—Damas y caballeros. Niños y niñas. Gatos y… amm, Gallina — comenzó a decir el Maestro Soo observando a Mio y a Yani a sus pies, así como a Won que se encontraba cómodamente sentada entre los brazos de Chang, pues con el elaborado peinado que Ching llevaba su pobre gallinita no podía estar en su cabeza — Estamos reunidos aquí para unir a este hombre y a esta mujer en sagrado matrimonio. Si alguien de los presentes se opone a que esta unión se lleve a cabo, le aconsejo que hable ahora o que calle para siempre.

En ese momento, Pucca desvió su mirada hacia los presentes y su expresión de absoluta felicidad se transformó en una de amenaza, advirtiéndoles que ni siquiera se les ocurriera pensar en arruinar su momento soñado. Los invitados se encogieron un poco en sus asientos al sentir la poderosa advertencia de la normalmente apacible chica, sabiendo muy bien de lo que era capaz y que lo mejor era no buscarle el lado malo. Cuando Pucca lo deseaba, realmente podía dar miedo.

La única persona que no se miró afectada o intimidada en lo más mínimo fue Ring Ring, quien se limitó a evitar los furibundos ojos de Pucca observando desinteresadamente sus uñas. Probablemente esa era la ocasión perfecta para arruinar su día, pero no le veía el caso arruinar su bonito vestido, peinado y maquillaje solo para pelear por Garu. Ni siquiera le gustaba realmente, solamente le coqueteaba de vez en cuando para sacar a Pucca de quicio. Además, ella ya tenía a alguien que le daba toda la atención del mundo. De reojo miro a Dada, y si Ring Ring esbozo una sonrisa pequeña al hacerlo, nadie puso atención para asegurarlo.

—¿No? ¿Nadie? ¿Están seguros? ¡Esta es su última oportunidad! No sean tímidos — insto el Maestro Soo, ganándose una mirada para nada amigable de parte de Garu. Ese día habia pasado por muchas dificultades y penurias para lograr llegar a tiempo a su boda, y no tenía intención de enfrentarse a otro loco como obstáculo, muchas gracias —Bueno, en ese caso, ¡prosigamos con la ceremonia!

Al escuchar eso, Pucca regreso su atención a Garu volviendo a poner su mirada angelical y llena de amor, soltando incluso algunos corazoncitos rojos en el aire. El ninja rodo los ojos ante la actitud de ella. ¿No podía controlarse un poquito en esos momentos? ¡Se suponía que era un momento serio y formal!

El discurso del Maestro Soo continuo sin más interrupciones. Palabras sabias salían de la boca del Maestro, haciendo a muchos suspirar, y a otros bostezar. Algunos escuchaban atentos, como Ching, quien prestaba oído a cada consejo que Soo le daba a la joven pareja pensando en cómo ella podría aplicarlo en el futuro, si es que Abyo algún día se decidiría a dar ese gran paso con ella. Otros, como Abyo mismo, solamente querían que el tiempo volara para así poder engullir todo el delicioso banquete digno de reyes que los chefs habían preparado en honor a su sobrina.

Curiosamente, Pucca estaba en todo menos en su boda. Su mente divagaba sin poder evitarlo en su futuro con Garu de ahora en adelante, como sería su vida como marido y mujer viviendo juntos bajo el mismo techo en su alejada casita en el bosque. Seguramente serian como esas parejas jóvenes de recién casados en las películas y novelas románticas que a ella tanto le gustaban, donde iban de compras juntos, hacían el aseo juntos y los fines de semana salían juntos en citas románticas o se quedaban viendo películas en la comodidad de su hogar, con palomitas y chucherías. Suspiro románticamente. Toda una vida de ensueño.

A diferencia de ella, Garu escuchaba atentamente cada cosa que el Maestro Soo hablaba, grabándola muy bien en su memoria y tomándose muy enserio sus sabios dichos y consejos. Al escuchar el suspiro de Pucca, frunció el ceño con molestia. Ella ni siquiera estaba prestando atención. ¡¿Cómo podía divagar en un momento tan importante y decisivo como ese?!

