Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer. Yo sólo juego con ellos.
La trama es mía.
Canción recomendada: Fall for you – Secondhand Serenade.
Summary: Bella no es fanática del actor Edward Cullen, en una conferencia con él ella le dice ególatra, y el no se quedará con las ganas de que esa hermosa morena le diga así. ¿Qué hará? Pues demandarla. Quienes juzgan, las fanáticas.
Amigo, esa palabra me está gustando:
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Las cosas estaban mal, yo estaba triste y no le hablaba, por otra parte Edward tampoco me dirigía la palabra.
Ya estábamos en el juicio, donde comenzó toda esta locura. Yo miraba de reojo a Edward, necesitaba saber que diría de mi, se suponía que yo había cambiado —según él—, yo también lo había cambiado a él, ya no era un hombre 'tan' ególatra , ni ese tipos de cosas que antes era.
La jueza llegó y esta vez no era Marta quien estaba. La fans de él me miraban con odio todavía, aún no se porque, ya había hecho lo que ellas querían, y ¡hasta me había enamorado! Dios no pidan tanto, soy Bella.
Ella comenzó a leer todo lo que había escrito la juez anterior y asentía con la cabeza. Todo este silencio me estaba matando los nervios.
Me faltaba Ángela, pero ella no podía venir. Hace poco se caso en secreto con Ben, y la ingrata amiga que tengo me lo dijo por mail, con esos amigos para que quiero enemigos, bueno la cosa es que me deseo mucha suerte y otras cosas.
La sentencia que me habían puesto había sido cumplida a la perfección y ahora quedaba libre de la compañía de Edward Cullen.
Mañana sería nuestro último día juntos, ese pensamientos me había estrujado mi corazón durante una semana.
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Hoy era nuestro último día, mis manos tiritaban, mi corazón latía con una fuerza increíble, las lágrimas luchaban para no salirse de mis ojos, por que sabía que este era el final de esta corta 'amistad'. Dos meses y no podía de dejar de pensar en él.
Aparqué mi coche, en mi lugar especial que comenzó como una broma por parte de él ya que le pagó dinero a un niño pequeño para que hiciera ese cartel que decía: "IzzaBellah", Edward creyó que me molestaría con él porque mi nombre estaba mal escrito. O cuando rompí su espejo porque le lancé un libro ya que él me había estado molestando por días, o cuando me llamó cerdo, etc.
Tantas cosas, y en sólo dos meses. No estoy enamorada, para eso hay que estar juntos más tiempo, ahora solo me gusta y mucho.
Suspire una vez ante de bajarme, toque el timbre y esperé a que me abriera. Extrañamente hoy Edward me abrió de inmediato.
—Hola —besó mi mejilla. ¿Ahora ya no estará distante? Mejor lo aprovecho.
—Hey —le salude de regreso. ¿Solo hey?
Me invito a pasar, y note que la casa estaba decorada de forma distinta, muchos globos, flores, y comida.
—¿Qué es todo esto? —le pregunte señalando todo a mi alrededor.
—Este...como es tú último día aquí, decidí hacerte algo —se encogió de hombros.
Tomó mi mano, y esa descarga de "amor" subió por mi brazo, haciéndome estremecer.
Nos sentamos juntos un momento, hubo un silencio incomodó y luego Edward se paró para poner una película, era una comedia la cual no se me el nombre, ya que estuve concentrada en Edward todo el momento, adoraba oír su risa, ver como se arreglaba el cabello, sus guiños, sus calidez, etc.
—¿Cuándo entras? —me pregunto de repente. Edward me miraba fijamente, como su estuviera guardando mi recuerdo por siempre.
—El martes —le respondí. Ya no le vería más. El silencio invadió nuevamente la sala, esta vez ninguno de los dos se molesto por romperlo, está vez era un silencio cómodo, nuestros rostros se fueron acercando poco a poco, nuestros ojos se conectaron a la primera mirada, estábamos cada vez más cerca casi podía sentir su cálido aliento, y finalmente nuestros labios se tocaron. Fue suave, dulce, y cálido. Nuestros labios se movían al compás, como si hubieran usado el mismo molde, ya que se acoplaron perfectamente. Ambas respiraciones estaban irregulares, y nos tuvimos que separar.
—¿Sentiste algo? —me pregunto una vez que nos separamos. No quería ser rechazada así que negué con la cabeza.
—Pues yo tampoco —me respondió muy seguro él. Sentí un ruido parecido al cristal, quizás era mi corazón el que se acababa de romper, Edward le había lanzando la piedra del rechazo, rompiéndolos en miles y miles de pedazos irreparables.
Mire mi reloj, y para no incomodar más la situación decidí irme, tomé mi bolso, y busqué mi chaqueta.
—Es hora de irme —le comenté mientras lo miraba por última vez. Sus ojos felinos esmeraldas, ese cabello perfectamente desordenado, su camisa con los tres primeros botones abiertos mostrando ese esculpido pecho de mármol, y finalmente su sonrisa, aquella que me robo cada suspiro en silencio, cada llanto, cada todo.
Edward me tomó del brazo, y juntos caminamos hacía nuestro final, aquella puerta.
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Antes de que ella se fuera, y mi corazón quedará destrozado, ya que ella no sentía nada por mi, decidí intentarlo por última vez.
—Espera —ella se detuvo. Volteó a verme con cara de interrogante.
—¿Qué? —me pregunto con un tono ¿triste?.
—Quería intentar algo, creo que debemos besarnos nuevamente, para ver si sentimos algo..., ya sabes la segunda siempre cuenta —tomé su rostro suavemente, y con la punta de mi dedos delineé esos carnosos y rosados labios que me traían loco. Me acerqué a ellos, y los besé delicadamente, ella rápidamente me respondió y nuestras bocas comenzaron una danza inagotable.
Bella me tomó por el cabello y jaló fuertemente hacía ella, la besé con fiereza, le quería demostrar cuanto me gustaba, cuanto la necesitaba, la adoraba, la amaba...
Nuestras respiraciones se cortaron y tuvimos que separarnos por aire. Observé sus ojos y estaban como vidriosos, le sonreí y vi en ella una sonrisa forzada, había metido la pata hasta el fondo.
—¿Sentiste algo ahora? —le pregunte esperanzado, pero ella negó nuevamente. Tomó sus cosas y se despidió de mi.
Me quedé viéndola, mientras esa mujer se iba, aquella mujer que robó mi corazón.
La chica perfecta era imposible de encontrar, pero Bella lo era aún más, imposible de encontrar.
¡Hola! Este es el último capítulo de este fic, dentro de la semana subiré el epilogo.
¡No se alarmen! Se llevarán una grata sorpresa.
¡Gracias por los RR anteriores! Nos leemos.
LiahDragga.
