sexo.
Asintió lentamente, inseguro en cómo el vampiro podría estar timándolo al respecto e inmediatamente fue tomado de la mano y arrastrado hasta la habitación que compartían. Apenas la puerta cerró detrás de ellos sintió el glamour caer y antes de que se pudiera girar un abrazo poderoso lo rodeó.
–He estado pensando... –Tom ronroneó seductoramente junto a su oído, logrando ponerle la piel de gallina– que me gusta bastante tu aspecto con el pelo largo y sería sospechoso si de pronto fueras bien alimentado por los Dursley, así que hice un aro con un glamour especial que no será detectado y no necesitará renovarse. Podrás mantener tu aspecto aunque tendrás que usar tus gafas.
Harry lo escuchaba vagamente, distraído por la cercanía hasta que un dolor punzante en el labio inferior lo espabiló de golpe. Con un grito ahogado tocó el labio topándose con una viscosa y rojiza sustancia que pronto reconoció como su sangre.
–¿Qué-? ¡Tom! –miró fúrico al mayor a punto de exigir una explicación sobre qué se supone que estaba haciendo lastimándolo de esa manera cuando se topó con la mirada entre hambrienta y lujuriosa del vampiro, con los ojos rojos fijos en su labio sangrante.
Antes de que pudiera asimilar lo que estaba ocurriendo fue empujado hasta la cama con Tom encima de él, una pierna a cada lado de las suyas y los brazos sosteniendo sus muñecas por encima de su cabeza– ¿Qué estás haciendo?
–¿No dijiste que querías sexo? –ronroneó el mayor.
–No dije que quería algún juego enfermizo en el cual me lastimaras –espetó entrecerrando los ojos.
El mayor parpadeó un momento sorprendido y luego sonrió divertido– Es una interesante idea, pero no fue eso exactamente lo que estaba haciendo –con un dedo fue a tocar en el sitio que había lastimado y Harry se sorprendió al notar que había algo duro y frío interponiéndose entre el dedo y su labio–. Te puse un aro. Normalmente se utilizan en las orejas, razón por la cual sería fácil que te lo descubrieran si lo usas allí, es un área muy expuesta en cambio tus labios deberían ser sólo míos.
Harry esquivó el siguiente beso notando que el vampiro no estaba muy enfocado en las explicaciones cuando él no entendía nada– ¿Cuál es la razón de ello?
–Un glamour que se activa con el comando "morsmordre" en parsel. Te verás como tu antiguo 'yo', es prácticamente indetectable y no perderá fuerza. Pensaba ponerle más opciones, pero la intervención de Weasley ha hecho que me quedara sin tiempo –con eso explicado lamió los restos de sangre de manera seductora.
Harry se removió nervioso hasta que la lengua penetró en su boca y comenzaron a batallar por el control, algo con lo que él estaba familiarizado. Mientras distraía al niño con besos, mágicamente el Lord Oscuro hizo desaparecer las ropas de su pareja. Tom bajó la mano por la piel desnuda y el pequeño casi pegó un salto de sorpresa y nerviosismo.
–Tom... –el tono era tembloroso pero sabía que el menor era increíblemente terco y si sugería parar obtendría una fea reacción.
–Tranquilo mi pequeño, no voy a hacer nada que no te guste, y si quieres parar simplemente debes decirlo y prometo que lo haré –miró a los ojos verdes para significar que realmente lo haría y comenzó a besar la mejilla a su presa, de manera suave pero pecaminosa, usando la parte interna de sus labios y bajando para raspar los colmillos en la tierna piel del cuello.
–Tom... –esta vez su nombre fue pronunciado con deseo y las pequeñas manos se cerraron en su túnica, tirando hacia abajo en un intento de que lo mordiera, pero el vampiro no le dio el gusto y continuó bajando por su cuerpo hacia el pecho, lamiendo sus tetillas levemente mientras el pequeño hacía un sonido estrangulado ante la extraña sensación provocada.
El mayor rió con suavidad, con esa voz tan sensual, grave y sedosa que poseía. Con suavidad mordisqueó los rosados botones hasta que sobresalían firmemente en su pecho. Satisfecho bajó por el abdomen dejando un rastro de saliva con la lengua, mientras una de sus manos delineaba el costado del cuerpo del menor, donde ya no se notaban tan fácilmente las costillas.
Dobló en su trayectoria para evitar el ahora erecto miembro y se dirigió a la tierna carne del muslo. Jugando suavemente con los dientes y la lengua, divirtiéndose al ver como temblaba incontrolablemente la sensible zona, arrancando un nada digno sonido de frustración de su presa.