—Ahora es momento de entregar los anillos — anuncio el Maestro Soo. Eso fue suficiente para reventar la burbuja de la imaginación de Pucca, trayéndola de vuelta al presente y que atendiera la situación actual. Soltó una risita emocionada, ¡ya estaba muy cerca!

Abyo camino hasta ponerse frente a ambos con el cojincillo y las dos argollas de matrimonio para hacer el intercambio, y aprovechando la situación desvió su mirada hacia Ching y le guiñó un ojo cómplice, haciéndola sonrojar. Garu rodo los ojos ante el acto de coquetería por parte de su amigo en plena ceremonia, pero lo dejo pasar. Después de todo, ¿Qué más se podía esperar de Abyo?

Ignorándolos, miro las argollas y sin poder evitarlo esbozo una sonrisa orgullosa al verlas intactas, sin ningún rasguño. Garu habia puesto su alma y todas sus fuerzas en protegerlas de las artimañas de Tobe, y lo habia logrado por los pelos. Sin vacilar, tomo la correspondiente y con su otra mano la izquierda de Pucca, y delicadamente la deslizo en su dedo anular quedando encima de la del compromiso. Pucca hizo lo mismo que el con una sonrisa gigantesca plasmada en su rostro al leer lo que estaba grabado en las argollas. ¡Su Garu era tan tierno y siempre pensaba en todo!

Una vez que terminaron, Abyo se devolvió a su sitio a lado del novio sintiéndose orgulloso de sí mismo al no haber echado nada a perder esta vez.

—Eso es. Ahora ha llegado el momento de terminar con esto, que ya hace hambre — dijo el Maestro Soo tallándose su estómago — Garu, ¿aceptas a Pucca como tu legitima esposa para amarla, respetarla, tolerarla y cuidarla aunque no lo necesite; en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe?

Garu se tomó su tiempo para contestar, cerrando los ojos. Podía sentir los ojos curiosos de todos sobre él, incluida Pucca, preguntándose porque tardaba tanto en responder la sencilla pregunta. Lo que ellos no sabían es que su vacilación no se debía a que se sentía inseguro de su respuesta, si no acerca de la forma en que la daría a conocer.

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Every part of my heart I'm giving out
Every song on my lips I'm singing out
Any fear on my soul I'm letting go
Anyone who ask I'll let them know

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Ya le habia dado muchas vueltas al asunto, pero aun no habia terminado por decidirse. Y debido a todas las agitaciones que tuvo durante el día tampoco tuvo tiempo para pensárselo mejor. Ya lo habia hecho en dos ocasiones, ¿Qué más daba en una tercera? De todos modos, algún día tendrían que saberlo. No pensaba que Tobe se quedaría callado, conociendo lo ruidoso y chismoso que su enemigo era estaba seguro de que toda Sooga lo sabría en menos de dos días, y se le hacía mucho tiempo.

Además, se le hacía una manera muy propia de concluir oficialmente con el asunto. Terminar un voto, para iniciar otro. Así era la vida.

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She's the one, she's the one
I say it loud
She's the one, she's the one
I say it proud

Ring the bell, Ring the bell
for the whole crowd
Ring the bell, Ring the bell

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—Ejem, ¿Garu? — insistió nervioso el Maestro Soo, al notar que el silencio se estaba prolongando demasiado y que este comenzaba a volverse tenso — Volveré a preguntarte, ¿aceptas a Pucca como…?

—Acepto — lo interrumpió, usando su voz gruesa y varonil a la que todavía no se acostumbraba escuchar, pues en su mente aún estaba estancada su vocecilla de un niño pequeño antes de hacer su voto de silencio.

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I'm telling the world
That I've found a girl
The one I can live for
The one who deserves

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Los sonidos de jadeo y de sorpresa no se hicieron esperar, así como los murmullos acompañados de miradas de admiración e incredulidad - "¿Acaso el hablo?" "Sí, ¡si hablo!" "¿Garu hablo?" "¡Hablo, hablo!" "Oh por Dios, ¡el hablo!"- Todos lo miraban boquiabiertos y sin poder creérselo al escucharlo decir algo, y de que, a sus ojos, Garu hubiera roto su voto de silencio en un momento tan emotivo como ese. Simplemente era algo que no se esperaban. Para ellos era más probable que el novio huyera de su boda a que saliera con algo así. ¡Algunos incluso habían apostado sobre ello!

