Nippa!

Konnichiwa

Gomen por tardar en actualizar, pero no me llegaban las ideas y las que rebasaban por mi mente las tenia bloqueadas y como que las obligaciones no me ayudaban mucho que digamos .-.

Disclaimer: La serie de Naruto y sus personajes No me pertenecen son de su creador Masashi Kishimoto

Setting: AU

Pareja principal: ItaDei

Parejas Secundarias: SasuNaru, SaiGaa, KakuHidan, MadaDei

Rating: T

Advertencia: Yaoi, Lemon, Tortura, Violación


Capitulo # 9- Una fatigosa noche-

No supo como ni en que momento había llegado pero no le importaba, el punto era que llego a la residencia, agotado como estaba y con los parpados que le pesaban como bloques por el sueño, pero llego, le dio gracias al cielo que el dolor de cabeza se había ido pero no debía festejar por mucho tiempo porque sabia que este volvería en cualquier momento, sus brazos ya comenzaban a entumecerse por la presión y la fuerza que estos ejercían al traer a una invitada en sus brazos durmiendo plácidamente con sus rubios cabellos meciéndose al compas de sus movimientos haciéndole cosquillas en su piel descubierta. Con una inmensa agilidad saco de su pantalón las llaves de la vivienda con rapidez, tratando de no caer al suelo por el brusco movimiento, pero sin embargo era demasiado el cansancio que su cuerpo enhenaba que pedía a gritos su cama y poder descansar aunque sea al resto de la madrugada pero primero lo primero quería bajar ese paso adicional que le hacia mas trabajo

Cuando la puerta se abrió no le sorprendió ver el estado del lugar todo completamente desordenado (por cortesía de Naruto) y totalmente oscuro, pero le resto importancia lo único que deseaba era dormir adecuadamente en su habitación, um… ¿dormir?, pensó vagamente para luego golpearse mentalmente por pensar en ello, todavía tenia un informe que terminar, cerro la puerta con un pie, escuchándose seguidamente el azote de esta al soñar contra el marco

Avanzo cansadamente hasta las escaleras con la chica en brazos hasta su habitación, se detuvo un momento al pensar mas claramente que no le seria apropiado, sumando los resultados de cómo quedaría la situación

Chica+ Habitación+ Uchiha+ Encerrados= Un caos Total

Ese resultado no le era para nada favorable, mas si sus hermanos llegaran a tomar una conclusión así, no podía dejar que rebasaran a pensar mal en aquella situación ¿Qué ejemplo les estaría dando? Bueno aunque en Sai es otra historia pero Sasuke les recriminaría aquello seguramente hasta el día de su muerte, no es que el Uchiha pensaba hacerle algo a una pobre joven que acabo de conocer o bueno encontrar en la calle, y si lo pensaba mejor si la noticia se llegara a rumorar mas allá que solo en las paredes de la mansión, no, en definitiva eso no puede pasar, estaría hablando de el las malas lenguas, dejándolo básicamente en el suelo, y tiene que dejar su estatus intacto en donde debe estar siendo el mismo conocido por todos Uchiha Itachi un hombre prudente, soberbio, calculador y frio, de el no se puede saber de algo tan bajo como eso, aunque sea mentira, sobre todo no podría dejar que un malentendido destruyera su familia, el trabajo y su estado social. Guio su mirada unos momentos al enorme sofá de la sala para luego observar con sus oscurecidos y adormilados ojos hacia el tierno rostro de la chica durmiente, parpadeo varias veces viendo que el sueño le estaba haciendo perder su razonamiento al querer dejar a la chica en la sala, zarandeando ligeramente su cabeza, junto con sus oscuros cabellos para olvidar el pensamiento, no seria capaz de dejarla allí, menos conociendo al acosador de la familia en ese caso la joven estaría mas a salvo en la calle que en el sillón. Comenzó nuevamente a mover sus pies para continuar subiendo por los escalones.