Cuando finalmente decidió complacer a su pareja y abandonar los muslos para atender la carne caliente y pulsante se encargó de que cada movimiento fuera increíblemente lento. Podía sentir la mirada esmeralda sobre sí mientras sacaba la lengua antes de dar una rápida y sorpresiva lamida a lo largo de la entrepierna del menor.
–Oh... –fue todo lo que soltó Harry mientras tiraba la cabeza hacia atrás ante la nueva sensación. Al escuchar las risas del mayor apenas se contuvo de pegarle, estaba jugando con él de una manera despreciable y...– Aouhh –gritó de placer cuando sintió el calor húmedo engullirlo por completo. ¿Qué rayos estaba pensando?
El vampiro succionó moviendo la lengua de manera habilidosa a pesar de no tener exactamente práctica en esa materia en particular, pero por la forma en la que Harry se removía y gemía adivinaba que lo estaba haciendo bastante bien.
Una pequeña mano agarró sus cabellos y tiró fuertemente de ellos, haciendo gruñir al de ojos carmesí. Sin poder dar más aviso que ese el cuerpo del ojiverde convulsionó en éxtasis, acabando en la boca del vampiro quien tragó con tranquilidad, mirando divertido a su mortificada pareja que lo miraba con un fuerte sonrojo en las mejillas.
Por unos momentos el menor se dejó yacer como un cuerpo sin vida, tirado en la cama disfrutando las ondas de placer que recorrían su cuerpo. El vampiro se sentó a su lado a mirarle en una junta de cariño y lujuria.
–Tom...
–¿Sí?
–Me engañaste.
El mayor rió con suavidad– ¿En qué te basas para acusarme de tal cosa?
–Tú no... no... –se sonrojó y señaló el prominente bulto en los pantalones del mayor.
–Oh, estaba esperando que te recuperases.
Con el sonrojo aún en las mejillas miró perplejo al de ojos rojos– ¿Entonces todavía vamos a...?
Tom asintió divertido y se paró, tomando la túnica negra de los costados y tirando hacia arriba hasta sacarla de su cabeza y tirarla al suelo. Podría haberlo hecho con magia, pero sabía que de esa manera tendría mucho más efecto. Sonrió arrogante al ver como su pequeño admiraba cada una de las líneas de su pecho y dejó caer los pantalones para quedar completamente desnudo.
Harry quien no esperaba eso se sonrojó e inseguro se acercó al vampiro en cuatro patas yendo directamente a devolver el favor cuando fue detenido por una mano en su barbilla antes de que unos exigentes labios cubrieran los suyos.
–No creo que estés listo todavía para eso, pequeño –ronroneó el mayor al romper el beso, sonriendo con diversión ante la mirada de indignación que estaba recibiendo.
–¿Entonces qué se supone que haga?
El vampiro se mordió los labios para evitar decir algo inadecuado– Simplemente quédate así –instruyó mientras rodeaba la cama y se colocaba encima de Harry, quien se mantenía en cuatro patas sobre la cama, ahora notablemente nervioso. Con un movimiento seco de la rodilla hizo que cerrara las piernas de golpe para descubrir algo entre sus muslos.
El ojiverde miró hacia abajo perplejo y luego se giró a mirar el rostro de su pareja, quien se encontraba casi ronroneante de placer en la posición que estaba. Cuando Tom finalmente abrió los ojos y lo miró, sintió como su rostro se tornaba completamente rojo.
–¿Tom? –preguntó vacilante.
–Simplemente mantén las piernas así, amor –susurró el otro y para hacerle entender suavemente comenzó a mover sus caderas hacia adelante y atrás, consciente de la mirada fascinada de su pequeño amante mirando cada pequeño gesto de placer.
Cuando una mano tentativamente comenzó a acariciar la punta de su miembro perdió el control para reducir sus movimientos y gruñiendo embistió con rapidez, jadeando ante las olas de placer producidas por el calor y la insana suavidad de las piernas del adolescente. Podía sentir como Harry volvía a estar duro por lo que se sostuvo con una mano y la otra comenzó a dar placer al menor.
Sin poder resistirlo más clavó los colmillos en el cuello expuesto y comenzó a beber el delicioso elixir, sintiendo como algo caliente mojaba su mano, haciéndole apurar la velocidad entre las sacudidas y los gemidos de placer del cuerpo debajo del suyo.
Harry en medio de la bruma de placer fue levemente consciente de que los jadeos de Tom de pronto se convertían en gemidos-gruñidos y los colmillos dejaban su cuello cuando con un estremecimiento el mayor alcanzaba el climax y casi desplomaba encima suyo, apenas sosteniéndose con el codo.