A pesar de su vergüenza, Garu no pudo evitar sonreír ladinamente. Ya esperaba una reacción así de parte de todos los presentes, pero aun así la situación le divirtió. Casi podía visualizar la mirada escandalizada de Abyo, con sus ojos bien abiertos y su boca tocando el suelo. A Ching también se le veía muy sorprendida, lo que le hizo darse cuenta que Pucca no le habia dicho que el ya habia concluido con su voto de silencio la noche anterior. Cosa que le extraño, pero de buena manera, pues le agrado que Pucca le hubiera guardado el secreto incluso de su inseparable mejor amiga a la que le decía todo.

Pero de todas las reacciones que el alcanzo a percibir, su favorita por mucho fue la de la chica en blanco frente a él, que lo miraba sin poder creérselo.

Pucca ya sabía que Garu no continuaba más con su voto. Ella misma habia estado ahí para recibir las primeras palabras de el chico en mucho tiempo. Sin embargo, escucharlo de nuevo causo el mismo efecto que cuando lo escucho hablar por primera vez, poniéndole la piel de gallina. Nunca se imaginó que Garu hablaría para hacer público su amor por ella, diciendo frente a todos que la aceptaba como su esposa. Fue algo que la tomo totalmente desprevenida, pero que la hizo realmente feliz. Poco a poco, su expresión de sorpresa fue remplazada por una radiante sonrisa que reflejaba la felicidad inmensa que ese gran acto causo en ella.

Al ver que Pucca dejaba de lado el asombro y volvía a recuperar su modo habitual, la seguridad de Garu también se desvaneció dando paso a la vergüenza y al bochorno de lo que acababa de hacer. Bien, termino su voto de silencio, hablo y dijo "Acepto", ¿Por qué tanto alboroto?
Tercamente volvió a fruncir su ceño al mirar a Pucca, quien le regresaba la mirada de forma intensa, lo que lo hizo sonrojarse cual tomate. No es como si fuera la primera vez que ella lo escuchaba decir algo, ¡tenía que detenerse! ¡Lo estaba poniendo nervioso!

Cuando ya se estaba hartando de ser el centro de atención al punto de convertirse en algo bastante incomodo, Garu giro su cabeza para mirar al Maestro Soo, quien lo veía con sus ojos bien abiertos igual de sorprendido que los demás. El ninja tuvo el impulso de rodarle los ojos una vez más. ¿De qué se sorprendía? ¡Si el mismo fue quien lo alentó a concluir con su voto en primer lugar!

Disimuladamente y con todo el respeto que fue capaz de formular, Garu le gruño para sacarlo del shock y obligarlo a continuar.

—¡Oh, sí! Lo siento. Es que, esto es bastante inesperado. Pero bueno, creo que ha quedado más claro que el agua, ¿no es así? — continuo el Maestro Soo dirigiéndose especialmente a Pucca y guiñándole un ojo, a lo que ella asintió emocionada dándole la razón — Y, aunque creo que todos aquí sabemos la respuesta, aun así, es mi deber preguntar. Pucca, ¿aceptas a Garu como tu esposo para amarlo, respetarlo, cuidarlo y perseguirlo, en la salud y en la enfermedad, en la riqueza y en la pobreza, hasta que la muerte los separe?

La sonrisa de Pucca se ensancho más. No queriendo quedarse atrás, con toda la seguridad del mundo alzo la cabeza y respondió — Acepto.

—Por supuesto que sí. Muy bien, si más que decir o agregar, los declaro a ambos marido y mujer. ¡Puedes besar a la novia, hijo! — declaro entusiasta el Maestro Soo. Pero antes de que Garu pudiera conectar sus ideas con sus neuronas, Pucca se le abalanzo encaramándose de su cuello para besarlo con todas las ansias después de un largo y tortuoso día sin hacerlo — … o puedes besar al novio, ¡como sea! El orden de los factores no altera el producto — comento Soo, observando divertido como Garu se retorcía sonrojado en los brazos de Pucca intentando detenerla, pero ella no le hacia el mínimo caso y continuaba besándolo como si nada sin importarle que todos les estuvieran viendo. Algunas cosas nunca cambiarían.