Llegando a su habitación abrió la puerta apresuradamente para dejar a la rubia en su cama, esta se acomodo seguidamente en las enormes sabanas rojas que la cubrían finamente, Itachi al momento de ponerla en el mullido colchón contemplo nuevamente su semblante llamándole esta vez mas la atención, ya que por la enorme vidriera junto a la cama se percibía los suaves y exquisitos rayos de luna que mostraba primorosamente su aspecto inocente y cálido ante la brillante y clara luz del cristal apreciando mas claramente sus largos cabellos que ahora estaban esparcidos por todo el cubre camas y algunos sujetados a su rostro tapándole la mitad de su cara, sus parpados se encontraban visiblemente cerrados muy delicadamente, mostrando la tranquilidad y la paz que disfrutaba en su sueño, sus labios se hallaban entrecerrados sugestivamente con un peculiar tono rosa en ellos dándole a la joven un aspecto angelical haciendo complemento con su cuerpo, siendo este delgado y frágil a simple vista, claro a lo que podía ver sus carmesíes orbes, afilo su mirada al poner mas curiosidad al atuendo de la rubia y se aporreo mentalmente al no darse cuenta antes al verle vestida con un tradicional kimono celeste sin estampado alguno llegándole hasta las rodillas, solamente sujetado con una cinta alrededor de su cintura de tono azulino. Concentro su vista mas allá de sus expectativas a la jovencita, y en su rostro mostro una expresión de confusión al no verle en su escote los atributos apropiados para una mujer, no era que estuviera poniéndole atención a ello, eso era lo que menos le importaba, pero en la posición en la que se encontraba la joven debía verse claramente, no le dio muchas vueltas al asunto, tal ves la joven era de pecho plano así que solo lo ignoro, tomo las cobijas que se encontraban a un lado de su cama y con ellas cubrió el cuerpo tendido en la cama ya que el frio comenzaba a sentirse y seguramente seria como la noche anterior, seria muy cruel de su parte dejar que se congele toda la noche así que la cobijo bien acomodando sus cabellos en su lugar y apartando los que tapaban su rostro, observando distintamente que la chica es bastante hermosa al haberla visto detalladamente, al indagarse eso se volvió reverendamente su pregunta ¿Qué hacia en medio de la calle? bueno se lo preguntaría y la indagaría después de que despierte de su sueño para después poder ayudarle por ahora solo debía esperar y terminar su informe, al recordar su trabajo se sobre salto mirando inminentemente la hora en su mesa de noche

-…No me queda tiempo…- susurro para el mismo para no hacer ningún ruido y no despertar a la rubia, sin poder, ni tener tiempo cambiarse por la hora se acerco rápidamente hacia el asiento de su escritorio que se localizaba a una esquina de la habitación con un computador en la mesa y una lámpara. Al acomodarse prendió la lamparilla y encendió la PC, busco por varios lugares del mueble dándose cuenta viendo que algo le faltaba.

Se levanto suavemente de la silla sin hacer ruido, comenzando a caminar hacia las afueras de su habitación cerrando la puerta para que ningún acosador entrara, bajo apresuradamente las escaleras llegando rápidamente hacia la puerta principal, sin necesidad de pensarlo la abrió con gran rapidez y salió de la vivienda hacia su auto estando este estacionado aun lado de la casa. Al llegar tomo las llaves de su bolsillo y abrió la cerradura, ya el cansancio lo estaba matando, y sabia de sobra que su cuerpo le cobraría la factura por la falta de sueño, ya que ni podría mantenerse en pie, su cabeza se había vuelto un caos mental y psicológico que ya hasta se le había olvidado los importantes papeles del informe. Recogió todos los materiales del asiento y cerro la puerta rugosamente para volver con su trabajo.

La puerta de la vivienda ahora estaba cerrada ya que el azabache se encontraba en la sala, se detuvo cuando escucho varios sonidos provenientes de la cocina, dejo sus materiales en un sillón y comenzó a acercarse lentamente, seguro por su descuido alguien había entrado por haber dejado la puerta abierta, estando a unos centímetros, agudizo su oído al volver a escuchar otro sonido y al parecer ya le era familiar. Entro a la estancia con desconfianza, encontrándose el lugar con las luces apagadas, hizo un gran esfuerzo en la vista por la poca luz del ambiente, afilo su mirada para poner atención a un gran desastre al ver unos cuantos fragmentos de porcelana esparcidos por el suelo

El mismo sonido se escucho desconcentrándolo y que perdiera la visión del desastre presenciado para poner su cuidado al lugar del proveniente sonido, Itachi se acerco hacia la mesa del comedor mientras entrecerraba los parpados y ponía un gesto de incertidumbre al encontrar un bulto debajo del mueble, se inclino con cuidado para observar mejor, sus ojos seguramente le estaban dando una mala pasada, dio un respiro y volvió su mirada para extender sus manos hacia lo que estaba allí agazapado, comenzó a moverse por debajo del mueble para poder acercar al individuo escuchándose este ronronear, dándose cuenta inmediatamente que tenia razón y efectivamente el sonido ya le era conocido, levanto al Kitsune dormido llevándolo en la espalda ya que le era incomodo llevarlo en sus brazos por motivo de que este se movía demasiado, haciendo que en varias ocasiones este casi se cayera pero gracias por su equilibrio eso no llego a suceder