Una enorme sonrisa se expandió en el rostro del Príncipe Oscuro. Finalmente lo había hecho, había tenido a Tom jadeando de placer y lo había convencido de estar con él. Se le tiró encima y lo besó efusivamente. Todavía tenía que deshacerse de Bellatix, pero ahora se sentía un poco más seguro.
–No quiero esa perra cerca tuyo mientras yo no estoy aquí para vigilarte –amenazó el menor, ya vestido y con el glamour, listo para salir.
–¿Qué soy, un perro?
–Sabes bien a lo que me refiero.
–No te preocupes, Rodolphus está por ser liberado, él la mantendrá a raya. Arreglé un buzón de correo para Raven de modo que las lechuzas de dirigirán ahí en caso de que alguien te escriba. Cuando estés seguro de que estás solo puedes llamar a Fiery, el elfo doméstico, para que te lleve y traiga el correo. Desde el buzón envían las lechuzas y pago la cuenta mensualmente. Pero asegurate de tener absoluto cuidado cuando lo haces, no quiero estar todo el año sin saber de ti, pero tampoco que te arriesgues sin razón.
Antes de que pudiera seguir con interminables explicaciones el menor saltó a sus brazos y lo besó apasionadamente– Odio la idea de tener que irme.
–Lo sé, pequeño, mi oferta de secuestro está todavía en pie.
Harry soltó un bufido exasperado– Sé que me arrepentiré de decir esto pero: no, Tom.
El vampiro dio un suspiro dramático y lo abrazó para Aparecerlos en lo de los Dursley. Nagini iba a estar muy disgustada cuando volviera de cazar y descubriera que no se había podido despedir. ¿Quizá podía encajarle el golem y esperar que no notara la diferencia y no lo molestase hasta la insanidad?
A/N: Sé que me tardé, pero comenté en la actua de MDP un review aniquiló mi inspiración para todas mis historias. A pesar de todo espero que les haya gustado ^^ Me han pedido pareja para Severus (Drucila) si tienen opiniones al respecto es el momento de decir con quién les gustaría verlo :P
Reviewers:
Daphne10: XD gracias ^^ espero que te siga gustando.
Kari: normalmente actualizo más rápido, sólo que hubo incidente inesperado como comenté más arriba. Bueno, no vas a tener que esperar a 7mo año, pero todavía falta para que se revele, Harry necesita poder pelear en la batalla y es muy inexperto para eso todavía.
Kirimi-1999: Jajajaja es raro pensar que Tom podría ser convertido, no? Pero es taaaan sexy. Bueno no, no en todas mis historias Harry tiene que soportar a los Dursley, pasa que las que tengo con James y Lily vivos aún no están terminadas. Lo cierto es que me gusta que Tom lo salve de los Dursley :P Pero juro que tengo historias en que eso no pasa XD Genial! Es bueno saber que dudan. Bah, no era taaaan interesante la parte de Lily (por eso nos cuenta Tom :P), pero no va a ser lo último que veamos de ella, y ahí sí que vamos a leerla a ella ^^
Debauchi: Wow, gracias por tus review cap por cap! Bueno, Harry ha sufrido lo mismo que Tom, y ambos eran maduros ya desde pequeños por eso, se entienden más que nadie por el pasado común. Ambos son muy devotos a sus parejas por pensar que nunca tendrían a nadie que los amara y eso los hace más tolerables y amorosos entre ellos. Me alegro de que te parezca creíble ^^ Tom mató sólo a James, así que la culpa de que haya sido lanzado a los Dursley la tira a Dumbles, y entiende que eran enemigos de guerra. Emocionalmente está mucho más atado a su madre que a su padre, por lo cual se enfoca en lo que Tom le da Ahora y no lo que pasó hace diez años, es un chico maduro ^^. ¿Quién iba a decir que Voldie terminaría como héroe de cliché? XD
Drucila: No te preocupes, Harry se asegurará de que les sea fieles a ellos ^^ Con quién te gustaría ver a Severus? No había pensado ponerle pareja en este fic, pero no tengo problema en hacerlo ^^ Espero que este cap no haya arruinado tu idea de la sexualidad entre ellos, sólo creo que es la reacción más natural para Harry, y bueno, no se van a ver durante 10 meses más...
Luna: Muchas gracias. Harry va a pasar muy feo tiempo imaginando qué hará Bella ahora que él no está XD
Kalhisto: Y seguirá poniendo apodos :P Es parte de la personalidad de Raven, se permite hacer esas cosas porque cree que tiene más sentido actuar así en su imagen de 'príncipe oscuro', cosa que no va en su imagen de 'el niño dorado'.