Los invitados estallaron en aplausos y felicitaciones, la mayoría genuinamente felices por la unión de los jóvenes más famosos y queridos en toda Sooga, y otros alegres de que por fin la ceremonia hubiera terminado para empezar con la fiesta, ansiosos ante la idea de baile y comida gratis.

Cuando por fin Pucca decidió liberar a Garu, el pobre ni siquiera tuvo tiempo de recuperar aire cuando fue efusivamente atrapado por Abyo, quien lo abrazo fuertemente por detrás llegando a levantarlo algunos centímetros del suelo — ¡Enhorabuena viejo! Realmente me alegro mucho por ti. Y pensar que por un momento creí que te ibas a echar para atrás con lo que te dije hace rato… — Abyo dejo de hablar poco a poco al notar la mirada interesada de Pucca, quien enarco una ceja y se cruzó de brazos al escucharlo. El moreno comenzó a reírse nervioso, soltando a Garu para rascarse la nuca bobaliconamente — Este... era, era, era solo una broma Pucca, ¡relájate! Además, ya están casados ¿no? ¡Por cierto! — recordó dándole una palmada en la espalda a Garu, haciendo que casi se le salieran los órganos por la boca — ¿Cómo está eso de que ahora hablas? ¡Nos dejaste a todos bastante sorprendidos!

El ninja, quien tallaba sus ropas alisándolas debido a tanto estrujamiento, se limitó a encogerse de hombros como respuesta.

—¿Qué? ¿No me vas a dar una explicación? — exigió. Garu lo miro ceñudo. ¿Por qué Tobe y Abyo se sentían con el derecho de exigirle explicaciones de lo que hacía o dejaba de hacer? — ¡¿Piensas hablar solo cuando se te plazca?! — reclamo el moreno indignado al ver que el ninja no tenía intenciones de contestarle, obteniendo únicamente una sonrisa arrogante como respuesta — ¿Por qué eres así, Garu?

—Déjalo en paz, Abyo. Hoy es su día — intervino Ching en su defensa. Luego miro a Pucca con una sonrisa — ¡Amiga! Ya sé que te lo he dicho muchas veces en el día, pero, ¡estoy tan feliz por ti! Por los dos, de veras que sí. Me alegro de que Garu se haya atrevido a dar este paso tan importante y honorable. Los demás deberían imitar su ejemplo — comento, refiriéndose a el matrimonio y posando sus ojos en cierto artista marcial mandándole la indirecta.

—Pero Ching, ¿Cómo podríamos imitarlo? Los demás si hablamos… —replico el con obviedad, pensando erróneamente que Ching hablaba acerca de romper el voto de silencio. La chica suspiro rendida agachando la cabeza, en signo de derrota. Abyo era un caso perdido — Por cierto, nena, te vez increíblemente bien hoy — le dijo, sonriéndole con aparente seguridad y coquetería, pero Ching pudo detectar cierta timidez en su gesto. Era lindo ver como Abyo solía aparentar egocentrismo y demasiada confianza con otras chicas, pero solamente ella lograba ponerlo nervioso y sacarle uno que otro sonrojo de vez en cuando.

Ching olvido todo rastro de frustración, regresándole la sonrisa — Gracias. Tú también luces muy apuesto — le dijo, tomando su mano y estrechándola, disfrutando el presente y la compañía de su bobo chico favorito.

De a poco los invitados se fueron acercando a los novios para felicitarlos.

Los tres chefs rodearon a su sobrina y la envolvieron en un fraternal abrazo. Garu observo con una pequeña sonrisa la conmovedora escena a una distancia prudente, hasta que Linguini lo jalo de la solapa del traje para también incluirlo en el momento familiar. Ya eran toda una familia.

—No perdimos una hija — le dijo Ho — Ganamos un hijo.

Después de ellos, los demás hicieron fila para esperar su turno y desearles felicidad y buenos deseos. Soso, Chang, Bruce, Santa, Dada y hasta Ring Ring, aunque sus intenciones no eran precisamente felicitar a los novios.