Nuevamente regreso al segundo piso encontrándose con las puertas de las demás habitaciones, reviso primeramente la de Sasuke para verificar si esta se encontraba abierta para dejar al Kitsune con su aparente dueño, pero estaba equivocado a encontrarse con la puerta cerrada, lo que llego a su mente fue que esa era la idea del Uchiha menor al dejarla cerrada para que el rubito no lo molestara

-Que cruel Sasuke- se dijo lamentable al darse cuenta del pensamiento de su hermano, dio un gruñido mostrado dolor en su rostro al sentir las garras del menor rasguñarle la espalda, bueno al parecer no tenia opción, acomodo bien al jovencito al dar un salto y aferrar bien al rubio a su cuerpo. Con el Kitsune en su espalda decidió hacer lo mismo que había echo con la jovencita, avanzo por el pasillo hasta llegar a su habitación abriendo la puerta inmediatamente, comenzó a gobernarle la envidia al encontrarse a la rubia plácidamente dormida como la había dejado, olvido el sentimiento y se acerco hacia la cama dejando al zorrito en la misma cama, después de todo el no dormiría en el resto de la madrugada así que no había problema de algún malentendido, ya que podría vigilar que nada sucediera, aunque dudo en su propio razonamiento al verse que el sueño distintamente se apoderaba de su mente y cuerpo, restregó sus ojos con sus manos para evitar esa acción, acomodo igualmente al rubito en el colchón para cubrirlo con las mismas sabanas y después de aquel acto se alejo del mueble para salir de la pieza cerrando la puerta

Al llegar a la estancia principal se encontró con algo que lo dejo sorprendido y atónito, sus pupilas se agrandaron y su cuerpo se paralizo al encontrarse a uno de sus hermanos medio desnudo con varios arañazos y mordidas por toda la extensión de su cuerpo

-Sai- pronuncio firmemente el nombre del sujeto que se encontraba en medio de la sala que al escuchar su nombre dio un pequeño respingo y se giro pausadamente al darse cuenta que no estaba solo en la estancia

-Itachi-san… ¿A que hora llegaste?- pregunto tranquilamente al ver al mayor enfrente al lado de los escalones de la segunda planta, Itachi lo observaba fijamente con esos ojos gélidos y sin expresión alguna solo que en estos se podían identificar algo somnolientos y las ojeras se veían mas grandes en su rostro, Sai por su parte se apropiaba de una camisa que se hallaba tirada en el suelo poniéndosela al instante estando esta igualmente arañada, el mayor observo confuso el pedazo de tela destruido con atención para luego mirar el rostro de Sai esperando alguna explicación

-…je…ese gato es una fiera- pronuncio al mirase su aspecto dando lo dicho como aclaración

-¿Que estabas haciendo?- indago con voz ronca y autoritaria

-He pues…no pienses mal, solo quería jugar con mi mascota- dio una satírica sonrisa sentándose en un sillón de la sala

-Ni me digas que clase de juego era…tu aspecto me lo dice todo- puso cara de repulsión al tan solo saber que clase de juego se trataba

-Pero no te creas…no lo he podido conseguir…- dio respiro de resinación levantando levemente los hombros-…ese gato no le gustan mis juegos…-anuncio lamentable al recordar sus intentos fallidos-"pero no importa conseguiré de algún modo a ese pelirrojo"- pensó en sus adentros con malicia volviendo a aparecer su habitual sonrisa un tanto disimulada

-… ¿Entonces donde esta?...- pregunto el mayor al no ver al Neko por ningún lado

-Pues se escondió en el baño y no quiere salir…he estado persiguiéndolo todo el día…- dio un bufido de cansancio al tiempo que chasqueaba la lengua señal de molestia por no haber conseguido nada y lentamente fue levantándose del sofá

-Ahora que tengo la oportunidad hablare contigo…- camino unos cuantos pasos hasta llegar donde este se encontraba para evitar alguna huida del pelinegro-…lo lamento mucho Sai…pero tendrás que devolverlos- dijo autoritariamente viendo al ojinegro fijamente

-umm…¿De que hablas…?- miro distraídamente los rincones del lugar evitando la mirada de su hermano

-No te hagas el idiota…sabes a que me refiero…-le miro fulminante con un tono frio y ronco

-Etto…- pronuncio nerviosamente sabiéndose en claro que no podría jugar con Itachi-…con respecto a ello…pues no hay devoluciones…- mencionó inquietamente, Itachi dio un suspiro amargamente para segundos después cerrar los parpados con agotamiento meditando un momento además por culpa del sueño

-En ese caso tendrás que trabajar para devolver el dinero que pagaste por ellos…-concreto seriamente viendo como Sai se estremecía ante sus palabras