—Aun no entiendo cómo pudiste fijarte en Pucca y preferirla sobre mí — le dijo Ring Ring a Garu, ganándose una mirada enfurecida de parte de su rival. Aunque habia decidido de antemano no sabotear la boda, no pudo desperdiciar la oportunidad para fastidiar a Pucca solamente para diversión propia — Pero bueno, a diferencia de ti hay personas que si tienen buenos gustos. No como los tuyos — concluyo, mirando a Pucca con una sonrisa malvada antes de darse la vuelta y reunirse con Dada, que la esperaba unos metros atrás.

Pucca gruñó y estuvo a punto de seguirla y reclamarle por el insulto, pero Garu la detuvo tomándola del brazo y negando con la cabeza. No tenía caso que arruinara todo solo por los comentarios venenosos de Ring Ring.

Por ultimo Destiny se acercó a felicitarlos, y aprovecho para amenazar "amigablemente" a Garu, diciéndole que tenía que hacer feliz a Pucca y nunca hacerla llorar si no quería convertirse en postre para dragón.

En medio de todo el alboroto y el gentío que los rodeaba, Pucca y Garu intercambiaron una mirada cómplice. Ella le sonrió alegre, y el a su manera le devolvió una discreta sonrisa. A pesar de todo lo que habia pasado ese día, al final habia valido la pena.

Justo ahí, iniciaba una nueva aventura.

Era el primer día del resto de sus días…

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Hola!

Finalmente, después de nueve capítulos ya se matrimoniaron xd

Las estrofas que puse entre los párrafos a la hora del acepto son de una canción llamada Telling The World de Taio Cruz. No sé, sentí como que esa parte de la canción quedaba perfectamente con lo que estaba sucediendo, con Garu diciendo que aceptaba a Pucca como esposa enfrente de los invitados.

Espero no me haya quedado muy azucarado, porque no fue la intención. En serio :'v

Ojalá les haya gustado este capítulo, ya el siguiente es el último. El cual lo tendrán la siguiente semana n_n

No olviden dejarme sus reviews que son el Garu de mi Pucca :3

Y hablando de reviews…

Lupsss1412: ¡Hola de nuevo querida! Muchisimas gracias por leer y dejar tu review :')
Haha, claro que sí. Yo siempre contesto todos los reviews, o al menos eso intento. El tuyo jamas seria la excepción, lo agradezco y aprecio bastante n.n Me alegra que la historia te esté gustando, gracias por seguirla hasta este punto. Significa mucho *u* Besos querida!

Fantasmita: ¡Hola chica! Gracias por el review n_n
Si, el capítulo pasado fue más centrado en los sentimientos y en los emociones de los personajes. Creo que eso es importante y lo que más resalta en este tipo de ocasiones. Me gusta mucho meterme en sus cabezas. Y si, Ring Ring solamente es envidiosa y mimada, pero si quiere puede ser tolerable. ¡Saludos!

Rose: Hola mi querida lectora! Muchas gracias por tu review :D
haha, no llores :'v
Yo creo que incluso los novios en la vida real sienten eso, hasta las novias. Yo seré una de ellas, estoy segura :v
Mi papa también es medio sentimental, yo no tanto. Me aguanto como las machas xd
Y no me aburres, me encanta que me cuenten cositas y detallitos así. Me siento más cerca de ustedes :')
Me alegra que te haya gustado, ojala y este también. Besos y sayonara, mi sexy lectora 7u7r

Gaby Whitlock: ¡Hola cariño! Muchas gracias por leer y por dejar tu review n_n
Me alegra que te haya gustado y que te haya llegado al kokoro :') y que a pesar de la situación tan difícil mis historias puedan servirte de distracción y hacerte olvidar por un ratito todo lo que sucede. Mucho ánimo y muchas fuerzas desde México querida. ¡Besos!

Por cierto, solamente quiero agregar que en one-shot pasado que subi en Funny NG Stories, muchos creyeron que habia un error y que puse que Garu tenía 18 años, aunque en realidad me refería a que llevaba 18 años casado. No a que tenía 18 de edad xD Pero a como lo escribí es normal que se haya malinterpretado, asi que lo voy a modificar para que se entienda mejor y no haya malos entendidos. Gracias a todos los que se preocuparon y me lo hicieron saber n_n

Eso ha sido todo por hoy. Besos, los quiero y ¡nos leemos después!