-¿No puede haber otro modo?- pregunto incomodo

-No…al menos que vendas tus cosas para recuperar el dinero…

-¡No!- se altero volviéndose a sentar de golpe en el sillón con indignación al escuchar la ultima y horrible frase, bueno después de la de buscar trabajo -…pero no entiendo cual es el problema…tu ganas muy bien…Entonces no necesitamos recuperar ese dinero- anuncio aplacado ante sus palabras estando seguro de ellas

-No es como tú crees- pronuncio fríamente mirando un punto fijo en la sala

-¿A que te refieres?- miro confuso al mayor

-A nada…- murmuro y volvió sus orbes a el rostro de Sai-…buscaras un trabajo y devolverás el dinero al banco donde debería estar…no solo porque yo trabaje te gastes el dinero en algo innecesario…de ahora en adelante compraras lo tuyo con tu dinero- hablo estricto dando una pausa-…hablare con Madara para que te de un trabajo en la empresa- añadió severamente

-Pero ese tipo es un sicópata- hizo un ademan con sus manos poniéndolas al lado de su rostro haciendo cara de desagrado-…además no me cae bien

-Pues lo lamento pero tendrás que aguantar como yo lo he hecho- anuncio el azabache comenzando a caminar hacia el otro extremo donde se hallaba el otro pequeño sillón teniendo en ese los papales y materiales de su oficina-…en cualquier caso yo te llamo para saber si te da trabajo…- comenzó a recoger los materiales

-Eh…bueno cambiando de tema…- se levanto del sillón pausadamente para esquivar el tema de conversación que tanto le incomodaba- ¿Por qué llegaste tan tarde Itachi-san?- pregunto acercándose rumbo hacia la cocina ya que el único motivo de estar allí a esas horas era por perseguir al pelirrojo, consiguiendo que este se le volviera a escapar, pero no sin antes dejarle en claro que lo dejara en paz dejándole como muestra el recuerdo de las marcas en su adolorida piel

-…Horas extras…- respondió secamente teniendo las cosas en las manos y avanzar hacia las escaleras

-¿Estas seguro…?-indago burlonamente mostrando una sonrisa irónica-...Nunca llegas tan tarde querido hermano…no será que…- la mirada gélida y llena irritación de Itachi le hizo tragarse sus propias palabras haciendo que no llegara a completar aquella frase

-Bien…Buenos Días Itachi-san…- tomo aquello como su despedida y se adentro en la cocina

Su cuerpo pesaba, sus parpados luchaban para mantenerse abiertos, su cabeza le daba vueltas y su fuerza de voluntad iba empicada al suelo, todo completamente todo estaba en su contra, la falta de inteligencia de Sai por llegar a esos animales, la imprudencia de Sasuke, la presión para recuperar la empresa, la aparente aparición de aquella chica, y para empeorar las cosas tenia un informe que terminar y si no lo hacia tenia la mala suerte de perder su trabajo. Todo absolutamente todo lo tenía presente en su mente y como era de esperarse la migraña nuevamente volvió haciendo que los constantes punzados en su cabeza se volvieran insoportables. Termino de recoger los últimos materiales de su trabajo y lo ultimo que escucho fue la aparente despedida de Sai al entrar a la cocina, bueno no le importo, pero sus ultimas palabras retumbaron en su mente haciendo que un sobresalto invadiera su cuerpo y voltear de un momento a otro el redondo aparato que se apoyaba en la pared de la estancia

-cinco de la mañana…- murmuró para el mismo con nerviosismo, no le quedaba tiempo. Rápidamente subió las escaleras hasta su habitación y abrió la entrada de esta, entrando con rapidez y acomodar todas sus cosas en el escritorio de su recamara, coloco los papales y comenzó a teclear las palabras faltantes en el teclado apareciendo en el monitor, tratando de resumir todo lo posible de aquella lectura

Las horas pasaban y con ellas la voluntad del Uchiha, cabezada por momentos la cabeza perdiendo su razonamiento, sus parpados no aguantaban mas de lo que podrían, sus extremidades ya se encontraban entumecidas por el frio y el sobre esfuerzo de la noche, sin poder evitarlo movió sus manos hacia sus orbes tratando que con esa acción su sueño se desvaneciera pero no podía evitarlo su cuerpo no aguantaría mas. Como en un suave y sagaz soplido del viento el moreno cayo dormido sobre el mueble, era inevitable ya su organismo había resistido demasiado


Mmm…esto fue lo que pude hacer…bueno les diré que el mundo el pinche mundo esta en mi contra ya que mi "querido" hermanito uso la compu y por una rayería se quemo el monitor de mi PC, ahora no tengo computadora y no se cuando consiga una así que lamentablemente me atrasare horriblemente con el fic y con todos los demás que he estado haciendo

Me disculpo enormemente con ustedes

Byebye se kuidan

¡Dewa mata!